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Capitulo 1: El Juicio de Sirius Black
Draco y su madre llegan a la mansión Malfoy. Un lugar situado en Wiltshire al suroeste de Inglaterra. Una hermosa mansión solariega con extensos terrenos lleno de flora que la propia Lady Malfoy se encarga de cuidar con todo el amor que una dama de sociedad pueda dar. Malfoy Manor sin duda alguna era una de las arquitecturas más envidiadas entre los sangre pura de la sociedad inglesa.
Aun conociendo toda la importancia y belleza que los terrenos poseían, se sentía vacía. A pesar de estar intacta y resplandeciente como el primer día en el que se mudaron los primeros Malfoy’s de Gran Bretaña, había perdido esa calidez. Cualquier signo de hogar se capia a pedazos con cada segundo que Draco veía a Lucius y a Blaise hablando.
Se había ido sin él y su madre. Recogió a Blaise y regresó… como si ellos dos no fueran parte de su familia.
¿No es gracioso? Mientras los Black se desviven por la familia, los Malfoy… los Malfoy se desviven por la reputación, el poder… el qué dirán. Es por eso que perdió el amor de su padre, porque no se ajustó a la imagen perfecta como lo hizo en su otra vida.
Y dolía, pero ese fue su sacrificio. Su recompensa era verlo vivo.
Además, Blaise podría heredar los terrenos, pero nunca las protecciones o la magia antigua de los Malfoy. Podría soñar despierto en ser llamado un Lord, pero jamás lo sería. Draco era el único que podría llegar a tener ese puesto. Lucius ni nadie podría quitarle a Draco lo más importante que todo sangre pura valora: su sangre. Ese era su consuelo.
Podría decirle adiós a la mansión, el dinero y el apellido, pero nunca a su sangre.
Y daba igual. Ahora la mansión Malfoy solo era una simple mansión. No era más su hogar. Su hogar estaba dividido en muchas personas que ahora mismo también estaban llegando a sus propios hogares y eso estaba bien. No se podían quedar en Hogwarts por siempre.
“Madre, me apetece contarte todo mi año en el jardín” dice mientras su mano se va a su túnica. Toca un filtro de paz y se adelanta sin esperar la respuesta de Narcissa. Al llegar al jardín, se toma el filtro de paz. Debía de estar concentrado para cosas más importante.
Sirius Black, por ejemplo. Debía comenzar a planear el como pedir un juicio y que testigos importantes podían tener.
El sistema judicial del mundo mágico se regía principalmente por el Wizengamot. La familia Malfoy tenía un asiento en tribunal mágico, por ello, Draco había aprendido todo lo que se debe de saber del sistema mágico, las leyes que existen y todos los personajes más importantes a los cuales respetar o ningunear cuando se convierta el Lord Malfoy que antes aspiraba a ser.
Esos conocimientos le van a permitir ayudar a Sirius. Desconocía si los Black tenían un asiento, lo más seguro es que sí o tal vez no. Incluso podría apostar que los Potter tenían un asiento. Sería cuestión de averiguar, pero por ahora… por ahora debía centrarse en convencer a su madre.
Lady Malfoy podía tomar el asiento Malfoy.
“¿Te gusta?” pregunta Narcissa con tranquilidad.
Draco se exalta y se gira a verla. Su madre se acerca orgullosa hacia su hijo. Draco se deja mimar antes de mirar hacía donde ella mira. Por primera vez nota algo que no es frío en ese lugar.
El jardín estaba completamente cambiado. No había manera de describirlo, pero era… menos intimidante. Las decoraciones sangre pura prácticamente habían desaparecido y se habían agregado decoraciones de mariposas y hadas de madera. Las flores, que sus amigos habían plantado, habían sido acomodados en posiciones más ordenadas y que daban un sentido elegante al lugar. Lo único que permanecía del antiguo jardín eran las rosas doradas.
“¿Qué? Está todo muy hermoso. Incluso no se nota que Millie le prendió fuego a la mitad de las cosas” comenta Draco mirando alrededor. No hay mucho entusiasmo en su voz por los efectos de la poción, pero si no hubiera consumido del filtro de paz estaría totalmente emocionado.
“Logré por fin que tu padre metiera a los pavos a otro sector lejos de mis rosales” explica su madre orgullosa “Y quité toda la decoración que podría ofender a la señorita Granger ¿te gusta?”
“Gracias” dice sincero “Por intentarlo todo este tiempo. Yo… yo lo lamento tanto” comenta incómodo “Si padre y tu tienen problemas por mi cupa, lo siento demasiado… pero yo… yo…”
Es abrazado por Narcissa y suspira.
“mamá” la llama.
“Cariño. Acá estoy. Nunca me iré” su madre dice eso pensando cuando sufría su hijo en ese momento, sin conocer que su preciado tesoro desde hace dos años vivía a base de filtros de paz y estrés “Y los problemas con tu padre no te deben de importar. Solo a nosotros ¿bien? Tú eres un niño, no deberías preocuparte de estas cosas. Además, estaremos bien. Sé perfectamente que tu padre nos ama a los dos. Lo sabes bien, ¿verdad?”
“Sí” dice “Ustedes son de las pocas parejas que se casaron por amor y que yo soy su hijo más deseado”
“Bien, cariño. Nunca te olvides de eso. Ahora tu padre está muy ocupado con sus cosas, pero te ama demasiado y esas es su forma de demostrarlo. Él no tuvo una vida muy fácil, pero llegará un momento donde el abra los ojos. Lucius jamás querría perdernos. Lo sé”
Draco asiente confiando en su madre.
“Ahora, vamos. Aclaremos que pasa con Sirius” pide.
Ambos Black toman asiento. Su madre manda a pedir galletas y té. Cuando llegaron las cosas y el té de Draco estaba sumergido en leche, la conversación inició.
“mami” comienza Draco buscando la manera de ablandar el corazón a Narcissa Malfoy.
“Draco Malfoy” habla su madre “Circe, tú nunca me llamas mami ¿qué hiciste?”
“Sirius es inocente” dice Draco de golpe, mucho más avalentonado “Y lo ayudé por muchos meses” confiesa.
Su madre no parecía sorprendida por lo primero, pero al mencionar lo segundo provoca que dejara su té de lado. Coloca la tasa junto al pequeño platito en la mesa y se acomoda en su asiento mientras frunce el ceño.
“Cariño, vi el Profeta” habla seria “Las fotos de Peter Pettigrew están allí. Además, tu tía Andy me envió una carta comunicándome sobre eso. Lo que quiero saber es ¿cómo exactamente lo ayudaste? ¿Por qué te interesaría hacerlo?”
“Mami” repite.
“Dragón” advierte una vez más “No ganarás nada con eso”
Draco suprime una queja. Mira a su té con leche y se muerde el labio.
“Cuando él me secuestró… bueno… No es que yo haya planeado mi propio secuestro” decide iniciar por lo más importante.
“Explícate ahora o estarás castigado el resto de tus vacaciones” dice molesta Narcissa “Porque te advierto una cosa, Draco Lucius Malfoy Black” el mago rubio se encogió en su asiento al ser llamado por su nombre completo “Si tú realmente has tenido algo que ver en tu desaparición en Hogwarts provocándome una crisis nerviosa y los peores días de mi vida, juro que no solo estarás castigado. Le tendré que dar la razón a tu padre y perderás la confianza que te puse el año pasado”
“Madre, jamás sería capaz de algo así” dice con sinceridad “El secuestro solo fue idea de Sirius. Es un idiota. Lo conoces desde años, debes de saberlo ¿verdad? Es un hombre muy impulsivo. Gryffindor de pies a cabeza, padrino de alguien todavía más Gryffindor, es como que el rojo los idiotiza o algo peor”
“Draco” dice su madre mucho impaciente “Sigue” ordena.
Draco tragó profundo. Realmente había tocado una fibra nerviosa en ella.
“Sirius me había secuestrado porque buscaba mi ayuda. ¿sabes que Pettigrew es un animago?”
“Por supuesto. Tú tía Andrómeda me dio muchos detalles el día que llevaron a Sirius al ministerio. También dijo que Dora ayudó a Sirius en muchas cosas y que Sirius es un animago. Un perro negro. El famoso Blackie que se extravió un mes antes de que acabaran las clases en Hogwarts. Me pidió que fuera a ver todo, pero claramente dije que no”
Draco toce “Sí, bueno. Esa no fue mi idea. Dora sí que se arriesgó mucho llevándolo a su casa”
“Continua, dragón” ordena Narcissa molesta.
