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Los brillantes rayos del sol pasaban a través de las cortinas blancas de su cuarto. Algo de lo que ella le molestaba un poco, solo le interrumpía su tiempo de sueño, o el tiempo extenso que podría prolongarlo.
A veces pensaba en dar una queja a los que diseñaron está casa y exigir algunas cortinas menos transparentes. Aunque, tampoco es que podía simplemente criticar cosas en este lugar, después de todo era en parte construida y diseñada por la familia Yeon. Es como si se estuviera auto-criticando.
Además, su voto era insuficiente contra la mayoría de todos sus compañeros y amigos —al manos la mayoría—, por lo que solo podía resignarse a tenerlas en cada mañana al levantarse.
Al menos intentaría tal vez comprar unas a parte…, pero sería mal gastar sus puntos para alguien que no se queda en un solo piso de la torre.
Se levantó de malas ganas. Se apresuró en sentarse en la cama, todo con tal de no tener la luz del sol artificial hecho por Shinsu en su cara.
Al estar sentada al borde de su cama, estiró la parte superior de su cuerpo sin moverse mientras sacaba parte del insomnio de su cuerpo con un largo bostezo.
Se paró en seguida para mirarse al espejo, solo para encontrarse con su imagen echo un desastre; su cabello completamente desordenado y alborotado, su camisa rosa delgada de dormir que parte de una de las tiras estaba debajo de su hombro y unos shorts de color caqui desabrochado.
Hasta ella misma era conciente de la muy desvergonzada imagen que estaba viendo en el espejo. Un completo desastre si su familia viera una imagen como está de su parte, sería una deshonra para los Yeon.
Aún así, el lado bueno de esto es que ella podía apreciar mucho su atractivo que era muy atrayente para cualquier hombre en la torre. Nadie se podría resistir a una chica como ella.
Bueno…, todos menos uno.
“No estoy interesado en tu cuerpo.”
Esas palabras pronto inundaron su cabeza y su humor había comenzado ponerse de malas. Podía sentir que su cuerpo ardía y su sangre hervía como un fuego abrasador. Las llamas de su odio por ese chico volvían a manifestarse.
Se calmó rápidamente para no caer ante sus emociones. Siempre era algo que ella nunca ha sido muy buena, sus llamas eran tan peligrosas y le costaba controlarlas, ese era un defecto MUY grande de ella.
Dejando eso de lado, sus pensamientos volvieron a ese joven que la había menospreciado antes. Lo que la puso de nuevo molesta.
Ese mismo joven era Jue Viole Grace, un candidato a asesino y miembro de FUG.
No es que le importara realmente lo que fuera que esté pensando él, después de todo era alguien de ese grupo que va en contra del rey Jahad y las 10 familias de la torre, y ella era un Yeon, lo que los convertía en enemigos. Y aún así, ambos ahora pertenecían al mismo equipo… Vaya ironía de la vida.
Cuando se trataba de él, es de los que más le costaba mucho mirarlo como un compañero confiable, mucho menos un amigo.
La noche en la que fue la última parte de las pruebas del piso 20, esa noche había dado tratado de buscar al menos intenciones ocultas detrás de su comportamiento tan distante hacia todos, y de ella, después de todo habían compartido cuarto esa noche.
Dejando la parte en la que ella pensó por unos momentos que él era una chica por haber estado en el mismo cuarto. Yihwa creyó que él no tenía problemas con estar los dos en un mismo espacio porque planeaba algo con ella, entre esas sería ir tras su cuerpo como cualquier hombre al estar con una chica atractiva.
Él había negado eso, y ella lo podía haber dejado pasar e incluso le dió un respiro, pero que él la haya rechazado directamente con decir que no le interesa su cuerpo, eso era algo que lastima su orgullo como mujer.
Eso siempre la hacía hervir de malas. No dudaría en acabar con el peligroso Jue Viole Grace. Solo esperaba que él se pusiera en contra de ella y los demás, entonces tendrá la oportunidad y vía libre de ir contra él, pero solo había un obstáculo.
Todos no tenían ningún problema con él.
Es cierto que Viole los ayudó, pero no comprendía cómo todos confiaban mucho en un miembro de FUG, al menos no deberían de bajar completamente la guardia.
—Que pesadilla… Realmente será una larga subida con ellos.
Suspiró pesadamente con resignación hacía la cruel situación en la que se encontraba, aunque sabía que ya era algo tarde para replantearse la idea de buscar otro equipo.
Ha pasado una semana desde que llegaron al piso 21 y están viviendo cómodamente antes de las pruebas para pasar al siguiente. Y por mucho lo que piense de cada uno de ellos —quitando a Viole—, les ha agarrado algo de cariño que no puede simplemente dejarlos.
