Actions

Work Header

trust | #2 | teen wolf

Summary:

| WOLVES #2 |

En donde todos tienen que aprender a confiar unos en otros si quieren seguir con vida.

 

| TEMPORADA 2 |
| TEEN WOLF X OC. |

Chapter 1: Searching team.

Summary:

— ¿Lo conoces? —pregunté de repente, queriendo salir de dudas.

— ¿A quién? —preguntó confundido.

—El sujeto que veías hace un momento, el que estaba entre los árboles. ¿Lo conoces? —insistí, preocupada.

—No. Sólo me pareció raro —respondió, negando con la cabeza y dejando de mirarme para volver a ver el suelo.

No sé exactamente por qué, pero no le creí ni un poco.

Chapter Text

INTRODUCCIÓN.

Se suponía que las cosas debían ser más sencillas después de haber vencido al Alfa, pero lo que vino a continuación fue todo menos fácil.

Lydia Martin no se volvió una mujer lobo a pesar de haber recibido la mordedura la noche del baile, pero tampoco estaba muriendo y nadie tenía idea de que sucedería con ella; y Kayleena, la tía materna de los trillizos Stilinski, volvió a la ciudad de la cual se marchó hace casi seis años con la excusa de extrañar a lo que quedaba de su familia después de la muerte de hermana mayor, Claudia. Sin embargo, Stiles y Brooke no parecían creerle en lo absoluto.

Por otro lado, ejerciendo su nuevo rol como Alfa, Derek Hale comenzó a formar su manada al mismo tiempo que un nuevo cazador llegaba a la ciudad con la aparente intención de quedarse un rato; y como si eso no fuera suficiente, una criatura que cambia de forma empieza a asesinar al azar a personas aparentemente inocentes.

Ante este fatídico hecho, todos deberán aprender a confiar si quieren obtener un buen resultado en su intento de descubrir qué y quién es esa criatura y como detenerla antes de que sea demasiado tarde.

Bienvenidos a Beacon Hills, el lugar en donde nunca nada sucede.

Bienvenidos a Beacon Hills, el lugar en donde nunca nada sucede

 

🐾

 

1 | Equipo de búsqueda.

Dormir en las incómodas sillas de la sala de espera del hospital mientras rezaba por saber que sucedía con Lydia no era la forma en la que me hubiera gustado pasar todo mi fin de semana, pero a Stiles no parecía importarle la incomodidad, el aburr...

Dormir en las incómodas sillas de la sala de espera del hospital mientras rezaba por saber que sucedía con Lydia no era la forma en la que me hubiera gustado pasar todo mi fin de semana, pero a Stiles no parecía importarle la incomodidad, el aburrimiento ni nada de eso en lo más mínimo, pasando los tres días aquí de manera fiel.

Estaba en la estación de policías cenando con papá sobre su escritorio cuando llegó la llamada del hospital reportando la desaparición de uno de sus pacientes. Cuando oí de quien se trataba, sentí que perdí el aire por un momento. Sin realmente tener mucha opción porque sabía lo insistente que yo podía ser a veces, papá dejó accedió a que lo acompañara. Al llegar, reconocí a Stiles parado cerca de la habitación, pero parece que papá no lo vio, acercándose directamente al padre de Lydia y a la madre de Scott para comenzar las indagatorias.

—De acuerdo, sacaremos un boletín de una pelirroja de dieciséis años. ¿Alguna otra descripción? —preguntó luego de superar el shock momentáneo de enterarse que en el momento en el que se fue, Lydia estaba totalmente desnuda.

—Mide un metro con sesenta, tiene ojos verdes, piel blanca y su cabello en realidad es rubio fresa —describió Stiles, acercándose como el entrometido que era.

— ¿Eso es correcto? —preguntó a los demás.

El padre de Lydia y yo asentimos en confirmación.

—Ven aquí. —Papá tomó a Stiles por el cuello de su chaqueta y lo alejó. Me apresuré a seguirlos, oyéndolo preguntarle por qué todavía estaba ahí.

