Chapter Text
Ya había pasado eso en la época Heian, no había manera que lo hiciera de vuelta. Así que planeaba hundirse lo más profundo de la mente del mocoso y dejarlo en paz, bloqueando cualquier canal de comunicación. Podía desconectarse de todo lo que sentía el mocoso así que era un plan sólido, solo debería esperar una semana (o dos, para estar seguro)
Excepto que habían cambiado.
Lo sorprendió e irritó en partes iguales mirar los tatuajes aparecer, mientras se encontraba sentado en la cama de la maldita habitación.
“¡Mocoso!”
No hubo respuesta.
⸺Maldita sea.
La sensación de irritabilidad lo llenó mientras los síntomas se hacían más claros. En la época Heian no había manera de manejarlos: tal vez algunas hierbas ayudarían, pero apenas hacían nada. Lo único bueno era la fuerza brutal y el instinto territorial, por lo que había canalizado ese instinto matando y destruyendo aldeas enteras.
Aunque siempre quedaba esa sensación de insatisfacción que lo mantenía demasiado irritable durante las siguientes semanas.
Hasta Muzan.
Sabía dónde encontrarlo, se había cruzado con él dos veces desde que tenía este recipiente y había sido una mezcla de burla y desdén cada una de sus pequeñas charlas. Tenía la sospecha de que Muzan se sentía enojado por su sello de larga duración pero estaba seguro que el demonio nunca lo admitiría en voz alta.
De todos modos no había manera que pasara el maldito primer rut de ese cuerpo en esa maldita habitación, así que iría a ver a su compañero.
Entró al edificio por la azotea, saltando hacia el balcón. Por supuesto que Muzan le gustarían los lugares altos, siempre le había gustado esconderse.
Había visto la ciudad debido al mocoso, pero aun así seguía siendo raro.
Extrañaba algunas cosas de la época Heian. Pero cuantas más personas había encajadas en un mismo lugar, más personas podría matar al mismo tiempo.
Abrió las puertas de vidrio y entró sin romper ninguna de las macetas, dando una sonrisa irónica al notar todas las flores azules que estaban floreciendo.
Así que ese gusto se había quedado con Muzan.
El aroma fue algo que lo sorprendió. Estaba en todos lados, identificando el lugar como suyo pero también era su aroma omega. Muzan podía cambiar su casta mientras no estuviera en su temporada de celo así que sus lugares siempre olían como una mezcla de omega y alfa, como que si dos hermanos gemelos de distintas castas estuvieran viviendo en el mismo lugar.
¿Cuántas cosas habían cambiado en eso mil años?
Todo se veía moderno, pero al menos podía notar el estilo de Muzan en las paredes. Siempre había sido de pocas cosas, aunque seguramente tenía un laboratorio lleno.
⸺Nadie te dijo que podías pasar.⸺ Muzan habló mientras aparecía por uno de los pasillos, frunciendo el ceño al mirarlo. Estaba vestido con una camisa y un pantalón de vestir, como que si hubiera llegado de algún trabajo serio y su cabello era largo hasta sus hombros, con sus rizos negros y sus ojos aun rojos.
⸺Un poco frío con tu esposo ¿No?⸺ Se burló sentándose en el sillón, disfrutando de lo cómodo que era. Podía sentir la tentación de acercarse y como todos sus sentidos se agudizaban ante la presencia del omega, queriendo agarrarlo y oler su cuello.
Sabía que una parte eran los instintos pero, por otro lado, también le alegraba volver a verlo.
No lo había olido en un milenio, las dos veces que se encontraron Muzan había tomado una forma beta sin aroma.
Sukuna apostaba que lo había hecho a propósito.
⸺ ¿Mi esposo? Te ves como un adolescente.⸺ Muzan se burló. ⸺¿Quieres que te prepare una chocolatada?⸺ su tono fue sarcástico mientras se dirigía a la cocina y Sukuna se permitió seguirlo. Ahora era más bajo que Muzan, al menos unos cinco centímetros pero no era como que si le importara demasiado.
Se apoyó contra la encimera viendo cómo se movía, sintiendo la sonrisa tirar de sus labios al ver un florero con una flor azul.
