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Category:
Fandom:
Relationships:
Additional Tags:
Language:
Español
Stats:
Published:
2024-10-14
Completed:
2024-11-01
Words:
7,000
Chapters:
2/2
Comments:
2
Kudos:
26
Hits:
426

Como gustes D

Summary:

Orión Pax se enamoró de D-16 y ese amor es dulcemente correspondido, pero debe ser un secreto para no ser descubiertos por los demás.

Orión para impresionar a D-16, planea sorprenderlo llegando a un encuentro un poco subido de los besos y caricias.

Notes:

Esto es una comisión, espero sea de tu agrado uwu fue un verdadero placer hacerlo.

Chapter Text

Era una mañana cálida, Orión Pax se encontraba en una banca de un parque en la que los rayos del sol golpeaban de forma suave las láminas de su cuerpo, se había vestido de forma casual para no llamar la atención de los demás, aunque las flores al lado de él llegaban a causar intriga. 

Hoy era el día, le había pedido a D-16 salir a pasear. Orión se encontraba sentado imaginando de forma dulce a su compañero, sonreía solo imaginando cómo sería si le pidiera un besito o que se acurrucaran con una manta frente a una chimenea prendida.

Comenzó a reír bajo como un loco enamorado y además primerizo, D-16 era cerrado con sus sentimientos, no obstante se permitió el hecho de querer a Orión quien lo esperaba inmerso en su imaginación. 

Imaginación qué le hacía reír bajito y que dejó de hacerlo una vez que D-16 llegó a su encuentro. Se aclaró la garganta y se sentó algo nervioso ante la vista juzgadora del compañero.

-Buenos días -pronunció y dentro del joven inició un torbellino de mariposas. -¿Por qué me citaste?

-Yo ejem… D-16, yo te traje esto -le da las flores y D-16 mira a su alrededor.

-¿Qué demonios? ¿Qué rayos te picó? Dame eso -aceptó el regalo y lo ocultó-, espero que nadie te haya visto.

-No lo creo, fui muy cuidadoso -se sentía orgulloso de un triunfo silencioso.

-Bien, sólo que no creo que debamos llamar más la atención -no se había percatado de la mirada de Orión, que estaba ensimismado entre varios pensamientos donde ellos pudieran compartir-, somos los únicos despiertos a esta hora y creo que eso llamará mucho la atención.

Su vista fue a Orión qué parecía escurrieron algo de aceite.

-¿Me oíste? -el observado estaba molesto.

-¿Qué? ¿Yo? Perdón, D. ¿Me lo puedes repetir? -dijo distraído. -Por favor, D.

-Que eres un caso de idiotez severo -aclaró D-16 y Orión le molestó. 

-¡Oye! Idiotez o no, soy tu… -Orión se vio interrumpido con un beso de D-16, cerraron sus ojos y Orión le sujetó de su cintura haciendo un poco más profundo el beso hasta que se separaron para tener aire..

-Baja la voz, idiota ¿quieres que nos escuchen? -ambos estaban ruborizados de sus mejillas y Orión le sonrió. 

-A mi también me preocupa que nos descubran, al final de todo un amorío en pleno entrenamiento es un tanto extraño ¿no crees? -aclaró Orión. 

-Sí, además estamos en situación de guerra con los autobots, un amor entre compañeros, puede que sea desastroso -inclinó la cabeza decaído Orión y D-16 se la levantó. -Pero si no es en público, supondremos qué está bien ¿de acuerdo?

-De acuerdo -se alegró Orión y su mirada era contemplar por poco tiempo a D-16.

-Bien, ¿puedes dejar de abrazar mi cintura? -a esto Orión se sintió un poco avergonzado y lo soltó en cuanto se lo pidió. 

-Lo siento, no fue mi intención -D-16 se sacudió un poco y se acomodó.

-Descuida, sólo ya sabes, vayamos a correr o entrenar, podemos levantar sospechas, sí es que no llegamos sudados o algo.

-De acuerdo, D.

Se fueron a correr por los alrededores, habían investigado referente a otras especies para ya sea vivir y compartir conocimientos o conquistar las tierras. Orión se percató de algo que los humanos del planeta llamado Tierra, habían hecho en la antigüedad de su historia. 

Los romanos no se les permitía casarse con una mujer, en cambio debían de tener una relación con algún compañero, para cuando fueran las batallas, estos sintieran el verdadero terror de perder a su amado en plena batalla, era un riesgo, pero al cuidar de tu amado en plena batalla lo hacía el término un tanto mártir si llegaba a fallecer el ser amado. 

A Orión le parecía interesante esa idea y teniendo a D-16 como su ser querido, él lo defendería.

Optaron por darse amor cuando nadie los estuviera observando o incluso en lugares secretos y aunque era algo tedioso no lo dejarían de hacer, no porque fuera prohibido o quizás si, pero lo que ellos buscaban era quererse y como la vergüenza qué tenían de ser descubiertos daba en un encuentro un condimento de picardía.

Una noche, como llegaron a tardar en el entrenamiento, D-16 y Orión quedaron a limpiar todo el cuartel, de igual forma ordenar y limpiar el armamento. D-16 se encontraba molesto, no deseaba estar en tan evidente situación con el azul.

-D ¿Qué opinas? -tomó un casco del sargento-, limpien todo aunque se queden sin aceite ¿será que a él se lo quitaron primero?

-Orión, quítate ese casco -recriminó D-16 y se acerca.

-Vamos es divertido, no me digas qué no te causó algo de risa -le hizo ojitos el mencionado.

-No, quitátelo -dijo serio, se cruzó de brazos y frunció el ceño.

-Vamos, un chiste y ya -suplicó Orión queriendo hacer su pequeño stand-up.

-Bien -se resignó D-16, tomó una caja de metal y se sentó. -Pero sólo un chiste ¿escuchaste?

Orión asintió y se preparó dándole la espalda a D-16, este ladeaba su cabeza, Orión una vez listo se volteó por completo a verlo.

-Buenas buenas, soy el teniente Aqua y no me llevo bien con el teniente AC3i-t3

-Pff… quítate el casco -abucheó D-16 a Orión y su improvisado escenario.

-¿Supiste el chiste del nuevo cadete que le preguntó a su sargento si sabía contar?

-No -se hizo mohín en el improvisado asiento de este D-16.

-Es que el principiante le preguntó si sabía contar, a lo que el sargento respondió que sí, si sabía contar y el cadete le respondió que entonces que no cuente con él -al no ver respuesta de D-16, agachó la cabeza.

-¿Si te digo que me hiciste reír te quitarás el casco? -Orión levantó la cabeza Ilusionado. Y D-16 giró sus ojos-, bien, jaja me hiciste reír. 

-¿Lo dices enserio? -miró con anhelo a D-16. -Tu risa parece muy acartonada y fuera de lo que te fuera a gustar. 

-Para nada -decía entre dientes-, cuéntame otro chiste, te aseguro que me reiré.

-¿Seguro? Es que si no te ríes bien, entonces no sirvo como comediante -dijo decepcionado de sí.

-Bueno, eso es cierto -asertó D-16.

-Oye, no seas cruel -hizo un leve puchero Orión- trataba de hacerte reír.

-Prometo reírme si cuentas un mejor chiste -declaró el serio.

-De acuerdo -meditó un poco y sonrió. -Bien, un chiste inocente, dime D ¿qué le dijo el número uno al número diez?

-¿Qué le dijo? -le siguió el juego.

-Para ser como yo, tienes que ser sin-cero -por la mente de D-16 pasó un “si por lo menos sonrió dejará el casco en su lugar” y D-16 hizo la acción qué a Orión lo hizo decaer. -Buuu, no lo logré.

-No, no para nada, todo lo contrario, me hiciste sonreír y reí mucho, pero deja el casco sino tú serías el diez.

-¿Y tú el uno? -cuestionó Orión. 

-Exactamente -Orión exhaló profundo y decepcionado.

-Bien, me quitaré el casco, pero ya que no te reíste, deseo que hagamos algo juntos, Ok?

-Ok?… -arquea una ceja, estando dudoso en lo que pidiera Orión, a cambio de su intento fallido de comedia, pero poco le dudó la duda. Conforme limpiaban cada parte del cuartel, llegaban a divertirse con un duelo de palos de escoba o trapeador. Reían divertidos parafraseando libros de lucha o batalla que les parecía ridículo, hasta que acabaron cansados en el suelo del lugar.

-Wow, eso fue muy divertido -miró Orión, mientras que a D-16 trataba de recuperar el aliento, estaba más que contento.

-Más que con tus chistes, sí lo creo -habló alto y se incorpora un poco apoyándose en sus codos.

-Traté lo que pude para que te rieras -levantó levemente sus hombros restándole importancia-, no lo logré con chistes, pero lo logré y no me puedes decir lo contrario.

-Sí, pero si te preguntan si haces comedia, no vayas a de ir a decir qué lo haces. Eres material abucheable -sentenció D al acto de Orión.

-No creo que abucheable sea una palabra -se incorporó despacio Orión, sacudiendo un poco el polvo que tenía encima.

-Al contrario, ya se creó gracias a tu increíble humor cómico -sonreía y rió un poco 

-Está bien, está bien, no diré que soy alguien de la comedia. Sólo que ahora ¿me puedes conceder lo que desee? -se levantó Orión y le tendió su mano al contrario. 

-No sé, mientras no sea algo tan ridículo como tu comedia, cuenta conmigo -aunque por dentro se estaba arrepintiendo de lo que habia pronunciado.

-Para nada, es lo contrario, yo espero en el fondo te vaya a agradar, aunque sino, bueno creo no llegar a eso -dijo Orión algo apenado.

-De acuerdo, dime ¿qué va a ser? -dijo cruzándose de brazos y murmurando entre dientes, un poco molestos.

Orión fue a un extremo del cuartel dejando a D-16 curioso de lo que traerá, ladeo la cabeza, una vez que agarró el objeto fue junto a D-16. Este veía una caja vieja que trajo Orión al centro del cuartel, escaneó la caja de arriba hacia abajo integrándose por el interés de Orión.

-¿Qué se supone que es esto? -se acercó al objeto y vio de reojo a Orión con un disco grande y color negro.

-Se llama tocadiscos -D-16 levantó una ceja extrañado, veía las acciones que hacía su compañero, levantando con suavidad una parte de la caja para colocar el disco en una punta qué en bonaba a la perfección con el agujero que lo perforaba en el centro. Luego accionó una palanquita que activó el disco girará sobre sí mismo.

-Ooh, impresionante -giró su cabeza hacia Orión quien estaba orgulloso de llamar la atención de su compañero y éste volvió a ver la maravilla de aparato. -¿Y qué más hace?

-Este se llama contra peso -señaló la parte un poco elevada de la pequeña plataforma, al lado del disco giratorio- colocaré la tornameca aquí para que tú y yo bailemos.

-¿Qué? -dijo desconcertado D-16 y vio que Orión se estiró un poco y la aguja comenzó a tocar una bella melodía. -No lo haré. 

-Oh claro que sí, recuerda que me prometiste algo para que me quitará el casco -D-16 frunció el ceño y se cruzó de brazos.

-Bien -respondió a regañadientes. -¿Y qué se supone que vamos a hacer?

-Bailar -respondió muy contento Orión.

-¿Bai… lar? -arqueó la ceja y cuestionó el contrario- ¿Sólo eso me harás hacer?

-Sí -D-16 ladea la cabeza y está confundido, a diferencia de su compañero quien estaba muy feliz, por la situación. -Ven.

Orión sujetó la mano de D-16, lo atrajo sujetando su cintura y acercando al robótico a su cuerpo mientras la pieza tocaba un dulce vaivén qué hacía que se movieran despacio de un lado al otro y de forma de péndulo.

-¿Y sólo querías hacer esto? -Orión se extrañó y se detuvo un instante.

-Podríamos hacer algo más, si tú gustas y quieres -llevó la mano derecha de D-16 a su hombro izquierdo y el continuaba sujetando su cintura. Sólo su mano derecha agarró la mano izquierda de su pareja de baile.

-Orión, si querías estuviéramos cerca, hubiéramos ido a un lugar apartado sin tanto… de esto -se puso sus mejillas sonrojadas. 

-¿No te gusta esta idea? Lo vi en un planeta y me agradó, para que disfrutemos -bufó D-16 y le mira aún sujetándose de él. 

-Bien, entonces ¿qué se hace? -ladeó la cabeza y se soltó un momento de él. -Quita la música un momento, por favor.

Orión, hace lo que le pide D-16, observó a este y se sorprende de que esté tomara la iniciativa. 

-Dime ¿qué hago? -Orión esta vez se sonrojó. 

-Bueno, primero yo te guiaré ¿de acuerdo? -D asintió- ahora te voy a guiar y quiero que vayas hacia donde te dirija ¿está bien?

-Lo entiendo ahora dirígeme -.Ambos se vieron a los ojos, Orión sujetó su mano entrelazando con la de él. Bajó su mirada y Orión se acercó a susurrar a su oído-.

-No dejes de verme, D -le ordenó el guía.

-Lo siento, no me acostumbro a esto, parece poco avanzado para nuestra tecnología -su pareja sonrió y se detuvo un momento.

-Da una vuelta -señaló que era sobre su mismo eje, haciéndolo despacio. -Sí, así.

-¿Va a tardar mucho? -se detienen y

Orión fue a poner el otro lado del disco volteandolo. Regresó a su lado, en posición cuando empezó esa pieza, siendo mas suave y hacía que ambos se sincronizaran al danzar. -¿Cómo se llama?

-¿Qué cosa? -se desconcertó un previo tiempo y D lo volvió a conectar con lo que oían de fondo. 

-La música -D se detuvo unos pasos y Orión agitó su cabeza un poco de un lado a otro.

-Se llama Pas de deux es de un ballet y traducido sería “Paso de dios” ¿te gusta? -hizo que diera una vuelta y tras y pequeño tropiezo se sujeta del pecho de Orión quedándose detenidos abrazados y escuchando la música de fondo. -¿Te encuentras bien, D?

-Es bella la pieza -se incorpora y aún permanece su rostro pegado al pectoral de Orión. 

-Tu corazón está latiendo mucho, ¿te encuentras bien? -le observó preocupado y él sonrió abiertamente.

-Es que así hace mi corazón cada qué estoy contigo -le acaricia su mejilla y junta sus frentes. -Me siento aliviado cada qué estamos juntos, es una paz en mí, cada qué veo que estas aquí, D yo te amo.

-Tú sabes que el sentimiento es mutuo, porque en cada batalla que tenemos que combatir, dentro de mi motor y mi tecnología no puedo ni quiero imaginar un mundo sin ti.

Permaneceron un buen rato sin hablar, la música había parado, ellos escuchaban como sus circuitos y turbinas se movían con tan solo estar ahí. 

-¿Y ahora qué hacemos? -susurró D-16 a su amante quien rozaba sus labios por los contrarios.

-Podríamos recoger todo, dar por terminado este día y seguir con las órdenes de nuestros jefes al mando -pese a lo descrito de las acciones, ninguno de los dos quería separarse del otro.

-Entonces… ¿Lo haremos? -inquirió D-16, aunque era el que menos quería separarse.

-Sí, sólo déjame hacer una última cosa -tomó el rostro de D-16 en sus manos roboticas, acarició los pómulos del mecátronico y se acercó despacio a besar sus labios.

D-16 se ruborizó y pese a que ya se habían besado otras veces, esa ocasión les parecía a ambos algo especial y bello de recordar.

Sus cuerpos estaban muy pegados el uno del otro, besando sus labios donde poco a poco iban profundizándolo, D-16 dejó que Orión le provocará un estremecimiento al pasar su mano por su espalda y pese a que separaban por un breve instante sus labios para respirar, una añoranza mezclada con deseo les hacía de nuevo juntar sus labios, una y otra vez hasta que el deseo de Orión quería escalar a más allá.

-Orión -murmuró D-16, apartando su cara de los labios ansiosos del pronunciado quien besó su mejilla y bajó a darle besos suaves al cuello de D.

-D… -lamió después de un beso y está vez los circuitos generaron qué este le apartara por un brazo. Orión se desconcertó.

-¿Qué ocurre, D? -trató de acercarse, sin lograr su cometido, extrañandose por el alejamiento tan repentino-, ¿no te gustó una cosa? Ó ¿hice algo mal? 

-No, no; todo lo contrario, es que no creo que sea conveniente que hagamos algo más alla de los besos, así y más si es en el cuartel ¿me entiendes? -sus miradas se encontraron y sabían que debían de hacer.

-Sí, te entiendo bueno yo sólo quiero decirte qué si no te sientes listo, yo lo sabré entender y pues del lugar -apenado vio el lugar, pese a que estuviera limpio y arreglado no era un buen lugar íntimo para ambos, siguió hablando-, me disculpo contigo, yo creo que me dejé llevar y no medí mis espacios.

-Orión -D-16 sujetó la mano del mecha y la entrelazó con la suya. -Quiero aclararte algo -, se sonrojó- nunca había experimentado tantas emociones en un solo día. Me asombraste, me diviertes y, en ese pequeño e interrumpido acto, yo también te desee y aún quiero hacerlo, pero… -un dedo silenció sus labios.

-Lo entiendo, no tienes porqué decírmelo, lo vi y me alegro que te haya generado tantas emociones en tan solo una noche. Creo que ya debemos irnos, ¿te gustaría lo repitamos en otra ocasión?

-¿El baile? -dijo Orión dándole la espalda, guardando el tocadiscos y el disco vinil.

-No, me refiero a lo otro -Orión vio a un D-16 sonrojado y sin que le viera a los ojos. Sonrió.

-Ah, eso… bueno yo creo que si encuentro el lugar adecuado, pienso que… -habló dejando cierta pausa de incertidumbre.

-¿Tú qué, Orión? -se desesperó y éste le sujetó velozmente de su cintura.

-No me detendré, por más que quieras, te haré el amor, haciéndote todo mío.

D al oírlo de la forma decididamente lo hizo sonrojar y tener un escalofrío, a tal qué no podía siquiera mirarlo otra vez a los ojos.

-Espero ese día llegue y lo cumplas -farfulló sonrojado aunque deseoso de que ese día llegue.

-Cuenta con ello, mi bello D -le guiñó un ojo el mecha.

Dejaron en orden el cuartel y Orión sujetó la mano de D-16 quien iba a protestar, pero teniendo solo a las estrellas en el firmamento, para ser testigos de su amor, entrelazó sus manos afirmando este amor.

Caminaron despacio, Orión se detuvo un momento y habló despacio.

-D quisiera hacerlo oficial -D se quedó paralizado.

-¿En qué sentido? -se incomodó, pasó saliva y se puso nervioso.

-D-16, ¿quisieras ser mi novio? -se sonrojó y llevó su mano a su corazón motorizado. -Como un soldado, quiero cuidar tu espalda aunque sea en secreto.

-¡Ay! Cómo eres dramático Orión, acepto si también yo cuido de ti.

-Claro que sí.

-Sólo espero que la siguiente sorpresa sea en un lugar más íntimo. 

-Como desees, D.