Actions

Work Header

"Tor Zar'Lo, der'Shaan, zav'Tek."

Summary:

Justo cuando Clark terminaba de limpiar una estantería, el estruendo de un vidrio rompiéndose lo sobresaltó. Se giró bruscamente, quitándose los audífonos mientras buscaba el origen del sonido. Sus ojos, detrás de los gruesos lentes, se abrieron con incredulidad al ver a una figura caer pesadamente al suelo desde la ventana rota.

 

Era Batman

Chapter Text

 

 

El silencio de la Torre Wayne a esas horas era casi sepulcral. Solo el sonido ocasional de la escoba arrastrándose contra el suelo y el zumbido bajo de los fluorescentes acompañaban a Clark Kent en su rutina nocturna. Eran cerca de la una de la madrugada, y el joven omega estaba de pie en una de las oficinas supervisoras, sosteniendo un trapo húmedo mientras limpiaba cuidadosamente el escritorio de algún ejecutivo al que nunca había visto en persona.  

 

Clark llevaba sus audífonos puestos, dejando que la música lo mantuviera despierto mientras terminaba el turno. Era el único momento del día en que sentía algo de paz; la universidad por las mañanas y el trabajo por las noches no dejaban mucho espacio para respirar, especialmente para alguien como él, con sus pulmones siempre al borde del colapso. De vez en cuando, Clark se detenía para usar su inhalador, sintiendo el alivio momentáneo que le permitía seguir.  

 

La vida en Gotham no era sencilla, pero él se las arreglaba. Se había acostumbrado al ritmo frenético de la ciudad, a las sombras omnipresentes y a la tensión que flotaba en el aire como una niebla persistente. Sin embargo, esa noche era diferente. Algo en el ambiente se sentía extraño, como una corriente subterránea que amenazaba con romper la calma.  

 

Justo cuando Clark terminaba de limpiar una estantería, el estruendo de un vidrio rompiéndose lo sobresaltó. Se giró bruscamente, quitándose los audífonos mientras buscaba el origen del sonido. Sus ojos, detrás de los gruesos lentes, se abrieron con incredulidad al ver a una figura caer pesadamente al suelo desde la ventana rota.  

 

Era Batman.  

 

Clark lo había visto en las noticias, escuchado las historias sobre el vigilante que protegía Gotham desde las sombras. Pero verlo en persona, tan cerca, era algo completamente distinto. El alfa estaba arrodillado en el suelo, con una mano presionando su costado. Su traje oscuro estaba rasgado y manchado de sangre, y su respiración era pesada, como si cada inhalación le costara un esfuerzo titánico.  

 

Clark no lo pensó dos veces.  

 

Dejó caer el trapo al suelo y corrió hacia él, arrodillándose a su lado. "¿Está bien?" preguntó, aunque la respuesta era obvia. Batman no respondió de inmediato; parecía aturdido, su cabeza inclinándose hacia un lado como si luchara por mantenerse consciente.  

 

"¡Espera, no se mueva!" Clark se levantó de inmediato y salió corriendo al pasillo, buscando el botiquín de primeros auxilios que sabía estaba colgado en la pared cerca de la sala de descanso. Lo tomó con manos temblorosas y regresó rápidamente, abriendo la caja mientras se arrodillaba de nuevo junto al alfa.  

 

"Voy a... voy a ayudarlo. No se preocupe, sé un poco de primeros auxilios." Clark hablaba en voz baja, casi como si temiera que su tono pudiera empeorar la situación. Abrió el botiquín y sacó unas tijeras para cortar la parte del traje que cubría la herida. El vigilante pareció tensarse al principio, pero no protestó.  

 

La herida era profunda, un corte irregular en el costado que sangraba profusamente. Clark tragó saliva, tratando de no dejar que el miedo lo paralizara. Empapó un pedazo de gasa con antiséptico y comenzó a limpiar la sangre, moviéndose con cuidado.  

 

"Esto va a doler un poco", murmuró antes de aplicar presión sobre la herida. El alfa gruñó, un sonido bajo y gutural que envió un escalofrío por la espalda de Clark, pero no hizo ningún movimiento para apartarlo.  

 

Mientras trabajaba, Clark no pudo evitar notar la fuerza contenida en el cuerpo de Batman, incluso en un estado tan debilitado. Era una figura imponente, con músculos definidos y una presencia casi abrumadora. Pero en ese momento, parecía tan humano como cualquiera, vulnerable bajo las manos temblorosas del joven omega.  

 

Cuando terminó de limpiar la herida, Clark tomó un vendaje del botiquín y lo envolvió firmemente alrededor del torso del alfa. Se aseguró de que estuviera ajustado, pero no demasiado, y luego retrocedió un poco para observar su trabajo.  

 

"Eso debería detener el sangrado, al menos por ahora", dijo, su voz apenas un susurro.  

 

Por un momento, el único sonido en la habitación fue la respiración pesada de Batman. Clark pensó que tal vez el vigilante había perdido el conocimiento, pero entonces una voz profunda y grave rompió el silencio.  

 

"Gracias."  

 

Clark se sobresaltó ligeramente. No esperaba que Batman hablara, y mucho menos que le agradeciera. "No tiene que... digo, no es nada. Solo hice lo que cualquiera habría hecho."  

 

El alfa levantó la cabeza, y aunque la capucha ocultaba la mayor parte de su rostro, Clark pudo sentir la intensidad de su mirada. Era como si esos ojos lo atravesaran, evaluándolo, intentando descifrar algo sobre él.  

 

"No cualquiera habría hecho esto", replicó Batman con un tono que no admitía discusión.  

 

Clark bajó la mirada, sintiéndose repentinamente consciente de lo desgastada que estaba su ropa de trabajo y de las manchas de sangre que ahora cubrían sus manos. "Bueno, no podía dejarlo ahí. Además, soy estudiante de ciencias, así que... supongo que esto cuenta como práctica." Intentó bromear, pero su risa sonó nerviosa.  

 

El alfa pareció observarlo por un momento más antes de intentar ponerse de pie. Clark se apresuró a ayudarlo, colocando una mano bajo su brazo para estabilizarlo. "Debería ir al hospital", sugirió, aunque sabía que era una idea absurda.  

 

"No puedo", respondió Batman con firmeza, apartándose ligeramente una vez que estuvo de pie.  

 

Clark asintió, mordiéndose el labio. "Entonces, al menos debería descansar un poco antes de salir otra vez. No puede seguir así."  

 

El vigilante no respondió, pero tampoco hizo ningún movimiento para marcharse de inmediato. Parecía dudar, lo cual, viniendo de alguien como él, era casi tan sorprendente como su llegada.  

 

Clark se dio cuenta entonces de lo extraño que era todo aquello: él, un omega común y corriente, ayudando al protector de Gotham en medio de la noche. Pero, por alguna razón, no se sentía asustado. Tal vez era el agotamiento, o tal vez había algo en la presencia del alfa que, a pesar de todo, le inspiraba una inexplicable sensación de seguridad.  

 

"Si necesita algo más, estaré por aquí", dijo finalmente, rompiendo el silencio.  

 

Batman lo miró una vez más antes de inclinar ligeramente la cabeza en un gesto que podría interpretarse como un agradecimiento. Y luego, tan rápido como había llegado, desapareció en la oscuridad, dejando a Clark con el corazón latiendo con fuerza y una historia que probablemente nadie creería.