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Contigo puedo respirar

Summary:

Lan Qiren conoce a la única persona que parece entenderlo y aceptarlo, sin embargo las responsabilidades familiares lo obligan a dejarlo ir.
Años después, arrepentido por la vida que dejó pasar, da el paso para obtener una segunda oportunidad.

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Chapter 1: La vida que no pudo ser

Chapter Text

Lan Qiren ingresó al opulento salón sabiendo que no debería estar allí, pero motivado por la esperanza de ver cierta persona.

Nunca asistía a las reuniones de ex compañeros porque no tenia nadie con quien "rememorar buenos momentos". Sus compañeros siempre los habían visto como un chico nerd, rígido y soberbio. Nada cambió en la universidad y tampoco en su vida adulta. Pero a Qiren no le importaba eso, estar solo le permitía mayor control sobre su vida. 

Cuando era niño no entendía bien porque las reglas le daban tanta paz y porque cualquier afrenta contra ellas le causaba tanto estrés.

Cada día desde que tenía memoria había sido un infierno de ansiedad, sintiendo como si caminara sobre una cuerda floja y cualquier brisa podía hacerlo caer. El orden, las reglas, y su rutina era lo único que le traía equilibrio y paz a su mente. Así que trataba de mantener el orden aunque el resto del mundo parecía decidido a contrariarlo.

Desde muy joven se sentía luchar muy solo en aquella cuerda floja. No importaba cuánto se esforzaba, todo a su alrededor parecía querer hacerlo caer. Sus padres nunca lo entendieron. Sus sonrisas condescendientes siempre eran dolorosas, y nunca intentaron siquiera comprenderlo. Solo su hermano trató de ayudarlo, distrayendo a sus padres cuando le exigían más de lo que podía soportar.

La solución  de sus padres a su problema era "hacerlo más sociable" llevándolo abruptamente a lugares desconocidos lleno de ruido, suciedad y niños . El sonido agudo de los gritos y llantos de otros niños lo hacían sentir como si sus oídos estuvieran a punto de explotar. No exageraba, pero sus padres nunca lo creyeron. Esto solo lo volvían más irritable y ansioso, y hacia que sus padres se molestaran con él.

Pero sus padres no estuvieron en su vida por mucho tiempo, murieron repentinamente porque un desafortunado día decidieron que era una buena idea salir a dar un paseo de noche. Como todo lo que hacían, fue repentino e improvisado. Él tenía doce años y su madre había entrado en su habitación para besar su frente y decirle con una enorme sonrisa:

—A -Ren, bebé, papá me llevara a ver el amanecer a la playa. ¿Quieres ir? 

Acostumbrado a sus escapadas románticas imprevistas, él negó con su cabeza y giró para seguir durmiendo.

—Bien, nos vemos mañana. —la escuchó decir con burla. No lo vio pero sabia que rodó sus ojos insatisfecha por su respuesta. 

Qiren no pudo volver a dormirse después de que su madre  salió de su habitación y escucho que se quejaba con su padre de los "aburrido" que era. La risa de su papá después de escuchar eso, le dijo que ya había bebido.

Por años pensó que debió haber impedido que salieran en ese estado. Su padre se quedó dormido al volante y chocó contra el auto de una familia que volvían de sus vacaciones. Si él hubiera sobrevivido estaría en prisión por la muerte de esas personas, por conducir en estado de ebriedad. Pero eso no impidió que los seres queridos de esas personas les reclamaran por lo ocurrido. Su hermano tuvo que lidiar con el dolor de aquellas personas y Qiren pudo conocer los rostros de las personas a las que su padre había arrebatado el futuro con su irresponsabilidad y egoísmo.

Gracias a eso, el impulso de recordar a todos lo que podría pasar si no cumplían las reglas fue más fuerte que él.

