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Amor de madre.

Summary:

Denji se encontraba acostada en su cama y en los brazos de un chico mientras intentaba dormir ella, lo cual sería fabuloso ya que esa era una de sus fantasías; lamentablemente no era como su sueño porque este chico era un niño que iba en primaria sin contar que no paraba de babear su camisa.

Denji no es que no quería ser madre, es solo que no tenía idea de cómo ser una.

Notes:

Bueno gente, he estado con esta idea ya que no he visto una relación de Nayuta y Denji siendo genderbend, y bueno sería interesante ya que Nayuta es la reencarnación de la mujer que amó/le hizo daño así que sería interesante ver cómo Denji lucha con todo esto. También gracias a teorías de Twitter que me hicieron ver qué de hecho, la relación de Nayuta y Denji no es algo 100 % saludable como lo pinta el fandom.

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

 

Denji no tiene muchos recuerdos de su madre solo algunos momentos vagos con ella pero eso no le ayuda a tan siquiera saber cómo era su rostro, únicamente sabía que era una mujer buena, cariñosa con su hija y siempre se esforzaba en esconderla cuando su padre llegaba borracho y con ganas de golpear a una de ellas; por ese motivo hay momentos en que se siente mal por tener más memorias de su padre abusivo que lo único que hizo fue golpearla y decirle que no era más que una puta inútil; y no de la mujer que le dio la vida y procuró protegerla hasta que ya no pudo más.

 

 

No es tu culpa, no sabías que ella iba a morir cuando solo tenías cuatro años.

 

 

Su cerebro le dice eso con tal de que esos sentimientos de culpa desaparezcan pero eso nunca es suficiente.

 

 

 

*

 

Son casi las dos de la mañana pero Denji aún no logra conciliar el sueño y si bien el viento otoñal es fresco y casi hace que sus párpados se vuelvan pesados, el sentimiento de sofocación es más presente en su cuerpo y no es porque los perros y Nyako estén rodeándola por todos lados y algunos estén durmiendo en sus piernas sino porque Nayato está abrazándola con algo de fuerza y no siendo suficiente a veces patea mientras duerme; además de que ya manchó ligeramente de baba la manga de su pijama.

 

 

Todo lo opuesto a la elegancia de Dakida, de seguro él no pateaba mientras dormía.

 

 

Basta.

 

 

Él no era Dakida porque ella misma se encargó de matarlo, se lo repite por quinta vez pero es que todo ha sido tan rápido que le cuesta asimilar la situación en que la habían metido. Kishibe solamente se dedicó a decirle que debía de cuidar al niño sino quería que fuera otro problema para el mundo entero ¿Pero como? Cómo podía cuidar a un niño demonio con la esperanza de que encajara con los seres humanos, la naturaleza de su especie es ser superiores en todos los sentidos a los humanos e incluso con su misma especie, lo entendió con Power y con Dakida.

 

 

Y lo más cercano que ha cuidado a otro ser vivo fue con Pochita pero incluso alguien tan tonta como ella sabe que cuidar a un animal es demasiado diferente, en especial si es un niño, no solo debía darle de comer y bañarlo, debía de enviarlo a una escuela, (Denji jamás fue) debía enseñarle buenos modales (A Denji jamás se los enseñaron) y protegerlo de los peligros que existían afuera (Denji solo tuvo a Pochita en las buenas y en las malas) era difícil cuidar a otro ser “humano” pero era el doble cuando nunca lo hicieron por ti.

 

 

El primer día que lo llevó al departamento donde solía estar Aki y Power, el niño actuó como un gato; husmeaba en silencio, tocaba algunos objetos de la habitación y fijaba la vista en cosas que le parecían interesantes.

 

 

—¿Quieres ramen instantáneo? Tengo picante y no tan picante —por primera vez sintió vergüenza por su forma de alimentarse, Aki se dedicaba a preparar las comidas y si llegaba hartase ella contaba con la pizza a domicilio o las frituras de las tiendas.

 

 

El niño solo asintió con la cabeza para luego quedarse parado en silencio mientras seguía mirando a su alrededor, pero sus ojos se detuvieron en la adolescente observando con detalle todos los movimientos de ella; desde poner agua a la tetera hasta encender fuego a la estufa y colocarla ahí, Denji lo notó desde el inicio causando que se incomodara un poco, tal vez fuera porque el niño parecía que se empeñaba en actuar como un bicho raro o porque sentía el fantasma de Dakida detrás de su espalda, sacudió la cabeza rápidamente, ese niño no le haría daño apenas se conocían, Kishibe lo dijo, él no es Dakida.

 

 

Pero puede serlo si haces un mal paso.

 

 

El pensamiento golpeó justo cuando la tetera estaba sacando vapor por lo cual el chirrido le hizo casi saltar del susto, algo que el niño se percató y corrió a ella teniendo en su rostro una expresión de estar preocupado.

 

 

—¿Estás bien?.

 

 

Denji voltea para mirar al niño pero en el momento en que vio esos ojos dorados y anillados sintió su pecho apretarse haciendo que se le dificultara respirar al atraerle recuerdos que pensó que había enterrado, hasta que su vista se desvió en el rostro del pequeño y luego en el cabello negro en vez de rojo; pero lo que más llamó su atención fue la expresión de preocupación genuina hacia a ella, algo que jamás vio en Dakida.

 

 

—Si, estoy bien, muy bien niño, solo que bueno… no tengo ni idea de cómo serán las cosas a partir de hoy —y después soltó una risa nerviosa, pero el niño se mantuvo callado tal vez también pensaba lo mismo, Denji entonces se dirigió a la cocina y tomó la tetera para servirlo en el ramen con tal de evitar el ambiente incómodo—. Puedes ir a la sala hay caricaturas en la televisión, cuando estén listos iré allá.

