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Es mi primer historia así que puede que no sea lo mejor que leas, aun así espero que sea entretenida para ti, dicho esto comencemos:
El rubio caminaba por los pasillos cómo siempre; es decir cómo si el piso que toca no mereciera ser pisado por su grandeza; pero la realidad es que dentro de su pecho una duda crecía y crecía.
Tenía un gran problema, tenía esa cosa llamada amor...y con nadie más que con su némesis Harry Potter.
Ese fue su gran descubrimiento esas vacaciones.
Y ahora el gran problema ¿Cómo conquistarlo? ¿Tendría oportunidad siquiera?
No es que no fuera consciente de que no se comportó de la mejor manera los últimos cuatro años.
¡Hay que Morgana lo ayudará!
Con esos pensamientos subía las escaleras rodeado de su grupo de serpientes amigas , hasta que sintió un fuerte jalón en su túnica.
-¡oye bruja me arrugas el uniforme! -se quejó viendo la arruga que Pansy dejó en su pecho
-¡Cállate! -exclamó en un susurró la pelinegra y señaló al pasillo.
No tan lejos de ellos estaba nada más y nada menos que Harry Potter una mueca de desagradó se instaló en el rubio al verlo con la comadreja menor.
Hace tiempo se corría el rumor de que estaban saliendo o al menos de que había interés romántico mutuo entre ellos.
La estocada final para el Malfoy era esa.
No sólo se metió en un estúpido enamoramiento gay y con el elegido, si no que también era uno no correspondido.
-¿Entonces para que me querías Harry? -La voz de una sonrojada Weasley llamó la atención del rubio de nuevo.
Por supuesto que ambos estaban conscientes de los rumores que recorrían los pasillos de Hogwarts, sin embargo al parecer a uno le afectaba más que al otro.
-¿Cómo te digo esto? -nervioso el de la cicatriz de rayo se frotaba las manos.
Draco sentía que se le partiría el corazón ¿Por qué seguía ahí? Quizá pensaba que escuchar a su Harry declararle su amor a la chiquilla quitaría la obsesión que sentía por él.
-yo...Ginny -Harry tomó las manos de la chica de azules ojos que brillaban con expectativa -yo...siento mucho haberte causado tantos problemas con la confusión de todos se que se dice que ya sabes nosotros tenemos una relación y no quiero que les hagas caso ¡Merlín eres cómo mi hermanita! ¡Te juro que jamás te he visto de esa forma! -La disculpa de Potter se clavó en los oídos de Ginny cómo una sentencia fúnebre.
-...¿Cómo? -susurró la pelirroja decepcionada.
Pero Harry no fue capaz de reconocer aquel tono de decepción ya que siguió con su disculpa.
-yo se que debe ser incómodo para ti todo lo que se dice en los pasillos y te juro que lo voy a arreglar, no sé de dónde surgió esto pero voy a detenerlo ¡Oh Ginny te juro que nunca creí que pensarían eso! ¡me gusta otra persona y me imagino que a ti también!, no quiero que esto te cause problemas -
-¿Quién es? -preguntó la chica
-¿Qué? -preguntó Harry
-¿Q-quien te gusta? -
Un suspiro escapó de Harry.
-No importa quién es se que no hay forma de que él me mire. No de esa forma o de cualquiera que no involucre ser su enemigo o algo así, además es un Slytherin -
Ginny abrió los ojos cómo platos antes aquellas revelaciones imaginándose de quién se trataba, era evidentemente.
El rostro de Harry cambió a terror al darse cuenta que había revelado qué su interés romántico era un él , haciendo evidente todo lo que aquello implicaba.
-por favor no digas nada, no he podido confesárselo ni siquiera a Ron -
-Tranquilo Harry está bien no te juzgo lo prometo; pero deberías intentarlo con él -
-¡¿Cómo dices?! -dijo horrorizado Harry -Ginny sabes que no me va a dejar ni acercarme a él eso sí sus matones no me hechizan primero -
-Sabes Harry...tú me gustas -confesó la chica.
-oh…Ginny.-Harry miró con tristeza a su hermanita.
-dilo Harry, siento que necesito escucharlo -pidió la pelirroja.
-res cómo mi hermana yo no puedo verte de ese modo -susurro Harry arrepentido de todo lo que había dicho en aquella charla.
