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El clavo que saca otro Clavo.

Summary:

El clavo que saca a otro clavo está destinado a ser desplazado eventualmente, y eso fue Yuuji para Satoru.

La vida sigue adelante, Satoru solo puede ver desde lejos como su ex se recupera, sale con mas personas y se establece, mientras su propia vida parece estar desmoronandose. Satoru anhela volver a tener la estabilidad que tenía con Yuuji, incluso si no supo apreciarla.

 

O

Las secuelas después de la ruptura del alfa Itadori y Omega Satoru.

Work Text:

—Gojo Satoru ha dejado a Itadori Yuuji y ha regresado con su ex pareja, Geto Suguru— anunciaron los noticieros, los que se dedicaban a los espectáculos sociales.

—El hijo omega del actor omega Gojo Hitomi ha terminado su relación con el deportista olímpico Itadori Yuuji para comenzar a salir de nuevo con su ex pareja, Geto Suguru, un conferencista político que enviudó hace un año en el extranjero y regresó a Japón con sus hijas.

—Itadori Yuuji, el atleta olímpico, no ha dado comentarios desde su ruptura con Gojo Satoru, actor y modelo internacional, ni de su inmediata relación con Geto Suguru—

—Se sospecha que la relación terminó hace ya tres semanas. La última vez que ambos fueron vistos juntos fue el 31 de octubre en el distrito de Shibuya para el evento de Halloween. Geto Suguru regresó el primero de noviembre con sus hijas gemelas.

—No se les ha visto juntos, pero los han dejado de seguirse en sus redes sociales. Gojo Satoru incluso ha eliminado las fotos de ambos en sus redes sociales.

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Shoko apagó su teléfono. La ruptura, de hecho, había ocurrido hace dos semanas, una semana después de que Suguru regresara con las niñas. Yuuji se lo estaba tomando bien, como si ya supiera que esto iba a pasar y realmente no lo estuviera pensando mucho.

Había estado ocupado con sus entrenamientos aprovechando que los noticieros todavía no desarataran este tormenta... pero ahora que comenzo, él quizá vendría ¿No? Para no ser abrumado por todo.

Ella en cambio, estaba en una situación terrible.

O bueno, lo estaría si realmente tuviera que elegir. Supuso que era bueno que Satoru y Suguru siempre la dejaran atrás o de lado, entonces ahora podía apoyar a su familia sin sentir una sola pizca de culpa por hacerlo.

—Shoko— Su futuro esposo la llamó, aunque aun no había un dedo en su anillo anular, Shoko estaba dispuesta a continuar viviendo con él por el resto de su vida.

Jin estaba entrando a la habitación con un par de tazas en las manos. Shoko se acomodó en la cama y palmeó el lugar vacío en la cama su lado.

—Jin— Lo saludo cuando él se sentó a su lado y le ofreció su taza de café. No demasiado dulce, como le gustaba. No es que pudieran beber de la misma, porque el café de Jin era tan amargo que Shoko no entendía cómo sus papilas gustativas seguían sirviendo.

—Apagué el noticiero abajo y desconecté el internet.

—Es inevitable que escuche algo del asunto— le dijo Shoko, recargando su cabeza en el hombro de Jin. Los dos suspiraron derrotados.

—¿A qué hora crees que llegue?— preguntó Shoko, levantándose finalmente del nido.

—30 minutos. A esta hora, seguramente está entrenando todavía o está terminando.

—Iré a preparar la habitación de Yuuji. Y la de Choso, Kechizu y Esou.

—Yo el desayuno—

Y así, ambos salieron de la cama y se prepararon para el día. Mientras Shoko alistaba la habitación de Yuuji, aspirando cualquier suciedad que se hubiera acumulado en los últimos días, pensó en todo lo que la ruptura de Satoru y Yuuji representaba.

Su encuentro fue básicamente una casualidad. Poco después de que Suguru se fuera al extranjero con Riko, Shoko y Satoru se quedaron atrás a los 23 años. Shoko estaba terminando su carrera en medicina y Satoru tenía el corazón roto, así que en un día libre, ambos salieron a cenar y fue cuando conocieron a Yuuji, que estaba cenando con dos de sus amigos.

Satoru había caído inmediatamente por él, un alfa de cabello rosa y aroma a miel especiada. Una personalidad brillante, escandalosa, que no encontraba problemas en tolerar la hiperactividad de Satoru y hasta podía igualarla. Yuuji era encantador, no de la manera amorosa porque Shoko no sentía atracción por los alfa que eran menores que ella, aunque solo fuera por tres años, sino que nunca la dejaba atrás.

Cuando salía con amigos, siempre se aseguraba de llamarla, incluirla a ella cuando incluso Satoru no lo hacía.

Megumi y Nobara, los amigos de Yuuji, no estaban muy felices con el ingreso de Satoru a la vida de Yuuji, pero no parecían hostiles hacia Shoko como lo eran hacia él.

—Shoko-san— Nobara entrelazaba sus brazos y la llevaba de compras con ella o a comer. Megumi estaría más callado, siempre en un estado pensativo, pero acudiendo a ella con dudas médicas, ya que estaba un poco interesado en cosas farmacéuticas por su carrera como veterinario.

Cuando Yuuji y Satoru llevaban un año saliendo, Yuuji los invitó a una ceremonia familiar y fue donde Shoko conoció al padre de Yuuji, Jin. Y comenzaron a salir poco después de eso por insistencia de la misma Shoko.

La relación de Yuuji y Satoru había terminado finalmente, tres años después de iniciar, porque Suguru estaba regresando a Japón con las gemelas, las niñas que tuvo con Riko. Entonces, Satoru volvió corriendo inmediatamente a sus brazos.

No es que no lo esperara. Shoko sabía que algo así iba a ocurrir. El clavo que saca a otro clavo está destinado a ser desplazado eventualmente, y eso fue Yuuji para Satoru.

Como Jin y ella esperaban, Yuuji llegó más tarde ese día con una expresión incómoda, pero fue rápidamente abrazado por Jin y recibido por Shoko.

Shoko se quedó a solas con Yuuji cuando Jin recibió una llamada de su hermano gemelo, Sukuna, diciéndole que estaba en prisión por vandalizar un cartel publicitario con la cara de Gojo Satoru, y habría que ir a sacarlo de ahí.

—... Al menos no está vandalizando mis cosas— dijo Yuuji con un suspiro después de que Jin se fuera apurado a rescatarlo.

—¿Una rama de olivo?— preguntó un poco divertida. Había escuchado muchas de las anécdotas del mal comportamiento de Sukuna contra Yuuji, y este correspondiéndolas de la misma manera.

—Seguramente estaba ebrio— dijo Yuuji sin emoción.

Jin decía que eran así porque se querían.

A todos los demás les parecía que realmente había odio entre ellos, empeorado por el hecho de que Yuuji era un alfa, mientras Sukuna solo un beta.

—Yuuji, respecto a Satoru, en serio, lo siento—

—No, ni siquiera te disculpes, Shoko-san— Yuuji negó con la cabeza. —Yo también esperaba que algo así pasara cuando Geto-san volviera del extranjero.

—Aun así, él no tenía por qué tratarte así— En ese momento, no sentía nada de caridad por Satoru. —No tenía que hacerte eso.

—Lo sé, pero sabía que ocurriría y lo dejé pasar hasta que fue inevitable— se encogió de hombros. —Estaré bien, en serio, no es el fin del mundo. Y... bueno, conociste a mi padre y están saliendo, son felices, es una victoria en lo que a mí respecta—Ladeó la cabeza en su dirección, sonriéndole suavemente. —Estoy feliz de tenerte en la familia, Shoko-san.

—Y yo estoy feliz de haberlos conocido.

Fue bueno que siempre la dejaran atrás, porque al final eso le facilitó la decisión de quedarse con la familia que no le haría lo mismo. Probablemente Satoru extrañaría los pasteles que Megumi le daba cada mes, los de la venta de su madre alfa en las ferias de su edificio.

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Tres meses después de la ruptura de Satoru y Yuuji, este último comenzó a salir con una beta con la que fue compañero de secundaria: Ozawa Yuuko.

A los seis meses de la ruptura de Itadori y Gojo, el matrimonio de Geto Suguru y Gojo Satoru se llevó a cabo con una gran celebración. Aun así, la boda tuvo varios asientos vacíos, especialmente en la sección de Gojo Satoru.

—Comentando las fotos de la boda con la lista de invitados prevista, pudimos ver una gran cantidad de lugares vacíos— dijo Starlight, la influencer de farándula con mayor número de seguidores en el continente asiático, quien se encargaba de seguir principalmente los eventos relacionados con actores y modelos del mundo artístico. —Si bien los padres de Geto estuvieron presentes, un par de betas, no hubo señales de Gojo Hitomi, el padre omega de Gojo Satoru.

El video mostró una foto donde los novios estaban en el altar dictando sus votos. Las niñas de Geto estaban atrás con expresiones aburridas. Entre los asientos de los invitados de la ceremonia, había bastantes vacíos al fondo.

