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Si le preguntaran a Mu Qing cómo llegó a estar tirado en el suelo con un hombre muy guapo encima suyo en la casa de Xie Lian durante la fiesta de año nuevo, jamás se atrevería a admitir que fue por un post de dudosa credibilidad en una red social. El contexto es el siguiente:
Como cada año, el dúo Hualian (como se hacían llamar ellos mismos) organizaba una pequeña cena para celebrar el comienzo de un nuevo año. Normalmente es una cena muy pequeña, con algunos de los amigos de Xie Lian —solo conocidos para Hua Cheng— y esta vez no fue la excepción. Faltaban solo cinco minutos para la media noche y Xie Lian con una sonrisa empezó a repartir las copas con las uvas mientras sintonizaba una transmisión especial en la televisión de la sala. Hexuan y Qingxuan estaban en una esquina del sofá discutiendo sobre el voraz apetito del primero, Yinyu y Yizhen tenían una plática incómoda en la otra esquina, mientras Xie Lian y Hua Cheng estaban acaramelados en la cocina sirviendo las “12 uvas de los deseos”. Mu Qing estaba sentado en el comedor tan absorto leyendo algo en su celular que no se percató cuando sonó el timbre.
La publicación que tenía tan entretenido a Mu Qing era una serie de testimonios 100% reales de gente probando "rituales para encontrar el amor en año nuevo". Algunos pocos comentarios explicaban qué se hacía en el ritual y algunos tips para que fuera aún más efectivo, sin embargo, la gran mayoría de las respuestas a la publicación original eran de gente diciendo que lo pondrían en práctica y que regresarían en algunos meses para dar sus resultados. Mu Qing no creía en este tipo de rituales mágicos, pero se divertía mucho leyendo los comentarios.
Aunque, para ser totalmente honesto, Mu Qing tenía una pequeña espinita en el pecho. Estaba muy satisfecho con su vida: terminó sus estudios, tenía un empleo, podía cubrir las necesidades de su mamá, salía a correr cada domingo e incluso era dueño de un pequeño canino negro que adoptó un viernes mientras regresaba de su trabajo. Desde que era adolescente no podía negar la sensación de calidez y añoranza cada que veía una de esas (ridículas) y dulces películas de amor. Mu Qing estaba muy consciente de su mal carácter y su dificultad para confiar en las personas, pero, muy en el fondo él también deseaba ser la persona especial de alguien; poder compartir sus alegrías y manías con un otro; tener un lugar seguro al cuál regresar cada noche después de un día pesado.
Quizá el haber leído esa publicación del ritual, las copas de vino que llevaba encima y la nostalgia que provocaba el "fin de un año" lo obligaron a levantar el trasero de su silla, agacharse y meterse debajo de la mesa del comedor. Antes de que pudiera razonarlo decidió que recibiría el nuevo año y comería sus uvas de deseos debajo de la mesa. Total, no tenía algo que perder y todos los otros invitados se encontraban muy ocupados pensando en sus propios deseos como para notar la conducta tan vergonzosa que llevó a cabo.
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“¡Feliz año nuevo!” se escuchó como todos en la sala gritaban a coro con voces muy animadas.
Oficialmente un nuevo año llegó y Mu Qing terminó de comer sus respectivas uvas verdes debajo de la mesa. A su alrededor todos estaban celebrando, gritando y abrazándose. Cuando se sintió lo suficientemente sobrio como para ponerse de pie decidió salir lentamente de su escondite. Lo que no esperaba es que, cuando estaba a mitad de camino un pie muy grande y pesado se encontrara con su espalda. El dueño del pie (que por alguna razón estaba encima de una silla) , al no estar preparado para pisar algo más que no fuera el suelo perdió fácilmente el equilibrio y terminó cayendo sobre Mu Qing.
La primera reacción de Mu Qing fue de agravio, no importa que tan atractivo era el contrario, se atrevió a pisarlo y por su culpa probablemente mañana le dolería la espalda. Sin embargo, una vez que la conmoción inicial pasó, se sintió extrañamente avergonzado, si lo pensaba mejor ¿no tuvo parte de la culpa por haber salido a gatas de debajo de la mesa? ¡La mayoría de la gente no sale sin aviso de las mesas! Siguiendo esa lógica de pensamiento, decidió que reaccionaría de una forma tranquila y educada. Comenzaría el año de la mejor manera posible.