-No me pasó nada y ve,, mejor un crucio o un corazón roto, que pensar qué hubiera pasado; ahora sólo queda superar el amor no correspondido. Tú también puedes Harry y quién sabe quizá tengas una oportunidad pero si no lo intentas ya la perdiste antes de siquiera iniciar. Prométeme que lo intentarás -dijo la pelirroja con una amistosa sonrisa.
Harry suspiró y dijo:
-lo haré lo prometo -el de lentes dijo con decisión sintiendo que al menos le debía eso a la chica cuyos sentimientos le era imposible corresponder.
<<. ¿Su enemigo?...¿Será qué...? >>El pensamiento de Draco fue interrumpido por Crabbe.
-que asco, ¿Potter tiene un fetiche con los ansiamos o con los cadáveres? -
-¿Que dices idiota? ¿Por qué Potter tendría un fetiche así? -le pregunto a su; aún que le costará aceptarlo; amigo.
-¿Que no es obvio? ¿Quién es el mayor enemigo de Potter? -dijo con obviedad Goyle haciendo evidente que ambos compartían la misma neurona.
Draco sentía que le daría un tic en el ojo al imaginar el nombre que diría.
-el señor oscuro -Goyle -o quizá ¿Snape? -Goyle se respondió a sí mismo cuando ninguno de sus acompañantes dijo nada.
-...voy a visitar al calamar gigante necesito tener una charla con alguien que ¡sí tenga cerebro! -exclamó Pansy.
-No piensen demasiado chicos, un día esa neurona que los conecta se va a fundir -dijo Blaise mientras Theo sólo asentía.
Draco claro que les había dicho a sus serpientes de sus sentimientos recién descubiertos por Harry Potter; al menos a Pansy, Blaise y Theo por qué sabía que Crabbe y Goyle no podrían guardar el secreto.
No estaba destrozado de su sistema neuronal soportar tanta presión, lo suyo era la fuerza bruta…a veces.
Por su parte Harry había estado practicando en el baño con Myrtle, la llorona cómo decirle a Draco: me gustas, ¿Quieres andar conmigo? Y quizá salir corriendo antes de que le redujera la cabeza.
La tarde siguió normal para todos excepto para cierto rubio hacía todo por no observar de más al cuatro ojos de su corazón.
Hasta que en un momento le fue imposible por qué lo tenía literalmente enfrente.
-¿Potter? -El Slytherin despreciativo no podía controlarlo y se reprochó por ello, Pansy ya le había dicho mil veces que debía suavizarse con el Gryffindor para “pulir una mejor su futura relación”.
<< Merlín ¿Por qué su voz se escuchaba cada año mejor? Espera cambió su peinado ¡Se ve tan sexiiii! >>Pensó él de la cicatriz embelesado.
-...yo...quiero preguntarte si...¿Tienes cuerno de unicornio? -la dignidad, valor y oportunidad de Harry de declararse salieron volando por la ventana, frustrado ganándose una mirada extraña de todo el salón encogió sus hombros.
-¿Por qué tendría un ingrediente de posiciones en la clase de historia mágica Potter? -de nuevo el rubio se reprochó por su serpiente interna que no podía dejar pasar la oportunidad de molestar a su amor.
Harry escuchó algunas risas en el salón y se sintió aún más avergonzado.
-cierto, adiós -dijo y se fue.
-uuu parece que Potty quiere decirte algo importante Dray -susurro Pansy y el rubio solo se giro para ocultar su sonrojo.
<< ¡Le gustó a Harry! >> Pensó Draco emocionado.
Tuvo que sacudir sus pensamientos y reflexionar por qué sonaron cómo una colegiala enamorada.
Pansy, Blaise y Theo estaban seguros que era cuestión de tiempo para que esos dos fueran pareja.
Y si bien debían aceptar que la guerra entre casas sería un asunto por resolver, calmarían los petardos con tal de ver a su amigo feliz.
Con la seguridad que le impregnaba el saber que sus sentimientos eran correspondidos decidió esperar la declaración de Potter.
¿Podría declararse él? Sí definitivamente, pero aquí el valeroso león era su Harry, podía dejarle él placer de ser el primero en declararse.
El Slytherin caminaba más tranquilo por Hogwarts siempre cuidando hasta el mínimo detalle en su persona para estar perfecto en el momento que su ansiada declaración llegará una declaración fallida no era nada, no había que desanimarse.
Esa noche en la sala común de Gryffindor una importante charla se mantenía entre el trío de oro.