Volvió a mirar a su complicada imagen en el espejo. Verse al espejo una vez más solo le provocó la idea de tomar un baño cuánto antes y cambiar para ir con los demás.
Hoy le tocaba hacer el desayuno y ya eran pasadas de las 9 a.m., eso le despertó la mente para auto decirse debía de apresurarse de arreglarse.
No le gustaba oír siempre las quejas de los demás hacía ella sobre porque "no cumplía" el turno de sus deberes —cosa que siempre lo hacía, pero ella no se percataba algunos fallos que generaba—, aún así trataba de hacer su mejor esfuerzo.
Algo que nunca ha tenido muy buena experiencia suya es en la cocina, pero de todos modos había aprendido lo suficiente como para poder hacer algo que pueda estar en los estándares normales.
Al menos así tendrá buenos puntos hacia el resto y que vean mejor su lado bueno.
Lo que había parecido minutos fueron más de media hora para terminar de arreglarse para salir de su habitación.
Ya habían caído poco después de las 10 a.m de la mañana y la razón de eso fue más por mero capricho de ella.
Se había arreglado demasiado para verse lo más presentable y hermosa como siempre, y no es que ella lo deseaba tanto —en parte también—, pero al ser de la familia Yeon, su imagen era importante y quería tratar de representar su familia de la forma más refinada posible con lo que tenía.
Para este día decidió usar un vestido blanco que llegaba hasta las rodillas, tenía dibujos de flores rosas similares a la flor de su familia, mientras se había puesto unas medias de pies a cintura. Y unas zapatillas de cuero blancos.
Arregló su cabello en unas pequeñas trenzas en la parte superior, pero el resto lo tenía suelto hasta por debajo de su cintura. Todo eso sin olvidar su diadema con el símbolo de su familia por encima de su cabello.
No hay mejor forma en el que pueda hacer el almuerzo de todos que estar muy bien arreglada.
En cuanto llegó a la puerta que conducía a la cocina, comedor y sala, esperaba la oleada de halagos hacia ella por su aspecto tan encantador que se mostraba. Sobre todo de parte también de Miseng y Goseng que también eran las chicas del grupo y que también les gustaba las cosas lindas.
Quería restregar su imagen atractiva en el mismo Viole para hacerlo cambiar de opinión en lo que piensa de ella, eso sería algo que pagaría todos sus puntos para lograr oír de su boca.
Sin embargo, en cuanto cruzó la puerta y con el pensamiento a flote de ser el centro de atención lleno de halagos, todo fue completamente… diferente.
— ¡Por fin te resignaste a levantarte de tu cama lanzallamas! —exclamó Wangnan.
—Ya era hora que vinieras… —Arkraptor la miró con indiferencia mientras ponía un pan en su boca
—Buenos días. —Horyang la saludó con naturalidad.
—Sra. Yihwa, ven rápido. Te guardé un asiento al lado. —Miseng le sonrió mientras señalaba la silla que estaba su lado.
—Yihwa, ven rápido o se te enfriará tu parte del desayuno. —Goseng le habló estando aún lado de Miseng
— ¡Se ve que eres una floja por venir hasta ahora…! —recibió un ataque de parte de Prince, quien estaba sentado entre Horyang y Arkraptor.
Ella se quedó parada con los ojos en blanco mientras trataba de procesar las cosas.
Ciertamente había conseguido tener la atención de todos, pero solo oía una variedad de comentarios en que no hablaba de la vestimenta de ella. Aunque, si lo pensaba muy bien, eso debería de ponerla algo molesta.
Sin embargo, eso ya no le importó cuando ella vio en como todos estaban sentados en la mesa. Cada uno desayunando de lo que parecía ser huevos revueltos, estrellados, otros con algún ingrediente extra, como opcional también veía pan tostado a la perfección en el centro de la mesa. Todos agusto mientras tenían por su lado jugo de naranja.
Todos parecían estar disfrutando de un agradable desayuno y ella parecía ser la persona apartada que había llegado a irrumpir ese agradable sabor mañanero de la comida. Eso le hizo molestar, más que ninguno le haya puesto atención a su ropa o su imagen atractiva. No, de hecho, lo que más le parecía molesto y confuso fue…
— ¿Qué pasa aquí? —preguntó sin tratar de ocultar su malhumor— ¿Cómo es que están desayunando?
Un gracias silencioso fue lo único que pudo darle a Wangnan por disponerse en querer responderle, y sin alargar nada.
Aún así no le gustaba su mirada de molestia y con aire de superioridad.
