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Sketchbook Of Dante

Summary:

Pequeños capítulos sobre las partes de Ari que más le gusta dibujar a Dante.

Notes:

Es de mis primeros intentos de escribir fanfiction, así que si ven algún error ortográfico no dudes en decírmelo. La mayoría de mis facfics aridante son de cuando no había película, entonces las descripciones se basan en su mayoría de lo que tenia del libro y mis propios headcannos que yo tenía desde que lo lei cuando tenía quince, por lo que habrá ocasiones donde las descripciones que doy no se parezcan a la película.

Chapter 1: Capitulo 1

Chapter Text

 

Capitulo 1

 

Dante era un artista, desde que nació buscó la forma de pintar el mundo con los colores de su alma. Es una de las razones por las que también adoraba el universo de las palabras, estas le dan color y significado al mundo que lo rodea, todo un universo en sí mismo del cual difícilmente lograría abarcar todo, era difícil, pero era parte de su encanto; Sin embargo, el ser un pintor siembre se llevó una parte de su alma, aspiraba a ser un espejo del mundo en el papel y transmitirle a cada uno de sus cuadros una parte de sí mismo.

El hecho de que adoraba ser un artista no era ningún secreto, y si bien encontraba inspiración en cada rayo de sol, dentro del brillo de la luna, en cada una de las caras de sus retratos, ninguno se compararía a la musa que encontró en la piscina cerca de Memorial Park, El Paso. Ari poseía una belleza que merecía ser inmortalizada en el mundo del arte.
La primera vez que miro a Ari, (Porque la primera vez que le hablo era diferente) se sintió momentáneamente aturdido, algo en él simplemente hizo “Clic” una pieza perdida que había encontrado su lugar. No le hablo esa vez, no parecía el momento ideal. Si, ideal. Parecía una pérdida de tiempo cuando todos los secretos del universo se encontraban tan cerca, aun así, espero. Sin embargo, no podía dejar de pensar en aquel muchacho de los pantaloncillos rojos.

 

Así que, casi de manera inconsciente tomó su carboncillo, comenzó a trazar la figura más simple del hermoso chico de la piscina, todo en el dibujo era un proceso hermoso, sin embargo, quedó embelesado por los rizos chocolate que parecían tener vida propia bajo las ondas del agua, quería plasmar el primer vistazo lo más cercano que podía, quería capturar el aura etérea que jamás pensó que vería alguna vez en su vida, pensó que sabía que era la inspiración, pero su musa despertó un incendio que aún no sabía procesar..

 

Se preguntó, ¿Es esto tener una musa?

 

Los trazos ligeramente nerviosos, lograron un estado de naturalidad espontánea en el dibujo. Cuando terminó, pensó que estaba bien para ser la primera vez que lo dibujaba. No era narcisista, solo tenía su propia confianza en su trabajo. Observó por un tiempo el dibujo. Algo parecido a un pinchazo en su corazón surgió cuando pensó en no volverlo a encontrar. Es por esto, por lo que cuando lo encontró de nuevo, le ofreció enseñarle a nadar, y lo mejor de todo, es que aceptó, sintió como una brisa de alivio y excitación le inundaban el cuerpo.

 

Dante tenía una idea de la persona que podría ser Ari, tenía una tormenta de ideas que llenaban el hueco de su persona, la manera en que se imaginaba su voz, su risa, su enojo; No había forma de callar su mente.

 

Pronto, con cada soleado día de verano las ideas tomaban una vívida forma, tomada de los recuerdos, ahora sabía de lo callado que era su nuevo amigo, de la mirada perdida en sus ojos cuando comenzaba una cascada de pensamientos dentro de él, así como la atenta mirada que lo observaba cuando hablaba, de la inteligencia que albergaba pero de la que Ari negaba, pero un aspecto de no dudaba que tenía, pero del que sé sorprendió de la magnitud, fue sin lugar a duda, la gran valentía y coraje que tenía Aristóteles Mendoza.

Paseaban por el parque, después bastantes años algunas cosas parecían ligeramente borrosas, sin embargo, aún conservaban las cosas importantes, (Ese recuerdo de Ari comiendo un helado de vainilla, sigue demasiado vivido.) recordaba estar debatiendo sobre algo con Ari, después oyó un disparo, fue ahí cuando vio el pobre cadáver del pájaro, y unos imbéciles con un arma.

 

También recuerda haber sentido como su mente había quedado en blanco cuando caminaba hacia el pajarito, su cuerpo tembló levemente sin saber si era tristeza o era rabia, por un momento sintió que iba a recibir la primera paliza de su vida, en segundos sintió que se paralizaba por el miedo. Estaba seguro de que Ari había estado a su lado todo el tiempo, sin embargo, en el escenario de su cabeza Ari parecía haber salido de la nada, nunca había disfrutado de la violencia, no en deportes y tampoco en su vida, estuvo a punto de recibir uno que otro golpe en la escuela.

 

“Eres un intelectual, Dante” tal vez lo era, pero en los ochenta y en una escuela repleta de chicos no era sencillo sobrevivir.

 

Así que no, no era partidario del uso de la violencia. Sin embargo, todos los días descubres algo nuevo, no sintió miedo o desagrado de la nueva cara de Ari. Le sorprendió la rabia fría de su cara, no era su primera pelea, eso era seguro, se colocó como un muro entre los chicos y él, parecía un hombre nuevo (Chico, no hombre) pero de alguna forma, seguía siendo su Ari, seguía siendo su mejor amigo. Y de alguna forma, estaba a punto de pelear con un grupo de imbéciles por él. Esto lo pensó días después, donde se percató que durante el entierro lo más importante para Ari en ese momento no era el pájaro, si Ari había estado dispuesto a meterse en una pelea fue por él, y sintió que así se sentía la amistad. (Era amor)