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once upon a time, a little girl...

Summary:

Érase una vez, una niña que estaba prisionera en una cueva oscura y rodeada de horribles monstruos con largas y finas espadas que lastimaban su piel a diario, haciéndola llorar y gritar del dolor. Un día lluvioso escuchó ruidos tras su celda, y cerró los ojos con fuerza pensando que si se hacía la dormida, no la llevarían a la blanca sala. Pero esa vez no la llevaron a la sala. Esa vez, salió de aquella mazmorra en brazos de quienes se convertiría en sus salvadores. Desde entonces, las heridas de la niña fueron curadas con pociones mágicas, alimentada con deliciosos banquetes y le enseñaron a reír. Sentía el calor del sol en su piel pálida y felicidad en su herido corazón.
Pero, aveces, por las noches, el miedo envolvía su pequeño cuerpo haciéndola llorar de terror, entonces sus salvadores espantaban aquellas sombras oscuras que la atormentaban.
Y un día, conoció a un hombre, tan alto como un edificio, y a otro tan rubio como el sol, quienes le construyeron un castillo propio dentro de su castillo privado. Los nombró también sus salvadores.
Y entonces, la princesa de verdes cabellos encontró a cuatro salvadores que ella sabía que la protegerían de la maldad que acechaba aquel mundo, y que aún la buscaba.

Notes:

el brainrot haikaveh its hurt me!!!!!!!!!

Ⓒ Los personajes no me pertenecen, son del juego Genshin Impact.

Chapter 1: ✿ first mission: keep the princess safe!

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

«Érase una vez, una preciosa niña que fue víctima de un malvado villano que le hizo mucho daño. Pero ahora estaba a salvo. Un día soleado, sus salvadores –‘’me puedes decir papá’’ le decían– la llevaron a un lugar donde servían banquetes y le dieron fruta para ‘’fortalecer su mente’’. En ese momento, al lado de la preciosa niña, cayó de rodillas en el suelo un hombre de cabello plateado y una graciosa plantita en la coronilla de su cabeza, ‘’¿sabrá que la tiene allí?’’ La niña dejó caer la fruta, a punto de estirar las manos para tomarla y salvar al hombre de que aquella sucia hoja siguiera ensuciando su lacio cabello. Pero el hombre se levantó, aún observándola y se sentó en la misma mesa en la que sus padres estaban sentados. Su mundo se movió, levantándose con ella en brazos, y la niña espió al hombre entre las hebras del cabello de su padre, observando cómo hablaba con su otro padre. 

Se conocían, estaba a salvo. Quería escuchar de qué hablaban. ¿De ella? Todos hablaban de ella cuando la miraban.

Pero entonces volvieron a la mesa, el hombre seguía allí. Ella lo miró y él pestañeó, una vez, dos veces, tres veces. Y luego se fue. Ya no estaba, y aún tenía la matita en su cabeza.

‘’¿Por qué se fue? ¿Hay monstruos cerca? Él se ve como un salvador’’.

Su papá le pasó un plato de comida y la niña se dispuso a comer su banquete.»

 

— ✿ —

 

Desde que Kaveh se enteró que Cyno y Tighnari habían adoptado a una niña hace unas semanas atrás, Alhaitham no había tenido paz en su casa. Lo había hecho comprar decoraciones para el cuarto de invitados que tenían sin ocupar, limpiar de arriba abajo, desempolvar y pintar las paredes de un bonito verde tornasolado. No habían visto a la niña, y Kaveh estaba que se moría de la emoción esperando el día que Tighnari les avisara que podían ir a conocerla. 

Según lo poco que les contó, la niña fue sometida a abusos físicos y psicológicos bajo la custodia de personas que experimentaron clínicamente con ella, por lo que no era fácil que confiara en las personas. Kaveh dijo “esperaré el tiempo que tenga que esperar para conocerla”, mientras lloraba en brazos de Alhaitham. En cambio, Alhaitham reaccionó con ira. “No te he visto tan fuera de sí… nunca” , había dicho Cyno. Alhaitham quería justicia por esa niña y la encontraría. La protegería y le daría la calidez que no tuvo desde que nació. Sería su familia.

Aquél día, encontró a Kaveh en la habitación de Collei, haciendo dibujos por todas las paredes mientras escuchaba música a todo volumen. Así que decidió dejarlo trabajar y salió de su hogar. Se encontraría con Tighnari y Cyno en la taberna de Lambad. Su amigo fue bastante preciso en la llamada: «nos vemos allá.» y Alhaitham no sabía qué podría ser, por lo que la sorpresa lo impactó aún más cuando se encontró a una pequeña niña sentada en el regazo de Tighnari mientras masticaba un trozo de fruta. Sus pequeñas manos estaban rodeadas de vendajes y su cabello verde caía lacio por encima de una venda que rodeaba su cabeza y atravesaba su frente.