— ¿Proporcionando apoyo moral? —intentó Stiles.

— ¿Qué tal si proporcionas tu trasero a casa, donde deberías estar?

—Bueno, puedo hacer eso.

—Y lleva a tu hermana a casa también —ordenó para luego soltarlo.

🐾

Resoplé con la mirada puesta en el techo del Jeep, aburrida de esperar. Scott estaba en el asiento del copiloto y yo en la parte de atrás con las piernas extendidas por toda la extensión del asiento, esperando a que Stiles volviera con algo para que Scott pudiera rastrear el olor de Lydia y así hallarla. Cuando finalmente volvió, le pasó la bata a Scott y se acomodó detrás del volante.

— ¿Esta es la que estaba usando? —preguntó Scott. Stiles asintió en silencio—. No voy a dejar que nadie la lastime —prometió—. No otra vez.

—De acuerdo, solo olfatea esa cosa y encontrémosla —masculló Stiles, encendiendo el motor.

Me acomodé correctamente en el asiento, saltando en mi lugar del susto cuando Stiles gritó al ver el cuerpo de Allison ser iluminado por las luces delanteras del auto. Allison lo ignoró para encaminarse a la ventana del copiloto.

— ¿Qué estás haciendo aquí? Alguien nos va a ver —dijo Scott alarmado.

Un par de días luego de lo del baile, el padre de Allison había estado a punto de matar a Scott, pero Allison le había suplicado que no lo hiciera, prometiéndole terminar con él y no volver a verlo. Como era evidente, mintió.

—No me importa, ella es mi mejor amiga y debemos encontrarla antes de que lo hagan ellos —dijo Allison convencida.

—Puedo encontrarla antes que la policía.

— ¿Qué tal antes de que mi padre lo haga?

— ¿Él sabe? —interrogué con inmediatez, inclinándome hacia adelante y quedando entre los asientos delanteros.

Allison asintió.

—Acabo de verlo a él y a otros tres salir de la casa en camionetas. Parker iba con ellos.

—Van a buscarla —comprendió Scott.

—Más bien a cazarla.

—Entra.

Scott le abrió la puerta para dejarla subir y Stiles arrancó una vez que estuvo a mi lado en la parte de atrás del auto, sacándonos del estacionamiento del hospital y dándole a Scott la oportunidad de sacar la cabeza por la ventana como si fuera un perro una vez que estuvimos en la carretera. El pensamiento de Scott siendo un perro casi me hizo reír, pero me concentré en el tema que era lo importante ahora: Lydia.

—De acuerdo, si se está convirtiendo, ¿realmente la matarían? —le preguntó Stiles a Allison.

—No sé. No me dicen nada, ni siquiera Parker. Todo lo que me dicen es: "Hablaremos después del funeral de Kate, cuando lleguen los demás".

— ¿Qué otros? —me interesé en saber.

—No lo sé, tampoco me han dicho eso.

—Bueno, tu familia en serio tiene que solucionar sus problemas de comunicación —se quejó Stiles—. Scott, ¿vamos por el camino correcto?

— ¡A la derecha!

Stiles obedeció y giró el volante a la derecha. Después de un rato, detuvo el auto en la orilla de la carretera y los cuatro bajamos del auto para seguirlo a través del interior del bosque hasta la antigua mansión Hale.

— ¿Ella vino aquí? ¿Estás seguro? —preguntó Stiles.

—Sí, aquí es donde lleva el aroma —contestó Scott.

—Bien, pero ¿Lydia ha estado alguna vez aquí? —insistió.

—Yo jamás la traería a este lugar —aseguré, mirando directamente a la casa.

Los destrozos de la pelea contra Peter Hale hace un par de días habían dejado peor la casa de lo que estaba antes, dejando maderas rotas por doquier y montones de hojas quemadas por las bombas Molotov.

