Actions

Work Header

James Potter y su (no-tan-secreta) crisis

Summary:

James ve con otros ojos al Slytherin que alguna vez juró odiar cuando se entera que algunas chicas ven atractivo a Snape.

Chapter 1: James notando el atractivo de Snape

Chapter Text

Su vida perfecta cambió en un día soleado, el primer rayo dandole la bienvenida al clima caluroso después de días helados en el castillo a pesar de que ya había pasado tiempo desde que la primavera había llegado, donde incluso podía apostar a que las arañas ya no tenían telarañas sino iglús.

Era un día bueno, ya era oficialmente mayor de edad en el mundo mágico y estaba a meses de terminar sexto año con excelentes calificaciones. Pero cuando estaba riéndose mientras iba a beber jugo de calabaza escuchó algo que le hizo escupir un poco, limpiándose rápidamente bajo la sonrisa burlona de Remus.

—Snape es bastante atractivo, como esas novelas muggles del chico malo.—Comentó una Gryffindor en susurros a su otra amiga, quien asintió con un sonrojo leve por ver buscar sin encontrar nada en la mesa de Slytherin.

—Mi yo de doce años lo vería con ojos juzgadores, pero ahora… —Sonrió mordiéndose el labio levemente.

—Ahora es otra persona, cambió desde que comenzamos quinto año.—Concordó otra chica mordiendo una tostada.

—¡Lo sé! Además, siempre está solo cuando Black y Rosier no lo siguen como patitos. Eso es misterioso.

—Pero esa aura de chico misterioso es ardiente, y aunque los Slytherin son mal vistos en él se ve bien. —Otra Gryffindor se acercó al trío que había dejado de susurrar conforme la plática se hacía más intensa.

—Añade el hecho de que nunca fue visto con una chica.— Una Hufflepuff que había pasado detrás de ellas se sentó sin importarle las miradas de los otros alumnos.

—¿Evans no cuenta?

—Es su mejor amiga. Y es lesbiana.

—¿Narcissa Black?

—Está comprometida con Malfoy. —Hizo un ademán quitándole importancia.

—Oh Merlín, ahí está.—Una chilló bajo cuando vió entrar por la puerta al tema de su conversación. Cuatro Gryffindors, dos Hufflepuff y una Ravenclaw que habían estado chismoseando se sonrojaron cuando el Slytherin saludó con una sonrisa a Lily.

Las siete suspiraron al mismo tiempo, sin notar el pánico que estaba pasando James Potter.

¿De verdad existen personas desgraciadas a las que Snivellus les parece atractivo?

[…]

Mira, James no es un arrogante.

Tal vez sí, pero eso es caliente. Al igual que su cuerpo con músculos suaves por el Quidditch, era delgado pero no tanto. No era tan alto como otros, tal vez medía alrededor de un metro setenta y ocho. Su cabello siempre desordenado lo hacía ver bien, como sus gafas. Su rostro en su muy humilde opinión era lo mejor de él. Su piel ligeramente bronceada era solo un encanto más en él.

Es definitivamente lo opuesto a Snape.

Snape es muy alto, más que él y su rostro era… diferente.

La nariz grande que antes había sido un centro de burla le daba encanto a su amargada cara. Sus ojos son grandes y negros como una cierva, pero lo arruinaba su mirada de odio-a-todos. Su cabello antes grasoso ahora era brillante y lucía sedoso, pero es muy largo (aunque no más que el de Sirius). Su ropa antes era vieja y los hilos luchaban por no romperse, pero un día milagrosamente comenzó a vestirse con ropa nueva que le daban un aire atractivo. Su piel es muy pálida. Sus manos son delgadas y sus dedos son largos. Es muy delgado, cosa que lo hace ver aún más alto y…

No podía creer que estuviera pensando en Snape de esa forma.

Hizo una arcada llamando la atención de Remus, el cual leía un libro de alguna autora muggle porque no reconoció la portada.

—James, ¿tienes algo para compartir con la clase?—Se sentó y lo vió por debajo de sus gafas para lectura.

—Yo…—Frunció el ceño al notar lo que dijo.—No soy un niño, moony.

Remus ladeó una sonrisa.—Pero actúas como uno. Dime lo que piensas.

James refunfuñó pero finalmente suspiró.—¿Crees que Snape es atractivo?

Algo cayéndose sonó desde la puerta, donde Sirius los veía con la boca abierta y su mochila en el piso con algunas cosas fuera de su lugar. Corrió hasta él después de cerrar la puerta para tocar su frente.

—¿Estás bien, prongs? Vamos con Pomfrey o a San Mungo, llamaré a tu mamá para decirle que estás quedándote loco.—Comenzó a soltar frases para si mismo cosas que los otros dos no entendían.

—¡Estoy bien! Es solo que hoy unas chicas hablaban del inexistente atractivo de Snape y temo que su vista esté mal.

El hombre lobo arqueó una ceja.—James… ¿Espiaste los chismes de las chicas de la escuela?—Intentó ocultar su sonrisa mientras Sirius pareció volver a la realidad al arrojarse en la cama de James.

—No se le llama espiar cuando literalmente hablaban en mi oído, pero ustedes dos estaban demasiado ocupados coqueteando como para notarlo. —Movió su mano restándole importancia.—Creí que era una broma, pero se sonrojaron cuando vieron entrar a Snape. ¿Entienden eso? ¡Snape hizo sonrojar a siete chicas por simplemente existir!—Chilló como si aún no pudiera creer eso.

Sirius lo entendió porque su boca se abrió en horror, pero Remus dejó el libro con cuidado en el escritorio y se quitó las gafas con una calma envidiable.

Antes de que Black pudiera hablar, Remus soltó lo que James no quería escuchar.

—Jamie, tal vez no te hayas dado cuenta, pero existe un periódico escolar donde las chicas mensualmente comentan sobre los chismes de la escuela. Eso incluye una lista de los chicos más atractivos de cada casa, pero también hay otra donde están los de toda la escuela sin importar la casa o año. Y Snape ha estado en los primeros lugares de la lista de su casa por al menos un año.—Ignoró sus rostros de sorpresa.—Confórmense con saber que ustedes están en esas listas siempre.

—Pero… ¿quien hace las listas?

—Las mismas chicas hacen encuestas a todo Hogwarts, a excepción de algunos que puedan burlarse de eso o acusarlas con los profesores.

Sirius y James se ven ofendidos.

—¿Por qué no sabía de eso?—Sirius se queja.

—Porque votarías por ti mismo, padfoot.—James y Remus sueltan al mismo tiempo, ignorando al chico que fingió verlos con odio.

—Pero… Espera, si tu sabes eso significa que tu has votado, ¿no?—Remus sonrió avergonzado. —Más te vale que hayas votado por mí, moony.

Potter rodó los ojos ante la vista de la pareja coqueteando nuevamente.—¿Podemos enfocarnos en el hecho de que Snape es considerado atractivo?

—Prongs… Tienes que admitir que Snape es atractivo, probablemente pads y tú son los únicos que no saben eso.

Sirius nuevamente abrió la boca sorprendido. —¿Mi novio está admitiendo que cree que otros chicos son atractivos?—Le preguntó a James, quien no pudo ni responder por la sorpresa.

—Vamos, desde hace un año he notado que ya no es tan… desagradable. Aunque nunca lo fue.—Añadió rápidamente. Fue a buscar algo en su parte de la habitación ignorando a su novio que aparentaba desmayarse. Volvió con una revista llamativa, pero Remus no los dejó inspeccionarla para buscar algo especifico. —Aquí, vean.

Era una foto en movimiento de Snape, el cual tenía un semblante serio pero su mirada dura brillaba, haciendo notar que realmente no veía con odio real. Su cabello negro caía como cascada pero el ligero aire hacía que se mueva suavemente. Abajo de la foto decía que fue tomada por Lily Evans.

—Bueno… ahí no se ve tan mal, pero no quita el hecho que su personalidad sea horrible.—Sirius se cruzó de brazos.

—Y al parecer eso le parece atractivo a las chicas.

—¿Qué? ¿Alguien peligroso en alguien hace retorcer sus bragas?—Fingió estremecerse.—Tal vez mi padre fue uno de esos y por eso se casó con mi madre.

—¿No fue por un contrato de matrimonio?

—Ojalá, tus suegros se casaron por voluntad propia, moony. No les importó que sean primos.

James ignoraba a sus amigos mientras seguía viendo la foto.

Snape parpadeaba suavemente intentando ocultar su sonrisa, a pesar de que podría verse amenazante toda seriedad fue robada por el fondo de lo que parecía ser un campo lleno de flores, dandole un aura suave.

Lo vió por unos minutos sin notar que la pareja lo observaba con duda.
[…]

Estaban en pociones, una de las tantas materias que compartían con Slytherin.

James estaba sentado junto a Lily. Su yo de hace unos años estaría saltando en su lugar pero su yo actual simplemente lo tomaba como otra amiga más.

En cuarto año notó que tal vez la pelirroja no era su crush cuando lo rechazó por décima vez, por lo que se disculpó con la cola entre las patas con ella y su amigo por hacerles la vida imposible por algo sin sentido. Con el paso del tiempo Lily y el se hicieron amigos, tal vez no como los merodeadores con el o ella con Marlene, pero amigos al fin y al cabo.

Un día decidiendo que no quería estar de mal tercio con Sirius y Remus, se quejó de eso con la pelirroja y ella le dijo que podía sentarse con ella.

Slughorn se paseaba por las mesas elogiando a algunos alumnos, pero su entusiasmo se notó cuando vió la poción perfecta de Snape.

James revolvía en su caldero viendo al Slytherin asentir sin saber como responderle al profesor mientras Lily le agregaba los ingredientes.

—¿Por qué no te sientas con Snape?

La pregunta descolocó a Lily, quien detuvo su trabajo de agregar colas de rata para verlo confundida.

—¿Qué?

—Bueno, Snape es tu mejor amigo, ¿no?—Intentó darle sentido a su pregunta que su boca soltó sin permiso.

—Oh…—El silencio los invadió, antes de que Lily sonría. —Sev es muy bueno en esto y yo le dije que debería hacerlo solo en cuanto ví que trabajamos mejor cada quien por su cuenta, los dos somos demasiado tercos y mientras yo sigo las instrucciones el decide experimentar un poco. —Se encogió de hombros para agregar la última cola al caldero.

—Sev.—Murmuró nuevamente con la mirada fija en la poción que ahora era de un azul brillante. —¿Realmente llevan siendo mucho tiempo siendo amigos?

—Sí, desde los nueve años, creo. Somos, bueno, éramos vecinos y el fue quien me introdujo al mundo mágico.—Una sonrisa nostálgica se colocó en su rostro pecoso.

—¿Ya no son vecinos?—James quería gritarse que se calle, pero su boca parecía no controlarse cuando el tema de conversación era Snape.

—No, pero es algo bueno, ¿sabes? Prefiero que tengamos que tomar el tren para vernos si eso significa que ya no esté con su padre.—Lily comentó como si esa información no aumente la curiosidad de Potter.—Merlín no sabe cuan agradecida estoy que su madre haya reaccionado y huya de esa casa.

Dejó de mover la poción cuando estuvo en el punto que era, para comenzar a anotar lo que Slughorn pedía como trabajo escrito.

—Supongo que su padre no era bueno.—Trató de no sonar curioso pero la mirada divertida de Lily le hizo saber que no lo logró.

—Lo golpeaba como si fuera un saco de boxeo simplemente porque era un mago, y empeoró cuando se enteró que Sev es gay.

El pergamino de James se rompió por la fuerza que puso en la pluma por la sorpresa. —¡¿Snape es gay?!

Llamó la atención de las mesas alrededor suyo, quienes comenzaron a murmurar inmediatamente hasta llegar a los oídos de Snape del otro lado del salón.

El Slytherin los vió con los ojos entrecerrados antes de volver a escribir en su propio pergamino, restándole importancia a las miradas curiosas y la arrepentida de los dos Gryffindors que comenzaron todo.

—¿No lo sabías?—Lily ladeó la cabeza confundida.

—No, definitivamente no.—Respondió con la voz ahogada.

[…]

Le alegró saber que no era el único que no sabía esa información cuando los murmullos de los alumnos llenaban el espacio de la cena, ademas de algunos suspiros decepcionados de las chicas que parecían estar enamoradas del Slytherin.

“Creí tener una oportunidad.” Seguido de un quejido lamentándose fue algo escuchado por muchos en la cena de ese día.

Sin poder evitarlo, una sonrisa se posaba en sus labios al notar las miradas decepcionadas de muchas chicas.

—James, si no te vas a comer eso Siri te lo va a robar.—Remus alertó a James señalando con su tenedor la rebanada de pastel de zanahoria que estaba en su plato.

Para consternación de Sirius, James tapó con su mano el plato para después verlo con los ojos entrecerrados.

—Creo que Snape tal vez es atractivo.—Murmuró después de dudar unos minutos y debatir en su mente sobre si era algo bueno o malo que admita esa información delicada.

Sirius se quedó con el tenedor a punto de aterrizar en su boca y Remus dejó la taza de té sobre la mesa.

James esperaba cualquier cosa excepto un —Me debes tres galeones.— que Remus le dijo sonriente a Sirius.

—¿Apostaron porque diga eso?—Se puso la mano en el pecho ofendido.

—No, apostamos por cuando admitirías que Snape no era feo. Sirius te dio de aquí a noviembre y yo dije que sería antes de mayo.—Canturreó felizmente y Sirius se quejó sobre por qué James no actuó tan ciego como siempre.

—Si Peter estaría aquí no haría eso, el sí es leal.—Refunfuñó.

—Peter te daría más tiempo.—Remus señaló.

—Malos amigos.—Hizo un puchero.

—¿Qué te llevó a esa conclusión?—Desvió el tema.

—No les diré, chismosos. Confórmense con saber que creo que Snape es atractivo.

Sirius sonrió divertido. —Apuesto a que saber que es gay lo enamoró.

Remus bebió del té. —Fue el ver por horas esa revista.

—No dije que estoy enamorado de él. Simplemente admito que… no es desagradable.—Respondió suavemente.

Sus dos amigos lo vieron por unos segundos sin siquiera parpadear antes de que Black vuelva a abrir la boca.

—Quieres cogértelo.—Soltó sin preocupación, recibiendo un zape por parte de su novio.

—¡No quiero follármelo!—Chilló en voz baja, provocando risas en sus amigos.

—Quieres que te folle el, okay, no juzgamos.—Lo miró ofendido.

—¡No! Yo solo… olvídenlo. —Ignoró sus carcajadas para terminar su pastel con el ceño fruncido cual niño enojado. —Además, ¿no se suponía que tu lo veías horrible?—Sirius se encogió de hombros.

Pero después de unos días notando por casualidad a Snape (viéndolo sin parpadear cada vez que estaban en el mismo lugar), su mente imaginaba por unos instantes escenarios donde el otro chico lo sostenía con sus manos elegantes y llenas de venas marcadas por su pálida piel. Incluso llegó a pensar el como sería estar rodeado por el, apostaría que le llegaba al hombro o al pecho y ese simple pensamiento lo hacía ponerse nervioso.

Después de una semana de tener la imaginación como puberto descubriendo que podía darse placer en su zona íntima se dejó caer en el sofá de su habitación y se confesó ante sus dos amigos.

—Creo que me gusta Snape.

Por el bien de su amistad ignoró como Sirius le daba dos galeones a Remus.