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Eres mi luz

Summary:

Sinopsis:
Precuela de Podríamos ser héroes, solo por un día.
Jiang Cheng y Lan Xichen dos jóvenes de diferentes planetas cruzan sus caminos casual y momentáneamente marcando sus vidas para siempre.

¡IMPORTANTE!
Los personajes no me pertenecen, son creación de Mo Xiang Tong Xiu

Notes:

Como mencioné en la descripción, este fic es una especie de precuela de mi otra historia: Podríamos ser héroes, solo por un día.

Si lo leyeron ya imaginaran qué pasará, así que perdón😅. Si no lo leyeron, pueden leer la historia sin problemas ya que las tramas no están muy conectadas, y todo lo que necesitan saber está en el fic.

Chapter Text

Jiang Cheng hijo de la cónsul Yu ZiYuan y su esposo Jiang FengMian fue concebido y criado para enaltecer el legado de ambas familias. Nunca nadie tuvo en cuenta su opinión al respecto, y por mucho tiempo, nadie le preguntó o se interesó por sus deseos. 

El niño creció dentro de una casa solitaria, fría y estéril; criado por innumerables niñeras y niñeros transitorios que en realidad, eran asistentes a las que la cónsul Yu castigaba ordenándoles que cuidaran de su hijo. Cuidar del pequeño Jiang Cheng era motivo de humillación, y la razón por la que éstos suboficiales desahogaban su malestar con una actitud apática, poco paciente y desprovisto  de afecto. 

Muy pronto, Jiang Cheng aprendió que estaba solo, y que al igual que todos a su alrededor, debía mantener a su madre aplacada. Al igual que sus asistentes, él debía esforzarse en cumplir sus ordenes para evitar decepcionarla.

A los ocho años, entró a una importante academia para niños de la Federación (1). Aún cuando su hogar se encontraba en la Tierra, sus padres lo dejaron en las residencias de estudiantes para que "interactuara con otros niños", aunque en realidad solo no querían más responsabilidades en sus atareadas vidas. Su actitud defensiva y competitiva no hizo posible que se hiciera amigo de otros niños.

Según la Cónsul Yu, la meta principal de Jiang Cheng debía ser sobresalir en todo. Ser mejor que los demás. Sin embargo, él únicamente quería que lo dejaran solo, porque estando solo no tendría que preocuparse por nada ni nadie. 

En su primer año vio cómo los padres de otros niños parecían alegrarse por los logros de sus hijos, y compensarlos con sonrisas, visitas sorpresas y palabras de afecto. Siendo testigo de algo tan impresionante pensó que para obtener lo mismo, solo necesitaba esforzarse más. 

El segundo año, intentó con esmero alcanzar el mayor puntaje. No obstante, al final del año, sólo consiguió un tercer puesto. Cuando las notas fueron publicadas la cónsul Yu se comunicó con él por primera vez desde que ingresó a la Academia. El pequeño Jiang Cheng se emocionó pensando que tal vez, un tercer lugar no era tan malo y su madre lo felicitaría y lo animaría a mejorar. Eso habían hecho otros padres. Sin embargo, él solo recibió palabras llenas de decepción y regaños. "No vuelvas a decepcionarnos" fueron las palabras de despedida de la mujer. Jiang Cheng terminó la llamada y mordiendo el interior de sus mejillas se consoló pensando, una vez más, que solo necesitaba ser el mejor. 

El siguiente año, estudiando más que nadie y siendo constantemente molestado por otros niños por su malhumor, consiguió el primer lugar. Con una sonrisa de triunfo volvió a su habitación, se vistió bien y esperó una llamada que nunca llegó. Con el pecho apretado y sintiéndose enfadado, la mañana siguiente, llamó a casa pensando que tal vez sus padres no habían sido informados de las calificaciones.

Jiang FengMian estaba en casa y recibió su llamada distraídamente mientras leía unos informes. Jiang Cheng podía verlo sentado detrás de su escritorio mediante el comunicador holográfico.

—Padre, las notas finales fueron expuestas— le informó.

—Esta bien, ¿Necesitas algo? — respondió enfrascado en su lectura, a penas levantando la vista para verlo. Tragando un nudo en su garganta el niño no respondió de inmediato. Esperó, pero su padre no agregó nada más.

—No necesito nada — respondió y solo recibió un asentimiento.

—Esta bien, te veo luego— su padre dijo finalizando la videollamada.

Jiang Cheng entonces pensó que necesitaba esforzarse aún más.

Cada año, con ese pensamiento seguía adelante. Aunque año, tras año, siguió sin ser suficiente.

