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Summary:

Durante todo el transcurso de su vida, Brooklyn Stilinski jamás había creído tener algo de especial. Con el peso de la escuela sobre sus hombros y un trabajo de medio tiempo en una cafetería, siempre creyó que era una chica más del montón con la única diferencia de que su familia estaba un tanto dañada desde hace años por la pérdida de su madre.

Algunas veces quiso que su vida tuviera un toque interesante, algo que distrajera su mente de la escuela y el trabajo que, aunque no odiaba, no le agradaba totalmente; lo que nunca imaginó era que los hombres lobo existieran y que después de ser mordido por un gigantesco animal una noche en el bosque, el mejor amigo de Stiles, Scott McCall, se convertiría en uno.

| TEMPORADA 1 |
| TEEN WOLF X OC |

Chapter 1: The bite.

Summary:

Pasé la vista por todos lados, tirando de la mano de Scott con bastante brusquedad para volver a iluminar lo que acababa de observar y ambos soltamos un grito de verdadero espanto al verlo.

Era el cuerpo. El maldito medio cuerpo.

Chapter Text

Habiendo crecido en un pueblo en donde nada interesante sucedía nunca y en el cual casi todos se conocían entre sí, nadie jamás pudo haber imaginado en lo que se convertiría la vida de un montón de adolescentes.

Una noche antes de volver a clases luego del periodo vacacional, algo inusual sucedió en el bosque de aquel pacifico pueblo en California.

Después de haber escuchado una llamada importante de su padre, Stiles Stilinski arrastró a su mejor amigo para que lo acompañase a buscar un medio cadáver en el bosque y este a su vez, arrastró a una de las hermanas del chico de lunares con ellos.

A partir de ese momento, Brooke Stilinski vio toda la farsa de lo que ella creía que era un mundo totalmente normal caerse frente a sus ojos y convertirse en una lucha de criaturas sobrenaturales que creyó solo eran cuentos para niños.

A partir de ese momento, Brooke Stilinski vio toda la farsa de lo que ella creía que era un mundo totalmente normal caerse frente a sus ojos y convertirse en una lucha de criaturas sobrenaturales que creyó solo eran cuentos para niños

 

🐾

 

1 | La mordida.

El sonido de un golpe me alertó, distrayendo mi atención de la película que veía en la computadora

El sonido de un golpe me alertó, distrayendo mi atención de la película que veía en la computadora. Estiré con cuidado el cable de los auriculares para sacarlos de mis oídos y le di una mirada a Scott, viéndolo mirarme con la misma preocupación.

— ¿Escuchaste esto? —me preguntó desde su lugar al borde de su cama. Asentí con la cabeza, dejando la computadora a un lado y enderezándome en la cama mientras él se ponía de pie, colocándose una camiseta y una chaqueta para cubrir la parte superior de su cuerpo, todavía medio desnudo después de su ducha de hace un rato—. Voy a ir a revisar afuera. Tú quédate aquí, ¿está bien?

—Lo escuché demasiado cerca de la ventana, no voy a quedarme aquí —aseguré. Scott resopló y asintió, tomando el bate de beisbol que se encontraba a un lado de la puerta de su habitación—. Scott, ¿por qué un bate?

—Podría ser un depredador.

Quise contraatacar su argumento con un comentario sarcástico, pero opté por guardar silencio y ahorrarme mis palabras, caminando cuidadosamente detrás de él. Bajamos las escaleras y salimos de la casa en silencio, recorriendo el pórtico con la mirada y un grito de espanto escapándose de nuestras gargantas cuando una figura apareció desde el techo y también gritó.

—Stiles —nombré, reconociéndolo—, ¿qué diablos estás haciendo?

Los chicos dejaron de gritar también, el sonido de las respiraciones agitadas llenando el silencio. Miré a Scott con preocupación al percatarme de que tan agitado respiraba, viéndolo hacer un gesto con una de sus manos para restarle importancia, regulando su respiración sin necesidad de utilizar su inhalador.

—Scott no contestaba el teléfono —argumentó Stiles en su defensa—. ¿Por qué tienes un bate? —preguntó, dándole una mala mirada al "arma" que su amigo sostenía en su mano.

—Creyó que eras un depredador —confesé.

— ¿Un depre-- Sé que es tarde, pero deben oír esto. Mi papá salió hace 20 minutos. Lo llamaron. Están llamando a todos los agentes de Beacon, y hasta la policía del estado —notificó.

— ¿Para qué? —preguntó Scott.

—Dos trotadores hallaron un cuerpo en el bosque —informó.

Stiles se dejó caer del techo y giró en el aire, aterrizando en la seguridad del césped sin romperse nada en el proceso. Scott se acercó a la baranda y yo lo seguí, viendo a Stiles erguirse.

