Chapter Text
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El viaje desde el andén 9 3/4
Harry se aclaró la garganta para hacerles saber que estaba en la habitación, Dudley gritó y salió corriendo.
'¿Er-tío Vernon?'
Él gruñó en respuesta.
'Necesito estar en King's Cross mañana para ir a Hogwarts. ¿Podrías… llevarme?
Él gruñó de nuevo. Harry tomó eso como un sí.
'Gracias...'
Se giró para irse cuando Vernon realmente habló.
'Una forma curiosa de llegar a una escuela de magia, en tren. ¿Las alfombras mágicas están todas deshilachadas?
Harry no sabía qué decir.
'¿Dónde está esta escuela de todos modos?'
'No sé.' Admitió Harry. Miró en su bolsillo y sacó el billete de tren para leerlo. ‘Sólo tengo que estar en el andén nueve y tres cuartos a las once para tomar el tren’
Tanto su tía como su tío lo miraron con expresiones ilegibles.
'¿Plataforma qué?’
‘Nueve y tres cuartos.’
Su tío tenía una sonrisa desagradable en su rostro.
‘Claro, por supuesto.’
Nervioso, Harry huyó de la habitación.
A la mañana siguiente, Harry se despertó a las cinco en punto y no pudo volver a dormir. Se vistió, revisó su lista escolar y sus materiales una vez más, se aseguró de que la puerta de la jaula de Hedwig estuviera bien cerrada y, muchas horas después, su pesado baúl estaba cargado en el auto y la familia estaba en camino a Londres. Tía Petunia tuvo que perder algo de tiempo convenciendo a Dudley de que se sentara atrás junto a Harry. Llegaron a King's Cross a las diez y media. Siendo extrañamente amable, tío Vernon dejó el baúl de Harry en un carrito y lo llevó hasta la estación, luego se detuvo en seco frente a las plataformas y se volvió hacia Harry con la misma sonrisa desagradable del otro día.
'Bueno, ahí estás muchacho. Plataforma nueve-plataforma diez. Que tengas un buen trimestre.'
Y simplemente se fue sin decir una palabra más. La boca de Harry se secó. ¿Qué iba a hacer? Solo, prácticamente abandonado, se apresuró a buscar ayuda. Detuvo a un guardia que pasaba para preguntarle sobre el tren pero no se atrevió a mencionar el número del andén, aun así, el guardia nunca había oído hablar de Hogwarts y cuando Harry no pudo decir dónde estaba ubicado comenzó a verse molesto. Quedándose sin ideas, Harry preguntó por el tren que salía a las once. El guardia dijo que no había ninguno y se alejó con un resoplido. Harry intentó no entrar en pánico. El reloj colgado en la pared le decía que le quedaban diez minutos, Hagrid debió haber olvidado decirle alguna forma secreta de entrar como en el Callejón Diagon. Estaba pensando en sacar su varita para golpear la pared entre las plataformas cuando las palabras "lleno de muggles" le llegaron desde algún lugar detrás de él.
Harry se giró, una familia de cabezas pelirrojas se dirigía hacia él, todos los niños tenían un carrito con baúles y uno de ellos tenía una lechuza.
'Mamá, ¿no puedo ir?' Dijo una niña sosteniendo la mano de la madre.
'Aún no eres lo suficientemente mayor, Ginny. Ahora, Percy, ve tú primero.
El más alto de los chicos se acercó. Caminó con confianza hacia la pared, Harry no se atrevió a parpadear, temiendo perderse algo importante, pero justo cuando Percy estaba a punto de llegar a la división, una multitud de turistas eligió el momento para pasar, bloqueando su vista, cuando ya no estaban el muchacho tampoco.
‘Fred, tú eres el siguiente’. Dijo la madre, volviéndose hacia uno de dos hermanos idénticos.
Mientras discutían sobre la verdadera identidad del chico -que decía ser George- Harry decidió acercarse a ellos.
'¿Disculpe?' Harry le dijo a la mujer.