—Yo nunca la traje aquí —se me unió Allison—. Tal vez vino aquí por instinto, como si estuviera buscando a Derek.

—Querrás decir que buscaba a un Alfa —la corregí, dándole una mirada de reojo.

—Los lobos necesitan una manada, ¿verdad? —consultó a Scott.

—No todos —negó él, utilizándose a sí mismo como un ejemplo de su respuesta.

— ¿Pero se sentiría atraída hacia un Alfa? ¿Es un instinto pertenecer a una manada?

—Sí, somos más fuertes en manadas.

—Superioridad numérica.

—No, literalmente somos más fuertes, más rápidos y mejor en todos los sentidos.

— ¿Lo mismo para un Alfa?

—Sí, con Derek pasaría lo mismo —musité como respuesta.

Aparté la mirada de la casa, mandando a lo profundo de mi mente los recuerdos de lo que pasó en el Centro de Cuidados Prolongados. No quería recordar nada relacionado con la familia Hale por ahora. O tal vez nunca. Quizá eso sería lo mejor.

—Oigan, miren esto. —Me giré para ver a Stiles, observándolo agacharse en el suelo y sujetar un cable que estaba a unos centímetros del suelo. Me acerqué, quedándome de pie a un lado de Allison cuando ella se arrodilló junto a Stiles—. ¿Lo ven? Creo que es una trampa.

Dirigí mi vista a Scott cuando no le encontré algún sentido a la trampa, ahogando una carcajada al cubrir mi boca con una de mis manos cuando vi el pie de Scott quedar atrapado en el cable, tirando de él y dejándolo colgando de una de las ramas del árbol.

—Stiles —lo llamó, su cuerpo balanceándose por el peso.

— ¿Sí, amigo? —preguntó, girándose a verlo.

Allison se rió al ver a su novio colgando de cabeza, siendo acompañada por la risa que Stiles no pudo reprimir. Me alejé la mano de la boca, mirándolo con algo de burla.

—La próxima vez que veas un cable, no tires de él.

—Lo tendré en cuenta —concedió divertido.

Miré el cable que lo sujetaba al árbol, siguiendo la trayectoria en busca del origen de la trampa para liberarlo. Cuando lo encontré, tuve la intención de ayudarlo, pero pronto fui detenida por su aviso.

—Alguien viene. Escóndanse. ¡Ya!

Allison, Stiles y yo nos apresuramos a escondernos detrás de unos árboles, asomando las cabezas a un costado para ver a los cazadores aparecer.

— ¿Scott? —saludó el padre de Allison, arrodillándose frente a él.

—Señor Argent —saludó Scott.

— ¿Cómo estás?

—Bien, ya sabe, solo caminaba para pasar el rato. ¿Es suya? —Señaló la trampa—. Es buena. Buen diseño. Te aprieta bien.

— ¿Qué estás haciendo aquí, Scott?

—Busco a una amiga.

—Lydia es de tu grupo ahora, ¿no? ¿O le dicen de otra manera? ¿Parte de tu manada?

—En realidad, grupo suena bien.

—Eso espero. Porque sé que es amiga de Allison. Y puedo manejar una circunstancia especial como la tuya, no dos —advirtió severamente—. Scott, ¿sabes lo que es una hemicorporectomía?

—Tengo la sensación de que no me gustará saberlo.

—Es un término médico para hablar de alguien cortado por la cintura. Cortarlo por la mitad. Se requiere una gran cantidad de fuerza para hacerlo, ¿sabes? Cortar a través de los tejidos y huesos de esa manera —explicó, trazando una línea imaginaria cerca de su torso—. Esperemos que nunca haga falta una demostración, finalizó, poniéndose de pie.

Parker fue el primero en dar la vuelta y marcharse, llevándose consigo a los dos tipos que lo acompañaban y a Argent, quien se adelantó a él para seguir liderando el grupo de búsqueda/cacería.

Esperamos un par de segundos hasta que dejamos de oír el sonido de sus pasos y sus figuras se perdieron en la espesura del bosque para salir de nuestro escondite y ir a donde Scott.

