Chapter Text
¿Qué les puedo decir? Para mi desgracia vivo en una familia de estúpidos o al menos de gente que no piensa para nada en progresar con su vida, al parecer el único con un futuro brillante por delante soy yo.... Eso tampoco es favorable, aquí nunca voy a poder crecer, el único componente "inteligente" es quien debería estar por debajo de todos; el perro.
Ese perro es quien en estos momentos ocupa mi cabeza sin cesar y no lo puedo evitar ¡Ay, me salió con rima! Ejem, en fin, he intentando crear diversos artefactos para combatir esos pensamientos, para de alguna forma tener una relación normal con él, una amistad normal, pero cuando estoy a punto de librarme de ese sentimiento simplemente no puedo, me ofusco y niego rechazando el intento.Ya se me hace difícil vivir durante 22 años con 1 año imagínense todo ese tiempo negando amo... ¿Estar enamo?... Ugh, no interesa, sólo que es insoportable debo decir.
Bueno, ya que están aquí leyendo esta basura por alguien que debería estar haciendo algo mejor con su vida, como ustedes, les voy a contar mi proyecto; consiste en de manera leve, algo obvia como siempre, crear situaciones, escenarios y todo tipo de cosas que me ayuden a acercar el cánido a mí de la manera que quiero... No, no lo voy a decir en voz alta para su deleite, saben perfectamente a lo que me refiero y es a lo que vinieron ¿No? Pues lean entonces.
"Fase 1: Compartir algún pasatiempo que nos dure más de una sola vez."
Siempre que compartimos algo se termina arruinando o lo dejamos y ya, sólo espero que esta vez salga bien, no como cuando fui su mánager o como cuando hacíamos miel y nuestras abejas mutaron horriblemente...
— Rupert tú te quedas aquí y si algo sale mal te avisaré, ¿Entendido?
— Sí, si crees que vale la pena el intento... — Me observaba sentado allí en mi mesita, como si fuera superior a mí, altanero.
— ¡Ay, cállate! Maldito pretencioso. — Azoté la puerta tras de mí para que note mi descontento ¿Qué se cree? Supongo que se siente algo celoso, siempre que hablo de Brian termina haciéndome alguna de sus escenitas, como sea.
Bajé las escaleras algo silencioso después de cometer la torpeza de golpear la puerta, pero al parecer eso no despertó a nadie. Ugh, espero que la ropa no lo arruine, ¿Debería haberme puesto algo diferente? Estaba vistiendo mi mameluco ridículo que Lois compró, zorra inútil... Como comprenderán no fui el más preciso en temas de horarios así que elegí la noche para empezar mi proyecto, tampoco fue muy inteligente por mi parte. Me senté junto al albino que ni me notó, estaba viendo algo en la caja idiota: las noticias. Vaya, que sorpresa...
—¿Todo lo que haces es aburrido o qué?
—¿Y tú todo lo que haces es molestar? — Me crucé de brazos, me está haciendo difícil el actuar, casi que me olvido la finalidad del plan al estar siendo un idiota conmigo. — ¿No puedes dormir?
— No, por eso bajé. El gordo y Lois están tan dormidos que ni siquiera me oirían quejar. ¿Por qué ves las noticias a las 2 de la mañana?
— Porque a esta hora es cuando los del noticiario saben que los ven o los solitarios o los borrachos. — Buen punto, este horario es uno muerto en programación, lo más interesante es ésto o los Tevé compras. — Se la pasan equivocándose o haciendo segmentos estúpidos.
— Huh... Tiene sentido... ¿Tú qué vendrías a ser?
— Ambos... — Me enseñó una botella de licor en la mano y hasta ese momento no había notado que estaba ebrio, jajaja que idiota.
— Más bien un tercer grupo: patético, ¡JAJAJAJAJA! — Me estallé de risa, no pude evitarlo.
— Cállate marica... — Le dio un último trago a su botella para lanzarla al suelo, siquiera la rompió porque cayó en la alfombra... heh, no puede ni romper bien una botella. — Ugh, mi cabeza... — Se echó con su cabeza apuntando hacia mí a la vez que frotaba su entrecejo, actué por instinto y no pude evitar aprovechar para acomodarla sobre mis piernas acariciando sus orejas, es mi parte favorita de él.
