Actions

Work Header

La ultima carta

Summary:

Serena Chiba, una madre y esposa ejemplar, se encuentra por casualidad con una noticia que traerá de regreso a su vida el recuerdo de aquella persona a la que creyó haber dejado en el pasado para siempre.

Notes:

Disclaimer: Los personajes de Sailor Moon no me pertenecen.

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

Querido Seiya:

Aquí estoy de nuevo escribiéndote y recordándote. Sufriendo nuevamente por tu ausencia con la diferencia de que esta vez te he perdido para siempre. Ya han pasado más de 10 años desde que nos dijimos adiós y yo se que está mal que sienta esto y mucho peor que lo diga, pero la verdad es que me dolió. Mi corazón sufrió al verte formalizar con alguien más.

Siempre me gustó verte sonreír, sabes que tu sonrisa fue una de las cosas que más me gustaba de ti, me hacía muy feliz saber que tú lo eras también a mi lado. Ahora en estas fotos veo esa misma sonrisa sincera y encantadora, eso me deja tranquila, contenta pero a la vez llena de envidia porque no fue conmigo. Sé que soy la menos indicada para sentir esto siendo que si hay algún culpable de que nosotros ya no estemos juntos soy yo y mi falta de valor y madurez para defender nuestro amor, sin embargo es algo que no puedo evitar sentir. Me duele saber que tú ya me dejaste atrás, que formo parte de tu pasado únicamente y que jamás volveré a ver tus ojos de frente.

Creí estar lista para dejarte ir. He trabajado por meses, incluso años por dejarte partir. Me he preparado física, mental y emocionalmente para que no me lastime verte con otra. Lo había superado, decía mi cabeza. Trataba de convencerme a mi misma de ello, de que por fin podía dejarte en el pasado después de todo tengo una vida que debería ser maravillosa. Después de que mi padre nos obligara a separarnos, arregló mi matrimonio con Darien Chiba, hijo del CEO de una exitosa compañía farmacéutica y por lo tanto de una familia muy adinerada.

Sin embargo, a pesar de la situación incómoda en que nos encontrábamos el siempre ha dado lo mejor de sí por hacerme sentir bien. Nos casamos hace 6 años y desde entonces ha sido un esposo maravilloso, siempre atento de mi y de nuestra pequeña hija Rini de 4 años. Se que tengo una vida con la que muchos solo sueñan y creo que es por eso que durante un tiempo creí que por fin había logrado olvidarte, que todo lo que sentimos y vivimos juntos había quedado en el pasado.

Pero entonces sucedió. La noticia estaba en todos los medios de comunicación, en todas las redes sociales, esa noticia que al leerla trajo a mi todos esos sentimientos de vuelta, todo ese amor que aún siento por ti y también un dolor inmenso en mi corazón. "El cantante Seiya Kou se casó en secreto el fin de semana pasado con su novia misteriosa" decía la noticia acompañada de una serie de fotografías de ustedes dos. Tú vestido con un traje negro y corbata roja, ella con un hermoso vestido blanco roto, con detalles de encaje y un largo velo.

Ambos posan sonrientes y felices en cada una de las imágenes, las primeras al parecer de la ceremonia fueron tomadas en un bonito jardín estilo inglés y las siguientes en la ceremonia en un elegante salón con luces de discoteca. Pero algo que resalta en cada una de ellas y que es lo que, personalmente, más me duele son las miradas entre ustedes. Una mirada tan pura, llena de amor y felicidad, como dicen coloquialmente "Se les desborda el amor por los ojos". Es esa misma mirada que hace muchos años tú me dedicabas a mi.

Al leer las notas dice que fuiste tú mismo quien colocó las fotos en tu Instagram, por lo que decido entrar y leer por mi misma la dedicatoria que has escrito.

"El día de ayer me casé con el amor de mi vida rodeado de mis familiares y amigos más queridos.

¡Las palabras no pueden describir lo inmensamente feliz que soy!

Mi bella Rei, eres no solo el amor de mi vida sino lo más intenso que jamás sentí, eres a quien mi corazón eligió amar todos los días, durante toda la vida.

Lo mejor de mi vida es el gran amor y respeto que existe entre tú y yo ¡Te amo por y para siempre!"

Mientras sentía las lágrimas correr por mi rostro se me vino a la mente todo lo que vivimos, todo lo que me has hecho sentir, cómo cambiaste mi vida y cuántas veces soñé con vivir un día así a tu lado. Nos conocimos siendo solo un par de adolescentes de 15 años en el primer año de preparatoria. En ese entonces tú aún no eres el mundialmente famoso cantante Seiya Kou, sino solo un estudiante promedio de preparatoria. Yo por otra parte era una niña rica mimada y caprichosa, que pisaba una escuela pública por primera vez en su vida como castigo de mis padres por mis malas notas del curso anterior. Sin embargo aún con todas esas diferencias entre nosotros y después de sortear algunos pequeños obstáculos, llegamos a ser los mejores amigos.

Tú me enseñaste el valor de una amistad sincera, que se siente ir simplemente al parque a comer un helado, ir al cine, tomar el autobús o el metro, también como es una familia normal, unida y feliz al presentarme a la tuya (Yo debido al trabajo de mis padres rara vez los veía y gran parte de mi infancia la pasé con institutrices y en internados). Recuerdo también esas primeras audiciones fallidas de Three Lights, sin embargo tú nunca te rendiste, ni decaíste e intervenías cuando Taiki o Yaten lo hacían "Hay que seguir intentando, así empezaron todos, verán que un día muy pronto lo lograremos" solías decirles y vaya que tenías razón.

