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Category:
Fandom:
Relationship:
Additional Tags:
Language:
Español
Series:
Part 3 of Es de Fanfics' Flufftober 2024
Stats:
Published:
2024-10-03
Completed:
2024-11-23
Words:
2,173
Chapters:
2/2
Kudos:
19
Bookmarks:
1
Hits:
200

La pareja menos pensada

Summary:

Akashi celebra su cumpleaños junto a Kagami.

Chapter 1: Día 3: cumpleaños

Chapter Text

Vestido con su traje más caro, gel en el cabello perfectamente peinado hacia atrás, ligero maquillaje, perfume, zapatos y un reloj de marca. La persona en el espejo es un reflejo de todo lo que odia ser. Ajusta la corbata una última vez antes de salir. Conduce su propio auto aunque su padre insiste en conseguirle un chofer, prefiere tener el control por lo menos de eso. Llega al lugar; un alto edificio repleto de ventanales de vidrio. Estaciona en su lugar reservado. Manda un último mensaje a su novio, de inmediato recibiendo como respuesta un sticker adorable, sonríe preguntándose como consiguió a alguien tan confiado y dulce.

Espera unos minutos en la puerta, puede escuchar la música clásica en el interior del gran salón. El hombre a su lado, el guardia; trajeado, grande y musculoso, comienza a volverse inquieto y pregunta si todo está bien. Ya se identificó, sólo debe entrar. Respira profundo y abre la puerta.

Esta es una puta fiesta de mierda a la que odia asistir. Fuerza esa suave sonrisa robótica cuando lo reconocen, saludos llegan, agradecimientos van. Todo es falso. Todo es apariencia. Gente rica; empresarios, modelos, cantantes, políticos, algunos periodistas infiltrados y hasta algunos malditos mafiosos. Bueno, por lo menos estos no usan una máscara, muestran todo lo sucio que están con orgullo. Apenas lleva quince minutos ahí y ya desea saltar por la ventana, no sobrevivirá a un décimo piso. Sí, sabe lo preocupante que son estos pensamientos, esta roto, pero estos últimos años ha mejorado, o eso dice su terapeuta. Evita las bebidas y cualquier comida, una modelo se atreve a insistir con una copa y de forma cortés la rechaza. Oh, mierda, ¿quién se cree esa perra? Esta es su fiesta de cumpleaños y él decide lo que se mete en la boca. Recibe algunas miradas de su padre. Y como dice el cliché: si las miradas matasen ambos estarían muertos. Ahí está de nuevo pensando en muerte, su terapeuta estará muy decepcionada. Pero hablaron de esto, ella debe entender lo mucho que odia este día. Su padre fue uno de los primeros en saludar y felicitarlo por su vigésimo séptimo cumpleaños. Aún no sabe que recibirá esta vez como compensación por pasar este infierno, quizás unas vacaciones a Cancún todo pago para dos personas, a su lindo gigante no le gustará pero aceptará de todas forma.

Dos horas. Dos infernales horas.

Sale de ahí desgastado, como si su alma hubiera sido succionada por Lucifer.

Apenas abre la puerta comienza a desvestirse como si le quemara la ropa; zapatos, calcetines, saco, corbata. Cae sobre el sofá y desprende los primeros botones de su camisa. Saca su celular para mandar un rápido mensaje y decide tomar un baño, quiere quitarse los germenes de gente creída, tiene suficiente consigo mismo.

Viste una camiseta roja de su novio, cae a un lado de su hombro y oculta la curvatura de su trasero, el bóxer negro puede notarse a simple vista con cada movimiento. Agarra la secadora y destruye su cabello con aire caliente, las fórmulas de cuidado capilar son maravillosas, su cabello siempre sedoso y brillante. Termina de desmaquillar el borde de sus ojos cuando escucha el clic de la puerta electrónica al abrirse, sonríe por instinto y se apresura a terminar la limpieza, aun debe colocar la crema hidratante.

—¿Sei? —llama una voz masculina desde la entrada.

—¡En la habitación!

Escucha ruidos de bolsas y puertas abriendo, ese lindo gigante debe haber traído comida, seguro él mismo lo hizo. Seijuurou es invadido por agradables sensaciones. A esto llaman gestos que enamoran, ¿no? Es una sensación maravillosa. Así sí dan ganas de vivir.

Termina de hidratar su rostro y con pies descalzos se apresura a la sala donde encuentra a su persona favorita colocando cubiertos en la pequeña mesa del balcón, hay dos velas aromáticas encendidas y un jarrón con arreglo floral; girasoles y margaritas, sus favoritas. Debe parecer un tonto con la enorme sonrisa y la mirada lunática llena de lágrimas. Esta aliviado de poder vivir esto y demasiado feliz. Su enorme novio nota su presencia y muestra una alegre sonrisa, se apresura a tomar una margarita del jarrón y extenderla a su dirección.

—¡Feliz cumpleaños, Sei!