Cuando ambos estuvieron de pie (y manteniendo una adecuada distancia personal) Mu Qing observó que el contrario era un hombre más o menos de su edad, un poco más alto que él, con piel que describiría como "tostada por el sol", cabello negro (que le recordaba a su perro), músculos tonificados y una bonita sonrisa despreocupada adornada por dos pequeños hoyuelos. Jamás lo admitiría (una cosa más a la lista) pero el hombre que tenía enfrente era sumamente atractivo.
A pesar de que la caída no fue tan alta, sí resultó estrepitosa convirtiendo a los involucrados en un lío de extremidades y maldiciones sin sentido. Los demás presentes se vieron sorprendidos por el repentino alboroto. Xie Lian se acercó rápidamente “¡Fen Xing! ¡Mu Qing! ¿cómo es que terminaron de esta manera?”
¡¿Mu Qing había escuchado correctamente?! ¿el hombre que estaba enfrente de él era Fen Xing? ¿aquel Fen Xing que se la pasaba molestándolo cuando ambos eran niños? Era cierto que de aquel niño molesto no quedaba más que la sonrisa bonita. Y aunque Mu Qing se propuso ser una mejor persona, al enterarse que Fen Xing regresó a su lugar de nacimiento las cosas empezaron a tomar una perspectiva complicada.
Mientras Mu Qing tenía todo este monólogo interno, Fen Xing en realidad estaba muy calmado y hasta feliz. Había acordado con Xie Lian que el de cabello platinado tenía que estar presente sí o sí en su fiesta. Fen Xing regresó después de terminar sus estudios y estaba decidido a conquistar a Mu Qing. Quizá resulte un cambio muy drástico considerando que cuando los dos eran pequeños no se soportaban ni por cinco minutos. Sin embargo, al estar tantos años lejos de su ciudad natal Fen Xing se dio cuenta de lo cabezota que había sido con sus sentimientos y cuanto había malinterpretado los de Mu Qing. Al estar separado de sus dos mejores amigos de la infancia se dio cuenta de que lo que sentía por Xie Lian no era más que admiración y muchísimo respeto, sin embargo, con Mu Qing cualquier emoción que sintiera se multiplicaba al triple. Se dio cuenta de que con Mu Qing siempre era poco racional, al lado de él sus pensamientos no importaban y solo se dejaba llevar por sus emociones. Sin embargo, durante la mayor parte de su crecimiento ese cumulo de emociones se relacionaban con el enojo, el desagrado y la indiferencia. Ahora, venía con toda la intención de ser una nueva persona, de hablar seriamente con Mu Qing y quizá tener la oportunidad de comenzar una nueva (y mejor) relación con el contrario.
Es por eso (y por mera superstición) que decidió seguir un pequeño ritual de año nuevo que encontró en internet. El ritual era muy sencillo, decía algo como “durante el primer minuto del nuevo año la persona debe subir y bajar de una silla en 12 ocasiones. Si se cumple en el tiempo establecido la persona encontrará pareja”. Fen Xing solo estaba haciendo el bobo al seguir un ritual tan tonto, pero quién diría que justo cuando bajó de la silla por última vez pisaría la espalda de alguien, perdería el equilibrio y caería encima de esa persona muy cerca de su cara. ¡Y resulta que esa persona era el mismísimo Mu Qing! Él lo reconoció de inmediato, su cabello platinado solo era un poco más largo, sus ojos aún podían asesinarte con una mirada y seguía vistiendo con colores oscuros que solo hacían resaltar aún más su pálida piel. ¡En ningún momento deseó que su reencuentro fuera de esta forma! Estaba pensando en la forma más conveniente de iniciar una conversación después de esa primera impresión, sin embargo, el otro fue el primero en hablar.
“Veo que acabas de regresar y ya estás causando problemas” Mu Qing se cruzó de brazos, rodó los ojos y sonrió sarcásticamente.
En ese momento Fen Xing sintió que el alma le regresaba al cuerpo. Se dio cuenta de que la actitud de Mu Qing no había cambiado en estos años y estaba muy feliz porque él ya no era el mismo chiquillo inmaduro de hace cuatro años, ahora podía lidiar con las garras de Mu Qing y lograr descifrarlo. Con una sonrisa confiada respondió “Ya lo ves, parece que es mi sello personal causarte algún problema cada que nos vemos. Lo siento por lo de tu espalda”
La cara de Mu Qing cambió muy levemente. No entendía porque Fen Xing le respondió de manera ¿amable? ¿por qué no le respondió de manera agresiva como estaban acostumbrados? El cambio en la jugada confundió el cerebro de Mu Qing y no encontró mejor respuesta que bufar y responder con un breve “no pasa nada” mientras se daba medía vuelta y tomaba asiento en uno de los sofás de Xie Lian.
Minutos después Fen Xing volvió a acercarse, esta vez con un vaso en cada mano. Le ofreció uno a Mu Qing y sin esperar asiento se sentó a su lado. Dado que él fue quien se acercó, Mu Qing no estaba dispuesto a ser el primer en proponer tema de conversación, por lo que solo le quedó esperar pacientemente a que el contrario revelara sus intenciones. Sin embargo, no esperaba que la primera frase que saliera de los labios de Fen Xing fuera “¿por qué estabas saliendo de debajo de la mesa?”
Entre todo el alboroto Mu Qing olvidó la vergonzosa situación en la que se encontraron. Y no dispuesto a admitir los motivos que lo llevaron ahí optó por rodar los ojos y darle un sorbo a su vaso. El olor y sabor dulce lo invadió de inmediato y por un momento se encontró preguntándose si los labios de Fen Xing mantenían el mismo sabor adictivo que el ponche. Le echó la culpa de este pensamiento a la cantidad poco tolerable que había bebido hasta el momento.
Al no obtener una respuesta por parte del contario, Feng Xing se limitó a mencionar “yo estaba encima de la silla porque vi en internet que era un ritual de buena suerte para atraer a la persona que te gusta… y al parecer dio resultados casi instantáneamente. Creí que estabas haciendo algo similar” mientras se sentaba más relajado en el sofá y le dedicaba una mirada curiosa al contrario. Puede que haya corrido un riesgo muy grande al tirar una indirecta tan directa, pero ahora que tenía la oportunidad no quería desaprovechar ni un minuto más. Además, cuando terminó de decir la frase Mu Qing se atraganto con el liquido de su vaso y si la luz no le mentía ¿tenía un leve color rojo en su rostro?
Una vez que terminó de toser, Mu Qing se limpió las pequeñas gotitas que salieron de su boca con ayuda del dorso de su mano y aceptó la servilleta que le ofrecía el otro. Además, notó que Fen Xing lo miraba de manera poco disimulada, como intentando medir su reacción. No quería pecar de ingenuo, sabía que a Fen Xing no le caía muy bien y aunque debía admitir el claro atractivo del pelinegro, tenían una larga historia de discusiones y malos tratos que respaldaban que esa indirecta no iba dirigida hacia él. “oh, quizá este año sea el bueno. Ahora que regresaste podrías intentar salir con Jian Lan”.
Muy bien, ahora era el turno de Fen Xing de ahogarse y quedarse en blanco. ¿En que momento la “conversación” que tenían se desvió hacia Jian Lan? ¿Mu Qing creía que quería intentar algo con ella? Pero, si ella ni siquiera estaba en la fiesta y además solo asistió con ella a la fiesta de graduación porque la chica lo invitó (y, sinceramente Fen Xing era demasiado cabezota como para conseguir una cita por sí mismo), no es como si hubieran tenido otras interacciones en su vida. Fen Xing soltó una carcajada "No, no, ella ni siquiera está en la fiesta. Además, también se mudó después de graduarse y no le he vuelto a ver. Me refería a otro tipo de persona. Un poco más alto, cabello largo, piel pálida, ojos afilados y que probablemente me odia porque nuestra primera interacción después de muchos años fue yo tropezando y cayendo encima de él. ¿Te suena?” Fen Xing no podía ser más indirectamente directo quería poner todas sus cartas sobre la mesa y obtener una respuesta afirmativa o negativa de una vez por todas. Esa era su única intención al presentarse en esta fiesta.
