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Archive Warning:
Category:
Fandom:
Relationship:
Characters:
Language:
Español
Series:
Part 1 of Representaciones escolares
Stats:
Published:
2024-11-27
Completed:
2024-12-13
Words:
33,919
Chapters:
16/16
Comments:
52
Kudos:
34
Bookmarks:
3
Hits:
1,198

Los reyes de Corazones

Summary:

Night Raven College y Royal Sword Academy tienen un evento en conjunto que deben presentar, para ello, el dormitorio Hearsbyul y el dormitorio del Jardín de las maravillas van a presentar y preparar todo para la caracterización de los reyes de corazones en la semana del aniversario de su coronación.

¿Cómo saldrá todo?

Chapter 1: No es chantaje si te lo piden de favor

Chapter Text

La sala de reuniones estaba iluminada por una luz suave que caía desde los ventanales, y todos los líderes de los dormitorios, a excepción de Malleus, estaban sentados alrededor de una mesa central. La atmósfera era tensa, cargada de la anticipación de un asunto importante que Riddle, líder de Heartslabyul, debía tratar. El aniversario de la coronación de los reyes de corazones estaba cerca, y el Consejo Mágico había dado instrucciones claras sobre cómo debían celebrarlo, como cede principal La Isla de los Sabios, por lo que las dos escuelas mágicas debían colaborar para su presentación.

El resto de los líderes no entendían para que se les había citado, se trataba un asunto que solo le correspondería a Hearsbyul debido a que su dormitorio estaba ligado a las reglas de uno de los dos gobernantes a celebrar. A lo mucho, los demás dormitorios montarían puestos o ayudarían en montar escenarios o en la ambientación, no esperaban ser parte de la representación como personajes o extras.

 

Al estar casi todos presentes, Riddle se levantó para tomar la palabra.

 

—Gracias a todos por asistir —comenzó, su voz clara y autoritaria—. Como algunos de ustedes ya saben, el Consejo Mágico ha solicitado que se realice una recreación de la coronación de los reyes de corazones. Este evento es de gran importancia para nuestra escuela y debemos asegurarnos de que se lleve a cabo de la mejor manera posible.

 

Hubo un murmullo entre los presentes. Todos sabían que este tipo de eventos no solo era una forma de conmemorar la historia, sino también una oportunidad para demostrar la organización y habilidad de cada escuela, otra competencia indirecta entre sus amados y amistosos directores.

 

—El dormitorio de Heartslabyul y el Jardín de las Maravillas serán los encargados de la representación, pero necesitamos la colaboración de alguien en específico para que esto salga bien. El trabajo será extenso, y se necesita una precisión histórica en cada detalle.

 

Azul se adelantó, su tono era suave, pero había una firmeza en sus palabras que dejaba claro que no se haría esperar.

 

—Por supuesto, el dormitorio de Octavinille estará dispuesto a cooperar —dijo, con una sonrisa fría—. Nos aseguraremos de que no falten refrigerios y, por supuesto, gestionaremos todo lo que pueda generar una buena ganancia. Con nosotros, la parte económica estará cubierta sin problema.

 

Riddle asintió con la cabeza, reconociendo el ofrecimiento de Azul, pero sabía que la parte financiera no era lo más urgente.

 

—Gracias, Azul. Pero lo que realmente necesitamos, más allá de los refrigerios, es ayuda con la logística y la reconstrucción exacta de los eventos. Mi dormitorio, junto con el de Royal Sword Academy, se encargará de gran parte de la representación. Sin embargo, realmente necesitamos la colaboración del Club de Estudios Cinematográficos —dedico una mirada a Vil—, para poder llevar a cabo una recreación fiel a los sucesos históricos. Necesitamos que alguien se encargue de los guiones, la dirección, y los detalles visuales.

 

Kalim, levantó una mano con una expresión inocente. —¿Por qué no le pides ayuda al profesor Mozus? Después de todo, él es el profesor de Historia, ¿no? —preguntó, algo confundido.

 

Riddle suspiró, un poco exasperado por la pregunta, pero trató de mantener la calma.

