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Thor & Loki: Social media edition

Summary:

Loki discovers social media on Midgard and plans to leave Thor looking like an idiot on them repeatedly. Thor, of course, counterattacks.

Or: After Infinity War, the asgardians live on Midgard and Loki notices nobody really recognises him, and those who do treat him like he tried to invade the planet or something. After hearing he could gain followers on social media, he decides he'll do that. At least people will like him that way.

(Infinity War happens exactly the same, except Loki lives and Thor did kill Thanos in the end, so no snap).

Chapter 1: Capítulo 1: Contexto

Chapter Text

Lo había perdido todo. A su madre, su padre, su hermano, su reino. Su pueblo confiaba en él y les falló. Matar a Thanos fue satisfactorio, sí, pero eso no le traería a su hermano de vuelta, ni a su gente.

 

Lo había perdido todo, así que no era sorpresa para nadie que Thor se la pasara en bares desde que mató al Titán Loco. Sonreía cuando veía a sus amigos y fingía que todo estaba bien, pero todos podían verlo en la forma en que sus mirada se perdían en la distancia, en cómo sus ojos se llenaban de lágrimas cuando alguien le preguntaba cómo estaba. No estaba bien. Y eso era lógico, considerando la situación, pero eso no lo hacía sentir mejor.

 

Lo había perdido todo, y no había forma de recuperarlo.

 

Hasta que, un par de semanas después, las alarmas sonaron en la Tierra. Una nueva nave alienígena había sido detectada acercándose al planeta. Así que Thor tomó a Rompetormentas y abandonó su puesto usual en el bar, viajando a encontrarse con la nave junto a los vengadores y los guardianes, quienes habían decidido quedarse durante un tiempo en Midgard.

 

“Por Dios, que por una vez vengan en son de paz”, pidió Tony para sí mismo.

 

No sabía qué esperaba encontrar. Otra invasión, una nave perdida de Thanos que no había recibido el mensaje que su jefe había sido asesinado, los guardianes de la galaxia, cualquiera, cualquiera menos Loki.

 

Debió habérselo esperado. Debió hacerlo.

 

Sus puños se cerraron y se le tensó la mandíbula, y los rayos llenaron sus ojos al verlo, al darse cuenta de que, una vez más, lo había hecho sufrir por nada. Por mera diversión sádica.

 

Entonces notó a las personas detrás de él.

 

Asgardianos.

 

“Hermano”

 

“Vaya, tiempo sin vernos, Loki”, dijo Tony, apuntándole con sus manos, a lo que Loki se detuvo y levantó las manos.

 

“Loki…”, susurró Thor.

 

“Lo siento. Lo siento, de verdad, pero… no estabas allí cuando desperté después de la explosión y… no podía dejar morir a nuestra gente.”

 

Realmente se veía arrepentido.

 

Los puños de Thor se abrieron y avanzó dando zancadas. De un momento a otro, Loki estaba envuelto entre sus brazos. y él mismo se veía sorprendido, pero, luego de unos segundos, devolvió el abrazo.

 

“¿Ese es tu hermano muerto?”, preguntó Rocket.

 

“Oh, no, no está muerto”, dijo Korg.

 

“Sí, ya lo notamos”, contestó Quill al mismo tiempo que Rocket.

 

Sorbiendo un moco y pretendiendo que no estaba a punto de llorar, Thor se separó de Loki y se limpió la nariz.

 

“¡Korg!”, exclamó antes de acercarse y chocar sus puños.

 

“Sí, qué bonita reunión, pero esta nave está cayéndose a pedazos. ¿Cuándo creen que puedan llevarnos a Noruega?”, interrumpió Valkiria, saliendo de entre la multitud.

 

“¡Valkiria!”, exclamó Bruce.

 

“Hey, grandote”

 

“Ah, claro”, dijo Thor al mismo tiempo, pestañeando varias veces para ahuyentar las lágrimas. Quizás no todo estaba perdido. “¡Escuchen todos, quiero que suban a la nave en grupos pequeños, volveremos por el resto y nos asentaremos en Noruega!”, exclamó. Era la primera vez que sonreía de verdad en semanas.

 

“Disculpa, ¿ mi nave?”, preguntó Quill, pero fue ignorado por Thor y su gente, quienes se dirigían al Milano, apresuradamente. “¡Oye!¡Oye esa es mí nave!”

 

Los asgardianos lo ignoraron, adentrándose en la nave hasta que no cupo nadie más. Sólo entonces Thor se dirigió a Quill.

 

“Amigo mío, lleva a estas personas a Noruega y vuelve aquí tan pronto como puedas, por favor.”

 

Quill lo observó sin palabras, completamente indignado.

 

“Será mejor que hagas lo que dice, Quill”, dijo Drax.

 

“Yo soy Groot”, estuvo de acuerdo Groot.

 

Mientras tanto, Tony estaba vigilando atentamente a Loki mientras tenía su propia conversación con Fury.

 

“Sólo eran asgardianos. Vienen buscando refugio y quieren vivir en Noruega.”

 

“¿Entonces no hay peligro?”

 

“Bueno, yo no diría eso exactamente.”

 

“Stark, sólo dinos qué es.”

 

“Loki está aquí.”

 

El otro lado de la línea quedó en silencio por un largo momento.

 

“¿Consideras que es una amenaza en este momento?”

 

“Parece bastante relajado”, contestó mientras lo observaba con la guardia alta. Loki, por supuesto, no pasó por alto aquello, y decidió unirse a su conversación.

 

“Vaya, Stark, ¿dónde está el resto del equipo? La última vez que los vi eran más.”

 

“No son muy aficionados del espacio.”

 

“Ah, imagino que tú sí. ¿Qué dice Fury de mí? Espero que me haya extrañado.”

 

“Ah, sí, mucho. Ya queríamos arrestarte de nuevo.”

 

Loki abrió la boca y se llevó una mano al pecho, falsamente ofendido.

 

“¿Y por qué sería eso, Stark?”

 

“Ah, invadiste Nueva York hace unos años. No sé si lo recuerdas. La cosa esa con los chitauri y las cosas voladoras…”

 

Loki sonrió, fingiendo recordarlo. Como si pudiera olvidarlo.

 

“Ah, sí, lo recuerdo. Cuando te aventé del edificio. Es bueno que hayas salido ileso.”

 

“Sí, sí, no te preocupes por eso. Sano y salvo”, sonrió con sarcasmo.

 

Ambos se miraron por un momento, casi como si fuese una guerra de miradas, en la que ambos esperaban que el otro hiciera el primer comentario mordaz para seguir con la batalla, pero fueron interrumpidos por una niña, quien corrió hacia Loki y lo abrazó.

 

“¡Gracias, gracias, gracias, príncipe Loki!”

 

El pelinegro la observó sorprendido, sintiendo su rostro calentarse tanto como su corazón.

 

“¡Agathe!”, gritó su madre. “Lo siento, alteza”, dijo mientras la apartaba.

 

“Está bien”, sonrió él.

 

“Aunque… ella tiene razón en agradecerle. De no ser por usted…”, ni siquiera pudo terminar la frase, probablemente pensando en algún ser querido a quien habían perdido durante la destrucción de la nave. La mujer volvió a mirarlo y sonrió a pesar de las lágrimas en sus ojos. “Gracias”, dijo, abrazando a su hija.

 

Tony observó el intercambio con confusión, sin saber qué decir, si es que debía decir algo. Podría preguntarle a qué se referían, pero Loki solo mentiría y se engrandecería, dándose un papel más grande del que tuvo. Seguramente ni siquiera hizo mucho para “salvar” a estas personas.

 

“¡Hermano!”, oyeron gritar al rubio, y para cuando ambos se giraron a verlo ya era demasiado tarde: Thor ya tenía sus brazos envueltos en Loki nuevamente.

 

“Estoy aquí”, susurró Loki, devolviéndole el abrazo. Desde aquel primer abrazo, horas antes de que el mundo casi terminara, Loki se había dado cuenta de cuánto había extrañado su toque. Solían abrazarse mucho de niños. No estaba seguro de cuándo paró o porqué, pero en cuanto sus cuerpos se unieron, ninguno de los dos quiso dejar ir al otro. Eventualmente habían tenido que separarse, cuando Valkiria llamó a la puerta, sin embargo, después de Thanos, Thor no estaba dispuesto a volver a perderse un solo segundo más de abrazar a su hermano.

 

Tony se aclaró la garganta y los hermanos, a regañadientes, se separaron, aunque sus manos seguían aferradas a la cintura del otro por detrás de sus espaldas.

 

“Stark, mi buen amigo, recordarás a mi hermano.”

 

“Sí, estábamos hablando.”

 

“Eso es genial. ¿Sobre qué, si puedo preguntar?”

 

“Recordando el pasado”, sonrió Loki.

 

“Sí, sobre la invasión y eso. Espero que no estés planeando hacerlo de nuevo.”

 

“No debes preocuparte, Stark, mi hermano es un hombre bueno y nunca atentará contra tu mundo de nuevo.”

 

“Lo siento, beach boy, pero voy a necesitar más que eso.”

 

Thor abrió la boca para hablar, pero Loki lo interrumpió, poniendo una mano sobre su pecho, finalmente se separó de su hermano y dio un paso adelante, a lo que los músculos de Tony se tensaron.

 

“Juro que no volveré a intentar hacer nada parecido a lo de Nueva York”, dijo con solemnidad, y Thor sonrió orgulloso, acercándose y poniendo su mano alrededor de su cintura nuevamente. Ahora que había tocado a Loki una vez, sentía que ya no podía tener suficiente.

 

“¿Ves? Como dije, mi hermano es un buen hombre. Salvó a nuestra gente de las manos de Thanos y casi muere en el proceso. Eso es algo de admirar.”

 

“Como dije, beach boy”, respondió Tony, copiando sus palabras, “voy a necesitar algo más que eso.”

 

Thor frunció el ceño.

 

“Pero ya lo ha jurado.”

 

“Perdóname por no confiar en la palabra de un asesino en masa.”

 

“Hermano…”, comenzó Loki, presintiendo la ira de Thor.

 

“Stark, ya ha jurado, ¿qué más quieres que haga?”

 

“No lo sé, pero sólo digo que no creo que tu hermano sea bienvenido con los brazos abiertos al planeta que intentó invadir. ¿Sabes cuántas personas murieron en la invasión?¿Y después?¿Sabes? Nadie habla de eso, pero la cantidad de personas a las que les dio cáncer por inhalar el polvo de los edificios destruídos…”

 

“Stark”, lo interrumpió Loki, “de verdad lamento mucho todo el daño que causé. Prometo que no era yo en aquel momento y que esa masacre jamás se repetirá. Entiendo que no confíes en mí, pero juro por el amor que comparto con Thor que jamás haré algo así de nuevo.”

 

Thor lo observó sorprendido, no ante el juramento en sí, sino al hecho de que acababa de reconocer su vínculo de hermandad en voz alta. ¿Este era, acaso, realmente Loki?, se preguntó por un momento.

 

Tony suspiró con hastío y cerró los ojos, intentando invocar la paciencia que no tenía.

 

“Dios, dame paciencia porque si me das fuerza lo ahorco…”, susurró para sí mismo. “Jurar no es suficiente, cuernitos. Además, no te ofendas, pero no confío mucho en tu amor por tu hermano.”

 

Ante eso, Thor finalmente avanzó, levantando un dedo para señalar a Tony.

 

“Stark, no te propases. Loki puede haber cometido errores, pero es mi hermano y el vínculo que compartimos es ahora más fuerte que nunca.”

 

Tony simplemente suspiró, viendo que esta conversación no estaba llevando a ninguna parte.

 

“Sólo estoy avisándote que la corte no lo tomará como prueba”, dijo finalmente, levantando los brazos en señal de rendición.

 

“Mi hermano ya ha tenido su juicio.”

 

“No aquí.”

 

Justo entonces la nave de Quill llegó nuevamente a los restos del statesman, por lo que ambos hermanos fueron a guiar a su gente a su interior, decidiendo dejar de lado el tema por un momento. Así continuaron otro par de veces, hasta que finalmente todos los asgardianos estaban en una playa en Noruega.

 

“Bien, hasta aquí mi trabajo como mensajero”, dijo Quill.

 

“Espera, Quill, olvidé mi arma en la nave. Tenemos que volver”, dijo Rocket, a lo que Quill soltó un gemido cansado.

 

“Agh, ¿es en serio?¡¿No pudiste asegurarte de tener todo antes de irnos?!”, exclamó mientras entraba a la Milano.

 

En la playa, Tony continuaba vigilando a Loki, quien solo lo ignoraba y hablaba con un par de hombres entusiastas.

 

“Stark, ¿cuál es el estatus?”, preguntó Fury a través de su intercomunicador.

 

“Todos los asgardianos están en la playa y a nadie parece importarle que Loki haya intentado invadir la Tierra.”

 

“¿Dónde está él ahora?”

 

“Aquí, está hablando con unos sujetos sobre una obra de teatro que van a presentar.”

 

“¿Una obra de teatro?”, escuchó a Steve hablar por primera vez. No sabía que estaba allí.

 

“Sip, dicen que tienen que mantener altos los espíritus y que no hay mejor forma que haciendo una obra contando lo sucedido. Claro que Loki es el héroe de la historia.”, dijo, decidiendo ignorar que era la primera vez que hablaba con Steve desde… aquella vez. Lo de avisarle sobre la invasión alienígena no contaba.

 

“¿Por qué no me sorprende?”, preguntó el Capi para sí mismo.