—Hitomi-san era amigo de Akagane Kaori-san, la fallecida actriz omega coreana que se casó con un japonés y quien es la madre biológica de Itadori Yuuji.

Ahora, la mitad de la pantalla mostraba un antiguo póster promocional de una serie coreana, una mujer de cabello negro con una sonrisa encantadora, de espaldas a un barandal mientras lo sostenía a ambos lados con sus manos. La otra mitad tenía una foto de Itadori Yuuji sosteniendo una medalla de oro de su primer competencia en atletismo.

—No solo por la ausencia de uno de los padres de Gojo-san, sino que el presidente corporativo de la automotriz Gojo solo estuvo presente en la ceremonia de boda, pero se retiró antes de la fiesta.

—Así como Amanai Tengen, la madre adoptiva de la fallecida esposa de Geto-san. Pero ella también se retiró después de la ceremonia.

—La ausencia más notable desde la ceremonia y el festejo fue la médica Ieiri Shoko, amiga de la pareja desde que estaban en preparatoria, quien no puso un pie en ningún momento y se sabe que declinó la invitación desde el inicio, aunque su invitación fue de las últimas en ser enviadas, como si se hubieran acordado de ella tardíamente. Algo común que se sabe que ha ocurrido durante años en algunos eventos previos.

—La médica en cuestión subió una foto ese mismo día en sus redes sociales, de su pareja y ella en una cita en una playa. No es oficial, pero nuestras fuentes creen que puede ser en Okinawa. Itadori Yuuji, por otro lado, tuvo una competencia una semana antes en Kioto. No hay fotos en sus redes sociales, pero el nieto desheredado del anterior jefe del grupo Zen'in subió una foto donde Itadori, Kugisaki Nobara, Ozawa Yuuko y él están festejando la medalla de oro.

—Hasta la fecha, no hay comentarios de Itadori respecto a la boda, pero según sus amigos y compañeros de la universidad con los que hemos tenido el gusto de entrevistar, han dicho que Itadori no es una persona que guarde rencor y que, por lo tanto, a estas alturas debió seguir adelante.

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Satoru arrojó el celular a un lado, con un resoplido y una burla atorados en su garganta. No era mentira que Yuuji no guardara rencor; incluso había enviado un regalo para la boda y una tarjeta de buenos deseos como gesto de buena voluntad. Pero Satoru se sentía tan vacío mirando la miserable tarjeta que tuvo que tirarla a la basura y ver dónde diablos podría esconder la tostadora que recibieron de regalo por parte de la familia Itadori.

Yuuji no parecía conocer la palabra rencor, simplemente siguió adelante y ahora estaba en una relación con esa chica que claramente había estado suspirando por él durante todo el tiempo que ambos salieron. ¿como era? Ah, si. Yuuko o algo así.

Enviando mensajes a Yuuji felicitandolo por sus triunfos en cualquier campeonato olimpico en el que estuviera ganando. Satoru recordaba muy bien lo mucho que disfrutaba pasar un brazo por encima de los hombros de Yuuji y apoyarse contra él cuando esa mujer estaba cerca. La cara agria que ella ponía lo hacía bastante feliz, especialmente cuando Yuuji correspondía con un brazo alrededor de su cintura o un beso demasiado cerca de su boca.

Aunque eso estaba atras ahora. Satoru estaba casado con el alfa al que siempre quizo como su pareja; Y esa molesta mujer finalmente cumplió su sueño de salir con Itadori Yuuji, llevaban ya tres meses en esa relación.

Yuuji, como dijo antes, no guardaba rencor aparente contra él.

Los demás que lo rodeaban sí. Megumi no le había contestado el mensaje en el que le preguntaba sobre ese pastel de fresas que le regalaba, Nobara lo dejaba en visto cuando le preguntaba acerca del médico de fertilidad con el que asistía para control de natalidad. Su padre, Hitomi, no le había dado ninguna palabra desde la boda.

El hombre de quien heredó los ojos azules estaba más interesado en pasar tiempo reconectando con Jin, un viejo amigo al parecer, en lugar de ver a su único hijo y conocer más a su yerno e hijastras.

— Ya conozco a Suguru— fueron las únicas palabras que le dijo la única vez que Satoru intentó hacer que pasaran tiempo juntos. —No he visto a los Itadori en años, quiero verlos a ellos.

Una mirada gélida a su primogénito para expresarle lo decepcionado que estaba de sus elecciones amorosas antes de dedicarle un trato frío. Al menos su padre no estaba haciendo cosas como subir fotos de Itadori Yuuji en sus redes sociales, aunque estaba reposteando un montón de pósters viejos de Akagane Kaori de cuando la mujer vivía.

Solo le quedó suspirar y aceptarlo. Miró de nuevo el celular, abriendo el chat con Shoko, pero ella aún marcaba fuera de línea y no había leído su último mensaje.

—No creas que fuiste una ocurrencia tardía. Estaba ocupado. Creímos que ya habíamos enviado tu invitación.

Pero ella no había leído nada. ¿Cómo podía olvidar a Shoko? Cuando fue ella quien le contó la noticia de su primer embarazo hace años.

Se pasó una mano sobre el vientre sintiendo lo vacío que estaba, ocupado solo una vez antes.

El cachorro no tenía más de tres meses cuando lo perdió, después de largas sesiones de grabación de un nuevo drama y una campaña de modelaje que le exigió demasiado. Yuuji le había pedido que descansara un poco, que comiera más, pero Satoru no estaba interesado en hacerle caso al alfa, no después de una discusión seria que tuvieron acerca del compromiso cuando tenían solo un año de relación.

Satoru no quería pensar en ponerse serio, no aún y no con Yuuji.

[No cuando tenía a otra persona en mente]

Creía que estaban bien como estaban. ¿Para qué apresurar las cosas? Entonces, en su afán por ignorar a Yuuji y cualquier cosa que le dijera o diera, incluidos los almuerzos, una noche simplemente comenzó a sangrar.

Y no se detuvo.

El dolor aumentó tanto que Satoru se vio en la necesidad de llamar a Shoko, y ella fue a su casa, le dio la noticia y se quedó a su lado mientras terminaba de expulsar el feto de su cuerpo. Fueron las peores cinco horas de su vida; al acabar, Satoru llamó a Itadori y le contó.

Él manejó desde su departamento al de Satoru y se quedó con él durante el resto del tiempo, preparando comida, ayudando a darse baños y lavando o tirando la ropa llena de sangre. Armó un nuevo nido para él y lo dejó descansar.

Yuuji había estado ahí para él después, pero Shoko durante el proceso. ¿Cómo podía olvidarla? Era imposible.

Aun así, en ese momento, se alegró. Porque entonces no había una atadura real entre Yuuji y él, no había un motivo por el que se sintiera obligado a quedarse, aunque Satoru nunca se había sentido obligado a nada. No había niño [y quizá nunca volvería a haberlo] .

Pero eso estaba bien, ¿no? Porque entonces podía enfocarse en las gemelas. Mimiko y Nanako no parecían muy interesadas en él, pero estaba bien, se acostumbrarían y lo aceptarían con el tiempo, ¿verdad? Entonces tendría una familia.

[Su familia ya no tendría los ojos almendrados, no tendría olor a miel, no tendría cabello rosa revoloteando por los pasillos de su casa]

En su lugar, una notificación informó la actualización de una nueva foto de Shoko en su muro. Miró y se encontró con una foto familiar de la familia Itadori, donde Jin, Sukuna, Yuuji, Wasuke y la propia Shoko estaban sentados en una mesa al aire libre. Eso en sí no llamó la atención, sino más bien...

Entrecerró los ojos, hizo zoom en la pantalla y luego se la pegó a los ojos para ver la mano izquierda de Shoko.

Inhaló y luego gritó.

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— Esta noche, Ieiri Shoko ha publicado una imagen de la familia Itadori, la familia con la que esta saliendo, donde parece estar luciendo un anillo de compromiso ¿Para cuando las nupcias? ¿Es temporada de bodas ahora?

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Itadori Yuuji y Ozawa Yuuko terminan su relación dos meses después de que la noticia de que Itadori Jin se casara con Ieiri Shoko. La relación de los dos dura apenas unos cinco meses antes de que se separen en buenos terminos, o eso es lo que parece.

¿Qué es lo que ocasiono la ruptura? Se preguntan algunos, pero no hay nadie que lo diga. Ozawa borra cualquier red social después de eso, no soportando el acoso de tantas preguntas de personas interesadas en el chisme. Itadori solo pide que no la molesten.

Fushiguro Megumi sube una foto a su red social, es una foto donde los tres amigos estan sentados en una sala de cine esperando que comienze una película. Kugisaki Nobara también sube otra foto ese mismo día: La foto es de Itadori, sentado en la mesa esperando su bebida con los ojos cerrados y su mejilla apoyada en sus dedos, detras de él Fushiguro Megumi esta recogiendo las bebidas.

'Cada vez que parpadeo, este sujeto crece mas' Es la descripción de su imagen.