Su hermano, con apenas 20 años tomó la responsabilidad de su crianza y de la compañía Lan. Qiren pasó gran parte del tiempo solo porque su hermano estaba en la universidad. Logró algo de paz y control llevando los asuntos de su casa. Su hermano siempre acepto sus reglas de convivencia sin decir una palabra, lo cual fue magnífico para su paz interior. Eran un equipo y Qiren deseaba poder crecer rápido para ayudarlo con su carga.

Lamentablemente el resto del mundo no fue así. A nadie parecía importarle las ventajas de las reglas. Parecía que solo él sentía una opresión asfixiante en su pecho cuando los planes no salieron según lo establecido. 

Envidiaba eso en los demás. Poder seguir con sus vidas sin verse afectado cuando sus profesores llegaban tarde u olvidaban pedir las tareas asignadas. Él no podía, y antes de que la bruma alcanzara su mente, y perdiera el control de sus emociones, debía hacer algo. Podía recordar a sus profesores que había dejado tareas para corregir en clase, o apresurarlos a comenzar sus clases, porque las reglas estaban para respaldarlo.

Cuando no podía era frustrante y doloroso, su pecho, sus pulmones, y su cabeza dolían mientras intentaba con todas sus fuerzas mantener el control. Los demás solo veían al chico rígido, malhumorado y pomposo, pero no el dolor que conllevaba poder mostrar sólo eso.

Así fue hasta que conoció a alguien.

Wen RuoHan era la persona más desquiciante, cínica e inquietante que conoció en su vida. Al igual que él, tampoco tenía amigos porque veía a todos como inferiores, y solía ser prepotente y descarado con los adultos. 

Aún así, no era un mal estudiante. Ambos "competían" por los primeros puestos de sus clases, aunque la parte competitiva era unilateral, a Wen RuoHan no le importaba superarlo, mientras que a Qiren lo frustraba que alguien que se dormía en clase, y se ausentaba cuando quería,  tuviera las mismas calificaciones que él.

Pero, de todos sus compañeros, parecía ser el único que no lo odiaba porque su adicción a las reglas no lo perjudican de ninguna manera. De hecho, su obsesión le parecía divertirlo, pero no manera desagradable.

Por eso, casi siempre terminaron haciendo los proyectos grupales juntos. Qiren odiaba su falta de organización, pero después de un tiempo, le agradó que académicamente fuera aceptable y estuviera a la altura de sus conocimientos, aunque no entendía cómo era posible porque nunca mostraba interés en nada.

Después de que su primer trabajo juntos funcionó bien para ambos, comenzaron a pasar mucho tiempo juntos haciendo proyectos escolares, y con el tiempo, simplemente estudiando. Sin proponérselo Qiren lo aceptó como un amigo. Con él podía bajar la guardia, no había peligro de ser ridiculizado o menospreciado. 

Wen RuoHan se conformaba solo con sentarse a su lado en la biblioteca en silencio hasta que se aburría, y luego, se quejaba de alguna cosa sobre la escuela o sus compañeros, hasta que Qiren terminara sus lecturas y podían volver juntos a sus casas. Vivian en la misma zona, por lo tanto, incluso podían verse en vacaciones también. Como él solía estar solo en su casa, Wen RuoHan pasaba allí mucho tiempo. 

En clases su sola presencia era relajante, por algún motivo cuando él estaba cerca nadie lo molestaba, y no se sentía tan fuera de lugar. Cuando estaban juntos, Qiren no era una persona aburrida y solitaria, era un joven normal y solo eso, le daba la libertad de ser él mismo. 

En algún momento de ese caos que fueron esos tres últimos años de escuela, sus sentimientos por Wen Rohuan se vieron comprometidos. La opresión de su pecho, cada vez que lo veía, no era por su ansiedad constante, era por la incertidumbre de hacer el ridículo frente a él mostrando sus vergonzosos sentimientos.

Sin embargo, Wen RuoHan era inteligente y pronto lo supo, y para el gran y maravilloso asombro de Qiren parecía corresponder sus sentimientos. No se había alejado de él, al contrario, pasaron mucho más tiempo juntos, y Wen RuoHan comenzó a ser más táctil con él, arreglando su cabello o simplemente tomando su mano mientras leían . 