“En el tiempo que estuve secuestrado, realmente no fue terrible” trata de bromear.
“Regresaste con varios cortes y tuvimos que traer a un medimago a Hogwarts porque en tu estado llevarte a San Mungo era peligroso ¿qué hubiera pasado si hubiera sido terrible? Incluso tu padre estaba asustado cuando tu padrino te cargó en brazos mientras estabas completamente desmayado”
“Madre, por favor. Lo siento, ¿bien? No es como que yo hubiera deseado que todo eso pasara. Merlín, juro que ni la mitad de las cosas que viví este año las planeé yo. Solo tengo mala suerte” dice Draco frustrado “Casi me desmayo. Peleé con Sirius para tratar de escapar, porque en verdad no planeé mi propio secuestro y él hizo el hechizo de piernas de gelatina y yo le rompí la varita”
“mi pobre bebé” dice Narcissa afectada por esas palabras.
“Por eso cuando hablamos y dejé de verlo como un asesino de muggles… no podía curarme. No teníamos una varita en ese momento” miente “Y cuando se nos ocurrió llamar a Dora, ya había pasado mucho tiempo y la infección era ya terrible ¿bien? Realmente Sirius no es alguien malvado. Sirius es inocente y quise ayudarlo, porque a la familia nunca se abandona. Me dijo todo y debemos hacer algo para ayudarlo, por favor”
“Él abandonó a la familia, Draco” responde Narcissa antes de suspirar cansada y dolida. Había rencor “Realmente estoy amando el gran corazón que estás demostrando, hijo… pero no puedes simplemente meterte en estos problemas. Saldrás lastimado y eso no es lo que deseo. Además, Sirius no es un hombre inocente. Jamás fue un hombre así de noble como creen los Gryffindor’s que son. Te puedo asegurar que ha lastimado de formas que no sabes. No quiero a ese tipo de hombre como tu tío”
Draco suprime una mueca. Narcissa tenía un rencor profundo por Sirius Black. Los escritos de Regulus Black le llegan. Su madre fue demasiado cercana al menor de los Black. Era claro que ella no querría ayudar a la persona que lastimó terriblemente a su primo menor.
“Lo sé. Pero es que es mi tío. Tu primo” añade, aunque fuera obvio “Y realmente me dio pena. Mucha lastima. Y Peter Pettigrew era un animago transformado en una rata que se hacía pasar por la mascota de Ron Weasley y yo tenía acceso a la sala común de Gryffindor. Iba a ser fácil. Nadie saldría lastimado, lo juro. Si solo supieras toda la historia.”
“Merlín” dice Narcissa resignada “Cuéntame. Te escucharé”
Draco tenía determinación a convencer a su madre. Con la mente en frío comenzó a pensar que podría usar a su favor. Miró a su madre. Ella estaba muy en contra. Debía ser muy cuidadoso.
Comenzó a contar todo. No trató de meter a Severus en nada, por las dudas. Por ese motivo, decidió manipular una parte de la historia, no demasiada para hacerla inestable. Habló sobre Sirius dudando de uno de sus amigos, porque había información que los mortifagos sabían sin ninguna razón. Habló de como Sirius decidió que Pettigrew sea el guardián de los Potter a último momento, ya que, Lupín no podría tomar ese papel por una enfermedad que lo debilitaba cada cierto tiempo. Habló sobre ese día. Contó como Sirius fue tras de Pettigrew y este decidió hacer un show que inculpaba a Sirius.
Después de eso. Draco miró a su madre. Quiso maldecir de decepción al ver que ella no sentía lastima por Sirius. Sus ojos seguían siendo fríos y apáticos. Una verdadera Slytherin.
“Es por eso que debemos ayuda a Sirius, madre. Está completamente solo en el ministerio” comenzó para confirmar lo que ya sabía.
“Y ahora quieres que Andy y yo ayudemos a Sirius con el juicio” susurra molesta “Andy seguro aceptará, pero yo… lo siento Draco, Sirius para mí ha muerto hace muchos años. No puedo simplemente ayudar a alguien que tanto daño hizo a mi familia”
“Lo sé. Madre, sé que fue un idiota” su madre no le corrigió ese lenguaje “Y que abandonó a la familia para ir a vivir con los Potter. Él me lo contó y también me enojé tanto, pero… no lo hago solo por él. Merlín, no soy un Hufflepuff bueno. Lo hago más por mi Harry” dice lo último sin pensarlo.
Su madre se queda quieta por eso. Sus ojos grises azulados se avispan al mencionar a su amigo. Un nuevo interés apareció en su madre. Lo que buscaba. Ahí estaba la fibra que necesitaba jalar. El amor de madre que Narcissa Malfoy Black tenía en su interior. Esa vulnerabilidad que podría usar a su favor, incluso si odiaba la idea de estar aprovechándose de su madre.
Bendito sea Harry y el conocimiento público de que es un chico huérfano. No es que se alegrara de que no tenga padres.
“Dime” habla su madre con cautela “¿Qué hay con Harry?”
Draco se acomoda mejor en su asiento. Siente que está traicionando la confianza de Harry, pero esto convencería por completo a su madre. Sacrificar para ganar. Además, su madre era alguien discreto, Harry nunca se enteraría.
“Sufre abusos por parte de sus tíos. No me dijo todo, pero con la forma en cómo se expresa de ellos, es claro eso. Dijo que lo trataban como un elfo domestico siendo solo un niño. Me comentó como no quisieron que viniera a Hogwarts ¡Negarle aprender magia a un mago!” no puede evitar amargarse.
“Tranquilízate, cariño” pide Narcissa pálida.
“Mamá. Sirius es su padrino. Si el mundo viera que es inocente y apto, podría adoptar a Harry. Darle un hogar seguro. A Harry lo matan de hambre en esa casa” en su mente comienza a conectar todo. Como Harry parecía siempre demasiado protector con su comida. Lo delgado que regresó en segundo año y como, en las vacaciones en casa de Mione, Harry pareció crecer mucho más “Lo tratan tan mal, madre. Sirius puede que no haya sido la persona más buena del mundo, pero ama a Harry. Lo ama tanto como para que lo dejemos pudrirse en Azkaban cuando Harry necesita ese amor. Harry necesita más a Sirius de lo que Sirius necesita ser libre”
“Circe” dice su madre totalmente espantada “¡Eso es negligencia! Harry solo es un niño. ¿Cómo es que alguien no ha hecho nada? Sirius jamás hubiera permitido que ese niño viviera en esas condiciones… él no hubiera dejado que ese niño sufriera”
“Mamá” dice mirando a su madre a los ojos, sabiendo que ya ganó “Ambos se necesitan. Debemos ayudar a Sirius, por favor. Tenemos que conseguirle un juicio y darle a Harry la familia que merece”
Su madre inhala y exhala antes de asentir.
“Mañana iré a hablar con Andy al respecto” mira al cielo para luego mirar a su hijo con amor “Ya es tarde, es mejor que vayas a descansar. No deberías ocupar tu tiempo en esto. Andrómeda y yo nos encargaremos a partir de ahora”
Draco asiente. Se levanta y va a abrazar a su madre, quien lo recibe con cariño.
“Gracias por ser la mejor madre del mundo” dice con todo el amor infinito que siempre le tendría a su madre a pesar de todo.
“Solo deja de meterte en más problemas” pide Narcissa “No sé qué haría si algo así vuelve a pasar. Tuve demasiado miedo en perder a mi dragón”
“Nunca me vas a perder mamá” asegura.
Su madre acaricias sus brazos con devoción y él le besa los cabellos.
Bien, tenía a su madre dentro. Solo faltaba investigar cuantos votos tendrían a su favor.
Draco al siguiente día baja con tranquilidad las escaleras. Estaba tarareando una de las muchas canciones que Luna se inventaba y él adoraba.
Era demasiado extraño el silencio. No había Slytherin que retrocedieran al verlo. No sería recibido en la mesa por Millie lloriqueando por tener que ir a clases o Luna con sus nuevas ideas del mundo. Justin no intentaría combinar platillos o Greg junto a Vincent jugando con su snap explosivo o tratando de escuchar a Luna mientras Justin trataba de repartir entre ambos los postres que cocinaba.