-amigo no me importa que seas gay pero, ¿¡Draco Malfoy!? -gritó al final Ron
-más fuerte Ron, creo que no te escucharon en Londres muggle -dijo Harry -sí, me gusta Draco Malfoy y lo vieron hoy fue un patético intento de declararle mis sentimientos ¿Contentos?-
-uy amigo, te van a romper el corazón ¡Auch! ¿Por qué me pegas?-Ron recibió un golpe de la castaña.
-No le hagas caso Harry, Ron no sabe nada. Eres un gran chico hasta Malfoy debe ser capaz de ver eso yo creo qué...no pierdes nada intentando no es la primera vez que alguien sufre por amor -
-gracias por los ánimos de verdad no sé qué haría sin su apoyó -dijo Harry sarcástico.
-inténtalo mañana en el desayuno es su hora más tranquila del día según tú , así que es más probable que no le lance un hechizo evaporador -sugirió Ron.
.........Segundo intento
El grupo de serpientes comía cómo siempre mientras Theo hablaba de ¿Lombotton?, bueno quién era Draco para juzgar esos leones algo tenían que simplemente encantaban serpientes.
Un Harry de nuevo lleno de nervios se levantó se su lugar y cuando estuvo frente a su serpiente:
-¡Malfoy! -gritó y luego susurró apenas audible -Yo quiero...pedirte la tarta de melaza en mi mesa se terminó -Harry bajó la mirada cuando Ginny lo miró con pena ajena.
Para su sorpresa no hubo ningún comentario sarcástico como: ¡No soy un elfo doméstico Potter! O ¿Acaso eres tan ciego que no ves la tarta que está justo frente a tú plato?, en cambio sobre sus temblorosas manos sintió una tarta.
<< Paciencia Draco, paciencia>> se tranquilizo el rubio.
-no tengo melaza, es de manzana verde espero te guste -dijo Draco y siguió comiendo.
Lo que sorprendió aún más a todos.
Cuándo Harry llegó a su mesa puso la tarta sobre su plato cómo si fuera un tesoro y le dio un manotazo a Ron que quería robarle un trozo.
-escuche que los elfos la hacen especialmente para él por qué no le gusta la melaza -susurro Neville.
-y yo supe que son manzanas exportadas de suiza cultivadas especialmente para él, Dame sólo un trocito Harry no seas tacaño -dijo Ron.
-La voy a enmarcar -susurro Harry.
Hermione rió al ver a sus amigos locos por una simple tarta de manzana.
Esa tarde una nueva reunión se suspiró en la sala de los leones:
-juro que no se que me pasa, tengo todo claro y de pronto estoy frente a él y me siento un trol que no sabe hacer nada más que babear y sacar moco -se quejó Harry.
-que asco hermano, si haces eso el hurón te va a…¡Hay ya entendí no me pellizques Hermione! -El pelirrojo se sobo el brazo con el ceño fruncido.
-tal vez lo que necesitas es privacidad ¿Por qué no intentas decírmelo en el baño? -sugirió Hermione.
-uy si el baño es súper romántico, sobre todo después de que Crabbe y Goyle terminen de usarlo -dijo sarcástico ron -vamos Herm hasta yo sé que uno no se declara en el baño, a menos claro que sea el baño de prefectos dicen que es una belleza, aún que sugiero que dejes esa estancia para segunda base todavía no llegas a la primera hermano -
-bueno era una sugerencia -bufó Hermione.
-¿Qué tal el campo de quidditch? -sugirió Ron.
-vamos a necesitar ayuda -dijo Hermione.
.......... tercer intento
Draco había recibido una nota de "Pansy" para verla en el campo de quidditch para enseñarle a volar y ahí estaba.
Flash Back
Draco estaba terminando sus deberes cuando tocaron a su puerta y eran tres de sus serpientes.
-ten Neville me pidió de favor que te diera una nota de Pansy para que vayas al campo de quidditch mañana a las 6 de la tarde de nada -dijo el castaño recostándose en su cama.
-¿Y ustedes están en mi cama porque..? -preguntó impaciente el rubio.
-¡Vamos a elegir que usarás en tú primera cita con el león tartamudo! -exclamó Blaise.
Fin del Flash Back
Harry se preguntaba cómo es que el rubio podía verse tan perfecto con ropa deportiva.
-Malfoy -
-Potter -
El silencio estuvo presente por varios minutos hasta que Draco habló de nuevo.