— ¿Estás bien? —le preguntó Allison con preocupación.

—Solamente fue otra conversación amenazante con tu papá —respondió como si no fuera la gran cosa.

En alguna otra ocasión probablemente habría encontrado su respuesta cómica, pero en este momento, mi cabeza estaba concentrada en cosas mucho más importantes que su mala relación con su suegro. Lydia no se estaba transformando en lo absoluto, pero los cazadores igual la estaban buscando para matarla.

—Hay que desatarlo —les dije a Allison y Stiles.

—Ayúdenme con esto —nos pidió Allison, caminando hacia el árbol donde la trampa se aseguró.

La seguí junto a Stiles y a penas habíamos tenido tiempo de pensar en cómo deshacer los nudos cuando oímos un ruido detrás de nosotros y luego la voz de Scott.

—Gracias. Pero creo que estoy bien solo. —Giramos a verlo y lo encontramos parado sobre sus pies, libre de la trampa. Los tres nos reímos impresionados, viéndolo dar la media vuelta para comenzar a caminar a la casa, deteniéndose para mirarnos cuando se dio cuenta de que no lo seguíamos—. ¿Vamos? –incitó.

Allison fue la primera en acercarse a él, tomándole la mano, y Stiles y yo optamos por quedarnos atrás porque odiábamos estar cerca cuando se ponían románticos. Esta era una situación totalmente seria, pero esos dos eran capaces de escabullirse de repente para besuquearse un rato y ninguno quería estar alrededor cuando eso pasara porque era simplemente molesto.

🐾

Estar en el cementerio antes de que siquiera comenzara el horario escolar jamás sería algo que me gustara en lo absoluto, pero estaba dispuesta a recorrer la ciudad entera detrás de mi padre para enterarme de cualquier cosa referente a Lydia y su paradero, lo que fuera, porque a juzgar por lo qué presencié anoche, al padre de Allison no le importaría matarla aunque no hubiera herido a nadie.

Mi padre estaba llevando la búsqueda lo mejor que podía a pesar de la falta de indicios de donde pudiera estar, y ya que ayer nosotros no pudimos hallarla, nuestra única esperanza era que la policía la encontrara antes de que los cazadores lo hicieran.

—Es Lahey. Isaac Lahey.

Regresé a la realidad al escuchar la voz del chico parado frente a mi padre: el amigo de Beca.

— ¿Trabajas para tu padre, Isaac? —le preguntó papá.

—Cuando no está en la escuela. Que es en donde tiene que estar dentro de 20 minutos —contestó su padre por él, mirando a papá de pésima manera.

—Sí, entiendo eso. Pero tengo una adolescente desaparecida, y nuestra unidad canina nos trajo hasta aquí.

— ¿También a su hija? —preguntó el padre de Isaac, mirándome de forma despectiva.

—No, yo llegué por mi cuenta —comenté con una sonrisa sarcástica. Ese hombre de verdad que no era para nada agradable.

—No lleva ropa —siguió diciendo papá, retomando el tema principal—. Y si está aquí esta noche, y la temperatura baja...

—Lo siento, no vi nada —interrumpió Isaac, queriendo darle fin a esta conversación de una vez por todas.

—Créame, si hubiera visto a una chica desnuda fuera de la computadora, lo recordaría —comentó el señor Lahey, burlándose descaradamente de su hijo.

Le di una mirada a Isaac en espera de alguna reacción ante eso, pero solo lo vi agachar la vista y permitir que su padre lo hiciera menos. Lo inspeccioné por varios segundos al notar lo callado que estaba, frunciendo el ceño cuando vi una sombra oscura debajo de su ojo izquierdo.

— ¿Cómo conseguiste ese ojo negro, Isaac? —pregunté.

Las risas del señor Lahey se detuvieron al escucharme, quedándose totalmente serio y manteniendo la mirada en su hijo.