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Un año después de la boda de Suguru y Satoru, durante la sencilla ceremonia de bodas de Itadori Jin y ahora Itadori Shoko, Suguru resopló con una sonrisa mientras veía el cariño en los ojos de Shoko durante el evento. Al terminar, estuvieron algun rato en la recepción antes de marcharse para lo que sería la luna de miel.

El hermano gemelo de Jin, Sukuna, estaba peleando con el hijo de Jin, Yuuji, por algún desacuerdo que los había llevado a la violencia física.

Aunque por lo que escucho, esto siempre terminaba así cuando los dos empezaban a hablar. El abuelo de Yuuji y el padre de Sukuna, Itadori Wasuke, los miraba desde una de las mesas antes de volver a empinarse un vaso de alcohol e ignorarlos.

Suguru estaba preocupado de que se pusieran demasiado mal, pero Satoru solo alejó a las niñas de la escena y le pidió que fuera por un cubo de agua al baño para lanzarlo, especialmente cuando otro de cabello oscuro se metió en la pelea.

—¡Sukuna! ¡Deja a mi hermano!

—¡Píerdete, Aoi, ni siquiera eres de la familia!— gritó Sukuna haciéndole una llave en el brazo a Yuuji mientras este le hacía una en el cuello.

—¡Mientras la llama de la hermandad esté encendida-!

Su boda con Satoru fue más... una necesidad que un deseo. Sus hijas necesitaban a un omega que al menos pudiera guiarlas cuando el mismo Suguru no podría hacerlo. Además, el matrimonio con Satoru extendería cierta protección de la familia Gojo hacia ellos en caso de que a Tengen se le metiera la loca idea de tratar de quitarles a las niñas.

Su ex suegra y él habían tenido problemas; ella decía que su postura política era demasiado extrema, que solo haría que los apuntaran como objetivos y pondría a las niñas en peligro. Satoru estaba demasiado cegado por lo que sea que pasara por su cabeza y no había visto eso que Tengen había tratado de señalarle. Al final, Tengen parecía estar resignada.

Suguru se apresuró a buscar el cubo de agua, pero mientras esperaba que se llenara, escuchó un par de voces que no pudo reconocer .

—¿Lo conseguiste?— preguntó en voz baja un hombre joven, y la voz de una mujer le respondió feliz.

—Sí, fue un dolor de cabeza, pero solo usa la mitad. Esa cosa los hace entrar en rutina de inmediato y no quiero que te rompa la cadera.

Escuchó un resoplido.

—No me voy a quejar siempre que me marque. Al menos para cuando termine la noche, tú y yo ya debemos estar marcados.

—No estaré muy lejos de la habitación.

—¿No es mejor si entras desde el principio? Para que no sospeche de que estemos a solas. Sabe que mi calor se acerca, se sentirá más tranquilo si tú también estás ahí.

Suguru levantó las cejas sorprendido por este plan, cerro el grifo del agua y fue a donde los escucho para reprenderlos, pero ellos ya no estaban. Habían salido por otra puerta y no alcanzó a ver nada que delatara quién fuera el responsable. Suspiró y lamentó por el pobre alfa que sería víctima de estas maquinaciones. Esperaba que su plan no diera éxito.

Llegó con el cubo de agua y, siguiendo las indicaciones de un tal Choso, a quien reconoció como el hijo ilegitimo del jefe del clan Kamo, junto a sus otros hermanos, le entrego el cubo de agua.

"Aqui, gracias por traerlo, Geto-san" Agradeció tomando el cubo y se lo arrojó al ahora trío que estaba peleando. Si bien el agua no sirvió mucho, al menos el golpe con el cubo metálico en la cabeza de Sukuna sí lo hizo, y fue arrastrado por un hombre de cabello blanco y corto, con un lunar rojo en la parte posterior de su cabello, de regreso a su auto.

—Escuché una conversación extraña— le contó Suguru a su esposo cuando la pelea finalmente termino.

Itadori Yuuji, la expareja de Satoru, estaba empapado y quejandose. Sus dos amigos se acercaron a darle una toalla con gestos preocupados, siseando elgo en voz baja.

La voz se le hizo familiar... pero... no eran ellos ¿Verdad? ¿Eran los mismos que estaban en el baño? No, imposible. Sacudio el pensamiento y se enfoco en Satoru, que estaba ignorando a Itadori Yuuji y tratando de levantar a Nanako, pero su hija no quería.

—¿Sí? ¿Qué era?— preguntó Satoru quitándose la corbata, rindiendose finalmente con cargar a una de las gemelas.

—Un par de omegas en el baño estaban planeando tener un trío en algún lugar o algo así.

—... Bueno, eso... es raro... Hay mejores lugares para planearlo.

—Sí, creo que esperaban drogar al alfa. Hombre, eso no les saldrá bien. Especialmente si se pone violento.

—¿Tú crees?

—Todo puede pasar cuando estas una rutina.

Mientras se retiraban, una persona se acercó a hablar con él mientras Satoru se llevaba a los niños. Un hombre alto, de cabello negro recogido en una pequeña cola de caballo, tenía una cicatriz a lo largo de su frente y sonreía de manera... no rara, más bien su sonrisa hacía que Suguru se sintiera incómodo, como si la sonrisa estuviera congelada en su cara.

—Hola, debes ser Geto Suguru, ¿verdad?— preguntó el hombre con una sonrisa. —Soy un seguidor de tus discursos y posición política. Me gustó mucho ese debate que tuviste con el jefe de la ONU en mayo del año pasado.

Suguru rápidamente se animó y miró a la persona.

—Sí, soy yo. ¿Cuál es su nombre?

—Puedes llamarme Kenjaku— le dijo el hombre, ahora conocido como Kenjaku. —Supongo que eres el amigo de Shoko-san, ¿no es cierto?

—Sí, invitado de su parte. ¿Kenjaku-san vino de parte de Jin?

—Sí, soy el padre de su esposa fallecida, mi Kaori— suspiró con una expresión de nostalgia. —Kaori murió muy joven por un desorden hormonal, pero mantuve algo de contacto con Jin y vine como gesto de buena voluntad.

Suguru se sintió aliviado de ver que el antiguo suegro de Jin no lo odiara por volver a casarse; al menos eso haría más fácil la vida de Shoko. Kenjaku ladeó la cabeza y tomó las manos de Suguru con una sonrisa.

—Geto-san, como seguidor de sus conferencias, le contaré esto: puede que tenga una oportunidad de entrar a un puesto político firme dentro del país.

Eso llamó la atención de Suguru.

—Lo escucho atentamente.

—Hay un joven prometedor en ese campo, es pariente de la familia de su esposo, pero no es cercano a ellos. Debería buscarlo. Se llama Okkotsu Yuuta, es el omega de Orimoto Rika, la hija del ministro de Relaciones Exteriores, y apunta a continuar con el trabajo de su padre.

Okkotsu Yuuta, Suguru lo investigaría.

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"¡Exclusiva! ¡Exclusiva! Itadori Yuuji ha sido captado en foto con dos omega en una habitación de hotel después de la boda de su padre. La identidad de ambos omegas es, hasta ahora, desconocida. La ultima relación del atleta termino hace diez meses, con una antigua compañera de clases ¡¿Quienes son los omega de la foto!?

La foto estaba algo borrosa y solo podía distinguirse un poco del cabello rosa de Itadori. La foto fue tomada fuera de una ventana, lo que daba algo de preocupación, porque se supone que la habitación de Itadori estaba en el quinto piso del hotel de la recepción. Lo que quiere decir que la persona que la tomo, se tomo la molestia de treparse por fuera de la pared para poder tomar la foto.

¿Qué persona se tomaría esas molestias? Yuuji ni siquiera era un actor como lo fue su madre, era solo un atleta y estaba seguro que no tenía una base de fans tan constante como las personas en el mundo del espectaculo.

Maldita sea, su padre seguramente no iba a regañarlo por esto, pero que incomodo sería. Shoko seguramente haría algunas bromas, aunque nada cruel. Él mismo tendría que reunirse con la madre de Megumi para disculparse por sus acciones, aunque estaba seguro que Fushiguro-san no estaría muy molesta con él. El padre de Nobara seguramente estaría contento con que su hija se estableciera con alguien.

"Mm, buenos días" Alguien le beso la mejilla y se abrazo a su espalda. El otro omega aun seguía dormido en la cama.

"Buenos días, Nobara"

"¿Eso es una foto?" Pregunto asomandose a ver la pantalla, entrelazando sus brazos del otro lado de su cuello, Yuuji sentía la cara enrojecerse al verlos, porque estaban llenos de marcas: mordidas y algunos moretones.

¿Como se le adelanto la rutina? Se suponía que faltaban semanas. Incluso si sabía que Megumi tendría un calor en una semana mas, creyó que tendría suficiente tiempo para salir antes de que las cosas se pusieran... mal. Su cara se puso todavía mas roja al recordar lo demas, el agarre de Megumi y como él de repente le salto encima, lo beso y como Yuuji no lo hizo un lado al principio.

