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Secuestrando a la reina (Adaptación)

Summary:

Cuando el hermoso, popular Agus es votado como la primera reina del baile de graduación masculina de Greenville High, todo el mundo está encantado por él... todos excepto Marcos.
Ha estado enamorado perdidamente de Agustín desde el momento en que conoció al hermoso castaño y sabe algo que el no sabe. El novio de Agus se jactó ante todo el equipo de fútbol de que planea llevar al dulce niño a una habitación de hotel después de la fiesta de graduación y finalmente “obtener algo”. Enardecido por la ira y la envidia, este determina que no permitirá que el amor de su vida sea desvirgado por un idiota engreído que solo lo ve como un objeto a ser conquistado. Por lo tanto, el atleta tímido hace lo único que se le ocurre y secuestra a la reina del baile de graduación.

Chapter Text

—Tengo una habitación en el Ritz.

El quarterback estrella, y futuro rey de la graduación, sonrió por encima de su hombro desnudo mientras giraba la llave de una habitación alrededor de su dedo índice.

—Al final vas a conseguir un poco de diversión, ¿eh, Mati? —Uno de los otros jugadores de fútbol americano bromeó desde el otro lado del ruidoso vestuario.

Marcos se quedó quieto frente a su casillero, congelado, medio vestido mientras intentaba quitarse el uniforme de jugador, deshaciéndose de sus protectores. Su amplio pecho era el doble de ancho y de circunferencia que el de Matías, pero no es quarterback.

Es un linebacker y es el motivo por el que el Instituto Greenville estuviera teniendo un año tan bueno, a pesar de que Matías se llevara la mayor parte de la gloria.

Marcos se cuidaba de no ser el foco de atención de todos los demás. Por el rabillo del ojo, observaba intensamente la cara del morocho. En realidad, no estaba interesado en él, sino en su novio, Agustín, de quien Marcos ha estado enamorado desde la primera vez que lo vio.

Esperaba con la respiración contenida para escuchar la respuesta que le daría al tipo que preguntó.

Los agudos ojos marrones de Matías se movieron con condescendencia hacia quien le preguntó, como si apenas pudiera molestarse en responder a los simples mortales. Pero por supuesto, esta respuesta interesada es exactamente lo que él quería. Quería poner a colación su vida sexual, porque ¿a cuento de qué motivo mostró la llave?

Finalmente, Matías sonrío y sus delgados labios se tornan en una astuta sonrisa.

—¿Cómo sabes si no conseguí ya algo de diversión, eh?

El otro jugador puso los ojos en blanco.

—Primero; porque no eres malditamente capaz de guardar un puto secreto, en segundo lugar; si hubieras conseguido estar con un chico guapo como Agus , te habrías pavoneado como un gallo cantando para que todos lo supiéramos.

Era jodidamente cierto.Matías era un auténtico fanfarrón y todos lo sabían. Si Agus, hubiera estado con él, lo sabría todo el instituto desde el primer segundo. Hasta el momento, el morocho no había dicho nada. Pero eso no significaba que no hubiera sucedido nada.

Las orejas de Marcos se esforzaron por escuchar la respuesta del maldito cuando el quarterback regresa a su casillero y su voz se amortiguó.

Muchos de los otros chicos estaban escuchando, pero otros muchos estaban absortos en sus propias conversaciones. El vestuario estaba lleno de fuertes ruidos y confusión. El ojiverde quería golpearlos a todos con sus enormes puños, para que se hiciera el silencio, no quería perderse ni una sola sílaba de lo que estuviera a punto de decir. El otro chico deportista lo sonsacaba, como si imaginara que estaban en el escenario y todos estuvieran esperando su historia y agonizaran porque querían enterarse.

Aunque Marcos, no quería enterarse sobre qué partes del hermoso cuerpo de Agus ha visto o tocado. Cuando vio el beso que se dieron una vez, con sus encantadores labios rosados, casi lo destrozó, pero, aún así, él necesitaba saber lo que habían hecho juntos.

Es una necesidad masoquista, como pincharse un hematoma en el dedo pulgar o arrancarse la costra de una herida sin sanar.

Matías se dio la vuelta, Marcos no puede soportarlo, odia cómo se hacía el interesante y evitó liberar su aliento para poder escucharlo.

—Porque una vez, cuando Agus se emborrachó, me dijo que quería perder su virginidad en el baile de graduación. Eso, y él quiere un vestido brillante, "como un pastelito rosa gigante cubierto de brillantina" —Matías sonrío mientras hacía comillas en el aire con sus dedos para enfatizar sus palabras.

Era tan absolutamente adorable, ridículo y tan puramente Agus que Marcos sabía sin ningún tipo de duda, que el muchacho estaba diciendo la verdad. Y eso explicaba la absoluta satisfacción y victoria que mostraba la cara de este.

Estaba más que seguro de que esa noche se acostarían juntos. Estaba convencido de que tendrían sexo. Estaba completamente seguro que esa noche el ojiazul iba a abrir sus hermosas piernas y dejar que el infeliz le quitara la única cosa buena y pura.

El linebacker grande mira a Schrank girar la llave alrededor de su dedo, tocando con sus uñas la etiqueta de plástico de un modo odioso para llamar la atención sobre él.

Marcos afirmó que Agus jamás llegaría a esa habitación de hotel.

Él lo sabía, porque iba a secuestrar a la reina del baile de graduación.