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Language:
Español
Stats:
Published:
2023-12-20
Completed:
2024-02-19
Words:
33,190
Chapters:
10/10
Comments:
61
Kudos:
161
Bookmarks:
1
Hits:
3,268

Something about you

Summary:

Ella es una abogada desvergonzada, él es un fiscal amante de las reglas. Ellos se odian o eso es lo que se repiten todo el tiempo, aún así ni siquiera la aversión que dicen tenerse impide que se entreguen al deseo inexplicable que sienten el uno por el otro. Que pasará después ? Será cosa de una sola vez ? Continuarán con su absurda guerra o se rendirán a los sentimientos que no pueden evitar florecer entre ellos.

Notes:

Hey !! Esto es algo que he tenido en mi sistema por algún tiempo, así que decidí animarme y escribirlo, amo a mis IlCey y últimamente me tienen bien inspirada de lo lindos que son, sin más aquí está el primer capi 🧡

Chapter 1: 1

Notes:

Pd. En esta historia el padre de Ceylo si que sigue muerto, pero la madre de Ilgaz está viva, porque, por qué no ? El viejo Zafer siempre me cayó muy mal, así que lo dejo bajo tierra, y siempre quise saber más sobre la mamá de Ilgaz, así que la reviví. No hay drama de muertos, ni cosas raras, ellos son bastante complicados por si solos, no quiero agregar más drama al asunto. ✌🏻
PD.2 al principio de la historia Ilgaz está comprometido, pero no con Neva. Con otra tipa X. Me cae bien Neva y quiero darle otro uso en mi historia.

(See the end of the chapter for more notes.)

