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Caricias

Summary:

Desde que empezaron a vivir juntos, Isagi ha descubierto facetas de Kaiser que no conocía, entre todas ellas una en particular, a su alfa le gustaba ronronear inconscientemente como un gato buscando que le dieran caricias.

Y aquella rutina no cambió incluso años después de tener a su primer cachorro juntos.

 

Omegacember 2023, Día 9: Ronroneo Alfa

Notes:

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Work Text:

Desde que empezaron a vivir juntos, Isagi ha descubierto facetas de Kaiser que no conocía. Por ejemplo, a pesar de el alfa era un prodigio en el fútbol, también era bastante perezoso. Le encanta tomar largas siestas y dormir hasta tarde. Aunque el omega sabía que su pareja solía desvelarse y trasnochar cuando estaba realmente concentrado en algo, darse cuenta de que desconocía muchas cosas sobre Michael, solo hizo que Yoichi estuviera más que dispuesto a descubrir todos y cada uno de los misterios que escondía la persona con la que se había enlazado de por vida.

 

Cualquiera que viera a Kaiser diría que era de las personas que cuidaba mucho de su apariencia, todo lo contrario a la realidad. Una vez el alfa agarró confianza con el omega, empezó a caminar despeinado por toda la casa, con la ropa mal puesta y con el rostro hecho un desastre.

 

Ni siquiera era de los que quería bañarse con regularidad, Isagi siempre había imaginado que lo primero que hacía Kaiser por las mañanas era lavar su rostro para delinear sus ojos y usar cremas humectantes acompañado de algún bálsamo labial, pero él no hacía ninguna de esas cosas.

 

Incluso era bastante quisquilloso con la comida.

 

“¡Justo como un gato!”

 

Isagi soltó una pequeña risa por aquella tierna realización.

 

Con el tiempo el omega comenzó a consentirlo para hacerlo feliz haciéndolo un hábito. Ambos despertaban, tomaban un baño juntos, se aseaban, Isagi lo peinaba, se alistaban, se preparaban y tomaban el desayuno en la compañía del otro para luego ir a entrenar.

 

Sin embargo se añadió algo más a esa pequeña lista: Kaiser ronroneaba inconscientemente todas las mañanas buscando los toques y mimos de Isagi.

 

La primera vez que lo escuchó ronronear, el omega creyó que aún seguía medio dormido o que estaba soñando despierto.

 

Con los brazos alrededor de su cintura y con el rostro descansando sobre su pecho, Michael comenzó a restregarse en Yoichi buscando más contacto, cuando el omega empezó a darle caricias suaves a su rostro y cabello, el alfa no tardó ni un segundo en ronronear por varios minutos hasta que llegó la hora de levantarse.

 

Normalmente los alfas no suelen ronronear porque piensan que es un signo de debilidad, así que cuando Kaiser empezó a hacerlo, Isagi se sintió como la persona más especial del mundo.

 

El ronroneo de Michael siempre era una vibración resonante y profunda prolongada que hacía bailar de felicidad al corazón de Yoichi, aquel sonido felino solo daba a entender que el alfa se sentía satisfecho, seguro y protegido a su lado.

 

Kaiser logró transmitir a Isagi por años que era amado tan solo con esa acción. No hubo ninguna mañana en la que Yoichi no se levantara primero para darle cariño a su alfa y que en respuesta este le ronroneara.

 

Y aquella rutina no cambió incluso años después de tener a su primer cachorro juntos.

 

Cuando Isagi quedó embarazado por primera vez, Kaiser solía dormirse en su regazo por horas tratando de sentir cerca a su cachorro y ronroneando al vientre de su omega, lo que era bastante reconfortante para los tres.

 

El ronroneo de Michael era su secreto más preciado y mejor guardado. Nunca se lo había contado a nadie, una vez nació su primogénito, el alfa comenzó a usar aquel sonido característico en medio de la intimidad y aquello solo despertaba emociones intensas en el omega incrementando su excitación.

 

—Te encanta que emita este sonido ¿verdad Yoichi? —Y el omega no tuvo oportunidad de responder porque sus gemidos se ahogaron en medio de sus besos.

 

Su momento favorito del día siempre sería abrir los ojos primero cada amanecer y arrullar con premura al hombre que tanto amaba.

 

Para Isagi no había una expresión de amor más genuina que escuchar y sentir a Kaiser ronronear cada mañana y era algo que estaba preparado para atesorar hasta que diera su último aliento en aquel mundo.

Notes:

Sigo retrasada con dos días 😿

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