En su cumpleaños número dieciocho fue aceptado en la Academia de la Flota Estelar (2). La Cónsul lo envió allí diciendo que debía mejorar. La palabra "mejorar" hizo que el joven apretara los dientes sintiéndose humillado y frustrado. ¡Era el mejor! ¡¿Cuánto más debía mejorar!? Se sentía como una rata corriendo sobre una rueda sin llegar a ningún lado. Hiciera lo que hiciera, seguía recibiendo presión, seguía sin ser suficiente. Estaba agotado.

En la Academia seguir el ritmo de sus compañeros era imposible y frustrante. Ellos estaban motivados, se habían esforzado y estaban a solo unos pasos de cumplir sus mayores sueños. Pero Jiang Cheng no sabía cuál era su sueño. Nunca se había permitido pensarlo. Por lo tanto, simplemente dejó de esforzarse. Al ser notificada de esto, su madre hizo que se le asignara un tutor, pero Jiang Cheng se negó a asistir a las reuniones. Solo siguió asistiendo a clases poniendo el empeño justo y necesario para no ser expulsado ya que no quería regresar a casa y enfrentar a sus padres. 

Las llamadas comenzaron a llegar muy pronto.  Su madre lo regañó por horas recordándole lo decepcionada que estaba, pero Jiang Cheng solo escuchó en silencio, respondiendo de manera condescendiente, disfrutando internamente de su frustración.

Su vida y su alma dieron un giro de 180° cuando, una mañana, al abrir la puerta para dirigirse a su primera clase del día, un joven estaba de pie allí. El hombre le dio una cálida sonrisa.

—Buenos días, debes ser Jiang Cheng, soy Lan XiChen del planeta Gusu.

Jiang Cheng no supo qué decir. Las sonrisas dirigidas hacia él eran poco frecuentes. Frunciendo el ceño trato de pensar. Gusu era un planeta poco conocido. Lo único que recordaba de ellos era que aunque se unieron a la Federación no se relacionaban mucho con los demás, y era menos común incluso, que accedieran a unirse a la Flota Estelar (2).

—¿Qué quieres? — preguntó de mal humor por ser sorprendido.

—Me asignaron para ser tu tutor. No es fácil habituarse al ritmo de la Academia, no tienes que sentir vergüenza por eso. Te ayudaré a adaptarte.

—No, gracias — respondió y se alejó. 

El joven no lo siguió por lo que Jiang Cheng trató de olvidarse de él, y casi lo había conseguido, pero al día siguiente volvió a aparecer frente a su puerta.

—Hola, Jiang Cheng, realmente necesitas las tutorías. Estás oficialmente a mi cargo, tus instructores esperan que te ayude.

-No necesito tu ayuda, puedes irte.

La sonrisa del joven titubeo.— Ya veo, bueno. Deberías notificar que no quieres el apoyo. Sin embargo, si haces eso te expulsaran.

Jiang Cheng ya había comenzado a alejarse pero se detuvo al oír eso. No quería volver a casa. No necesitaba a su madre diciéndole a la cara la decepción que era desde que nació. De hecho, enfrentarla frente a frente era algo que lo aterraba.

—Ven, te ayudaré. Aún estas a tiempo de ponerte al día.

El joven no le echó en cara sus palabras, y la sonrisa que le dio no parecía ser de burla. Jiang Cheng asintió sintiéndose confundido.

El brillo del sol hizo que el adorno en forma de nube color plata en la frente del joven brillara dándole un halo que lo hizo lucir tontamente suave. El adorno estaba sujeto por una cinta que se perdía en su cabello inusualmente largo y negro que caía por los hombros de su chaqueta azul que lo señalaban como estudiante de ultimo año.

De no ser porque en la Academia de la Flota no se permitían adornos suntuosos sin un significado, él podría ser un humano. 

—No estás tan mal —el Lan dijo mientras lo guiaba hacia la biblioteca de las residencias estudiantiles.— Trataremos de ponerte al día, no creo que lleve mucho. He visto tu historial, eras increíblemente talentoso en la Academia inicial, el mejor de tu generación.

"Increíblemente talentoso" Jiang Cheng se sintió extraño al oír eso. ¿Sus maestros no le dijeron eso a sus padres? Entonces, ¿por qué siempre "debía mejorar"?

Jiang Cheng pensó en muchas cosas ese día, sin embargo, nunca imaginó cómo aquel joven trastocaría su vida. 

El primer día fue tranquilo, Lan XiChen le explicó como serian las clases y acordaron reunirse algunos días a la semana. Él estaba preparando sus exámenes y pruebas finales, y esperando que alguna de las Estaciones a las que aspiraba lo aceptara en sus investigaciones. 

A XiChen le gustaba mucho hablar. Siempre llenaba los silencios con comentarios alegres de lo emocionado que estaba por terminar sus estudios al fin, y lo mucho que deseaba servir en una nave de exploración.

Aún cuando intentó mantenerlo lejos como a todo el mundo, las sonrisas constantes, los halagos y sobre todo, su sinceridad y frescura, hicieron que poco a poco Jiang Cheng confiara en él y lo considerará un amigo. No había conocido a nadie tan abierto y accesible como él. XiChen no parecía querer acercarse a él solo por sus conexiones. 

Pronto comenzaron a pasar mucho tiempo juntos. Incluso se sentía posesivo con él, enfadándose irracionalmente cuando el Lan debía dar clases a otros. Se sentía patético por eso, ya que el hecho de que XiChen fuera su único amigo, no significaba que él no tuviera cientos de ellos. Cuando caminaban por los pasillos y jardines de la Academia, siempre alguien se le acercaba para preguntarle cosas, o simplemente para saludarlo. Incluso cuando era obvio que estaba con él. Era molesto.

XiChen no había mentido, no le costó mucho ponerse al día, porque había estado demasiado ansioso de recibir sus halagos y felicitaciones. Nunca antes alguien invirtió tanto tiempo en él, esforzándose por hacerlo sentir cómodo, o simplemente para consolarlo y animarlo cuando algo le costaba un poco más de lo usual. Jiang Cheng se encontró deseando ver a su tutor todo el tiempo, deseando recibir sus sonrisas, y sentir sus manos reconfortantes sobre sus hombros.

Se dio cuenta que sus sentimientos eran mucho más que amistosos cuando Lan XiChen intervino a su favor, defendiéndolo de su madre cuando ella le reclamó por atrasarse en primer lugar. Aquel día fue la primera vez que vio a su siempre gentil y paciente tutor, perder la calma y enfadarse.

—Esta bien, estoy acostumbrado— Jiang Cheng esperaba calmarlo, pero solo pareció enfadarlo más.

—Vi tu historial, eras...eres el mejor de tu generación ¿Qué más espera?—  XiChen replicó con ira.

—No lo sé— Jiang Cheng suspiró—  debe haber algo que todavía no descubro.

—¡Claro que no! no hay nada, no tengo dudas de que serás un miembro útil de la Flota Estelar—  seguramente notando algo en su rostro abrió los ojos con sorpresa y horror—¿Eso es lo que quieres?

—No importa lo que quiera

—¡Por supuesto que sí!

—¡Está bien! no quiero hablar de eso. Gracias por tu ayuda, pero no lo necesito.

Jiang Cheng perdió la calma, no quería pensar en su deseos. Nunca se permitió pensar mucho en eso porque era frustrante. Toda la emoción por haber sido respaldado por alguien se esfumó cuando vio la lastima en los ojos del Lan. Eso lo hizo sentirse insoportablemente expuesto y débil, por lo que salió de su habitación sin rumbo fijo fingiendo que no escucho a XiChen llamándolo.

Al día siguiente, se dio cuenta que había sido infantil pero le dio vergüenza enfrentarlo. Sin embargo, tras unos días, ya no podía soportar la distancia e intentó llamarlo sin recibir una respuesta. A medida que los días transcurrían y el Lan no hacia ningún esfuerzo por contactarlo su corazón dolía más y más. 

Una semana más tarde, XiChen volvió a llamar a su puerta. Jiang Cheng había pasado del dolor al enfado, convenciéndose a si mismo que no lo necesitaba, decidiendo que lo ignoraría  y se alejarse de él.

—Jiang Cheng, espera— su ex tutor agarró su brazo frenando su salida. —siento no haber respondido, tuve algo urgente que atender. Recién vi tus llamadas.

—No importa— dijo todavía molesto, tratando de decidir si seguir escuchando o no.

—Prometo no volver a molestarte ¿Puedes perdonarme?

Jiang Cheng no pudo mantenerse alejado mucho más, no después de ver la ansiedad en los ojos ámbar del Lan. No se había dado cuenta, o había tratado de ignorarlo, pero su cercanía, su aceptación lo hacia sentirse demasiado bien.

—Bien —murmuró y la sonrisa más extensa golpeo su pecho provocando un nudo en su garganta.

Esa noche XiChen llegó a su habitación con su bandeja de comida para ambos, y una sonrisa. Parte de él decía que debía alejarse, seguramente su familia tendría planes para su futuro. Después de que XiChen enfrentara a su madre de aquel modo, su orgullo no la dejaría aceptarlo.

