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Language:
Español
Stats:
Published:
2025-01-07
Updated:
2025-04-09
Words:
27,632
Chapters:
13/?
Comments:
15
Kudos:
9
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2
Hits:
717

El último gol hacía tu corazón.

Summary:

Oliver se fue dejando a su amigo Tom cargando un gran cúmulo de sentimientos. Ahora juegan en diferentes equipos y por razones profesionales volverán a encontrarse. Ambos tendrán que enfrentarse y no solo en el campo.

Oliver x Tom · Phillip x Tom · Phillip x Julian

Notes:

Para quien tenga dudas sobre los nombres. Depende del país donde se emitió este anime, se llamaban de una forma u otra los personajes.

Tsubasa=>Oliver
Taro=>Tom
Hikaru=Armand=>Phillip
Misugi=Andy=>Julian

Chapter 1

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

Pov Tom~

Demasiado tiempo ha pasado desde que dejamos de vernos. Y he cambiado tanto desde entonces, que ni yo mismo me reconozco. Pero hay cosas que se niegan a cambiar como lo que un día llegue a sentir por alguien como tú. Alguien que no considero sea merecedor de ese sentimiento, ya que no lo tuvo en cuenta en su momento, ni ahora lo tendrá. Sonará a locura, aun así, es la realidad. Desde que nos separamos al dejar el equipo te colabas en mi mente. No siempre, pero a menudo.

Esos días en que lo hacías me cuestionada el porque de esa tontería. Me negaba a reconocer que si te seguía pensando, no era solo por costumbre, sino porque seguía muy en el fondo con lo mismo de antes.

Cuando hace unos días volví a encontrarme contigo tú también habías cambiado. Te veías más maduro. Casi ni te reconocí o más bien no quise hacerlo. Mi corazón se salió del pecho, y aunque conseguí controlarme me descoloque por completo.

¿Cómo puedes estar enamorado de alguien por tantos años? ¿Sin verle? ¿Sin siquiera hablarle o saber si en ese mismo momento está con alguien o piensa en otro?

Es perder el tiempo, lo sé. ¿Pero cómo me lo digo a mi mismo? Si en este preciso instante vuelvo a pensarte, vuelvo a...

Dudo que alguna vez sepas de esto. Ya que me encargaré personalmente de que no te enteres. Mi orgullo se hundiría. Y lo aprecio, me mantiene a flote.

Es tan irónico. El como alguien puede meterse en tu vida, sin avisar, sin permiso y quedarse allí el tiempo que quiera. Estúpido niñato. Porque tuviste que tener esa jodida atracción que me hizo idolatrare durante años y que ahora no me deja decirte "Desaparece" "Esfúmate" "No eres nadie en mi vida".

No tengo respuestas. No tengo excusas, ni reproches. No quiero nada. No te quiero a ti.

Supongo que mi loca cabeza necesita a alguien en quien pensar y tú eres una buena adicción. Tan buena que he olvidado completamente el antídoto.

 

•••

 

—¡Tommy empezamos a jugar! —chilló Phillip desde el campo.

¿Quién hubiera imaginado que después de tantos partidos y tantos años juntos, él y Olvier hubieran tomado distintos caminos? Ahora Tom era capitán de un nuevo equipo, combinado totalmente con la incorporación de jugadores estrella. Entre ellos estaban Phillip Callahan y Julian Ross, Mark Lenders y nuevos llegados desde Francia e Alemania.

Juntos formaban un equipo explosivo casi imposible de ganar. Su racha era imparable. Realmente estaba orgulloso de que lo hubieran elegido capitán a pesar de tener a tan buenos compañeros que también podrían desempeñar esa función. ¿Que más podía pedir?

—¡Ya vaaaa! —corrió hacía su posición y sonrió a Phillip al pasarle directamente el balón a él.

—¡Vamos a ganar muchachos! —gruñó consiguiendo animarlos a todos al instante.

—¡¡Siii!!

El entrenamiento pasó sin incidentes, como de costumbre, aunque de vez en cuando el liderazgo de unos cuantos ponía en peligro el estado del equipo. Sin duda fue una buena elección; Tom conseguía calmarles con unas simples palabras.

—Podéis ir a las duchas —murmuró sediento —Es todo por hoy.

—¡Qué duro eres! —bufó Julian sorbiendo un poco de agua de su botella —. Te pasas uf.

—No os quejéis —agregó empezando a coger sus cosas —Si queremos ser los mejores no podemos permitirnos ser débiles.

Todos asistieron y se metieron en las duchas. Solo Tom y Phillip se quedaron un poco más en el campo.

—Será que te tomas muy en serio lo de ser el nuevo capitán —echó una mirada a Tom mientras recogía las pelotas.

—Lo hago por nosotros. Sé lo mucho que deseáis ganar el torneo y yo también.

—Es muy probable que en los últimos equipos nos toque enfrentarnos al Staky (N/A; Me inventado el nombre. Es el equipo donde ahora juega Oliver Atom) —le avisó sabiendo perfectamente que Tom lo tenia muy presente.

—¡Ganaremos! —afirmó sin reparar que Phillip seguía sus movimientos.

—¿Es por él?

—Phillip....—murmuró fijando por primera vez su mirada en la del otro —. Oliver es el pasado. Ya me da igual.

—Desde que se fue has cambiado mucho...—comentó con un tono melancólico.

—¿Te molesta? —siguió recogiendo el material deportivo —. He madurado. Ya era tiempo de dejar atrás ese niño y concentrarme en mi.

—Algunos dicen que es desde que Atom decidió marcharse —la rabia se acumuló en sus ojos —¡Joder Tom! Es obvio. También era mi amigo. Sabes que si se quedaba aquí no podría cumplir su sueño de ser el mejor jugador internacional. —hizo una breve pausa con su mirada fija en Tom y después prosiguió —. Eras su mejor amigo. ¿Porque no pudiste apoyarle? —tenía tantas preguntas en su cabeza que una a una iban explotando sin pararse a pensar en nada más —. Aún si te dolió que te dejara y no volviera durante todos estos años, piensa que él...

—¡BASTA! —se exaltó descolocando a Phillip —. ¡No tienes ni idea! Me voy —se dirigió hacia la salida dejándole atrás.

—¡Maldición! —se echó de rodillas golpeando sus nudillos contra el césped.

Julian que había oído los gritos desde la ducha volvió hacia el terreno y se acercó hacía el castaño.

—Has hecho que se enfade otra vez... —le tendió la mano y Phillip se apoyo en la suya levantándose del suelo —No debiste...

—¡Estoy harto Julian! ¡Harto! ¿Sabes lo que es tener que soportar cada día el peso que dejó Oliver? —sus ojos se pusieron cristalinos anticipando alguna lágrima que no llegó a caer —. No soy tonto. Veo como a pesar de los 3 años que han pasado, sigue pensando en él. ¡Dios! Como desearía que volviera a ser el Tom alegre de antes...

—Quizás no sea así como él lo ve.

—¿Qué quieres decir? —fijó toda su atención en el rubio.

—Verás... Es cierto que a cambiado, ¿Pero acaso no te dijo lo que sentía?...Es lógico que pierda los nervios si a cada instante le recuerdas lo de Oliver. Piensa que fue un duro golpe para si mismo.

—No lo había visto de ese modo —se encogió de hombros y Julian le sonrió.

—¡Para eso están los amigos! ¿No? —le dio un pequeño golpecito en su hombro —. Anímate nenaza que como te vean los del equipo, no vuelven a pasarte el balón en lo que queda de temporada —ambos rieron.

—Yo no era el que decía hace un rato que el entrenamiento era muy duro —se cachondeó empujándole.

—¡Eh chicos! —les llamó Lenders desde las duchas —. ¡Os vais a quedar sin agua caliente!

•••

Después de asearse y tomar un té para relajarse Tom encendió la televisión en el canal Deportes.

La mala racha de los equipos Americanos sigue dando que hablar en todos los medios. Mientras tanto un nuevo talento aparecido hace tan solo unos pocos meses advierte convertirse en el mejor. El equipo Staky se presentara en Japón esta misma semana para enfrentarse a los equipos que logren clasificarse. Deseamos desde aquí que tengan mucha suerte.

Apagó la TV echándose en el sofá abatido.

—Eso lo veremos.

Odiaba tener demasiado tiempo libre para pensar así que decidió salir a dar un paseo y poder despejar sus ideas. Cuando estaba a punto de coger las llaves llamaron al teléfono.

—¿Si? Soy Tom.

—¡Tom! ¿Podemos quedar? Necesito hablar contigo.

—¿Phillip? Estaba por salir.

—Genial, te acompaño —se alegró de comprobar que aún con pequeña discusión del entrenamiento Tom no parecía furioso con él —. Allí estaré.

•••

—Al fin llegas —su sonrisa se ensancho.

—Sí —se sentó en el banco del parque en donde ya empezaba a atardecer —. Necesitaba salir.

—Es bonito ¿Verdad? —miró hacia el frente. El sol era amarillento y las nubes naranjas se mezclaban en una danza de colores espléndida —. Siento lo de antes...—agachó la cabeza fijándose en el suelo.

—Lo sé. No lo tengo en cuenta —la mano de Tom se posó en los cabellos de Phillip acariciándolos dulcemente —. Tonto.

—¡Gracias! —se echó encima de él abrazándole con fuerza —. Tom...Quiero que seas feliz.

Al separarse Tom en un suave roce acalló la boca de Phillip posicionando uno de sus dedos encima.