 

 

El niño obedeció yendo de inmediato a la sala y encendió la televisión para luego sentarse en el suelo pero manteniendo su vista cerca de la pantalla iluminada, Denji quería decirle que se alejara o se quedaría ciego pero por el momento no deseaba seguir interactuando con el niño así que optó por callarse. Una vez lista lo que se supone era la comida de ambos, los tendría que haber puesto en la mesa y llamar al chico para que comiera pero en su lugar ella misma fue a la sala y le entregó su comida, él lo recibió pero aún sin decir una palabra y con los palillos empezó a tomar los fideos para meterlos en su boca no sin antes soplar para enfriarlos.

 

 

Claramente el niño es más inteligente de lo que imaginó; tal vez haría que las cosas sean un poco más fáciles a diferencia de su vida anterior. Ese pensamiento le ayudó a tranquilizarse un poco así que decidió acompañar a Nayato a mirar la televisión mientras tomaba también una porción de fideos, para suerte de la adolescente a los dos les gustaban las caricaturas.

 

 

 

*

 

Si bien las cosas no fueron tan malas como pensaba, tampoco fueron tan fáciles como pensaba. Ha pasado un tiempo y Nayato ha crecido lo que conlleva que ha pasado tiempo con ella y aprendió cualquier cosa que haga; también no sabe si esto es bueno o malo pero a tomado algunas mañas suyas, aún así el chico no era un peligro, solo un poco caprichoso cuando no le daban lo que quería, pero así eran todos los niños de su edad. Pensó Denji, solo que había algo que le preocupaba y es que si bien esperaba que el niño se encariñara con ella; no esperó que actuara posesiva cuando no le estaba prestando atención.

 

 

Nayato en algún punto le dijo que era su propiedad y si bien no le dio importancia cuando lo escuchó la primera vez; dejó de hacerlo cuando el niño se peleó con un chico de su preparatoria porque según él creía que iba a besarla, (Cuando en realidad solo la estaba sujetando del cuello de su camisa porque no entregó una parte del trabajo que le correspondía y reprobó por su culpa) Pero cuando el chico ya estaba preparado para darle un golpe directo a la cara, Nayato salió de quien sabe dónde y a pesar de que era evidentemente más bajo que su matón eso no lo asustó para nada; sus pies se plantaron con firmeza y después atacó con algo que Denji creyó que jamás iba a volver a ver en su vida.

 

 

Varias cadenas salieron de la espalda del niño y una terminó clavándose en el centro de la cabeza del otro chico, la victima quedó paralizada ante el impacto y con los ojos abiertos, pero a pesar de que sus gestos decían que podía sentir la sensación de ser clavado por algo, continuaba sin mover un músculo. Denji estaba casi de la misma manera que el tipo, su cerebro por un segundo quedó en blanco sin tener idea de cómo actuar ante la situación siendo la primera vez que sucedía pero lo que la dejó pensando incluso por semanas; fue que de manera instintiva su mano se dirigió a la cuerda de su pecho, pero en el momento en que sus dedos se enrollaron con la cuerda, se detuvo ¿Qué estaba haciendo? Solo era un niño, pero un niño que era literalmente un demonio y era capaz de utilizar sus poderes sin ningún problema al parecer.

 

 

El sonido de ladridos la sacó de su trance para observar que era el mismo chico que Nayato había atacado, pero está vez se encontraba en cuatro patas y como dijo antes ladrando ferozmente a una pared. Pero no acabando con su confusión, Nayato empezó a reírse de manera descontrolada que preocupó a la adolescente olvidando por un segundo al chico perro.

 

 

—¡Que diablos le hiciste Nayato!.

 

 

El niño detuvo su risa girando su cabeza para que sus ojos dorados la miraran y aunque su alegría se había borrado en el momento que la oyó gritar, claramente no mostró pizca de culpa en sus acciones ya que después se limitó a alzar los hombros con desinterés y respondió de la misma manera.

 

 

—Solo le ordené que actuara como un perro, nada más eso.

 

 

Ordenar.

 

 

Denji odiaba demasiado esa palabra y más si venía de él.

 

 

—Nayato —su voz sin darse cuenta se volvió más dura haciendo que el niño se sorprendiera, al parecer pensó que también lo tomaría cómo una broma—.Vuelve al chico como antes.

 

 

—¿Por qué? Él intentó besarte, nadie besa lo que es mío —el rencor se acentuaba en cada palabra y también en la mirada que le daba al chico quién seguía ladrando y ahora dando vueltas.

 

 

Al oír aquello la seriedad de Denji desapareció en un instante haciendo que todo su cuerpo dejara de estar tenso, ya habían tenido este pleito antes por lo cual sabía que pasos dar para tranquilizar a Nayato.

 

 

—Por última vez Nayato, no soy tu propiedad, soy bueno, casi un humano así que no le pertenezco a nadie.

 

 

A Nayato no le agradó esa respuesta asi que sus cejas se formaron en un ceño profundo mientras sus manos se cerraban en puños y golpeaba el suelo con su pie demostrando una escena de berrinche.

 

 

—¡Bien, si es así entonces disfruta tener un novio perro, posiblemente te vas a divertir a enseñarle hacer popo afuera de la casa! —y para enfatizar su amenaza se dio la vuelta con la intención de darle la espalda, dejándole en claro que era capaz de abandonarla con este problema.

 

 

Denji estaba cansada de tener que lidiar con esta situación que muy pocas veces no llegó a causar; por un lado porque esto se había vuelto cotidiano que la fastidiaba y al mismo tiempo la preocupaba y la segunda era porque Nayato ya había ganado, su inteligencia le ayudó a conocer los trucos que harían que cediera con él, y a pesar de que ella era consiente de todo lo dejaba pasar.

 

 

—De acuerdo, ya no saldré con este tipo, estás feliz.

 

 

Y como esperó Denji, funcionó ya que Nayato detuvo sus pasos y nuevamente giró para verla dejando notar que ya no estaba furioso debido a que ahora tenía una expresión juguetona. La adolescente también pudo notar la sonrisa maliciosa en sus labios pero no le tomo importancia, ya se había acostumbrado a ver cómo el niño se sentía orgulloso de haberse salido con la suya.

 

 

—¿Ahora, puedes arreglar esto?.

 

 

Esperaba que le diera una respuesta pero en cambio Nayato alzó su brazo y puso un dedo cerca de los labios de ella a manera de que guardara silencio y aún con la sonrisa en su rostro, al parecer estaba disfrutando de tener el control de esta situación.

 

 

—Lo haré, pero borraré todos los recuerdos donde estuvo contigo, incluso la primera vez que te vio, se lo merece por querer besarte.

 

 

Denji quería explicarle que nadie la estaba besando pero lo conocía y sabía que siempre deseaba tener la última palabra en sus peleas, aunque ella también lo dejaba porque, ¿Qué podía hacer? Era solo un niño y un niño explosivo que claramente apenas podía controlar sus impulsos y emociones, si bien podía pelear con él y muy probablemente le ganaría tenía miedo de que Nayato en un ataque de ira dañara de verdad a alguien y lo que tanto había trabajado se fuera a la basura solo por unos desconocidos, era más fácil de esta manera ya que así nadie saldría herido.

 

 

—Bien, haz lo que quieras hacer.

 

 

Al día siguiente cuando Denji fue a la escuela se enteró que aquel chico había sido transferido a otro lugar. La joven nunca formó un vínculo con ese chico, solo eran compañeros de salón que tuvieron el infortunio de ser compañeros de trabajo, pero saber que un niño mucho menor que ella podía de algún modo controlar algo tan básico de su vida como lo es relacionarse con otras personas le hizo recordar a las antiguas palabras de Dakida, cuando él mismo le mostró su verdadera identidad.

 

 

 

Incluso si haces nuevos amigos, si te casas y llegas a tener hijos. Yo mismo te buscaré y los mataré a todos sin importar que vuelvas a tenerlos lo hare otra vez, yo te estaré persiguiendo por la eternidad Denji.

 

 

 

No, esto no podía suceder de nuevo, ella misma se encargó de matarlo (literalmente eliminó todo rastro de él) este niño no era Dakida a pesar de que a veces cuando lo miraba a los ojos sentía que lo era, teniendo la ilusión de que él la miraba a través de esos ojos haciéndole pensar que estaba ahí, escondido detrás de Nayato esperando el momento en que la viera siendo feliz para poder cumplir su amenaza dejando atrás la imagen de un niño inocente.

 

 

—¡Hey, Denji mira! —el grito de Nayato la sacó de sus pensamientos pesimistas y en contra de aquel niño, ahora estaba en el departamento y Nayato se encontraba parado frente a ella con un papel en sus manos extendido delante de sus ojos—. ¡Obtuve un diez en el examen de matemáticas!.

 

 

Denji fácilmente cayó en este ambiente casi hogareño lo que hizo que dejara rápidamente su preocupación, prestando ahora su atención a Nayato aunque tenía una ceja levantada mostrándose un poco expectante por la noticia del niño.

 

 

—¿Seguro que no manipulaste a uno de tus maestros para que te diera esa calificación?.

 

 

El niño al oír eso su sonrisa fue desapareciendo lentamente mientras bajaba su examen de la vista de ella y con sus manos lo apretó con fuerza dejando nada más que una bola de papel arrugado, se sentía indignado ante esa acusación aún si a veces pensaba en hacerlo para no tener que estudiar tanto; sabía que eso solo lo hacían los perdedores y Nayato no era un perdedor.

 

 

—¡Por supuesto que no! —contestó entre desesperación y a la vez furia, quería obligar a Denji que le creyera pero le prometió no utilizar sus poderes en su contra, así que debía convencerla de otro modo—. ¡Estudié mucho de verdad, incluso te mostraré como hice el examen, es más lo volveré a hacer con tal de que me creas!.

 

 

Denji la cual únicamente se limitó a mirarlo en silencio mientras recargaba su cabeza en una de sus manos, logró de algún modo poner nervioso al pequeño demonio tenía la intención de que dijera la verdad, pero Nayato lo sabía haciendo que lo viera como un desafío así que decidió también mirarla de manera desafiante dejando en evidencia que él no se iba a rendir hasta que le creyera. Estuvieron así por unos minutos hasta que la adolescente fue la primera en rendirse y apartó su mirada, no quería ver cómo ese niño festejaba su victoria aunque tampoco se sentía molesta por haberse salido con la suya.

 

 

—Nah, por esta vez voy a creerte, además aunque me expliques no entenderé una mierda, apenas se como restar y sumar más de un dígito.

 

 

Nayato al escuchar aquello en vez de burlarse de ella como había esperado Denji, se mostró entre asombrado y al mismo tiempo preocupado por la situación de la adolescente.

 

 

—¿Enserio estás tan mal en la escuela?.

 

 

Denji no esperaba ese tipo de reacción, tal vez era por la ingenuidad de un niño o porque era la única persona en estar en una situación tan miserable como la que había estado en el pasado. Pero al igual que la mayor parte de su vida, no le tomo importancia y simplemente alzó sus hombros con desinterés y le daba una sonrisa de dientes al niño.

 

 

—No te preocupes por mi chico, preocúpate por ti, yo ya soy un caso perdido pero tú, eres como dice la gente “una semilla del futuro “ o algo así —y entonces su mano se movió por cuenta propia acariciando con cariño el cabello de él—. Eres inteligente así que no te preocupes por tu futuro, encontraré el modo de pagar la universidad y cuando seas grande vas a ser alguien importante como un doctor o incluso el presidente, solo no hagas la vida miserable de todos los humanos de acuerdo.

 

 

El suave tacto de la mano de Denji junto con esas emotivas palabras hicieron que el corazón del niño latiera con fuerza y su pulso se acelerara debido a que era la primera vez que le daba ese tipo de gestos y a él le encantó. Gracias a eso Nayato entendió que a pesar de todo Denji confiaba en él y por ese motivo no debía de defraudarla; le ha dado todo e incluso si no puede se ha esforzado con sudor en cumplirle sus deseos, así que debe ser un buen chico por ella.