Por su parte, Mu Qing no era tan tonto como para no entender que Fen Xing lo estaba describiendo a él. Sin embargo, tenía más preguntas que respuestas y tenía una cara muy delgada como para preguntar directamente si el de la descripción era él. De todos modos, tenía años sin ver al otro, ¿en qué momento exacto Fen Xing se dio cuenta de que en realidad no lo odiaba? y ¿cómo llegó a la conclusión de que sentía algo como “gustar”? Mu Qing se replanteó sus sentimientos por Fen Xing hace algunos meses cuando casualmente (él jamás admitiría que revisaba su perfil de vez en cuando) le salió un post del contrario en IG. Era una foto de él con sus amigos de la universidad, salía con otras chicas y chicos y en realidad no sintió algo como “celos”; en ese momento solo era nostalgia porque sabía que sus días de preparatoria en donde solo eran Xie Lian, Fen Xing y él, no se repetirían. Ahora cada uno comenzaba a ser adulto y debían lidiar con un montón de responsabilidades más. Mu Qing le dio un discreto “Me gusta” al post, pasó de página y jamás volvió a cuestionar sus sentimientos hacia Fen Xing. Así que ahora que tenía a un Fen Xing mucho mayor en carne y hueso que le decía indirectamente que estaba interesado en salir con él no tenía idea de cómo responder. Así que optó por su lado egocéntrico, no caería sin dar pelea. “Me parece bastante conocido. Me han dicho que en su chico encantador y muy atractivo”.
“Yo lo describiría más como encantadoramente intrigante, pero sí, no puedo negar que su belleza me parece fascinante. Sobre todo, cuando utiliza una coleta alta y no deja de morderse los labios enfrente de mí”
¿Por qué de repente hacia tanto calor? Solo en ese momento Mu Qing fue consciente de que estaba jugando con sus labios en un acto de nerviosismo. El sabor dulce del ponche seguía fresco en su paladar, pero la necesidad de conocer un nuevo sabor se instaló fuertemente en su cerebro y estómago. Se sentía intrigado por este juego de ¿coqueteo? que ambos habían iniciado. En su mente sentía que estaban armando un show en medio de la casa de Xie Lian, pero, cuando hecho una mirada al resto de los invitados cada quien seguía en lo suyo y nos les estaban poniendo ni un poquito de atención. En un momento de valentía, dejo los dos vasos sobre la mesita de centro, tomó la mano de Fen Xing y caminó hacia la puerta de entrada.
Una vez afuera, el aire frío golpeo con fuerza su rostro, dejo de sentir que se quemaba, pero el hechizo de atracción que la otra persona lanzó aún persistía. Encontraron un pequeño espacio en el jardín que con tanto esmero cuidaba Hua Cheng y se pararon uno enfrente del otro. Mu Qing fue el primero en hablar.
“¿Ahora si puedes decirme de que va todo este jueguito de coquetería? De verdad no quiero sonar a la defensiva, pero, acabas de regresar y este tipo de actitud me está confundiendo mucho. ¿es algún tipo de apuesta o juego? Ni siquiera sabía que te sentías atraído por los chicos… que digo no está mal y tampoco tenías porque decírnoslo pero no lo entiendo….” Mu Qing comenzó a hablar cada vez más rápido, era como si estuviera exponiendo todo su monólogo interno.