‘Hola, querido’. Ella le sonrió afablemente. '¿Primera vez en Hogwarts? Ron también es nuevo, ¿sabes?’ Continuó, señalando a su hijo menor. Era alto y delgado, con extremidades ligeramente desgarbadas y una nariz larga en un rostro lleno de pecas. Fred y George salieron corriendo cuando ella se distrajo y Harry no vio a dónde fueron.
'Uh-sí. Es sólo que... no sé cómo...’ Se calló y señaló vagamente.
'¿Cómo subir al andén?' Ella ofreció amablemente. Harry asintió. 'Oh, no te preocupes querido. Todo lo que tienes que hacer es atravesar la pared entre el nueve y diez, no creas que vas a chocar contra ella, no lo harás. Toma, ¿por qué no vas antes que Ron?’
'De acuerdo.' Harry empujó su carrito y se enfrentó a la barrera. Le pareció muy sólida.
‘Será mejor que intentes correr, si estás nervioso’. Dijo la madre de los pelirrojos.
Respirando profundamente, Harry comenzó a caminar y luego ganó más velocidad, estaba empezando a arrepentirse de la decisión cuando se dio cuenta de que no podría detener el carrito a tiempo si lo intentaba, cerró los ojos esperando el choque-y nada. Con cautela abrió un ojo para mirar y tuvo que reaccionar rápidamente para evitar atropellar a uno de los gemelos.
'¡Caray!' dijo uno de ellos.
'¡Lo siento! Lo siento mucho.' dijo Harry, sintiendo sus mejillas sonrojarse.
'No te preocupes, amigo.' aseguró el otro, el casi víctima. '¿Quieres una mano?'
'Sí, por favor.'
Los gemelos lideraron el camino hacia una magnífica locomotora escarlata, Harry estaba tan cautivado por ella que le tomó un momento darse cuenta de que King's Cross había desaparecido y que estaba en una estación completamente diferente. Por todas partes había familias vestidas de manera extraña, niños, algunos vestidos con la túnica escolar, despidiéndose o subiendo ellos mismos al tren.
'¡Oye, Fred! Ayúdame con esto.' dijo uno de los gemelos al llegar a una de las puertas, inclinándose para recoger el baúl de Harry.
Con la ayuda de los hermanos, las cosas de Harry fueron cargadas en el tren y metidas en un compartimento en un minuto.
'Gracias.' dijo Harry, apartándose el cabello de la cara.
'¿Qué es eso?' habló uno de los gemelos, señalando su cabeza.
'Es eso-?' dijo el otro. 'Eres-?'
'Él es.' dijo el primero. '¿No es así?' le dirigió a Harry.
'¿Soy qué?'
'Harry Potter.' corearon.
'Oh, él.' dijo Harry, 'Quiero decir, sí. Sí, lo soy.'
Los chicos lo miraron boquiabiertos, Harry se puso rojo y comenzó a inquietarse. Entonces les llegó una voz desde fuera.
'¡Fred! ¡George! ¿Dónde se han metido?'
'¡Ya voy mamá!' Dijeron los gemelos y se fueron, no sin una última mirada atrás.
Harry miró a través de la ventana a la familia de abajo, la madre estaba tratando de quitar algo de la cara de Ron con un pañuelo cuando los gemelos los alcanzaron.
'Adivinen qué. Adivinen a quién acabamos de conocer en el tren’ dijo uno de ellos, señalando hacia su compartimiento.
Incómodo, Harry agarró su baúl y lo arrastró por el pasillo. Estaba acomodando su cabello para cubrir su frente y buscando en los compartimentos casi llenos un lugar donde sentarse cuando un destello de color azul eléctrico llamó su atención. En un compartimento, sola, había una niña. Su cabello negro se desvanecía en el color impactante que llamó su atención y la oreja tras la cual estaba metido parecía ser más metal, cadenas y piedras que carne. Un par de gafas de color verde neón estaban colocadas sobre su nariz, casi cayéndose mientras miraba un libro. Su ropa era negra y la chaqueta larga que llevaba estaba tan decorada con tachuelas y pines como su oreja. Tenía sus largas botas negras de plataforma colocadas sobre el asiento frente a ella. En el momento en que la vio por primera vez, realmente la vio, no pudo evitar pensar que ella tenía que ser la encarnación de todo lo que los Dursley temían y odiaban, cuanto más miraba más pensaba eso, inmediatamente quería conocerla. Entonces, cuando el tren empezó a avanzar, entró en el compartimento pensando en presentarse.