-¿Te gustó la tarta? -
-si no sabía que las manzanas importadas Malfoy saben tan bien -bromeó el de lentes
-todo que sea Malfoy y lo importado debe saber bien debe saber bien mírame a mí importación directa de Francia -Draco le siguió el juego.
-¿vas a volar? -preguntó Harry sonrojado.
-supongo pero Pansy parece que me planto -suspiró el rubio.
De nuevo silencio.
-¿Tú también vas a volar? -preguntó de nuevo Draco.
-...no yo no tengo mi escoba justo ahora, sólo vine a ver el cielo -explicó Harry dándose cuenta que no llevaba escoba.
Draco le lanzó su escoba, se puso de pie y dijo:
-tú dirige, yo estoy cansado -
Harry no podía creerlo estaba volando con Draco abrazando su espalda.
El calor de sus cuerpos era alto a pesar del aire frío.
Malfoy se aferraba a la cintura de Harry pegándose más a él y él niño que vivió gustoso lo permitía.
No estaban haciendo nada más que volar en silencio, pero era la sensación más maravillosa de todas.
Harry quería decir todo lo que sentía pero cada vez que lo intentaba algo pasaba que se lo impedía ¿Cobardía? Sí, no lo iba a negar ahora tenía aún más miedo de decirle a Draco y perder la oportunidad de al menos tener más momentos tranquilos con él cómo este.
El cielo comenzó a nublarse y decidieron bajar.
Caminaron en silencio hasta el castillo y en la entrada se detuvieron.
-fue un buen vuelo, repitamos alguna vez-dijo Draco
-si -Harry estaba perdido en la bella imagen de Malfoy con la nariz, mejillas y labios rojos por el frío y el reflejo de la luna jugando con su blanca piel y su brillante cabello rubio.
Luego de otro largo silencio Draco decidió que ya era hora de irse, aunque se sentía algo decepcionado también estaba feliz de haber pasado ese momento juntos.
-adiós Potter -
-Mal-Dray...-tartamudeó Harry
-Draco, dime Draco -el rubio se detuvo
-d-dime Harry -Respondió Harry
-Bien y ¿Qué quieres Harry? -
-¡a sí! Yo quiero decirte que...yo quiero decirte...me...g-gustOOO mucho la tarta de verdad gracias -
<< Lo precioso no le quita lo imbécil? >>Pensó Draco
Draco suspiró con frustración.
-cuando quieras -dijo y se fue
.....cuarto intentó
Esta vez Harry decidió que usaría artillería pesada por eso estaba con Neville.
-¿una flor dragón? Sé que hay un lirio. Se llama lirio dragón nace en algún pantano del amazonas -explicó el apasionado de las plantas.
-A genial, iré al amazonas vuelvo en cinco minutos -dijo sarcástico el de lentes -lo peor es que sería genial un lirio dragón, mis dos personas amadas en una flor -se lamentó.
-no tengo lirios dragón Harry, pero si tengo narcisos esmeraldas. Se que a Malfoy le gustan los narcisos por su madre y bueno el color verde es obvio -dijo Lombottom.
-sí, por su casa…¿Espera cómo sabes que son para Draco? -Harry no había mencionado para quien quería aquella flor.
-Lo llamas Draco y no Malfoy, además lo que hiciste en el comedor fue…-
-¡Lo sé fue raro, no me lo recuerdes, Nev! -dijo Potter con un puchero -¿puedes darme uno de los narcisos? -
-claro que sí Harry. Por cierto Theo me dijo que no le gusta el verde por su casa -
-¿Entonces por qué? -se interesó el ojiverde.
Neville busco entre sus narcisos aquel que era del tono exacto de los ojos de su amigo.
-descúbrelo tú amigo -dijo dándole la flor.
-no me tortures tú también, dímelo -
No se lo dijo, pero al menos tenía una flor adecuada.
Así que ahora estaba frente a la entrada de las mazmorras con su capa de invisibilidad esperando a que alguien abriera.
Fue una larga hora de espera.
Entró sigilosamente a la sala común y alguien lo detuvo.
-Señor Potter, me quiere explicar ¡¿Que hace en mis morras un Gryffindor cerca del toque de queda?! -era Snape y cómo lo descubrió no era un secreto de los nervios Harry se puso la capa de invisibilidad al revés.
Lo que quiere decir que el Slytherin que estuvo una hora parado con una extraña capa fuera de los dormitorios y seguramente poniendo alerta a todo el que sin duda lo vio.
