Chapter Text
— un año.
— ¿un año de matrimonio?
— es el tiempo necesario para poder cumplir con la cláusula del testamento, además… he pensando que un año es suficiente para que nuestros sentimientos cambien, ¿no lo crees?
— mingyu, yo no te puedo prometer amor, mucho menos te lo puedo prometer en un año, no se puede saber lo que pasara con exactitud en este tiempo, quizás peleamos o puede que te des cuenta de que no soy el hombre que quieres a tu lado.
— sé que hay muchas situaciones que pueden pasar, pero quizás… piénsalo, por favor, no te quites el anillo, se ve hermoso en ti. te lo ruego, piensa en la vida que te podría ofrecer.
…
jaehyun definitivamente no había podido dormir, se movió tanto en la cama que las sábanas ahora estaban desordenadas, de la misma manera que sus almohadas estaban esparcidas por toda la cama, evidencia de la terrible noche que tuvo que pasar debido a los pensamientos que surcaban su mente como una maldita tormenta, se sentía como esa vaca que los tornados se llevaban sin hacer el mínimo esfuerzo, no podía hacer nada más que dejarse arrastrar a la miseria y pensar, pensar durante horas, en esas mismas horas que estuvo buscando una y otra posición para conciliar el sueño, sintiéndose frustrado cuando vio que el reloj marcaba las cuatro de la mañana.
tres horas, solo pudo dormir tres malditas horas, así que no fue sorpresa que había despertado de mal humor al escuchar su alarma, casi tirando su celular al suelo y maldiciendo el sonido de los pájaros en el árbol del patio, en su antiguo departamento se hubiera levantado para dirigirse a su balcón, estirarse y escuchar el sonido de la ciudad despertando, pero en esos momentos quiso hundirse más en la cama, volverse uno mismo con el colchón y sus almohadas. se supone que ya no sentía el jet lag, ya que ayer durmió las horas necesarias después de llegar del edificio donde jungwoo y sungchan vivían, pero si lo usaba como excusa podía quejarse dormido unas horas más.
apenas estaba despertando y en su mente ya se se repetía una y otra vez los hechos de ayer después del brindis (después de que seulgi lo puso junto a jungwoo para la foto del recuerdo, alegando que los dos eran los padrinos de la boda y debían de estar juntos) desde el anillo en el dedo anular de jungwoo, que mágicamente luego desapareció a mitad del desayuno, hasta la presencia de ese tal mingyu en la mesa donde se supone solo estaría jungwoo junto a los hermanos jung y doyoung, era como un arrimado, o al menos así lo veía jaehyun, porque sus hermanos parecían tomarlo con normalidad, incluso taeyong le preguntó al tal mingyu si se toparon con tráfico y tuvieron una conversación de pocos segundos en la que jaehyun se sintió traicionado con cada segundo que pasaba.
fue incómodo y jaehyun admite que en parte fue su culpa que lo fuera aún más, pero se suponía que mingyu era novio de jungwoo, o algo así, jaehyun aun no lo entiende, pero cualquiera que sea su relación él ya debía de saber que jungwoo podía comer múltiples veces en un solo día gracias a su excelente sistema digestivo, del cual jungwoo mismo siempre presumía, así que cuando escuchó a mingyu preguntarle a jungwoo “¿volverás a comer después de lo que comimos en el hotel?” , tuvo que buscar con la mirada la reacción de sus dos hermanos, quienes también parecieron encontrar de muy mal gusto el comentario de mingyu.
jungwoo estaba riendo de una obvia manera nerviosa, incluso jaehyun pudo ver como dudaba en tomar los palillos, fue sungchan quien se aclaró la garganta al ver a jungwoo no saber qué responder, le explicó a mingyu de una manera tranquila que jungwoo amaba la comida y que no tenía que preocuparse, mingyu pareció entender, asintiendo con la cabeza con una sonrisa dirigida a sungchan, para luego, pellizcar la mejilla de jungwoo bajo la mirada de los tres hermanos. taeyong pareció darse cuenta de que jaehyun tenía una queja preparada en su garganta, pegándole por debajo de la mesa para que se quedara callado, recordando cuando solía hacer lo mismo en sus tiempos de adolescencia.
jaehyun captó el mensaje de taeyong, tratando de mantenerse tranquilo, no tenía que reaccionar mal, tenía que pensar fríamente, era el festejo del compromiso de su hermana, tenía que ser una persona recatada y amable, justo como su madre le enseñó. apretó el agarre en sus palillos, tratando de convencerse a sí mismo que solo había sido un comentario erróneo, que no podía condenar a ese maldito hombre solo por eso… pero de nada sirvió.
la mirada de jaehyun recayó en jungwoo, quien justo su asiento estaba enfrente del suyo (casi como un dejavu, de todas esas veces en las que jungwoo tomaba el asiento delante suyo para compartir miradas y reírse en silencio ante cualquier comentario de sus hermanos) pero jungwoo pareció darse cuenta, ignorando deliberadamente su mirada y fingiendo estar interesado en remover las últimas piezas de lo que quedaba en su plato. luego, llegó ese momento, el momento del postre; su favorito desde su infancia, joohyun se había encargado de pedir varias torres de macarrones para los invitados, ya que eran las galletas favoritas de ambas novias, así que cuando una de las sirvientas puso una torre en medio de jungwoo y jaehyun, los ojos de jungwoo parecieron brillar, levantando su mirada del plato y dejando de escuchar a mingyu, pero jaehyun no fue el único en darse cuenta.
“veo que te gustan, te daré uno”
mingyu metió su mano, sus dedos tomando uno de los macarrones con obvia intenciones de dárselo de comer en la boca a jungwoo, cualquiera pensaría que ese acto romántico era digno de halagar y robar suspiros, sino fuera porqué ese macarrón era de frambuesa, y jungwoo era alérgico, las hermanas kim no eran alérgicas a nada, pero jungwoo fue la excepción en su familia al descubrir que era alérgico a las frambuesas, de hecho fue junto a jaehyun que descubrió que también era alérgico. jungwoo hizo su rostro hacia atrás y en esos momentos jaehyun no pudo más, sin importarle que seguramente jungwoo lo odiaría más de lo que ya lo hacía.
“¿estás intentando matarlo?” las miradas de sus dos hermanos, y de los invitados cercanos a su mesa, recayeron en jaehyun, quien miraba a mingyu de una manera que serviría para intimidar a cualquiera, casi como si quisiera abalanzarse sobre él por encima de la mesa y ahorcarlo, taeyong se preparó para cualquier cosa. mingyu se retractó enseguida, pensando en que había hecho mal.
“¿disculpa? no entiendo tus palabras”
“jungwoo es alérgico a las frambuesas”
fue todo lo que jaehyun dijo, señalando con su palillos el macarrón en su mano, los ojos de mingyu se fueron de inmediato hacia jungwoo, quien observaba a jaehyun con un rostro sorprendido, más pareció reaccionar enseguida cuando escucho a mingyu preguntar si eso era verdad.
sungchan fue uno de los primeros en reaccionar, dejando todo lo que estaba haciendo (comer) para revisar a jungwoo de inmediato, preguntándole si estaba bien, incluso seulgi se acercó preocupada, pero jungwoo los tranquilizó mientras les aseguraba que era un malentendido, nunca le había comentando su alergia a mingyu porqué sentía que no era la gran cosa.
“no todos los días se comen frambuesas” fue la excusa de jungwoo para restarle importancia, queriendo cambiar el centro de atención a otro lado.
“jungwoo, eso no es una razón válida para ocultar una alergia, tuviste que haberme dicho, pude haberte hecho daño” mingyu parecía avergonzado, su rostro se había pintado del mismo color que el ponche de frutas, disculpándose una y otra vez, con sus manos tomando las de jungwoo y la respuesta de jungwoo fue sonreírle para tranquilizarlo, le sonrió de esa manera tan hermosa que solo él sabía hacer, la que hizo a jaehyun sentirse hipnotizado y al mismo tiempo adolorido, por qué esa sonrisa era la misma que recibía hace años atrás, pero ahora jungwoo le estaba sonriendo a alguien más en su presencia.
jaehyun desvío su mirada, volviendo su atención a su plato, ignorando cuando mingyu le agradeció en voz alta, lo único que hizo fue mover su mano como si le restará importancia, pero realmente en esos momentos sentía una extraña impotencia, intentando tragarse el nudo en su garganta con un vaso de agua, el líquido paso muy apenas por su garganta, lo que le hizo sentir algo de dolor.
y así fue durante todo lo que quedó del desayuno, mientras joohyun y seulgi dieron un discurso para agradecer por la presencia de sus invitados, incluso su madre dio un discurso casi al borde de las lágrimas, donde mencionó que siempre era feliz cuando sus hijos se casaban, señalando con el micrófono hacia la mesa donde sungchan y jaehyun estaban para decir que solo le quedaban dos, pero jaehyun no estaba interesado en las risas de los invitados, observando a jungwoo de reojo, quien se rio suavemente de las palabras de su madre. jaehyun no sabia que decir, que preguntarle para escucharlo hablar durante horas, para que le mostrará esa misma sonrisa que le había mostrado a mingyu hace unos segundos, sonrisa que le pertenecía a jaehyun por derecho de antigüedad.