—En la escuela —contestó, levantando la vista del suelo para mirarme.

— ¿Una pelea? —intenté adivinar.

—No, lacrosse.

— ¿Lacrosse? ¿Juegas para Beacon Hills? —preguntó papá.

—Sí.

—Mi hijo juega en el equipo. Bueno, está en el equipo. Por lo general no juega. No aún —explicó. Miré sobre mi hombro cuando noté la mirada de Isaac fijarse en algo detrás de nosotros, viendo a Derek de pie entre los árboles—. ¿Algo anda mal Isaac?

Regresé la vista a Isaac con curiosidad y lo vi mirar nervioso a papá, demasiado alerta de repente. Miré velozmente una vez más sobre mi hombro, notando que Derek ya se había marchado, pero él no parecía más tranquilo.

—No, lo lamento. Es solo que estaba recordando qué tengo una práctica matutina a la cual llegar —balbuceó, negando con la cabeza.

—Sólo una pregunta más —prometió papá—. ¿Tienen muchos robos en las tumbas?

—Unos pocos. Por lo general, solo toman cosas como joyas.

— ¿Qué se llevaron? —me interesé en saber.

—Su hígado —me respondió Isaac, mirándome para luego mirar a la tumba.

Le eché una mirada a la zanja a un costado, viendo directamente hacia el ataúd abierto y viendo el destrozado cadáver a través de las maderas y toda la tierra que lo cubría a pesar de la excavación.

Qué asco, pensé mientras hacía una mueca.

—Será mejor que ustedes dos se vayan a la escuela —comentó papá.

Aparté la mirada del cadáver, asintiendo en dirección a mi padre y viendo de reojo a Isaac murmurar una despedida a su padre antes de comenzar a caminar.

—Te veré en casa —me despedí—. Te amo.

—Yo a ti, cariño.

Esbocé una pequeña sonrisa antes de alejarme de él, trotando varios segundos para alcanzar a Isaac. Ninguno de los dos dijo nada, manteniéndonos ocupados en nuestros propios pensamientos. Mientras él caminaba con los ojos fijos en sus zapatos, alcancé a ver de reojo algo moverse entre los árboles.

— ¿Lo conoces? —pregunté de repente, queriendo salir de dudas.

— ¿A quién? —preguntó confundido.

—El sujeto que veías hace un momento, el que estaba entre los árboles. ¿Lo conoces? —insistí, preocupada.

De acuerdo con lo poco que sabía de Derek, podía afirmar con facilidad y sin miedo a equivocarme que no era del tipo que le interesara en lo más mínimo que a un cadáver le robaran el hígado.

—No. Sólo me pareció raro —respondió, negando con la cabeza y dejando de mirarme para volver a ver el suelo.

No sé exactamente por qué, pero no le creí ni un poco.

🐾

— ¿Se comió el hígado? —preguntó Scott con asombro.

—No, no dije que se lo comió. Solo dije que no estaba —aclaré, acomodándome la cartera sobre el hombro para evitar que se me deslizara por mi brazo al encogerme de hombros.

— ¿Y sabes qué? Incluso si lo hizo, ¿qué con eso? Es la parte más nutritiva del cuerpo —comentó Stiles, apoyando fiel y ciegamente a Lydia.

—Nunca me comí el hígado de nadie —le recordó Scott.

—Sí, claro, porque cuando se trata de hombres lobo, eres un verdadero modelo de autocontrol —soltó con sarcasmo, reparando en sus propias palabras unos segundos después—. Espera. Tú eres el sujeto de prueba para esto, así que deberíamos repasar lo que te sucedió.

— ¿Qué quieres decir? —cuestionó Scott sin entender.

—Me refiero a lo que pasaba por tu mente cuando te estabas convirtiendo, ¿qué era lo que te atraía? —inquirió Stiles.

—Allison.

— ¿Nada más? ¿En serio? —cuestioné con incredulidad.

—No me importaba nada más —admitió.

