Chapter Text
El romance suele pasar un segundo plano en la vida de los cirujanos, jornadas largas en el hospital es lo único seguro en su futuro.
Pero suponiendo que la mayoría de ellos pasaron unos largos años universitarios sin tiempo suficiente para citas, las parejas formadas en el hospital se vuelven algo común
Es fácil que los amoríos no duren, las personas buscan aventuras pasajeras
Nada más allá de involucrarse con su "crush"
Y para ellos existía algo conocido cómo "doctor apuesto"
Roier era un interno muy popular, recibía halagos, regalos y tratos especiales de la gente del hospital con regularidad.
Pero él ya tenía a su propio "doctor apuesto".
Cellbit, el mejor neurocirujano de la ciudad era quien le quitaba el sueño al joven interno.
Vegetta lo había asignado como el interno de Cellbit un par de veces y eso le ayudó a conocerlo mejor.
Sabe que está enamorado del café y su trabajo
Que a pesar de su apariencia fría tiene una personalidad cálida y siempre busca que todos se sientan cómodos
Y lo más importante, que sus ojos son más hermosos que el mismísimo cielo
-hola -los hermosos dientes del cirujano lo deslumbraron en cuanto llegó- ¿eres mi interno en la cirugía de hoy?
-así es doctor, le traje café
Sus ojos brillaron cuando tomó la bebida.
-muchas gracias doctor Roier, no tenias que hacerlo
-descuide, sé lo mucho que le gusta y creí que sería un buen detalle
El castaño mantenía toda su atención en la sonrisa que su médico apuesto le dedicaba. Estaba tan enfocado que fue casi un reflejo la manera en la que relamió sus labios después de que Cellbit bebiera un sorbo de café.
Al notarlo, los ojos azules se desviaron con nerviosismo y rapidez.
Sonrió porque aunque no podía cantar victoria, jugar con los nervios de las personas mediante su coqueteo era algo que disfrutaba.
-entremos al quirofano
-lo sigo doctor
Roier estaba ahí únicamente para mirar el procedimiento y ayudar en lo que Cellbit necesitara pero su corazón latía rápido con el simple hecho de compartir espacio con ese cirujano.
Cellbit no era sólo un médico apuesto, era aclamado entre la comunidad médica por su destreza.
Había salvado millones de vidas y aún era lo suficientemente joven para saber que su carrera sería indiscutiblemente exitosa.
-les agradezco por su ayuda hoy, todos han hecho un excelente trabajo, descansen un poco que se lo merecen
Después del rutinario discurso y después de salir del quirofano era hora de comer
-hiciste un muy buen trabajo, eres muy inteligente -el médico se acercó a Roier, quién caminaba por el pasillo en camino a la cafetería
-gracias doctor
Se guardó sus halagos y comenzó a caminar más lento para prolongar la charla.
-me alegra que me haya dejado mirar el cerebro de cerca, era muy bonito, bonito como...bonito como su nuevo corte, le queda bien ese estilo
Roier pestañeaba suavemente mientras miraba a Cellbit servir café desde atrás, quien agradeció evidentemente avergonzado y le extendió un vaso.
-me alegra poder pasar un rato a tu lado sin presiones y lejos del quirofano doctor Roier
El menor dejó de beber para evitar ahogarse, mantuvo la compostura para volver a su voz suave y los gestos coquetos.
-a mi también, me alegra pasar tiempo con usted
-estamos solos, puedes hablarme informalmente, somos amigos
Cuando se escuchó, el interno sintió que no podría contenerse por mucho tiempo más.
-bueno Cellbit, si quieres un interno seré tu interno, si quieres un amigo seré tu amigo -se detuvo por un momento, hasta asegurarse de que la atención completa de sus ojos azules era suya- pero creo que yo quiero una cita
-vayamos a beber algo hoy -tiró torpemente su vaso vacío a la basura- es una cita, te esperaré en la entrada del hospital
Y se alejó apresurado, dejando al interno sin palabras, mirando hacia la dirección en la que se había ido
Su cita
Sonrió ampliamente, sonaba bien en su cabeza.
Cita, cita, cita, cita, ¡cita con Cellbit!
-y entonces me dijo que me iba a esperar en la entrada, no mames wey te lo juro que me cagué cuando me lo dijo
-ya me lo contaste como mil putas veces wey
-pero dime que opinas pinche Quackity mamón
El grupo de internos intentaba quitarse el uniforme mientras roier les contaba otra vez cómo consiguió una cita con su médico apuesto
-ustedes dejen de mirarme feo y denme consejos
-embriagalo y besalo -mariana arreglaba su abrigo
-no le hagas caso a él, está soltero
-bebe con precaución, no hagas cosas de las que te puedas arrepentir mañana, has esperado por ésto mucho tiempo
Jaiden robó la palabra antes de que mariana y Foolish empezaran a pelear
Tomó las manos de Roier y continuó
-lo mejor que puedes hacer es ser tú mismo, si hay algo que sabes hacer es encantar a la gente
"buena suerte Roier" Jaiden, Mariana y Foolish se despidieron de él rápidamente aprovechando que éste se encontraba contándole la historia a Quackity una vez más.
-pues el que persevera alcanza mi buen Roier, ahora deja de hacerte wey y ve que seguro ya te está esperando
-pero Quackity...¿y si lo hizo por presión? ¿Qué tal que no quería? ¿Y si lo incomodé?
El más bajo suspiró, sabía que todo este alboroto se debía a que el castaño se moría de nervios y aligeraba su tensión hablando
Lo tomó del brazo y lo encaminó al recibidor del hospital, cómo un padre entregando a su hijo en matrimonio.
Le pareció ridículo y lo abandonó a medio camino.
Pero Roier no necesitaba más, ver a Cellbit esperando por él le dio el empujón que necesitaba
Sus pies se movieron rápido hasta llegar a él
-Cellbit
-Roier
No podía contener su sonrisa un segundo más, no mientras esos ojos pusieran toda su atención.