—Shhh... —susurró para seguidamente apoderarse de su boca en un fuerte beso.

A Phillip le pilló por sorpresa. Con sumo nerviosismo y torpeza siguió su ritmo, disfrutando de la calidez que le proporcionaba.

Al separarse ambos se miraron un poco rojos y no muy seguros de saber que decir.

—Uff...—bufó desviando enseguida la mirada avergonzado.

—¿Me ayudarías? —murmuró por lo bajo como si alguien pudiera escucharles.

—Tom...Tú a mi...—apretó sus puños —. Tú me gustas. Me gustas desde hace mucho. Me moría de impotencia por no poder decírtelo. Soy un cobarde...

—No lo eres Phillip —le consoló acercándose más a él —. Eres el mejor...

Phillip sonrió besando otra vez fugazmente su boca.

—Daría lo que sea para estar siempre así. No soporto cuando nos peleamos...Y es culpa mia, por no poder controlar mis impulsos.

—¡Haha! —rio dejando aflorar por un momento esa actitud infantil suya —. Siempre has sido así. No seas tan duro contigo mismo. Yo estoy bien—sus ojos ejercieron un intenso brillo —. Quiero ganar y convertir a nuestro equipo en el mejor. ¡Haré lo que sea!

—¡Te ayudaré! —asintió —. Todo lo que esté en mis manos y más—se levantó y miró hacía el cielo ya oscuro —. ¿Nos vamos?

—Sí. Ha pasado muy rápido el tiempo.

Entre las luces de las farolas pasearon hasta llegar al piso de Tom. Vivía solo. Podía permitirse pagarlo y a pesar de tener él la estancia compartida con su equipo, prefería estar por su cuenta.

—Entra. Te invito a un café.

Phillip entusiasmado por la proposición no dudó en entrar seguido de su compañero.

—Y bien... ¿Ya tienes planeado el nuevo entrenamiento intensivo? —bromeó mientras Tom servía dos cafés en una mesita.

—Con la racha que llevamos no tenemos porque preocuparnos. Aun así no pienso bajar la guardia.

—Tú siempre tan precavido —rio.

—¿Piensas que soy un buen capitán?

—¡Claro que sí Tom!—contestó sin vacilar —. ¿Por qué me preguntas eso? ¿Te preocupa algo?

—No, nada... —se revolvió sus cabellos —. He visto jugar a los equipos contra quien nos tocará enfrentarnos. Son muy buenos.

—¿Te dejas impresionar? No es propio de ti —su mirada reflejaba verdadera confianza —. ¡Vamos a ganar!

—¡Si! —respondió contagiándose por su entusiasmo —. Gracias Phillip —se sentó a su lado y Callahan aprovechó el acercamiento para plantarle un beso de imprevisto.

Tom se dejó hacer, permitiendo que sus labios se rozaran sin pudor.

—Lo siento —cortó el apasionado contacto—. Si sigo no sé hasta que punto voy a poder controlarme Tom...

—Más lo siento yo —se levantó y dejó al otro desconcertado del todo. No acababa de entender los cambios en su compañero —. Será mejor que nos vayamos a dormir, mañana será un día duro.

—Llega Staky eh —Tom asistió y agregó —. ¿Te quedas a dormir? La habitación del lado la mia está vacía. A mi no me importa —se adelantó a decir.

—¡Claro! —sonrió y cogiendo sus cosas se despidieron dirigiéndose cada uno hasta su cuarto.

Tom se echó sobre las sabanas azules, fijando su mirada al techo. Mañana tendría que encararse otra vez con él. Su mirada, su traición. Aguantar su rabia, sus ganas de golpearle y reprocharle lo mucho que le hizo sufrir y añorarle en la distancia.

—Maldito... —susurró tapándose un poco —. Prometo que no volveré a perdonarte. Me las pagarás Oliver Atom.

Mientras tanto en la otra habitación otro chico se estaba desvistiendo dispuesto a descansar después de un día tan cargado de emociones nuevas.

Tom...¿Sera que le gusto de verdad? Por lo que sé estaba colgado de otro...”

Buf... —suspiró agotado de darle vueltas a su cabeza. No podía dejar de pensar en él. Lo cierto era que había llegado a un punto en que cada vez que estaba cerca de Tom su presencia le alteraba. Su deseo era tal que incluso el besarle o abrazarle no era suficiente. Le quería. Mucho. Y haría cualquier cosa por tenerle y protegerle. De eso estaba seguro.

Notes:

Los primeros capis de este fanfic los hice cuando aún era muy novata escribiendo, por eso considero que son un poco "caca" 😅.
De todos modos los he editado un poco pero no he querido cambiarlos porque tienen el toque de la yo que era antes y modificarlos a como pienso ahora sería cargarme la esencia del fanfic.