¿debería de preguntarle cómo había estado después de dejar la casa kim? probablemente no sería un buen tema de conversación, le haría revivir momentos que jaehyun sabía no eran gratos para él.
¿debería de preguntarle por la librería? ese era un tema fantástico, le haría ver a jungwoo que jaehyun estaba interesado en lo que había logrado con su librería, y que estaba muy bien enterado de su negocio, el cual sabía que era uno de los sueños de jungwoo desde su infancia; trabajar entre libros y pasar horas leyendo, ignorando la vida difícil de adulto.
se preparó mentalmente con todo un discurso, levantó su mirada y cuando iba a llamar su nombre, el teléfono de jungwoo comenzó a sonar, teniendo que levantarse de la mesa después de disculparse. jaehyun suspiro frustrado, volviendo su mirada a su plato donde solo tenía un macarrón de chocolate, ese que era el sabor favorito de jungwoo.
los minutos pasaban y jungwoo no volvía, incluso había encontrado al tal mingyu mirando hacia donde jungwoo se había ido, pero jaehyun esperaba algo más, que se levantará a buscar a jungwoo, que se sintiera preocupado, más parecía que jaehyun había pedido mucho al supuesto prometido de jungwoo, porque lo único que mingyu hizo fue sacar su teléfono, mirándolo mientras se recargaba en la silla. jaehyun pensó en saltar sobre la mesa, en tomarlo de la camisa y preguntarle que estaba buscando al casarse con jungwoo, con su jungwoo , pero lo único que hizo fue levantarse de su asiento, disculparse en voz baja y comenzar a caminar lejos de la mesa, nadie preguntó a dónde iba, nadie se pregunto a quien estaba siguiendo.
jaehyun sabe que estaba haciendo de más, que no podía obligar a jungwoo a estar acostumbrado de nuevo a su presencia con tan solo dos días, pero había algo que le pedía ir a buscarlo, quizás no para preguntarle sobre su boda, ni para interrogarlo por su nueva vida, quizás solo quería verlo después de tantos años lejos, quería ver cada cambio que tuvo su rostro, la forma en la que sus facciones se habían vuelto más maduras después de tantas cosas que le sucedieron en ocho años, quería cerciorarse que ahora era un poco más alto después de que se vieron ayer, quería observar cómo su cabello naranja brillaba bajo el sol, aún tan suave a la vista a pesar de estar teñido.
“hyung, ¿qué haces aquí?” jungwoo lo saludó una vez que terminó su llamada y al voltear lo encontró parado unos cuantos centímetros lejos, como si se estuviera debatiendo mentalmente en acercarse o quedarse solo viéndolo de lejos, su sonrisa medio incómoda, pero aún sus ojos mirándolo de una manera suave, tanto que jaehyun sintió que estaba delante de ese joven jungwoo que siempre parecía tímido.
fueron unos segundos en lo que se teletransporto a esos tiempos, cuando jungwoo reía junto a sungchan en este mismo patio, cuando podía verlo por la puerta de cristal de la cocina, sonriendo inconsciente cuando jungwoo también lo hacía por cualquier cosa que sungchan le dijo, buscándolo con la mirada cuando sungchan lo hacía correr entre el patio, cuando se tumbaban en el pasto y los dos fingían dormir, jaehyun siempre tuvo una mala vista, pero aún así podía admirar desde su lugar el perfil de jungwoo, sus pestañas temblando, el puente de su nariz, sus labios, como el aire movía su flequillo.
jaehyun se preguntaba a sí mismo porque tenía tantos recuerdos de jungwoo guardados en su memoria, cualquiera que lo supiera pensaría que era un maldito acosador, igual que en esos momentos, se había levantado para venir de manera inmediata a buscar a jungwoo, pero fue como un hábito de su cuerpo, el mismo hábito que tenía en europa de buscar un libro y pensar en dárselo a jungwoo, solo para recordar que jungwoo estaba en corea. jungwoo vio a todos los lados posibles como buscando una salida, sin entender porque jaehyun se quedo callado, decidiendo que quizás era buena idea iniciar el la conversación.
“me gustaría aprovechar que estás aquí para agradecerte por lo que hiciste en la mesa, mingyu no sabía de mi alergia y yo no encontraba cómo decírselo sin que fuera vergonzoso…”
“es tu prometido, ¿por qué no conoce tus alergias?”
y jaehyun hizo justamente lo que se dijo a sí mismo que no iba a hacer, fue imprudente, ahora lo sabe. hubo otro silencio entre ellos, lo suficientemente incómodo para incluso hacer a jungwoo reír en voz baja, guardando su celular en el bolsillo de su abrigo.
“no creo que sea algo que te tenga que importar, hyung”
“no me llames así”
“¿llamarte cómo?”
“no me llames hyung. desde la primera vez que nos vimos me has llamado así, antes solías adorar decir mi nombre, y yo adoraba escucharte decirlo”
“era cosa de adolescentes, hyung” jungwoo intentó irse, pero jaehyun lo interrumpió, un agarre suave en su muñeca, está vez no había anillo que ver, pero tampoco quiso tocar ese tema de nuevo. estaban los dos solos, no podía arruinarlo, no más.
“no me gusta que actúes así conmigo como si fuéramos dos desconocidos, como si estos ocho años borraron todo lo que vivimos, dame una razón… ayúdame a entender por qué ahora eres tan diferente conmigo”
“eso es lo que somos ahora, hyung. ocho años vuelve a la gente desconocidos” jungwoo parecía hacerlo a propósito, llamándolo “hyung” como si le estuviera recalcando en mayúsculas que ahora no había una cercanía entre ellos para tratarse como lo solían hacer “¿si entiendes que te fuiste cuando tenía dieciocho años?”
“lo entiendo, te juro que lo entiendo”
y no sabes cuanto me arrepiento jaehyun quiere decir, pero de nuevo se queda callado.
“entonces deberías de entender que ahora ya no soy un adolescente. tengo mi vida hecha, tengo un departamento junto a sungchan, tengo la responsabilidad de criar a yoon y la responsabilidad de mantener un negocio, ¡por supuesto que soy diferente! no sé que jungwoo esperabas encontrar después de estar lejos por ocho años. ¿esperabas encontrar al mismo jungwoo de dieciséis que corría detrás de ti en cuanto te veía? ¿o al jungwoo de diecisiete que peleaban por los demás por tu atención?”
“solo esperaba encontrar a mí woo”
la expresión de jaehyun era una mezcla de tristeza y arrepentimiento, sus ojos se veían tan afligidos que jungwoo tuvo que tragar saliva al verlo de esa manera, parecía que en cualquier momento comenzaría a llorar. era tan diferente al jaehyun que había encontrado en el lobby de su hotel, al mismo que tenía una sonrisa descarada al secuestrar sus libros, es como si estuviera viendo al mismo jaehyun de veintiuno que le pidió perdón en ese parque, el mismo jaehyun que lo había abrazado tan fuerte mientras intentaba ocultar sus lágrimas.
todo a su alrededor desapareció en esos momentos mientras sentía el tacto de las manos de jaehyun en las suyas, un apretón ligero que dejaba ver que jaehyun no quería soltarlo, ignorando que hasta hace unos momentos había hablado de compromiso con otro hombre, y que en esos momentos tenía el anillo guardado en el bolso de su abrigo, en esos momentos su atención solo estaba en jaehyun, en sus ojos mirándolo de esa manera, de sus labios abiertos que parecían querer decir algo. el corazón le dio un vuelco, pero no fue como la primera vez que se encontraron cuando le dio un vuelco por la belleza de jaehyun y su dulce manera de tratarlo, esta vez era un deseo extraño de acercarse y consolarlo, un deseo que había ocultado en lo más profundo de su corazón al creer fielmente que jaehyun nunca lo vería como algo más que su vecino.
“se que eres diferente, puedo verlo muy bien, lo que no entiendo es porqué comenzaste a ser tan indiferente conmigo de un día para otro, no entiendo qué fue lo que hice para que me tuvieras bloqueado de todas tus redes sociales, para que que me negarás saber de ti durante todos estos años, se que estaba lejos, pero aún así yo no quería salir de tu vida, jungwoo, porque eres mi…”
“¡no termines esa frase!” jungwoo soltó a regañadientes, su voz lo suficientemente áspera para sorprender a jaehyun, incluso tuvo que retomar sus palabras para pensar en qué momento había dicho algo ofensivo, preocupándose al ver la reacción de jungwoo, quien alejó su muñeca de golpe, como si estuviera asqueado de su toque, jaehyun quiso volver a sostener su mano, pero jungwoo se lo negó “ya lo escuché tantas veces en mi adolescencia, no lo volveré a escuchar ahora. que tengas una linda tarde, señor jung”
jungwoo se dio la vuelta para comenzar a alejarse, sin siquiera darle una mirada por encima del hombro, y jaehyun se quedó inmóvil sin saber qué decir, sus ojos rogando porqué jungwoo se quedará a su lado, pero jungwoo lo ignoro, justo en ese lugar donde jaehyun solía plantar tulipanes para que jungwoo los viera al asomarse por la ventana de su habitación, ese lugar que con los años se había vuelto en un pedazo de tierra abandonado.
jaehyun suspiró mientras veía su techo y regresaba a la realidad de su habitación, preguntándose si valía la pena empezar su día, si se quedaba en su habitación nadie lo notaría, jungwoo no lo notaría, ni siquiera le importaría, no preguntaría por el como solía hacerlo, no vendría a tocar su puerta para ofrecerle galletas que hizo junto a su madre, jungwoo no estaría a su lado. abrazo una de sus almohadas, sintiéndose acompañado por silencio mañanero después de que los pájaros se fueron a buscar otro árbol en donde pelear, hasta que los pasos comenzaron a acercarse a su habitación, pronto tenía a su madre tocando su puerta pidiendo que saliera a desayunar y jaehyun no podía negarse, en estos ocho años le fue inevitable no extrañar los desayunos con su familia, las risas de sus hermanos y los chismes que solían rodear sus vidas, solo que esta vez los demás asientos estaban vacíos, sus hermanos ya tenían sus vidas hechas.
está vez tendría un desayuno tranquilo, aunque era un contraste con la manera en la que su mente trabajaba esa mañana, pensando en todo lo que había ocurrido ayer, quería entender qué había pasado para que jungwoo reaccionara de esa manera, pero no podía llegar a una conclusión, además… lo llamó señor jung, jungwoo; su amigo de toda la infancia, su adoración, el que era como su rayo de sol, su woo, lo llamó de esa manera en la que solo los trabajadores de la empresa familiar lo hacían, y la cual jaehyun odiaba. seguramente para el final del día iba a necesitar una aspirina después de tanto pensar.
jaehyun intentó distraerse en el desayuno, al cual seulgi se les había unido para hablarles emocionada sobre que hoy iría a buscar su vestido de novia, fue en esos momentos que jaehyun dejó de prestar atención a la conversación, destrozando el pan con sus manos, comiendo este de manera desganada mientras su mirada estaba fija en la televisión donde anunciaban el nuevo matrimonio de una de las parejas más famosas de la industria, mostrando fotos de la pareja prometida sonriendo, contando su historia de amor después de enamorarse mientras grababan juntos una serie romántica. el traje blanco del actor fue mostrado y jaehyun solo pudo pensar en jungwoo, en jungwoo vestido de blanco mientras caminaba por ese pasillo de la mano de ese maldito hombre, sonriendo de esa manera angelical al estar felizmente casado, su jungwoo vestido de blanco mientras se casaba con alguien que no era el.
ese pensamiento le hizo quedarse en silencio consigo mismo, tuvo que golpear su pecho para poder pasarse el pan, intentando no interrumpir la conversación de ambas mujeres, pero le fue una misión imposible, buscando desesperado un vaso de agua, el cual seulgi le dio. su madre le preguntó si estaba bien mientras le acariciaba la espalda y seulgi también se veía preocupada, jaehyun hizo lo que pudo para sonreír de una manera leve para mostrar que estaba bien. en esos momentos hubo intervención divina, fue un mensaje de joohyun el que llegó en el momento exacto, pudiendo excusarse para levantarse de la mesa.
no estaba de humor, pero aún así dejo todo de lado para ir a la oficina de su hermana, disfrutando de caminar por las calles donde había crecido, quedándose solo unos segundos observando la casa kim, dándose cuenta de que ahora parecía abandonada, ya no había flores que jungwoo se encargará de cuidar, incluso todavía tenía colgado un arreglo de navidad en la puerta, como si el tiempo no hubiera pasado sobre aquella casa.
siguió caminando hasta llegar a la parada del autobús, y cuando tomó asiento en la banca pintada de verde pudo escuchar la voz de un adolescente jungwoo a su lado, mientras lo escuchaba hablar de su primer día en la preparatoria, con su mochila negra que había comprado con su dinero propio, la que tenía un llavero de pochacco; un regalo de sungchan. jaehyun tuvo que desatarse de sus pensamientos para subir al autobús, volviendo a escuchar la voz de jungwoo en su mente, tenía que aceptar que todo le hacía pensar en jungwoo, a cualquier lugar que fuera en su antiguo vecindario, incluso en su propia casa, jaehyun estaba destinado a pensar siempre en jungwoo.