Nixie le sirve su comida con cariño y Draco agradece, solo para escuchar un sonido de molestia. Su padre había ingresado al comedor justo para escuchar como su hijo se rebajaba al agradecer a un elfo.
“Hablar con traidores de sangre, mestizos y sangre sucias es algo por podría ignorar” comentan molesto Lucius “Pero agradecer a un elfo es el colmo. Tu comportamiento está cruzando los límites, Draco. No sabes cuanto va a importar tu reputación en tu futuro ¿cómo quieres que te herede todo si vas a llegar a la adultez como el hazme reír de nuestra sociedad?”
Su madre ingresa con tranquilidad solo para quedarse quieta al escuchar esas palabras de su esposo. Ella no parece afectada, solo continúa caminando con su delicadeza.
“Buenos días a todos” saluda Narcissa con una sonrisa radiante.
Draco nota como su madre no toma su asiento al costado de su padre. En cambio, ella se sienta a su lado y le sonríe con amor. El elfo le sirve la comida con tranquilidad junto a una tasa de café.
“Gracias, Arod, por la comida” suelta con tranquilidad y elegancia.
Draco mira a su padre. Este aprieta furioso su cubierto. Mira con rabia a su madre, quien toma tranquila de su café. Lucius abre su diario y le dedica una última mirada antes de sumergir su cara entre los papeles del periódico donde salía la cara de Sirius Black como usualmente estaba pasando desde que Dora lo llevó al ministerio.
“Cariño” habla mientras se limpiaba los labios “¿Así irás donde tía Andy?”
Draco parpadea. Mira su vestuario. Era digno para un sangre pura.
“Andy vive en el Londres Muggle, amor” le recuerda con tranquilidad.
“Me cambiaré” informa con tranquilidad “En las clases de Estudios muggles nos enseñaron sobre la moda del momento. Sería interesante explorar el guardarropa de un muggle, tal vez Dora podría ayudarme con eso” trata de molestar a su padre.
Pequeñas venganzas personales.
“Le comentas eso a tu tía, ahora termina de comer” comenta Narcissa regañándolo con la mirada al saber su propósito.
“Claro, mamá” dice Draco imitando la forma de hablar de Ron y Ginny. Sin arrastrar las palabras, sonando menos formal.
Eso fue suficiente para amargar a Lucius, quien deja el periódico mientras se acaba su taza de té. Se levanta con la cabeza en alto. Blaise se acaba su tostada y también se levanta para seguir a su padrino. Narcissa mira todo con la misma decepción.
“No lo sé mamá. No sé si tengas razón sobre padre” se sincera incomodo.
“Draco, tampoco creas que con ese comportamiento lo vas a ayudar a cambiar. Termina tu desayuno, dragón” es lo único que dice su madre.
Los dos Black salen de una chimenea mucho más pequeña que la de su mansión. Draco mira alrededor y nota un lugar muy acogedor. Era como entrar una vez más a un hogar.
“Madre” dice antes de que su madre saliera del salón “¿Dijiste que vendríamos a casa de la tía Andy en frente de padre? ¿Por qué él sabe?”
“Cariño, Andrómeda vino a ayudar a buscarte cuando desapareciste, tu padre logró tener cierta simpatía por mi hermana por ese noble gesto. Además, ¿tú le dices a Theo a dónde vas?” pregunta con tranquilidad.
No. La respuesta es no.
“SÍ” miente.
“Por eso. Tu padre y yo siempre hacemos eso. Es parte de la comunicación. Una manera para tranquilizarnos y saber que nuestra pareja está en un lugar y, si algo pasa, comenzar a buscar desde allí”
“¿Tú sabes a donde va padre?” pregunta sorprendido.
“Sí. Vamos. Saludemos a la tía Andy. Es bueno que conozcas a tu tío Edward” comenta desviando el tema.
Ambos caminan hasta llegar a una puerta. Narcissa abre y sonríe para entrar al jardín de los Tonks. Draco ingresa y nota un pequeño huerto con mucha vegetación y cultivos que eran cuidados a la manera muggle.
Allí, en medio del lugar estaba una mujer de espaldas.
La respiración de Draco se cortó al ver una cabellera suelta y rizada. Su mente jugó en su contra y en vez de notar un bello castaño, los cabellos eran de un negro profundo. Su corazón comenzó a latir del temor y su mente se reprodujo la risa característica de Bellatrix. Hasta que la mujer se voltea y el mundo deja de moverse para quedar tranquilo.
Era su tía Andrómeda. Bellatrix jamás sonreiría de esa manera. Nunca se vería tan humana.
“Draco, buenos días” saluda la mujer con cariño caminando hacía el con los brazos extendidos.
Draco abraza a su tía. Se aferra a ella para que su mente recordara eso. La calidez que su tía Bellatrix jamás le dio. Su tía Andrómeda acaricia su espalda y le da tranquilidad.
“Es un gusto verte, tía”
“Lo mismo digo, sobrino” responde antes de sostenerlo del rostro “Eres hermoso. Tu cabello te sienta tan bien. Me recuerda mucho a Reggie. ¿Te acuerdas, Cissy? Reggie también se había dejado crecer el cabello a esa edad”
“Merlín, solía ser muy odioso cuando se miraba al espejo” comenta Narcissa de una manera menos formal. Ese cariño especial estaba en su voz y sus ojos. Muy diferente a cuando habla de Sirius, era evidente.
Su tía ríe con gracia. Suelta a su sobrino y camina hacía su hermana. Narcissa deja de estar algo tensa para abrazar a su hermana mayor como solo una hermana menor puede hacer.
“Draco, entra a la casa y ve al sótano. Allí está Edward, tu tío” comenta acariciando la espalda de su hermana.
Draco asiente, entra a la casa y camina hasta fruncir el ceño. Retorna sus pasos y escucha una conversación.
“Cissy, por favor. Me preocupas”
“Solo abrázame más, Andy. Por favor”
“Tía” finge que no escuchó “¿Qué es un sótano? Aún no nos enseñan eso en las clases muggles”
Su tía sonríe con cariño.
“En la sala con la chimenea donde llegaron hay al costado de la puerta principal un pasadizo, síguelo y pronto encontrarás unas escaleras. Bájalas con cuidado, hay una viga algo vieja en uno de esos escalones”
Draco frunce el ceño. Sentía que esa indicación le iba a llevar a unos calabozos, pero no dijo nada.
“Gracias” dice Draco con una sonrisa.
Draco camina y llega al pasadizo que dijo. Reconoce el objeto muggle que le enseñaron que se llama interruptor. Lo aprieta y la luz llega. Draco se siente orgulloso y camina por el pasadizo. Llega a las escaleras que lo conducen hacía abajo y suspira. Comienza a bajar lentamente y termina pisando una madera que le quita el equilibro y termina en el piso.
“Estúpida liga” dice molesto ¿o era viga? Como sea, estúpida cosa muggle.
“Oh, Jesús” escucha una voz masculina “Eso fue un buen golpe, muchacho”
Draco quiso que la tierra lo tragara. Saca la cara del piso para ver al dueño de la voz, pero se queda callado al ver a un hombre muy gentil y de un rubio mucho más oscuro que el de Neville Longbottom. Parecía estar un poco más afectado por la edad que su padre, pero sin duda parecía ser un buen hombre.
“No me dolió” dice Draco parándose rápido. Su tío ríe por eso y le extiende una mano. Draco la nota y es levantado con rapidez.
“Déjame adivinar, ¿Draco Malfoy?”
“¿Qué me delató? Seguro es el cabello” responde Draco tratando de sonar casual.
“Eres como una copia masculina de tu madre” responde simple “Pero tienes mucho también de otra persona” responde simple.
“¿Realmente?” pregunta Draco ingresando al sótano solo para quedarse callado al notar el lugar repleto de cuadro con paisajes hermosos. Otros lienzos estaban pinturas de su tía en diferentes vestidos, lugares y edades. Había un cuadro algo viejo donde salía su tía demasiado joven con el uniforme de Hogwarts “Eres pintor” dice sorprendido.
“Oh, es un pasatiempo. De hecho, soy medimago” responde el hombre.