— ¿Un cadáver?

—No, un cuerpo de agua. —Stiles blanqueó los ojos—. Sí, tonto, un cadáver.

Como siguiente número en su espectáculo de acrobacias de esta noche, Stiles saltó la baranda del pórtico y se colocó frente a Scott para tener el resto de la conversación como un par de personas normales. Aunque pensar en eso siempre sería raro si se trataba de ellos dos, los chicos más extraños que he conocido en mi vida.

— ¿Quieres decir, lo asesinaron? —siguió preguntando el moreno.

—Aún no lo saben. Saben que era una chica, tenía alrededor de 20 años.

—Espera —interrumpí, frenando a Stiles—. Si encontraron el cadáver, ¿entonces qué es lo que están buscando?

—Eso es lo mejor. Solo hallaron la mitad —dijo, extendiendo una sonrisa enorme en su rostro—. Vamos a ver.

—Stiles, ¿papá sabe que saliste de casa? —insistí, intentando frenar esto antes de que fuera demasiado tarde.

Stiles se encogió de hombros.

—Según él, vine a recogerte —explicó—. Iremos a ver el cadáver.

🐾

Reserva de Beacon Hills: No entrar después del atardecer.

Las luces delanteras del Jeep color azul cielo iluminaron el cartel que colgaba de una cadena en la entrada de la reserva natural de la ciudad, muriendo cuando el motor se apagó. Abrí la puerta del copiloto y bajé de un salto, moviendo el asiento hacia adelante y haciéndome a un lado para que Scott pudiera bajar.

Rodeé mi cuerpo con mis brazos cuando sentí el frío calarme en los huesos, mirando atentamente en dirección al interior del oscuro bosque y metiendo mis manos dentro de las mangas de la sudadera negra que estaba usando en un intento de resguardarme del frío.

—Te dije que te pusieras una chaqueta —me regañó Scott, colocándose a mi lado. Me encogí de hombros sin darle importancia, escuchándolo suspirar—. Stiles, ¿iremos de verdad?

—Siempre dices que en este pueblo no sucede nada —le recordó, pasando por encima de la cadena y comenzando a andar por el bosque.

—Quería dormir bien para la práctica de mañana —justificó Scott.

—Claro, porque estar sentado en la banca es un esfuerzo atroz —me burlé, siguiendo los pasos del chico pálido con muchos lunares y un corte militar.

Scott me dio un codazo juguetón, sonriendo. No era que yo quisiera ser grosera con él ni nada parecido, pero, la verdad sea dicha, Scott nunca había jugado un solo partido de lacrosse a pesar de ser parte del equipo porque su condición asmática siempre le ha impedido hacer la mayoría de los deportes.

—No, porque este año voy a jugar —aseguró—. De hecho, seré titular.

—Así se habla —apoyó Stiles, riéndose—. Todos debemos tener un sueño, aunque no sea realista.

—Solo por curiosidad, ¿qué parte del cuerpo buscamos? —pregunté.

—No pensé en eso.

— ¿Y qué pasa si el asesino aún sigue aquí?

—Tampoco pensé en eso.

Blanqueé los ojos al escucharlo y comencé a escalar una colina formada por hojas y montones de tierra, oyendo como la respiración de Scott se agitaba debido al esfuerzo físico de escalar.

—Es reconfortante saber que pensaste bien en esto con tu típica atención al detalle —escupió con ironía.

—Tranquilo, Scott. Si el asesino sigue por aquí, siempre podemos arrojar a Stiles y tú y yo podíamos salir corriendo ilesos de aquí —bromeé, tratando de reconfortarlo.

Stiles se rió sarcásticamente.

—Qué divertida.

Ayudé al moreno a terminar de subir y lo guié hasta un árbol cercano, dejándolo apoyar su espalda contra el tronco mientras agitaba su inhalador.

—Quizá el del asma severa debería ser quien sostenga la linterna —propuso con la mirada puesta en la nuca de Stiles.

El pálido se tiró al suelo cuando los ladridos de varios perros irrumpieron el silencio en el bosque, provocando que Scott se tirara a su lago luego de un disparo de su inhalador y el moreno me arrastró con ellos para esconderme. Los tres observamos con atención las siluetas a la distancia, reconociéndolos como los montones de policías que Stiles mencionó.

— ¡Vamos!

Le lancé una mirada a Stiles cuando lo escuché, viéndolo levantarse del suelo y pasar por alto las súplicas de Scott porque no lo hiciera. Me levanté rápidamente y corrí en un intento de alcanzarlo, viéndolo caer al suelo antes de que estuviera siquiera un metro cerca de él.