cuando llegó a la oficina intentó mostrarse amable, está vez las voces que escuchaban era de los empleados más antiguos del buffet de su familia, estaban sorprendidos de verlo de vuelta, hasta uno de ellos le había ofrecido su oficina ahora que iba a jubilarse, pero jaehyun se negó entre risas, teniendo que sonreír de manera falsa cada que escuchaba la manera en la que lo llamaban, porque ahora le recordaba a jungwoo. fue en el en elevador, exactamente en el tercer piso, que la puerta se abrió dejando ver a su hermano menor, sungchan al principio no había notado su existencia por tener su completa atención en su celular, fue hasta que jaehyun aclaró su garganta que el menor levantó su mirada, sorprendiéndose de verlo por la oficina.
sungchan hablaba muy rápido, en ocasiones no parecía tomar aire, hablando de tanto en tan poco tiempo, pero siendo lo suficientemente entendible, joohyun decía que era una habilidad y que sería un buen vendedor, mientras que taeyong solía pagarle algunos wones para que se mantuviera callado por unos minutos, jaehyun siempre lo dejaba parlotear, y en esos momentos hizo lo mismo mientras subían hasta el piso diez, hasta que jaehyun se armó de valor para interrumpirlo, preguntándole por jungwoo de una manera algo discreta.
“¿viniste solo?” estupendo, así sungchan no sabría que le estaba preguntando de manera indirecta si había traído a jungwoo consigo. sungchan hizo un sonido que le daba una respuesta; estaba solo.
“tuve que venir solo porque jungwoo no pudo venir conmigo, tengo entendido que hoy tenía una junta de padres en la escuela de yoon, por eso en la mañana solo abrió la librería y luego se fue dejándonos solos, creo que iba con prisa, en la escuela de yoon son algo estrictos…”
“veo que hoy jungwoo también tiene una rutina pesada”
“jungwoo es una persona ocupada, antes contaba con más tiempo para ir a yoga y hasta clases de piano, pero decidió cancelar esas clases y mejor usar ese dinero para yoon”
una sonrisa se formó en los labios de jaehyun justamente en el piso cinco, si había alguien a quien jungwoo amaba demasiado, a jaehyun le quedó muy claro que ese alguien era su hermana menor, lo supo por la forma en la que la misma yoon le habló de jungwoo cuando se volvieron a ver, por cómo pudo percatarse que los ojos de la pequeña brillaban en cada anécdota que contaba con su hermano (y algunas veces sungchan iba incluido) , también por las fotos colgadas en la sala y todas las actividades que yoon hacía en sus tiempos libres, jungwoo le estaba dando una buena infancia a su hermana, justo como la que él hubiera querido tener.
piso seis , justo en ese momento jaehyun observó a su hermano de reojo, quien escribía algo de manera rápida en su celular, jaehyun dudo mucho en sacar ese tema, sin saber cómo manejarlo con sungchan, pero él era el roomie de jungwoo, la persona más cercana a jungwoo durante todos estos años, era la persona indicada con la cual hablarlo y que sacará a jaehyun por fin de las dudas, él debía de saber todo aquello que jaehyun quería saber también.
“sungchan” el jung menor hizo un sonido de respuesta, quitando de inmediato su atención de su celular para observar a su hermano, esperando sus palabras “ya lo se todo…” hubo un silencio extraño entre ellos, sungchan se veía confundido, muy confundido. las palabras de jaehyun hicieron a sungchan dudar de todo, hizo un repaso de las cosas que hizo desde que jaehyun había vuelto y no encontró algo que fuera merecedor de ese tono de voz.
piso siete.
“estoy perdido, ¿de qué estamos hablando ahora?”
“me refiero a jungwoo, ya se todo lo que está ocurriendo con jungwoo” jaehyun estaba odiando la reacción tardía de sungchan, pensando en ser más directo “se lo que jungwoo me estuvo ocultando todo este tiempo que estuve lejos”
no obtuvo una respuesta verbal, pero pudo observar que el cuerpo de sungchan se tenso con sus palabras, atento a lo que sea que jaehyun fuera a decir, jaehyun supo que había dado en el blanco.
sungchan sintió un escalofrío enorme recorrer su cuerpo, en esos momentos el elevador se sentía más frío que antes, una mirada afligida cruzó por su rostro al dirigir su atención de nuevo hacia la puerta del elevador, sin querer que su hermano se diera cuenta de su pánico.
imposible, le resultaba imposible pensar que jaehyun supiera del enamoramiento arrollador que jungwoo sentía por él, más sabiendo que jaehyun estuvo toda su adolescencia sin poder atar cabos y entender porque razón jungwoo lo seguía como un cachorro (aunque no es como que sungchan fuera muy perspicaz, él tampoco lo supo, no hasta que jungwoo mismo se lo dijo cuando jaehyun tenía metida en la cabeza la estúpida idea de casarse con minah) , ¿era posible que la edad le estaba ayudando a ver las cosas con otra perspectiva? su abuela una vez le dijo que con la edad la gente entendía mejor las cosas o a veces entendían menos, y su hermano estaba a un año de los treinta, así que podía ser que por fin entendió la actitud de jungwoo.