No hablaron al respecto, Qiren estaba demasiado asustado para hacer algo, y Wen RuoHan parecía conformarse con solo hacerlo enojar de vez en cuando para luego poner su mano en su cabeza y con una mueca llena de ternura decir: "No te enfades conmigo A-Ren" lo cuál por supuesto siempre hacía que su boca se secara y sus manos sudaran.

El último año de escuela, Qiren estaba listo para ir a la universidad en el exterior, su hermano le dijo que podía estudiar allí y conocer un poco el mundo, lo cual fue maravilloso porque Wen Rouhan pensaba hacer lo mismo. 

Cuando le contó esto a Wen RuoHan, él le sonrió con alegría.

—Sería bueno poder seguir siendo compañeros de estudio, ¿No crees? estoy seguro que nadie será tan bueno como tú.

—Claro —fue lo único que pudo murmurar en respuesta emocionado por las palabras de su amigo.

—Para eso seria conveniente estudiar juntos —Wen RuoHan agregó sin quitar sus ojos de él, y Qiren solo asintió porque estaba demasiado nervioso para usar su boca. —Bien, arreglemos eso A-Ren. —propuso con una sonrisa en sus labios, algo inusual en su rostro que siempre lograba quitar el aliento a Qiren.

Mientras preparaba todo para poder vivir con RuoHan, y enfrentaba los últimos meses de clases, Qiren pensó que por fin había alcanzado un equilibrio. Todavía había un montón de cosas que no podía controlar como quería, pero RuoHan lo toleraba lo suficiente para querer vivir juntos. Eso era suficiente y por primera vez en su vida era feliz.

Sin embargo, en tan solo un mes, todo aquel equilibrio se desmoronó con la llegada de una mujer. Ella llegó con una sonrisa frías, un carácter fuerte y ojos color ámbar, para destruir la vida de su hermano. Su hermano se enamoró de ella de inmediato. Pero ella no de él.

Qiren lo vió caer tan rápido que no hubo nada que pudiera hacer al respecto.

Primero bebiendo por celos cuando vio a esa mujer sonreír a otro hombre, aunque él mismo le había hecho jurar que nunca beberían para no arruinar la vida de tantas personas como lo hizo su padre.

Luego, persiguiéndola de manera obsesiva y compulsiva hasta que ella pidió una orden de alejamiento, y Qiren pensó que si el amor era eso, tal vez no quería experimentarlo. Sus sentimientos no eran así por Wen RuoHan ni quería que lo fueran.

Intentó hacerlo entrar en razón, pero cada día su hermano caía más en aquel agujero de autodestrucción. Finalmente, un día, su hermano llegó a casa con la mujer. Ella no sonreía y su hermano parecía muerto en vida.

—Ella es tu cuñada ahora, nos hemos casado– le informó y dejando a la mujer frente a él se encerró en su oficina.

Qiren vio a la mujer mirar a su hermano con asco mientras parpadeaba para no llorar, y no supo qué hacer. Ella fue instalada en una de las habitaciones de su casa y casi nunca la veía salir de allí. Le preguntó a su hermano qué pasaba pero este dejó de ser gentil incluso con él. Simplemente le dijo que no se metiera en sus asuntos.

Supo por Wen RuoHan, cuyo padre tenía negocios con su familia, que su hermano había hecho algo terrible. 

La mujer era hija de un empresario, ella estaba preparándose para ser la heredera ,sin embargo, su padre hizo una mala inversión y su empresa estaba al borde de la quiebra. Sumado a esto, el padre de la joven estaba a punto de ir a prisión, y su hermano uso eso para obligarla a casarse con él. 

Su hermano, a quien admiraba y adoraba, había arruinado su vida y la de esa mujer.

—Tu hermano es un imbécil —Wen RuoHan le dijo con indiferencia después de contarle aquello—Afortunadamente nos iremos pronto. No tienes que soportar eso, ni mezclarte con él.

