Actions

Work Header

Never mine

Summary:

Koko e Inui han sido inseparables desde que eran unos niños, sin embargo esto no le impide a Inui el desarrollar sentimientos por su mejor amigo. ¿El problema? Koko está enamorado de Akane y en una relación con ella, hermana de Inui.

Todo cambia cuando Akane emprende un viaje de verano con sus amigas, dejando a Koko e Inui en casa con la intención de que ambos pasen tiempo de calidad juntos. ¿Qué podría pasar?

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Chapter Text

Ya se podía sentir el verano, el aire salado y con este el inicio de las vacaciones. No me pareció raro ver a Koko en la sala de nuestra casa, pues al ser novio de mi hermana pasaba la mayor parte del tiempo aquí. Hablaban sobre las vacaciones y él no se escuchaba muy contento. No quise ser entrometido y preferí no bajar hasta que todo estuviera en calma.

— ¿Qué es lo que te molesta, Hajime? Es sólo un viaje de chicas, serán solo unas semanas. —dijo Akane con preocupación.

— No estoy molesto, sólo... Pensé que pasaríamos el verano juntos. —respondió él con cara de pocos amigos.

— Pero no estarás solo, puedes pasar tiempo con Seishu. Desde que tú y yo iniciamos nuestra relación siento que le he robado su mejor amigo a mi hermanito. —al escuchar eso pude sentir el rubor en mis mejillas pero lo ignoré, al bajar las escaleras pude ver como Koko se sonrojó ante el comentario de Akane pero lo disimuló, cosa que se le daba perfectamente bien. Al menos a los ojos de mi hermana.

— Akane, deja de llamarme 'hermanito' porque me avergüenzas. —le dije serio mientras bajaba las escaleras y me encontraba con ellos en la sala de estar. — ¿Así que mi hermana te va abandonar, Koko? —dije en tono burlón y él alzó la ceja, gesto que provocó que mi corazón se acelerara. Lo ignore, no podía permitirme eso, era mi mejor amigo y novio de mi hermana. Era una tontería tan solo el pensarlo.

— No voy a abandonarlo, sólo serán unas cuantas semanas con mis amigas. Salimos en un par de días así que vayan planeando que harán este verano en mi ausencia. Son mejores amigos, estoy segura de que encontrarán algo divertido que hacer juntos. —dijo con una radiante sonrisa. Koko y yo nos miramos al mismo tiempo y pude ver su sonrojo. Mi corazón volvió a acelerarse, ¿Qué me está pasando el día de hoy?

— Bueno, estoy seguro que Inupi y yo encontraremos algo bueno e interesante que hacer. —respondió él chasqueando la lengua y yo lo miré alzando una ceja.

Cuando él y yo compartíamos miradas podía sentir como si nos conectáramos y nadie en nuestro alrededor importaba, sólo éramos él y yo contra el mundo.

— Enserio que son los mejores amigos; claramente pude notar como pueden hablar con sólo intercambiar miradas. Son asombrosos y los amo por eso. —dijo Akane con una sonrisa, sonrisa que por supuesto no existiría si ella supiera que he estado enamorado de Koko desde hace tiempo. Y no importaba, pues ni él ni ella lo sabrían nunca y las cosas eran mejores así. Porque él nunca sería mío.

 

***

 

Y llegó el día, Akane se preparaba para emprender su viaje con sus amigas y mientras terminaba de repasar por milésima vez su lista interminable de cosas que no debían faltarle se escuchó el timbre.

Baje a abrir la puerta y ahí estaba Koko, con su singular sonrisa y su delineado rojo perfectamente hecho. Por un momento me perdí en esos profundos ojos negros que tanto me gustaban. Me gustan muchas cosas de Koko pero sin duda sus intensos ojos eran mi cosa favorita en el mundo.

—¿Hola? ¿Tierra llamando a Inupi? ¿Vas a dejarme pasar o ya eres un hermano celoso? —dijo divertido sacándome de golpe de mis pensamientos.