— ¡Alto ahí! —Me detuve en mi lugar ante el potente grito, reconociendo rápidamente la voz y al policía que apuntaba a Stiles con su linterna—. Alto, alto —exclamó a los demás oficiales—. Este pequeño delincuente me pertenece.

Rápidamente me oculté detrás de un árbol, permaneciendo cerca de ellos para poder ver y oír lo que sucedía. Stiles se puso de pie, dándome la espalda y mirando a nuestro padre.

—Papá, ¿cómo estás?

— ¿Escuchas todas mis llamadas? —espetó, mirándolo desaprobatoriamente.

Stiles nunca ha sido el buen ejemplo de nuestra familia, en lo absoluto; ese puesto lo tiene mi hermana, Beca. Mientras que ella es perfección por todos lados, Stiles es... bueno, es Stiles. Y yo era un desastre comparada a mi hermana, pero al menos no volvía loco a papá como lo hacía él.

—No —respondió rápidamente—. No las aburridas.

Le di una mala mirada, sin poder creer lo que acababa de decir. Por amor al cielo y todo lo santo, ¿es en serio, Stiles?

—Se suponía que irías a recoger a tu hermana de casa de Scott —lo acusó, su mirada endureciéndose repentinamente—. Dime, por favor, que no trajiste a tu hermana contigo. Porque si lo hiciste, voy a--

— ¡No, no! No. Para nada —se apresuró a negar, alarmado, sabiendo mejor que nadie que tan sobre protector es papá con Beca y conmigo—. Fui por ella y la dejé en casa antes de venir. No está aquí. De verdad.

—Por tu bien, más vale que sea cierto —amenazó—. ¿Y dónde está tu habitual pareja del crimen?

Mis ojos registraron todo lo que podía ver entre la oscuridad de la noche, divisando la figura de Scott detrás de un árbol a unos metros, observando todo también. Si papá lo veía y le preguntaba algo, estábamos totalmente fritos porque Scott McCall es un chico bueno y un pésimo mentiroso.

— ¿Quién? ¿Scott? Está en casa —mintió—. Dijo que quería dormir bien para el primer día de clases. Estoy solo. En el bosque.

—Scott, ¿estás ahí? —preguntó papá, sin creerle a Stiles. Miré hacia donde sabía que se encontraba Scott, viéndolo ocultarse—. ¿Scott? —Apagó su linterna al no encontrar a nadie más, mirando a Stiles y tirando del cuello de su camiseta para que comenzara a caminar—. Bien, jovencito, te acompañaré hasta el auto. Y tú y yo hablaremos de algo llamado invasión de la privacidad.

Los policías siguieron con su búsqueda mientras papá se alejaba, regañando al único varón entre sus tres hijos y, una vez que los policías se alejaron de la zona, caminé en dirección a Scott.

— ¿Qué vamos a hacer? —me preguntó en un susurro.

Me encogí de hombros.

—Supongo que tendremos que encontrar la salida solos —respondí.

Scott asintió, colocándose la capucha de su chaqueta y llevando sus manos hacia la de mi sudadera para colocármela, acomodando mi cabello para que no tapara mi visión. Le sonreí un poco y comencé a caminar a su lado, oyendo los ruidos de los pájaros volando sobre nosotros y las ramas rompiéndose debajo de nuestros pies, sintiendo el frío calarme en la piel.

Se detuvo de caminar para agitar su inhalador en su mano derecha, sus ojos marrones mirando unos árboles al frente y un grito abandonando mi garganta cuando de pronto un montón de venados corrieron hacia nosotros, mandándonos al suelo. Cubrí mi cuerpo con mis brazos como reflejo, poniéndome de pie cuando el último de los venados corrió lejos de nosotros, dejándonos con la respiración agitada y el corazón latiendo tan rápido como si compitiera con una locomotora.

— ¿Estás bien? —preguntó con preocupación, tomándome por los hombros y cerciorándose de que estuviera sana y salva.

—Sí, estoy bien. ¿Y tu inhalador? —indagué.

—Salió volando.

Scott asintió una vez que estuvo seguro de que estaba entera y sin un solo rasguño en el cuerpo, sacando su teléfono del bolsillo para comenzar a buscar su inhalador por el suelo. Tanteé la bolsa delantera del hoodie y maldije por lo bajo al recordar que dejé mi teléfono en el auto, acercándome a Scott para ayudarlo y sujetando su muñeca con poca fuerza, buscando con ayuda de la poca luz que el aparato proporcionaba.

Pasé la vista por todos lados, tirando de la mano de Scott con bastante brusquedad para volver a iluminar lo que acababa de observar y ambos soltamos un grito de verdadero espanto al verlo.

