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secrets | #3 | teen wolf

Summary:

En donde los secretos que todo el mundo guarda terminan lastimando a las personas que aman.

 

| TEEN WOLF X OC
| TEMPORADA 3A |

Chapter 1: Tattoo.

Summary:

—Sé que las cosas en este lugar son bastante raras desde hace meses, pero esto cruza el límite —le dije con preocupación.

—Vi sus ojos justo antes de que nos golpeara. Era como... era como si estuviera loco —nos contó Lydia.

—No, estaba asustado —corrigió Scott—. En realidad, aterrorizado.

Chapter Text

INTRODUCCIÓN.

Después de que Jackson Whittemore volviera a la normalidad y Gerard Argent fuera derrotado, la manada de Scott McCall finalmente obtuvo un merecido descanso y la oportunidad de volver sus vidas a la normalidad luego de meses corriendo por sus vidas y varios intentos de salvar a Beacon Hills de las amenazas sobrenaturales en el proceso.

Tras cuatro meses en los que la paz y la tranquilidad reinan en el ya no siempre aburrido Beacon Hills, todo se destroza en millones de pedazos. Una manada de Alfas llega a la ciudad con la intención de agregar a uno de ellos a sus filas sin importar qué precio tengan que pagar para obtenerlo y, al mismo tiempo, un montón de asesinatos aparentemente al azar comienzan a generar terror y un sinfín de caos en la ciudad una vez más.

A pesar de haber aprendido a confiar los unos en los otros, eso no significa que no existan secretos. La mayoría guardaba alguno y parecía que ese sería el detonador de todo.

Será mejor que se preparen para todo lo que está por venir, porque esto puede doler.

Será mejor que se preparen para todo lo que está por venir, porque esto puede doler

 

🐾

 

1 | Tatuaje.

— ¿Estás listo? —le pregunté a Scott, girando mi cuerpo sobre el asiento para poder mirarlo

— ¿Estás listo? —le pregunté a Scott, girando mi cuerpo sobre el asiento para poder mirarlo.

Scott asintió con una amplia sonrisa, observando el letrero con las luces de neón que formaban la palabra "tatuaje" en un brillante color celeste frente al cual Stiles detuvo el Jeep.

—Yo todavía no estoy de acuerdo con esto —comentó Stiles, mirándolo por el espejo retrovisor.

—Tu opinión sigue sin interesarnos —aseguré, abriendo la puerta para bajar del auto y correr el asiento hacia adelante para dejar a Scott bajar.

Escuché la risa de Scott y a Stiles refunfuñar molesto por mi comentario, ambos chicos bajando del auto y caminamos hacia la entrada del lugar.

Muchas cosas ocurrieron en mi ya no tan aburrida vida durante estos últimos cuatro meses llenos de paz y tranquilidad.

Los Argent se fueron de la ciudad rumbo a Francia unos días después del final de todo el asunto de Gerard y el Kanima. Jackson se marchó unos días después que ellos. Tras haber muerto al final de un partido de lacrosse y presentarse vivo horas después, no fue una sorpresa que sus padres lo hicieran empacar y marcharse. De eso ya eran tres meses.

Con respecto a los chicos y yo, les explicamos a la madre de Scott y a mi hermana todo lo que era necesario que supieran acerca del mundo sobrenatural y agradecimos que hubiesen sido testigos de algo relacionado con ello porque hizo que todo fuese más creíble y fácil de comprender y digerir para ambas. Las cosas habían mejorado mucho luego de eso, empezando por que dejamos de correr por nuestras vidas y finalmente pudimos volver a empezar a vivirlas como tres adolescentes normales: Scott asistió a la escuela de verano para no reprobar el año, Stiles siguió haciendo las cosas que hacía antes de que mordieran a Scott (como seguir con su plan de diez años para hacer que Lydia se enamore de él, el cual todavía no dejaba de parecerme ridículo) y yo inicié una relación oficial con Isaac.

Todo en nuestras vidas estaba bien ahora y era bastante agradable. A veces parecían ser aburridas, pero correr por sobrevivir era agotador y luego de hacerlo por un par de meses, morir de aburrimiento era una sensación gloriosa. Ahora éramos adolescentes normales y como tales, acompañamos a nuestro amigo a tatuarse.

—Hola —saludó Scott cuando entramos, atrayendo la atención del hombre que estaba de espaldas a nosotros. Era un tipo calvo, algo regordete y con una espesa barba y con tinta cubriéndole casi cada rincón de la piel.