Draco abre la boca. “¡Medimago! ¡Yo quiero ser uno!” dice para luego regañarse mentalmente por ese comportamiento tan tonto. Estaba nervioso, no lo pueden culpar “Perdón”
“Vaya, creo que es de Black ser así de pasionales” dice con son de broma el hombre antes de volverse a sentar “Oh, mis modales. Dromeda me va a matar si sabe que no me presenté. Un gusto. Edward Tonks. Medimago y perteneciente a la casa de Hufflepuff”
Draco sonríe por eso.
“Draco Malfoy. Heredero y miembro de la casa Slytherin. Un gusto” dice Draco con una reverencia digna para todo miembro de su familia.
“Sí, había olvidado que ustedes hacen eso” comenta tranquilo “Dromeda dejó de hacerlo con el tiempo, pero suele hacerlo cuando vamos a Gringotts” comenta con cariño y amor “Y heredero, vaya. Eso es mucho para tu edad, ¿Cuántos años tienes?” pregunta tranquilo.
Era bueno socializando. Punto para Hufflepuff.
“Bueno, tengo catorce” comenta.
“Ven, toma asiento ¿sabes sobre autos?” pregunta tranquilo.
“Sí. En la clase muggle dijeron que son lo que usan los muggles para transportarse. Es de metal y tiene cuatro ruedas. No es peligroso, pero suelen causar un ruido como si fuera el de una criatura ¿verdad? Es asombroso. Mi amiga Millie dijo que se subió a uno muchas veces”
La risa de su tío lo distrae. Camina a la silla y toma asiento.
“Bueno, sabes mucho más de lo que sabía Dromeda cuando la conocí. Llevas Estudio Muggles, ¿verdad?”
“Sí, señor” responde Draco.
Sí estaba intentando agradarle a su tío.
“Eso es bueno. Dora no se lo creyó cuando lo comentaste en la carta para mi esposa. Ella dijo que no durarías todo el año, ¿qué tal?”
“Es refrescante de muchas maneras. Dejar la varita de lado y usar cosas más… rupestres”
“Dios, hijo. Suenas igual a mi esposa cuando le pregunté la primera vez que le pareció el mundo muggle”
“Somos Black’s” responde Draco con simpleza.
“Buen argumento. Yo estoy armando este nuevo modelo para mi colección de carros de Formula 1 de esta temporada ¿Te gustaría ayudarme?”
“Suena… interesante” comenta algo extrañado.
“Bien, chico. ¿Te enseñaron de las piezas del carro?”
“Sí, lo hicieron, pero Justin dijo que ese conocimiento no me iba a servir cuando me enseñó para el examen junto a Mione”
“¿Tienes amigos de origen muggle?” preguntó curioso.
Draco asiente pensando en sus dos pollitos. Los adoraba.
“Hermione Granger de Gryffindor y Justin Flich-Fletchley de Hufflepuff”
“debes tener muchos amigos” comenta con tranquilidad.
“Demasiados” responde con honestidad y cariño.
“¿Ya dejaste de interrogar a Draco? Discúlpalo, querido. Suele ser muy curioso” aparece su tía con una sonrisa “Y Ted, ¿en serio pondrás a mi sobrino a armar tus carros?”
“Al menos Draco entiende” habla su madre también ingresando “Merlín, creí que había dejado que mi elfo limpiara este lugar”
“Oh, Cissy” dice tranquilo Ted Tonks “¿Poner a trabajar a esa pobre criatura? No, absolutamente no. De todas maneras, lo desordenaría a la semana. Mira, cuñada. Ya está tu cuadro”
Draco abre los ojos cuando su tío destapa un cuadro donde salía Draco pintado. Era la misma pose que hizo en una de las fotos de Millie. Ted camina a un lugar y de allí saca una carpeta, rebusca dentro y saca una fotografía muggle de él posando.
“Oh, Edward. Que encantador ¿cuánto sería?” pregunta su madre totalmente encantada al ver los detalles de la acuarela.
“Tonterías, mujer. Considéralo uno de los muchos regalos de cumpleaños que te debemos y a Draco”
“Está bien, supongo” responde su madre mirando enamorada el retrato “Pero sí quiero que me cobres por el cuadro con Draco que te quiero pedir ahora”
“¿Qué?” dice Draco con los ojos abierto “¿Cuadro? ¿Nosotros? Han pasado muchos años desde el último que nos hicimos” dice con emoción.
“Lo sé y me arrepiento tanto” comenta con una sonrisa sincera.
“Luego hablamos de los precios” dice Andrómeda con cariño “Vamos, debemos hablar de algo importante”
“Está bien” comenta Edward para pararse y suspirar “¿Qué hay de nuestra hija?”
“Dijo que vendría más tarde. Si hubiéramos sabido que Cissy viene hoy, le hubiera pedido que se quedara”
“Déjala, que pases sus vacaciones con su novia”
Draco abre los ojos. ¿Qué dijo?
“¿Dora tiene novia?” pregunta sorprendido.
Esa perra no le había dicho nada. Joder.
“Cariño, creo que es más importante el tema por el cual hemos venido. Ya tendrás tiempo de preguntarle a tu prima” habla Narcissa con tranquilidad.
Los tres Black junto a Edward Tonks suben las escaleras. Draco nuevamente falló con las escaleras, pero la mano de su madre evitó que cayera al piso. Ella sonríe y Draco entiende que ella ya había subido y bajado esas escaleras las veces necesarias para saber el cuidado que se necesita.
Todos llegan a la sala. Draco sonríe al ver una mesita con el té y galletas. Draco se apresura a tomar asiento. Su tía le ofrece la charola con las galletas y él acepta contento.
“Bien” dice su tío colocándole azúcar a su té “¿Qué pasa?”
“Con Cissy hemos tenido una corta conversación” comenta Andrómeda con tranquilidad “Y hemos decidido intervenir en el juicio de Sirius juntos como una familia. Somos los únicos Black que quedan vivos, no debemos permitir que un miembro caiga solo”
“El caso de Sirius es complicado” comenta su tío “Tendríamos que buscar a un portavoz. Es claro que el ministerio hará algo para que Sirius sea declarado culpable, ¿verdad?” pregunta mirando a su esposa. Ella asiente con cariño.
“Por ello no se preocupen. Cualquiera estaría dispuesto de ganarse el favor de Lady Malfoy. Tenemos asegurado varios votos del Wizengamot si se enteran de que la familia Black está defendiendo a Sirius” habla Narcissa decidida “Porque Ed tiene razón, declarar inocente a Sirius afectaría la reputación del ministerio. Ellos no querrían eso, pero no cuentan con la influencia de nuestras familias”
“Será complicado” comenta Edward “Demasiado complicado”
“No lo será si somos cuidadosos” habla Narcissa de nuevo “Como dije, soy esposa de Lucius Malfoy, ya tenemos una ventaja con eso. Sirius es Sangre Pura y una víctima de las circunstancias, jugaremos con eso a nuestro favor”
“Tienes razón” habla Andrómeda llegando a un pensamiento “Si el público se entera de toda la triste historia de Black y Pettigrew, tendremos el apoyo popular. El ministerio tendría que concederle la inocencia”
“Sí” dice Draco “Y nada mejor que saber la verdad por boca del propio Harry Potter” comenta con una sonrisa “Una carta dando su testimonio y su firma para que el mundo mágico lo lea, sería perfecto”
“Cariño, creo que es mejor que ni tu y tus amigos se metan en esto” habla su madre.
Draco suspira y mira a su madre.
“Solo será una carta, madre. De ahí en adelante no nos meteremos más. Solo queremos ayudar. Harry está en su casa desesperado por hacer algo, lo conozco”
“Cissy, solo será una carta. Eso es todo”
Narcissa mira a su hijo y asiente con seriedad.
“No habrá intervenciones de ustedes, ¿está bien? Nosotras nos encargaremos de que Sirius sea declarado inocente”
Draco asintió. Él haría las investigaciones por su cuenta. Si Harry tenía un asiento, lo sabría. Si los Black también tenían un asiento, sería magnifico. No se quedaría de brazos cruzados. Sus esfuerzos no serían en vano.
El resto del día Draco se la pasa frente a una pantalla cuadrada llamada televisión viendo lo que llaman película. Algo llamado Grease. La canción Hopelessly devoted to you lo dejó completamente enamorado del arte que el mundo muggle podría ofrecer. Por un momento siente que esa canción hablaba sobre él y pasó el resto de la canción tratando de soportar las lágrimas. Era un idiota sensible por ponerse sentimental, pero él muchas veces fue un completo enamorado de Harry James Potter y se estaba volviendo loco por ello.