 

—Lo consideré, Kalim. Pero, aunque el profesor Mozus tiene vastos conocimientos, hay detalles que no se encuentran ni en los libros más antiguos. Necesitamos a alguien con experiencia práctica en los eventos de la coronación. Por eso, le pido a Vil que nos preste a uno de sus guionistas.

 

Vil, quien estaba sentado con una postura elegante y despreocupada, levantó una ceja, sorprendido por la solicitud y sabiendo de quien de sus cuatro guionistas estaba Riddle hablando.

 

—¿A mí, Riddle? ¿Por qué me pides ayuda a mí y no a alguien de su propio líder de dormitorio? —preguntó, un tanto desconcertado.

 

—Lo que necesitamos es a alguien con bastos conocimientos en Historia, Vil. Además, estoy informado de que tu club tiene a ese estudiante. —declaro orgulloso por la información de proporcionada por Cater.

 

—Entonces no es conmigo con quien debes hablar para acercarte a él —respondió Vil— Sino con Ortho.

 

La tableta de Idia comenzó a moverse al escuchar la mención de su hermano —¿Por qué tendría que preguntarle a Ortho si yo soy el líder de Ignihyde y no él? —dijo, algo irritado.

 

Leona, con su usual tono burlón, soltó una risa. —Oh, Riddle, ¿así que necesitas la ayuda de la pelotita antiestrés, eh? 

 

Riddle frunció el ceño, sin comprender a qué se refería. —¿La pelotita antiestrés? —preguntó, desconcertado.

 

Vil, con una sonrisa astuta, se inclinó hacia adelante. —Leona se refiere a Shamato Unmei, el miembro de mi club y guionista —explicó, con tono burlón.

 

Idia, visiblemente molesto, intervino de inmediato. —¡Es insoportable! ¡Un dramático de categoría uno! Solo obedece como un cachorrito a Ortho, y no hay forma de que haga nada sin su permiso. Jamás ayuda a nadie.

 

Azul, fingiendo tristeza, añadió en tono dramático. —Así es, he intentado tantas veces pedirle ayuda, pero Unmei-senpai siempre se niega. Y lo peor de todo es que ni siquiera responde a mis preguntas. ¡Qué desperdicio! Y todo esto, a pesar de que le ofrecería una paga considerable.

 

Riddle miró a los demás, con una sensación creciente de frustración. No podía creer que un asunto tan importante estuviera siendo complicado por una sola persona. Ya había escuchado aquel nombre, vio su proyecto en la presentación de proyectos, se le había hecho raro que para ser de Ignihyde, su proyecto para conseguir pasantías no fuera algo que tuviera que ver con ingeniería mágica sino, más bien, se trató de un trabajo de investigación en forma de libro que impresiono a muchos por contener datos que no se habían manejado antes, Por eso necesitaba su ayuda, no había nadie que tuviera las fuentes que él consultaba.

 

—Entonces... ¿qué sugieren? —preguntó, ansioso.

 

Vil, con una sonrisa maliciosa, respondió sin titubear. —Si realmente quieres la ayuda de Shamato, vas a tener que chantajearlo. No hay otra forma.

 

Riddle se quedó en silencio por un momento, pensativo, y luego preguntó con un tono más suave. —¿No puedo simplemente decirle que se trata de un compromiso escolar?

 

Idia y Vil respondieron al unísono, con una expresión de incredulidad. —Ya sabe —dijeron al mismo tiempo.

 

Leona, que no podía dejar pasar una oportunidad para hacer una broma, reveló más detalles. —Ese herbívoro es como una especie de vidente. Es casi imposible darle caza.

 

Idia, con su habitual tono de desdén, añadió. —Cualquier ofrecimiento que le hagas, Unmei lo evitará o pondrá una excusa para no participar. Lo mejor sería que lo dejaras fuera de esto, Riddle.

 

Riddle, molesto por la situación, pero decidido, golpeó la mesa con una mano. —¡No puedo! Necesito a Unmei-senpai. Sus conocimientos en Historia son imprescindibles para reconstruir los eventos de la coronación. Si es necesario, aprenderé a lidiar con él. ¡Haré lo que sea para que participe!

 

Vil se echó a reír. —Buena suerte con eso, Riddle. Shamato ya debe saber que vas a ir por él. ¡Apresúrate antes de que se esconda en algún lugar aún más inaccesible!