—Muy bien, chicos, ¿quién de ustedes dos viene por un tatuaje? ¿O acaso es la chica? —nos preguntó.

—Es él —avisé, mirando a Scott.

—Cuéntame, ¿qué es lo que vas a tatuarte? ¿El nombre de tu novia? —se burló con alegría, señalándome con su calva cabeza.

—Soy su mejor amiga, no su novia —aclaré con rapidez, cruzando mis brazos sobre mi pecho, encogiéndome en mi lugar al pensar en quien sí era mi novio.

—Ah, ya entiendo. La friendzone duele, chico. —Le palmeó el hombro a Scott con una media sonrisa divertida y luego se sentó en el banco a un lado de la silla recubierta de cuero negro—. Dime, ¿tienes alguna idea de lo que quieres tatuarte o quieres que te muestre algunos ejemplos?

—De hecho, tengo una idea —respondió Scott, pasándole la hoja de papel doblada en cuatro que traía en el bolsillo en la que estaba el dibujo de dos bandas mal dibujadas que nos mostró a Stiles y a mí más temprano—. Quiero tatuarme esto.

—Amigo, menos mal que me hiciste un dibujo.

Solté una risita al escucharlo, divertida, observando la sonrisa entusiasmada de Scott.

—Oye, Scott, ¿seguro de que no quieres algo así? —preguntó Stiles, sosteniendo en sus manos el libro con diseños de tatuajes y mostrarnos un lagarto que tenía parecido con el kanima. Ambos lo miramos mal—. ¿Demasiado pronto? Sí. —Dejó el libro a un lado y miró a Scott—. No sé, amigo, ¿estás completamente seguro de esto? Estas cosas son bastante permanentes, ¿sabes?

—No cambiaré de opinión.

—Bien, pero ¿por qué dos bandas?

—Yo también quiero saber —dije con sinceridad.

Scott se encogió de hombros.

—Simplemente me gusta.

—Pero ¿no crees que el primer tatuaje debe tener un significado o algo?

—Hacerse el tatuaje significa algo.

—No creo que...

—Tiene razón —interrumpió el tatuador a Stiles—. Tatuarse se remonta a miles de años atrás. La palabra tahitiana "tatua" significa "dejar una marca". Es como un rito de pasaje.

— ¿Lo ves? Él lo entiende.

—Está cubierto de tatuajes, Scott. Literalmente —objetó Stiles.

Bueno, él tenía un punto. Aún así, Scott lo ignoró.

— ¿Estás listo? No tienes ningún problema con las agujas, ¿verdad?

Scott negó, inhalando profundo y acomodándose nerviosamente en la silla.

—No.

—Yo tiendo a ponerme un poco nervioso —dijo Stiles, acercándose cuando escuchó la máquina encenderse y no tardó mucho en desmayarse al ver como la aguja perforaba la piel de Scott.

Suspiré y bajé la mirada, viéndolo inconsciente en el suelo y negando con la cabeza sin poder creer que eso hubiera pasado. Bueno, en realidad, sí podía creerlo, pero no por eso me sentí menos decepcionada.

🐾

Casi una hora después, el tatuaje estuvo terminado y vendado y Stiles sostenía contra su cabeza una compresa fría. Moví el asiento de copiloto hacia adelante y me subí en la parte de atrás, dejando que Scott fuera adelante porque pasaríamos por su casa antes de ir a la nuestra. Los chicos subieron en la parte de adelante también y escuchamos a Scott quejarse luego de cerrar la puerta.

— ¿Estás bien? —le preguntó Stiles.

—Quema un poco.

—Literalmente acaban de apuñalarte la piel con una aguja como diez mil veces. Tiene que doler —dije desde mi lugar, mirándolo con obviedad.

—Sí, pero no creo que se deba sentir así. —Volvió a quejarse—. No, definitivamente no se supone que se sienta así. Tengo que quitarme esta cosa. —Comenzó a retirarse el vendaje sin prestarle atención a las suplicas de Stiles por que no lo hiciera y no dejó ver como la tinta negra desaparecía entre la piel rojiza de su brazo—. No, por favor no —suplicó mientras lo veía terminar de desaparecer. Silbé por lo bajo, impresionada—. Sanó —dijo bajito, decepcionado.

—Gracias a Dios. Lo odiaba. —Scott miró mal a Stiles—. Lo siento —se disculpó antes de encender el motor.

🐾

—Acordamos darnos el verano. Sin mensajes ni llamadas —dijo Scott, explicándonos el por qué no había hablado con Allison desde hace casi cuatro meses.

—Entonces, ¿cómo sabes que no volverá a la escuela? —preguntó Stiles, a quien hace un rato le pareció buena idea sacar el tema a la luz, mirándolo cuando nos detuvimos frente al semáforo en rojo.

—Después de todo lo que pasó, no sé si va a volver.

Mirando por la ventana para entretenerme en algo más, vi un auto familiar en el carril junto al nuestro y miré a las personas en el interior con curiosidad, casi riéndome por la ironía en esto cuando vi a Lydia, Parker y Allison adentro, conversando entre sí.

—Yo creo que sí. Diría que es definitivo. Como un cien por ciento —opiné en voz alta y miré hacia el frente, notando las miradas confundidas de los chicos—. Miren al auto de al lado —les indiqué.

Ambos obedecieron y miraron hacia la derecha, encontrándose con el mismo trío que yo vi hace unos segundos. Parker estaba sentado detrás del volante, diciéndole algo a Allison que la hizo reír, sentada en el asiento de copiloto; y Lydia estaba sentada en la parte trasera del auto mientras se reía también. Sin embargo, todo cambió cuando los ojos marrones de Allison dieron con el Jeep y se encontraron con los ojos de Scott.

—Dios mío. —Scott se deslizó hacia abajo en su asiento para ocultarse de su ex novia exitosamente, luciendo patético, pero no era quien para juzgarlo—. ¿Puedes conducir, por favor? —le pidió a Stiles.

—Está en rojo —le dejé saber, apuntando el semáforo y luego miré el auto que estaba a nuestro lado, viendo a Allison esconderse igual que Scott y a Lydia y Parker diciendo no sé qué cosas.

—Deberíamos saludar —sugirió Stiles.

—No, Stiles, vamos. —Stiles ignoró las suplicas de Scott y se inclinó hacia él para bajar el cristal de la ventana—. Amigos, Dios, no.

—Holaaaa.

Sin pensar en la posible multa que se llevaría por saltarse una luz roja si algún oficial de policía o de tránsito lo veía, Parker pisó el acelerador y salvó a Allison del momento incómodo en el que todos nos vimos envueltos.

—Qué buen amigo —comenté con algo de gracia, encontrando hilarante todo esto.

—Probablemente no nos vieron —dijo Stiles.

Me reí para mis adentros, negando con la cabeza, decidiendo no pensar en decir lo que sea, dejándolo ser. El semáforo cambió a verde y Stiles aceleró, siguiendo con nuestro camino a casa.

— ¿Qué estás haciendo? —preguntó Scott espantado.

—Conduciendo.

—Estamos detrás de ellas.

— ¿Ves alguna salida?

—No quiero que parezca que las seguimos.

— ¿Qué quieres que haga?

—No sé, lo que sea.

Chillé cuando Stiles pisó el freno en medio de una mueca de fastidio, golpeándolo en la nuca con mi palma abierta por la brusquedad de su acto. Scott dejó de hiperventilar y lucir como un cachorro asustado por unos segundos, por lo que aproveché que dejó de dar lástima y también lo golpeé a él. Ambos eran idiotas.

Miré al frente en espera de que el auto se alejara lo suficiente para que pudiéramos ir a casa finalmente y fruncí el ceño cuando vi como se detenían también. Ni siquiera me dio tiempo de preguntarles a los chicos que creían que pasó cuando vimos la forma en la que se sacudió cuando algo pareció golpearles.

Los chicos bajaron rápidamente y Scott me ayudó a empujar hacia el frente su asiento para poder bajar y seguirlos. Cuando llegamos hasta las chicas y Parker, ya no estaban sobre el auto y pude ver un animal incrustado en el parabrisas.

— ¿Estás bien? —preguntó Scott inmediatamente, acercándose a su ex.

—Salió de la nada —dijo Lydia.

— ¿Estás herida? —le pregunté, tomándola por los brazos y revisándola en busca de heridas.

—Corrió directamente hacia nosotros.

— ¿Estás bien? —insistió Scott hacia Allison.

—Está bien, Scott —contestó Parker por ella.

—Bueno, pues yo no estoy bien. Estoy totalmente asustada. ¿Cómo demonios fue que chocó con nosotros? —preguntó Lydia al borde de la histeria.

Miré a Stiles y él interpretó rápidamente mi mirada, tomando mi lugar al frente de ella y me dejó seguir a Scott cuando lo vi apartarse de Allison para acercarse al ciervo en el parabrisas. Había sangre y vidrios rotos por doquier.