En ese tiempo fue cuando la amistad pasó a ser algo más, nos enamoramos intensamente y disfrutamos de ese amor lindo e inocente por casi un año más.

Todo cambio un día que estábamos viendo una película en mi casa y mis padres llegaron de sorpresa. Se indignaron mucho al verte ahí, más aún cuando descubrieron que provenías de una familia de clase media y tu aspiración en la vida era llegar a ser un cantante famoso.

Mis padres y yo tuvimos la pelea más intensa que hemos tenido incluso hasta hoy. Yo me aferré a defender nuestro amor hasta las últimas consecuencias pero ellos no iban a permitir que yo "arruinara mi vida y la reputación de nuestra familia" como ellos mismos lo dijeron. Un día al llegar de la escuela me encontré con que estaban maletas preparadas para mi, junto con el chofer listo para llevarme al aeropuerto, mis padres habían dejado un mensaje que básicamente era o me subía a ese avión y me encontraba con ellos en Suiza para inscribirme en un nuevo internado o me quedaba en Japón pero me olvidaba de ellos para siempre. Debí huir en ese instante, sin pensar en las consecuencias, se que tú y tu familia no me hubiesen dejado sola y desprotegida. Pero la verdad es que tuve miedo, mucho miedo de verme completamente sola en el mundo, aislada de mi familia (Que a pesar de todo materialmente nunca me faltó nada gracias a ellos). Así que sin más me subí a ese auto rumbo al aeropuerto, no sin antes dejar una carta para ti despidiéndome.

Escribir esa carta fue casi tan difícil como lo está siendo escribir esta. Se que para ti fue difícil comprender mi decisión y que intentaste por todos los medios volver a contactar conmigo. Mis institutrices me lo decían, pero yo no tuve el valor para enfrentarte, simplemente deje que el tiempo pasara y cuando menos me di cuenta dejé de recibir tus cartas, que fue más o menos al mismo tiempo que Three Lights se convirtió en un fenómeno mundial. No volví a pisar Japón hasta pasados 6 años tras terminar mi carrera en administración y para cumplir con el compromiso matrimonial que mi padre arregló para mi.

No te voy a mentir, creí estar preparada para verte partir, cada día desde que me fui me preparé para ello. Y durante un tiempo pensé que lo había logrado pero no, la verdad es que ni un solo día dejé de extrañarte y de arrepentirme por no haber sido más valiente. Sé que ella te hace muy feliz, que tú le llamas 'el amor de tu vida' y deseas formar una familia junto a ella, pero a mi corazón le sigue doliendo que tus manos ya no acaricien las mías.

Ha pasado ya mucho tiempo, mis amigos y familia se sorprenderían si les confesara que aún estás en mi mente. Me dijeron que el tiempo curaba las heridas y me haría olvidarte pero no es así, no aún, no ahora. Me dolió verte comprometido, enamorado y lleno de ilusión, pero tranquilo que no, no haré nada. Ha pasado tanto que si no hice algo antes, mucho menos ahora que has formalizado. Voy a intentar sanar mi corazón, distraerme y no pensar más en esas imágenes de tu boda.

Imagino que tus papás están felices, siendo la familia tan unida que son imagino que la habrán adoptado a ella como un miembro más así como un día lo hicieron conmigo. Supongo también que Taiki y Yaten, tus queridos primos, la adoran y que hasta tu perrito se emociona cada que llegas con ella a casa. Extraño que así sea conmigo pero ahora más que nunca sé que jamás regresarán esos momentos y vivirán eternamente en mi mente, en un especial lugar de mi mente.

Se que todo esto que te estoy diciendo suena muy egoísta, en primera porque es mi culpa el estar en esta situación y porque tengo a mi lado a un esposo e hija maravillosos. Pero tranquilo que jamas me interpondría en tu futuro y sus planes juntos, simplemente me alejaré y me esforzaré por que ya no me duela.

Pero no voy a mentir, por ahora lloro como nunca había llorado, me duele el pecho como jamás me había dolido y el dolor de cabeza no se va. Y es que esto es nuevo, es definitivo. Quizá una parte pequeña de mí aún tenía la egoísta esperanza de volver a besar tu mejilla, de dejar toda esta historia en el pasado y volver a vivir ese amor inocente y hermoso. Pero llegó el momento en el que me doy cuenta que no, ya no más. Esos días se han ido y esta vez es para siempre. Aún no he sanado como lo imaginaba, me ha dolido mucho verte casándote, pero a la vez también me siento feliz por ti, porque si algo he aprendido en estos años es que el amor no puede ser egoísta y si tú estás feliz, yo también lo estaré por ti.

Te deseo lo mejor y que ella te haga tan feliz como yo siempre quise hacerlo, que a su lado formes esa familia tan hermosa que siempre deseaste. Yo por mi lado haré lo mismo, enfocándome en mi familia y seguiré intentando superar este dolor que siento hoy. Y aunque se que lo más probable es que esta carta nunca llegue a tus manos (Pues seguramente se perderá entre las millones que te llegarán de todas partes del mundo) quiero que sepas que pase lo que pase, siempre tendrás un lugar especial en este corazón para ti.

Con cariño, Serena.

Notes:

¡Muchas gracias por tomarse el tiempo de leer está historia!