Cuando reacciono, trato de pedirle ayuda a Nobara, pero ella también, ella de repente también estuvo sobre él. Sabía, logicamente, que un alfa en rutina podía inconscientemente empujar a omegas al calor, pero eso solo era posible si ellos estaban lo suficientemente interesados ¿Eso quería decir que sus dos amigos estaban interesados por él romanticamente?

Lo peor de la rutina es que al día siguiente todavía tenía la conciencia bastante clara de lo que hizo la noche anterior.

Pero tampoco podía ser una rutina normal, esas duraban tres días. Esto solo una noche ¿Algun desvarío hormonal? ¿La pelea con el tío Sukuna le hizo algo? ¿O el bote de aluminio reboto también en su cabeza? ¿Fue haber visto a Satoru en persona después de casi dos años?

No, ya no sentía nada por Satoru, eso era seguro al cien por ciento. Lo había superado. Quizá no del todo cuando comenzo a salir con Yuuko, pero era seguro que había superado su enamoramiento antes de terminar con ella.

"¿Que piensas?" Le pregunto Nobara, Yuuji la miro y no pudo evitar notar la cantidad de mordidas en su cuello, afortunadamente, ninguna marca de enlace permanente.

Al menos se había controlado lo suficiente para no hacerlo, pero ellos estaban claramente decepcionados por eso. Yuuji se preguntaba si debería hablar con ellos- No, que estupido, por supuesto que iba a tener que hablar con ambos.

Megumi no tardo en despertar, la charla tuvo que hacerse en ese mismo momento y al terminar, bueno. Itadori Yuuji recibió dos declaraciones de amor, ademas de dos mordidas de enlace omega y él mismo dio un par de mordidas de enlace alfa.

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—¡Últimas noticias! ¡Se ha visto a Itadori Yuuji y a Fushiguro Megumi salir del área de ginecología de cierto hospital!— dijo Starlight en la apertura de su video. —Esta tarde, Itadori Yuuji, campeón de oro en los últimos Juegos Olímpicos, fue visto acompañando al nieto desheredado de la familia Zen'in.

—Se sabe que hace cuatro meses Itadori pasó su sesión de rutina con Fushiguro Megumi y Kugisaki Nobara en el hotel donde se llevó a cabo la boda de su padre y madrastra. Ahora, con el último descubrimiento, ¿es seguro decir que hay un cachorro en camino? Fushiguro en cuestión no muestra ningún decoro ni intención en ocultar la marca de apareamiento permanente en su nuca.

— Como sabemos, es mejor dar marcas temporales en los músculos cervicales en lugar de directamente en el área del cuello o nuca. Fushiguro Megumi lleva la suya en la nuca, donde hay demasiadas terminaciones importantes como para no serla. Ademas, las marcas temporales de Gojo Satoru estaban en sus musculos cervicales mas lejos de los puntos importantes.

—Kugisaki Nobara también ha sido vista luciendo orgullosa su nueva marca en la garganta. La modelo de la agencia CM Models ha subido varias fotos de ella junto a Fushiguro, ambos mostrando sus nuevas marcas de apareamiento. Se ven bastante felices.

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—¡Noticia de ultimo minuto! Kugisaki Nobara ha publicado una imagen de un ultrasonido y una leyenda de 'Te esperamos aquí, Tsumiki-chan' ¡Esto no es mas que una confirmación! ¡Una confirmación, señores!

—¡Nuevas noticias! ¡Se confirma que Akagane Kaori fue la hija de Kamo Noritoshi con su esposo actual, Kamo Kenjaku, el actual CEO de las farmaceuticas Kamo! ¡Todo este tiempo bajo nuestras narices-! ¡se espera una disputa por quien heredara la posición dentro de la familia! Itadori Yuuji o Kamo Noritoshi segundo, otro pariente de la familia. Kamo Noritoshi sigue sin reconocer a sus hijos Choso, Kechizo, Esou, pero esos tres fueron criados por Kaori-san y posteriormente por Itadori-jin, por lo que consideran a Yuuji como un hermano mas.

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Zen'in Naoya resopló y dejó el teléfono para mirar a su padre, el actual jefe del clan Zen'in, mientras pensaba en el asunto. Toji había sido expulsado de la familia porque quedó embarazado de Megumi cuando tenía unos 20 años, con una alfa desconocida más allá de su apellido.

Incluso cuando Toji estaba destinado a comprometerse y casarse con el clan Kamo para cubrir su deficiencia como omega, su tonto primo decidió tomar el nudo de una desconocida en lugar de negarse y esperar pacientemente a que Naoya tuviera la edad y capacidad de hacerlo él mismo. Así, Toji podría haberse quedado en el clan Zen'in.

[Naoya ignoró el hecho de que ese fue exactamente el motivo por el que Toji hizo lo que hizo: para salir de esa maldita familia.]

Incluso cuando su padre estuvo dispuesto a aceptar de vuelta a Megumi, a pesar de la mancha que representaba para el clan después de la muerte de Toji, su estúpido sobrino ahora salía con esto. Embarazado de un miembro del clan Kamo. ¿No tenía el destino formas curiosas de hacer las parejas que siempre debieron ser?

Si bien eso de alguna manera podría pasarse por alto, Naoya no estaba nada feliz. ¿Una relación poli? ¿En serio? Ni siquiera podía culpar a Itadori por sentir que no era suficiente, porque esto seguramente fue planeado por el propio Megumi y su amiga.

—Me siento un poco mal por Itadori— dijo finalmente su padre. —Ni siquiera creo que se haya dado cuenta de esto.

—Itadori-kun no suele pensar mal de los demás— dijo alguien, y Naoya creía que podía tratarse de Mai, aunque no estaba interesado en eso. Bueno, el asunto ahora estaba fuera de sus manos, y Megumi era ahora problema de los Itadori, al igual que Kugisaki.

Como fuera, Naoya estaba más interesado en otra cosa por ahora. ¿Por qué Geto Suguru, el marido de Satoru, estaba pasando tiempo con otro omega? Tal vez eso de las relaciones poli era contagioso y Satoru y Suguru querían meter a un chico más en su matrimonio. ¿Tan mal estaban las cosas en su cama si solo eran ellos dos?

Bueno, no estaba sorprendido. Gojo Satoru debía estar muy flojo allá abajo como para que su esposo busque a otras personas que lo satisfagan. Después de todo, era un secreto mal guardado que Satoru le puso los cuernos a Itadori Yuuji. No había nada oficial, pero era muy sonado.

Gojo le había puesto los cuernos a todas sus parejas desde que comenzó a tenerlas en la secundaria. Naoya estaba seguro de que por eso Geto se negó a tener algo románticamente con él por años. Y si bien Itadori fue la persona con la que más duró en una relación —tres años—, era solo más obvio que lo había engañado una infinidad de veces.

No pensó nunca que se casaría con alguien, estando tan usado como estaba, pero supuso que existían milagros o que a Suguru no le importaba que le pusieran los cuernos. Y además, defectuoso.

Gojo Satoru tenía ya 28 años, casi 29, y no tenía ningún hijo. Se rumoreaba sobre un embarazo perdido, o a propósito, dependiendo de quien hablara del tema. Nada concreto, solo rumores. Naoya no estaba muy interesado en el chisme de ese sujeto, no hasta saber si Geto lo dejaría por un omega más joven.

Por ahora, tendría que enfocarse en Megumi y el hijo que esperaba. Después de todo, podría representar una competencia en el futuro si apuntaba a recuperar un lugar en la familia, aunque no lo creía necesario. Aun así, mejor estar atento que lamentar cualquier asunto.

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—Esta noche, hubo una gala benéfica de las tres grandes familias de Japón: Kamo, Gojo y Zen'in, así como el grupo Ryomen, que está volviendo a levantarse después de años de inactividad. Se puede decir que fue una cena llena de tensión y reencuentros.

—En otras noticias más alegres, se ha dado a conocer a la hija más joven de la familia Itadori, Itadori Tsumiki. Una niña cuyo segundo género aún se desconoce, pero ya han comenzado las especulaciones. Fushiguro Megumi dio a luz hace aproximadamente tres semanas, pero no hubo ninguna foto filtrada al público, ni siquiera una noticia exclusiva hasta la presentación de hoy.

—El atleta olímpico Itadori Yuuji parece estar brillando de orgullo mientras carga a su hija, acompañado de sus dos omegas enlazados. También hay una teoría de que la modelo Nobara está esperando su propio cachorro. —Mostraron una imagen de Nobara durante la gala, en la que estaba cargando a la pequeña Tsumiki. La foto se veía de perfil, por lo que el vientre hinchado era un factor curioso. —Puede tratarse de una mala postura; hasta ahora, no hay ninguna confirmación del asunto.

—La familia Itadori se ha instalado en Sendai y ha dejado atrás Tokio. La dirección de su nuevo hogar es desconocida, pero han pedido que se respete su privacidad en caso de que se filtre en el futuro.