—¿Dónde estabas la semana pasada?— preguntó de pronto cuando el silencio se hizo un poco incomodo. Jiang Cheng estaba siendo muy consciente de la persona frente a él luciendo impecable y tan radiante como siempre.

XiChen sonrió, pero su sonrisa no llegó a sus ojos como siempre.

—En Gusu.

-¿Por qué?— Jiang Cheng se dio cuenta que no sabia mucho sobre su familia o sobre Gusu en general, y se sintió avergonzado por eso.

—Estaba visitando a mi tío. Era su cumpleaños y logró que mi padre accediera a que mi hermano fuera retirado de la escuela para ir a verlo.

—¿Hay problemas entre ellos? —pregunto al ver el cansancio en los ojos de su ex tutor

—Si, mi didi no quería volver a la Academia.

—¿Por qué?

—Él quiere ser un cultivador normal en casa.

—¿Quiere ser campesino?

XiChen soltó una breve, pero cálida risa— No, ¿No sabes nada de mi planeta?— lo reprendió juguetonamente.

—No, hay miles de planetas no puedo conocerlas todas.— se defendió.

—En Gusu los cultivadores somos...¿Guerreros? no sé cómo describirlo. Somos entrenados en artes marciales para obtener y formar un núcleo dorado. Funciona parecido a un corazón, pero en lugar de bombear sangre es la que controla y nutre nuestra energía espiritual.

—Oh, ahora que lo mencionas, leí algo al respecto. Tienen magia.

XiChen volvió a reír —No es magia, es energía espiritual. Nuestros núcleos se alimentan de la energía de nuestro planeta. Nadie sabe de donde proviene exactamente, y solo los habitantes de Gusu pueden usarla, por eso creen que es magia. Muchos han querido saber pero mi pueblo se aseguró de que no fuera posible.

—Leí que había sectas. ¿Perteneces a alguna?

-Si, soy de GusuLan. Mi clan es la secta fundadora. Por eso la Federación nombró nuestro planeta así, pero ese nombre es solo para los de afuera.

—Entonces...¿Qué puedes hacer con tu energía espiritual?- Jiang Chen estaba cada vez más curioso por todo lo relacionado con XiChen.

XiChen sonrió —Muchas cosas, mi clan practica el cultivo musical.

—¿De verdad? ¿Cómo funciona?

—Componemos e interpretamos canciones que al mezclarlas con energía espiritual pueden hacer muchas cosas, como calmar o alterar la energía espiritual o resentida; calmar la tristeza, el dolor físico, y muchas cosas más.

—Suena divertido, ¿Qué más?

—Talismanes de todo tipo, y puedo usar mi energía espiritual para volar sobre mi espada.

—No es cierto— Jiang Cheng nunca había visto algo así.

XiChen rio por su asombro —Claro que si, mentir está prohibido en Gusu. Es una de nuestras 4000 reglas.

Jiang Cheng sonrió sintiéndose relajado. Al mirarlo la luz de la habitación reflejó el adorno en su cinta.

—¿Y tu cinta? Debe tener un significado importante para que te dejen usarlo.

—Si, de hecho lo tiene.

—¿Y?

—No te lo diré, es un secreto— XiChen respondió juguetón.

—Está torcido— Jiang Cheng extendió su mano para enderezarlo en su frente. Aprovechando el movimiento sintió el patrón de nubes bajo sus dedos y la suavidad de la tela de la cinta.

XiChen parecía sorprendido cuando volvió a comer, pero una sonrisa volvió a extenderse brillante y dulce como siempre. Jiang Cheng se sintió tímido de pronto sin saber la razón.

Se hicieron más cercanos desde entonces. XiChen comenzó a frecuentar más su habitación para comer. Y cuanto más tiempo pasaban juntos, más cercanía deseaba Jiang Cheng. Comer juntos todos los días no fue suficiente. XiChen se había llevado la oscuridad de su vida iluminando su vida con su sonrisa y se estaba volviendo codicioso, aunque sabia que no podía ser correspondido. ¿Qué podía ofrecerle?

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Notas: 

(1) La Federación Unida de Planetas, es es una organización política constituida como una república federal interestelar, compuesta por varios planetas que son agregados de forma que las normativas federales interplanetarias no afecten a las regulaciones económicas, políticas y de defensa del propio planeta como unidad, pero que propone un modelo de comercio, política y defensa extraplanetario.

(2) La Federación  posee una especie de ejercito intergaláctico compuesto por  Flota Estelar de naves estelares. Estas naves pueden ser de guerra, o de exploración (científicas).