Luego, su tío lo llama y pasa el resto de la tarde posando con su madre mientras él boceteaba, antes de agarrar una cámara muggle para fotografiarlos. Promete terminar el cuadro para mediados de julio y su madre acepta encantada. Draco se queda sorprendido cuando su madre deja el cuadro que su tío pinto en la sala junto al cuadro de su abuelo, quien alaga al artista al escuchar que es de origen muggle.
En la noche antes de que todos vayan a sus habitaciones, Draco nota como su padre se queda mirando su pintura por un largo tiempo mientras bebe de su vaso su preciado whisky de fuego.
Querido Potter:
Te escribo esta carta para comunicarte los enormes avances que hice para ayudar a Sirius. Hablé con mi madre sobre el tema. Tuve que decirle la verdad (no sé cómo salí vivo de allí) para poder tener el apoyo de mi madre. ¿La razón? Mi madre no está en buenos términos con Sirius. Bueno, Sirius no está en buenos términos con la familia Black en general. Estoy hablando de la que está dentro del árbol familiar, la tía Andrómeda también fue repudiada y yo no cuento porque pertenezco más al árbol Malfoy por el apellido y el cabello.
Seré el heredero principal si Sirius no decide ponerte como su principal heredero cuando recupere sus derechos. Para ser honesto, no me molestaría para nada si eso. Créeme que soy muy celoso con mi historia familiar, pero eres tú de quien hablamos. Confío en que sabrás lo importante que es el legado Black para mí y lo tratarás con el respeto que se merece.
Bueno, no ventilaré más sobre datos familiares. Lo que necesito de ti ahora es que redactes una carta para poder entregarla a El Profeta. Necesitamos que el mundo mágico sienta pena por el caso de Sirius y su inocencia. El voto popular también es una buena forma de ganar juicios. No hay momento de ser Gryffindor’s honestos, tesoro. Debemos usar todas las ventajas. Por eso, te estoy adjuntando un modelo de cómo debe ser tu carta. No le pongas más de lo que te estoy pidiendo o romperé tu carta y te mandaré un vociferador y me encargaré de ahorcarte mientras duermes.
Sin presiones, sé que lo harás bien :)
Sé de ayuda y pon más cosas tristes si se te ocurren. Si no puedes, no hagas nada.
Con cariño, pero no tanto,
Draco L. Malfoy.
Draco sonrió satisfecho por sus palabras. Envió la carta junto a otra donde estaba redactada una carta con la que Harry pueda guiarse para crear su testimonio escrito acerca de Sirius y su inocencia. Agregó a último minuto una rebanada de tarta de melaza y galletas de chocolate con encantamientos conservantes que su madre orgullosamente colocó.
Miró el papel y la tinta restante. Tenía una investigación que comenzar, pero estaba preocupado por Theo. Quería simplemente ir y traerlo a la mansión. Él no merecía estar en un lugar así. Era fuerte, no iba a ser un idiota como para no reconocer que Thedore Nott era una de las personas más tercas que conoce y difícil de cambiar, pero solo tenía catorce como él.
Querido Theo:
Hola, ¿cómo va el campamento? ¿Hiciste amigos? ¿Algún rubio de ojos grises que me reemplace? ¿Alguien guapo del que deba tener foto para aprobar tus buenos gustos? Digo, te fijaste en mí, obviamente tienes algo del refinado gusto que los sangre pura cargamos.
Espero que todo en ese campamento sea placentero. Realmente deseo que estés bien cuidado. Eres mi mejor amigo. Si pasa cualquier disgusto que no sea de tu favor, infórmamelo y haré algo al respecto como el heredero de la casa Malfoy y Black que soy. Por favor, Theo. No encuentres insultante mis palabras, sabes muy bien que respeto tu posición y poder como el heredero de la familia Nott… solo estoy preocupado.
Te amo. No creas que dejaré de hacerlo solo porque te enviaron a ese campamento. Estaremos bien, yo cuidaré a las chicas si tengo la oportunidad de verlas. Solo concéntrate en tus asuntos.
Con amor,
Draco Malfoy.
Pasan los días. La matriarca de la familia comienza a pasar sus días fuera de la mansión Malfoy, como Draco ya lo había intuido. Saliendo de casa por la mañana luego de un desayuno fuga y regresando casi por las noches con la cara agotada y el cabello sin esos elegantes peinados con los que se iba al inicio. Draco sentía algo de tristeza de verla así, pero no estaba para nada sorprendido.
Draco estaba igual. Él hizo su propio mundo de libro, como en primer año, solo que, de manera más complicada, porque no podía salir de su habitación.
Estaba encerrado en su habitación por ordenes de su padre.
Desde hace días su padre había comenzado a celebrar reuniones con sus socios más cercanos. Draco podía recordar a más de uno llevando la marca tenebrosa y eso es lo que más le disgustó. Voldemort ni siquiera había vuelto, pero su hogar se veía contaminado. No podía permitir que los socios de su padre lo vieran, eso es lo que su padre le dejó claro a la mañana siguiente de visitar a la tía Andrómeda. El rumor de que era un pequeño traidor de sangre había llegado a ellos y su padre no deseaba pasar el mayor tiempo de su reunión negando esas acusaciones o ignorando las propuestas de quitar a su único hijo del árbol familiar.
Ya su reputación en el mundo mágico era un desastre. Draco podía imaginarse los cuchicheos de las damas de alta sociedad especulando cuando sus padres se dignan a tener otro hijo para reemplazarlo. Tal vez los señores Crabbe y Goyle sean de las pocas familias sangre puras que no hablaran de él, pero esos dos señores al igual que sus hijos no eran poseedores de un gran cerebro.
Regresando a las investigaciones. Draco salía por la mañana (única hora donde le permitían salir solo a desayunar) para correr a la biblioteca. Llamaba a Nixie y una vez elegido todos los libros que se leería ese día, mandaba a su elfina con los libros a su habitación. Iba al comedor y solo comía un pan tostado y se tomaba todo su té para no sentir hambre.
El primer libro que se leyó fue de la historia del ministerio. Había muchas cosas que quedaban inconclusas. Como si hubieran eliminado muchas palabras, pero Draco culpa a lo antiguo del libro y no piensa demasiado.
“El ministerio de magia es el máximo órgano de gobierno de la comunidad mágica de Gran Bretaña e Irlanda. El ministerio se encarga de regular todos los aspectos de la sociedad y los magos, incluyéndose en estos la educación, la jurisprudencia y la economía…”
Draco se quedó por horas leyendo aquel enorme libro que Hermione hubiera dado todo por poner sus manos. Desde hace días dejó de almorzar y solo se devoraba la comida que pudiera por las noches solo para no dormirse por las noches y seguir leyendo.
Tan metido estaba en la lectura, que poco le importó ver como Blaise era quien iba junto a su padre a recibir a aquellas visitas indeseados o el hecho de que el primer libro de magia oscura que recibió en su otra vida ahora era pertenencia del mago moreno. Si se hubiera dado cuenta, tal vez habría sido bastante obvio por qué su padre comenzó a prepararlo en la magia oscura y que no era para nada una coincidencia que haya recibido un regalo así el mismo año que Voldemort regresó.
“Escucha, Libra” dice Draco feliz “Aquí dice que Ralston Potter fue un importante promotor para que se de la promulgación de la ley internacional del estatuto del secreto mágico” dice Draco sosteniendo el onceavo libro que leía esa semana “A diferencia de otros "miembros militantes" que expresaron su deseo de declarar la guerra a los muggles. Eso podría llevarnos a algo, sabes que 21 miembros de la cámara son parte del gobierno y 10 opositores. Eso nos da algo del 80% de posibilidades de encontrar a un Potter con asiento. No encuentro nada de los Black, así que lo descartamos por el momento”
Draco mira al hombre. Era lindo (no tanto como Harry) con unos ojos claros, el cabello totalmente desordenado como un buen Potter lo tendría y unos lentes muy de finales del siglo XVII. Libra maúlla y comienza a ronronear, pegándose el retrato como si esperara caricias de la imagen.
“¿Qué pasa, princesa?” dice Draco con humor “Vamos, un descanso. Tienes razón”
Deja el libro de lado y agarra a su gata para comenzar a cepillarle el cabello. Mientras lo hacía, por la ventana entró una bella lechuza blanca que Draco recordaba bien. Hedwig.