—Otro de los invitados fue el propio Gojo Satoru, junto con su esposo y sus hijastras. Muchos internautas han comenzado una campaña de difamación contra el actor Satoru, afirmando un estado estéril y teorizando que fue el motivo por el que Itadori lo dejó. Aunque recordemos, esto no fue así, ya que personas cercanas a los dos han confirmado que fue Gojo quien dejó a Itadori hace más de dos años.

—Muchos han señalado que el estado estéril de Gojo es un castigo divino por dejar a su pareja para correr a los brazos de un alfa viudo que ya lo había rechazado una vez en el pasado.

—De cualquier manera, Gojo no ha respondido a estas críticas, manteniéndose en silencio. Desafortunadamente, esto le ha costado algunos papeles de directores que no quieren mala propaganda en sus nuevas películas o series. Aunque recordemos, no hay buena o mala publicidad, solo publicidad.

—En este canal, esperamos que cualquier asunto se solucione y seguiremos informando. Somos la voz del público. Starlight al servicio.

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Gojo Satoru era un omega que lo tenía todo y no necesitaba más. Estaba casado con su primer amor que regresó al país, era guapo, su familia de nacimiento no lo molestaba para cosas innecesarias. Todos los seguidores de la farándula estaban de acuerdo en que la vida de Gojo Satoru debía ser la mejor.

Hasta que olieron un poco de debilidad y decidieron lanzarse sobre él como hienas hambrientas. Pero Satoru no estaba preocupado; pronto encontrarían a otra persona, siempre era así.

En ese momento, Satoru solo podía sentir un vacío en su estómago al ver a Itadori Yuuji cargando a su hijo recién nacido. El niño, que había tenido con Fushiguro Megumi hace apenas unas semanas, estaba en brazos de Yuuji. Del otro lado de él, Kugisaki Nobara estaba arrullando al niño mientras acariciaba su propio vientre abultado.

Satoru quería arrancarles la cabeza a esos dos traidores. Cuando salía con Yuuji, Megumi le daba un pastel individual de las ventas de su madre y Nobara lo acompañaba a sus exámenes médicos. Pero ahora, los dos estaban felizmente jugando a las casitas con el alfa que una vez fue suyo. Lo peor es que Satoru ni siquiera había visto venir esto.

Shoko también estaba sentada en la mesa de la familia Itadori, junto a Itadori Jin, tomando su mano mientras lo miraba con una sonrisa. Todo en ella era sonrisas y alegría desde que conoció a Jin y se casó con él, completamente distinta a su yo indiferente de antes. Era como si encontrar a un Itadori le hubiera dado un sentido diferente a su vida.

No es que no pudiera entenderla; de entre todas las personas, quizás Satoru era el que mejor la entendía.

Shoko finalmente recordó que tenía amigos en otras mesas, porque después de despedirse de Jin con un suave beso en los labios, se levantó y fue a sentarse junto a Satoru y las gemelas, aunque ellas estaban ocupadas mirando una película en su teléfono y apenas lo saludaron. Suguru estaba en otra mesa, hablando con un primo suyo con el que había pasado mucho tiempo últimamente, Yuuta.

—Hola, Satoru —le dijo cuando se sentó—. ¿Cómo estás? Niñas, ¿por qué no van a ver el jardín?

Las dos niñas se animaron y se levantaron de sus asientos para correr afuera. Eso dejó a los dos adultos en la mesa.

—Preguntas, ¿por qué realmente no sabes o solo quieres dejar en claro un punto?

—Vamos, ¿por qué estás enojado conmigo? Me casé con Jin. Es obvio que iba a estar más a lado de Yuuji cuando se separaron. También estuve contigo hasta que dejaste bastante claro que estabas perfectamente bien a lado de Suguru de nuevo.

Satoru resopló y se negó a mirarla. Ella no se sorprendió por su actitud; Satoru siempre fue así. Bueno, no siempre. Hubo un tiempo en el que era muy serio, amargado y resentido con el mundo por la posición de su familia, siempre tan exigentes con él. Pero ese Satoru quedó atrás y dio paso al descarado, despreocupado y lleno de confianza, al que sabía cómo hacer las cosas para obtener lo que quería.

Ese Satoru era con el que Shoko estaba acostumbrada a lidiar. Pero ese Satoru había estado desapareciendo hace unos meses, dejando lugar al que era antes. A veces actuaba infantilmente, como ahora, negándose a mirarla. Pero la mayor parte del tiempo, Shoko podía sentir el aroma amargo de dulces podridos saliendo de él cuando Yuuji estaba cerca. No, más bien, cuando Yuuji estaba en compañía de alguno de los dos omegas a los que había marcado permanentemente.

—¿Cuándo nació? —preguntó Satoru finalmente.

—Hace como tres semanas. Megumi estaba ansioso por presentar a su cachorro a todo el mundo, así que fue su decisión traer a Tsumiki.

Fushiguro Megumi estaba ahí, del lado derecho de Yuuji, mostrando orgullosamente la marca de enlace en su nuca. Megumi nunca usaba nada que dejara a la vista su nuca o cualquier área que pudiera desatar un enlace con algún alfa, pero ahora estaba luciendo la marca con orgullo sin ningún collar protector de marcas. La de Kugisaki Nobara estaba en su garganta, ya cicatrizada, pero un poco morada por algún chupetón que seguramente le hizo la noche anterior.

Era raro que hubiera parejas poligámicas, especialmente porque los omega rechazaban a cualquier otro que quisiera entrar en su nido o siquiera tratar de coquetear con un alfa enlazado. Claro, el alfa podría hacer de las suyas y tener una segunda familia, no era algo fuera de lo común. En todo caso, era raro que los dos omega convivieran tan abiertamente entre ellos sin repulsión hacia el otro.

En la antigüedad, los alfa con concubinas omega tenían que tener diferentes residencias para cada una, para evitar peleas o disgustos. Pero no era así con Megumi y Nobara.

Satoru conocía a Yuuji; era imposible que él hiciera algo así como marcar a Kugisaki, a quien respetaba mucho como su amiga después de haber marcado a Fushiguro y haberle puesto un hijo en el vientre.

Zen'in Naobito llegó entonces a la mesa Itadori. Jin lo saludó con cortesía, pero no le permitió acercarse a su nieta. Yuuji la regresó a los brazos de Megumi y miró atentamente a Naobito, esperando que hiciera algo. Pero Naobito parecía tranquilo, al menos no ebrio. Abrió la boca y pidió algo, seguramente cargar a la niña, y fue Megumi quien se la entregó después de mirarlo por un largo rato, dudando si hacerlo, seguro de que no tendría consecuencias si decidía no entregarla. Pero una vez en los brazos de tu tío bisabuelo, las cosas se calmaron.

—Fushiguro Tsumiki —dijo Satoru mirando a la niña, sintiendo un vacío en su vientre. La ausencia de un niño que murió allí hace muchos años.

—Itadori Tsumiki —corrigió Shoko—. Se parece a Megumi.

—Podría no ser de Yuuji.

—Me sorprende que intentes creerte tus mentiras.

—¿Qué hay de Kugisaki?

—¿Qué con ella? Está embarazada, tiene como tres meses ahora. Dice que será una niña y ya ha escogido el nombre. Se llamará Saori.

Algo feo se retorció en sus entrañas.

[Vacío, vacío, vacío]

—Solo vinieron al evento porque el abuelo de Yuuji insistió. ¿Dónde está... Ah, mesa Kamo.

Gojo giró ligeramente la cabeza y encontró a su propio padre, Hitomi, sentado ahí hablando con otra persona. Reconoció al esposo de la cabeza de la familia Kamo, Kenjaku, hablando con él. Kenjaku sonreía y Hitomi se veía poco impresionado.

—Kenjaku-san —dijo Shoko—. Últimamente ha estado muy involucrado con Yuuji y sus hijos, como si acabara de acordarse de que existían.

—¿Los hijos de Kenjaku?

—Sí, Choso, Esou y Kechizu. La madre de Yuuji también, pero Kaori-san murió hace mucho —suspiró decepcionada—. Por lo que me dijeron, Kaori-san fue la mayor y dependió de ella cuidar a sus hermanos menores. Había una gran diferencia de edad entre ella y Choso. Ya estaba estudiando para actriz y se llevó a sus hermanos con ella a Corea para continuar con sus estudios y comenzar sus primeros años de trabajo.

Luego volvió a Japón, donde conoció a Jin, se casó con él, tuvieron a Yuuji y poco después ella murió, dejando a Jin con su hijo y sus cuñados aún menores de edad para cuidar. A esas alturas, los tres hermanos sobrevivientes veían a Jin como un padre más y a Yuuji como un hermano en lugar de un sobrino. Ellos detestaban a Satoru cuando salía con Yuuji.

Y ahora estaban en la mesa Itadori, turnándose para cargar a la niña.

[Si su hijo hubiera nacido, ¿lo amarían así?]

—Jin dice que nunca dura más de tres meses, que no me preocupe. Wasuke-san dice que Kenjaku solo significa problemas.

Satoru no dijo nada del tema. Su mirada seguía en Yuuji, que ahora que su hija estaba en los brazos de Choso, se había calmado y acariciaba los nudillos de Megumi con uno de sus dedos, mientras pasaba su otro brazo por la cintura de Kugisaki para abrazarla y besar la punta de su cabeza. Los dos parecían derretirse en el agarre de Itadori.