 

 

—¡Lo haré! —él le dedicó una mirada determinante a Denji deseando que supiera la seriedad en sus palabras, pero al ver qué ella únicamente se rio y le respondió con un simple “okey” entonces decidió ser más intenso y abrazó a Denji por la cintura mientras ella seguía sentada—. Seré alguien importante y poderoso mientras tú estés a mi lado, ¡Prométeme que estarás conmigo para siempre, y cuando sea presidente haré que obtengas diez en todas las materias!.

 

 

Y para darle más credibilidad a lo que decía rodeó con más fuerza a Denji mientras enterraba su rostro en su abdomen. La adolescente por su parte se quedó congelada en su asiento pero fue en ese momento que entendió que debía cambiar para mejor, debía al menos intentarlo ya no solo por ella sino también por el niño, así que de nuevo su mano fue al cabello del infante pero está vez dándole suaves palmaditas a su cabeza lo que hizo que el niño alzara su vista hacia la adolescente y bajo la percepción de sus ojos dorados, ver a la rubia con esa dulce sonrisa decorando en su rostro era como ver lo más cercano a una madre o una hermana amorosa, aún si era la primera vez que alguien lo miraba de esa forma.

 

 

—Lo prometo con la condición de que no te metas en problemas y te enfoques en tus estudios —Incluso su voz se volvió más suave siendo la primera vez que Nayato la escuchaba de esa manera.

 

 

Debido a que Nayato estaba experimentando por primera vez lo que era sentirse nervioso por alguien gracias a la imagen idealizada de su cuidadora que tenía en su cabeza, únicamente pudo asentir con la cabeza como respuesta a un “si”.

 

 

Desafortunadamente esto no iba a durar mucho ya que ambos eran complicados en varias cosas y lo descubrieron de la mala manera.

 

 

*

 

Denji estaba en su cuarto arreglándose o más bien dicho le estaba dando más esfuerzo a su apariencia, (ya que pasarse el cepillo más de una vez y ponerse ropa limpia no podía contar del todo como “arreglarse”) hoy era el día de ir a las tumbas de los familiares de Aki para darles ofrendas y limpiarlas, pero antes de salir procuró que todo estuviera en orden para así evitar cualquier accidente mientras ella no estuviera en casa, revisó nuevamente que la estufa estuviera apagada, que los químicos se encontraran fuera del alcance de Nayato y sacó por segunda vez a los perros por si querían hacer de nuevo sus necesidades.

 

 

Una vez comprobado que todo estaba en orden caminó hacia la puerta de salida no sin antes despedirse de Nayato el cual se encontraba sentado en el suelo mirando la televisión, teniendo las piernas cruzadas y también acariciaba uno de los perros que se había acostado en su regazo.

 

 

—Me iré por unas horas, no le abras a nadie y no comas tan tarde o te dolerá el estómago. Dale de comer también a los perros y a Nyako, de acuerdo.

 

 

—¿A dónde vas?.

 

 

Denji detuvo sus pasos quedando a centímetros de la puerta, se dio la vuelta para mirar a Nayato el cual hacía lo mismo, a ella le pareció raro porque usualmente no hace preguntas solo se limita a asentir y seguir con lo suyo. ¿Debía de explicarle? Pero si le dice conociéndolo iba querer saber más detalles y eso incluía la muerte de Aki y Power que a su vez incluía a Dakida, no sabe quién fue en su vida anterior y es consciente que debe decírselo en algún punto pero apenas es un niño, los niños no procesan con facilidad las cosas de un adulto, sin contar que Nayato no es un niño normal así que se complica más su situación, ¿Como lo tomaría él? Dakida odiaba cuando le decían cosas que no le agradaban y pagaban con la muerte, pensar eso le hizo tragar saliva gracias al miedo que volvió a sentir.

 

 

—Iré a, voy a ir…. ¡A la escuela!, me castigaron así que debo compensar las horas por haberme fugado sin pedir permiso a un profesor —respondió con naturalidad que incluso ella misma se sorprendió por lo buena que se había vuelto pero cuando estaba a punto de finalmente irse, no se percató que Nayato dejó de ver la televisión y ahora la miraba a ella con ira.

 

 

—Mentirosa.

 

 

Las palabras fueron pronunciadas con resentimiento para luego no seguir hablando, Nayato pudo sentir como su sangre hervía de enojo. Denji por su parte al oír esas palabras su cuerpo se congeló y un escalofrío viajó por toda su espalda, no quería mirar pero tampoco iba a evitar una pelea sino lo hacía, aun así ver cómo esos ojos dorados la miraban fijamente y con dureza le trajo recuerdos que no quería volver a experimentar, solo el sonido de la televisión llenaba el pequeño cuarto y ninguno de ellos se tomó la molestia de apagarlo.

 

 

—Irás algún lugar que yo no se… ¿Por qué no puedo ir contigo? —sus expresiones que siempre eran delicadas apropiadas de un niño, se endurecieron hasta casi lucir cómo un adulto, también su boca temblaba al parecer estaba a punto de gritar—. ¡Acaso te vas a ver con algún chico!.

 

 

—¡Pero que dices! —ella también se puso a la defensiva, para este punto estaba harta de los celos de este mocoso—. Solo iré a resolver unos asuntos, además son asuntos personales de acuerdo… se trata de mis amigos y…

 

 

—Pero ellos están muertos —Nayato respondió con frialdad mientras Denji se podía notar que le afectaron sus palabras—. Que sentido tiene que hagas algo por personas que ya únicamente son alimento de gusanos.

 

 

Y eso terminó por arrancar su corazón y arrojarlo al suelo, ese horrible sentimiento se mantuvo por horas a pesar de que solo fueron unos minutos que Denji estuvo en la habitación, aún si solo se encontraba parada en la puerta podía sentir cómo su pecho se comprimía. Sabía que estaban muertos, cada día no hace más que recordarse que ellos ya no existen por su culpa pero que él se lo dijera la hizo sentirse peor ya que le hizo volver a aquella noche; cuando Dakida dijo que se encargaría por su propia mano de que nunca fuera feliz, que mataría a cualquier ser que ella llegara a amar, se imaginó que estaba detrás de su espalda burlándose de su desgracia que él mismo causó.

 

 

Recordar cada momento de ese maldito suceso hizo que su cuerpo temblara que tuvo que cerrar sus manos con la idea de que calmaría esos temblores, y aún así los recuerdos venían y volvían a su mente por más que quisiera alejarlos; la confusión y la ira de no poder controlar nada le hizo cometer una estupidez que incluso ella misma lo consideró de esa manera, porque tampoco pudo controlar su boca asi que cuando quiso defenderse solo permitió que saliera lo primero que tenía su cerebro.

 

 

—Que demonios te pasa —murmuro con calma pero algunas palabras sonaban temblorosas pudiéndose notar la ira reprimida, y cuando miró a Nayato solo pudo ver a Dakida parado sonriéndole cruelmente causando que por un momento perdiera la razón y se rompió finalmente—. ¡Ya me haz quitado todo como lo prometiste y aún así no es suficiente, que tanto debo ser infeliz para que me dejes en paz Dakida!.

 

 

Tardó en darse cuenta de su error así que solo pudo mantener la boca cerrada después de haber gritado aún si debió de hacerlo antes. Nayato por su parte se quedó mirando a la adolescente estando perdido del significado de ese nombre, el silencio fue lo único que llenó la habitación ya que ambos no tenían idea de que hacer en ese momento hasta que el pelinegro decidió ser el primero en hablar.

 

 

—¿Quién es Dakida? —sonaba genuinamente interesado pero aún así Denji quería fingir que esta discusión jamás sucedió por el bien de ella.

 

 

Pero Denji cedió con facilidad.

 

 

—Esto… —la ansiedad la invadió que sentía que iba a vomitar, su mano fue a su pecho ya que empezaba a sentir que la estaba asfixiando.

 

 

—¿Es tu novio? —Nayato se mostró casi igual que la adolescente, nervioso, confundido y a la vez enojado todo pasando en un segundo y reflejado en su rostro—. ¿Por qué me ocultas cosas. No se supone que debemos ser aliados, así que, porque me tratas como si fuera tu enemigo?.

 

 

La rubia tuvo el error de pensar que Nayato era como los demás niños tontos, pensaba que él no le daría muchas vueltas a esta situación incómoda. Pero es posible que el problema no fuera incluso Dakida sino ella misma después de todo lo seguía amando, tanto que muy profundo de su corazón se negaba a soltar ese fantasma a pesar de todo el daño que le había provocado, a pesar de que le quitó gente que ella igualmente llegó amar; todo era una lucha constante en su cerebro que la agotaba y no tenía ganas de continuar evitando que Dakida se apoderara de su mente, tal vez eso hacía que cada vez que veía a Nayato hubiera momentos que veía a Dakida en él; por más que intentara esconderlo en el abismo mas oscuro de su conciencia, ella se hartaba de mantenerlo por mucho tiempo.

 

 

Ella siempre buscaría a Dakida.

 

 

Pero cuando Denji quería explicarle al niño y pedirle una disculpa, él se había marchado y el sonido de la puerta de su habitación siendo azotada le dejó a entender que no quería oírla, se sintió un poco dolida por su acción ya que si bien siempre estuvo acostumbrada al desprecio, sabía que este dolor no lo iba a solucionar peleando con demonios. Denji podía acercarse a Aki después de haberse peleado porque ambos actuarían como si no hubiese sucedido, con Power ella volvería más tarde para decirle que aceptaba sus disculpas aún si Denji nunca le pidió una disculpa pero con Nayato; no tenía idea de que hacer para solucionar esta pelea, sabía que no podía fingir y él niño era demasiado rencoroso para aceptar su disculpa rápidamente; así que decidió irse al lugar y después volvería aquí con la esperanza de que el odio de Nayato hubiera desaparecido.

 

 

 

*

 

Ir a las tumbas de la familia de Aki había sido aburrido como esperaba, pero era algo que debía de hacer (se lo debía a Aki) hizo lo que usualmente solía hacer el pelinegro cuando venía, limpiar las lápidas, dar ofrendas y orar por el descanso eterno de ellos. Pero cuando terminó de orar y levantó su mirada se dio cuenta que había otra tumba extra, al parecer no se percató antes debido a que estaba ocupada con las otras tres, así que se acercó solo para darse cuenta que esa lápida extra tenia el nombre de Aki Hayakawa tallado, eso empeoró aún más sus ánimos pero igualmente la limpió y rezó para que su compañero estuviera reunido finalmente con su familia en el cielo o algo así.

 

 

Una vez cumplida su tarea se marchó del cementerio para dirigirse a la estación del tren que la llevaría a casa. Cuando estuvo dentro del tren al ver que el viaje sería tranquilo y no sentía la presencia de que algún demonio la atacaría; se puso a reflexionar de que Aki tenia suerte de tener un lugar a donde morir ya que la mayoría de los cazadores de demonios terminaban en fosas comunes si ni siquiera tener su nombre y siendo olvidados pero más suerte tenia de tener una buena amiga que se tomaba la molestia de ir a visitarlo, ¿Pero que pasaba con ella? Estaba segura que algún día iba a morir posiblemente tarde muchos años debido a que ahora es mitad demonio, pero no va mantener esa suerte por demasiado tiempo, así que cuando suceda, ¿Quién llorara por ella? ¿Dónde será enterrada? ¿Volverá a renacer como los demás demonios y habrá gente que la reconozca?.

 

 

Ya no tiene familia ni tampoco amigos así que no tiene idea de que pasará cuando llegue el día en que muera porque para todos ella solo es una estudiante insignificante y no la heroína que todos adoran, pero Nayato es inmortal así que puede caber la posibilidad de que si ella volviera a la vida, tal vez él la volvería a reconocer y ese pensamiento de que hubiera alguien para ella incluso después de la muerte le hizo decidir que debía de hablar de manera seria con él, para no perder a la única persona que la ama tanto como la heroína Chainsaw-woman como la problemática e insignificante estudiante de preparatoria.

