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Amigo innecesario

Summary:

Draco no necesita nada de Potter, mucho menos su amistad.

Notes:

Disfruten (: Espero actualizar mi otra historia fem Draco x Harry pronto, no lo he olvidado !!

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

Draco lanzó un hechizo diagnóstico mientras Potter la observaba con curiosidad, sus ojos eran tan verdes sin esas gafas y Draco sintió los nervios recorrer su cuerpo ante esa mirada. 

Ella apenas tuvo el control de dejar sus manos apartadas y evitar tocar el cabello azabache que era un total desastre. No tan diferente a su estado normal, pensó Draco, evocando los recuerdos de la última vez que había visto a Potter y a ese nido de pájaros que tiene como pelo.

—¿Estará bien, verdad Malfoy? 

Por un momento, Draco se regañó a sí misma por olvidar que no estaban solos.

—Por supuesto, Auror Weasley —dijo profesionalmente—. El Auror Potter está fuera de peligro. Solo será necesario que se mantenga en reposo por lo menos un mes puesto que, como comentó el Sanador Ling, la maldición lanzada al señor Potter afecta considerablemente la movilidad y hay algunos residuos de magia que desaparecerán en unas semanas.

El pelirrojo asintió, su rostro aún estaba pálido y sus ojos parecían sin vida. 

Parecía que estaba a punto de regañar nuevamente a su mejor amigo por haberlo protegido de la maldición que iba dirigida a él, pero entonces miró a Draco con vergüenza.

—Malfoy, yo…

Potter carraspeo, interrumpiendo a Weasley y Draco intentó con todas sus fuerzas no mirar demasiado al hombre.

—Ron, déjala, ella me ayudó.

El pelirrojo solo se encogió un poco en su lugar, asintiendo con la cabeza y dándole una media sonrisa a Draco.

Draco suspiró. 

Salazar la ayudará con Potter y su comadreja.

—Es mi trabajo, Potter —señaló Draco firmemente—. El Auror Weasley, como tu colega, estaba en su derecho de saber quién te atendería y…

—Pero no debí insultarte, Malfoy —Weasley ya se había levantado y mantenía sus brazos cruzados tímidamente—. Agradezco que hayas salvado la vida de Harry porque es un hermano para mí. La guerra acabó hace casi siete años así que acepta mis disculpas, no volveré a llamarte de la forma en que lo hice ni…

—No puedo, yo… —Draco lo interrumpió sin pensar, Weasley sonaba honesto, si, pero no ella no creía que mereciera esas palabras—. Ni siquiera me he disculpado con ustedes por la forma en cómo los trate durante Hogwarts o cómo me exprese de tu madre, Weasley, yo…

—Aún estás a tiempo de disculparte y seguir demostrando que eres diferente a la Malfoy que conocimos —señalando a Potter, que los miraba con sorpresa, se acercó a Draco, regalándole una sonrisa—. Vigila a Harry, por favor. Lo conozco y querrá dejar San Mungo tan pronto como lo dejen solo. Iré a casa para avisarle a Mione que Harry está bien y cambiarme de ropa. 

Potter farfulló y Weasley se retiró, dejándolos solos. Draco estuvo a punto de reírse al verlos interactuar, entonces se dio cuenta que estaba con Potter.

—Ron está mintiendo, créeme Malfoy, soy un paciente muy ejemplar —Potter le sonrió con naturalidad—. Pero no diré que no a tu compañía. 

—Es mi trabajo, Potter —respondió ella sentándose en la silla que estaba al lado de la camilla donde Potter estaba acostado—. No quiero arruinar mi historial con un paciente a mi cargo que es capaz de huir.

Potter no dijo nada por un par de minutos y se dedicó a observar a Draco, la cual se mantuvo firme a pesar del escrutinio del hombre.

—Pienso igual que Ron sobre, sobre…

—No tenemos que hablar, Potter 

—Pero quiero hacerlo, Malfoy —Draco, sabiendo que no podría evitar esa conversación, asintió con la cabeza, permitiéndole a Potter continuar—. Ron ya se disculpó por la forma en cómo se alteró cuando apareciste en urgencias para atenderme, pero también quiero hacerlo porque soy un idiota que hubiera actuado igual si hubiera estado en su lugar. Ambos sabíamos que un día nos encontraríamos contigo aquí, en San Mungo, simplemente no esperábamos que fuera tan pronto.

—Vaya, Potter, quién diría que Weasley y tú estaban al pendiente de cuando volví para trabajar aquí.

Draco supo que no debió decir eso porque Potter le dio una sonrisa socarrona antes de hablar.

—Ron definitivamente no estuvo pendiente de ti, en cambio yo… —con esfuerzo, Potter se inclinó hacia delante, tratando de acortar la distancia entre ellos— digamos que yo he sentido curiosidad por ti desde que decidiste irte.