—¿Cómo has estado, Satoru? No evadas la pregunta.

Satoru finalmente volvió a mirar a Shoko, que se veía profundamente preocupada por él.

Entonces contestó:

—Acostumbrado, las cosas no... no son lo que creí que serían —admitió en voz baja—. Y se han vuelto locas desde que se enteraron que Megumi estaba esperando un hijo suyo. Comprenderás que las hienas están encima de mí.

—Lo dijiste, pasará dentro de poco. Solo no les prestes atención.

—¿él sabe lo que dicen de mí?

—Desde que nació Tsumiki, ni siquiera ha agarrado su teléfono. No, quizá unos meses antes, está ayudando en la estación de bomberos de Sendai y con la mudanza. Ya sabes, se ha mantenido ocupado como para ver noticias sociales.

—Bueno, mejor para mí. No paran de decir que lo engañé durante la relación.

—Te dije que coquetear con otros actores y directores iba a morderte el trasero eventualmente —Shoko miró la mesa donde Suguru parecía estar tratando de convencer al chico más joven—. Satoru, por tu bien, no vale la pena aferrarte a algo solo para mostrar un punto. No funcionó, déjalo antes de que te afecte más de la cuenta.

Ella se levantó de la mesa.

—No escuchaste esto de mí, pero Tengen está haciendo un caso sólido contra Suguru. Puede que te abandone en el momento en que lo sepa. No te quedes en un barco hundido, Satoru.

Y con esas palabras, Shoko se marchó de regreso a la mesa Itadori, donde se sentó a lado de su esposo una vez más y poco después recibió con los brazos abiertos a la niña de apenas semanas con una sonrisa.

Él volvió a mirar a Suguru, que ahora suspiraba resignado y se preparaba para volver a la mesa. Pero antes de que pudiera pensar en algo, su padre llegó y lo agarró por la parte de atrás de la camisa para levantarlo del asiento donde estaba, casi sacandole un grito.

—Satoru, sígueme —dijo apurado, tanto que lo preocupó, y lo siguió sin resistirse. Salieron del evento y llegaron al estacionamiento, donde el chofer los esperaba con la puerta abierta y Hitomi empujó a su hijo dentro.

—¿Qué está pasando?

—Tu celular.

—¿Mi celular? —Se lo entregó cuando hizo señas de que se apurara, pero inmediatamente lo arrojó a la cajuela—. ¡¿Oye!? ¿Qué está pasando?

—Te vas del país.

—¿Qué?

"No sé en qué problema se metió Suguru, pero mañana lo van a arrestar y si estás aquí, a ti también.

—¿Qué...? ¡Si me voy, me veré más sospechoso!

—¡No lo harás! ¡No dejaré que eso pase! —Le prometió—. Tengen va a tomar a las niñas, estarán a salvo, pero no Suguru. Maldito estúpido, ¿cómo no se dio cuenta de que Kenjaku...? —Hitomi se interrumpió mientras cubría su cara—. Trataré de ayudar, pero no meteré las manos al fuego por él, no si no estás aquí y solo si él no se da a la fuga hoy. Se dará cuenta en cuanto no te vea. Ve a Estados Unidos, mantente allí un tiempo haciendo algún programa y luego regresa. Será al menos un año fuera.

—Oka-san...

—Estaré en contacto contigo —le dio una nueva caja de teléfono, que le puso en las manos—. No te metas en problemas, iré a verte en un mes. Las llaves de mi apartamento son estas —ahora le dio un llavero—. Satoru, lo siento, confía en mí, estarás bien.

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—Después del escándalo del año pasado, donde Geto Suguru fue acusado de terrorismo, asesinato e incitación al desorden público, se ha dictado la sentencia y ha sido extraditado a Francia, lugar donde asesinó a 25 personas, miembros de un culto que había fundado y había escapado exitosamente de las investigaciones hasta ahora. Las autoridades están formando el caso, 25 son los confirmados, pero se sospecha de un número mayor a ese. Los asesinatos se desataron, según las fechas, después de la muerte de la señora Geto Riko; ahora se investiga si ella no fue la primera víctima.

"La familia Gojo ha anunciado el divorcio de Gojo Satoru con Geto Suguru; Gojo ha estado en el extranjero desde hace un año, cuando salió a prisas con Gojo Hitomi en su prisa por informarle que le habían dado un papel protagónico en el extranjero.

"La madre de Amanai Riko ha reclamado la custodia de sus nietas.

"La investigación fue llevada a cabo por Orimoto Rika, la hija del ministro de Relaciones Exteriores, cuando comenzó a sospechar de los discursos de Geto Suguru; sonaban demasiado reales para ser metáforas, dijo la investigadora.

"Gojo Satoru ha regresado a Japón después de un año de ausencia, no ha dado declaraciones a la prensa.

Satoru apagó la televisión de la sala de su apartamento. Era nuevo, porque el anterior en el que vivió con Suguru fue vendido por su padre y el dinero, al menos la mitad, apartada para entregársela a él y la otra mitad se le dio a Tengen por gastos de manutención de las niñas. Se había ido en el verano del año pasado y regresó en invierno, más de un año después.

—Esto es un desastre —dijo mirando el techo. Ahora tenía que arreglarse y salir para encontrarse con Megumi, quien le había enviado un mensaje para reunirse con él.

No sabía el motivo, no tenían nada de lo que hablar. Las cosas eran bastante claras, Megumi tenía una vida de ensueño con una compañera omega y un alfa que no era un loco asesino que lo usó de portada, y Satoru se estaba recuperando de las malas decisiones que tomó en su vida. Aun así, supuso que al menos querría escuchar qué pasaba.

¿Se estaba separando de Yuuji o algo así? ¿Por qué se lo diría? Bueno, Satoru no se quejaría de ser el caso, porque tendría mejor oportunidad que nadie más para arreglar las cosas.

Salió de su apartamento cerrando su chaqueta negra y un par de botas para el frío; las calles estaban particularmente desiertas, pero al menos no había nieve.

Llegó a la cafetería; enfrente había un parque y vio a Fushiguro ahí con Nobara, sentados en una banca hasta que lo vieron llegar. Los dos se levantaron y mientras Megumi iba a encontrarse con él, Nobara caminó a un auto. Entraron juntos a la cafetería, Satoru pidió un café y Megumi un té antes de ir a sentarse a una esquina vacía.

—Hola, gracias por venir —le dijo tan pronto se sentó—. Iba a enviártelo por mensaje, pero no quería problemas después.

—¿Eh? ¿De qué hablas?

Megumi metió su mano a su bolsillo y sacó un frasco de pastillas que le ofreció.

—¿Qué es esto? —preguntó recibiendo el frasco.

—Supongo que te mereces la verdad, te la diré como una forma de disculpa por el problema en el que te metí.

Satoru parpadeó confundido mientras miraba a Megumi.

—Conocí a Yuuji en la secundaria, eso él te lo contó, ¿no es cierto? Kugisaki lo conoció por las mismas fechas y decidimos que él iba a ser nuestro alfa. Realmente no hay un motivo más largo que ese; bueno, lo hay, pero eso es solo para Nobara y para mí. Como sea, lo mantuvimos entre nosotros la mayor parte del tiempo.

"¿me llamaste para contarme tu historia de amor, Megumi?" Le pregunto recargándose en el asiento. No estaba de humor para escuchar algo así y mucho menos de una de las personas que sentía que le clavo un cuchillo por la espalda cuando se embarazo de Itadori.

Megumi, en cambio, lo ignoro y siguió hablando. Satoru bien podría levantarse e irse, pero al menos quería saber esto si iba a quedarse en paz.

—No desde el principio. ¿Qué tal si se arrepentía de solo tenernos a nosotros y no haber tenido más experiencias? Fue una molestia tener que tolerar a algunas parejas, pero solo algunas personas que Nobara y yo investigamos bien, solo para estar seguros.

—No fuiste el primero que salió con él, pero eres con el que más se enamoró; eso nos puso nerviosos, ninguna de sus parejas duró tanto como tú, y luego, bueno... te embarazaste, eso nos tomó desprevenidos porque ni siquiera habíamos considerado la idea de que él pudiera tener hijos con otra persona que no fuera nosotros.

—Fuiste una llamada de atención, honestamente. Lo siento, sé que perder un hijo no debió de haber sido una experiencia fácil para ti, pero lo sobrellevaste bien. No queríamos otro susto de ese calibre, así que Nobara preguntó a su médico de control de natalidad un método de, ya sabes, evitar ese susto de nuevo.

El estómago de Satoru cayó de inmediato, comprendió el significado de eso. El pastel. El maldito pastel. Sus pupilas temblaron y miró a Fushiguro sin palabras. ¿Cómo pudo...?

—Así que el pastel era realmente una manera de llevar un control sobre ti aparte de cualquier método que estuvieras usando. Nobara te acompañaba a los exámenes para ver que el efecto estuviera funcionando o si necesitábamos cambiar la medicación.

