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Akk estaba sentado en la cama, con su espalda apoyada contra la cabecera mientras fingía concentrarse en su teléfono. Sin embargo, su mente estaba en otro lugar, repasando la última conversación que Ayan había tenido en la universidad con uno de sus compañeros, Tawan. La risa fácil de Ayan, la manera en que Tawan parecía estar siempre buscando excusas para estar cerca de él… Akk no podía evitar sentir una punzada en el pecho cada vez que lo recordaba. Era algo tonto, Aye era su novio. Pero no podía evitarlo.
Ayan entró en la habitación después de dejar sus libros en el escritorio, notando de inmediato el ambiente extraño que envolvía a Akk. Se acercó, sonriendo suavemente, y se sentó en el borde de la cama.
“¿Estás bien, Akk?” preguntó, inclinándose un poco para tratar de captar la mirada Akk
“Sí, todo bien” respondió Akk, encogiéndose de hombros sin mirarlo
Ayan no era fácil de engañar, especialmente cuando se trataba de Akk, se conocían muy bien. Con una sonrisa juguetona, se movió hasta quedar frente a él, gateando por la cama hasta que sus rodillas rozaron las piernas de Akk.
“Vamos, dime qué pasa” insistió
Akk suspiró, finalmente bajando el teléfono a su regazo. Miró a Ayan durante un momento, inseguro de cómo poner en palabras lo que sentía.
“Es solo que… ese tal Tawan” dijo Akk al fin “Parece que siempre está buscando estar contigo en la universidad” suspiro, sintiéndose un tonto “ Y… no sé, no quiero sonar infantil, pero me molesta un poco”
Ayan lo miró con una mezcla de ternura y diversión. Lentamente, se inclinó hacia Akk, colocando una mano suave en su mejilla.
“Akk” susurró, sus labios a milímetros de los de él” Tawan es solo un amigo. No tienes que preocuparte”
Y antes de que Akk pudiera decir algo más, Ayan lo silenció con un beso delicado, sus labios rozando los de Akk con una dulzura que hacía que todos los pensamientos negativos se desvanecieran. Akk se quedó quieto al principio, pero pronto se dejó llevar, correspondiendo al beso mientras su corazón latía cada vez más rápido.
Ayan sonrió contra los labios de Akk y, en lugar de alejarse, se hizo lugar sentándose a horcajadas sobre Akk, empezando a plantar pequeños besos por todo su rostro: uno en la mejilla, otro en la frente, uno más en la punta de la nariz.
“Eres el único que me importa” dijo entre besos “¿Lo sabes, verdad?”
Akk sintió cómo las dudas empezaban a disiparse. Asintió lentamente, mientras Ayan lo abrazaba más cerca de su cuerpo encajando perfectamente contra el de él.
“Lo sé” murmuró Akk, sonriendo un poco “Solo me preocupaba”
Ayan rió suavemente, acariciando su cabello.
“No tienes que” le susurró antes de depositar otro beso en sus labios, esta vez más largo, más profundo “eres el que me gusta” dijo, dándole un beso en la comisura de sus labios “eres el único que logra ponerme tímido” Aye comenzó a bajar sus besos hacía su cuello “eres el único al que quiero cerca de esta manera.” Ayan tomó las manos de Akk colocándolas en su cintura.
Akk cerró los ojos, disfrutando de la calidez de los besos de Ayan en su cuello, sintiendo como poco a poco las dudas que lo habían atormentado comenzaron a desaparecer por completo.
Aye bajo sus manos por el pecho de Akk llegando a su abdomen, dejando un rastro de caricias suaves que hacían que Akk se estremeciera. Aye notó el efecto que tenía sobre él y sonrió, deteniéndose sólo un segundo para observar el rostro de Akk, que mostraba una mezcla de satisfacción y nerviosismo.
"¿Puedo?" susurró Ayan, mirándolo a los ojos, con una mirada juguetona
Akk asintió lentamente con la cabeza, sintiendo cómo el nerviosismo que había sentido antes se transformaba en deseo. “Lo que tú quieras” respondió.