-a yo…-
-vaya creí que nunca entraras, tuve que enviar a alguien a qué te abriera y ¿Por qué traer esa cosa? Bueno no importa, aquí está el cuerno de unicornio -dijo Draco entregando un frasco a Potter.
-Sí, aquí está lo que me pediste -Harry le entregó la flor claro que no era está la manera en que lo había planeado.
Snape miró a los dos con sospecha.
-¿Qué? Sabes que mamá y yo coleccionamos narcisos y este es muy raro, fue un gran negocio para mí -le dijo Draco a su jefe de casa.
-si ya terminaron los expertos negociantes ¿Será qué Potter puede irse ahora? -gruñó Severus.
-si, si ya me voy -
-¡espera olvide algo! -Draco corrió a su habitación y volvió con un pergamino -es de alta calidad y bastante difícil de conseguir no quiero que lo eches a perder cara rajada -
Harry llegó decepcionado, en cuanto lo vieron entrar sus amigos supieron que había fallado.
-vamos Harry no es para tanto ¡Hay mejores que el hurón! -consoló Ron.
-me atrapó Snape, no pude decirle nada -susurro Harry.
-...-
-Draco fingió que fui a recoger cuerno de unicornio -mostró el frasco.
-es una buena señal en el pasado hubiera dejado que Snape te despellejara -
Entonces Harry recordó el pergamino y lo sacó para leerlo.
La perfecta caligrafía de Draco lo cautivo.
“Amo los narcisos y asumiré que este era para mí si no es así de todas formas ya es mío.
Espero un día mostrarte mi invernadero tengo muchos que seguro te van a encantar pero me sorprende que encontrarás uno que calce con el color exacto de tus ojos, mi color favorito por cierto, me encantó gracias Harry”
D.L.M.B”
-tenemos una victoria Herm al hurón le gustó la flor -dijo Ron.
-Harry ¿Estás bien? -preguntó Hermione preocupada al ver la mirada perdida pero brillante de su amigo.
-Sabe el color exacto de mi ojos y es su color favorito -susurro con un nudo en la garganta.
-todos sabemos el color de tus…sabes que olvídalo llegó la hora de que duermas no queremos dañar esos ojos del color favorito del hurón ¿verdad? -Ron suspiró subiendo las escaleras -mi mejor amigo y Draco Malfoy ¿Qué hice para merecer esto? -
……quinto intento
Si algo bueno podía salir a relucir de los intentos fallidos de declaración de Harry es que la convivencia entre el príncipe de Slytherin y él había dado un giro en beneficio y ahora ya tenían una relación bastante amistosa.
Para desgracia del Potter eso hizo que se diera cuenta de una cosa que ignoraba de su rubio.
¡Recibía muchas declaraciones amorosas!
Chicas, chicos y hasta dos fantasmas le habían declarado su amor.
-¿Por eso es necesario que sea público según tú? -preguntó Hermione mientras cuadraba el moño de la enorme caja de regalo.
-si, necesito que todos sepan que Draco es mío -Harry sentenció dejando salir sus celos.
-no se que te preocupa si dices que a todos rechaza -se quejó la castaña.
-eso es peor y hace crecer mi miedo a ser rechazado -dijo Harry.
-si con todos los intentos que llevas no te ha mandado a visitar al calamar gigante, no creo que lo haga. No tengas miedo -dijo Ron sin dejar de leer su cómic muggle.
-¡Ron gracias eso sí fue de ayuda! -Harry abrazó a su amigo.
Ahí estaba una vez más.
En esta ocasión el de la cicatriz decidió que el día indicado era el cumpleaños del rubio.
Sabía por Blaise, Theo y Pansy que harían una fiesta para él, invitándolo a él y a sus amigos.
Le advirtieron también que a veces se colaban personas que no invitaban pero que no les tomara importancia; una advertencia bastante rara a su parecer.
Harry llegó con Neville, Hermione y Ron; en cuanto pasaron a la sala común de Slytherin se hizo un silencio sepulcral.
-¡Nuestros leones favoritos ya llegaron! -exclamó Blaise -son los invitados especiales de Draco así qué no quiero cascabeles agitándose alrededor de ellos ¿Hablé claro? -dijo el moreno.
Cómo si fuera una curiosa señal las charlas continuaron cómo si nada y de pronto tenían a alguien dándoles un vaso con whisky de fuego y una tabla de quesos selectos enfrente.