Megumi miró el frasco.

—Pero no era factible a largo plazo, entonces hubo que plantar algunas dudas en su relación. Ya sabes, Nobara es modelo y está un poco involucrada en eso; un susurro aquí, un susurro allá, de pronto todos estaban dudando de tu fidelidad hacia Yuuji. Nos lo hiciste fácil, con tu personalidad y eso; los que no te consideraban insoportable y estaban dispuestos a seguir el coqueteo. Señalar una cosa aquí, una allá, organizar una salida con Yuuji en ciertos lugares en ciertos momentos.

Megumi lo miró a los ojos, se veía totalmente serio y honesto; eso era lo peor de todo.

—Aun así, nunca desconfió de ti y eso comenzó a estresarnos. Para cuando nos graduamos y comenzamos a trabajar en nuestros campos, todavía seguían juntos, y él empezó a hablar de salir de viaje, mudarse juntos.

—Nobara dijo que teníamos que hacer algo; le dije que no habías aceptado mudarte con él en un año que te lo llevaba pidiendo, pero sabía que tenía razón. Así que... tomé el teléfono de Shoko y obtuve el número de Suguru.

—¿Lo contactaste? —dijo Satoru incrédulo—. ¿Lo contactaste para que volviera?

—Lo insinuamos —admitió Megumi—. Al parecer, tenía problemas con mi padre y Nobara tuvo que hacerlo en mi lugar bajo un perfil falso; le contamos que seguías enamorado de él, yo lo contacté desde otra cuenta, me hice pasar por un viejo amigo y le dije lo mucho que sus hijas necesitarían un padre omega que pudiera protegerlas, perfumarlas y hacer lo que se supone que hacen los omegas con sus hijos.

Las cosas comenzaron a encajar, tan terriblemente rápido, lo comprendió. Suguru regresando, acudiendo inmediatamente a él unso días después de su regreso, pero incluso antes de eso...

Antes de eso...

Megumi y Nobara habían estado hablando mucho acerca del primer amor y segundas oportunidades; como los tres eran omega, a veces Satoru pasaba tiempo con ellos después de que tuviera un calor y Yuuji no estuviera, por algún entrenamiento o por trabajo. Como Shoko ya estaba saliendo con Jin y ella era una beta, Satoru pasó tiempo con los amigos de su pareja. No sospechó. Nunca sospechó. ¿Por qué lo haría?

Mientras más hablaba Megumi y mientras más cosas Satoru relacionaba, la ira se prendía en su pecho; no quería nada más que saltar del otro lado de la mesa y estrangular al miserable bastardo traidor que le estaba contando esta verdad.

—Plantearon la idea—

—Te la sugerimos, realmente nunca te obligamos a nada —lo corrigió Megumi—. Si tú no hubieras querido, incluso con su regreso, no hubieras dejado a Yuuji. Solo explotamos una debilidad que vimos y nos aprovechamos de eso.

—Eso es todavía peor.

—En el amor y la guerra todo se vale.

—Hay reglas para la guerra y hay reglas no escritas, como no robar el novio de alguien.

—Pero no fue realmente tu novio, Satoru, al menos no lo considerabas así. Yuuji fue el otro clavo que usaste para tratar de sacar a Suguru de tu cabeza.

Eso ahora hizo que Satoru retrocediera; se sintió como un golpe en la cara, gruñó en voz baja y apartó la mirada de Megumi hasta que se calmó y volvió a mirarlo. Megumi se veía tan indiferente como antes.

—Después de que se separaron, dejamos que las cosas se calmaran y luego incitamos a Yuuji a aceptar salir con una vieja compañera de la secundaria, quizás no hayas escuchado de ella. Ozawa.

—No queríamos salir directamente con él, ya sabes, no queríamos ser el otro clavo y ser desechados tan rápido, entonces ella tuvo que ser el sacrificio.

Si, Satoru lo recordaba perfectamente.

—¿Le hicieron... lo mismo que a mí?

—Sí —admitió Megumi sin vacilación ni arrepentimiento—. Pero ella fue más breve, tuvo que serlo. Logramos que estuviera soltero hasta que pudimos llevar a cabo nuestro plan. En la boda de Shoko y Jin-san.

Recordó lo que Suguru le dijo esa noche, en la boda de Shoko mientras se iban. Los omega que planeaban-

—¿Drogaron a Yuuji? —los acusó abriendo mucho los ojos—. ¿Para que entrara en rutina?

—¿Crees que lo drogamos?

—¡Lo hicieron! —levantó la voz y se levantó de su asiento, pero volvió a sentarse contra su voluntad—. Suguru escuchó una conversación en el baño.

—Ah, Nobara estaba segura de que alguien nos escuchó, le aseguré que no, pero al menos no dijo nada. Sí, usamos algo para adelantar su rutina.

La desvergüenza de admitirlo. Satoru ya no tenía fuerzas para seguir sorprendiéndose a si mismo, pero descubrió que seguía haciéndolo.

—Estoy algo sorprendido, debo admitir, y admirado por ti —dijo entre dientes—. Siempre supimos que Yuuji era monstruosamente fuerte, pero en su rutina parece ser todavía peor. Me sorprende que pudieras levantarte después de cada vez e ir a tus sesiones de modelaje.

La cara de Satoru se puso roja de repente, al recordar esas veces. De hecho, era insoportable y la mayor parte de las veces tuvo que cancelar las sesiones programadas sin anticipación. Fue bueno que las rutinas de Yuuji fueran solo dos veces al año, mientras los calores de Satoru eran tres veces al año. La mayor parte de los omega pasaban por rutinas tres o cuatro veces al año, pero había algunos que incluso pasaban por eso una vez al mes.

Satoru no podía entender cómo podían soportarlo; él mismo no soportaba sus propios calores en ocasiones.

—Nobara y yo tenemos que pasar por eso juntos o realmente no vamos a lograrlo —no sonreía abiertamente, pero Satoru pareció escuchar una sonrisa en su tono.

—No, cierra la boca, no necesito saber eso —lo detuvo levantando una mano y empinándose el café, ni siquiera lo dulce que estaba lo ayudaba a pasar la amargura de la bilis que amenazaba con salir.

—Quizá lo hagas —dijo Megumi de repente.

—¿Qué? —preguntó confundido, después de un largo rato de silencio—. ¿Qué quieres decir?

—Bueno, no sabíamos que Suguru estaba en... ese tipo de asuntos en Francia. Realmente hubiéramos buscado otra alternativa para ti en ese caso. ¿Sabes? No nos caes mal como para emparejarte voluntariamente con un asesino. No esperábamos que él fuera así.

—¿Volvieron a darme esa cosa? —preguntó Satoru luego de un rato más—. Después de separarnos, ¿siguieron...?

—No —Megumi negó con la cabeza—. Una vez que terminaron, dejamos de dártelo de inmediato, pero tu cuerpo pasó dos años consumiéndolo. Pasarías el doble de tiempo desintoxicándote de eso. En teoría, deberías poder embarazarte de nuevo sin ningún problema a partir del próximo año. Afortunadamente, eso evito un embarazo de Suguru ¿No crees? No queríamos destruir tu vida.

—Bueno, pareciera que sí —le dijo con veneno.

—Pero no es así.

Satoru frunció el ceño, pero lo dejó hablar. Megumi se abrió la sudadera y mostró su vientre hinchado. El corazón de Satoru se retorció de nuevo. Estaba esperando otro hijo.

—Es de alto riesgo, así que comprenderás, no puedo pasar la rutina de Yuuji con él y Nobara tiene un viaje al extranjero por las mismas fechas, así que...

—No puedes hablar en serio, no después de todo lo que me has dicho. ¿Qué te hace pensar que no voy a exponerte a ti y a Kugisaki? —le preguntó incrédulo, pero entonces Megumi sonrió.

—¿Quién te creería, Satoru? —le preguntó amablemente—. ¿Quién creería lo que dijeras de mí, de Nobara? En el mejor de los casos, pensarías que estás celoso y solo será un golpe para tu reputación. Estás recuperando contratos después de perderlos por el escándalo de tu exmarido, ¿y ahora acusas a las parejas de tu ex de algo tan grave?

El tono con el que lo dijo hizo que la ira volviera a prenderse en sus venas, pero no saltó del otro lado de la mesa para estrangularlo como cada célula de su ser le pedía que hiciera. Megumi tenía razón, si hacía eso, podía despedirse de cualquier migaja de reputación que existiera en su nombre; no solo nadie le creería, sino que sería criticado por atacar a un omega embarazado.

Ya podía imaginarse las nuevas noticias y sus titulares amarillistas.

Amargado y celoso omega ataca a un omega embarazado.

Sin contar que si lo hacía, Yuuji jamás volvería a verlo o siquiera consideraría recibirlo de nuevo, incluso como una visita o un amigo lejano. Lo odiaría, Satoru no podría soportar eso.

Satoru ya tenía casi 30 años, no podía pelear así como así.

—Entonces, ¿por qué? —preguntó finalmente.