⸺Sabes porque estoy aquí, teníamos un trato. ⸺ Sabía que su aroma lo había delatado y Muzan había sido bueno en fingir no darse cuenta. El omega se detuvo por un segundo, como sospesando si sería bueno seguir fingiendo que no entendía y Sukuna vio el momento cuando Muzan notó que no sería buena idea.
⸺Si, cuando te veías como un hombre.⸺
Sukuna no pudo evitar reír, sintiendo la frustración alcanzarlo ¡Él tampoco estaría en ese cuerpo si pudiera decidir! Que el maldito mocoso pudiera obligarlo a cambiar cuando quisiera ya era suficientemente humillante, pero no le diría eso a Muzan.
⸺No puedo cambiar más mi apariencia.⸺ Se decidió en cambio, con una sonrisa confiada mientras Muzan frunció el ceño, como analizándolo.
⸺Debiste haber elegido un mejor recipiente entonces. O puedes esperar a crecer, no eres más que un cachorro en su primer rut.⸺ Muzan negó con la cabeza y le pasó por al lado para ir hacia el salón, como que si hubiera decidido que la cocina era demasiado pequeña para que estuvieran los dos.
⸺En nuestro tiempo ya estaría casado y preparado para concebir el primer bebé en su rut.⸺
No había manera que pasara por esto solo. Y no entendía porque Muzan se sentía tan conservador al respecto.
Muzan prendió un cigarrillo sentándose en el sillón, como que si no le importara ensuciarlo con la ceniza, dándole una sola calada antes de apagarlo. Su apariencia cambió lentamente, su cabello se hizo más largo y su cuerpo un poco más pequeño mientras su rostro también cambiaba. Los rasgos se suavizaron y Sukuna no tardó en entender que estaba imitando la edad del recipiente.
⸺Ven aquí.⸺
Bueno, eso era un sí.
Sonrió de lado y se acercó hasta que pudo sentarse a su lado. Muzan lo miró con cautela, aun con el ceño fruncido y Sukuna no pudo evitar pensar que en realidad nunca lo había visto en esa forma.
⸺Te ves tan joven.⸺ Se burló apoyando su mano en su mejilla, disfrutando bastante cuando Muzan gruñó por lo bajo y mostró sus colmillos.
⸺El burro hablando de orejas.⸺
Fue fácil reírse.
Recordaba perfectamente como era el aroma de su compañero y quería hundir su rostro en su cuello pero se sorprendió a si mismo por el titubeo.
Habían hecho esto miles de veces, nunca había sido incomodo acercarse pero por alguna razón su cuerpo se sentía tenso. Quería acercarse pero ¿Al mismo tiempo no? ¿Cómo eso tenía sentido? ¿Así reaccionaba un alfa ante su primer rut?
En su cuerpo real el primero lo había pasado en solitario.
De pronto se dio cuenta que lo estaba molestando su propia mano en el rostro de Muzan.
El mocoso no estaba presente, ni siquiera podía escucharlo o tener alguna sensación de él. Pero Muzan había cambiado de apariencia por él.
⸺Vuelve a tu forma original.⸺ No pudo evitar el gruñido mientras apartaba su mano, frunciendo el ceño. La sensación de calor seguía extendiéndose, sus músculos estaban tensos y deseaba poder tocarlo pero al mismo tiempo estaba en ese maldito limbo.
Muzan frunció el ceño e hizo una mueca pero cambió rápidamente.
⸺ ¿Qué sucede? ¿Demasiado joven?⸺ Se burló mirándolo desafiante y Sukuna decidió que valía la pena ignorar esa sensación de presión en su pecho y agarró sus muñecas con fuerza, antes de inclinarse sobre él, enterrando su rostro en su cuello.
El aroma, irónicamente, se parecía un poco a lo de los lirios pero era tapado por la sensación ahumada y metálica, como que si estuviera en frente de un incendio.
Lo había extrañado y fue fácil hundirse en esa sensación mientras abría su boca con toda la intención de morder.
¿Dejarías que los colmillos de otro alfa rasgaran la piel de su omega?
El pensamiento lo hizo tambalear.
Sus feromonas estaban erráticas y se dio cuenta que no olía como si mismo. Potenciaba las partes del aroma del mocoso que eran parecidas y que el cuerpo estuviera en su control hacía que cambiaran en la superficie, pero la base de las feromonas seguía siendo la misma y no eran las suyas.
Se separó abruptamente para ver los ojos de Muzan y este lo miró con sospecha, aunque Sukuna podía notar su confusión.
⸺ ¿Decidiste tomar la madurez de la edad de tu recipiente?⸺
⸺Cállate, estoy…⸺
Pero no pudo terminar su oración mientras agarraba con más fuerza las muñecas del omega, algo que parecía que si podía hacer sin sentir esa sensación vertiginosa de estar permitiendo que algo ocurriera en su cara.
Y sabía que los síntomas iban a empeorar. La sensación de calor y excitación aumentaría pero estaba ahí, en medio de un limbo porque al parecer estaba registrando el cuerpo que tenía como que si fuera un alfa distinto.
¿Era porque su alma no estaba completa?
Muzan resopló ligeramente y apoyó su mano sobre su cabello, deslizando sus uñas por su cuero cabelludo y Sukuna le permitió hacerlo aunque eso hacía que su cuerpo se tensara más.
⸺Tu aroma es molesto.⸺ Muzan se quejó y Sukuna no pudo evitar estar de acuerdo con él. Necesitaba cambiar de recipiente pronto pero también tenía que tener cuidado.
Muzan liberó sus manos de su agarre y Sukuna lo dejó alejarse, sentándose en el sillón sintiendo la frustración llenarlo. Quería rasgar su propio cuello y tal vez lo haría, excepto que no quería que Muzan bebiera la sangre, no era del todo su sangre.
Apoyó su espalda contra el respaldo dejando escapar un gruñido, apretando los puños con fuerza al sentir otra oleada de calor. Ya empezaba a sentirse como fiebre y su miembro presionaba fuertemente contra su pantalón pero se negaba a tocarse.
Muzan volvió a acercarse y se sentó a su lado, prendiendo uno de los cigarrillos antes de ofrecérselo.
⸺Es como las pipas de la era Heian.⸺
⸺He visto cigarrillos.⸺ Sukuna se burló pero aun así lo agarró, dándole una calada y sintiendo todos sus pulmones arder ante el humo. No tosió pero la sensación de ardor hizo que sus sensaciones se aliviaran por un segundo.
⸺Te conseguiré supresores.⸺ Muzan lo miró fijamente, como que si estuviera tratando de adivinar qué información de la actualidad tenía. La única razón por la que sabía que eran era por la charla que se había dado y el intento infructuoso de encontrar alguno que combinara con el mocoso.
⸺No funcionan con este recipiente, ya trataron de dárselos.⸺ Dio otra calada sintiendo un ardor menor. El sabor a humo le recordó brevemente a algunos toques del propio aroma de Muzan y fue reconfortante.
⸺Entonces deberán hacerle uno específico. Para el próximo celo ya deben tenerlo listo.⸺ Muzan le quitó el cigarrillo, dando una calada él mismo, apoyando sus labios alrededor y Sukuna lo observó atentamente.
Una sonrisa maliciosa apareció en su rostro al darse cuenta.
Podía formar bocas en cualquier lugar del recipiente y esas sin duda eran suyas.
Le quitó el cigarrillo de un tirón y lo dejó caer sobre la alfombra, Muzan lo miró con enojo pisando el cigarrillo para apagarlo pero antes de que pudiera regañarlo, Sukuna le tapó la boca con su mano, agarrándolo con fuerza y metiendo su lengua en su boca, deleitándose de la sorpresa que se reflejaba en todo el rostro del omega.
Dejó escapar una risa mientras clavaba sus dedos con más fuerza en las mejillas de Muzan, saboreando el sabor a humo de su boca y dando una pequeña risita cuando Muzan clavó sus uñas sobre su muñeca, mientras los ojos rojos lo miraban con advertencia.
No eran muy cariñosos pero luego de mil años, incluso él había extrañado besarlo.
Muzan era frío por naturaleza aunque era capaz de imitar la calidez humana, pero también le gustaba cuando no lo hacía. El sabor se intensificaba ante la frialdad y era más fácil que el rojo tiñera su piel pálida.
Y adoraba la forma en que sus feromonas se intensificaban, como el aroma a lirios era casi completamente tapados por los otros dos aromas, dándole la sensación de estar en medio de una cacería.
Oler a sangre no era agradable para los humanos promedios, pero a él le encantaba cuando Muzan llegaba a oler así.
