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Ellos me Hablan

Summary:

Harry Potter es un niño que ha sufrido muchas cosas malas...

• Quedó huérfano a temprana edad...
• Es famoso por algo que no recuerda...
• Sus únicos parientes vivos, lo tratan igual que a una escoria..
• Un loco psicópata sin nariz iba tras de él.

Y su sufrimiento apenas y está empezando...

Pero hay algo que nadie sabe, y si se enterarán, lo tacharían de loco, eso él lo tenía muy en claro.

Así que es un secreto que guarda muy celosamente...

La razón por la cuál todavía no se ha derrumbando...

El motivo por él que sigue viviendo toda su miseria...

A pesar de su infeliz infancia, seguía siendo un niño muy feliz por qué...

ELLOS LE HABLAN...
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Chapter 1: Prólogo

Chapter Text

Prólogo

 

— y el campeón de la copa mundial de Quidditch es el pequeño Potter— grita con alegría la voz de un hombre.

En toda la casa se oía la risa del pequeño de un año, en conjunto con las risitas de su madre, una hermosa pelirroja de ojos verdes, quien veía desde el sofá el espectáculo.

Padre e hijo estaban montados en unas escobas, siendo la del niño un juguete que no se separaba del suelo más que unos treinta centímetros.

Después de un día en el que la pareja no tenía nada que hacer una vez más, se la pasaron jugando con su hijo toda la noche divirtiéndose y comiendo tarta de melaza preparada por la única mujer presente.

—es hora de acostar al campeón ¿no crees amor?— pregunta Lily a su esposo, después de ver a su niño bostezando.

— tienes razón mi lily-flor— le respondió este mirándola con cariño.

Tomando al bebé en sus brazos, la pareja se dirige al piso de arriba, dónde se encontraba la habitación del pequeño Potter.

Lo colocaron en su cuna apenas entraron, y los dos se quedan contemplando el tesoro de sus vidas.

—tengo miedo James — murmura con la voz quebrada— no quiero que le pase nada a mi Harry.

— también yo mi amor... Pero te juro por mi magia y por lo más sagrado, que voy hacer todo en mi poder para protegerlos a ambos.

Por sus mejillas corrían lágrimas silenciosas, la angustia que sentían por la situación y la impotencia que se apoderaba de ellos no era normal.

Aunque no estaba injustificada.

— estoy cansada James, cansada de estar aquí sin poder darle lo que me imaginaba a mi hijo... No puedo llevarlo a pasear al parque,ni a que conozca a niños de su edad.

— lo sé amor lo sé!! Cómo desearía poder alejarnos de aquí, lejos de esta guerra, lejos de ese psicópata, muy lejos— respondió con voz ronca el castaño, abrazaba con todas sus fuerzas a su mujer, a la chica que le robó el corazón desde el primer momento.

— sabes, cuando estalló la guerra, y me enteré que Harry venía en camino, lo primero que pensé fue en irnos al otro lado del mundo — señalo en un susurro la de ojos verdes.

— no puedo creer lo rápido que quedamos atrapados aquí. — el de gafas hizo un mohín de auto desprecio— En un momento estábamos luchando como jóvenes imprudentes e idealistas, y al siguiente simplemente dejamos que nos convencieran de está locura.

La ojiverde tan solo lo abrazó, tratando de ocultar su rostro surcado de lágrimas — este encierro nos tiene mal ¿verdad? — dijo con voz acuosa — Pero valdrá la pena si sobrevivimos a esto juntos.

Un balbuceo los distrajo, Harry yacía despierto e inquieto.

Limpiándose la cara, Lily se acercó a su cuna, y poniéndose a la altura de su hijo le empezó hablar para calmarlo, mientras que James solo los veía y de vez en cuando le hacía muecas a su bebé, quien reía encantado por eso.

Cuando un ruido muy raro se escuchó en el jardín, un James preocupado se asomó por la ventana, y con horror vio como un encapuchado entraba sin ser invitado a su casa.

— Lily es él. Huye con Harry yo lo distraigo— dijo con prisa el castaño, tomando a su mujer y expresando todo su amor en ese último beso.

Pero la pelirroja no estaba de acuerdo.

—James, amor si en verdad es él, no podemos ir a ningún lado— dijo con desesperación— quédate a mi lado por favor, no quiero dejar solo a mi bebé.

Se oyó una explosión en la puerta de entrada, mientras que Lily veía suplicante a su esposo. Harry solo veía a sus padres sin entender por qué su magia, antes calmada, ahora se encontraba inquieta, lo que provocaba sus pequeños sollozos.

La pareja volviéndose a besar se acercaron dónde descansaba su hijo.

— Harry mami te ama muchísimo.

— Te amo Mucho mi niño, a ti y a tu mami, daría mi vida por ustedes.

— estaremos siempre contigo/ te protegeremos siempre— exclamaron al mismo tiempo la pareja.

— eres la luz que alumbró nuestras vidas, y pase lo que pase no te dejaremos en oscuridad mi bebé — tomándolo con delicadeza la madre besó la frente de su hijo. Acción que James imitó.

Por las escaleras se escuchaba el ruido de pasos.

Luego silencio, y después...
La puerta fue desprendida de su sitio, y ahí frente a ellos se encontraba el mago tenebroso que los buscaba, y al fin los encontró.

— vaya, que familia tan pintoresca— dijo con un bajo siseo, soltando una risa carente de humor

— van a morir todos juntos, que estupidez.

—estupidez es que le tengas miedo a un niño— exclamó con odio James.

Voldemort volteo a verlo, lo único visible de el era sus ojos rojos.

— quien dice que le tengo miedo.

—por algo has venido ¿no?— respondió con sarcasmo la pelirroja.

—ya no perderé mi tiempo, fuera de mi camino mujer tu te puedes ir, yo soy un ser misericordioso.

Lily no se movió en ningún momento, y aunque James quería decirle que se salvará sabía que su esposa no se iría.

Los dos estaban tomados de las manos, frente a su primogénito protegiéndolo a toda costa.

—bueno si no se mueven los mataré.

—mátanos si quieres pero no tendrás a Harry.

—mátanos entonces.

—como quieran... Avada Kedavra!

James tomo a su esposa y la puso detrás de él, en el último segundo. Así recibiendo en primer lugar el hechizo mortal.

El castaño yacía en el suelo de la habitación, sin vida.

Lily llorando se plantó frente a su hijo, que ya lloraba desde que ese ser irrumpió en su habitación.

—pobre creía que muriendo primero iba a salvarlos... La estupidez de un Gryffindor me parece repugnante.

—a Harry no! A Harry no por favor, mátame a mí.
—chica estúpida — dijo acercándose más con su varita alzada —Avada Kedavra!

—ahora el Bebito está solo, sin papi y mami— comentó con burla y con el hechizo mortal en la punta de su lengua, apuntó al lloroso niño— Avada Kedavra!

Pero esta vez, el hechizo no dió con su objetivo, sino que rebotó y le dió a su lanzador, dejándole solo una marca permanente al infante, que le recordará el sacrificio de sus padres.

Esa noche el mago oscuro desapareció...

Esa noche un niño vivió...

En esa trágica noche un inocente iba a comenzar a pudrirse en Azkaban...

Todas las noches de Halloween el mundo celebraría la caída de ese mago innombrable...

Todo el mundo olvidaría que un pequeño quedó huérfano...

Esa misma noche, ese mismo niño era dejado en casa de sus únicos familiares vivos...

Esa noche empezaría la historia... De Harry Potter...