—Sé que las cosas en este lugar son bastante raras desde hace meses, pero esto cruza el límite —le dije con preocupación.

—Vi sus ojos justo antes de que nos golpeara. Era como... era como si estuviera loco —nos contó Lydia.

—No, estaba asustado —corrigió Scott, colocando una de sus manos sobre el cadáver del animal—. En realidad, aterrorizado —especificó, visiblemente preocupado.

🐾

A pesar de que habían pasado meses desde que me enteré de que las brujas son reales luego de que una me salvara la vida, no había tenido tiempo de asimilarlo cuando otro problema nos estalló en la cara en forma de un kanima y un cazador anciano el cual no tenía escrúpulos y luego lo olvidé. Cuando Caitlin Marshall apareció anoche, el primer pensamiento que pasó por mi cabeza fue que salvó mi vida y no pude apartar los ojos de ella mientras hablaba con mi papá para saber si podía llevarse a Parker y Allison a casa.

Papá se lo permitió una vez que terminó de preguntarles cosas del accidente y los tres se marcharon luego de eso, la policía llamando a la madre de Lydia para informarle de lo sucedido y entonces, papá se preguntó cómo Caitlin se había enterado si todavía no habían llamado al padre de Allison para avisarle, percatándose de que ya estaba aquí para cuando la policía llegó. No supe que responder.

—Me gusta bastante lo que hiciste con el lugar —comentó Allison, sonriendo mientras veía las fotografías colgadas en la pared de mi habitación.

Miré en la misma dirección, esbozando una sonrisita. Durante las vacaciones, Isaac me ayudó a redecorar y el resultado había sido espectacular, totalmente enamorada de las casi veinte fotografías enmarcadas y colgadas en una de las paredes en las que todos mis seres queridos aparecían, siendo desde fotos de antes de que mi madre tuviera que ser internada en el hospital cuando era niña hasta fotos de hace un mes y medio con amigos y con mi novio.

— ¿Nos vamos? —pregunté, tomando mis cosas, lista para finalmente irnos.

—Segu-- Espera, ¿estás saliendo con Isaac? —preguntó y giró a verme con ambas cejas enarcadas, curiosa. Fue hasta entonces que recordé que ella no tenía idea porque no había estado aquí.

— ¿Quién? —Parker entró a mi habitación con una barra de cereales a medio comer y se acercó a Allison para mirar la misma fotografía que ella donde Isaac y yo salíamos juntos—. ¿Es el amigo de tu hermana, no? Lo recuerdo del día del baile. ¿Isaac Lahey, verdad? —preguntó, girando la cabeza para mirarme.

Asentí y aparté la mirada de él, concentrándome en la foto, sonriendo ante el recuerdo de ese día. Fue un día de campo al que papá y Kay nos llevaron a mis hermanos y a mí hace tres meses y mi tía arrastró a Isaac con nosotros a pesar de que lo oyó quejarse de lo molesto que Stiles llegaba a ser y de la manera en la que mi papá lo miraba si lo veía cerca de mí.

Beca tomó la foto casi al final del día, cuando papá y Stiles metían las cosas al maletero de la camioneta para volver a casa. Isaac trató de ayudar, pero Stiles se le adelantó y le dijo que no lo necesitaban para nada y lo molestó un rato hasta que Kay tiró de su oído y lo hizo callarse mientras que yo me llevaba a mi novio a ver como el sol se escondía para distraerlo de lo molesto que Stiles podía ser. No supe de la existencia de la foto hasta el día que con Isaac fui a revelarlas y esa fue la segunda que coloqué en la pared, justo después de una foto de mis padres, Kay, mis hermanos y yo cuando Beca, Stiles y yo teníamos ocho años.

—Desde hace unos meses, sí —le respondí a Allison.

—Sé que probablemente es un poco tarde para decir esto, pero en serio siento haber tratado de matarlo esa noche —me dijo con una mueca avergonzada.

—No fue a mí a quien intentaste asesinar con flechas y cuchillos, pero si sirve de algo para ti, acepto las disculpas.

—Vámonos o se hará tarde —apremió Parker.

Allison y yo asentimos y salimos los tres de mi habitación, escuchando un ruido seco al salir al pasillo y riéndome cuando vi a papá salir de la habitación con una sonrisa llena de satisfacción.

—Buena suerte en tu primer día, cariño —me dijo cariñosamente, acariciándome con una mano el pelo.

— ¿Crees que deje marca? —le pregunté curiosa, señalando con la cabeza en dirección a la habitación de Stiles.

