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Archive Warning:
Category:
Fandom:
Relationship:
Characters:
Additional Tags:
Language:
Español
Series:
Part 4 of Es de Fanfics' Flufftober 2024
Stats:
Published:
2024-10-04
Completed:
2025-03-01
Words:
3,880
Chapters:
4/4
Kudos:
10
Hits:
210

El rey y la reina

Summary:

En mi mundo ideal Yuno y Charmy son la pareja más amorosa, se casan y son los mejores gobernantes.

Chapter 1: Día: 4 Curar heridas

Chapter Text

La batalla ha terminado. Las vidas perdidas son mínimas, heridos muchísimos, el desastre ocasionado es inmensurable, serán meses de reparación.

Su compañero lobo ha desaparecido, apenas tiene maná para mantener una nube, se desplaza en ella sobre los destrozos para tener un mejor panorama. Observa a sus amigos, todos ellos parecen estar en pie. Mimosa parece sufrir mientras procura expandir todo lo posible su magia, curando en masa a aquellos en grave peligro, cada vez llegan más personas y ella grita instrucciones a aquellos menos graves, pidiendo espacio y paciencia. Por un momento, Charmy piensa en bajar y cederle lo último de su mana, pero entonces lo ve; Su príncipe, Yuno. Está sentado sobre un pedazo de concreto, mira cabizbajo el suelo, parece cansado, está herido, sucio, su capa destrozada. Ella apenas nota cuando la nube baja en dirección a él, deshace su magia para correr hacia Yuno.

—Príncipe —llama antes de llegar para no sorprenderlo con su presencia. Él levanta la vista y sus ojos dorados brillan con alivio, felicidad y paz al verla. Eso llena de calidez el corazón de Charmy. Con los brazos extendidos salta hacia él siendo recibido en un necesitado contacto. Han estado separados por casi un mes. Un eterno mes.

—Charmy —pronuncia Yuno lleno de anhelo, entierra la nariz en los negros cabellos ondulados y aspira, de inmediato todo dolor y angustia desaparece. Aprieta el cuerpo más pequeño y esponjoso, ella es tan cálida y suave, encaja contra su cuerpo a la perfección, aún estando en su versión adulta.

—Mi Príncipe, te extrañé —dice ella, colgada del cuello de su esposo. Sin separar sus cuerpos busca la mirada del rey, con rastros de sudor y suciedad él sigue siendo tremendamente hermoso. Ella también debe verse como un desastre.

—¿Estás bien?

—Estoy perfecta ahora en tus brazos. ¿Estás bien? ¿Necesitas maná? Puedo hacer algo de comer, te sentirás mejor.

—Deja eso para los curanderos, necesitarán mucho maná.

—Es verdad, traje a Mimosa conmigo, iba a ir con ella pero primero quería asegurarme de que estabas bien.

Una calidez esponjosa invade su pecho, Yuno sonríe logrando sacar una burbujeante sonrisa en ella, a pesar de los años juntos, aún actúa con nerviosismo y timidez con él. Decide ser egoísta y deja un beso en la mejilla esponjosa, de inmediato los ojos verdes se abren con sorpresa y el sonrojo pinta su rostro. Ella es adorable.

—¡Yuno! ¡Gracias!

Él sonríe ante el eufórico agradecimiento. Entonces Charmy pierde la sonrisa y se aparta, sus delgados dedos acarician un lado del cuello de Yuno.

—Estas sangrando —suena preocupada mientras observa el fino corte sangrante a lo largo del cuello y bajando hasta su clavícula, inclusive la ropa ha sido cortada. Debe haber sido hecho por alguna espada encantada o cuchillo especial ya que la vestimenta de Yuno está hecha de hilos mágicos protectores, esos hilos dan una gran ventaja a la hora de recibir daño físico.

—Esta bien, no duele —asegura Yuno, atrapa la muñeca más pequeña en un contacto de cercanía y comodidad. Pero eso no sirve para aliviar la preocupación de su esposa, ella frunce el ceño y se aparta. Él está por disculparse cuando la ve rasgar la parte baja de su vestido blanco. Entendiendo, Yuno vuelve a sentarse en la roca dando libre acceso a su cuello para primeros auxilios, siente manos cálidas sobre su piel, observa la expresión concentrada en ese hermoso rostro y de pronto el mundo es más brillante y acogedor. En pocos segundos se obtiene el cuello vendado.

—No puedo hacer nada más, lo siento.

—Es más que suficiente —dice Yuno, atrapa una de las manos cuando nota los nudillos, la piel esta roja y raspada, hay sangre seca por todas partes.

—Esto… en la batalla este chico tenía un gigante martillo y lo rompí de un puñetazo —habla Charmy con emoción, levanta el otro puño demostrando como tocar el arma.

Yuno observa la expresión alegre de su mujer y luego baja a la mano lastimada, toma una decisión, deshabrocha las hebillas que sostienen su capa, toma la suave y desgarrada tela verde olivo, termina de destrozarla para lograr dos tiras. Sin pedirlo la mano lastimada está extendida y eso llama su atención. Sonríe al ver lo sonrojada y contenta que se muestra Charmy, ella parece estar viviendo una fantasía. Envuelve la tela siendo cuidadoso para no provocar dolor. Al terminar deja un lento y suave beso en los nudillos. Escucha un chillido, Charmy parece a punto de desmayar, lleva una mano a su propia mejilla y parece haber corazones a su alrededor.

—Mi príncipe de la comida esta seduciendome en público, ¿qué hago?, es vergonzoso.

—Tengo permitido cuidar y mimar a mi reina cuando lo desee.

Charmy finge desmayarse de amor y Yuno la atrapa entre sus brazos. En ese momento dos guardias reales se acercan, pero al ver la escena romántica mantienen una distancia prudente, están ahí para proteger al rey o ayudarlo, pero también deben respetar la intimidad de la pareja real. Además, el rey y la reina son demasiado poderosos como para ni siquiera necesitar guardias, ellos son meros accesorios al lado de dos bestias como esas. De pronto el rey hace un remolino de viento para trasladar a ambos hacia una dirección en concreto, son seguidos de cerca por los guardias, pero pronto Yuno les ordena ayudar a la gente y con gusto acatan la orden. Charmy y Yuno llegan junto a Mimosa, quien agradece la comida ofrecida para recuperar fuerzas y maná, aún tiene muchas horas de trabajo.