'Eh-Hola.' dijo Harry. Ella no levantó la vista, pero él vio que sus ojos se fijaban en él. '¿Está bien si me siento aquí?' En respuesta ella quitó los pies del asiento, el único asiento disponible se dio cuenta, en el que estaba sentada estaba ocupado por ella, una mochila, una bolsa y un saco. '¡Gracias!' ella asintió con la cabeza y volvió a leer.
Harry luchó por meter y quitar su baúl de en medio durante demasiado tiempo para su gusto, pero finalmente lo logró y cerró la puerta antes de sentarse frente a su, con suerte, nueva amiga.
'Eh, soy Harry.'
'Alexander.' dijo ella, no levantó la vista.
'¡Oh!' exclamó Harry. 'Entonces, ¿eres un niño?'
Esta vez levantó la vista, aparentemente divertido. Tomó un pin rectangular en la solapa de su chaqueta y lo levantó para que pudiera verlo. Sobre un fondo negro brillante, en letras góticas plateadas se leía: R. Alexander. Al final había una calavera.
'Alexander es mi apellido. Mi nombre es Rain.' La comisura de sus labios se torció. ‘Y, por cierto, soy una niña.’
'¡Oh!' Harry se sintió estúpido. 'Bien.'
'¿Podría ser un niño, si tú quisieras?' Harry tuvo la impresión de que se estaba burlando de él.
'¡No! No hay necesidad.'
'¿Está seguro?' Continuó, levantando una ceja.
'¡Sí! Totalmente, completamente seguro.'
Rain resopló (la tía Petunia lo habría odiado, no muy propio de una dama) y volvió a su libro. Rain, pensó Harry, era un nombre que los Dursley definitivamente no aprobarían, así que a Harry le gustó al instante. Rain, ¿qué clase de padres había que ser para llamar así a su hijo? Lluvia.
'¿Sí?' Dijo Rain, sin levantar la vista de su libro.
Harry se dio cuenta de que lo había dicho en voz alta y se apresuró a pensar en algo que decir.
'¡Ese es un nombre realmente bonito!' soltó.
'Lo sé. Me gusta mucho.' Harry no supo qué decir a eso y ella no parecía tener prisa por hablar más. Luego, como sorprendida, ella lo miró. '¡Gracias!' dijo con una pequeña sonrisa. La sonrisa parecía incómoda y fuera de lugar en su rostro, muy diferente a la casi sonrisa de satisfacción de antes.
‘No lo menciones’. Por dentro, Harry pensó: por favor, no lo hagas.
La sonrisa desapareció de su rostro increíblemente rápido y regresó a leer. El silencio era envolvente, las cosas no estaban saliendo como Harry había esperado, pensando un poco, miró a su alrededor en busca de algo que decir. Sus ojos se posaron en el libro que reposaba en su regazo, parecía muy usado, con muchas marcas de colores sobresaliendo de las páginas, en la portada se mostraba un cerdo rojo portando una corona. Decía: Rebelión en la granja.
'Er-qué… ¿qué estás leyendo?'
Ella saltó sobre su asiento, su rostro se viró hacia él y él quedó asombrado por su expresión. Estaba radiante, con una sonrisa de oreja a oreja y sus ojos estaban muy abiertos y brillantes debajo de las gafas. Agarró su libro con fuerza y tembló levemente, inhaló profundamente y Harry se estaba preparando para mantener una conversación real cuando alguien abrió la puerta del compartimiento y entró. Era el chico pelirrojo, Ron.
'Oye, ¿puedo sentarme aquí? El resto está lleno.’ dijo.
Harry miró a Rain con duda, su rostro estaba aterradoramente en blanco. Ella se encogió de hombros y miró su libro.
'Eh-seguro.' Harry le dijo a Ron, no muy seguro.
'¡Gracias!' Ron arrastró su baúl y lo empujó ruidosamente debajo del asiento, justo al lado del de Harry, luego azotó la puerta y se sentó. Harry notó que Rain hizo una mueca ante el fuerte sonido. '¡Por cierto, soy Ron, Ron Weasley!' dijo y le tendió la mano a Rain. Ella no levantó la vista pero pareció saber que se dirigían a ella.
'Alexander.' dijo, no tomó la mano de Ron.
'¿No eres una niña?' Preguntó, sin retirar la mano.
'Sí.'
Ron frunció el ceño pero se encogió de hombros y se volvió hacia Harry, ofreciéndole la mano. Harry se apresuró a sacudirla.
'Harry.' él dijo. 'Harry Potter.'
Los ojos de Ron se abrieron como platos.
'¿De verdad lo eres?' preguntó asombrado, sus ojos se dirigieron a su frente. '¿Tienes-? El-ah.' señaló vagamente su propia cabeza.
'Oh sí.' Incómodo, Harry se levantó el flequillo para mostrar su cicatriz.
'Increíble.' respiró Ron.
Harry miró de reojo a Rain para evaluar su reacción. Ella lo estaba mirando, su rostro igual de inexpresivo, pero había algo astuto en su mirada que no estaba seguro de que le gustara. Quería un cambio de tema, ahora.
'Entonces... Rain. ¿Tu libro?'
Rain parpadeó, como saliendo de un trance, su rostro comenzaba a llenarse de la sorprendente alegría que parecía surgir de la nada cuando él preguntó antes, y entonces Ron tuvo que insertarse en la conversación.
‘No me gustan los libros.’ dijo con una mirada amarga, la mirada que Rain le lanzó fue aún más amarga, pero no se dio cuenta. Estaba mirando su amado ejemplar con la nariz arrugada. '¡Quidditch es mucho mejor! ¿De qué se trata? ¿Los animales que encuentras en una granja?
'Sí y no, es-'
‘Vivo cerca de una granja.’ interrumpió. Harry estaba empezando a preocuparse por la salud de Ron, al principio Rain no parecía enojada o siquiera molesta, pero había visto una expresión similar en el rostro de tía Petunia muchas veces, nada bueno le seguía. Pero Ron, sin darse cuenta, continuó. 'Y mi familia cría gallinas... ¡oh!' Buscó algo en su bolsillo y sacó un bolso peludo de color grisáceo. ‘¡Este es Scabbers! Solía ser de Percy, pero consiguió una lechuza y me la dejó a mí.’
Harry lo miró y luego se dio cuenta de que lo que pensaba que era un bolso feo era en realidad una rata. De repente, Rain se sentó con ellos, intercalando a Ron en el medio, Harry vio que su rostro se había transformado una vez más. Le tendió algo que tenía en las manos.
'Esta es Shadow.' ella dijo. 'Tiene diez meses. A ella le gustan las fresas y el yogur natural. Sabe contar hasta tres, girar, hacer una reverencia, jugar a la pelota y saludar. Está aprendiendo a buscar con el olfato y a pintar.’ dijo todo esto muy rápido y con mucho entusiasmo. Shadow, otra rata, una negra, estaba olisqueando con curiosidad en dirección a Scabbers y Ron. 'Saluda Shadow. Hola. Hola.'
Tanto Harry como Ron la miraron a ella y a su mascota con duda, pero entonces, para su asombro, Shadow la rata se puso de pie sobre sus patas traseras, estiró su pata delantera derecha lejos del cuerpo y la sacudió hacia arriba y hacia abajo repetidamente.
'Buena chica Shadow, buena chica.'1 Rain arrulló, dándole un premio a su mascota.
'Guau.' dijo Harry.
Ron resopló de mal humor.
'Vaya cosa.' él dijo. ‘Cualquier rata mágica podría hacer eso’.
Harry entonces recordó los ratones de circo que había visto en Magical Menagerie en el Callejón Diagon y de repente no encontró el truco tan sorprendente. Al mirar mejor a las dos ratas, no pudo evitar notar las diferencias. Scabbers era gordo mientras que Shadow era de complexión delgada. El pelaje de Scabbers parecía desaliñado y sucio, mientras que el de Shadow era liso y brillante. Los ojos de Scabbers parecían un poco raros mientras que los de Shadow eran vibrantes y bonitos. Scabbers simplemente estaba tumbado allí mientras Shadow estaba ocupada olfateando y mirando a su alrededor. Sí, Ron tenía razón con esto, Shadow era claramente la rata superior. ¿Quizás por eso parecía celoso? ¿Estaba molesto porque lo habían humillado? De cualquier manera, Rain estaba tan ajena al malestar de Ron como él lo había estado al de ella anteriormente. El rostro de Rain era de sorpresa, se metió en el espacio de Ron y exclamó.
'¿Hay ratas mágicas?' casi gritó. '¿Dónde puedo conseguir una? ¡Dime! ¡Dime!'
'Espera, ¿quieres decir que es una rata normal?' Ron parecía escandalizado.
'Sí-espera, ¿la tuya es mágica?' Rain miró a Scabbers como si esperara que comenzara a levitar en cualquier momento.
'No.' Admitió Ron, con las orejas rojas. ‘Sólo lo encontramos en el campo’. Luego miró a Scabbers como si lo hubiera ofendido. '¿Por qué no hace nada de eso?’
Rain retrocedió y lo miró en silencio, luego dijo:
'¿Lo has entrenado? ¿En absoluto?'
‘¿Quieres decir como un perro?’ preguntó Harry.
‘Exactamente como un perro’
‘¿Entrenaste a la tuya?’ dijo Ron.
'¡Por supuesto! No pensaste que ella había nacido sabiendo hacer eso, ¿verdad?’
'¡No sabía que se podían entrenar ratas!' él defendió.
'Yo tampoco.' murmuró Harry.
‘Se puede entrenar a casi cualquier animal’ dijo Rain con indiferencia.
‘No Scabbers.’ declaró Ron. ‘Es demasiado estúpido.’
‘Las ratas son animales muy inteligentes.’ dijo Rain, aparentemente ofendida a favor de Scabbers. '¿Qué edad tiene?'
Ron miró al techo pensativo.
‘¿Nueve o diez años?’
Rain lo miró fijamente, luego a Scabbers, luego a Ron y luego de nuevo a Scabbers.
'Brujería.'1 Ella susurró.
'¿Qué?' preguntó Harry.
'Ron Weasley.' dijo, con cara pensativa. ‘Las ratas domésticas, y las ratas en general, tienen una vida media de dos a tres años. Las más viejas de las que se tiene constancia tenían cinco años.’ señaló a Scabbers, casi tocándolo. ‘Esa no es una rata normal.’
Scabbers de repente se puso en movimiento y volvió al bolsillo de Ron.
'¿Quieres decir que es mágico?' Ron miró sus bolsillos con duda.
'O algo.' dijo Rain. ‘De cualquier manera, no es normal’.
'Entonces, ¿por qué no hace trucos?' preguntó Harry.
Rain pareció pensar en ello.
'¿Quizás es un vago?' ella ofreció. "O le teme a las expectativas."
'Un vago.' dijo Ron con firmeza. ‘Definitivamente un vago.’
Alguien toco la puerta. Rain se estiró para abrirla y reveló a una mujer canosa y sonriente.
‘¿Algo del carrito, queridos?’
Harry saltó de su asiento, después de descubrir que era un mago, ahora tenía más dinero del que sabía qué hacer y sin Dursleys cerca estaba listo para comprar todas las barras Mars que pudiera encontrar. La amable dama no tenía barras Mars pero sí docenas de dulces mágicos de los que Harry nunca había oído hablar, emocionado compró un poco de todo y lo llevó adentro. Sin levantarse, Rain recogió algunas cosas y las pagó, luego cerró la puerta. Luego la volvió a abrir, le dio las gracias a la señora y la cerró. Rain colocó a Shadow en su hombro, donde se hundió en su cabello (Harry se dio cuenta de que debía haber estado escondida allí todo el tiempo) y cruzó el pasillo para sentarse junto a sus cosas de nuevo.
'¿No querías nada?' Harry le preguntó a Ron.
'No.' dijo malhumorado. 'Tengo esto.' Dijo sacando un almuerzo para llevar. ‘Mamá lo hizo para mí’.
Harry recordó que Ron tenía una familia, una numerosa, y se sintió un poco molesto porque su madre fue lo suficientemente considerada como para prepararle el almuerzo. Intentó que eso no le afectara. Miró a Rain, ella había dejado su libro y estaba inspeccionando uno de los dulces que había comprado con expresión seria.
'¿No trajiste nada, Rain?'
‘Yeye me preparó un poco de ensalada’ dijo cambiando un caramelo por otro. ‘Aunque no tengo hambre.’
'¿Qué es un sí, sí?'2 preguntó Harry.
'Ieh-ieh.' ella corrigió. 'Mi madre.'
Guardó los dulces y recogió su libro. Un poco desanimado, Harry se sentó con su brazada de dulces, ya no parecían tan apetitosos.
'Entonces, ¿ambos tienen familias numerosas?'
‘Solo somos cuatro.’ murmuró Rain, demasiado inmersa en su lectura para prestar mucha atención.
Ron, por otro lado, tenía una familia mucho más grande. Además de la madre, tres hermanos y una hermana en la estación, tenía un padre y otros dos hermanos que ya se habían graduado y se habían ido de casa, ¡y todos eran magos! Harry estaba asombrado. Rain o no estaba impresionada o no lo había escuchado.
Harry y Ron pasaron las siguientes horas charlando y compartiendo los dulces de Harry, Ron le explicó las tarjetas de la rana de chocolate y los peligros de los grajeas de todos los sabores de Bertie Bott, Harry hizo todo lo posible para incluir a Rain en la conversación, pero estaba empezando a darse cuenta de que no era alguien que hablara a menos que se dirigieran directamente a ella; de lo contrario, su libro era mucho más interesante que hacer amigos y Harry quería ser su amigo, realmente lo quería, pero tampoco era el mayor lector y estaba encontrando puntos en común con Ron mucho más fácilmente. Aún así, no estaba listo para darse por vencido, en su mente la idea de invitar a amigos a pasar el verano y que los Dursley se encontraran cara a cara con la fuera de norma Rain era demasiado buena para dejarla ir. Además, se recordó a sí mismo, cualquier cosa que los Dursley desaprobaran debía valer la pena.
En algún momento, Rain sacó su ensalada y comenzó a comer, a mitad de camino se detuvo y se aclaró la garganta.
'¿Quieren un poco?' ofreció, en su rostro estaba la misma pequeña sonrisa incómoda de hace horas.
'Er-no, gracias.' dijo Harry.
'Estoy bien.' dijo Ron, mirando los verdes con desconfianza.
Rain dejó de sonreír y siguió comiendo, Harry estaba empezando a notar que ella no era una persona muy expresiva a pesar de su emoción anterior. En ese momento alguien volvió a abrir la puerta, esta vez, una chica de cabello largo y piel negra. Detrás de ella, un chico rubio y bajo los miraba tímidamente.
'¿Han visto un-' nunca supieron lo que se suponía que habían visto, la chica de repente se quedó en silencio y su rostro se puso pálido. 'Alexander.' exhaló.
Rain levantó la vista al escuchar su nombre y miró fijamente a la chica... y miró fijamente y miró un poco más. Luego, se enderezó y aplaudió.
'¡Hermione Granger!'
'¿No me reconociste?' Hermione Granger tenía una expresión complicada en su rostro.
‘Me cuesta mucho reconocer caras.’ dijo Rain.
Hermione Granger cerró los ojos y respiró hondo.
'¿Alguno de ustedes ha visto un sapo? Neville perdió el suyo.’
'No.' dijo Harry.
'No.' dijo Ron.
'No.' dijo Rain.
'Muy bien entonces.' y Hermione Granger se fue, llevándose al chico tímido, Neville, con ella.
Cuando Harry volvió a mirar a Rain, ella estaba leyendo como si nada hubiera pasado.
'Entonces, ¿quién era ella?' preguntó.
'Hermione Granger.' ella respondió.
'Sí, pero ¿de dónde la conoces?' Harry insistió.
'¡Oh! Eso es lo que quisiste decir. Realmente no la conozco; vamos a la misma escuela, no a la misma clase. A veces veo su nombre como una mención honorífica en el tablón de anuncios, por eso sabía su nombre pero me costaba ubicar su rostro.'
‘No parecías gustarle mucho.’ comentó Ron.
‘No mucha gente cree que soy agradable’ ella se encogió de hombros sin preocuparse. ‘La mayoría piensa que soy demasiado extraña; a veces, asusto a las personas. O mis padres lo hacen’
‘Bueno, no creo que des miedo en absoluto’. Harry saltó a asegurarle.
'¡Sí! Eres cool.' dijo Ron. '¡Como mi hermano Bill!'
‘Sí, algunas personas también piensan lo mismo, pero luego me conocen’ Harry pensó que eso era muy triste. Rain no debía tener muchos amigos, como él. De repente, Rain apareció detrás de su libro. '¡Gracias!' dijo, aparentemente sin razón. ‘Por decir que soy cool y que no doy miedo’ ella sonrió con esa sonrisa incómoda. Harry le devolvió la sonrisa. La sonrisa de Rain se amplió, luciendo más genuina.
'¡No lo menciones!' él dijo.
‘Bueno, sea cual sea la casa en la que esté, espero que no sea la de ella’ dijo Ron. '¿Se lo imaginan?'
'¿Qué son las casas?' preguntó Harry.
‘En el colegio Hogwarts separan a los estudiantes en casas.’ explicó Rain. 'Hay cuatro de ellas. Gryffindor, Ravenclaw, Slytherin y Hufflepuff. Cada casa representa diferentes cualidades y rasgos de personalidad.' Harry la miró fijamente, Ron también.
'¡Pensé que eras un hija de muggles!' el exclamó. Harry también lo pensó.
'¿Mmm? Oh! Sí lo soy.'
'Entonces, ¿cómo sabes eso?'
‘Lo leí en un libro.’ Dio unas palmaditas a una de las bolsas a su lado, hizo un ruido "duro".
‘¿En qué casa crees que estarás entonces?’ preguntó Ron. '¡Estaré en Gryffindor! ¡Toda mi familia ha estado allí!' Parecía muy orgulloso del hecho.
'Realmente no me importa. Todo me parece muy inútil y una pérdida de tiempo.' ella dijo. ‘Pero si me van a obligar... creo que Ravenclaw o Slytherin me quedarían bien, tal vez Hufflepuff’
Harry no tenía absolutamente ninguna idea de qué estaban hablando los dos.
'¿¡Slytherin!?' gritó Ron. Rain dejó caer su libro para cubrirse los oídos y apretó los ojos con fuerza. '¿¡Por qué demonios dirías eso!?'
‘Ambición, ingenio, determinación e inteligencia’ contó cada rasgo con los dedos. 'Sí, eso suena propio de mí'. Harry tuvo que admitir que eso también sonaba un poco propio de él.
'¡Los Slytherins son malvados!' contrarrestó Ron. '¡Son todos magos oscuros!'
Rain parecía herida. Harry también lo estaba.
'¿No acabas de decir que era cool?'
'¡Eso fue antes de que dijeras que eras un Slytherin!'
Rain comenzó a golpear algunas bandas elásticas de colores que Harry había pensado que eran pulseras contra su muñeca.
‘Cada vez que confío en alguien, me muestran por qué no debería hacerlo’ ella murmuró.
Una voz resonó en el compartimento: 'Llegaremos a Hogwarts dentro de cinco minutos. Por favor, dejen su equipaje en el tren, lo llevarán a la escuela por separado.'
Rain salió de su asiento como un tiro, luchando con la puerta del compartimiento por un segundo y luego se fue por el pasillo.
'¡Rain, espera!' Harry se apresuró a seguirla.
'Déjala.' dijo Ron, agarrándolo por la manga. ‘Que mejor, no es de extrañar que a la gente no le guste’
Harry zafó la mano de Ron.
'¡Eres un idiota! ¿Lo sabes?' le dijo y luego se fue a buscar a Rain.
El pasillo estaba lleno de gente, la gente salía de sus compartimentos y se ponía la túnica escolar. No se veía a Rain por ninguna parte. El tren disminuyó la velocidad y se detuvo, la gente se apresuró a bajarse y Harry se encontró siendo arrastrado por la multitud. Afuera estaba frío y oscuro, Harry miró de un lado a otro, pero encontrar a Rain no fue más fácil al aire libre que dentro del tren. Más adelante, una lámpara se balanceaba sobre las cabezas de los estudiantes y una voz gritaba: ‘¡Primeros años!. ¡Los primeros años, por aquí!’ Era Hagrid. Aliviado, Harry fue hacia él.
'¡Hagrid!' gritó.
'¿Todo bien, Harry?'
'¡Hagrid, necesito tu ayuda! ¿Has visto a una chica con el pelo azul?’
‘¿Pelo azul dices? No, no lo creo.’
'Bueno, ¿puedes verla ahora?' Insistió, insatisfecho. 'Eres más alto que todos... ¡y ella es de primer año! ¿No la ves por ningún lado?’
'Ah-sí, la veo. Está hasta atrás.’
'¡Gracias!'
Harry se abrió paso entre la multitud de primer año para llegar atrás lo más rápido posible, disculpándose todo el camino. Finalmente salió de la multitud y la vio. Rain no estaba sólo en la parte de atrás, ella estaba separada, lejos de todos, muchos pasos atrás. Estaba mirando al suelo y abrazando a Shadow contra su pecho. Harry temió que estuviera llorando. Se acercó a ella lentamente.
'¿Rain?' él llamó. '¿Estás bien?'
Levantó ligeramente la vista, no estaba llorando pero sus ojos estaban vacíos al igual que su rostro. Era escalofriante.
‘Mira, no escuches a Ron, es un tarado.’
Ella no dijo nada; ni siquiera parpadeó. ¿Estaba respirando?
'¿Estás enojada conmigo?'
Ella miró hacia abajo y negó con la cabeza.
'Oh, que bien.' quería golpearse a sí mismo. ‘No que la situación sea buena; sólo me alegro de que no estés enojada conmigo’ Ella no se movió. '¿Quieres estar sola?' intentó. Ella se encogió de hombros. '¿Quieres que me vaya?' Ella sacudió su cabeza. '¿No quieres hablar?' Ella sacudió su cabeza. 'De acuerdo. Está bien, a veces yo tampoco tengo ganas de hablar. ¿Puedo acercarme?’ Ella asintió. Harry se acercó a ella lentamente, se sentía como tratando de no ahuyentar a un animal salvaje y se sintió mal por la comparación. Se detuvo estando demasiado cerca. 'Oye, ¿puedo decirte algo? No sabía nada sobre las casas, pero...' vaciló. ‘Pero creo que también soy un Slytherin’ Rain lo miró, sus ojos parecían un poco más brillantes. Él le sonrió. 'Entonces, ya sabes, si ambos terminamos en Slyherin, ¡o en cualquier otro lugar! ¿Podemos ser amigos?'
Ella no asintió ni sacudió la cabeza, en lugar de eso acortó la distancia entre ellos y colocó una de sus orejas perforadas contra su pecho, apoyando su cabeza sobre él. Harry se sintió nervioso.
‘¿Lo tomo como un sí?’ ella asintió, frotando su mejilla contra la él. '¡Excelente! Um... deberíamos darnos prisa o se irán sin nosotros.’
Rain se quitó de encima y comenzó a caminar con pasos arrastrados hacia la multitud, tomó la manga de Harry en su mano. Cuando él la alcanzó, ella no la soltó y él no se lo pidió.