—Si crees que voy a hablar contigo sobre esto estás muy equivocado —señaló molesta, era increíble la facilidad que tenía Potter para irritarla—. La razón de porqué me fuí y de porqué regresé solo me concierne a mí y, en dado caso, a mis padres o mis amigos y tú no entras en ninguna de esas categorías.

Potter le dio una mirada pensativa, llevando una mano a su pelo y jugando nerviosamente con este. En sus ojos había una chispa de entusiasmo retenido que Draco suponía era algo propio de los Gryffindors cuando estaban a punto de hacer algo muy valiente o… muy estúpido. 

Entonces, Potter dejó de jugar con su pelo, se cruzó de brazos y su rostro mostró lo determinado que estaba en lo que fuera a hacer.

Parecía una versión distinta a la del joven de diecisiete años que Draco vio por última vez antes de ir a América. También parecía diferente al hombre que segundos antes había actuado nervioso.

—Podría estar en la segunda categoría, ya sabes, seré tu amigo.

Draco sacudió la cabeza confundida. Era una locura. Potter estaba mal de la cabeza, apuesto a que las dos maldiciones asesinas del pasado tuvieron un efecto secundario y por eso estaba soltando estupideces como esa. 

—Soy un excelente amigo, Malfoy —sonrió con suficiencia—. Soy divertido, empático, buen cocinero y guapo. Si quieres puedo estar en una tercera categoría, pero creo que esa sería para tu novio, bueno, en caso de que lo tengas, ¿tienes novio, Malfoy?

Potter terminó su palabrería con ojos de cachorro y Draco atinó a tomar torpemente los lentes del hombre que descansaban en el mueble. Por lo que ella sabía, Potter se había sometido a una cirugía para mejorar su terrible vista, pero aún necesitaba los lentes de vez en cuando.

Aparte, sin las gafas puestas, los ojos de Potter parecían tan brillantes y eso estaba causando que Draco sintiera su cuerpo calentarse.  

—Al parecer te hacen falta —dijo Draco, dándole los lentes a Potter el cual le dio una mirada herida y los tomó para colocárselos—. Ahora bien, fingiré que no te escuche decir eso y tú seguirás tu camino salvando al mundo. No hemos sido amigos antes y no lo seremos ahora, ¿entendido?

—Entonces no tienes novio, ¿o si?

Ese fue el momento exacto en el que Draco sintió como un leve sonrojo se apoderó de ella. ¡Maldito imbécil! ¿Por qué preguntaba eso de la nada? ¿Qué tenía que ver eso con todo lo demás? Maldita tercera categoría que inventó de la nada. Definitivamente Harry Potter estaba loco.  

—Tomaré tu silencio como no —habló Potter, cruzando los brazos nuevamente y Draco tuvo la oportunidad de apreciar mejor los músculos de Potter. Ella sintió que el sonrojo que comenzó por su cuello, avanzó poco a poco hasta sus mejillas—. Así que considérame como parte de una tercera categoría exclusiva para mí, seré como una especie de amigo.

—Un amigo que no necesito —señaló Draco, tratando de mantener la compostura cuando Potter soltó una carcajada—. Te lo estoy diciendo en serio, Potter.

—Yo también, Malfoy —replicó el hombre demasiado seguro de sus palabras. Definitivamente Draco no podía soportarlo más tiempo, con calma, se levantó de su asiento dispuesta a irse, entonces Potter volvió a hablar—. Mira Malfoy, guardaré reposo tal y cómo lo indicaste. Así que tienes un mes para asimilar que cenarás conmigo una vez que esté recuperado —Draco parpadeó sorprendida, pensando en la manera de deshacerse de ese idiota. Cuando ella quiso replicar, Potter bostezó falsamente—. Ahora, ¿crees que podría descansar? 

Draco apretó los puños y salió de la habitación lo más rápido posible. Sin embargo, no se perdió la voz de Potter despidiéndose de ella con un “¡Nos vemos, Draco !”

Potter era un imbécil, pensó mientras caminaba hacia su oficina y consideraba la posibilidad de tomar el primer traslador de regreso a América.

No, eso no. Ella podía lidiar con un Potter entrometido. Por supuesto que podía.

Tal vez aceptaría la cena y después lo mandaría a la mierda, le dejaría claro que ellos no podían ser amigos ni nada por el estilo. 

Ella podía. Por supuesto. 

Tal vez necesitaría repetirse eso durante todo un mes, pero ella podía.

A la mierda Potter y sus ojos verdes, su sonrisa de suficiencia, su cuerpo… 

Con un suspiro, Draco se encerró en su oficina dispuesta a trabajar. 

Y si de vez en cuando sus pensamientos se centraban en Potter... no estaba tan mal, ¿verdad?

Notes:

Los kudos y comentarios son bien recibidos, gracias totales si han llegado aquí (: