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El viaje mochilero

Summary:

¿Que pasa cuando Penélope y su mejor amiga Eloise planean un viaje para recorrer diferentes países, pero en el momento menos pensado una de las viajeras debe regresar a londres?

¿Uno de los hermanos Bridgerton vendrá al rescate?
¿Cumpliran la meta de recorrer más de 10 paises?

Notes:

Hola, este es mi primer fic en general, tanto en escritura, como de publicación y fandom.

Se basa en una experiencia personal y vi que de alguna manera podía relacionarlo con mis dos personajes favoritos de la actualidad, Penélope y Colin.

Vamos a ver qué pasa cuando este grupo de amigos y familia visiten mi continente.

(See the end of the work for more notes.)

Chapter 1: En busca de un compañero de viaje

Chapter Text

El viaje mochilero.

Capítulo 1: En busca de un compañero de viaje.

 

Penélope Featherington, de 27 años, se encuentra en medio de la ruptura más amistosa de la historia.

Frente a ella se encuentra Alfred Debling, su novio por casi dos años y futuro no prometido pero nuevo amigo.

 

- Entonces- Dice Penélope - Parece que este es el final del viaje.

- Eso parece - Responde Alfred - Que se inclina hacia Penélope y le dice casi en un susurro - Pero creeme, no me arrepiento de nada, conocerte y compartir contigo ha sido una experiencia que jamás olvidaré.

- Gracias Al - Le responde Penélope que curiosamente no se siente triste ni enojada al ver como oficialmente al salir de ese restaurante volverá a ser una mujer soltera.

 

Penelope y Alfred venían sintiendo que cuando veían al futuro ninguno hacía parte del otro, como si sus caminos estuvieran a punto de tomar rumbos distintos lo que estaba llevando al ocaso la relación.

 

Finalmente cuando él le informó que se iba de viaje por más de tres años a la Antártida, ella con un suspiro le dijo que era demasiado tiempo para esperar a alguien y que no quería gastar sus energías en una relación a distancia, que las personas cambian en ese tiempo y que quizás cuando se reencontraran ya no serían los mismos.

Tenía otros motivos ocultos que prefiero guardar en el fondo de su corazón y ni Alfred ni nadie sabía que para ella esperar y anhelar un amor no correspondido era algo por lo que no quería volver a pasar.

Alfred aceptó sus argumentos y se guardó para sí mismo lo que pensaba al respecto.

Invito a Penélope a cenar por una última vez antes de empacar sus cosas para su próximo vuelo a Buenos Aires, Argentina, lugar donde iniciaba su viaje.

Penélope volvió a su casa sintiendo alivio de ver cómo había resultado todo, sin escándalos ni resentimientos.

 

Su casa, ese lugar sagrado que había comprado hace tres años fruto de su esfuerzo como escritora de una saga de libros superventas, lo que le había ganado el título de escritora publicada y millonaria hecha a sí misma.

 

Pero no solo eso definió a Penélope, su determinación le permitió estudiar becada en la universidad y tener su título en literatura universal, puliendo sus puntos de escritora.

 

Cuando empezó a publicar sus libros y ganar dinero, ella no se dedicó a derrocharlo en extravagancias ni a gastar a manos llenas.

 

Se asesoró con el hermano de su amiga Eloise, Anthony Bridgerton, quien la ayudó a invertir su dinero en un fondo que le podría generar ingresos escribiera o no, también la asesoró en la compra de su casa, le dio un curso intensivo de como manejar sus cuentas y dinero y por último en un acto que solamente podría ser muy de Penélope, saldo todas las deudas de la familia Featherington, le dio a su mamá Portia una casa digna para vivir y un fondo pensional para sus gastos hasta su vejez.

 

Así que a los 27 años Penelope Featherington era una mujer con una carrera sólida, independiente, soltera y por primera vez en mucho tiempo sin saber qué hacer.

 

- ¿Cómo te fue con el hombre Pingüino? - Le pregunta Eloise curiosa.

 

Se habían reunido como todos los viernes en un restaurante a su elección como una forma de conversar, ponerse al día y compartir como las buenas amigas que eran desde los 16 años.

 

- Eloise, deja de decirle al hombre Pingüino, de todos modos no creo que lo vuelvas a ver. Pero para responder a tu pregunta, todo fue muy tranquilo y civilizado. Quedamos como amigos.

-¿Amigos? - Pregunta Eloise con un gesto de incredulidad.

- Si, amigos - Le responde Penélope de forma decidida - No es imposible, además no importa. Creo que en una semana se va de viaje y mínimo van a pasar tres años antes de que se plantee volver.

- Tres años es bastante tiempo programado - Dice Eloise - Yo escasamente puedo agendarme más de dos semanas sin que salga algo nuevo por hacer.

 

Eloise Bridgerton, era oficialmente la mejor amiga de Penélope desde hace más de 11 años.

 

Era fuerte y determinada, por lo que nadie se sorprendió cuando se graduó con honores de la carrera de derecho con enfoque de género.

También consciente de sus privilegios en vez de derrochar su fondo fiduciario, al igual que Penélope se reunió con su hermano Anthony para darle mejor curso a su dinero.

Compró su apartamento y dedicó un porcentaje de su dinero a unas cuantas inversiones que le reportaban ingresos, Eloise decidió no trabajar con él en la compañía familiar después de terminar sus prácticas profesionales y con la experiencia adquirida fundó una Organización sin ánimo de lucro para ayudar a mujeres en situaciones vulnerables, darles asesoría legal, psicológica, médica y financiera para salir adelante por sus propios medios.

Eloise era una mujer ocupada que repartía su tiempo entre su trabajo, familia y mejor amiga, pero era su fundación la que ocupaba sus mejores horas y energía y por supuesto no tenía tiempo ni espacio para los hombres y el amor.

 

- ¿Qué te dijo el médico? - Le preguntó Penélope ya cansada de hablar de su extinta relación con Debling.

- ¡Ahhh!- Eloise hizo una mueca de desagrado.

- Vamos, cuéntame - Insistió Penelope un poco divertida viendo la expresión de su amiga.

- Dijo que tengo agotamiento, que debo bajar el ritmo y descansar un poco - Explicó Eloise un poco disgustada.

- En serio, cómo se atreve - Le respondió Penélope cada vez más divertida y para nada sorprendida del diagnóstico. - ¿Y qué vas a hacer?

- Aunque no lo creas, hable con Anthony y me dijo que me tomara unas vacaciones, saliera de la ciudad, me aloje en un hotel cinco estrellas como si fuera mi plan ideal.    Se ofreció a conseguirme un reemplazo en la fundación para que me tome      un año sabático - Su voz se agudizó al decirlo.

- Ya quisiera tener un hermano así de considerado, pero en la lotería de hermanos tu sacaste el billete ganador- Dijo Penélope, inclinándose hacia Eloise que a veces no era consciente de lo afortunada que era de pertenecer a una familia como los      Bridgerton. 

- Acepté la propuesta de Anthony, aunque con unas cuentas condiciones. ¿Quieres saberlas?

- Claro, dispara - dijo Penélope sin imaginar a donde la conduciría esa información.

- Primero, nada de hoteles 5 estrellas y definitivamente nada en Inglaterra. Segundo, necesito un par de meses para entrenar a la nueva persona que me reemplazará en mi trabajo. Tercero, de ninguna manera dejaré de estar informada de lo     que  está pasando. Cuarto, puedo volver sí es algo realmente urgente.

 Y por último...

Quiero que mi mejor amiga de toda la vida me acompañe.

 

La sonrisa burlona de Penélope fue rápidamente reemplazada por una de asombro.

- Pero El... - Logró decir Penélope sin salir de su asombro. 

- Nada de peros - Replicó Eloise muy decidida - Se muy bien que en estos momentos no estás escribiendo, acabas de pasar por una ruptura y necesitas también un descanso.

- No es lo mismo comparado contigo - dijo Penélope.

- Se que no - respondió Eloise - Pero mira, desde que entramos a la universidad no hemos parado de estudiar para ser las mejores, después nos hemos dedicado a nuestras carreras y la verdad excepto por ese año de intercambio en Madrid antes de terminar el colegio no recuerdo que pasamos tanto tiempo fuera de Londres.

- Ambas nos merecemos un tiempo sabático y creo que este es el mejor momento.

- ¿Tu crees? - La miro Penélope con los ojos muy abiertos y sabiendo que no le sería fácil decir que no.

- Por supuesto - dijo Eloise - Hace cinco años eso sería imposible y no se que pueda pasar después.

- Bueno - Dijo Penélope entre resignada y un poco emocionada buscando una justificación para aceptar - Si te soy sincera, después de mi último libro, tengo un bloqueo de escritor, necesito inspiración, y por más que intento no puedo crear nuevos escenarios para mis personajes.

- ¿Ves? - Se alegró Eloise, que ya sabia que tenia compañera de viaje - Quiza si visitamos otro continente y otras culturas podrías inspirarte.

- No es mala idea, es solo que me tomas por sorpresa - Le dijo Penélope, para después preguntar - ¿Pero, a dónde iríamos?

- Bueno, no te preocupes por eso - Dijo sonriendo Eloise - Mencionaste que yo me gané la lotería de hermanos, así que sí necesito ayuda financiera acudo a Anthony, sí necesito inspiración o relajarme acudo a Benedict y definitivamente si    necesito planear un viaje...

 

            Oh no, no lo digas, no lo digas

- ...Acudí a Colin.