Chapter Text

CEYLIN

Es ridículamente guapo...y no hablo solo de un físico atractivo, no.. ojalá ese fuera el caso. Es como un imán, Dios, tenerlo tan cerca siempre ha sido la mayor prueba de autocontrol de toda mi vida. Es tan imponente y masculino y cuando se enoja( cómo en este preciso momento) y aprieta la mandíbula de esa forma tan de él, me dan ganas de hacerle cosas socialmente inaceptables. Pensándolo bien, creo que por eso me gusta tanto hacerle perder la paciencia.
- señora abogada, le estoy hablando- me dice irritado, chasqueando los dedos frente a mis ojos, que se abren un poco al darme cuenta de que nuevamente ando perdida en mis pensamientos por su culpa.
- y yo lo estoy escuchando atentamente señor fiscal- respondo irritada por haberme dejado pillar de esa forma tan tonta
- me puede decir entonces que le estaba diciendo?- pregunta con su mirada de sabelotodo
- es necesario que repita sus palabras querido fiscal?, si mal no recuerdo en nuestro primer encuentro usted me dijo que el tiempo perdido jamás se recupera y que yo le estaba haciendo perder valiosos minutos que nunca recuperaría- le digo mientras lo miro a los ojos y veo como su mirada se pierde por un instante en mis labios, sino lo observara tan minuciosamente podría decir que acabo de imaginarlo-
- a qué punto quiere llegar con esto abogada- dice tomando una gran respiración mientras se afloja el nudo de la corbata
- lo que digo es, que yo...- tartamudeo mientras me quedo siguiendo como lerda el movimiento de sus dedos tratando de aflojar el nudo
- si...lo que dice es que...?- repite con una sonrisa de listillo como si supiera lo que estoy pensando, él no puede ni imaginarse lo tanto que me irrita.
- en fin, a lo que me refiero, es que no quiero volver a hacerle perder tan miserablemente su tiempo repitiendo todo lo que acaba de decir, ya que sumado a eso tiene que soportar mi presencia que tanto le complica la vida- le digo mientras mis manos cobran vida propia y se acercan sin miedo a su corbata.
- perdón mi imprudencia querido fiscal, parece que esta corbata es demasiado para usted- susurro mientras la desato y entonces cometo el terrible error de mirarlo.
Ilgaz Kaya me está observando como si quisiera abrir un hueco en el suelo y meterme ahí. Estoy segura de que si las miradas mataran la suya ya me hubiera quemado viva.
- señora abogada- pronuncia cada sílaba despacio con la voz ronca, seguramente del enojo que le estoy haciendo pasar-
- jm jm jm- me aclaro la garganta, aparto las manos y no lo dejo terminar de hablar- lamento tener que abandonar su acogedora oficina pero el deber llama, y obviamente no parece que usted y yo vayamos a llegar a ningún acuerdo.
Sin mirarlo a los ojos me doy media vuelta y salgo disparada de su oficina, antes de salir puedo escuchar como suelta un suspiro o lo que seguramente era un resoplido de alivio al ver que lo dejaba en paz.
+++
Nunca voy a entender esa aversión que Ilgaz Kaya parece tenerme. Cada vez que me le acerco, el hombre parece listo para librar la batalla de su vida.
Tampoco es que yo se la haya puesto muy fácil a lo largo de estos seis meses, pero en momentos como este en que estamos tan cerca realmente desearía que las cosas no fueran así entre nosotros. Que me odiara tan solo un poco menos, lo suficiente para follarme y que se me quiten estas ganas antinaturales que le tengo, con una vez que sucediera me lo quitaría del sistema y seguiría adelante con mi caótica vida.
Ya fuera, en territorio seguro dónde puedo respirar con normalidad, me pongo la mano sobre mi desbocado corazón y tomo la decisión de eliminar esta tensión de mi cuerpo de la manera que sea o terminaré haciendo combustión.
Saco mi teléfono y sin pensar envío un mensaje simple y conciso con solo el lugar y la hora del encuentro, bloqueo el teléfono y lo guardo en el bolso, no espero ninguna respuesta.
++++
6 MESES ANTES
El día que conocí al fiscal Kaya, fue uno de los peores días de mi vida, esa mañana había descubierto que el tipo con el que había pasado, más bien desperdiciado un año entero de mi vida, me había estado engañando con su vecina, cuando lo confronté solo me dijo que era mi culpa, que yo era emocionalmente inestable y poco disponible. En mi opinión fue un discurso bastante elaborado para su poco cerebro.
Por si fuera poco mi madre me llama para decirme o más bien gritarme exaltada que mi hermana menor había vuelto a meterse en problemas, que la habían llamado de la universidad y que ella no tenía paciencia para lidiar con una de sus hijas, así que me tenía que ocupar yo. Y ahí estaba la tonta Ceylin sentada frente a un director avergonzado, una mujer muy enojada y un profesor lleno de golpes.
Ese día me enteré que mi dulce hermana no era tan dulce como yo pensaba, su cabecita no encontró un mejor plan que follarse a su profesor.
Nunca antes en mi vida había sentido tanta vergüenza, tenía ganas de gritarle hasta cansarme, de abofetiarla hasta que entrara algo de cordura en su cerebro.
Cómo resultado se terminó expulsando al maldito profesor, se les prohibió a él y su mujer la entrada a la universidad ya que esta última quería atacar a medio mundo y a mi querida hermana solo la suspendieron 5 días ya que prácticamente me arrastré ante el director para que no la expulsara.
İnci se deshizo en lágrimas y en disculpas, me rogaba que no dijera nada en casa, yo solo la subí al coche y la llevé a la oficina. Nunca la había tratado con tanta frialdad, le hablé duramente y le quité todos los privilegios que me permitía darle. Ella solo lloraba y me miraba avergonzada, quedamos en que cuando volviera a la universidad entraría a consejería escolar, cosa que hasta el día de hoy controlo que todavía se cumpla.
Ese es el único día de mi vida que le negué un abrazo a mi hermana pequeña y le pedí que se fuera. Me sentía fracasada, insuficiente e incapaz de cumplir con mi rol de hermana mayor.
Eran apenas las dos de la tarde y ya me sentía saturada emocionalmente, solo tenía un café en el estómago y por si fuera poco en media hora tenía una cita con el fiscal del caso que estaba llevando, reunión a la que iba a llegar irremediablemente tarde.
Eran las 2:45 cuando entré como un torbellino a la oficina del fiscal, estaba apunto de disculparme por la tardanza cuando lo ví parado en el medio de su oficina hablando por teléfono.
Es como si me hubieran dado una descarga eléctrica que me dejó paralizada, solo me quedé ahí mirándolo, agradecida que estuviera en una llamada, para que yo no tuviera que hablar, ya que no creo que hubiera dicho algo lógico en ese momento.
Él me miro fijamente mientras sostenía el teléfono, sin decir una palabra, quiero pensar que la otra persona estaba liderando la conversación.
- luego te llamo - dijo con la maldita voz más profunda que había escuchado en mi vida. Colgó y me miró como esperando algo de mí.
En es momento ví un anillo de compromiso en su dedo y por alguna razón que aún desconozco un fuego desconocido ardió dentro de mi.
Él ya estaba molesto, imagino que por mi tardanza, cosa que no dejó que le explicara y me dijo que fuera al grano, que su tiempo era demasiado preciado y que yo lo estaba desperdiciando. Así que eso hice, fui al grano. Yo ya tengo mi recorrido de no ser muy amiga de los fiscales, pero nunca en mi vida había tenido una reunión tan acalorada como la que tuve ese día con Ilgaz Kaya, quería estrangular al hombre y a su sonrisa engreída de sabelotodo.
Incluso se atrevió a preguntarme sobre mi experiencia como abogada, ya que a su parecer yo no entendía mucho de estos asuntos.
Lo miré, sonreí, le di una respuesta inteligente y salí de su oficina, prometiendome a mi misma dedicar mi vida a enojar a Ilgaz Kaya a la más mínima oportunidad y vaya que eso hice, no por gusto hasta los jueces ponían cara de cansados cuando descubrían que nuevamente éramos el y yo la abogada y el fiscal designados.
Eren solia decir que un día le prenderíamos fuego a la corte, yo nunca me atreví a contradecirlo.
Dos semanas después de nuestro fatídico primer encuentro tuvimos otra reunión igual de acalorada, con la diferencia que ese día noté que ya no había anillo de compromiso en su mano.
+++++++++
ACTUALIDAD