—Nah —respondió luego de unos segundos de pensarlo y después miró detrás de mí con una expresión seria—. Parker —saludó.

—Alguacil.

Creo que ante sus ojos, jamás he conseguido buenas amistades. A Jackson todo mundo lo describía siempre como un patán, Scott últimamente se había metido en problemas por todo lo de ser un hombre lobo, Parker era el hijo adoptivo de la difunta causante del incendio de los Hale y por si fuera poco, mi novio era el tipo que fue sospechoso de la muerte de su propio padre. Y del lado de las chicas, tampoco había mucho que usar a mi favor, pues mis dos únicas amigas eran la catalogada como loca después de huir del hospital y correr desnuda por el bosque y la sobrina de la misma Kate Argent que mencioné antes.

Por el bien de su salud mental, debería conseguirme amigos normales.

—Te veo después —me despedí y le besé la mejilla.

Papá me sonrió y me giré sobre mi lugar, bajando las escaleras mientras oía a Allison y a Parker hablar sobre motocicletas. No entendí por qué hasta que salí al pórtico y vi la moto que estaba frente al auto de Allison, en donde Danielle, la hermana de Parker, y Lydia ya estaban subidas y miraban sus celulares.

— ¿Es tuya? —pregunté impresionada.

Parker asintió con una expresión satisfecha en su rostro y se encaminó a ella mientras que yo seguí a Allison a su auto, subiéndome en la parte trasera con Lydia, riéndome al escuchar el comentario que hizo a penas subimos.

—Si no fuera tan molesto a veces, saldría con él —dijo y se mordió el labio con los ojos puestos en su espalda ancha y ejercitada mientras se montaba en la moto.

El sonido del motor rugiendo cubrió mi risa y la de Allison. Parker también hizo rugir el motor de su moto y comenzó a andar con Allison siguiéndolo.

—Se ve bastante feliz —comenté.

—Lo está —me respondió Danielle—. La única razón por la que aceptó regresar a este lugar fue porque Chris le prometió que lo dejaría traer su moto esta vez. Es el amor de su vida.

—Ojalá yo fuera esa moto —bromeó Lydia.

Las tres nos reímos al escucharla, encontrando su comentario hilarante.

 

🐾

 

Lily Collins as Brooke Stilinski.

Dylan O'brien as Stiles Stilinski

Dylan O'brien as Stiles Stilinski.

Tyler Posey as Scott McCall

Tyler Posey as Scott McCall.

Daniel Sharman as Isaac Lahey

Daniel Sharman as Isaac Lahey.

Daniel Sharman as Isaac Lahey

Tyler Hoechlin as Derek Hale.

Holland Roden as Lydia Martin

Holland Roden as Lydia Martin.

Crystal Reed as Allison Argent

Crystal Reed as Allison Argent.

Crystal Reed as Allison Argent

Nina Dobrev as Beca Stilinski.

Nina Dobrev as Beca Stilinski

Steven R. McQueen as Parker Marshall.

Leighton Meester as Kay.

 Maia Mitchell as Danielle Marshall

Maia Mitchell as Danielle Marshall.

 Danielle Panabaker as Caitlin Marshall

Danielle Panabaker as Caitlin Marshall.

 JR Bourne as Chris Argent

JR Bourne as Chris Argent.

Ian Bohen as Peter Hale

Ian Bohen as Peter Hale.

Ian Bohen as Peter Hale

 

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THIS MIGHT HURT

THIS MIGHT HURT.

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MADNESS // RUELLE

No hay lugar para correr de todo este desastre

No hay lugar para esconderse

De toda esta locura

LITTLE DO YOU KNOW // ALEX & SIERRA

Te amo como si nunca hubiera sentido dolor, solo espera

Te amo como si nunca hubiera tenido miedo, espera

Nuestro amor está aquí y aquí se quedará, así que apoya tu cabeza en mí

SYMPHONY // CLEAN BANDIT

¿Me abrazarás fuerte y no me dejarás ir?

KINDLY CALM ME DOWN // MEGHAN TRAINOR

Cuando mi mundo se vuelva ruidoso, ¿podrías calmarlo?

Cuando mi cabeza esté estallando, ¿podrías bajar todo el sonido?

Si estoy sufriendo, ¿te quedarías a mi lado?

Si te necesito ahora, ¿me podrías calmar amablemente?

SIDE EFFECTS // STRAY KIDS

Incluso aquí, seguí creyendo en ganar todo con mi voluntad de luchar

Creo que no puedo durar más

Tal vez duela más, porque pensé que sería fácil