Actions

Work Header

Curious Lips

Summary:

Regulus ha sido curioso desde pequeño, esa curiosidad se enciende una vez más cuando descubre a James Potter besando a un chico, ¿cómo sería besar a James Potter?

Historia participa en el Valentine's week del servidor Blossom Coffee

Tema: Beso

Work Text:

Regulus se consideraba un chico demasiado curioso, pero cuánto más crecía, se daba cuenta que la curiosidad nunca era algo bueno. Como aquella ocasión en que descubrió las cartas entre su hermano y Lupin, su madre lo atrapó leyéndolas. Todo se salió de control. Su mayor arrepentimiento en la vida fue hallar esas cartas, Sirius casi murió ese día. Ayudó a Sirius a escapar y no volvió a decir palabra alguna respecto a ello.

Tres años después, ahora que está en la universidad, es un chico callado y reservado, las materias consumen su tiempo libre y lo mantienen alejado de los dramas escolares. Apenas comenzaron su segundo semestre de su primer año y sus compañeros de habitación estaban envueltos en su propio drama y Pandora lo abandonó en cuanto se enamoró de Xenophilus Lovegood, el presidente del periódico del campus. Una de las cosas maravillosas del campus Hogwarts era que después de años alejados, pudo volver a ver a Sirius. Se veía saludable, vestía de forma salvaje y sonreía sin preocupaciones, siempre rodeado de gente o de la mano de Lupin. La primera vez que Sirius lo vio, Regulus olvidó cómo respirar, hacía años que su hermano le dirigía siquiera una mirada, menos una tan intensa, sintió que se encogía en su lugar y avergonzado por cómo habían terminado las cosas, giró y huyó. Nunca se perdonó la forma en que terminaron las cosas entre su familia. Otra de sus sorpresas fue saber que James Potter, seguía siendo tan estúpidamente apuesto. Igual que Sirius, hacía tres años que no lo veía y agradecía haberse alejado, había algo en James que lo ponía en alerta y nervioso, inútil ponerse a pensar en ello ahora cuando todo lo que intenta es alejarse de su hermano y asociados.

Sin embargo, el campus es un mundo, uno demasiado pequeño a su parecer y mientras Regulus pensaba que su vida podía seguir ignorando la presencia de su hermano y sus amigos, tiene que ser James quién altere ese armonioso axis.

La clase de Cálculo vectorial se canceló y eso lo dejaba con tres horas libres. Vagar por el edificio de ingeniería parecía una buena idea a esta hora del día. Había lugares y salones que nunca había visitado, tampoco es que llevara mucho tiempo aquí, pero descubrir nuevas cosas en su entorno era una de sus pasiones, esa incesante curiosidad lo había orillado a elegir una carrera en astronomía, amaba las estrellas y todo lo relacionado a ellas, le gustaba descubrir cosas y al menos la carrera lo ayudaba a calmar ese defecto en él, al menos ser curioso en ese campo lo distraía de ser curioso en su vida personal. Entonces ocurre algo impensable, escucha un ruido, un quejido o un suspiro proviniendo de uno de los salones. En su mente ocurrieron muchos escenarios, pero ninguno cercano a la realidad.

Abrió la puerta del salón de dónde venían los ruidos y por segunda vez en su vida, maldijo esta parte de él.

Al sonido de la puerta abriéndose ambas personas dentro del salón se separaron de inmediato, uno de ellos, un chico que realmente no conocía, cabello negro, ojos azules y un poco bajo, el otro chico sí que lo conocía. Esos ojos avellana, la piel bronceada y anteojos circulares que parecían casi una marca registrada. Ambos en distintos niveles desaliñados, cabellos rebeldes, mejillas sonrojadas y labios hinchados.

—Reggie —la voz casi sin aliento de James lo sacó de su ensoñación e ignoró a ambos chicos para irse de inmediato. No, no era de su incumbencia con quién se besara James Potter, no tenía qué ver con él.