 

 

*

Al llegar a su departamento no quería entrar de inmediato así que solo se quedó frente a la puerta, esperaba que Nayato estuviera adentro y sino era el caso que al menos volviera pronto ya que era común que el niño saliera por su propia cuenta así que encontrarlo era un caso perdido, al principio lo solía buscar con desesperación solo para que cuando volviera al departamento angustiada por no saber su paradero, él ya se encontraría adentro sentado en el sofá y comiendo comida chatarra mientras veía la televisión como si nada hubiera pasado; sabía que si le decía que no lo volviera a hacer sería inútil después de todo era un niño, un niño que tenía curiosidad por todo lo que había en el mundo o en este caso Japón y a pesar de que el pelinegro le insistía que lo llevara a explorar al menos la ciudad, no podía hacerlo ya que siempre se encontraba ocupada siendo una chica de preparatoria o siendo chanisaw-woman, así que acordaron que Nayato podía salir cuando quisiera con la condición de que volviera temprano a casa.

 

 

Esperaba que estuviera Nayato adentro aún si eso significaba que siguiera enojado con ella, porque al menos si se encuentra ahí Denji no pensara que la abandonó porque sabía que si el pelinegro tenía toda la intención de no verla jamás entonces nunca iba a encontrarlo, pero al momento de que finalmente se armó de valor para abrir la puerta lo que se encontró no era algo que se esperaba ver dentro de sus posibilidades.

 

 

Nayato se encontraba delante del mostrador de la cocina el cual tenia dos platos que contenían un par de waffles cada uno. En la mano del pequeño tenía un cuchillo de mantequilla del que estaba untando una cantidad exagerada de mermelada.

 

 

El pelinegro estaba tan concentrado en lo que hacía que no escuchó el sonido de la puerta abriéndose, así que cuando alzó su cabeza solo para toparse con Denji que lo miraba con extrañeza ante lo que hacía, causó en él que sus mejillas ardieran y casi tirara el cuchillo que tenía en sus manos.

 

 

—¿Qué estás haciendo? —interrogó con algo de curiosidad ya que siempre fue ella la que hacía la comida para ambos o a veces pedía comida a domicilio igualmente para los dos, así que esta es la primera vez que él toma la iniciativa.

 

 

—Hago el desayuno —recuperó rápido la compostura actuando de nuevo neutral mientras le ponía esta vez crema batida a los waffles (con una cantidad exagerada nuevamente).

 

 

—Pero son las dos de la tarde.

 

 

—¡Bueno entonces no te la comas Denji! —Nayato no pudo controlarse así que de nuevo tuvo un ataque de ira, aunque no tardó en darse cuenta de lo que había hecho y de nuevo sintió vergüenza por sus acciones.

 

 

Pero Denji pudo al fin entenderlo y era que Nayato intentaba buscar su perdón de la manera en que un niño solo podía conocer y eso le pareció dulce, si, es probable que no le pida perdón oralmente pero ella tampoco lo ha hecho cuando peleaba con Aki y Power, él era como ella, no era Dakida, solo era un niño que no entendía lo que estaba pasando en su vida, no comprendía el porqué tenía que vivir junto con ella y mucho menos podía entender porqué esta persona que lo tenía que cuidar lo trataba como si hubiera hecho algo malo.

 

 

En cierta parte le recordaba a ella cuando era una niña, una niña que no entendía tampoco lo que pasaba a su alrededor y porque su padre la odiaba. Y tal vez era lo que se llamaba madurar o tal vez fue porque sintió por primera vez amor a Nayato, no el amor romántico que había experimentado con Dakida pero tampoco era algo familiar que había sentido con Aki y Power ni tampoco era parecido a los sentimientos con Pochita. Era como una mezcla de protección y a la vez deseos de enseñar, enseñarle que podía confiar en ella, que no importaba lo que él le hiciera o le hiciera a otros mientras volviera al camino correcto ella lo seguiría amando.

 

 

Que importaba si ya no podía cumplir su sueño de perder la virginidad con un chico guapo, tal vez con el tiempo esto podía valer la pena y en algún punto el amor que estaba sintiendo por Nayato sería suficiente para ella.

 

 

 

Esperaba que así fuera.

 

 

 

Así que con esa idea impuesta en su cabeza pudo acercarse al niño y una vez que estuvo frente a él pudo notar como agachaba la cabeza con la intención de que no lo viera; eso significaba que estaba arrepentido de sus acciones a su modo, así que Denji aceptó su ofrenda de paz y tomó el plato de waffles que tenía una cantidad insalubre de azúcar, ese simple gesto hizo que Nayato alzará su rostro para mirarla con los ojos abiertos ante la facilidad en qué ella lo perdonaba; Denji igualmente lo miraba mientras le daba una cálida sonrisa y le dijo lo siguiente con voz calmada.

 

 

—¿No quieres venir conmigo Nayato?.

 

 

El pelinegro al principio se quedó estático y teniendo la mirada perdida como si su cerebro tardara en procesar las acciones de Denji, ya que lo estaban inundando con demasiadas preguntas ¿Esto era un engaño?, ¿De verdad está siendo perdonado por todas las cosas horribles que dijo? O ¿Denji podía amarlo aún después de eso? Aquellos pensamientos le hicieron un nudo en el estómago pero recuperó la compostura rápidamente y asintió con la cabeza con determinación para después tomar el otro plato de waffles y seguirla hasta la sala.

 

 

 

*

 

 

Los dos se encontraban observando la televisión y con el estómago lleno pero si bien el ambiente entre ambos había dejado de ser hostil tampoco podían estar tranquilos a lado del otro, ya que si bien no tocaron el tema en ese momento, la rubia podía percibir los movimientos ansiosos del pequeño (se habían vuelto tan cercanos que incluso ella podía notar esos minuciosos detalles que tenía el niño, algo que nunca desarrolló con Dakida ni con Aki o Power). Por primera vez en su vida Denji decidió actuar como un adulto, así que a pesar de que no quería jamás desenterrar los esqueletos de su armario y le hubiese gustado mantenerlos ocultos para siempre, sabía que eso solamente la iba a ayudar a si misma por lo cual se convertiría en una perra egoísta y ella no quiere que Nayato la vea de esa manera.