 

Riddle no creía que fuera tan difícil dar con él, pero al transcurrir las primeras horas de su búsqueda junto a su dormitorio, se dio cuenta que haber subestimado a Vil fue su peor error. No lo encontraban por ninguna parte y siempre que le preguntaban a algún estudiante si lo habían visto, la respuesta era la misma: Paso hace un momento.

La búsqueda su prolongo, incluso se montó una guardia en la entrada de Ignihyde para dar con él. Floyd vio a todos los pececitos de Hearsbyul buscando hasta en las ramas de los árboles, le pareció gracioso y también quería unirse a la búsqueda, aunque no tenía idea de que estaban buscando precisamente, al encontrar a Riddle en el pasillo, se acercó a él para pedirle unirse a su búsqueda.

 

Riddle, molesto por la interrupción, respondió sin pensarlo. —No es una búsqueda del tesoro, Floyd, estoy buscando a un estudiante de tercer año.

 

Floyd se mostró más curioso, y se acercó con más interés. —¿A quién buscas? Seguro que yo te puedo ayudar.

 

Riddle suspiró, viendo que no podía escapar de la conversación. —Estoy buscando a Shamato Unmei de Ignihyde.

 

—¡Ah! Mantarraya-senpai. —lo reconoció— Nee Pececito, si tienes tanta urgencia, podría conseguirte una audiencia con él por medio de Angelito.

 

Riddle lo miró confundido, desconfiado. ¿Ortho era tan influyente en él?

 

—¿Por qué involucrar a Ortho? —preguntó, un poco dudoso.

 

—Bueno, Mantarraya y Angelito están saliendo. Si quieres hablar con él, vas a tener que pasar por Angelito. —Floyd, con una sonrisa pícara, respondió.

 

Riddle lo miró, sin saber si estaba bromeando o si lo decía en serio. —¿Estás seguro de eso? —murmuró, sintiendo cómo su paciencia se agotaba.

 

Floyd se encogió de hombros y, con una risa, puso su mano en la barbilla de Riddle de manera juguetona, mirándolo directamente a los ojos.

 

—Déjame hacer esto por ti, Riddle~ —dijo, acercándose más, y sin previo aviso, besó sus labios, dejando a Riddle paralizado por un instante. Luego susurró con voz suave—: Espera un momento.

 

Riddle, algo atónito por el repentino gesto, observó a Floyd caminar con paso firme hacia el invernadero, sin dudarlo lo siguió, no creía que todo lo que tenía que hacer era haber acudido a Floyd desde un inició o incluso con Jade, conociendo que eran muy buenos cuando se trataba con dar con los estudiantes deudores a sus contratos. Sin embargo, en el invernadero no estaba aquel estudiante sino Ortho, ocupado traspasando flores en macetas.

 

Al llegar, Ortho levantó la vista al detectar que había dos personas acercándose a él y les sonrió al verlos entrar.

 

—¡Hola, Floyd! ¡Hola, Riddle! —saludó alegremente.

 

Floyd no perdió tiempo y fue directo al grano. —Nee Angelito, ¿has visto a Mantarraya-senpai?

 

Ortho miró a Floyd, pensativo, mientras revisaba su registro de actividades de las últimas horas.

 

—No lo he visto desde el almuerzo —respondió—. Pero si necesitan algo de él, puedo llamarlo.

 

Riddle, con una expresión algo exasperada, se acercó y, con un tono educado pero decidido, pidió. —Por favor, ¿podrías llamarlo? Necesito su cooperación voluntaria para la recreación de la coronación.

 

Ortho, animado y casi entusiasta, asintió con una gran sonrisa. —¡Claro! Shamato adora la historia, ¡seguro que estará encantado de participar! No hay forma de callarlo cuando empieza a hablar de historia.

 

—Eso lo dudo, he pasado todo el día buscándolo, y me dijeron que Unmei-senpai nunca ayuda a nadie.

 

Ortho soltó una risa ligera. —Depende, Riddle. Shamato no es tan reservado como parece. Hay veces que hasta se ofrece a ayudar.