Muzan se apartó, pudiendo separarse de su mano al fin, mirándolo con sus labios ligeramente hinchados. Sukuna le sacó la lengua desde la boca que había formado en su mano.
⸺ ¿Qué diablos?⸺ Muzan gruñó y Sukuna se inclinó un poco más hacia él, apoyando su nariz sobre sus rizos para sentir su aroma pero no en su cuello. Eso sería dejar que los colmillos que no sentían suyos estuvieran demasiado cerca del cuello de su omega.
En la era Heian hubiera atraído a Muzan a su regazo y hubiera mordido su cuello.
Habían averiguado rápidamente que durante el celo las reglas de su trato vinculante se volvía más laxas: no se tomaba en cuenta como lastimar las mordidas ni los rasguños. Nunca había logrado colocarle una marca permanente, pero comer algo de su carne mientras lo intentaba siempre había sido exquisito.
⸺ ¿No estoy lleno de sorpresas?⸺ Sonrió orgulloso de sí mismo.
⸺ ¿Así que ahora en vez de tu estomago tienes bocas en tus manos?⸺ Muzan miró su mano con sospecha y luego a él.
⸺Puedo tener una en el estómago, si quieres.⸺
Lo había tenido a horcajadas sobre su regazo muchas veces, a veces justo sobre su boca y supo que ambos estaban pensando lo mismo cuando Muzan desvió la mirada resoplando. No lo haría ahora, estarían demasiado cerca y sabía que la posesividad solo empeoraría.
Pero podría haber extrañado sentir sus fuertes muslos a su alrededor. Ya tendría tiempo de corregirlo en el futuro una vez que consiguiera un cuerpo adecuado y pudiera volver a su forma original.
⸺No hueles como tú.⸺ Muzan admitió, frunciendo el ceño como que si él también estuviera un poco incómodo.
⸺Lo sé.⸺ Y por eso no estaba tratando de apegar su aroma a él, no había restregado sus mejillas ni sus muñecas, solo había olido su cuello tratando de no presionarse demasiado para no dejar las feromonas extrañas que seguía produciendo.
Su cuerpo había empezado a doler, lo único bueno que tenía esta clase de lucha de su instinto era que parecía dejarlo en un punto muerto. No estaba desesperado por tomar y morder ya que no quería que otro alfa tomara y mordiera a su omega. Tampoco quería que Muzan reaccionara a las feromonas de otro alfa.
Tal vez si no fuera Muzan y fuera un omega cualquiera no tendría ese problema, pero no era como que si quisiera la compañía de otro omega.
Presionó la punta de su nariz sobre sus rizos negros, oliéndolo un poco mientras trataba de no presionarse contra él, gruñéndose a sí mismo.
Esto era absolutamente ridículo.
⸺Cambia a beta.⸺
Sabía que la posesividad no se iría, pero así Muzan no tendría que olerlo y él tampoco podría. Tendría que conformarse con las feromonas que estaban en el ambiente y en el lugar.
⸺No te acostumbres a que cambie ante cada orden. Solo te estoy teniendo consideración porque es singularmente patético que seas un cachorro.⸺ Muzan frunció el ceño pero cambió, físicamente no parecía haber ningún cambio pero las feromonas y su olor cesaron, dejaron de apegarse a él como que si no le pertenecieran.
Sukuna apoyó su mano cerca de su rostro y mordió su oreja sin hacerlo sangrar, ganándose un golpe en la cara que lo hizo reír.
⸺No, estás siendo suave porque me extrañaste.⸺ Dijo confiando plenamente en sus palabras y Muzan sonrió con ironía.
⸺Qué egocéntrico.⸺ Se burló y Sukuna se inclinó, apoyando su rostro en su cuello de nuevo, sintiéndose menos tenso al no sentir ningún aroma pero aun sintiéndose completamente posesivo.
Volvió a tapar su boca con su mano, esta vez más despacio, permitiendo que Muzan rodeara su muñeca con su mano pero el demonio no lo apartó.
Esta vez lo besó más lentamente, dando un pequeño suspiro mientras seguía presionando su rostro contra su cuello, entrelazando sus lenguas y disfrutando de como el cuerpo se su compañero se tensó antes relajase y devolverle el beso.
Iba a ser una pesadilla pasar su rut ahí.
Pero encontraría la forma de hacerlo funcionar.
