Work Text:
Desde hace años me ha llamado la atención la relación de Alemania y Rusia. Siempre pensé que USA no le gustaría que, a pesar de su pasado, ellos aun quisieran cooperar juntos.
Pueden verlo como un Alemania/USA o un Rusia/Alemania, si entrecierras los ojos.
Los personajes son un poco OC de sus personalidades canónicas. Ninguno es absolutamente bueno pero tampoco absolutamente malos. Son paises y hacen lo que pueden.
Al final, este fanfic trata de Alemania y el porque de sus decisiones sobre Rusia.
Sombras del Pasado
–No importa la situación, no importa el político de turno. Siempre Alemania ¡Siempre estas ayudando a Rusia!– Exclamo USA, al borde de articular algo peor.
Alemania solo lo miro ausente, transmitiendo con su mirada algo que nunca diría con palabras.
–Es complicado– Musito, apretando en su pecho la carpeta con los documentos de la última reunión.
¿Quería sentirse más a salvo…? ¿Sin preguntas invasivas?
USA respiro hondo, intentando hallar la calma. Fue otra reunión infructuosa con Ucrania y los aliados, pero no podía ignorar más lo obvio. No cuando sucedía frente a sus narices.
Y quería respuestas YA.
–No me has respondido ¿Por qué lo ayudas? ¡¿Por qué MALDITA SEA empezaste la construcción del Nord Stream 1 y 2?! ¡¿Por qué no terminas de romper tus relaciones diplomáticas con Rusia?!– A medida que seguía preguntando, sentía que se aceleraba más, aproximándose cerca de Alemania– No me creo tu estúpida historia de “alianza energética” o que, comercializando con Rusia y darle millones de dólares, lo cambiará por arte de magia–.
Alemania lo siguió mirando, intentando esbozar una pequeña sonrisa en su rostro.
Estados Unidos puede hacer las cosas realmente difíciles.
–Estas algo alterado, debes calmarte. Solo es otra reunión, nada más– Alemania intento relajarse, poniendo más espacio entre USA y el, aunque no pudo evitar seguir apretando la carpeta en su pecho.
–¡No! ¡No aceptare más esto!– USA volvió a acercarse, quedando a pocos centímetros de Alemania– Me has dicho por DECADAS que no es nada, que solo es una alianza. No te creo NADA Ludwig ¿Me estas ocultando algo?– Lo miro con ojos filados, escudriñando la mirada del joven alemán.
Alemania lucho por mantener la pequeña sonrisa, ordenando el remolino de emociones que sintió de golpe.
Nervios, enojo, amenaza… ¿Talvez algo más, como sospechaba el estadounidense?
–Ya sabes la respuesta Alfred. Mi industria necesita gas barato para progresar, y Rusia necesita cambiar e invertir en sus industrias. Ambos obtenemos algo a cambio y nos beneficiamos–.
–Solo una simple alianza…– Susurro con desconfianza e ironía, no dejando de mirar a Alemania en ningún momento.
–Si USA, solo es una alianza. No tiene nada que ver aquí la política y sus intrigas. Es solo un proyecto a largo plazo que beneficiaría a la UE– Alemania se encogió de hombros, intentando ignorar que Alfred seguía invadiendo su espacio personal y lo seguía mirando con mucha intensidad–.
¿Qué estás buscando Alfred?
¿A que le tienes miedo?
¿O soy yo quien tiene miedo?
–Si solo es una alianza que beneficiaría a la UE ¿Por qué varios países no apoyan esto? O Ludwig ¡Pregunta mucho mejor! ¿Por qué a pesar de TODO lo que te han dicho de Rusia, que nunca cambiará y que la cabra siempre tira al monte… sigues hablando con él? ¿A pesar de lo que ocurre en Ucrania? – USA se acercó aún más, haciendo que Alemania diera un pequeño paso hacia atrás.
Alemania suspiro, desviando la mirada hacia otro lado.
–¿Quieres la verdad Alfred? Entonces aquí lo tienes–.