-¿Si toleran el alcohol o prefieren algo ligero? -preguntó Theo.
-¿Les dejan tener esto aquí? -preguntó Neville tomando el vaso.
-no cariño es sólo hoy y aún que no parezca a Dray no le gusta por eso tenemos bebidas sin alcohol -dijo Theo haciendo sonrojar al pobre Neville.
-¿Por qué no le gusta? -preguntó Harry
Theo pensó un momento, no quería compartir demasiado de la vida de su amigo sin su permiso obviamente.
-Su abuelo y su padre no lo toleraban bien y a Dray le tocó pagar los platos rotos algunas veces. Pero él si lo tolera muy bien sólo no le gusta -explicó
Cuándo Draco bajó de su habitación de inmediato se acercó a Harry o eso intentó.
Ya que fue interceptado innumerables veces por muchos dándole regalos cómo relojes de marca, anillos y esclavas de piedras preciosas, cosas muy caras y costosas.
Harry se sintió honestamente pequeño con su regalo que ya no lo sentía tan adecuado a pesar de evidente lo había comprado con todo el amor del mundo para su rubio.
Las declaraciones amorosas llenas de enormes ramos de flores y cosas así tampoco faltaban.
Lo peor es que no eran sólo los Slytherin también había otros Gryffindor, Ravenclaw, y Huffulpuff que aunque eran echados de inmediato no habían perdido la oportunidad de declarar su amor y claro entregar deslumbrantes regalos al puro estilo Malfoy.
-Saben que chicos voy a adelantarme a los dormitorios ustedes sigan disfrutando ¿Bien? -dijo Harry cabizbajo.
-Pero Harry ¿Por qué? -preguntó Hermione que estaba junto a Pansy.
-¡Harry! -Draco llamó al Gryffindor cuando lo vio salir pero fue ignorando -¡Ya basta se quitan de mi camino o los voy a mandar a visitar a Merlín en este segundo! -gritó furioso y salió corriendo detrás del león.
-¡Harry! -volvió a llamar pero de nuevo fue ignorado y su paciencia se estaba agotando
-¡CARAJO POTTER ME VAS A IGNORAR TODO EL PUTO CAMINO O QUÉ! -más desesperado que enojado de que el niño que vivió lo ignorará.
Harry se dio la vuelta despacio hacía tiempo que el rubio no lo llamaba Potter.
-Lo siento es que…fue un largo día y me duele un poco la cabeza no quería amargarte tú fiesta -
-Pudiste decirme habríamos quitado el ruido si es lo que te molesta, no tenías que irte así -
-¿Cómo vas a tener una fiesta sin música Draco? Ya te lo dije no lo quería arruinar -
-yo no quería una fiesta cada año es igual y es muy cansado. pero ellos insistieron y acepte por qué dijeron que vendrías, pero si ya te vas entonces…ya no quiero nada -Draco se cruzó de brazos cómo un niño
-Draco no seas caprichoso es tú fiesta tus amigos se esforzaron -
-¿Es para mí? -el rubio señaló la caja color verde que Harry escondía detrás de él.
-¿Qué? No…digo sí pero me acabo de dar cuenta que no es lo qué quería para ti así que ¿Qué tal si dejamos esto cómo si no existiera y te doy tú regalo el fin de semana? -
-Yo quiero ese ¿Por qué tengo que esperar al fin de semana, si ya tienes uno ahora? -
-...no es el regalo apropiado para un Malfoy -
-Ya tengo muchos regalos para Malfoy, quiero uno para Draco -dijo el rubio.
Ambos jóvenes se sentaron en el silencio de la noche mirando las estrellas en la torre de astronomía.
Draco quitó el moño plateado y abrió la caja forrada de verde.
Dejando ver un lindo león con un suetercito verde que estaba hecho a mano con una D plateada.
Una enternecida risita escapó de los labios del rubio mientras lo abrazaba.
-¿Tú hiciste el suéter? -preguntó.
-¿Tanto se nota? La señora Weasley me enseñó a hacerlo pero es la primera vez que tejo algo -
-me encanta gracias -
-y yo quiero decirte algo…-
Draco miró a Harry emocionado ¿Era el momento? ¿Al fin era el momento?
Harry no pudo evitar recordar las muchas declaraciones que el rubio había recibido ese día y sentirse mal.