 

 

—¿Quieres saber algo?.

 

 

La pregunta repentina detuvo los movimientos compulsivos del niño, estando quieto de una manera casi automática aunque luego puso su vista en el rostro de Denji dejando en claro que no esperaba que esto fuera demasiado rápido.

 

 

—¡Si, dímelo, no importa si mataste a alguien o engañaste a un novio!. Podré ser un niño pero no soy estúpido, no voy a juzgar, o sino que le caiga un rayo a al director de mi escuela.

 

 

Nayato tenía una expresión de determinación pura demostrándole que quería obtener a toda costa su aprobación y eso era nuevo, nadie quería una mierda de Denji pero este niño la veía casi como si fuera su madre. Definitivamente eso le hizo caer a los pies de ese chico así que decidió ser honesta con él y terminar de una vez está maldita angustia que poseían los dos.

 

 

—Nayato, ¿Sabes que los demonios en si no mueren sino que reencarnan?

 

 

Al parecer él no esperaba que la respuesta fuera otra pregunta pero de todos modos respondió como solía hacer cuando estaba en la escuela.

 

 

—Si lo se, pero a qué va eso.

 

 

—Que yo conocí a tu anterior reencarnación.

 

 

Nayato abrió y cerró la boca repetidas veces al parecer esperaba cualquier cosa menos eso, se mantuvo pensativo por varios minutos mientras observaba su plato vacío como si aquel objeto le daría la respuesta, pero en realidad se encontraba procesando esa revelación hasta que por fin pudo obtener el valor de hablar de nuevo.

 

 

—¿Te hizo algo malo? —pero antes de que Denji pudiera responder agregó más—. Es por ese motivo que no me soportas ver.

 

 

Su respuesta fue para sorpresa de ella tranquila, no gritó ni arrojó el plato como pensó que haría pero definitivamente en sus ojos se reflejaba que no le gustó conocer por fin la verdad. Denji al verlo de esa manera decidió entonces por darle una verdad a medias, no podía contarle todo, no debía saber que en su vida pasada la manipuló, jugó con la adolescente para después destrozarla hasta el punto de no querer luchar por nada, que asesinó a sus amigos mediante ella y debió matarlo por eso mismo; Nayato a pesar de ser un demonio poseía la inocencia infantil de cualquier niño humano y no debía ser arrebatada como lo hicieron con la suya.

 

 

—Él se llamaba Dakida, era mucho mayor que tú y yo… —tragó saliva con nerviosismo nuevamente volvían los recuerdos—. Era una persona malvada, mató muchos demonios y gente igualmente mala; pero también a demonios y humanos inocentes, tenía la intención de conquistar el mundo o algo así y bueno tuve, ya sabes eliminarlo. Nayato quiero que escuches esto por favor —los dos observaron fijamente al otro, uno para oír con atención las palabras de ella y la otra para que supiera que todo lo que decía era verdad en especial sus sentimientos por el niño—. Esto no tiene nada que ver contigo de acuerdo, los errores que cometió él no son tuyos, no te odio y lo juro por mi vida que jamás lo haré, tú eres Nayato y solamente Nayato, y te quiero por eso mismo.

 

 

Pero no pudo continuar con su discurso porque el cuerpo del niño golpeó contra su pecho haciendo que el aire saliera de sus pulmones, pero antes de que pudiera hacer un movimiento los pequeños brazos del chico rodearon su espalda y enterró su cabeza en su pecho, ese simple gesto provocó que los ojos de Denji salieran lágrimas, (hacía mucho tiempo que había llorado pero está vez no tenía ganas de vomitar) mientras igualmente lo envolvía con sus delgados brazos manteniéndose unidos por un largo tiempo.

 

 

—Prometo que no seré como ese imbécil de Dakida, así que no te preocupes seré un buen chico —Nayato rogó mientras aún tenía su rostro oculto en Denji—. Estudiaré mucho e incluso iré a la universidad si eso es lo que quieres, haré cualquier cosa. Solo no me mires como él.

 

 

La adolescente sintió como los hombros de Nayato temblaban y soltaba pequeños quejidos, dejando en evidencia que estaba llorando también. Dios, como pudo haber sido tan cruel con él, si nunca pudo odiar a su padre ni al mismo Dakida a pesar de que ambos hombres se encargaron de hacer su vida un infierno, entonces no podía hacerlo con Nayato.

 

 

—No tienes que hacer nada de eso, incluso si te vuelves un ladrón o un asesino, es más incluso si llegas a ser cruel conmigo; yo seguiré amándote Nayato.

 

 

Nayato no le dio una respuesta pero nunca dejó de abrazarla, lo mismo con Denji.

 

 

 

*

 

 

—¿Te aseguraste de que tenías todos tus libros? Estamos a mitad del camino así que no pienso volver de nuevo solo porque lo olvidaste.

 

 

Nayato soltó un quejido para después voltear los ojos, lo hizo porque sabía que la rubia no lo podía ver debido a que se encontraba detrás de su espalda y abrazándola mientras que ella lo sostenía de las piernas para que no se cayera.

 

 

—Que si, solo fue una vez de acuerdo, además. Tu tampoco querías llegar temprano a la escuela, admite que me utilizaste de excusa —su expresión cambió a una más juguetona mientras colocaba su cabeza en el hombro de la adolescente.

 

 

Denji en cambio solo agachó la mirada dejando en evidencia que no tenía con que defenderse porque era verdad.

 

 

—A veces eres fastidioso lo sabes —comentó en un tono falso de irritación, teniendo la intención de molestarlo lo cual funcionó.

 

 

—¡Oye cómo te atreves! —exclamó indignado mientras que al mismo tiempo sacudía su cuerpo haciendo que Denji casi cayera al suelo, eso le hizo detener sus movimientos pero continuó hablando—. No tienes idea de lo genial y cool que puedo ser incluso mucho más que cualquier chico, todos mis compañeros me obedecen y estoy en el cuadro de honor como el mejor alumno a diferencia de ti.

 

 

—Si, si, lo que tú digas tanto que ninguna niña de tu escuela se ha acercado a ti —mencionó de manera burlona sin importarle cómo actuaría Nayato.