en el elevador se escuchó una risa nerviosa, algo que caracterizaba a sungchan cuando se sentía atrapado, y jaehyun no sabe de donde saco tanta confianza en esos momentos, dándole a su hermano esa mirada que le daba en su adolescencia cada vez que atrapaba a sungchan escondiendo algo, la que decía “dime todo lo que sabes en estos momentos”
“estas perdiendo tu tiempo, yo no diré nada”
“eso me da a entender que tu lo sabias, sungchan”
“¡soy su mejor amigo, es obvio que sé muchas cosas sobre jungwoo!”
piso nueve.
“sungchan…”
“no uses ese tono de voz conmigo, ya no tengo trece años, jay”
“por eso mismo, ya no tienes trece años,” hizo una pausa para corregirse “ustedes ya no tienen trece años, un matrimonio no es algo que se esconda de esta manera descarada, ¿por qué no me lo dijo? ¿lo sabes? debe de haber una buena razón para que jungwoo me lo haya ocultado”
piso diez.
“¿matrimonio?” la puerta del elevador se abrió, dando paso a los dos a la oficina de joohyun “¿de qué carajos estás hablando?”
jaehyun ha cometido tantos errores en su vida, uno de ellos haber creído que el amor de su vida era alguien que le quitó su copa de champagne para tomársela, una joven borracha que tenía un rostro conocido, la que se tambaleaba y casi vomitaba sus zapatos, era una lista interminable de errores, entre ellos cuando olvidó el cumpleaños de joohyun y llego tarde a su celebración por estar fuera dando un paseo por bicicleta, casi llorando cuando joohyun lo trato de manera fría durante una semana, pero esos fueron errores de un adolescente tonto, el error que había cometido esta vez lo hizo teniendo veintinueve años, siendo un adulto tonto.
sungchan estuvo callado durante toda la reunión que tuvieron con joohyun, incluso esta misma pudo sentir el cambio radical en la actitud de sungchan, no era el mismo muchacho que le dio una llamada mañanera para decirle que iría a su oficina solo a perder el tiempo, y eso inquietó a la mayor, observando a sungchan jugar con sus dedos, asintiendo lentamente a cada palabra y casi volando de su asiento cuando terminaron de hablar, dejando a los dos hermanos solos en la oficina.
“¿sabes lo que está pasando con sungchan? esta actitud no es normal en él”
“noona, es mi culpa”
sungchan estaba enojado, y era culpa de jaehyun, de nuevo tenía que admitir que era culpable de algo, torpemente creyó que podía sacar información a sungchan sobre jungwoo y su prometido, cometiendo la estupidez de describir la escena cuando pudo ver el anillo en el dedo de jungwoo, pidiéndole a su hermano que dejara de fingir que no sabía de lo que estaba hablando, pero detuvo sus palabras cuando vio el rostro desanimado de sungchan.
“él no me dijo nada…”
con esas palabras jaehyun supo que la había cagado.
con el paso del día, jaehyun regreso a casa después de revisar los últimos arreglos del departamento que tendría en seúl, caminando por la acera mientras pensaba en lo que probablemente ocasionó entre jungwoo y sungchan, sabiendo que cuando estos peleaban sungchan siempre llegaba a las faldas de su madre a llorar, arreglándose a los pocos días y volviendo a ser los mismos que eran, luego jaehyun recordó que eso era lo que ambos hacían años atrás, jaehyun ya no sabía la manera en la que ahora esos dos trataban su amistad.
decidió darse un baño después de haber caminado lo suficiente, y al salir recibió un mensaje de sungchan, para su sorpresa su hermano menor no estaba enojado, al menos no con el, incluso tuvieron una corta conversación en la que sungchan dijo que hablaría con joohyun para explicarle su actitud esta tarde, pero no mencionó nada sobre la boda de jungwoo. jaehyun se tiró a su cama, pasando sus manos por su rostro mientras suspiraba, sin poder dejar de pensar en la estupidez que hizo, y como si el cielo supiera de su sufrimiento, su teléfono volvió a vibrar, lo tomo sin interés pensando que sería otro mensaje de sungchan, enderezando su postura en la cama de inmediato cuando vio el nombre de jungwoo en sus notificaciones.
un simple “quiero hablar contigo” fue suficiente para robarle la respiración, volviendo a releer esa corta frase una y otra vez, rodando en la cama sin saber qué responder. tomando aire antes de poner sus dedos encima del teclado, escribiendo una respuesta igual de corta, ahogándose con su propia saliva cuando jungwoo respondió a los segundos, citándolo esa noche en aquel parque que quedaba cerca de la casa jung, el mismo parque en donde se habían visto por última vez hace ocho.
jaehyun no le dijo a su madre a donde iría, aunque esta se encontraba demasiado enfocada en escuchar a seulgi hablar de su vestido, saliendo de manera rápida de su casa, aunque se quedó parado en las escaleras pensando que jungwoo tardaría en llegar y si iba de inmediato jungwoo sabría que estaba desesperado por verlo, así que se quedó haciendo tiempo mientras releía el mensaje de jungwoo, pasado el tiempo suficiente comenzó a caminar hacia el parque, por el horario era obvio que encontraría el lugar vacío, cada esquina estaba iluminada y el sonido lejanos de los coches pasando, jaehyun tomo asiento en una de las bancas, sin poder controlar el tic que tenia de mover su pierna cuando estaba nervioso, mirando por todos lados hasta que se encontró con la imagen de un coche negro, era jungwoo.
jungwoo salió del coche, su cabello moviéndose con el viento y jaehyun se sintió hipnotizado, el recuerdo del jungwoo que corría hacia él mientras sonreía y llamaba su nombre, fue completamente reemplazado por la imagen que estaba observando en esos momentos, jungwoo acomodo el suéter que estaba usando cuando estaba frente a frente con jaehyun, su respuesta corporal fue levantarse de inmediato de la banca, abriendo su boca sin saber qué decir.
“woo”
“hyung”
los dos se sentaron en la banca, sus rodillas tocándose hasta que jungwoo fue quien rompió el hielo.
“tuve una discusión con sungchan…” jaehyun mordió su labio inferior, sabiendo que era su culpa, pero antes de que jaehyun pudiera ser honesto y aceptarlo, jungwoo continuó, su postura perfecta y su mirada hacia el frente, jaehyun no podía apartar sus ojos de él “me dijo que se sintió traicionado porque tu fuiste el primero en saberlo, pero ya no podemos durar más de cinco minutos enojados, así que nos arreglamos mientras cenábamos pasta, le explique ciertas cosas y le dije lo importante que él era para mi”
“¿sungchan lloro?”
“lo suficiente para hacer a yoon preocuparse”
los dos rieron, jaehyun por la imagen de la pequeña yoon juzgando a sungchan y jungwoo por el recuerdo vivo, ya no era una discusión como la que habían tenido ayer, ni se sentía la incomodidad del primer día que se reencontraron, era un momento entre ellos dos que se sentía genuino, como si fueran los mismos de antes. fue un silencio tranquilo, y jaehyun decidió romper el hielo esta vez.
“debo de aceptar que fue mi culpa, fui un idiota al querer saber sobre,” jaehyun no supo como decirlo, sintiendo que la palabra “matrimonio” se atoraba en su garganta, jungwoo se dio cuenta, él también había evitado decir esa palabra “sobre ti mediante sungchan” jaehyun siguió hablando “fui un entrometido, y es por eso que quiero pedirte una disculpa sincera, también me acercare a sungchan para disculparme con él, sin embargo, en estos momentos tu eres más importante para mí, te tengo aquí frente a mí y no quiero cagarla más. reconozco que ya no somos los mismos de antes, que tú cambiaste, qué ya no podemos hacer lo mismo de antes cuando éramos solo dos niños que disfrutaban de molestar a sungchan, pero aun así… quisiera empezar de nuevo contigo, ¿acaso no somos amigos?”
jungwoo pareció pensarlo después de escuchar todas sus palabras, pasando segundos observando el piso de color morado del lugar donde estaban, se veía tan pensativo que jaehyun esperaba lo peor, preparándose para arrastrarse si era necesario para recuperar a jungwoo, hasta que el muchacho de cabello naranja le mostró una sonrisa, lo suficiente para contagiarlo.
“por supuesto que lo somos”
amigos, ser amigos de nuevo, después de ocho años de agonía compartida y de volverse dos personas completamente distintas, jaehyun quería conocer de nuevo a jungwoo, llamarlo “su woo” de nuevo, vivir junto a él esta nueva etapa de su vida. sus manos se tocaron, un apretón ligero, con tanta suavidad debido a que jaehyun quería recordar la sensación de su mano tocando la de jungwoo, la de su amigo.
y jaehyun no sabía que esa misma palabra se volvería en su contra.