Era el cuerpo. El maldito medio cuerpo.

Scott tiró de mí como reflejo, retrocediendo sin cuidado y ocasionando que cayéramos de espaldas hacia atrás, rodando por una colina. Mi espalda azotó contra el duro suelo al aterrizar y gruñí, adolorida, girando la cabeza a un lado para buscar a Scott.

Me puse de pie prontamente y él hizo lo mismo, comenzando a caminar. Lo seguí de cerca, cruzando un tronco caído que tapaba nuestro paso y deteniéndome en seco al escuchar gruñidos animales.

Maldición, lo que faltaba.

Giré lentamente hacia atrás para ver de qué animal se trataba, mis ojos abriéndose de forma exagerada cuando vi a un animal con ojos rojos como la sangre lanzarse encima de Scott. Caí al suelo al retroceder por la impresión, tropezando y sintiendo mi cuerpo tensarse cuando escuché su alarido de dolor al ser mordido por el animal.

Me levanté torpemente y tomé su mano, tirando de él con fuerza al ver como el animal comenzó a arrastrarlo por el suelo. Scott se puso de pie rápidamente y comenzamos a correr con prisa, tropezando un par de veces antes de conseguir salir del bosque luego de un rato y casi siendo arrollados por un auto que siguió su camino como si nada hubiese sucedido.

Expulsé el aire de mis pulmones en un suspiro, sintiéndome considerablemente más relajada a pesar de que casi habíamos sido víctimas de un accidente automovilístico pues estaba segura de que sería mucho peor estar en el bosque con ese enorme animal que está allí adentro.

Le lancé una mirada a Scott y lo vi levantar su sudadera y también la camiseta que usaba debajo de esta, dejando a la vista la mordedura que ese animal había dejado en su costado; era grande y sangraba demasiado, bastante repugnante.

Dejé de mirar la mordedura y lo miré a él, preocupada. Scott se bajó la camiseta para cubrir su herida y abrió la boca para decir algo, pero se vio interrumpido por un sonido proveniente del interior del bosque antes de que siquiera pudiera pronunciar una sola letra: un aullido de un lobo.

—Será... será mejor que vayamos a casa —balbuceé, nerviosa, mirando la oscuridad del bosque.

—Tú padre seguramente ya notó que no estás en casa —murmuró Scott.

Negué con la cabeza.

—No. Hay un maldito medio cuerpo aquí y él es el alguacil. Dudo que se haya quedado a asegurarse de que yo esté en casa —afirmé—. Anda. Comienza a caminar —apremié.

Scott asintió y juntos comenzamos a caminar por la carretera a un costado del bosque en medio de la oscura noche.

 

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Lily Collins as Brooke Stilinski.

Lily Collins as Brooke Stilinski

Dylan O'brien as Stiles Stilinski.

Dylan O'brien as Stiles Stilinski

Tyler Posey as Scott McCall.

Tyler Hoechlin as Derek Hale

Tyler Hoechlin as Derek Hale.

Colton Haynes as Jackson Whittemore

Colton Haynes as Jackson Whittemore.

Colton Haynes as Jackson Whittemore

Holland Roden as Lydia Martin.

Crystal Reed as Allison Argent

Crystal Reed as Allison Argent.

Crystal Reed as Allison Argent

Nina Dobrev as Beca Stilinski.

Nina Dobrev as Beca Stilinski

Steven R. McQueen as Parker Marshall.

 McQueen as Parker Marshall

Maia Mitchell as Danielle Marshall.

Maia Mitchell as Danielle Marshall

Danielle Panabaker as Caitlin Marshall.

Danielle Panabaker as Caitlin Marshall

JR Bourne as Chris Argent.

Jill Wagner as Kate Argent

Jill Wagner as Kate Argent.

Jill Wagner as Kate Argent

Ian Bohen as Peter Hale.

Ian Bohen as Peter Hale

 

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𝙇𝙊𝙑𝙀

𝙇𝙊𝙑𝙀. 𝘽𝙀 𝘼𝙁𝙍𝘼𝙄𝘿.

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MONSTERS // RUELLE

Tu corazón golpea como un tambor

La cacería acaba de comenzar

RUNNING WITH THE WOLVES // AURORA

Hay sangre en tus mentiras

THIS IS THE HUNT // RUELLE

Estamos yendo detrás de ti

No hay lugar para correr.

RUN BOY RUN // WOODKID

Mañana es otro día

Y no tendrás que esconderte.

¡Serás un hombre, muchacho!

Pero por ahora es tiempo de correr

SAFE AND SOUND // TAYLOR SWIFT FT. THE CIVIL WARS

Aférrate a esta canción de cuna

Incluso cuando la música se haya acabado