Los días pasaron y aunque lo intentó, no podía quitar de su cabeza esa imagen de James. Labios hinchados, carnosos y apetecibles que lo incitaban a acercarse y probarlos. Otra cosa que se volvió diferente en su rutina era que James lo buscaba e intentaba llamarlo, pero Regulus se había vuelto un experto en evitarlo. No es que odiara al chico, pero su imaginación había jugado un papel demasiado importante en sus sueños que involucraban la misma escena de hace unos días, con excepción de que ahora era él el que estaba atrapado contra la pared mirando a James con mirada vidriosa. Todo eso estaba mal. Mal en el sentido que era el mejor amigo de su hermano, mal en el sentido que James Potter era un coqueto de primera y sobre todo, mal en el aspecto de que a Regulus no debían gustarle los hombres.

Sin embargo, no era la primera vez que se cuestionaba su propia existencia, no era la primera vez que pensaba qué sería besar a un chico, pero era la primera vez que se imaginaba besando a uno, que deseaba besar a uno.

—¡Reggie! —la fina voz de Pandora lo sacó de su ensoñación y la observó confundido.

—He estado tratando de llamar tu atención, pero tu cabeza parece estar ocupada en algo de más importancia que tu mejor amiga —ella parecía demasiado divertida para su gusto, sintió que la diversión de Pandora era una mala espina cuando sus ojos se fijaron en un punto a su espalda. Para cuando volteó, Pandora ya se iba y James lo había alcanzado. Maldijo a Pandora y se maldijo a sí mismo haber estado distraído, aunque los ruidos de Evan y Barty en la habitación contigua eran demasiado fuertes y explícitos que fue imposible dormir sin que su imaginación coordinara algún tipo de puesta en escena con James como protagonista y los gemidos de Barty de fondo.

James parecía haber estado corriendo, tenía su uniforme de rugby en internamente agradeció por ello. Su cabello más alborotado de lo habitual y una expresión nerviosa.

—Reggie —debio notar su inconformidad ante el apodo y se enderezó, —Regulus, quería disculparme por lo de esa vez, ese chico, yo...

Era evidente que James no había planeado lo que diría y solo estaba soltando todo lo que se le ocurriera, lo que James quisiera explicar, no podría importarle menos, pero la forma en que relamia sus labios mientras tropezaba con sus palabras. Regulus sintió una urgencia por callarlo tanto a él como a la pequeña voz que las últimas semanas seguía insistiendo en que solo lo tomara del cuello y lo besara.

Entre más pasaban los segundos y James seguía sin formar una oración coherente, Regulus decidió solo sucumbir y se acercó a James, lo tomó de la camisa y estampó sus labios contra los del chico. Era un poco incómodo, Potter era unos centímetros más alto que él y tenía que alzarse un poco sobre las puntas, sus labios estaban húmedos y suaves en contraste con los suyos que estaban secos. Sintió que los dientes de James chocaron contra su labio inferior por el impacto y percibió un sabor metálico en la boca. Movió sus labios con los de James en un inicio, por unos segundos este se quedo quieto, pero en cuanto la sorpresa inicial pasó, sintió los brazos de James rodear su cintura mientras Regulus mantenía los propios sobre sus hombros. Fue solo cuando James tomó el control que sintió que su estómago revoloteaba y una emoción indescriptible le apretó el pecho. Cuando por fin se separó del chico, este aún tenía los ojos cerrados, como pidiendo un deseo, sus labios lucían hinchados y por un instante, Regulus quiso probar de nuevo, pero no lo hizo, se separó de James con suavidad y cuando este por fin abrió los ojos fue que habló.

—Organiza tus ideas y cuando tengas algo que decir, búscame —con eso intentó irse, James por su parte, tenía otros planes cuando lo tomó de la mano impidiendo su huída.

—¿Cómo puedo estar tan seguro que no me evitarás? —Regulus lo observó, y de verdad lo hizo en esta ocasión y notó la seriedad en su rostro, una seriedad que era inusual en su cara con la eterna sonrisa. Se permitió una indulgencia más y posó un beso más en los labios de James, sólo un pequeño roce y sonrió.

—Probablemente te evite, o tal vez no —James parecía aturdido y Regulus estaba seguro que esos segundos de picardía se pasarían pronto y sobre pensaría cada interacción, pero por ahora se iba con eso, una promesa y con la satisfacción de haber saciado su curiosidad.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Series this work belongs to: