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Last Kiss

Summary:

El amor que Julián le tenía a Enzo era más fuerte que cualquier cosa, que cualquier montaña.

Todos eligen contarnos la historia de cómo comienza todo, pero, ¿cómo es que todo termina? ¿termina realmente?.

¿Cómo se supone que deberíamos actuar o sentienos frente a la ruptura de nuestra relación? ¿Y cuando lo que se rompe no es solamente nuestro corazón, sino también nuestra relación de amistad?

Julián no supo que aquél era su último beso, porque si lo hubiese anticipado, lo habría disfrutado cada segundo. Hubiera detenido el tiempo.

Pero no lo hizo, porque él no lo sabía.

Work Text:

Suspiró con lentitud, sintiendo el sueño acaparar su cuerpo y su mente. La idea de dormir, se volvió un anhelo para sus ojos y su cuerpo.

Los pasos subiendo la escalera, lo despabilaron, notando cuando aquella razón de tanto ruido ingresó al dormitorio.

"Ju" dijo y Julián no pudo evitar la sonrisa que provocó escuchar aquél apodo. "pensé que te habías dormido ya" dijo y este negó.

"No, estaba esperándote" murmuró y Enzo sonrió, alegre. entonces, apagó la luz y se le acercó.

"Entonces, durmamos." resolvió y Julián asintió, feliz de poder descansar finalmente. Al acostarse, se acomodaron de forma tal que ambos estén lo más juntos posibles, disfrutando del calor agradable que los envolvía.

"Enzo" murmuró Juli, esperando una respuesta. Una caricia fue su respuesta, incentivándolo a seguir. Lo miró y se encontró con que él ya lo estaba haciendo. Sonrieron. "que descanses, lindo" le dijo y Julián podía asegurar que la forma en que Enzo lo miraba era suficiente, que no necesitaba escuchar nada. Porque el amor en sus ojos, era suficiente para seguir viviendo.

"Que descanses, Ju." dijo y depositó un beso en sus labios, tan suave como una brisa en verano, tan hermoso como su sonrisa, y tan demostrativo como millones de palabras de afecto. "te amo" susurró, cómo si fuera un secreto que ya no podía guardar más. Cómo si fuera su secreto, porque, en cierta forma lo era.

Eran su propio secreto.

 


⇝⚘⇜

 

Estaban festejando el cumpleaños de su hermano, Juli le había dicho a Enzo que si quería, podía ir en calidad de novio. Ya que, mejor amigo había dejado de ser desde que su amor fue correspondido. Enzo, cómo toda fiesta que involucrara a la familia Álvarez y comida hecha por Mariana su (ahora) suegra, dijo que sí.

En cuanto cayó la noche, Enzo ya se encontraba ahí, con su sonrisa, vestimenta sport elegante y un regalo que, probablemente, sea lo mismo de siempre en sus manos.

Al momento de saludar a sus suegros, padres de Julián, no pudo evitar la confianza. Y Juli mentiría si dijera que no le encantaba la idea de no tener que presentarlo, porque Enzo había formado parte de su vida desde que era un poroto. O sea, desde sus seis años.

Con su padre, Gustavo, repitieron un saludo formal que terminó en un abrazo riéndose de cualquier cosa, y con su madre, Mariana, terminaron abrazándose cómo si de un hijo se tratase.

La cena transcurrió normal, y en el momento previo al festejo (o sea, el momento de los regalos) Enzo y su hermano Agustín compartieron sonrisas cómplices, Juli los miró curiosos, ya que cuando estos dos se aliaban, todo podía terminar en caos.

"Abrilo, Rafa, te va a encantar" dijo Agus y Enzo le coreaba, Juli lo miró confundido y este sólo sonrió, tratando de tranquilizarlo. Juli negó sonriente.

"Pero..." murmuró mientras lo abría, encontrándose con un set matero de River. "Chicos, no se hubieran molestado... Es muy lindo de su parte" dijo emocionado, Juli le sonrió, feliz por su hermano.

"Te lo mereces, cuña. no sé desde hace cuánto tiempo me venís diciendo que querés un mate así, y bueno, cómo soy el mejor cuñado, me tocó regalarte esto." dijo y Rafa se rió fuerte, en cambio, Agus lo miró a Enzo buscando sacarle unas palabras más. "Bueno, también participó Agus, pero él no cuenta, porque no es cuñado" dijo y todos se rieron ante las ocurrencias de Enzo.

La música entonces empezó a sonar, haciendo que la mayoría fuera a la pista improvisada, (la sala de estar de la casa de sus padres) para bailar al ritmo de lo que sonara en aquellos parlantes.

Juli miró a Enzo y sonrió.

"Que lindo re..." Enzo le interrumpió, besándolo. Juli iba a alejarlo, hasta que desistió y siguió aquél beso. Segundos después, se alejaron. "...galo" completó con una falta de aire impresionante.

"De nada, mi amore." dijo cerca de sus labios. Juli sonrió aún más, si es que era posible. "Vamos a bailar" le murmuró, al escuchar cómo comenzó a sonar razón de los caligaris.

"Enzo... no..." Enzo volvió a interrumpirlo, pero esta vez con un pico.

"Daaale Ju" murmuró cerca de sus labios. "Es nuestro tema" dijo y Julián sintió su corazón demasiado acelerado.

Nunca se habían dedicado temas en su relación de noviazgo. Fue un momento especial, sobretodo pensando que era la banda favorita de Julián, y esa canción era... Hermosa.

"Enzo..." murmuró Juli alejándose y sonriendo, rodó sus ojos, fingiendo hartazgo. Enzo suspiró, evitando reírse.

Lo atrajo y sin preguntar (tampoco es que lo necesitara, siendo realistas) llevó a Juli a bailar.

Juli bailó, porque era Enzo quien lo incentivaba, porque era su novio y mejor amigo. Era su soporte, en las buenas y malas.

Y también porque Enzo bailaba bien a su propio ritmo, y Juli siempre supo amoldarse al ritmo de Enzo y viceversa.

 


⇝⚘⇜

 

El nueve de julio, día patrio, en el que se conmemoraba la Independencia definitiva de la ahora, República Argentina, Julián había acordado pasar la fecha con sus padres y Enzo desistió de aquel plan, bajo la explicación de que lo pasaría con su familia. Juli no se quejó, comprendiendo que era lo más acertado.

Fue cuando Juli volvió del almuerzo con sus padres, a su departamento compartido con Enzo, que sintió que algo realmente no estaba bien.

Un miedo y pánico lo atacó, de un momento a otro y nunca deseó con tanto anhelo que Enzo se encontrara allí, junto a él, susurrandole lo mucho que lo ama, y cuán importante e imprescindible es en su vida.

Para relajarse, puso su canción, Razón. La sonrisa fue instantánea y empezó a ocupar su mente en cualquier otra cosa que no sea la hora, o lo raro de que Enzo no le haya mandado ningún mensaje, o que no haya vuelto aún.

Hasta que la puerta sonó, marcando la llegada de su novio, quien a primera vista parecía malhumorado y cansado.

"¿Enzu, amor?" preguntó Juli, nervioso de lo que vaya a suceder. Cuando Enzo lo miró, sus nervios disminuyeron, notando las ojeras en sus ojos. "¿Cómo fue el almu...?" la pregunta quedó a mitad, sabiendo que Enzo lo interrumpiría con un beso, cómo hacía siempre. Excepto que no aquella vez.

Ese fue el primer alerta en su cabeza.

"Cansador, pero fue lindo ver a mis padres." dijo y Juli evitó preguntar por qué no lo había besado. "¿Y en tu casa?" preguntó y Julián sonrió.

"Bien, te extrañaron" dijo, suspirando, acercándose más a Enzo, notando la camisa que tenía puesta. Sonrió aún más. "Que linda camisa, Enzo" murmuró y notó cómo Enzo se tensó, raro.

"Gracias, Juli" contestó y sonrió, aunque terminó formando una mueca.

Julián sintió que algo más estaba pasando y él estaba fuera de sintonía.