Así es como tiempo después ambos caen sobre el colchón agotados. Aye se acercó apoyando su cabeza sobre el pecho de Akk, acurrucándose lo más posible. Akk acarició el cabello despeinado de Ayan, sintiéndose un tonto por haber sentido celos en primer lugar, pero al mismo tiempo, se sentía más amado que nunca.
“Te quiero” susurró Akk, sus palabras apenas un murmullo.
“Y yo a ti” respondió Ayan, su voz suave y segura.
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A la mañana siguiente, llegaron juntos a la universidad. Rara vez sus horarios coincidían y cuando lo hacían aprovechaban para encontrarse y pasar el rato juntos. Mientras los primeros estudiantes comenzaban a llenar los pasillos y las aulas, la pareja caminaba uno al lado del otro buscando con la mirada a sus amigos.
De pronto, Akk vio a Tawan a lo lejos, parado junto a un grupo de amigos. Tawan aún no había notado su presencia, pero eso le dio a Akk una idea. Sin pensarlo dos veces, se detuvo y tiró suavemente de la mano de Ayan, atrayendo al chico hacia él. Aye lo miró con curiosidad y algo de sorpresa, pero antes de que pudiera decir algo, Akk se inclinó y le dio un beso.
El beso fue breve, pero lleno de intención. Akk no pudo evitar sonreír internamente al sentir cómo Ayan le devolvía el beso con entusiasmo, sin preocuparse de quién los estuviera viendo. A pesar de que su relación era de conocimiento público, cuando estaban en la universidad, intentaban ser discretos. -Aunque con Ayan eso era tarea difícil-. Cuando se separaron, Akk notó la sonrisa divertida de Ayan. Normalmente es él quien demuestra afecto en público y Akk es quien tiene que detenerlo.
Al mirar de nuevo hacia donde estaba Tawan, Akk no pudo evitar sonreír de forma un poco triunfante al ver la expresión de enojo en el rostro de Tawan, quien los observaba desde la distancia con los labios apretados. Ayan, al notarlo sonrió con orgullo, levantó una ceja y susurró.
“¿Marcando territorio, big foot?” dijo sin poder contener su sonrisa
Akk se rió ligeramente y asintió, sin molestarse en disimular. Sentía el orgullo de haber demostrado que Ayan era suyo, y la respuesta positiva de Ayan lo hacía sentir aún más confiado.
“No voy a dejar que nadie piense que tiene alguna oportunidad contigo” dijo Akk, mirándolo a los ojos con una sonrisa triunfante.
Ayan se echó a reír, inclinándose un poco para susurrarle:
“Entonces, misión cumplida” dijo besando su mejilla
Con seguridad, Akk tomó la mano de Ayan, caminando juntos hacia donde estaban sus amigos quienes ya habían llegado y los saludaban desde la otra esquina.
Akk estaba seguro que Tawan no les quitaba la vista de encima, pero ya no le importaba.
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Al terminar el día, mientras esperaba a que Ayan saliera de su última clase, Akk decidió sentarse en una de las bancas del jardín central, disfrutando de los últimos rayos de sol. Fue entonces cuando escuchó unos pasos y pronto una voz familiar.
"No esperaba verte aquí solo" dijo Tawan, acercándose con las manos en los bolsillos y una sonrisa.
Akk levantó la vista, recordando la incomodidad que solía sentir en presencia de Tawan. Pero esta vez, algo había cambiado.
"Estoy esperando a Aye" respondió Akk con calma
Tawan se detuvo frente a él, con una expresión de suficiencia que Akk ya conocía, pero esta vez no le causó nada "¿Sabes? Ayan es un chico muy especial. No todos saben apreciar eso."
Akk se levantó, notando que Tawan era un poco más alto que él, pero eso no lo intimidó en absoluto. Mirándolo directamente a los ojos respondió:
"Tienes razón, Aye es especial. Y créeme, sé exactamente cuánto vale tenerlo a mi lado y lo afortunado que soy”
Tawan levantó una ceja, claramente no esperando que Akk respondiera con tanta firmeza. Había contado con encontrar a un Akk incómodo ante su presencia, quizás inseguro, pero la confianza en la voz y postura del chico lo descolocó por un instante.