Mí corazón latía rápidamente y mis mejillas se calentaban, pero gracias a la obscuridad de la sala sólo iluminada por el televisor no creo que se haya notado, o eso espero. — ¿B-Bebiste mucho, eh? ¿Cuántas veces a la semana haces esto? — Me acerqué un poquito para oler su colonia que estaba mezclada con la fragancia del licor, hay veces que cuando está en peor estado ni lo puedo sentir cerca mío de la peste que trae, pero hoy eso se me hace hasta agradable, quizás porque aún no vomitó o consumió demasiado.
— Al menos 4 o 5... Cuando tengo un mal día... — Ahora miraba a la pantalla, aunque sé que para evitar mis preguntas.
— Vaya, entonces todos tus días son malos... — Sé que tiene problemas con el alcohol pero esto... Ya sería un poco más preocupante. Aún así debo seguir manteniendo la compostura, por ello sólo respondí ácidamente. — Me das más pena que antes.
Ahora sí volteó la vista a mí enfadado para darse nuevamente la vuelta. — Voy a ignorar eso y básicamente sí... — Volvió a frotarse el entrecejo. ¿Le dolerá la cabeza? — Ugh... Stewie, mejor vete a dormir...
— ¿Y si vienes a dormir a mi cuarto? — Se me escapó de los labios sin intención de decirlo en voz alta, pero lo hecho hecho está, sólo queda seguir y no terminar de arruinar el plan. ¡Qué imbécil que soy, por Dios!
— ¿Q-Qué? No....
— ¿Quieres que Lois y Peter te vean ebrio a los pies de su cama?
Hizo unos momentos de silencio, creo que buscando excusas que jamás encontró. No las había, sabe que después empezaría el interminable cuestionario de Lois y Peter, lo cual es evidente que no desea. — Bueno no... Está bien, tú ganas.. — Se sentó de nuevo, no tenía planeado llegar tan rápido a la fase 4.
"Fase 4: Dormir juntos sin segundas intenciones."
Al menos ya descubrí algo que podríamos compartir: ver televisión de madrugada, algo es algo, pero deberíamos volverlo a hacer para que sea un paso tachado del plan.
— Espera un segundo aquí. — Viéndolo muchas veces al punto del coma etílico tuve que googlear algunas soluciones o bien para quitarle los efectos rápido o para que al otro día no se estuviera quejando como animal herido, así que me encontraba en la cocina cargando un vaso con agua para llevarlo con él y así no tener que oír sus quejidos mañana. — Ten, tómatelo todo. No tiene nada raro, es sólo agua. — Se lo entregué y luego de ver el vaso confundido un segundo se lo bebió.
— Bueno vamos, debes descansar.
— Sí claro, Mamá.
— Ay, ya para...
Me empujó y ambos subimos las escaleras sin hacer mucho ruido. Escalé mí cama con algo de dificultad y sentí como Brian tras mío se subía también, Rupert me miraba a lo lejos juzgando como si yo fuera algún tipo de prostituta, ¡JA! No menos que él. Me acurruqué pero no sentí que él se tapara junto a mí y de hecho nunca lo ha hecho, al menos no en casa y supongo la razón, pero en este estado... Debería aprovecharlo.
— Oye, Brian...
— ¿Mmhh...?
— ¿Por qué no te tapas?
— Estoy bien así, además sabes que eso...
— Vamos, sólo una vez...
No podía ver su rostro porque estaba de espaldas a él, pero pude, al oír un suspiro, imaginar su cara de resignación al caer ante mí, mas le vale que así sea. Algo entró entre mis sábanas, lo sabía... no pudo resistirse... Pero no esperaba que hiciera lo que hizo, me tomó de la cintura y la rodeó atrayéndome a su torso, colocando su brazo libre bajo mí cabeza para que lo use cual almohada. Mi latido cardíaco iba en aumento debido a lo inesperado de la situación, fue como cuando nos despertamos una mañana en un hotel lejos de casa, él lamía mí oreja dormido hasta que me despertó el maldito teléfono, aunque en ese momento no sabía en quién se convertiría Brian para mí. Mi yo de ahora se vuelve loco por cada oportunidad perdida que tuve en el pasado.
El calor en mis mejillas también salió de mis cálculos, creí que estaba listo para esto pero alborota todo mi ser como siempre. Como pude caí en el mundo de los sueños, aunque mi sueño estuviera fuera de mi cabeza y junto a mí.