“Hola, preciosa ¿tu dueño al fin se digno a enviarme algo?” se queja Draco, agarrando bien a Libra para levantarse y tomar la carta.
La carta de Harry tardó, pero llegó escrito en un pergamino correcto con una letra decente que claramente el muchacho se tardó mucho en tiempo en escribir. Draco hizo una mueca al no tener una carta aparte para él. Decidió ignorar la decepción.
“Ven, Hedwig. Te daré algunos premios y agua, es hora de regresar con Harry” dice.
La carta de Harry fue enviada a la editorial el profeta junto a una cantidad considerable de galeones. Las hermanas Black estuvieron supervisando como se iba a manejar la nota y la fotografía que se usaría como primer plano. Narcissa tuvo que dejar en claro que nadie debía de saber que ella tenía relación con la nota si querían recibir contribuciones futuras por parte de los Malfoy.
El articulo salió como Draco se lo imagino.
Sirius junto a Dora que estaba sosteniendo a la rata entre sus manos fue la imagen que apareció a primera hora de un lunes del mes de julio junto a un título que indicaba claramente lo que querían que el mundo crea.
La mentira de la década: La historia detrás de la muerte de los Potter y el encarcelamiento sin juicio de Sirius Black.
Era un título largo, pero no importaba. La frase encerraba toda la narrativa que las hermanas Black necesitaban que el mundo sepa.
Draco se encargó de leer en voz alta la nota junto a la carta de Harry Potter que ocupaba toda una hoja. No la habían cambiado para nada, todo lo que el chico escribió estaba allí junto a la firma y la pequeña petición que liberarán a Sirius.
Los siguientes días, el periódico de El Profeta estuvo plagado de notas relacionadas con el tema. El número de compradores aumentó exponencialmente. Testigos que creían en la palabra de Sirius Black comenzaron a aparecer. Incluso en el corazón de Bruja la cara de un joven Sirius Black apareció en la lista de los solteros más lindos de la semana. Draco sintió algo de culpa al imaginar la cara de Severus si viera ese artículo. Es más, la cara de todas las brujas si vieran como estaba ahora Sirius Black.
Humor del bueno.
“Cariño” dice su madre entrando a la habitación de Draco una semana después de que el artículo de Sirius Black saliera.
Draco deja de lado el libro de Wizengamot a través de la decadas y mira a su madre entrar. Ella usaba túnicas formales para ir al ministerio. Llevaba un sobre en sus manos y se lo extendió a Draco.
Se ha aprobado el juicio de Sirius Orión Black.
“Salazar en tanga” dice Draco abriendo los ojos “¿Es en serio?”
“Sí, dragón. El juicio es el veintiocho de julio del presente año. Solo tenemos una oportunidad. Pero por todo lo que está pasando, lo más probable es que lo declaren inocente. El mundo ya comenzó a culpar al ministerio y este está comenzando a entrar en Crisis. Andrómeda comenzó a preparar a Dora para que salga de testigo. Remus Lupín también fue llamado a testificar” Narcissa sonríe orgullosa “Y ya tenemos un asiento asegurado. Tu padre no irá al Wizengamot ese día, lo haré yo. Yo tomaré el asiento Malfoy”
Draco siente que el mundo le sonríe a él esta vez. Mira a su madre con una nueva admiración.
“Eso es increíble, ¿cómo lo hiciste?”
“Tu padre me lo cedió con la condición de que ese día no permita que ni una fotografía mía salga. No quiere que exista una prueba física de nuestro favor a Sirius. Él se encargará de los rumores con amenazas y chantajes” dice encantada “Así que, solo queda esperar al gran día”
“¿Puedo enviar esto a Harry?” pregunta emocionado.
Su madre asiente. Draco corre a agarrar un papel. Narcissa solo lo observa con cariño, antes de notar la pila de libros sobre la cama de su dragón, junto a muchos apuntes y taza de café.
“Nixie” llama mientras comienza a escribir.
“¿Si, amito Draco?” pregunta.
“¿Hay tarta de melaza?” pregunta.
“No amito, pero hay galletas de chocolate”
“Perfecto, ponlos para que Pólux los lleve, por favor. No, mejor haz una canasta. Pon las galletas junto a esos pastelitos del almuerzo y otras comidas que encuentres. También pon una caja de chocolates franceses y muchas botellas de jugo, le pondremos hechizos para que no fermenten” pide.
La elfina desaparece con una sonrisa. Draco sigue concentrado mientras su madre lo observa con una sonrisa que suprimía toda la ternura y gracia que sentía hacia su hijo y su clara preocupación por alimentar a Harry Potter.
Harry Potter.
Por si tu cerebro no lo ha comprendido del todo, el papel en resumen dice que Sirius tendrá un juicio este mes. Tenemos suficientes días, pero es mejor no confiarnos. Te lo dije, antes de tu cumpleaños Sirius tendría su juicio.
Te avisaré cualquier cosa. Ya están completos los cupos de testigos. Dije que ayudaríamos, pero la tía Andy y mi madre estuvieron asombrosas. Somos Black, Harry. Peligrosos y bonitos de negro, eso nunca te lo debes de olvidar.
Una canasta para que celebres como yo lo estoy haciendo ahora en pijamas. Para que veas lo considerado que soy. Lo sé, no debes de alabarme demasiado o aumentarás mi ego.
Con cariño, pero no demasiado.
Draco Malfoy.
“Ve, chico. Apresúrate” ordena a Pólux.
Ambos Black miran al ave salir rápido de la habitación. Narcissa mira a su hijo y dice lo siguiente que quita la tranquilidad de su hijo por momentos por la mención de un nombre que Draco comenzó a odiar.
“Dumbledore es el jefe del Wizengamot en estos momentos y parece que está de nuestro lado. Él nos permitió hablar con Sirius y ha sido muy justo con todo. Por eso pude hablar con Sirius hace unos días” comenta cerrando el libro que Draco estuvo leyendo.
Draco mira a su madre curioso, ignorando esa acción.
“Él se disculpó” dice Narcissa, provocando que Draco abra la boca “Sirius nunca se había disculpado con nadie de la familia antes. Solía ser siempre el que se victimiza, cuando también él era quien gritaba cuando peleábamos o se peleaba”
“Eso es algo que sí creo de Sirius” comenta Draco.
“Y dijo que estaba feliz por la manera en la que te críe” Draco sonríe por eso “Que eres muy fuerte, valiente, leal y que estaría muy feliz de estar en tu vida como un hombre libre. Me dijo que te dijera que pueden terminar su conversación cuando termine el juicio”
“Eso suena bien” responde Draco “Gracias mamá. Por esto y todo”
“Está bien, cariño” dice Narcissa “Gracias a ti. Si no fuera por ti, tal vez nunca hubiera vuelto a hablar con Andrómeda o Sirius. Sus disculpas quitaron un peso que no sabía que tenía”
Ambos se abrazan. Libra queda en el medio ronroneando contenta.
“Solo quiero unir a la familia” dice Draco.
Narcissa sonríe “Lo estás haciendo muy bien, amor” alaga su madre antes de agarra el libro “Ahora, me gustaría saber que estuvo haciendo mi bebé mientras estuve fuera de casa. Nixie más de una vez vino a informarme preocupada de que no estás comiendo a tus horas”
Draco frunce el ceño, pero no iba a hacer nada en contra de la elfina. Nixie solo se preocupaba, Dobby hubiera hecho lo mismo. No iba a mandarle a quemarse las manos o golpearse contra una pared. Nunca más le pediría a un elfo hacer eso.
“Estuve investigando. Quería saber si los Potter tenían un asiento en el Wizengamot, así tendríamos más votaciones a favor de Sirius” dice Draco ansioso “No creía que padre votara a favor de Sirius, así que quería compensar eso”
“Harry es menor de edad y jamás le hubiéramos permitido se expuesto de esa manera solo por un voto” dice Narcissa comprensiva por el punto de vista de Draco. Al final del día, Draco solo tiene catorce “Así que, puedo comprender eso, pero nadie hubiera podido tomar ese asiento mientras Harry esté a nuestro cuidado”
Draco frunce el ceño. “¿Qué hay de ti? Eres prima de Sirius, eso te podría dar alguna posibilidad de tomar sus responsabilidades, como tener la tutela de Harry”
“No funciona así” dice Narcissa “Si, de cierta manera podría ser así si Harry no tuviera otro tutor”
Draco abre los ojos. “No, esos tíos muggles no” dice Draco molesto.
