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La primera cita de Draco y Harry (con Scorpius como invitado especial)

Summary:

Draco es madre soltera del pequeño Scorpius y tiene una cita con Harry Potter. Lamentablemente, nadie puede cuidar al pequeño Scorp…

Notes:

VOLVÍ .-.

Si te preguntas si esta es una de las casi 10 historias que tengo en borradores desde hace meses la respuesta es no... La verdad es que empecé esta historia a inicios de la semana pasada (justo en la semana de evaluaciones en la universidad) y ya que soy libre decidí continuarla<3

Inicialmente quería que fuera un one shot, pero aún no está terminado así que esto tendrá 3 partes

(See the end of the work for more notes.)

Chapter Text

Draco Malfoy nunca imaginó que a los 25 años no sería la esposa sangre pura perfecta, pero no cambiaría nada de su vida actual. Ser madre soltera de un niño de casi tres años con la sonrisa más dulce del mundo era más de lo que podía pedir su antigua yo. Scorpius era su todo, y afortunadamente tenía el apoyo de sus padres y de sus amigos, especialmente Pansy, quienes siempre estaban ahí cuando los necesitaba. Aún más desde que abandonó Francia y volvió a Inglaterra debido a una solicitud especial del Ministerio. Sin embargo, aquella noche, todos habían tenido imprevistos.

—Lo siento, cariño —dijo su madre a través de la Red Flu—. Nos han retrasado el traslador, pero la siguiente semana estaremos de vuelta.

Draco suspiró derrotada, pero le aseguró a su madre que no era nada importante y que ella y padre disfrutaran del resto de su estancia en Italia.

—Blaise me ha arrastrado a una cena aburridísima con su madre —se lamentó Pansy—. Sabes que si pudiera, estaría encantada de quedarme con mi ahijado.

Draco sabía que Pansy hablaba en serio porque no había nadie en el mundo que amara más que a su ahijado, así que asintió con la cabeza mientras cerraba la conexión, abrazando con más fuerza a su hijo en sus brazos y removiendo con una mano los rizos finos de Scorpius, que jugaba con un peluche de hipogrifo, su animal favorito del último mes. Vaya ironía.

Draco sabía que podría preguntarle a Andrómeda, pero ella sin duda haría preguntas y Draco ni siquiera podía admitir para sí misma que tenía una cita con Harry Potter.

En realidad, ni siquiera estaba segura de llamarla así. 

Ella y Harry habían coincidido varias veces en los últimos meses. 

Su primer encuentro fue cuando Draco llamó por la Red Flu a la casa Granger-Weasley para informarle a Ronald lo que había descubierto sobre el caso de tráfico de pociones ilegales y lo primero que vio fue la sonrisa de Harry Potter, quien comenzó a preguntarle sobre que había sido de ella en los últimos años. Por supuesto, Draco solo había dicho algo parecido a “Hazte a un lado, Potter” e ingresó a la casa con los papeles correspondientes del caso. Harry la siguió como un perro faldero y no se alejó aunque Draco expresó que el caso era confidencial y no debía estar ahí. 

Fue necesario que una Hermione muy embarazada tomara a Harry del brazo y lo sacara de ahí. 

Cuando la reunión terminó, Hermione quiso invitarla a cenar, pero Draco se disculpó argumentando que tenía que regresar con Scorpius. Hermione asintió comprensivamente y le pidió que si tenía oportunidad trajera al pequeño Scorpius para presentarlo con Rose, quien yacía dormida en los brazos de su padre en esos momentos. Draco quiso negarse, pero aceptó cuando Hermione comentó que Rose, a pesar de tener muchos primos mayores, tenía dificultades para integrarse y tal vez le sería más cómodo para ella jugar con alguien de su edad. Draco sabía que era lo mejor también para Scorpius, quien realmente no tenía con quien jugar.

Con la promesa de regresar pronto, Draco se despidió y trató de ignorar la sonrisa satisfecha de Harry cuando mencionó que la vería después. Al momento de ingresar a la Red Flu, Draco creyó escuchar a Harry preguntarle a Hermione “¿Quién es Scorpius?”

Dos días después de esa reunión, Draco preparó a Scorpius para visitar a Hermione y Rose. Scorpius estaba, por decir lo menos, encantado con la idea de conocer personas nuevas. 

Afortunadamente, todo fue de maravilla porque en el momento que Scorpius y Rose se vieron, comenzaron a jugar con los bloques que se encontraban en la sala mientras intentaban charlar sobre sus criaturas mágicas favoritas.

A partir de ese momento, Hermione se empeñó en integrar a Scorpius y a ella a sus reuniones entre semana, argumentando que sus hijos se adoraban y que ella y el bebé Hugo, que conocería el mundo en menos de dos meses, les vendría bien algo de compañía. 

Las visitas casi diarias ocasionaron que Scorpius y Rose se volvieran inseparables, lo que significaba que Draco pasaba más tiempo en compañía de la familia Granger-Weasley de lo que alguna vez habría imaginado. 

Harry, aunque definitivamente era otro miembro más de esa pequeña familia, con la nueva temporada de quidditch, no pasaba demasiado tiempo con ellos a excepción de los fines de semana. 

Scorpius apenas reconocía a Harry. Lo había visto solo unos minutos cuando Draco y Scorpius fueron un sábado a entregarle a Rose un libro de cuentos que Scorpius quería regalarle. Rose se emocionó demasiado, saltó y saltó con su libro en manos. Después, corrió a mostrarle a su padrino Harry lo que su mejor amigo le había regalado. Tímidamente, Scorpius se acercó a ellos y Harry se presentó ante el pequeño, agachándose para estar a su misma altura. Posteriormente, Harry quiso seguir conversando con el pequeño y su madre, pero Draco comentó que era una visita breve y tomó a Scorpius de la mano y le indicó que se despidiera de todos. 

Sin embargo, dado que su madre instaba a Draco a salir al menos dos veces a la semana para despejarse del trabajo y de lo duro que es cuidar a un bebé sola, en aquellas salidas Harry Potter siempre estaba cerca. Siendo así que comenzó a conocerlo más allá de Hogwarts. Alrededor de veinte encuentros después, Draco estaba terriblemente encantada del hombre que estaba conociendo, pero se recordaba constantemente que un hombre como Harry Potter nunca se interesaría en una mujer como ella: ex-mortífaga, de una familia que estuvo del bando contrario en la guerra y madre soltera.  

Por supuesto, Draco creía que todas sus reuniones eran una coincidencia. 

Claro, hasta la tarde anterior.