Pero Qiren no pudo dejar a su hermano. Era la única familia que le quedaba, no podía perderlo. Pensó qué podía ayudarlo, que podía hacerlo entrar en razón de alguna manera.

Eso le costó lo que sea que había entre Wen Rohuan y él. 

 Cuando le dijo que no iría al extranjero, Wen RuoHan intentó convencerlo de que esa no era su responsabilidad, pero no lo logró. Finalmente le dio un ultimátum y Qiren deseó poder elegirlo a él, pero no pudo. 

Wen RuoHan simplemente se despidió de él con decepción. En el futuro tuvo el impulso de llamarlo, pero la vergüenza le impidió hacerlo, y él tampoco se contactó, así que supuso que ya no era importante. 

Cuando Wen RuoHan se fue, cada día volvió a ser una tortura, nada de lo que hizo ayudó a su hermano. Cada día parecía estar remando en una balsa con agujeros, y remera cuanto remaba, todo a su alrededor se hundía. 

Se distrajo en los estudios preparándose para tomar el lugar de su hermano en la compañía Lan ya que dejó su puesto incapaz de mantener la responsabilidad. También ferró más aún a las reglas en busca de paz.

Entonces llegó XiChen, y la promesa de no dejar que vea la situación oscura de sus padres, lo hizo centrarse en él. Su sobrino era lo más preciado y un salvavidas que lo mantenía a flote. Nadie le impidió cuidarlo, y Qiren se prometió evitar que cometiera los mismo errores que su padre. 

Fue difícil. XiChen, era tan parecido a su hermano, siempre risueño y cálido, era como si la vida le hubiera devuelto al hermano que había admirado y apreciado. Tal vez por eso su madre se desentendió completamente de él.

Luego, llegó Lan Zhan, y él no era como XiChen. Era tan receptivo a sus enseñanzas que Qiren se sintió aliviado hasta que se dio cuenta que él era receptivo a absolutamente todo. No podía engañarlo como a XiChen. A-Zhan siempre notó que todo a su alrededor estaba mal, que no era correcto que su madre solo quisiera verlos de vez en cuando, o que tuviera una obvia preferencia por él haciendo de XiChen se sintiera doblemente abandonado, y que su padre se la pasara de viajes o bebiendo en su oficina. Lo único que Qiren pudo hacer fue enseñarle a contener todas esas emociones como él mismo lo hacía.

Volvió a ver a Wen RuoHan casi seis años después de que tuvieran su ultima conversación. Lan Qiren estaba con uno de los socios de su padre preparándose para tomar el mando, cuando el padre de Wen RuoHan llegó para una reunión sobre un nuevo proyecto. Qiren se concentró en la charla a duras penas queriendo preguntar sobre su hijo. No lo hizo, pero antes de irse el Sr Wen recordó que él y su hijo eran amigos por lo que le dijo que seguramente lo vería esa noche en la reunión de ex compañeros.

Qiren nunca fue a esas reuniones, probablemente nadie lo quería allí, pero en cuanto supo que podría verlo, tuvo un fuerte impulso de ir. Su mente era un caos contradictorio, no estaba feliz por romper su rutina establecida para esa día, pero quería verlo. Esto ultimo fue más fuerte.

Llegó al salón, y como pare entonces era públicamente el futuro CEO de la compañía Lan, muchos de los compañeros que fueron groseros con él lo saludaron como si les alegrara verlo. Qiren no recordaba a muchos de ellos, pero aun así le presentaron a sus esposos y esposas, y él tuvo que fingir que le importaba.

La posibilidad de que Wen RuoHan llegara casado no había pasado por su mente, por lo que en cuanto entró al salón del brazo de una hermosa y muy embarazada mujer extranjera, Qiren sintió que su pecho era arrancado y arrojado al suelo. Solo alcanzó a escuchar como presentaba a la mujer como su esposa, y huyó de allí tratando de ser lo más discreto posible.