 

 

—¡Que asco, no quiero tener una novia y menos si son mis compañeras! —y a modo de venganza abrazó con más fuerza a Denji y empezó a sacudirse hacia atrás teniendo ahora sí la intención de asustarla de que iba a caerse—. Son bastante ruidosas, solo hablan de muñecas y además nos molestan con que las metamos a nuestros juegos para luego llorar porque somos rudos y acusarnos con los maestros si les decimos algo feo, son confusas que no las soporto.

 

 

—Oye yo soy una niña —una sonrisa se formó en sus labios, era la primera vez que se divertía en una pelea.

 

 

—Si, pero no eres molesta, me compras cosas y no lloras si te pego. Además eres Chainsaw-woman así que eso te hace mejor que todas ellas.

 

 

—Awww, que dulce —Denji de verdad se había conmovido con ese halago aún si era de un niño y no de un atractivo hombre como hubiese deseado—. Pero enserio necesitas una novia, tal vez eso te haga menos ególatra, a veces me sorprende el ego que tienes en ese pequeño cuerpo.

 

 

Esperaba que Nayato siguiera con su rabieta pero en cambio se quedó en silencio por un buen tiempo, lo que la puso un poco nerviosa ya que pensó que ahora sí lo enojó, ella no quería una pelea seria, ya faltaba poco para dejarlo a la escuela.

 

 

—No necesito a nadie más que solo a ti —Nayato pudo sentir como Denji se detuvo en seco, eso le provocó que tuviera miedo de que ella le dijera que no siguiera pero al no oír aquello decidió continuar—. Por ese motivo también debes necesitarme solo a mí, cual es la necesidad de tener un novio, todos son idiotas y débiles si alguien quisiera matarte, ellos solo se cagarian en los pantalones y huirían; en cambio yo soy un demonio poderoso puedo controlar a todos y ordenarles que no te hagan nunca daño si me lo pidieras. Podemos vivir felices sin la ayuda de los demás Denji, siempre nos hemos protegido y somos felices sin la ayuda de otros ¿Por qué cambiar algo que ha salido bien?.

 

 

Estaba atónita la adolescente debido al pensamiento que expresó Nayato, que un niño de primaria hablará sobre la relación de ambos le pareció demasiado extraño, porque a pesar de que lo que decía era en su mayoría cierto, aún deseaba tener un novio con quién pudiera perder la virginidad. Que los chicos se pelearan por su atención y que estuvieran desesperados para salir o besarse con ella siempre había sido su motivo en la vida, pensar en el poder de elegir a cualquiera y a la vez rechazarlos era algo que no sería capaz de abandonar fácilmente; pero cuidar y proteger a Nayato también era igual de importante y también era su otro motivo en la vida.

 

 

Pero tampoco quería ser una mujer cuarentona amargada porque jamás experimentó lo que era tener la atención y el amor de un hombre, quería al menos acostarse con cien chicos aunque era realista así que tenía que esperar pero no le importaba si eso le llevaba cien años, ella definitivamente lo haría, después de todo también deseaba conocer distintos chicos, saber su modo de pensar que cosas diversas podían hacer por ella y no solamente en lo sexual como invitarla a una cita; pero mientras Nayato este a su lado es probable que jamás cumpla ese sueño, pero lo amaba y no era capaz de abandonarlo solo por algo tan tonto como lo era su sueño, además era su deber evitar que tomara las mismas decisiones que Dakida ya que si volvía a suceder dudaba que fuera capaz de matarlo como lo hizo con su antigua vida.

 

 

—¿No tengo razón Denji?.

 

 

No tenía la confianza de afirmarlo vocalmente, ella se encontraba dividida entre cumplir la petición de Nayato y cumplir sus deseos, ella luchó e incluso jugó con su vida para al menos tener su primer beso así de desesperada estaba, y aún ansiaba obtener más; después de todo es por ese motivo que Pochita le entregó su corazón. Pero también fue por ese mismo motivo que perdió a todos, que murieron Power y Aki, así que su miedo de que por seguir su sueño trajera como consecuencia perder a Nayato era más grande que sus necesidades.

 

 

—S…si tienes razón Nayato.

 

 

Los ojos del chico se iluminaron por oír aquello a pesar de que Denji lo dijo tartamudeando, era como si hubiese esperado que dijera exactamente esa respuesta; después Nayato volvió a arrojarse hacia adelante para abrazar con más fuerza el cuello de la adolescente mientras levantaba uno de sus brazos y señalaba con su dedo índice alguna parte del lugar.

 

 

—¡Yo siempre tengo razón, ahora vamos a la escuela para poder enseñarles a esos humanos lo inteligente que puedo ser! —y finalizó con una risa estruendosa lo que hizo llamar la atención de las personas que estaban cerca pero no les importaba ambos lo que pensaran de ellos.

 

 

Tal vez esto estaba destinado a suceder porque como dijo antes, en el pasado ella intentó odiar a Dakida por varios motivos, pero siempre encontraría una forma de volver a amarlo. Y al parecer eso afectaba a su relación con Nayato porque lo amaba tanto que estaba dispuesta a abandonar sus deseos con tal de que fuera feliz, después de todo a diferencia de Dakida, Nayato se lo merecía porque él tiene algo que jamás obtuvo con su vida anterior, confianza de que estarán juntos por siempre.

 

 

Notes:

Esto también es gracias a cristian8 ya que me dio bastantes ideas de Denji/Nayuta/Makima que muero por explotarlas en mi siguientes historias.

También los sentimientos de Nayato con Denji son algo confusos ya que si bien Nayato lo ama más que una hermana recordé que Pochita había dicho que debido a su naturaleza controladora Makima no podía formar lazos verdaderos que no fueran a través del miedo. Lo mismo con Nayato, ama genuinamente a Denji pero su actitud manipuladora y posesiva (ya sea porque es él demonio del control) hace que aleje a Denji de lo que es, así que bueno tal vez eso afecte su relación en el futuro. Será algo que veremos más adelante.

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