—Patético. Definitivamente eres patético —declaré, blanqueando los ojos.

—Pero eso es bueno, ¿no? Porque la noche que Lydia fue mordida, estaba contigo —le dijo a Stiles.

—Sí, pero buscaba a Jackson —informó, casi resignado a que lo suyo con Lydia jamás podría ser.

—Hablando del diablo —murmuré, mirando sobre mi hombro a Jackson bajar de su Porsche con su típico aire de superioridad, aunque ahora resaltaba más en su actitud que nunca antes. Volví la vista a los chicos, recordando algo más del interrogatorio de hace rato—. Oigan, ustedes dos tienen práctica de lacrosse. No sé qué es lo que hacen todavía aquí.

— ¿No quieres venir? —ofreció Scott.

Me encogí de hombros.

—Seguro. No tengo clase hasta la siguiente hora —expliqué—. Iré yendo al campo. Los veo allá —me despedí para luego alejarme, dejándolos irse a cambiar.

 

🐾

 

Lily Collins as Brooke Stilinski.

Dylan O'brien as Stiles Stilinski

Dylan O'brien as Stiles Stilinski.

Tyler Posey as Scott McCall

Tyler Posey as Scott McCall.

Crystal Reed as Allison Argent

Crystal Reed as Allison Argent.

Crystal Reed as Allison Argent

Tyler Hoechlin as Derek Hale.

Leighton Meester as Kay(leena) Michaels

Leighton Meester as Kayleena "Kay" Gajos.

Leighton Meester as Kay(leena) Michaels

Daniel Sharman as Isaac Lahey.

Nina Dobrev as Beca Stilinski

Nina Dobrev as Beca Stilinski.

Gage Golightly as Érica Reyes

Gage Golightly as Érica Reyes.

Colton Haynes as Jackson Whittemore

Colton Haynes as Jackson Whittemore.

Colton Haynes as Jackson Whittemore

Holland Roden as Lydia Martin.

Holland Roden as Lydia Martin

JR Bourne as Chris Argent.

Michael Hogan as Gerard Argent

Michael Hogan as Gerard Argent.

Michael Hogan as Gerard Argent

 

🐾

 

TRUST THE INSTINCT

TRUST THE INSTINCT.

━━━●━━━━━━━━

⇆ㅤ◁ㅤㅤ❚❚ㅤㅤ▷ㅤㅤ↻

FIX YOU // COLDPLAY

Las luces te guiarán a casa

E iluminarán tus huesos

Y yo intentaré repararte

BECAUSE // FELIX AND CHANGBIN (STRAY KIDS).

Es porque me gustas

No hay otra razón, me gustas

LATCH // KODALINE

Siento que estamos lo suficientemente cerca

Quiero contener tu amor

Tu amor

Ahora que te tengo en mi espacio

No me alejaré de ti

Me tienes encadenado a mi brazo

Estoy aferrado a ti

SMALL DOSES // BEBE REXHA

No pretendía enamorarme

Tomé una y eso fue todo

Tengo que arreglármelas para poder dormir

Cariño, eres de quien me advirtieron

Ahora no puedo hacerlo sin ti

SECRET LOVE SONG // LITTLE MIX FT. JASON DERULO

Lo mantenemos detrás de puertas cerradas

Cada vez que te veo, muero un poco más

Momentos robados que tenemos mientras que las cortinas caen

Nunca será suficiente

I AM YOU // STRAY KIDS

Contigo sosteniendo mi mano tengo un sueño más grande que antes

Si es para ti, podría hacer cualquier cosa

(...)

Permanezcamos juntos

Tú y yo

Estaré a tu lado

Siempre me dirijo hacia ti

PHOTOGRAPH // ED SHEERAN

Amar puede curar, puede reparar tu alma

Y es la única cosa que conozco, lo sé

Juro que se volverá fácil

Recordarlo con cada pedazo tuyo

Y es la única cosa que llevamos con nosotros cuando morimos