-feliz cumpleaños dragón -dijo rendido
-gracias Harry -respondió el rubio
Draco se acercó a Harry hasta recargar su cabeza en su hombro mientras abrazaba su león.
-es mi mejor de cumpleaños es que estés aquí Harry -confesó Draco haciendo sonrojar a Harry
……………..
Doce ¡Doce intentos fallidos en total llevaba Potter! ¿Que nunca se le declararía o que?
No, esto no podía seguir así ¡Su hombre necesitaba una buena patada en el trasero para tomar impulso y nadie se la daría más que él!
No es que se quejara habían vivido momentos muy hermosos gracias a esas 12 fallidas declaraciones pero la paciencia que Draco ¡no tenía ya había llegado a su límite!
Ahora esa declaración no era un asunto sólo del orgullo de Harry sino también del de Draco Malfoy, así que era un hecho Harry Potter se declara.
¿Pero cómo hacerlo? Cuándo el cerebro de su Harry parecía negado a verbalizar lo evidente.
-Hoy vamos a hablar de la poción veritaserum y su antídoto -dijo Snape.
Draco estaba en clases avanzadas de posiciones y cómo un sonido de ángeles aquella voz era su respuesta.
-no es una posición fácil así que pongan especial cuidado en ella… -
Tal cómo había dicho Snape no fue fácil tanto que a su pesar Draco no pudo hacerla en el primer intento, así que tenía que poner más empeño en ella.
Estaba en la biblioteca haciendo su propia investigación al respecto cuando por décimo tercera vez Harry estaba frente a él.
Esto incluso ya era una costumbre no sólo para él si no para el resto que esperaba el nuevo capítulo de ¿Cómo no va a lograr declararse hoy Potter?
Incluso Snape estaba al pendiente de aquella apuesta en la que al parecer había apostado contra Harry.
Para Draco habría sido divertido de no ser porque ya le disgustaba que todos se burlaran de su futuro novio.
¡Incluso había una apuesta corriendo por Hogwarts de que Harry no tendría el valor de declararse!
Draco no permitiría eso.
-siéntate Potter -invito a Potter a tomar la silla a su lado y le pasó un libro.
-¿Eres bueno en defensa? -Harry asintió -hay algo que no entiendo ¿me lo puedes explicar? -
Durante la siguiente hora estuvieron hablando de tareas y pasando el rato hasta que al final salieron juntos de la biblioteca.
-podemos tener un duelo de práctica si quieres -propuso Harry
-sí eso sería bueno -
-a Draco...-
Draco miró a su alrededor se aseguro que no hubiera nadie que pudiera hacer habladurías de su Harry y lo dejó continuar.
-yo...-¡Merlín! ¿Por qué siempre le pasaba? todo iba bien hasta que llegaba a este punto ¿Porque?
¡Había derrotado un basilisco! ¡Y no podía decirle al chico que le gustaba, me gustas! ¡Dos palabras tan simples!
Voces se escucharon en el pasillo y ambos sabían que pronto ya no estarían solos.
-¿este viernes después de clases? Podemos pedir el gran comedor para él duelo amistoso -
-¡si! -
Esos días Harry honestamente había desistido un poco de declararse además que Draco no le dio oportunidad; siempre terminaban haciendo algo juntos.
Comían, leían, charlaban, volaban, en fin; era sumamente agradable pasar su tiempo juntos.
De alguna forma el de lentes pensaba que Draco lo estaba protegiendo de la burla social y se lo agradecía, pero quería dar el siguiente pasó; necesitaba hacerlo.
Mientras más conocía al verdadero Draco debajo de aquella máscara Malfoy más quería tenerlo a su lado, más se enamoraba.
Era jueves y Harry alcanzó a Draco en la entrada de su salón de clases de posiciones avanzadas para ir al lago negro a pasar la tarde.
Mientras Potter miraba el cielo el rubio seguía concentrado en su caldero y sus notas
-¿Qué haces? -preguntó el de lentes
-desactivar una bomba muggle, no ves -amaba al sarcástico Draco tal vez era algo masoquista.