— Pasa, Akane está arriba asegurándose de que nada le falte.

— Entonces voy a subir a ayudar a mi chica y despedirme de ella... Como se debe. —me respondió Koko, susurrando esto último, sentí un vuelco en el estómago ya que sabía perfectamente a lo que se refería con esa última frase.

Decidí quedarme en la sala, pues no quería escuchar su dosis de sexo de despedida pero fue inútil ya que podía escucharlos de todos modos. ¿Realmente era necesario ser así de ruidosos? Lo que sí sabía es que cada vez que eso pasaba y yo me encontraba en casa quería que la tierra me tragase y no porque fuera una situación incómoda, sino porque muy dentro de mí desearía que Koko se hubiera fijado en mí y no en mi hermana. ¿Cómo podía competir yo contra la hermana perfecta?

Encendí el televisor para distraer mi cabeza de mis absurdos pensamientos y escuché el claxon de un auto; Eran las amigas de mi hermana.

— ¡Akane, llegaron por ti! —grité sin importarme interrumpirles.

Pasados unos minutos bajaron de la segunda planta. Koko cargado del equipaje de mi hermana y detrás de él Akane retocándose el labial. Él subió el equipaje al auto mientras ella se despedía de mí para después dirigirse a él y darle un largo beso de despedida.

— Espero que Seishu y tú la pasen increíble mientras yo no esté, cuídalo mucho ¿okay? —dijo ella despidiéndose con una sonrisa y dándole un último beso.

— Sabes que siempre es así. —dijo él con una sonrisa. — ¡Disfruten su viaje!

Se despidió y hasta perder de vista el auto notó mi presencia a su lado.

— Joder Inupi, pudiste darme unos minutos más ¿Sabes? No veré a mi chica en un tiempo. —dijo con una sonrisa y chasqueo la lengua.

— Eres idiota, ¿Lo sabes verdad? —le dije divertido y él hizo un leve puchero.

— Bueno ya, deja de insultarme ¿sí? ¿Qué te parece una tarde/noche de películas cutres como en los viejos tiempos? —propuso Koko y eso me subió el ánimo.

— Eso sería estupendo. —le dije sonriendo.

— Me alegra que aceptaras porque escondí en tu casa algunas botellas. Que alegría que también tus padres estarán fuera unos días. La pasaremos increíble. —me dijo arqueando una ceja y me sonrojé pero él no lo notó.

Después de casi 1 hora de discutir que película veríamos, terminé accediendo a la película que él había escogido y en el transcurso de esta fue por las botellas escondidas y empezamos a beber. No me fascinaba mucho la idea de tomar pero supuse que estaría bien ceder a los caprichos de Koko, al menos por hoy.

Poco a poco la película pasó a ser simplemente un sonido de fondo entre nosotros, pues Koko estaba más concentrado en seguir bebiendo vodka y en decir incoherencias que en prestar atención a otra cosa. Yo también estaba algo ebrio, pero no tanto como Koko, que pretendía perder la consciencia. Se me acercó demasiado y me sacó abruptamente de mis pensamientos.

— Inupi, Inupi... Eres tan bonito, ¿Sabías? —decía divertido mientras jugaba con mi cabello. No pude evitar sonrojarme y agradecí lo borracho que estaba, pues no se dio cuenta del rubor en mis mejillas.

— Has bebido demasiado Koko, no digas tonterías. Lo mejor será que te des un baño y duermas. —le dije serio y tomé su mano para levantarlo de donde se encontraba en el suelo.

— ¡Pero no quiero dormir aún Inupi, no seas aburrido! ¡La noche es joven! —dijo divertido y tomando mi mano con fuerza, caí sobre él.

El mundo se detuvo en ese momento. Koko ya no parecía divertido y sólo me miraba directamente, sin moverse, como si esperara alguna reacción negativa de mi parte. Acaricio mi mejilla lentamente y al sentir su tacto me arme de valor, me acerque a él y lo besé.