Llegó a su casa sintiéndose devastado, sin embargo, en cuanto atravesó la puerta, vio a XiChen de solo 5 años sentado al pie de las escaleras sosteniendo una manta.

—Shufu, te busque pero no estabas —le reclamó luciendo ansioso y gruñón.

—¡XiChen! —lo reprendió sintiendo sus emociones desbordarse, pero en cuanto vio a su sobrino estremecerse y sus hermosos ojos llenarse de lagrimas se sintió un monstruo.

—Lo siento, Shufu iré a dormir ahora. —le dijo y Qiren se obligó a tragar el nudo de garganta mientras se acercaba a su sobrino y se agachaba frente a él.

—Esta bien, ¿Qué pasó, porque me buscabas? —preguntó palmeando su cabeza gentilmente, tratando de mantener sus emociones negativas dentro. Era bueno en eso.

XiChen suspiró con tristeza —A-Zhan estaba llorando, y me despertó.

—¿A-Zhan sigue llorando? —

XiChen negó con la cabeza, —la niñera lo hizo dormir, pero yo no podía dormir y te busque pero no estabas. ¿Puedo tener un poco de tu té mágico?.

—No es mágico, es solo té relajante, pero puedes tener un poco —respondió y se llevó a XiChen a su habitación donde preparó té y lo bebió junto a él sintiéndose un poco mejor. 

Cuando esa noche su sobrino tímidamente le pidió poder dormir con él, aunque sabia que no debería alentar esas cosas, lo dejó porque tampoco quería estar solo.

Más tarde se enteró que el bebé en el vientre de aquella mujer era el segundo hijo de RuoHan, ya que se había casado con ella poco después de ingresar a la universidad, lo cual le hizo pensar que probablemente lo que había entre ellos era solo parte de su imaginación. 

Fue decepcionante y doloroso, pero lo ayudó a seguir con su vida. No había cambiado una supuesta vida feliz a su lado por quedarse a resolver el problema de su hermano, como a veces temía. En realidad había cambiado un futuro donde vería a la persona que amaba casarse con alguien más, y en su lugar, pudo quedarse a salvar a sus sobrinos de la terrible vida que les deparaba con sus padres.

Los siguientes años, solo se concentró en eso. En mantener a sus sobrinos a salvo y en mantener a flote su compañía, pero todo se arruinó cuando sus sobrinos se volvieron adultos.  

Un día Lan Zhan llegó a casa anunciando que su pareja era un joven rebelde e impulsivo llamado Wei Ying. A Qiren le desagrado desde el principio, pero Lan Zhan estaba completamente enamorado de él. 

De pronto, A-Zhan dejó de respetarlo y seguir su guía. De un día para otro, todo el trabajo que hizo al criarlos fue cruel y en lugar de criarlos para ser personas racionales, hizo de sus sobrinos personas reprimidas emocionalmente. No les había ahorrado dolor, solo les enseño a ocultarlo.

Qiren odió a Wei Ying, no por sus orígenes como todo el mundo parecía pensar, sino porque convirtió todo el trabajo del que estaba orgulloso en algo horrible. Pero sobre todo, porque tenia razón.

Casi le cuesta su relación con Lan Zhan entenderlo. XiChen quien al parecer fue el que fingían seguir sus reglas todo el tiempo sin llevarlo tan lejos como Lan Zhan, era el único que parecía no guardarle rencor.

Resultó que había desperdició toda su vida viviendo con miedo y negación. No ayudó a nadie como pensó, Qiren solo cambio el trauma infantil de sus sobrinos, no hizo mejor trabajo que su hermano. Tampoco salvo a su hermano ni a la madre de sus sobrinos.

Tenia 42 años, ahora estaba solo, y sus sobrinos lo dejaron para seguir sus propios caminos. Eso fue lo que después de tanto tiempo, lo llevo a la reunión de ex estudiante una vez más, con la esperanza de ver una vez a la única persona que al menos por un tiempo, pudo entenderlo sin juzgarlo.