-no sabía que conocías artefactos muggles -
-claro que sí, no soy una ostra Harry. Los muggle tienen algunas cosas interesantes -confesó el rubio
-¿Tú padre te permite eso? -Potter miró a su amor con preocupación
-mi padre puede llegar a ser muy accesible si sabes cómo tratar con él Harry además mamá es su punto débil. Mi abuelo; él sí era…muy rígido -
-se que Abrax te enseño muchas cosas Dragón pero siento que no fue un abuelo muy amoroso que digamos -confesó Harry
-por qué no lo fue, era de la vieja escuela cuándo la tortura era parte de la educación y educaba de esa misma forma -
El calamar sacó dos de sus tentáculos y comenzó a jugar con el cabello de Draco y con la túnica de Harry
-le gusta tú cabello, no lo culpó es lindo -halago Harry
Draco se sonrojo y no evito preguntarse cómo el niño que vivió para ser un idiota podía decirle eso y no decirle un me gustas ¿Quieres andar conmigo?
..........................................
El viernes había llegado Harry estaba decidido a que ese día le declaria su amor a su rubio.
Estaba todo listo para el duelo/declaración y toda la escuela estaba ahí especialmente los y las pretendientes de Draco.
Harry se aseguró de eso.
Cuándo las puertas se abrieron y entró en deslumbrante Slytherin las piernas de Harry se volvieron gelatina era tan perfecto ¿Cómo podía él siguiera pasar por su mente que podía estar con esa belleza?
-¡Harry Potter! -escuchó a Draco hablarle o mejor dicho gritarle.
-a lo siento Draco, antes de esto yo...es que...bueno yo...-tartamudeo de nuevo el niño que vivió
-Harry bebe ésto -Draco le dio un jugo de calabaza
-he ¿Para que? -eso era extraño, no esperaba tomar nada hasta después del duelo.
-tenemos que estar hidratados ¿No? -respondió el rubio bebiendo de su propio vaso.
Harry asintió y bebió aquel delicioso líquido hasta el fondo.
Draco conjuro un asiento ante las extrañas miradas de todos.
-¿Me querías decir algo Harry? -preguntó él rubio.
-¿Qué?... -Harry sintió de pronto algo raro era cómo si las palabras fueran empujadas de su interior sin poder contenerlas.
-¡Draco Malfoy tú me gustas! me gustas tanto desde desde segundo año y siempre he pensado que tú cabello es hermoso y brillante, tú piel es tan blanca y el invierno me gusta por qué hay nieve y me recuerda a tú hermosa piel, y aunque seas un arrogante, narcisista, clasista. Yo no puedo dejar de pensar en ti, siento que mi corazón se sale de mi pecho cada vez que te veo y quiero besar tus labios que estoy seguro que saben a manzana verde por qué siempre la comes y yo quisiera ser esas manzanas y estar así de cerca de tus labios. Y me gustas ¿Ya dije que me gustas? ¿Serías mi novio Draco? Para mi seria un honor que me dieras el si, es que me gustas mucho y lo único que quiero es que seas mío. Quiero decir que seas mi novio no en el otro sentido de mío; aunque también en el otro sentido de mío sí, claro que también quiero que seas mío en ese otro sentido por qué me imagino que tú cuerpo es igual de hermoso que tú cabello, tú rostro, tus manos, tus labios y no es que siempre piense en cómo es tú cuerpo no es todas las noches solo algunas 4 o 5 veces a la semana pero quizá quieres esperar a que sea nuestra noche de bodas, por qué yo quiero casarme contigo y sé que es pronto porque ni siquiera me has dicho que si quieres ser mi novio pero es la verdad y eso de esperar está bien para mi yo puedo esperar a la noche de bodas para hacerte totalmente mío, aún que si no quieres esperar yo puedo hacerlo hoy mismo si quieres eso también...está bien -la urgencia de hablar se le terminó a Harry que miraba a Draco y al final tomó aire había hablado muy rápido.
-si quiero quiero ser tú novio Harry -Draco sonrió
-lo dije..¡Lo dije! ¡Draco Malfoy es mi novio! -
Harry corrió a su ahora novio y lo abrazó.
-es veritaserum ¿Verdad? -preguntó a su serpiente, acunando su linda carita entre sus manos.
-¿Qué? -Malfoy se hizo el desentendido.
-tú proyecto de pociones -aseguró juguetonamente el ojiverde acariciando las mejillas ajenas con él pulgar.
-me descubriste. No te molestes, es que parecía que nunca me lo pedirías -susurro Draco.
-gracias mi hermoso Dragón -
Y ahí frente a todos Harry tomó delicadamente los labios de Draco con los suyos sellando aquel momento con un tierno beso, lleno de amor correspondido.
Fin