Es cuestión de entrar al restaurante y el pensamiento intrusivo que me ha estado persiguiendo toda la tarde de que estoy cometiendo un sucio error regresa con renovada fuerza, pero lo aparto a un rincón, estos no son momentos para una crisis de conciencia.
Hecho un vistazo dentro y dejo salir el suspiro de alivio que no sabía que estaba conteniendo. Ahí está él, sentado, rígido, imperturbable, mirando por la ventana.
Sin más me encuentro hipnotizada caminando hacia la mesa, como una polilla atraída hacia la luz.
-Buenas noches- pronuncio y me odio un poco por lo baja e insegura que suena mi voz-
Él se pone de pie y me mira, despacio, cómo quién come su comida favorita y no quiere que se acabe. Me doy una palmadita mental por mi elección de vestido señido azul noche, a medio muslo, con escote bajo. No parece que haya terminado su escrutinio ya que me sigue repasando, con su mandíbula contraída, que me hace empezar a pensar que estar enojado es una constante en su vida.
Me remuevo incómoda y él me mira por fin a los ojos, luciendo incluso un poco avergonzado.
- por favor siéntate- dice aclarandose la garganta, mientras retira la silla para mi, porqué sí, también tiene que ser un perfecto caballero.
- gracias- le digo mientras me siento y sigo con la vista como vuelve a su sitio emanando la seguridad que necesito yo esta noche- seguramente te estás preguntando que estás haciendo aquí- afirmo más que pregunto y lo miro indecisa mientras me muerdo ligeramente el labio, ya que por alguna razón desconocida estoy increíblemente nerviosa.
- más que intrigado, estoy sorprendido para serte sincero- dice con su profunda voz, intercalando la mirada de mis ojos a mis labios, de repente sacude la cabeza, respira profundamente y me dice- qué es lo que quieres de mi Ceylin ?-
Y dios, dios, es la primera vez que dice mi nombre y tengo que sujetarme con fuerza a la silla porque de solo oírlo pronunciarlo de esa manera tan propiamente suya como si saboreara cada letra, hace que me sienta mareada. Nunca antes había disfrutado tanto mi nombre, podría escucharlo por horas solo diciendo Ceylin.
- Ceylin, te hice una pregunta- recalca suavemente, y ahí está otra vez mi nombre en sus labios, creo que podría fingir que no lo escucho y así lo sigue repitiendo.
Seguramente me esté volviendo loca, pienso mientras lo miro y me preparo mentalmente para lo que estoy apunto de decir.
- quiero.. más bien, necesito que me folles Ilgaz- suelto rápido mirándome las manos, cuento mentalmente hasta tres y cuando me atrevo a levantar la vista me quedo perdida en su mirada, mirada que parece sorprendida por solo medio segundo antes de finalmente oscurecerse. Su mandíbula se contrae y sus manos se aprietan en puños....
Y yo creo firmemente que acabo de hacer enojar al hombre una vez más...

Notes:

Estará enojado el señor fiscal ?🫣😂. Me he divertido un mundo con esta historia, espero les guste
Love 🧡