"¿Estás bien, Enzu?" preguntó, preocupado, acariciando sus hombros. Sus miradas se encontraron y, por un segundo, Juli creyó ver tristeza. Pero, ese pensamiento se desvaneció al recibir un beso lento y cuidadoso, de parte de Enzo. Sus dudas se esfumaron, pero tan rápido cómo terminó el beso, volvieron. Y más fuertes, al ver cómo Enzo se tensaba bajo su toque.

"Ju" dijo y su susurro fue un vago recordatorio de aquella vez que Enzo confesó amarlo, en un susurro, como sellando un pacto jamás verbalizado, pero que ambos sabían estaba allí.

"En" dijo Juli, buscando su mirada.

"Debemos terminar nuestra relación, Ju" soltó Enzo.

Y entonces, Juli deseó no haber estudiado nunca inglés, para no sentirse tan representado con la canción que comenzó a repetirse en su cabeza desde ese momento.

El momento exacto, después de su último beso, en el que el amor de su vida le destrozó el corazón.

 


⇝⚘⇜

 

La tristeza fue la razón por la que siguió Julián. Desde aquél nueve de julio, una parte de su vida se había convertido en polvo. Ya no existía.

Se permitió (y obligó) a odiar a Enzo, por una vez en su vida. No pudo. No podía odiar a alguien a quien amaba tanto, casi tanto cómo el primer día, sino más.

Su cabeza era un desastre, tratando de averiguar qué había hecho o no, por qué Enzo ya no quería seguir con lo suyo... Cómo no se dió cuenta antes, cuando se suponía que era quien más lo conocía; ¿tenía a alguien más? no, no era posible la idea de la infidelidad. Enzo nunca le haría eso, no a él.

Pero entonces, ¿qué pasó?

La vida, le diría su abuela. La vida pasó, las personas van y vienen, los amores van y vienen aún más, en cambio la naturaleza está siempre.

Ahora, se encontraba sentado en el piso de su sala de estar, donde hace exactamente dos semanas, tres días y cuatro horas, Enzo Jeremías Fernández terminaba con él, su relación más larga; quince años de amistad y un año y once meses con diecinueve días de noviazgo.

Lo único que le quedaba de Enzo en aquél departamento, a parte de los tantos recuerdos, era un par de prendas de ropa que había guardado por equivocación en su lado del guardarropas. Y cómo verdadero sufrido que era, se colocó aquellas prendas, sintiendo cómo si aún Enzo estuviera allí, viviendo entre aquellas frías paredes.

Muy en el fondo, Julián esperaba que aquellas prendas que no encuentra por ningún lado, las tenga Enzo, guardadas, cómo recuerdo de algo que se había vuelto rutinario en su adolescencia, cuando eran aún tan sólo unos mejores amigos.

Su corazón dolió por el recuerdo...

Viejos tiempos, todo es pasado.

Suspiró y alcanzó el celular, para proceder a pausar aquella canción, que no era más que un triste recuerdo de aquello que no iba a tener nunca más; del amor que perdió por sabe Dios qué puta razón.

Al ver las notificaciones, notó que sus amigos le hablaron, preguntando por cómo estaba. Negó, decidiendo que iba a responder luego, cuando su corazón y cabeza no dolieran tanto. Cuando Enzo vuelva...

Nunca.

 


⇝⚘⇜

 

Al volver a su vida normal, Julián no podía fingir que estaba bien, por lo que tenía que autoconvencerse de que lo estaba, y sobretodo, porque ya no tenía a nadie que lo haga sentir seguro aún cuando no había de dónde sacar la seguridad.

Porque hasta el lugar más seguro, tenía cierta inseguridad, porque Julián tenía memoria.

"Julián, hace media hora que te estoy hablando" dijo Beltrán, su amigo.

"Perdón, Lucas. ¿Decías?" pidió que repitiera mientras esperaba a que la página terminara de cargar.

"Sí, lo voy a pensar." dijo sonriente, refiriéndose a las disculpas de Julián. "Te decía, tenemos que salir los del viejo grupo, hace tiempo que no hacemos nada" dijo y Juli asintió.

"Tenés razón, Lucas" concedió.

"Entonces hay que organizar, yo me encargo" dijo tajante, sonriendo porque no había señales de negarse por parte de Julián, aunque sólo una persona sabría si realmente quiere o no ir...

"¿Qué sabés de Enzo, Lucas?" preguntó y Lucas cambió su cara a una de seriedad total.

"Él..." su voz parecía insegura. "No sé mucho, la verdad" contestó, haciendo que Julián claramente dude de aquella respuesta.

"Ah, bueno... Gracias Lucas." dijo y este se retiró con una sonrisa incómoda.

Entonces, procedió a buscar por dónde sí encontraría respuestas: Instagram.

¿por qué lo hizo?

Lo encontró con facilidad, y entonces también se enteró de algo tan doloroso cómo esperable, Enzo ya estaba en otra totalmente. Ya salía cómo antes, sonreía cómo antes, mientras que Juli era el único que pasaba una etapa de duelo por su relación. Relación que tenía un peso enorme en su vida.

El semblante triste no pasó desapercibido para sus compañeros, pero ninguno se atrevió a hablarle y preguntar qué pasaba. Juli lo agradeció en silencio, no quería hablar con nadie, sólo quería regresar a aquél nueve de julio, y poder decirle todo a Enzo, aclararle que lo amaba con todo su corazón y que nada cambiaría aquello...

Porque, quizás Enzo esperaba que fueran juntos a lo de sus padres, que lo acompañara... Y Juli se odió por no ser aquello que Enzo buscaba o necesitaba, por no darle lo que merecía.

 


⇝⚘⇜

 

La reunión entre amigos sucedió poco tiempo después, cuando Julián todavía seguía con la duda de si había sido o no sufienciente para Enzo, pero Lucas le obligó a no pensar en su relación aquella noche.

Un mes desde su ruptura, y Julián realmente creía que su enamoramiento era aún más fuerte que antes.

Su forma de tener a Enzo con él, fue tener puesto lo que sea que encuentre de él entre su guardarropas. Al llegar a la casa de Lucas, donde se encontraría todo el grupo, sintió nervios.

"Hoy juro que no hay alcohol, o no fuerte al menos" dijo Lucas ante la mirada de Juli, este sonrió demostrando sus nervios. "Dale, pasa, que todavía no llegaron todos" dijo y al entrar, notó que eran ellos dos, más la pareja de Lucas y Agus.

"Hola Juli" dijeron tanto Agus y Guille.

"Buenas" dijo y los saludó, notando su sorpresa al verlo bien.

"¿Querés comer algo?" preguntó Lucas. "Todavía falta que lleguen algunos, pero podemos ir comiendo algo" ofreció y los tres asintieron, de acuerdo.

El rato que esperaron a que llegaron los demás fue bastante divertido y ameno, Juli comenzó a creer que ir había sido, dentro de todas las posibilidades, una buena decisión.

"Y todavía falta lo mejor" escuchó Julián que decía Paulo, lo miró y este sonrió.

"¿Qué falta?" preguntó curioso Juli.

"La comida" dijo Paulo y Julián sonrió, confundido.

El timbre sonó, marcando que demás invitados que habían llegado. Cuando Juli miró a la puerta, su corazón se detuvo, sintiéndose un estúpido.

Él sabía que Enzo iba a estar ahí, entonces, ¿por qué decidió ir de todas formas?

Forzó la sonrisa en su rostro y evitó mirar a dónde aquél chico se encontraba, sabiendo que dolía verlo, sobretodo cuando sonreía cómo si no sufriera, cómo si no le importara.

Su compañía, Juli la reconoció como aquél chico con el que Enzo estaba intentando algo, César Azpilicueta.

"¿Estás bien Juli?" preguntó Paulo. Julián respiró y asintió.

"Sí, sólo... no sé" murmuró por lo bajo. "es extraño verlo con alguien más" explicó, esperando no tener que aclarar de quién hablaba.

"Ah, entiendo, si si." asintió y sonrió tratando de hacerlo sentir mejor, Juli lo agradeció. "Vamos a buscar algo para tomar, preferiblemente agua, pero si es fernet no me ofendería." propuso.

"No vas a encontrar fernet en ningún lado, Paulo" dijo Lucas y Paulo lo miró, haciendo un puchero. Julián rió ante el gesto del chico.

"A mí me provoca náuseas el olor, Paulo, perdón" dijo Guille con una mirada de culpa.

"Que lástima Guille, de lo que te perdes, ¿o no Juli?" preguntó Paulo y Julián sonrió y asintió.

En el camino hacia la cocina, en busca de bebidas, Julián  sintió la mirada de Enzo, y resistió su necesidad de devolverla.

"Toma Juli" dijo Paulo dándole un vaso con gaseosa, este sonrió y aceptó el vaso con una sonrisa.

Tomó un sorbo y escuchó pasos, se puso alerta, teniendo el miedo de hablar con Enzo. Se alegró cuando resultó ser Leandro, por lo que sabiendo que Paulo tendría una grata compañía, se excusó para irse a la sala otra vez.

Al estar allí, usó su bebida cómo parte de su imposibilidad a crear una conversación con alguien, y al mirar al frente suyo, notó como Enzo estaba concentrado en compartir miradas con su chico. Notó cómo de diferente era cuando Enzo estaba con él y cuando no, porque Enzo le obligaba a ser parte del conjunto, pero... Sí Enzo ya no lo incentivaba, ¿qué iba a hacerlo? ¿Qué caso tenía ser el centro o estarlo, si no era el centro de o con Enzo?

Cuando empezó a sonar una canción de Morat, notó el cambio de ánimos entre Enzo y su amiguito.

"Te miro, me miras" murmuró aquél chico, Enzo le sonrió, pero Julián conocía esa sonrisa. Era una sonrisa incómoda, ¿por qué?

"Que toda una vida eh soñado contigo" dijo y ambos se rieron, como si hubiera un chiste interno.

"Cuando nadie ve" finalizó César.

Alto hizo click en su cabeza, cómo si la ecuación que antes no tenía sentido, lo hubiera cobrado porque descubrió aquella X.

Enzo y César no se conocían hace poco, exactamente, y su cariño no era reciente. Julián se sintió un tonto.

Lo último que vió antes de ir hacia el pequeño jardín de su amigo, fue el destello de su collar, collar que sólo ellos dos sabrían el significado.

 


⇝⚘⇜

 

Su respiración se volvió lenta y pausada, trató de tranquilizar su ritmo cardíaco, sus nervios y su angustia. Suspiró.

Miró su vaso cómo si fuera una cosa rara, una cosa desconocida.

Porque había cosas que no entendía del todo, Enzo era una de ellas. No lo entendía. Y estaba comenzando a creer que nunca lo hizo.

Su celular sonó, y al verlo, era una notificación de un mensaje de su hermano invitándolo al día siguiente a desayunar juntos. Evito responder.

Y cuando iba a guardar el celular, la puerta del patio se cerró y con ella, quedaron dos personas juntas.

"Juli" dijo Enzo con un tono preocupado. Julián odió cómo sonaba su nombre en los labios de Enzo, odiaba lo mucho que le gustaba y lo muy bien que le hacía.

"¿Qué pasó?" preguntó, tratando de sonar cortante.

"Vi que te fuíste y..." su voz se murió al verlo de frente.

"Enzo, ¿no te parece que es obvia la razón por la que me fuí?" preguntó. La única persona a la que podía discutirle de algunas formas o hablarle de forma más seria, era a Enzo.

"Sí, pero... No sé..." suspiró y trató de sonreírle. "¿Cómo estás?" preguntó. "No volvimos a hablarnos desde ese día" dijo.

"Los exs uno trata de no hablarles, por lo general." dijo y Enzo asintió.

"Sí, pero nosotros somos mejores amigos antes que exs" dijo y Julián lo odió, lo odió tanto...

"Tendríamos que haber pensado eso antes de salir" contraatacó.

"Julián, dale, estoy tratando de tener..." Julián lo cortó.

"No, no trates de nada." dijo. "Me tenés cansado con tus tratando, Enzo, me tuviste esperándote por un mes. Un mes en el que no tuviste o tiempo, o ganas o la decencia de preguntar por mí y cuando finalmente se te ocurre acordarte que existo, haces lo peor para mí: traer a tu nueva pareja, o no sé qué tan nueva sea, al mismo lugar de reunión que voy a estar yo." expulsó y suspiró. "Me lastimaste, Enzo, pero no hoy, o ayer, me lastimaste ese nueve de julio y desde entonces no paras de hacerlo con cada cosa que haces o no, o con lo que decís o no decís." completó. Enzo parecía afectado en muchos aspectos.

"Perdón Ju" murmuró tan bajo que fue difícil escucharlo. "Yo... No quería hacerte tanto daño, no quería terminar de la peor manera y preferí ser sincero ante lo que me pasaba, y antes de que sea demasiado tarde. Preferí terminar todo, antes de lastimarnos más." dijo y sonrió triste. "Hacía un tiempo no podía seguir más con lo nuestro, lo pensé muchísimo y me di cuenta que te amo, pero no estamos hechos el uno para el otro. No servimos juntos desde el aspecto romántico, más bien, creo que es lo único que no nos queda." dijo y lágrimas corrieron por su cara. Julián sabía que a Enzo le dolía, pero claramente no cómo a él. "Ojalá algún día podamos volver a ser los mejores amigos que supimos ser en algun momento" confesó.

"Quiero que sepas dos cosas Enzo Fernández," dijo y se acercó, queriendo que le preste toda su atención y escuche hasta su corazón partiéndose. "No hay, ni remotamente, una seria posibilidad de ser amigos, menos los mejores amigos, porque y acá se conecta con la segunda cosa, no soy capaz de verte rehacer tu vida, de verte besar a alguien más o de siquiera imaginarlo. Porque no soy fuerte, no te superé y no sería justo para ninguno que sigamos en la vida del otro cómo antes de la relación, porque siempre vas a ser mi número uno, siempre vas a ser el amor de mi vida, el dueño de mis tristezas y sonrisas, dueño de mis labios." soltó. "Te odio Enzo, te odio muchísimo por dejarme y permitir que todo esto suceda, que nos acerquemos de formas que nunca se van a borrar de mi memoria, por darme la fortuna y maldición de conocerte de todas las formas posibles, y creer que esto iba a durar por muchísimo tiempo." atacó.

"Ojalá algún día, Juli, me perdones" susurró y las lágrimas ocupaban la visión de ambos.

"Espera sentado, tal cómo yo esperé una explicación o mensaje tuyo por un puto mes." dijo y, dando por terminada aquella conversación, se alejó y se dirigió a la sala, para averiguar cómo irse a su casa.

 


⇝⚘⇜

 

En cuanto se despidió de todos, y salió de aquella casa, se dirigió a su auto. Antes de encaminarse a su casa, suspiró largo y tendido, permitiéndose repasar cada momento de aquella noche.

Y, llegó a la conclusión de que le hizo bien ir. Hay una frase, que le dijo su abuela varias veces, no hay mal que por bien no venga, pero él la interpretaría al revés, no hay bien que por mal no venga.

Expulsar todo eso que había ido acumulando en ese mes, le hizo bien, y aún más al hacerlo con quién correspondía.

Es triste, obviamente. Y claro que aquella noche iba a llorar porque el amor de su vida había rehecho su vida, pero lloraría sabiendo que no se calló, que fue fuerte a pesar de todo. Y que aún a pesar de todo, el Enzo del que se enamoró y que tanto conocía, estaba en proceso de ser otra persona. Y él también.

Agarró su celular y le escribió a su hermano, respondiéndole que sí irían a desayunar juntos, que le alegraba la idea.

Y así cerró su etapa de aquél último beso, último gran amor. Yéndose de aquella casa, dejando atrás a su ex novio, ex novio que jamás dejaría de ser el amor de su vida.

Y lloró. Rió. Gritó. Puteó.

Pero también sonrió.


⇝𝗙𝗜𝗡⇜

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