 

Riddle, sintiendo que la paciencia se le agotaba, miró a Ortho con una expresión impaciente. —Por favor, solo llámalo. —le pidió, casi suplicándole.

 

Ortho, sin dudarlo, sacó su teléfono móvil de su maleta de jardinería y marcó el número de Shamato. La llamada fue atendida casi al instante.

 

—¿Shamato? —dijo Ortho, con una sonrisa expuesta gracias a su gear de laboratorio—. ¿Estás ocupado?

 

Desde la otra línea, la voz de Shamato respondió en altavoz, y a pesar de la distancia, su tono sarcástico llegaba claro y fuerte.

 

—No, no estoy ocupado. De hecho, te estoy viendo. —respondió con desdén.

 

Riddle miró a su alrededor, buscando su escondite y pensando cómo había logrado ocultarse si en el invernadero no había muchos lugares en donde podrías esconderte. No lo vio en ninguna parte.

 

Floyd, con una sonrisa traviesa, señaló el ventanal de cristal en el techo, donde Shamato estaba claramente visible, tumbado de manera relajada.

 

—Mira allí —dijo, divertido.

 

Ortho, sin perder su tono dulce, levantó la voz para llamar la atención de Shamato. —Shamato, ¿qué estás haciendo allá arriba? ¡Baja!

 

Desde el otro lado, Shamato respondió, con sarcasmo en su voz. —¿Qué estoy haciendo? Estoy tomando sol. Escuche que es bueno de vez en cuando.

 

Riddle, molesto por la falta de seriedad, gritó desde abajo. —¡Baja de ahí ahora mismo! Tengo asuntos que tratar contigo.

 

Shamato, con el teléfono aún en la mano, respondió de manera tranquila. —No me quiero involucrar, pero si quieres, te puedo recomendar algunos libros excelentes para la recreación de la coronación.

 

—Por favor, Shamato, ven abajo. Riddle realmente necesita tu ayuda. No tardes. —pidió Ortho, con un tono dulce.

 

—Dame 5 minutos. —y colgó la llamada.

 

Riddle, resoplando, murmuró en voz baja. —Si que es obediente.

 

Cinco minutos después, Shamato finalmente apareció frente a ellos, caminando con paso relajado y una expresión aburrida en el rostro.

 

—No necesito que me digan que ya sé. Mi respuesta es no. —dijo sin rodeos.

 

Riddle, molesto, frunció el ceño. —¿Por qué te niegas tanto?

 

Ortho intervino, respondiendo por Shamato. —Supongo que es porque Royal Sword Academy también está involucrado, ¿verdad?

 

Shamato añadió, con una sonrisa torcida. —No me gusta trabajar con princesos.

 

Riddle, al borde de la desesperación, le respondió con dureza. —¡Eso no es una excusa! ¡Como estudiante, deberías apoyar a tu escuela!

 

—¿Es una orden? —preguntó, con tono burlón.

 

Riddle, sin pensarlo dos veces, gritó. —¡Sí, es una orden!

 

Shamato se cruzó de brazos, permaneciendo en silencio por un momento antes de responder de manera calmada. —Soy de Ignihyde. Solo obedezco órdenes de mi líder de dormitorio.

 

Ortho, serio por primera vez, le dijo a Shamato con firmeza. —Mentiroso.

 

Floyd sacó su teléfono móvil y mostró una foto de Ortho en la pantalla. Mostrando una clara postura en ayudar a Riddle en lo que necesitaba, aunque tampoco estaba muy a favor de cooperar con aquella escuela, les parecía algo aburridos, a excepción de aquella cabeza flotante que vio una vez visitando a Trey.

 

—Nee Mantarraya-senpai, hagamos un cambio. —dijo, con una sonrisa perversa—. La foto de Angelito durmiendo a cambio de que ayudes a mi pececito.

 

Shamato, sin inmutarse, extendió la mano, sonriendo. —Acepto.

Riddle, sin poder creer lo que estaba escuchando, soltó un suspiro de alivio, aunque un poco molesto por como habían tratado las negociaciones. Miró a Ortho, parecía acostumbrado, aunque terminó reprendiendo a Floyd por tomarle fotografías para chantajear a uno de sus residentes de dormitorio.