“Y Dumbledore” agrega Narcissa “Si hay un asiento en el Wizengamot que le pertenezca a los Potter, Dumbledore tendría el acceso, como lo hace con la bóveda de Harry y muchas cosas más”
Draco se queda quieto. Mira los libros y siente impotencia. Claramente Dumbledore se ha asegurado de poner sus manos en todo lo de Harry. De alguna manera, el hombre estaba obsesionado con poseer toda la libertad de Harry para él mismo. Una manera tan cruel de retenerlo si Harry se revelara.
Era tan injusto.
“No lo había pensado así” dice Draco molesto.
“Lo sé cariño, solo eres un niño” dice Narcissa si juzgarlo “Te falta tanto por aprender, pero para eso está mamá aquí” dice tranquila antes de levantarse “Ahora ve a dormir” alza la varita para elevar todos los libros “Solo quedan dos semanas para el juicio de Sirius, no quiero que te enfermes en esos días por este ritmo de vida tan malo que estás llevando”
Draco solo observa a Narcissa alejarse. Suspira cansado y cierra los ojos por un momento, pero no logra dormir. Estaba tan molesto con Dumbledore y sus claros intentos de mantener encerrado a Harry en su jaula de oro, como un animal.
Querido Draco Malfoy:
Hola cariño. Sé que no debería iniciar una carta así, pero ¿está todo bien en Francia? Mi padre a estado yendo a la tuya más veces de la normal en estás épocas. Digo, ha ido tres veces seguidas. No quiero ser supersticiosa, pero siento que algo grande están planeando. Además, sé que estás de viaje en Francia. Tu padre lo comunicó a muchos de sus “amigos” solo porque sus esposas estaban preocupadas por la ausencia de la tía Cissy en las fiestas de té, pero ¿eso es verdad? No irían de viaje sin Blaise ¿verdad? porque Blaise es el único que sale a recibirlos. No sé mucho de eso, no quiero sonar muy interesada con las mujeres de nuestro circulo. Prefiero tener un perfil bajo para poder seguir escuchando sobre eso, así no controlan su lengua conmigo presente.
En las reuniones de sangre pura si tu madre todo ha sido un desastre, eso es lo que me preocupa más. Se nota la ausencia de nuestra matriarca. Esas víboras aprovecharon de su ausencia para comenzar a hablar de ti, tu comportamiento y la vergüenza que traes a tu familia. Es frustrante como no se muerden y se mueren con su propio veneno. Sé que no es tu culpa ser mucho para esas viejas sin vida propia.
Sobre Blaise, sé que dije que le dieras su tiempo, pero ya pasó demasiado. Por favor, comienza a hacer algo. No me gusta ver a mis chicos así.
¿Cómo estás tú? Espero que bien, tesoro. Me preocupas cuando estás completamente por tu cuenta. Si estando con esos tres idiotas de Gryffindor ya eres un idiota, estando solo eres como una máquina de problemas. Por favor, cuídate. Te amamos y si te mueres, te mato.
Con amor,
Pansy Parkinson.
Pd: ¿Crees que es demasiado si le envió una canasta de felicitaciones a Millicent por la noticia de su prima?
Draco relee la carta muchas veces, frustrado. Era increíble lo que estaba leyendo. ¿Francia?
¿Es jodidamente en serio?
Así que esa mañana a solo día del juicio de Sirius recibe esa noticia. Estaba enfadado, porque no solo nuevamente es una semana sin saber nada de Theo, sino también se enteraba de las mentiras de su padre. Ellos no han ido a Francia desde que Draco asistió a Hogwarts.
Tanto era su indignación, que ignoró las buenas noticias de Millie sobre su Magna jugando para la selección inglesa en la copa mundial de Quidditch.
“Esto es humillante. Mentir sobre un viaje solo para que nadie sepa que está cerca del divorcio por ser un… un mal padre” dice lo último dolido, pero enojado.
Mientras bajaba cada escalón, la voz de su padrino se escuchó, sorprendiéndolo.
“Snape” la voz de su padre lo hizo detenerse “Solo te advierto que deberías pensar dos veces”
“¿Sobre qué exactamente, Lucius?” pregunta su padrino de forma pausada y antipática.
“Sobre el juicio al que mi hijo arrastró a Narcissa” comenta con rabia “De Draco lo puedo entender, solo es un mocoso que cree que es lo correcto, pero de Narcissa y de ti no lo acepto. Su comportamiento es inaceptable. Con Narcissa no puedo convencerla de nada mientras siga queriendo mimar a Draco, pero tú eres mucho más inteligente. Deja de portarte como un traidor. Nuestros allegados comienzan a hablar”
“Vaya, Lucius” habla Severus “parece que mis acciones son muy importantes para ti. Deberías modular tus palabras o comenzaré a creer que te importo y ambos sabemos que no es así”
“Jamás me interesaría un sucio mestizo, pero Narcissa te nombró padrino de Draco y él es quien me importa. Cuida tus acciones o la reputación de Draco caerá más. Estoy haciendo lo que puedo para que el Señor tenebroso no esté molesto con él”
“Hablas como si el Señor tenebroso esté cerca de regresar” comenta Severus “¿Qué estás planeando, Lucius Malfoy?”
“Lo que sea para que mi familia se eleve más. Solo te advierto que tengas cuidado de ahora en adelante. Que hayas logrado engañar a nuestro señor en la primera guerra no te garantiza que lo hagas de nuevo. Aleja tu mentiroso ser lejos de mi hijo”
Draco frunce el ceño. No iba a permitir ese trato hacia Severus.
“¡Padrino!” decide interrumpir la conversación.
“Draco” dice su padre con molestia “¿Qué se supone que estás haciendo? Así no se debería portar mi heredero” alza el bastón para querer golpear a Draco y así parar su mal comportamiento, pero Draco llega antes a Severus, quien abre los brazos y cubre a su ahijado con su túnica y sus brazos, recibiendo el golpe sin inmutarse.
“Lo extrañé tanto” dice Draco comenzando a escuchar el corazón tranquilo de su padrino.
“¿Ya terminaste de dramatizar, niño molesto?” dice Severus sin estar molesto en realidad.
“¿Qué pasa? ¿Por qué vino a la mansión?” pregunta emocionado.
“Solo a ver unos asuntos que no te deben de importar” Draco sabía que eran por las reuniones sangre puras, estaba seguro.
“Ya acabé todos mis trabajos” informa Draco en búsqueda de cariño por parte de su padrino.
“Felicitemos al niño por hacer su única obligación” dice Severus en son de burla antes de llevar su mano al cabello de Draco, que había crecido tanto hasta llegar a la misma altura de la que tenía Severus “Sigue así, mocoso. Quiero que este año seas el primer lugar. Ver el nombre de Granger en lugar de mi ahijado fue de las cosas más desagradables que tuve que afrontar”
Draco aprieta los labios por un momento antes de recordar que estaba con Severus. Estaba seguro con él.
“El tercer lugar también es bueno” trata de decir con valentía.
“No serías tercero si hubieras ocupado tu tiempo mejor, Draco” dice molesto, pero dándole un regaño acertado “Es por eso que espero que no estés ocupando tu tiempo en estás tonterías este año y me digas que cosas planeas antes de hacerlas”
Draco niega con la cabeza. “No tengo tiempo para estas tonterías. Ya suficiente tengo de escuchar del inepto de Sirius Black. El desagrado que siento hacia ese sujeto por todo lo que hizo me impide si quiera considerarlo como un individuo funcional” dice simple “No me mires así o te maldeciré, mocoso”
“Sirius es mi tío. No puedo simplemente dejarlo morir así. Sé que no fue bueno, pero ¿quién es completamente un santo en estos días? Las personas pueden cambiar para mejor, ¿no?”
“Creo que voy a vomitar si te sigo escuchando dar un discurso tan molesto” dice Severus “Me voy, no soporto más estar en este lugar” se gira dramáticamente y llega hasta la chimenea para luego voltear “Cuídate, ahijado molesto. No sigas metiéndote en problemas o los castigos que me debes lo aplicaré de la peor forma posible ¿entiendes? No seas estúpido.
“También lo quiero, padrino” dice Draco con humor, viendo a Severus desparecer con una mueca de fingido desagrado.
Draco no se va del lugar, tenía mucho por lo cual reclamar. Estaba molesto.
