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Fernando sintió cómo su pareja lo llamaba en el sueño. Qué raro, ¿qué tenía que ver Lance con que él estuviera en Rápidos y Furiosos? Sintió cómo alguien lo movía y finalmente se levantó.
- Fer - dijo Lance en un susurro apenado.
- ¿Eh? Ah, dime, amor - habló Fernando mientras prendía la lámpara de su mesita de noche y veía que el reloj marcaba las 3:05 de la madrugada.
- Fer... yo... tengo hambre, pues... el bebé tiene hambre - dijo Lance señalando su pancita.
- Ah, amor, ¿qué quieres que te traiga de la cocina? - dijo Fernando levantándose de la cama en dirección a la puerta.
- Eso es lo que pasa, Nando, no quiero nada de la cocina, quiero aceitunas con crema de maní - dijo Lance mirándolo con ojitos de perrito.
- Mi vida, no te gustan las aceitunas - le recordó Fernando un poco confundido.
Lance lo miró indignado. - ¿Y quién eres tú para decirme qué me gusta o no? - cruzó sus brazos sobre la sábana.
- Lance, soy tu espo... - no terminó la frase y se levantó de la cama en busca de sus chancletas. - ¿Sabes qué? Ya vuelvo - agarró su chamarra y se resignó a ir a comprar el antojo de su pareja.
Al ser las 3:15 de la madrugada un martes, ninguna tienda cerca estaba abierta, así que se subió a su carro y emprendió el viaje. Después de 20 minutos buscando, encontró un supermercado 24 horas y estacionó su auto afuera.
Al entrar pudo ver cómo el que atendía se despertó y se espantó al escuchar la campana de la puerta. Se dignó a ir por los pasillos a buscar las dichosas aceitunas y la crema de maní.
Al llegar al mostrador, el encargado lo miró con ojos adormilados y Fernando tomó su teléfono para responder los mensajes de su esposo.
Mi Amor 💘
¿Fer, ya vienes?
3:20 a.m.
Amoooooor.
3:24 a.m.
Te extrañooooo.
3:27 a.m.
¿Por qué no contestas?
3:28 a.m.
Fernando, ¿aprovechaste y estás con el otro, verdad? 😠😠
3:29 a.m.
Te odio.
3:29 a.m.
Corazón, ya estoy en el super.
3:31 a.m.
1 Foto.
Abierto. 3:32 a.m.
Y ya te dije que tú eres el único, te amo 💘.
3:33 a.m.
Más te vale, marrano.
3:33 a.m.
El mayor río, bloqueó su teléfono y lo puso en su bolsillo para preguntarle al encargado que se llamaba Max según su placa - ¿Cuánto es? - y sacó su billetera.
- 7 dólares, señor - dijo mientras recibía el dinero. - Oiga, yo no quiero ser chismoso pero ¿Usted para qué va a usar unas aceitunas y crema de maní a esta hora? - dijo el menor interesado.
Fernando rió y dijo - Imagínate si quisieras ser chismoso, y respondiendo a tu pregunta, es un antojo de embarazo de mi esposo - Fernando agarró lo que acababa de comprar.
Max se dejó caer en la silla. - Ay, lo entiendo; también tengo un novio que se llama Sergio, igual todos le decimos Checo, pero por alguna razón a él le dan antojos de embarazado y ni está embarazado, solo le gusta comer cosas raras; y yo le digo que no coma eso porque le va a hacer mal pero no me hace caso y solo me golpea por reprenderlo - dijo Max hablando y moviendo las manos rápidamente como si fuera una charla entre vecinas chismosas.
Fernando soltó una carcajada y le dijo - Pues déjalo comer cosas raras; igual cuando se enferme te toca cuidarlo, niño; es el papel del hombre de familia - mientras reía.
- Sí, creo que tiene razón; bueno, aquí tiene una bolsa; espero que le vaya bien con su pareja y supongo que lo veré mucho por acá - dijo Max para luego chocar las manos con el menor.
- Sí, creo lo mismo; hasta luego, Max; que te vaya bien en tu turno - habló Fernando mientras salía del establecimiento.
Al subir a su carro puso música para no dormirse y salió en dirección a su casa. Cuando llegó, entró sin hacer ruido a su habitación para encontrarse con que su esposo ya estaba dormido.
- Amor, traje tus aceitunas con crema de maní - Fernando acarició su cabello y besó su coronilla.
- Ay amor, olvida eso; solo quiero que te acuestes conmigo, me abraces y acaricies mi pancita porque igual tienes razón; no me gustan las aceitunas; ¡qué asco! - dijo Lance bostezando y acariciando la barba del contrario.
Fernando solo rió feliz; se deshizo de su chamarra y sus chancletas y se acostó feliz en posición de cucharita con su amado. Si bien lo había hecho despertar y salir en plena madrugada, estaba claro que por él haría cualquier cosa a la hora que fuera.