“Yo… bueno….” Fen Xing comenzó a hablar en un intento de tranquilizar al otro, pero descubrió que al momento de sentirse confrontado tan directamente las palabras eran más difíciles de pronunciar. Sin embargo, el regresó con un objetivo y daría su mejor esfuerzo para cumplirlo. “Mu Qing” empezó despacio mientras miraba los ojos del contrario “sé que esta situación es muy confusa, estuvimos separados durante muchos años y mantuvimos muy poco contacto aún por mensaje de texto. También sé que durante la infancia y adolescencia nuestra relación no fue la más cordial y pacífica del mundo. Descubrí que también me atraen los chicos hace unos dos años y es relevante porque todo fue gracias a ti. ¿recuerdas tus vacaciones de hace dos años? Subiste fotos en una alberca y aunque no tenían la intención de ser provocadoras, ver tu piel expuesta y con gotitas de agua provocó muchas reacciones en mi cuerpo”
“…”
Antes de seguir hablando Fen Xing tomó las dos manos de Mu Qing “y por favor no me malinterpretes. Aunque esas fotografías vivieron en mi cabeza durante las siguientes semanas, no hice nada indebido porque sentía que era una falta de respeto y me sentiría como un acosador pervertido. Lo que quiero decir es que, esa atracción física me hizo cuestionar mis sentimientos por ti. Seré totalmente sincero y te confesaré que intenté explorar mi sexualidad con otros chicos, pero jamás logré interesarme por alguno de ellos, porque no eran tú. Entendí que más haya de atracción física, estaba enamorado de ti. Te extrañaba como un demonio y echaba de menos tus comentarios sarcásticos, la forma en que ruedas los ojos, el cómo finges que los demás te dan igual pero muy en el fondo los aprecias y estás dispuesto a ayudarlos, el como te preocupas por tu mamá y como cada semana te das el tiempo de ir a esa fundación benéfica para ayudar a los niños sin necesidad de hacer alarde sobre ello.” Con cada palabra de Fen Xing los dos se iban acercando lentamente mientras mantenían el contacto visual. Los ojos de Mu Qing se abrían con cada palabra dicha, pero, no quería interrumpir al contrario hasta que terminara de desahogarse.
“Mu Qing, Qing’er, te he malinterpretado, te traté mal durante gran parte de nuestra infancia y me arrepiento profundamente. Esta noche el único objetivo que tenía era acercarme a ti para decirte que me gustas, te quiero y te necesito. Está bien si no te sientes de la misma manera, sé que esto ha sido apresurado y hasta confuso, pero, si tengo la mínima oportunidad contigo… ¿crees que me permitirías salir contigo?”
Para este punto, las frentes de ambos ya estaban juntas y pequeñas lágrimas salían de sus ojos cerrados. Estaban tan cerca que respiraban el aire del contrario. Mu Qing tomó suavemente las mejillas de Fen Xing, las acarició con delicadeza y solo pudo susurrar “Idiota, ¿puedes besarme de una vez, por favor?”.
El primer roce fue pequeño, fue un toque inexperto como para tantear el terreno. El segundo fue más duradero y cálido, en el tercero ambos tomaron la confianza para saborear, al contrario. Para cuando Mu Qing perdió la cuenta se dio cuenta de que los labios de Fen Xing eran aún más dulces que el ponche que había probado esa noche y sus brazos alrededor de su espalda y cintura le transmitían confianza y seguridad. Se dio cuenta de que ni siquiera las películas tan tontamente cursis podían reflejar la cantidad de sentimientos y sensaciones que estaba experimentando en este momento.
Una vez que estuvieron satisfechos de su primer beso, regresaron por sus cosas a la casa de Xie Lian, se despidieron de sus conocidos y le desearon un excelente año nuevo a todos los presentes, se dirigieron al departamento de Mu Qing. En la tranquilidad de su habitación se dedicaron a besarse y darse mimos hasta que ambos se quedaron dormidos en los brazos del contrario. Mu Qing estaba convencido de que mañana por la mañana era su turno de explicar con palabras todos los sentimientos que tenía por Fen Xing, necesitaba comenzar a ser más expresivo y confirmarle al contrario que él era lo que quería de ahora en adelante en su vida. No obstante, por esta noche solo quería relajarse y dormir cómodo en los brazos de su probable futuro novio.
Quizá hacer ese ritual todo bobo que vio en internet comenzó como un juego y la verdad no le tenía mucha fe, pero, no podía negar que desde el primer día del año consiguió lo que quería y no sabía que necesitaba desde hace tanto tiempo y ese pensamiento lo ponía inmensamente feliz.