—Se supone que hoy te tocaba hacer el desayuno, y eso tenía que ser a las ocho de la mañana.
—Si, eso lo sé —dijo ella, resentida contra la acusación del pelirrubio—. Aún así, me vine rápido a preparar el desayuno de igual forma, aún si es un poquito tarde.
—Eso no es excusa para despertar cuando se te da la gana. Por eso decidimos que como castigo no te íbamos a levantar de la cama —agregó Wangnan señalandola desde su asintió mientras iba masticando su comida—. Por eso se decidió en almorzar antes que despertaras.
— ¡Eso es una tontería! —Yihwa se le estaba hirviendo la sangre de la ira— ¿No puedes hacerle eso a una joven como yo?
—Ese no es mi problema —le habló con un tono de burla pesado mientras volvía a poner comida en su boca—. Aunque, al menos es parte buena. Nos salvamos de no desayunar hoy con nuestro desayuno carbonizado por tí.
Entre burlas que decía Wangnan, no notaba el disgusto que la chica estaba teniendo hacia él. De igual forma no era la única que sentía eso, sino Goseng, pero la razón era diferente.
—Oye Wangnan, no sigas hablando con la boca llena —se acomodó los anteojos con molestia—. Es de mal gusto y solo arruinas el desayuno.
El chico pelirrubio ni le tomó importancia al consejo de Goseng, siguió mandando sus miradas de idiota y molestia hacia Yihwa y ella solo deseaba por primera vez usar sus llamas para quemar intencionalmente su almuerzo.
El siempre le gustaba burlarse de ella y eso le irritaba mucho más, al igual que el resto no parecía detenerlo. Todos estaban muy enfocados en su desayuno, aunque Miseng parecía querer decir algo al respecto al verle con su mirada preocupada.
Había preparado algo de Shinsu para lanzar hacia el desayuno del pelirrubio, pero antes de hacerlo fue detenida por las palabras de una persona.
—Yihwa, toma asiento. El desayuno aún está caliente si te apresuras.
Una voz natural y tranquila le habló cerca de ella, está persona se encontraba al frente de donde estaba parada, pero sentado a espaldas suya. Estando al otro extremo de la mesa, lo opuesto de donde estaba Wangnan.
Su humor siguió estando de malas y más al oír a la persona que le habló. Bajó la mirada, solo para encontrarse con esa larga cola de caballo.
Ese mismo de allí no era nada más que el miembro de FUG que estaba en su equipo, Jue Viole Grace, la misma persona que inundó en sus recuerdos en su cuarto.
Verle le hacía sentir lo mismo de siempre, desprecio, inseguridad y miedo. Aún así, esas tres emociones se mantenían a ralla al solo recordar las pocas veces que él ha dado una buena impresión para no desconfiar en él, pero eso no era algo de lo que ella pueda fiarse siempre.
Un miembro de FUG siempre será un miembro de FUG. Un enemigo de Jahad y de las 10 familias, lo que implica que ella puede estar en peligro si lo tuviera cerca.
Ante él, no podía por ahora hacer nada y solo se resignó a seguir el consejo de ese tipo a regañadientes.
Yihwa sentó en el asiento que Miseng le había apartado desde el principio, pero ahora no se atrevió a mirarla, más solo trató de ser lo más amable con ella.
La presencia de Miseng no fue lo suficiente como para tranquilizar a Yihwa en cuanto supo que su asiento estaba antes del que se encontraba Viole.
Se sentó algo inquieta ante la situación de tener cerca a ese tipo, pero trató de no verle a la cara e ignorando los comentarios de Wangnan que seguía con la boca llena, y Goseng regañandolo.
—«Definitivamente la peor mañana…»
Hizo aun lado su cabello, poniéndolo detrás de su oreja izquierda mientras agarraba con el tenedor el huevo revuelto de su plato.
Está muy delicioso.
Eso es lo que pensó cuando dió el primer bocado sin interrupción alguna. Y su pequeño humor había mejorado un poco, pero no lo suficiente para olvidarse de que no era su desayuno el que era delicioso, sino de alguien más.
—Dudo mucho que ella le guste mucho de este desayuno —esta vez Prince habló y un poco desinteresado por Yihwa—, pero no es digna de cuando hablamos de cualquier cosa que no tenga que ser suya.
—Yo como lo que pongan en el plato… y aún estoy molesta porque me quitaron mi tarea sobre hacer el desayuno hoy.
Pronto volvió a oír comentarios que venían Wangnan, pero estaban medio obstaculizados de comida en la boca. Por esta vez trató de no tomarle importancia los comentarios él hacia ella. Al menos Goseng seguía regañando a Wangnan por hablar con la boca aún masticando.
El resto parecían hablar de lo tonto que parecía Wangnan hablando con comida en la boca. Arkraptor y Prince eran los que más veían como tonto al pelirrubio que no desaprovecharon hablar mal de él.
Cuando estaba por dar otro bocado se detuvo cuando sintió una mirada. Pensaría que era la de Miseng, pero desafortunadamente no lo era.
La mirada puesta en ella era de la otra persona que se hallaba por su derecha. La del mismo Viole. Aunque no lo disimula —y seguramente él creía que no había notado su mirada—, él la estaba observando.
Yihwa podía sentir la mirada que él estaba poniendo sobre ella, como si estuviera estudiandola meticulosamente. La estaba poniendo muy nerviosa desde adentro.
¿Ya estaba planeando en acabar con ella aquí mismo o más tarde?
Por más que odie admitirlo, él no sería tan tonto como para hacer algo así, y en medio de los demás.
¿Acaso esperaba algo de ella?
¿Intentaba ver la reacción de ella sobre él desayuno?
¿Tenía interés sobre que pensaba ella con haber probado la comida?
Fue justo en el momento en que ella estaba por usar su tenedor y agarrar algo del huevo revuelto del plato, fue allí donde en su cabeza sonó un click.
Recordó parte de las molestas palabras de Wangnan cuando había llegado. Algo llamó su atención mientras dejaba el tenedor sobre la mesa y suspiró con pesadez.
— ¿Puedo preguntar algo? —hizo una pequeña pausa con la cabeza bajo—. ¿Quién hizo el desayuno?
El resto de los demás prestaron atención en la joven mientras ésta mantuvo la cabeza hacia abajo, esperando la respuesta que buscaba en alguno de los presentes, y sobre todo de Viole en especial.
Sorprendentemente fue Miseng quien le dió la respuesta a su pregunta, y viendo cómo la niña mostró con una expresión complacida y alegre, esto solo la puso mucho más inestable desde adentro.
—El Sr. Viole se ofreció hacer el desayuno, dijo que como no habías despertado decidió en hacerlo por su cuenta.
—Para ser la primera vez que cocina no lo hizo tan mal. —Arkraptor agregó, teniendo su intención de aportar con una opinión.
—Sin duda, me sorprendió mucho que también fuera bueno cocinando —Wangnan con una sonrisa—. Siendo fuerte y también cocinero. Que envidia. Haha.
—Al menos mucho mejor de lo que nos ha dado Yihwa. Después de todo, su cocina la quema completamente.
Esta vez fue Prince quien se decidió en atacar a la chica con sus palabras mientras la observaba.
Miseng pareció algo molesta por el recién comentario de Prince, cosa que él también se sintió algo intimidado por ella cuando recibió su mirada para que no dijera nada.
Lo peor que podrían hacer sería en hacer enfadar mucho a Yihwa, sabiendo muy bien que ella tenía un carácter y temperamento que era aterrador.
Ese detalle fue recordado rápidamente por los que eran los principales responsables en encender la mecha de la dinamita que estaba en la mesa. Lo recordaron bien cuando vieron como Yihwa puso las manos sobre la mesa mientras se paraba.
No tardaron en ponerse en guardia con mucho temor mientras una imagen de ellos siendo incinerados llegaba por sus mentes al verla ya parada. Era peor cuando no lograban verle bien la cara para saber sus intenciones, la tenía aún hacia abajo.
El resto estaba algo nervioso y curioso por lo que estaba por venir, pero lo siguiente fue algo que ni nadie ni la misma Yihwa habría esperado hacer, al menos no de forma intencional.
—Voy a salir.
Fue lo único que se le apeteció decir, al igual que también usarlo para huir de allí lo más rápido posible.
Hizo a un lado la silla y se retiró del comedor para dirigirse a la puerta principal.
Su salida fue de lo más silenciosa, excepto en la parte en la que la puerta la cerró con un poco de fuerza hasta oírse en toda la casa.
Cualquiera que no fuera ella sabría muy bien que estaba de muy mal humor. Tal vez no se le podía reflejar bien en su rostro ahora mismo, pero en su interior albergaba un profundo enojo que accidentalmente se manifestaba sus llamas.
Todos los regulares que pasaban cerca de donde estaba se asustaron al verla con las llamas visibles a su alrededor.
Ella sin darse cuenta, todos estaban por un lado, dejándola que pase y manteniendo una distancia segura para ellos y no quedar completamente carbonizados.
Al dar media vuelta tomó el ascensor del lugar, alejándose lo más posible de allí hasta al menos desahogarse un poco.