"Eso está por verse," respondió Tawan con una media sonrisa que pretendía ser desafiante. "Después de todo, algunas personas no siempre logran mantener lo que quieren a su lado” dijo encogiéndose de hombros.
Akk no pudo evitar reír, pero no de nerviosismo, sino con una mezcla de diversión y seguridad. manteniendo su mirada fija en Tawan, respondió.
"¿Sabes qué es lo más gracioso?" dijo Akk, inclinando ligeramente la cabeza hacia delante en señal de desafío. "Que aún sigas pensando que tienes alguna posibilidad con él." Akk colocó sus manos en su cintura y continuó “Creeme, no la tienes”
Tawan frunció ligeramente el ceño, su sonrisa desapareciendo por un breve momento. Sin embargo, antes de que pudiera responder, una voz conocida interrumpió desde detrás de ellos
"Akk, ¿listo para irnos?"
Ambos se giraron viendo a Ayan acercándose con una sonrisa despreocupada. Sin dudarlo, Akk caminó hacia él, entrelazando sus manos.
"Listo," respondió Akk, ignorando por completo a Tawan mientras se alejaban juntos.
Mientras caminaban, Ayan lo miró de reojo, notando la pequeña sonrisa satisfecha en el rostro de Akk.
"¿Todo bien?" preguntó. dándole un leve codazo
"Todo perfecto," respondió Akk, apretando un poco más la mano de Ayan.
Aye asintió esbozando una sonrisa “¿Crees que a Tawan le habrá quedado claro el 'Lo más gracioso es que aún sigues pensando que tienes oportunidad con él, creeme no la tienes'? ” dijo Ayan en tono burlón intentando imitar el tono de voz de Akk
Akk no pudo evitar sonrojarse “¿Me escuchaste decir eso?” pregunto Akk, desviando la mirada al suelo
“Por supuesto que te escuche” respondió divertido “¿Que puedo decir?. Me encanta cuando te pones en modo protector. Es… atractivo”
“No quise sonar arrogante, pero ese tipo necesitaba un límite”
Ayan lo detuvo girándose para quedar frente a él “Akk, estuviste perfecto. A veces pienso que no te das cuenta de lo increíble que eres”
Akk levanto la visto sorprendido por la palabras de Ayan. el todo serio y cálido de su voz lo desarmó por completo. No importaba cuánto tiempo pasará, Aye tenía ese poder sobre él.
“¿De verdad piensas eso?”
“Claro que lo pienso” Aye se acercó, abrazando a Akk con ternura “Tienes ese poder de ser fuerte y dulce a la vez. Y amo que siempre me cuides, incluso cuando no es necesario. Créeme, me iba a encargar de él tarde o temprano si seguía fastidiando. Pero no lo sentí necesario, jamás le di ninguna señal confusa”
“Lo se” respondió “Y no puedo evitarlo, quiero lo mejor para ti siempre”
Aye se separó levemente tomando el rostro de Akk entre sus manos con ternura “Y eso es lo que te hace tan especial” Ayan se acercó, dándole un beso en la mejilla “No cambies nunca Akk, te amo tal cual eres y te elijo todos los días”
Akk sintió como su pecho se llenaba de calidez y sus ojos se humedecían de emoción. Tratando de mantener la compostura, respondió. “Y yo a ti Aye”
“Eso si la próxima vez que te pongas en modo protector, avisame antes. Quiero verlo desde primera fila” dijo sonriendo con suficiencia
“Eres imposible. ¿Lo sabias?” dijo Akk, rodando los ojos
“Y tú me aguantas, así que creo que estamos a mano” respondió Ayan tomando la mano de Akk comenzando a caminar juntos otra vez.
Mientras caminaban, los últimos rayos de sol iluminaban sus figuras, dejando atrás cualquier sombra del pasado. Sabiendo que, juntos, tenían todo lo que necesitaban.