Ni Cyno ni Tighnari notaron su presencia hasta que cayó de rodillas al lado del puesto de Tighnari, cosa que llamó la atención de la pequeña niña, que había dejado de mascar y dejó caer la fruta a su regazo, observando asustada al hombre que la observaba.

—¿Por qué tiene vendas en sus manos? —Alhaitham habló pero nadie respondió. Al no conseguir respuesta, observó a Cyno—. ¿Qué le sucedió?

Su amigo se levantó de su puesto, caminando hasta él para hacer que se levantara del suelo. Éste obedeció cuando notó que las personas estaban mirándolo fijamente. No le gustaba llamar la atención, así que de pie, ignoró la piel caliente de sus orejas y volvió a hablar.

—¿Qué le sucedió?

—Hola, Alhaitham. Un gusto verte. —se burló Cyno, pero como no obtuvo respuesta, bufó—. Te invito a sentarte, Haitham.

Lo hizo, entonces miró a Tighnari y lo saludó con la cabeza, éste le devolvió una sonrisa. Cyno se acercó a Nari y le susurró algo, éste asintió con la cabeza y se levantó de su puesto, llevándose a la niña con él en brazos. La pequeña se abrazó a su cuello y espió entre el cabello de Tighnari, devolviéndole la mirada a Alhaitham, pero al notar que éste la observaba, escondió el rostro.

—Supongo que ella es la niña.

—Si, «Collei» es su nombre. Y qué buena primera impresión le causaste.

Alhaitham volteó el rostro, apenado.

—No sé cómo asimilar ésta situación, te pido disculpas.

—Ella está bien. Las vendas cubren heridas mínimas a las que Tighnari está aplicando ungüento para acelerar su curación. 

—¿Y las heridas psicológicas?

Cyno suspiró y Alhaitham apretó las manos en puños.

—Para esas no existe algún fármaco. Solo queda ayudarle a sanar poco a poco. Te puedo decir que hemos logrado algo en tan poco tiempo desde que la rescatamos. Es muy apegada a Tighnari, me imagino que porque le gusta la cola. No le gusta hablar mucho, y es muy reacia a extraños aún, por eso no queríamos que los conocieran todavía. Pero hoy, decidimos salir a comer juntos y tomamos la decisión de invitarte, para tomar notas de cómo se comporta con alguien cercano a nosotros.

—Entiendo lo que quieren hacer… pero me tuvieron que haber avisado. No estaba preparado para conocerla.

—Lo siento, amigo, fue una decisión de última hora.

Alhaitham asintió, observando un punto vacío frente a él.

—¿Saben quién se lo hizo?

—Tenemos pistas vagas, pero aún no el nombre. Solo que fue alguien conocido como «el Doctor» , y reside en Snezhnaya. De ahí a dónde y cuál es su nombre real no tengo más.

—Para mí es suficiente. 

Cyno lo observó. 

—Haitham, no podemos continuar sin saber a qué nos enfrentamos.

Alhaitham le devolvió la mirada. 

—Ese desgraciado hirió y experimentó con una niña pequeña, no estamos por saber si lo está haciendo con otros niños o adultos que tenga en su haber. Tengo qué hacer algo…

Tenemos que hacer algo, te recuerdo que ahora es mi hija. Tengo el deber de protegerla, pero hasta no tener algo, lo que sea, no puedo actuar. Y tú, mi amigo, estás hablando desde la ira, lo sé, porque te conozco y tú no actúas sin antes tener algo más de pruebas.

Alhaitham suspiró y apoyó el codo en la mesa para luego apoyar su barbilla en la mano. 

—Lo siento, desde que nos contaron la noticia no puedo parar de pensar en… eso. Y lo único que quiero es justicia para la pequeña. 

—Te entiendo, porque yo igual. Pero prométeme que no harás nada por los momentos. No sin mi, sin nosotros.

—Lo prometo.

La conversación habia terminado, ya no había más nada que decir, y también porque Tighnari había llegado con Collei agarrando su túnica. Nari habló rápidamente –preguntando si querían algo de comida, a lo que Cyno respondió afirmativamente– pero Alhaitham ignoró las palabras. Sólo podía ver a la niña, que, en un movimiento, su cabello voló lejos de su rostro y entonces se pudo notar una gasa blanca que rodeaba su cuello. Una especie de estática invadió su cabeza, que fue casi imposible de acallar, hasta que Collei dirigió su mirada hasta él, haciendo que Alhaitham parpadeara y el ruido cedió. Cyno le habló y Alhaitham volteó a verle, sin verle en realidad, por lo que se levantó, le dirigió una vaga explicación de su repentina huida a ambos de sus amigos y se marchó.

Tenía que pretender estar en calma para no llamar la atención y caminó tranquilamente por las calles de Sumeru, hasta que finalmente regresó a su hogar. El cual olía a mantequilla y carne sofrita. Se quedó allí de pié en el recibidor. Oía a Kaveh hablar, pero realmente no sabía que decía. Vió su figura al final del pasillo y lo vió acercarse a él con un estúpido delantal puesto, mientras agitaba una paleta de madera. Entonces, Alhaitham cayó de rodillas al suelo, Kaveh corrió los pasos que le quedaban hasta llegar a él y tomarlo entre sus brazos. El rubio preguntaba cosas mientras lo observaba con preocupación, pero Alhaitham tan solo pudo recostar su cabeza en el hombro del otro chico y sollozar. Kaveh lo sostuvo.

—Kaveh, la vi… A Collei. Es tan… pequeña. Tan… hermosa. Tan… frágil. Y sus manos… están rodeadas de gasas, para cubrir sus heridas… —otro sollozo de parte de Haitham hizo sacudir a Kaveh, quien ahora pestañeaba para alejar las lágrimas—. Su cuello también está rodeado de gasa… Y no puedo… no pude siquiera quedarme…Quiero protegerla y fallé al irme así sin siquiera haberle dirigido la palabra a ella o preocuparme por pintarle otra imagen de mí… Estoy tan enojado conmigo mismo porque yo ¿le fallé?

—No, Haitham. No lo hiciste. 

Kaveh acarició en silencio la espalda de Alhaitham, hasta que éste se separó, lentamente de él, aún de rodillas en el suelo. El rubio limpió suavemente el rastro de lágrimas del rostro y luego bajó la mano, tomando la mano del más jóven, dándole un apretón y haciendo que éste lo mirase bajo sus pestañas. 

“Nunca antes lo he visto tan vulnerable, y me da miedo el no poder ayudarle…” Kaveh pensó, pero no se atrevió a decir nada más.

—Tienes que conocerla, seguro la amarás. 

Alhaitham sonrió luego de aquella frase.

—Ya lo hago, y aún no la conozco. —Kaveh le devolvió la sonrisa, subió sus manos para peinar su cabello revuelto y le sostuvo el rostro, haciendo que lo mirase—. Recuerda, ella no está sola y no estará sola nunca más. Ahora no solo tiene a Cyno y Tighnari, también estamos nosotros. Y le haremos justicia, te lo prometo.

—Lo sé. —Alhaitham apoyó una mano en la nuca de Kaveh, atrayéndolo hacia él y plantando un beso en su boca. Tema finalizado. Alhaitham no iba a decir más sobre aquello, porque confiaba en la sentencia de Kaveh y en la promesa silenciosa que se había hecho a sí mismo, y así, Kaveh supo que estaría bien. El más alto se separó, relamiendo sus labios—. ¿Por qué sabes a estofado?

Kaveh se sonrojó y luego de alejar bruscamente a Alhaitham, se levantó rápidamente del suelo y luego le ofreció la mano.

—Hoy quise cocinar algo rico para la cena… 

Y ahora que Alhaitham estaba más centrado en su entorno, notó el olor de especias y su estómago gruñó. Él también profirió un sonidito por lo bajo, mientras se acercaba a Kaveh y lo acorralaba contra la pared del recibidor.

—¿Cocinaste para mí?

La boca de Alhaitham acarició la mandíbula de Kaveh, haciéndolo temblar. 

—Eh… yo bueno, sí. Creo que pude sentir que lo necesitabas y quise hacerlo ya que hace mucho no lo hacía… es decir, no cocinaba una rica cena para ti y para mí, o sea para los dos y no quería comida de la calle así que…

Alhaitham escondió el rostro en su cuello. 

—Eres maravilloso… ¿lo sabes, no?

Los brazos de Alhaitham rodearon por completo a Kaveh, sosteniéndolo contra sí mientras se quedaba allí, soltando besos perezosos por la extensión de piel. Kaveh lo escuchó suspirar y se apoyó contra su esbelto cuerpo, cerró los ojos, enredando sus dedos entre su cabello grisáceo, impregnándose con su olor, sintiendo latir su corazón tranquilamente. Deseó quedarse así para siempre.

Notes:

historia corta: ésta fic nació luego de estar navegando por twitter y avistar un fanart de Alhaitham durmiendo con Collei bebé en brazos y un Kaveh dormitando a su lado. Entonces mi cabeza (que nunca para) gritó: DEBEMOS ESCRIBIR SOBRE ÉSTO.
Al principio iba a ser corto, un capítulo largo que abarcase como el cynonari adopta a Collei y como el haikaveh la mima. Pero mi cabeza no se detuvo ahí. Cuando me di cuenta, llevaba veintiséis páginas escritas y dije: ok ésto no sera en definitiva un oneshot. Así que alimentando aún más mi delirio haikaveh, seguí escribiendo, los dividí en capítulos, agregué mucho fluff, hice un final feliz y he aquí el resultado de haber visto un fanart precioso en redes sociales y noches sin descanso.