Es Akashi Seijuurou, el inquebrantable e inmaculado, el emperador absoluto, es temido y respetado por todos. También es Sei, el necesitado y adorable novio de Kagami Taiga.

Acepta la flor y rodea el cuello del más alto con ambos brazos para recibir un delicioso saludo; labios, lengua, manos en su cintura. Esta es la buena vida. Recibe un beso en cada mejilla y en la frente. Cierra los ojos embriagándose en el encantador aroma de su hombre.

—Antes de cenar, quiero que pidas un deseo.

—Hiciste un pastel para mí.

—Así es.

Deja salir la sonrisa, es un estallido de felicidad. Todo es cálido y brillante, ama esta sensación. Este tipo de felicidad es su favorita. Hay otras como la euforia y grandeza cuando juega básquet, suave nostalgia cuando recuerda a su madre y agradable comodidad cuando está con sus amigos. Esto es diferente, es genuino e importante, una sensación que perdura aún cuando está enojado, esto es amor, es dopamina y deseo posesivo. También es familia, atenciones y cuidados que nunca tuvo. Esto es perfección. La cuspide de la felicidad y nunca lo dejará ir.

Taiga toma su mano y lo guía hasta la cocina donde permanece un pastel bañado en chocolate y decorado con fresas, hay una rosa de crema en medio que parece real y mariposas de caramelo en los bordes, es pequeño, pero se ve jodidamente difícil de hacer. Una de las ventajas de tener a un novio como chef y estudiante de repostería.

—Debió tomarte horas —comenta Seijuurou viendo a Taiga colocar una vela plateada y encenderla.

—No es nada comparado al globo aerostático por mi cumpleaños.

—Claro que no se compara, yo solo debí hacer una llamada y depositar el dinero. Tu invertiste horas planificando y cocinando para mí —explica, abraza la cintura de su compañero y muestra una expresión seria—. Cásate conmigo.

Taiga parpadea poco impresionado, muestra una cariñosa sonrisa y revuelve los cabellos color granate.

—Hoy no Sei, es tu cumpleaños.

—Sería el mejor regalo que aceptaras mi propuesta.

—Intentalo la proxima vez —pide Taiga sintiendo calor en las mejillas bajo la atenta mirada felina, su novio es un poco espeluznante así, no parece parpadear, pero es parte de su encanto.

—Canta para mí.

El gran hombre suspira entre divertido y cansado, esta encantado de complacer a su novio. Canta de forma pausada y sin despegar la mirada de los intensos ojos rojos. Canta en inglés y cuando termina deja un suave beso en la frente de su amante. Solo entonces Seijuurou aparta la mirada, voltea la cabeza para observar el pastel mientras piensa unos segundos en un buen deseo, luego inclina el cuerpo para soplar la vela, todo sin separarse de entre los brazos de su amante.

—¿Puedo saber qué pediste?

—Que seas mi esposo. Y si muero primero no volverás a estar con nadie. Llorarás por siempre mi perdida.

—Oh, que romántico —dice Kagami con sarcasmo. De inmediato, recibe esa mirada amenazante de su novio, antes le hubiera causado terror, pero ahora es sólo una advertencia amistosa, casi una broma. Sonríe y recibe un manotazo en el pecho, eso provoca una carcajada, le divierte esa inofenciva forma de regañar.

—Hablo en serio, si llegas a engañarme vendré por tu alma y te arrastraré al infierno conmigo —asegura Akashi, a pesar de la seriedad en su tono y expresión, el brillo en sus ojos delata diversión.

—Estas obsesionado conmigo. No puedes tenerme. Soy una buena persona, iré al cielo.

—Te coges a un hombre y no te gustan los perros, claramente eres de lo peor. Pecador.

—Tienes razón con los perros, pero es tu culpa lo segundo, eres el demonio de la tentación.

Eso es todo, no aguanta la diversión burbujeante y suelta el sentimiento en forma de carcajada, nadie creería que el despiadado y frío Akashi Seijuurou pudiera reír de forma escandalosa y agradable. Él es terrorífico, no bromista y simpático, está desequilibrado y no le importa lastimar a otros, es peligro, no cariñoso y suave. O eso cree la gente que solo conoce el lado trabajador malhumorado y sádico competidor. Pero en realidad el verdadero Akashi es todo eso y más; despiadado, un poco ególatra, mimado y necesitado de afecto.

El hombre más bajo entiende los brazos y, sin necesidad de palabras, es levantado por las cintura, de inmediato rodea las caderas de Kagami y el cuello del mismo con los brazos. Comparten un dulce beso, un contacto suave y cariñoso que reconforta sus almas. Pasa los dedos contra la nuca acariciando los cortos cabellos rojos, suspira encantado de las grandes manos en sus muslos, es agradable y hasta reconfortante el toque suave, pero firme. Esto es correcto. Cuando se aleja mantienen una cálida mirada y regalan sonrisas.

—Feliz cumpleaños, Sei.