Chapter Text
Sí, Cregan Stark era un caballero respetable. Honorable, que infundía respeto y lealtad a sus trabajadores en la empresa.
Sí, era un haz de las gestiones y todos decían que era un brillante negociador que siempre sacaba provecho justo de los tratos.
Sí, era un líder innegable e innato.
Por ello y más, absolutamente nadie cuestionaba que, en medio de una reunión para asegurar la compra de unas hectáreas para la construcción de un nuevo hotel, el Viejo Lobo discutiera las cifras y los tratados con un bonito joven sentado en sus piernas y apoyado en su hombro. Un joven que había sido presentado como Jacaerys Targaryen, pasante de Recursos Humanos.
Y mientras el rubio jefe descartaba diseños y presupuestos con una dureza casi jovial, su mano vagaba dulcemente por la espalda y los rizos castaños con una inimaginable ternura.
¿Quiénes eran ellos, empresarios burdos y acartonados, para protestar por la atención que le estaba dando a su principito? Nadie, en absoluto.