Megumi ya había ganado,Megumi y Nobara. Ya había dejado eso en claro en el momento que obtuvo una marca de enlace permanente. Ganó sin que Satoru supiera que esto era una competencia; Megumi y Nobara ganaron.

¿Entonces por qué lo llamó para decirle la verdad? ¿Solo para sentirse mejor consigo mismo?

—¿Por qué? —repitió con voz más controlada, aunque fría—. ¿Por qué me cuentas esto ahora, después de todo lo que han hecho?

Megumi lo miró, su rostro imperturbable, pero sus ojos revelaban una ligera chispa de algo que Satoru no podía identificar.

—Simplemente no queriamos llevarlo a la tumba. Y bueno, hay una opción para ti, si quieres considerarla.

Satoru apretó los dientes, sintiendo que la ira volvía a encenderse en su interior.

—No espero que lo aceptes, Satoru. Solo quería que supieras la verdad ¿Sabes para qué es ese medicamento?

—¿El medicamento?

—No es lo que te dimos con el pastel.

—¿No es lo que me diste con el pastel? —preguntó Satoru, ahora inseguro.

—No, es lo que le dimos a Yuuji para que entrara en rutina.

¿Para que entrara en rutina? ¿Se lo daba para que lo usara con otro alfa? Eso ahora fue un insulto. Lo miró con amargura.

—No estoy así de desesperado —recriminó regresando el frasco de pastillas a la mesa y empujandolo de nuevo a Fushiguro. Megumi lo tomó y lo guardó de nuevo en su bolsillo.

—Sé que no, eres orgulloso. No hay nada de malo en eso —finalmente levantó su té sin tocar sobre la mesa para darle un sorbo—. Haz lo que quieras con esta información, Satoru. No voy a intentar detenerte. Pero piensa bien en las consecuencias antes de tomar cualquier decisión. Puedes intentar delatarnos o puedes aceptar el trato.

—¿Qué maldito trato? —preguntó ahora confundido. Megumi rodeó la mesa y se inclinó al lado del oído de Satoru. Satoru se alejó por reflejo, pero Megumi se acercó aún más para hablar en voz baja a su oído, para que solo ellos dos escucharan.

—No vamos a poder ayudar a Yuuji en su rutina, pero está acostumbrado a ti y tú a él. ¿No quieres al menos volver a tener eso, Satoru? —le preguntó en voz baja antes de volver a alejarse y sonreír cínicamente.

Satoru se quedó quieto antes de mirar hacia arriba.

—Si tomas el trato, te mandaré la dirección hoy mismo para que llegues en la noche. Nobara y yo ya hemos hablado de esto; no estamos en contra de que entres también, solo tienes que saber que no serás el único y no te vamos a permitir acapararlo. Solo piénsalo. ¿No sería genial tener tu propio niño de cabello rosa, Satoru?

Sin esperar una respuesta, Megumi se dio la vuelta y se dirigió hacia la salida de la cafetería. Satoru lo observó irse, su mente todavía procesando todo lo que acababa de escuchar. Sabía que Megumi tenía razón en un sentido: cualquier intento de exponerlos lo haría parecer desesperado y lo hundiría aún más en el caos que ya era su vida.

Aceptar su oferta... aceptarlo y volver a la seguridad que Yuuji representó alguna vez...

No se estaba haciendo más joven. Si bien algunos artistas tenían éxito incluso en una edad avanzada y Satoru estaba seguro de que sería uno de ellos, no creía poder seguir soportando las hienas hambrientas que eran la prensa sobre él, sobre cada maldita desgracia que le ha ocurrido.

Aceptar era inconcebible para alguien tan orgulloso como Satoru.

Pero estaba cansado. ¿El orgullo valía la pena a estas alturas? ¿Qué le quedaba, aparte de una carrera que se estaba desmoronando? Se quedó sentado un largo rato más hasta que encontró fuerza en sus piernas para levantarse y salir de la cafetería. Regresar al apartamento se sentía como una cadena que arrastraba y tintineaba ante cada paso.

Cómo deseaba no tener que pensar nada de esto.

[Vacío, tan vacío]

[¿No sería genial tener tu propio niño de cabello rosa, Satoru?]

Tomó su teléfono y llamó a Shoko. Necesitaba al menos saber que no estaba del todo solo; si lo estaba, caería en espiral y aceptaría cualquier palabra de Megumi respecto a la situación.

El timbre sonó una vez, dos... a la tercera, Satoru ya sabía lo que haría.

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Notas: 

Esta madre estaba planeada para ser una historia de al menos 3 capitulos o mas, pero no podía ponerme deacuerdo conmigo misma para escribirlo tan largo, quizá en el futuro lo haga. 

 

Tengo 3 posibles finales para esto, pero no se cual es mejor: 

1: Satoru acepta entrar en la relación poli, pero manteniendo una residencia separada de la de MEgumi y Nobara (No soporta verlos)

2: Se niega y trata de seguir con su vida, pero su reputación ya esta muy dañada y se mantiene soltero. 

3. Acepta el trato de Megumi, pero en secreto conspira para tratar de deshacerse de ellos y quedarse con las niñas y criarlas como si fueran de él. 

 

 

 

Desde que escribí a Shoko/Jin, no puedo dejar de escribirlo, jaja, aiuda. (Aclaración por si no se entendió, los dos son beta)

 

Entonces, basicamente la relación entre Kamo Noritoshi y Kenjaku es que fueron amantes por muchos años, tuvieron a Kaori, Choso, Esou y Kechizu, pero Kamo no reconoció a ninguno de sus hijos, ya que estaba casado pero sin hijos en ese matrimonio. Se suponía que iba a nombrar a uno de sus sobrinos como heredero, pero cuando su esposa murió, se caso con Kenjaku y siguió sin reconocer a sus hijos. 

A Wasuke no le agradaba Kaori porque no le agradaba Kenjaku, pero Kenjaku solo se burlaba de él, no es que le importaran mucho sus descendientes. 

Ni a Kenjaku ni a Noritoshi primero le importaban mucho sus hijos. 

 

 

Jin definitivamente no invito a Kenjaku, el wey se colo. Solo estaba ahí para hacerle el favor a Tengen de investigar maneras de quitarle las niñas a Suguru. Ver a Yuuji fue solo un beneficio extra, lo que lo llevo a convencer después a Noritoshi primero que le diera una gran suma de dinero. 

Kenjaku y Noritoshi: 

Kenjaku y Noritoshi: 

 

Los Zen'in, podría decirse, son los unicos que se dieron cuenta que todo fue plan de Megumi y Nobara, pero ellos no van a delatarlos porque no les conviene.

Después de todo, aprovechan el hecho de que estan enlazados para hacer engocios con los Kamo, jaja. 

Dejo a su criterio si Satoru engañaba a Yuuji, lo puse solo como un rumor y que no hubiera evidencia fue a proposito para que ustedes pensaran lo que quieran de la situación. Naoya lo piensa porque si bien es un misogino en el manga, no dudo que sería diferente  en un omegaverse. 

 

 

 

A Shoko no se le hacía raro que dos omega fueran muy amigos de un alfa, lo veía principalmente como que ellos buscaban protección o algo así, realmente no pensó que fuera un plan a largo plazo de esos dos. 

Satoru tampoco se dio cuenta en su momento, hasta que fue demasiado tarde para hacer algo real o siquiera para delatarlos.

 

 

 

Choso y  sus hermanos no les gustaba Satoru porque sabían de los rumores de que Satoru lo estaba engañando. Y si bien ellos mismos nunca vieron una infidelidad, lo veían ocasionalmente coquetear con otros actores y eso los enfurecía. 

 

Tengen quería recuperar a sus nietas, estaba en contra de lo que Suguru decía, así que le tendió una trampa con ayuda de Kenjaku. Kenjaku le conto a Hitomi porque era amigo de su hija (Y se le escapo, estando ebrio) por lo que Hitomi saco a su hijo del país para que no estuviera involucrado en eso. EN la ausencia de Satoru, tramito su divorcio con Suguru. 

 

 

No, Megumi y Nobara no fueron los responsables del aborto espontaneo de Satoru, después de que perdiera el embarazo, entonces ellos comenzaron a darle medicina a escondidas para evitar que pudiera volver a quedar embarazado ya que fue como una llamada de atención para ellos, aunque luego hicieron lo mismo  durante su  relación con Ozawa.

Esos dos eran simplemente conspiradores, jaja. Sabían lo que querían y lo obtendrían :)

No empezaron con su plan después de que Satoru dejara a Yuuji, primero incitaron a Yuuji para que saliera con otra persona para que fuera el clavo que sacara a otro y ellos estuvieran seguros de no ser sustituidos. 

 

 

 

Megumi y Nobara cuando tuvieron su primer susto de que alguna de las parejas de Yuuji quedara embarazado:

Megumi y Nobara cuando tuvieron su primer susto de que alguna de las parejas de Yuuji quedara embarazado:

 

 

 

Satoru: Tengo una buena pareja.

Megumi y Nobara:Tenías y ahora tenemos. 

 

 

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