Actions

Work Header

Rating:
Archive Warning:
Category:
Fandom:
Relationship:
Characters:
Additional Tags:
Language:
Español
Stats:
Published:
2024-04-22
Updated:
2024-04-25
Words:
2,970
Chapters:
3/?
Comments:
4
Kudos:
20
Bookmarks:
1
Hits:
272

Haré que el mundo arda por ti [ramyatta]

Summary:

Perdí a mi Luna, aquel hermoso astro que brillaba en las oscuras noches. Deja que el mundo arda por ti, haré que cada ser vivo recuerde tu nombre, que tus acciones y logros no hayan sido en vano, mi amor. Haré que el mundo arda por ti, Ram, mi hermosa Luna.

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Chapter 1: El día que el Sol se apagó

Chapter Text

La noticia era mundial, la gente gritaba su nombre, lo halagaban. Pero él se sentía tan vacío, roto, como si cada decisión que había tomado en su vida no tenía ningún sentido. Había perdido a Ramattra, su amor, su alma gemela, el ómnico con el que compartió gran parte de su vida, el ser más íntimo que tuvo a su lado. ¿Acaso había cometido un error? Nunca tendría que haber dejado ir solo a Ramattra, se hubiera corrompido junto con él.

Los drones aún sobrevolaban la zona ya que toda la pelea había sucedido en directo y era transmitido en cada televisión por los grandes canales informativos. Sin tener las fuerzas suficientes para levitar, ya que su mente estaba por completo en blanco, ignoró los vitoreos que lo rodeaban a él y las ruinas de lo que una vez fue Shambali. No escuchaba nada más que el zumbido de sus orbes que parecían a punto de apagarse.

Los demás agentes de Overwatch que celebraban, no notaban la pequeña y opaca presencia que admiraba con tristeza las ruinas. Cada cámara estaba enfocada en ellos mientras Zenyatta caminaba con lentitud por sobre las grandes rocas. Su paso se hizo cada vez más rápido, sentía su núcleo agitarse como loco mientras escaneaba los escombros en busca del Devastador.

Sus esperanzas se iban apagando al no hallar una sola señal del Devastador, pero en su último esfuerzo, sus orbes parecían arder de felicidad al notar un núcleo que no caía y perseguía la vida en un último suspiro de esfuerzo.

— ¡Ram! ¿Q-Qué te he hecho…? Mi amor… — El audio de su voz parecía cortarse, casi como si no poseyera fuerza suficiente para soportar lo que sus ojos veían y repercutían en su habla.

— ¿Zen…? — La voz del Devastador se encontraba igual, pero era provocado por el estado de sus componentes, totalmente desecho, roto, aplastado por las grandes piedras de su antiguo hogar.

— Y-Yo… Yo te sacaré de ahí, ¿si? Resiste solo un poco, utilizaré mis orbes y te curaras… lo harás… — Su voz quebrada por completo, sus manos parecían temblar mientras que con dificultad buscaba levantar las pesadas rocas que cubrían el cuerpo de Ramattra.

— Zen… No sirve… No hay forma que pueda salir de aquí ni que tus orbes puedan sanarme… No estoy hecho de carne y hueso, como los humanos, soy de metal… No puedes regenerar o curar eso… — La luz que brillaba con intensidad en su placa frontal parecía apagarse lentamente.

— Ram… Es todo mi culpa, nunca tendría que haberme apartado de tu lado… Ram, te amo… No me abandones… — Si tuviera la posibilidad de llorar o demostrar tristeza como los humanos, su rostro sería un desastre, con lágrimas cayendo por sus mejillas mientras sus labios tiemblan.

— N-Nada es tu culpa… Zen, te amo… Fuiste, eres y seguirás siendo la luz de mis estrellas… — En un último esfuerzo, acercó su destruida placa a la frente de Zenyatta, uniendo y sintiendo la calidez que irradiaban lo pequeños puntos luminosos.

— Ram… Mi luna… — Acarició el rostro hecho pedazos del Devastador y dio un último suspiro. Un gran vacío se formó en él, un sentimiento de pesadez, arrepentimiento, dolor y rencor comenzó florecer.

Sin ganas de apartarse de él pero con la voluntad de quemar el mundo por quien amó, se puso de pie. Sus leds se apagaron para reiniciarse y cambiar su color a uno oscuro; el púrpura característico de Null Sector. Luego, con delicadez y amor, tomó el bastón de Ramattra junto con el orbe apagado junto a el. Sosteniéndolo con ambas manos, la luz violeta rodeo nuevamente el orbe, uniéndolo a las demás que rodeaban su cuello.

Antes de partir, le quitó la capa que cubría al devastador y se la colocó. No le importó que pudiera quedarle levemente mas grandes, solo deseaba tener algo su amado que lo acompañase siempre. Y por último, teniendo como principal idea revivir cada día los recuerdos de su hermosa luna, le quitó el chip de memoria del Devastador y la colocó junto a la suya detrás de su cabeza. Más tarde revisaría todos los planes en la memoria de Ramattra y organizaría todo, ahora tenía que marcharse.

Imitando un suspiro, salió de entre las ruinas y comenzó con el resurgimiento de Null Sector; primero tenía que salir de ahí sin ninguna sospecha sobre sus hombros. Haciendo uso del orbe del Devastador, recreó el “vórtice” y lo lanzó hacía la nave de Overwatch, donde se encontraban sus ahora antiguos compañeros celebrando, eso le ayudaría a ganar algo de tiempo. Luego, siendo casi consumido por el rencor, elevó el orbe y dio inicio a la característica “aniquilación” de Ramattra, un gran domo el triple de grande que el movimiento original cubrió el área, destruyendo los drones y provocando que uno de los helicópteros que aún sobrevolaban la zona perdiera el control, estrellándose.

— ¡¿Qué está pasando?! — Gritó Winston a sus compañeros al notar la presión que se ejercía sobre ellos dentro de la nave.

— ¡No lo sé! ¡Pero esta sensación se me es conocida! — Dijo Sojourn mientras se arrodillaba en el suelo por el dolor.

— ¡¿A-Acaso eso no es el orbe del líder de Null Sector?! — Gritó Lena apuntando a una de las ventanas de la nave.

— Si es él, ¡¿cómo sobrevivió?! — Preguntó entre quejidos de dolor Angela.

—  Esto… pareciera ser el vórtice de Ramattra… pero, ¿amplificado? Él nunca pudo hacer algo de tal tamaño y poder… — Gruñó Genji al sentir el dolor en sus partes aún humanas.

La presión que puso a los agentes de rodillas parecía haber desaparecido y el dolor se disipó. Rápidamente salieron de la nave, dejando solo a Echo, Winston y Tracer dentro para pilotar la nave. Los demás se apresuraron y fueron al rescate del avión que se estrelló a unos metros de ahí.

Genji, mientras analizaba la zona, recordó a su maestro y el terror recorrió su cuerpo. Con desesperación corrió por los escombros cercanos al reciente ataque, pero con extrañeza y confusión solo se quedó seco al ver el cuerpo destrozado del Devastador entre las ruinas. ¿Cómo había sucedido todo lo anterior si Ramattra estaba… muerto?

— Genji… — Con voz baja, Zenyatta habló y vio la rápida reacción del cyborg al oír su voz. Cuando el joven volteó no había nada ni nadie, pero la voz era tan conocida, ¿acaso solo lo había imaginado?

Zenyatta, escondido en una esquina, viendo como su alumno se alejaba sin poder despedirse de él, se lanzó al interior de una de las naves que anteriormente escaneó para ver su estado, siendo éste, no tan destrozado. Todos, al ver la nave de Null Sector irse con rapidez por los cielos, se sembró una semilla de temor e incertidumbre en ellos.