Actions

Work Header

Buenos Aires by Night: Historia Cainita de Buenos Aires

Summary:

Un estudio sobre la historia de la comunidad vampírica en la París latina, la Ciudad de La Furia, Buenos Aires. Hasta ahora la historiografía de nuestra sociedad nocturna ha pecado (y me incluyo en la lista de pecadores) de eurocentrista y colonizadora.
Tras una década de estudio y no-vida en Argentina he descubierto una rica y complicada historia que merece ser contada, con suerte ésta atraerá la atención de otros historiadores como yo a este joya del sur.

-Cuthbert Beckett, historiador cainita.

----------------------------------------------------------------------------------------------

Buenos Aires by Night nace de la simple pregunta: ¿qué carajos está pasando en el tercer mundo vampírico? Ya sabemos todo lo que necesitamos saber de Los Ángeles y Chicago pero, ¿qué hago si quiero situar una crónica en mi Buenos Aires querido? Además de unas pocas menciones el lore de VtM no describe como es la existencia nocturna en el tercer mundo, y me gustaría con este proyecto expandir al menos lo que yo creo es la no-vida en Argentina. También me gustaría inspirarte a vos (¡si, vos!) a escribir una historia sobre tu ciudad latina, y crear un entramado que englobe a todo este hermoso continente.

Chapter 1: Periodo Colonial

Chapter Text

Cierto es que se sabe muy poco de la presencia vampírica en las américas previas a la colonización, y menos aún he podido encontrar sobre la población en lo que hoy sería Buenos Aires. Lo que sí sé es que de los Gangrel que formaban la élite de las culturas mesoamericanas, algunos emigraron hacia el sur, tomando lugares de poder en tribus más pequeñas. También se encontraban los Brujah descendientes de Meneles, quien huía de Helena y se asentaría en lo que hoy conocemos como el Imperio Inca.

De estos dos clanes algunos llegarían a mezclarse con los pueblos guaraníes, mapuches y pampas; más al sur, en la Patagonia, la población licántropa era (y sigue siendo) muy prominente para permitir la expansión cainita.

Los vástagos ocuparían en estas naciones el rol de guerreros feroces y brutales. Las tribus que poseían a tales guerreros dominaban a las que no y los vampiros se alimentaban de la sangre de sus enemigos derrotados. Era considerado el más grande honor recibir el Abrazo.

Entre los pampas la nación querandí ocupaba el espacio que hoy llamamos Buenos Aires, y estos entraron en conflicto con la expedición española que en 1536 fundó el puerto de Santa María del Buen Ayre. Esta expedición, entre muchas otras al Nuevo Mundo, fue impulsada por la influencia de Helena, que buscaba a su rival Menedes por todas partes, aunque por suerte para los pueblos de sudamérica estos se encontrarían en batalla mucho más al norte.

El asentamiento falló estrepitosamente tras hambrunas y enfrentamientos con nativos. Fué abandonado en tan solo un par de años, y la Camarilla perdió interés en la zona, considerándola una causa perdida.

40 años más tarde la corona española volvería a intentarlo, enviando desde Asunción nuevos colonos, muchos de ellos de origen guaraní. Entre ellos se encontraban los primeros cainitas en llamar Buenos Aires su hogar, que lejos de ser los orgullosos guerreros que eran antaño, ahora debían esconder su naturaleza para no probar el fuego de los españoles, como lo habían hecho tantos antes. De entre estos pobladores originarios muy pocos sobrevivirían a las noches modernas, pero algunos todavía ocupan posiciones de poder, aunque en el interior de la provincia.

El nuevo asentamiento gozaría de más éxito que el anterior gracias a la integración y a la desplazación de los pueblos querandíes, pero aún así no era tan favorecido por la realeza como lo era Lima, la capital del Virreinato del Perú y el principado más importante de sudamérica, de la cuál dependía la nueva colonia para su supervivencia.

En ese entonces llegaron los anarcs de España aprovechando que la ciudad era libre de la tiranía de los Príncipes. Desembarcaron en el puerto y entablaron relaciones relativamente positivas con los vampiros nativos, que acordaron no molestar a los recién llegados si ellos no interferían en sus asuntos y respetaban sus territorios de caza.

El toreador Francisco De Sevilla sería nombrado primer Barón de la ciudad; él se aseguraría de mantener la Mascarada. Aunque la población vástaga era bastante reducida en un principio, al verse fuera del control de la Camarilla la maldición se propagó rápidamente, engendrando a los primeros cainitas criollos, la mayoría de ellos Toreador y Brujah. Éstos se dedicaron al comercio de contrabando con Brasil, que era el negocio más lucrativo de la ciudad por ese entonces, entablando una posición de poder en la burguesía criolla. Defendieron también su nuevo hogar de las múltiples incursiones de corsarios que se dieron a través de los años.

A principios del siglo XVIII el comercio de esclavos africanos explotó en las Américas, y con él una afluencia de Laibon, los vampiros del Reino de Ébano. Principalmente aquellos del Legado Akunanse, viajeros y sabios descendientes del clan Gangrel. Dejando de lado la objetividad académica, debo admitir que siento una afinidad más grande por este Legado que por mi propio clan, aquellos que conocí en estas tierras fueron verdaderos eruditos, y comparten conmigo la pasión por la historia, y por las historias.

En fin, dejo de divagar.

Además de estos Laibon, que se supieron integrar con la comunidad cainita luego de sobreponerse al escepticismo de los vampiros blancos, llegaron los repudiados Nagloper, huyendo de su continente en busca de nuevas tierras que aterrorizar. Éstos son descendientes del clan Tzimisce, y además de compartir la disciplina Vicisitud, también comparten su crueldad y su amor por la tortura. Se alimentaron y jugaron con los esclavos, pero no tardaron en enfadar a los anarcs. El Barón hizo un llamado para que se los extermine, y varios fueron purgados, pero algunos lograron escapar al campo

En 1776 la Camarilla volvió a posar sus ojos en la ahora próspera ciudad y, deseando poner bajo su control a la extensa población vampírica, decidió proclamar a Buenos Aires como la nueva capital del Virreinato del Río de La Plata, y declarar a la descendiente de Helena, Catalina Villalobos como la primera Príncipe porteña.

Esta nueva incursión de la Torre no fue bienvenida con brazos abiertos por la comunidad vampírica, la nueva aristocracia invasora se tuvo que enfrentar a una burguesía empoderada bajo el control del movimiento anarc, comenzando ahí una pugna que continuaría hasta las noche modernas. Sin embargo, las sectas entrarían a una tenuosa tregua cuando en los tempranos 1800 la Camarilla inglesa demandó que Catalina entregara el principado al ventrue Sir Willian Malleus, y para repeler las invasiones inglesas formó una alianza temporal con De Sevilla, que consideró mejor al mal conocido.

Tras esta alianza fue que la Camarilla porteña se dió cuenta que en el nuevo mundo era la burguesía, y no la aristocracia, quien tenía el control sobre las masas humanas. Estos, envalentonados por la victoria sobre los ingleses, desilusionados con la monarquía que no había mandado nada de ayuda, y aprovechando la invasión napoleónica de España, el 25 de mayo de 1810 decidieron desligarse de la metrópolis y formar la Primera Junta, iniciando la Guerra de Independencia.