“¿Se puede saber que fue todo ese comportamiento, Draco?” pregunta molesto y disgustados.
“Lo siento, padre. Solo estaba feliz de ver a mi padrino” responde molesto.
“Pusiste en ridículo a esta casa actuando como un niño” dice moleste Lucius “Nosotros no te hemos criado para que te portes de esa manera. Desvergonzado. Suficientes problemas ya me estás trayendo con esos ridículos deseos de ayudar a Sirius Black ¿sabes lo que están diciendo de ti? ¿Lo qué dicen de nosotros, tus padres? Deja de ser un niño malcriado. Lo de decirle al mundo que esa tal Lovegood es tu prima ya llenó tu costal, Draco Malfoy. Estás echando a perder tu futuro con la reputación que te estás construyendo y estás arrastrando a tu madre en esto”
“Luna es mi prima, padre. Solo le estoy devolviendo el reconocimiento que merece. Además, soy un niño” responde Draco en cambio “Padre, siempre has dicho que solo soy un niño cuando quiero opinar sobre asuntos como la pureza y la supremacía, pero cuando actuó como uno no te gusta ¿cómo debo actuar? ¿Qué quieres que sea? ¿Cómo Blaise Zabini? Por supuesto, te gustaría que actuara como él, ¿verdad? No, espera. También dijiste una vez que familias como la de él daban vergüenza por la forma como es su madre. Una asesina de maridos. Además, mi madre es una adulta como tú, solo que ella parece ser mucho mejor que tú”
“Draco” dice molesto su padre golpeando el bastón en el suelo.
“No, padre” dice Draco sorprendiendo a su padre cuando el mago rubio le dedica la peor de sus miradas. Estaba enfadado, herido y, sobre todo, cansado “Nada de Draco. No hay un Draco a quien llamar ahora. Soy solo un mocoso. Un niño desvergonzado. Un mal hijo. Un indigno. Llámame así de hora en adelante, que ya me acostumbré. Ya no me duele. Me importa una mierda” da un paso adelante, sin temor “Me estuviste ignorando todos estos días y solo me hablas para reprenderme por actuar como dices siempre que soy ¿qué quieres de mí? ¿Qué más puedes romper de mí, Lucius Malfoy? Madre dice que tuviste una vida difícil. El abuelo me contó que fue un padre terrible, pero adivina qué. Tú eres igual. Eres un padre terrible. ¿me amas? No veo amor para nada. Ya me cansé, padre. Ahora vete a reprender a Blaise Zabini. Reemplázame con él como lo has estado haciendo. Zabini será mucho mejor hijo que yo. No te preocupes, al menos madre no me ha abandonado. No estaré solo si eso es lo que jode a tu consciencia. Puedes continuar arruinando la vida de alguien más, pero conmigo ya no más. Estoy harto” Apunta a su padre mientras su mano temblaba “Estoy cansado de ti, Lucius. Harto de ti. Me duele amarte tanto, porque eres mi papá, pero ya no quiero estar cerca de ti. Tú… ¿qué te hice?” pregunta al final sin poder más, rompiéndose “No, no quiero saber. Ten un buen día, padre. Si quieres buscarme, hazlo en Francia. Como has estado diciendo que madre y yo estamos, en vez de admitir que estás avergonzado de nosotros como el cobarde que eres” termina por huir de la verdad.
Draco tira de su brazo y se aleja de su padre. No se detiene en ningún momento para disculparse o suplicar que su padre volviera a ser ese padre bueno que recordaba. Un padre estricto, pero que siempre parecía estar orgulloso de él. No, ya perdió las esperanzas por completo. Estaba ya cansado de que Lucius Malfoy pisoteara su corazón.
Cuando Draco llegó a su habitación, sus ojos grises tormentosos se toparon con los cuadros que tenía junto a su padre y algunos con su madre. Con la varita en mano comenzó a desgarrar cada uno clavando la punta y desgarrando con las manos su cara. No la de su padre, sino la de él mismo. Así, destruía a ese Draco del pasado que nunca más regresaría.
Ese Draco que su padre amaba.
La única forma en que su padre tuviera un cuadro con él a partir de ahora era si Lucius lo aceptaba como es. Pero eso nunca pasaría, no de la manera en la que Draco soñó.
Él día del juicio llegó.
Draco observó como su madre llegó al comedor con una túnica impecable y blanca. Draco sabía que sería cubierta con la túnica color ciruela y la “W” como decorativo principal. Ella tenía el cabello bien recogido para que ni un cabello salga del hermoso moño que usaba. En su mano estaba el anillo de la casa Black y el de matrimonio.
Ella lucía hermosa.
“Narcissa” dice su padre mirando a su esposa “Ni una fotografía” dice serio “Que nadie tenga pruebas físicas de tu traición”
Su madre mira a su esposo con amargura.
“Lo sé, Lucius. No hablemos de esto frente al niño” dice molesta “Vamos, amor” sostiene la mano de Draco y se alejan del comedor. Cuando llegan al salón, la mujer se detiene.
“Volveré por la tarde con el veredicto” dice ella con tranquilidad.
“Está bien, mamá” dice Draco con tranquilidad.
Ella le besa la frente. Draco la acompaña a la chimenea y se queda quieto cuando ella se pone un hermoso sombrero que oculta todo su cabello y una gran parte de su cara. Ella se mete a la chimenea y Draco se queda parado allí.
“¿Realmente vale la pena?” la voz de Blaise se escuchó.
Draco frunce el ceño. Se gira y mira al chico moreno allí parado.
“¿Qué?” dice Draco confundido.
“Arruinar la reputación de tu madre de esa manera” especifica el mago “Las reuniones que celebra el tío Lucius son con mortifagos. Cada uno de ellos parecen que planean cosas. Deberías ir con cuidado si quieres seguir en esta casa”
Draco se queda callado por eso.
“No me preocupas para nada, no creas eso, pero la tía Narcissa es otro tema. La estás arrastrando al estiércol en el que te estás revolcando. Si el mundo supiera que Lady Malfoy está a favor de un antiguo miembro de los sucios magos que estuvieron en contra de nuestro señor, buscarían limpiarla. Si quieres arruinarte la vida, hazlo solo. No seas un cobarde que se protege en la falda de su madre”
“Claro, como tu madre está en Azkaban, no puedes hacer lo mismo” dice Draco, solo para minutos después recibir un golpe en la mandíbula.
“Cállate, maldito imbécil. No hables de eso como si fuera poca cosa” dice Blaise alterado y dolido.
“Entonces si no quieres que me meta con tus problemas, no te metas en los míos” dice Draco tocándose la zona afectada.
“Solo no hundas a la tía Narcissa, al menos sé un buen hijo así” gruñe Blaise.
“Púdrete, Zabini” es lo único que dice “Hablas como si quisieras agradarle a los mortifagos”
“¿Por qué no quisiera eso? Son muchos y son poderosos con dinero e influencia”
“Un bebé venció a su líder” se burla Draco.
“Claro, tu amado Harry Potter” dice burlón Blaise “La suerte no pasa dos veces, Draco. Solo me encargué de advertirte que se vienen cosas con los mortifagos. No como tú, que nunca hubieras hecho lo mismo conmigo”
Draco siente un tirón en el vientre.
“Blaise” dice Draco antes del chico se retire “Estás mal. Si haces todo lo que mi padre dice. Si sigues en el camino de la supremacía y te sigues comportando como una mierda de persona… te irá muy mal” decide hacerle esa advertencia ahora él “Y nadie podrá ayudarte. Si sigues allí, la marca tenebrosa te espera y créeme que una vez que la tengas, no tendrás un hogar al cual regresar cuando acabe todo. Ni un futuro al cual aferrarte. Estarás solo”
“Bueno, la aceptaré con gusto” responde Blaise caminando lejos de Draco “Yo sí soy inteligente y no un idiota como tú, Draco”
Narcissa llega a la mansión una hora antes del almuerzo. La mujer parecía radiante mientras salía de la chimenea.
Draco tira el libro que estaba leyendo en ese momento.
“¿Qué pasó?” pregunta Draco apresurándose a llegar a donde ella estaba.
“Inocente” dice Narcissa “Lo declararon inocente”
Draco abre la boca, pero nada sale de allí.
Habían ganado el juicio de Sirius Black. Sirius era inocente.
Harry estaría muy feliz.