El alemán se sintió en una silla vacía de la sala de conferencias, frunciendo el ceño. Sentía su corazón acelerado por la estupidez que hará ahora, dejando la carpeta llena de documentos en la mesa que se encontraba a su lado.
Pero… ¿Qué más podría hacer? No puede estar con Alfred así por siempre.
–En efecto, hay algo mas– USA solo lo miro intrigado, sentando en una silla delante de Alemania – Es solo que…–.
–¿Es solo QUE Alemania? – Pregunto impaciente, sintiendo que tanto misterio lo molestaba mucho.
–¡ES SOLO QUE SE LO DEBO ALFRED!– Exploto Alemania, mirándolo con frustración, tristeza y algo más que no pudo descifrar.
USA lo miro con sorpresa, llegando a su mente cientos de ideas de lo que podría significar lo que le acaba de decir Alemania. No se esperaba semejante reacción.
–¿A qué te refieres Ludwig…– Pregunto, en un tono mucho más suave que del principio.
–A la WWII, a la Operación Barbarroja, a la Batalla de Moscú, a la Batalla de Kursk, al Frente Oriental…– Alemania no pudo continuar, sintiendo que su mirada se llenaba de lágrimas– Puede que pienses que todas las guerras que ha iniciado tu gobierno han sido terribles, pero el Frente Oriental fue peor. Una pesadilla que duro cuatro años–.
El Frente Oriental, con Rusia y Alemania matándose entre sí… siempre lo perseguiría. Hasta sus últimos días.
–Millones de muertos Alfred, miles de desaparecidos, millones de familias destruidas ¡Y me estoy quedando corto!– Ludwig finalmente dejo que sus lágrimas fluyeran frente a USA, no importando si se mostraba débil ante el otro.
Alfred se había quedado sin palabras, sintiéndose avergonzado de la forma en que trato a Alemania hace apenas unos minutos atrás.
Sin darse cuenta, lo abrazo, dejado que Alemania sollozara audiblemente en su hombro. Aunque nunca lo dijo, sintió que las lágrimas y el dolor de Ludwig llegaron a su corazón, compartiendo un triste momento juntos.
–Lo lamento tanto Ludwig, de verdad no lo sabía– Le acaricio la espalda, mirándole con cariño –Pensaba que era por otra cosa, algo más reciente. Mis políticos dicen que…–.
El joven alemán dejo de llorar por un momento, interrumpiendo lo que quería decir – Debes dejar que los políticos te influyan tanto Alfred, te están haciendo daño– Con dolor, dejo lentamente su abrazo, para mirarlo a los ojos una vez más – Muchas veces los políticos hacen cosas que nosotros como representaciones no queremos, como la guerra en ucrania– Aunque lo dudo, le coloco una mano en la mejilla.
Esta vez fue el turno de Alfred de que se le acelerara los latidos de su corazón.
–Puede que tus sentimientos por Rusia sean complicados por la Guerra Fría o la actualidad, pero debes entender que una cosa son los políticos y otra es la gente. Y no me preguntes como, pero se en mi corazón que Rusia no quería que todo escalara así– Lo miro con vehemencia, limpiándose las lágrimas de su rostro con su mano libre.
¡Si tan solo vieras a Rusia como lo hago yo…! Si tan solo…
–Ludwig…–.
–Prométeme que pensaras lo que te he dicho– Le dio una pequeña caricia, que nació desde el fondo de su corazón– Prométemelo por favor, no te pido un imposible, solo piénsalo. Si yo pude reconciliarme con Rusia, a pesar de nuestro pasado… tú también puedes–.
Alfred tuvo el impulso de preguntarle cómo podría olvidar tantos muertos y sangre, la caída de Berlín y sus horrores, pero se contuvo, mordiéndose el labio.
–Lo prometo–.
Alemania lo abrazo otra vez, sonriendo con una sensación de victoria y complicidad.
Tenías razón Alf, hay algo más. Pero nunca lo sabrás.
Su plan para contener a Estados Unidos tuvo éxito.
