Chapter Text
Mi gran noche, Raphael, 1967
"Hoy para mí, es un día especial
Hoy saldré por la noche
Podré vivir lo que el mundo nos da
Cuando el Sol ya se esconde"
México, 2024
Jeongin nació en una época equivocada.
Su madre siempre le dice que parece un hombre anciano viviendo en el cuerpo de un joven de veintiuno, siempre se lo recalca, vaya donde vaya, diga lo que diga, su madre siempre hablara de él de alguna forma, quizá sea por la manera en la que viste, las películas que ve y atesora o sobre todo, lo más importante y lo más significativo, la música que escucha.
No pueden culparlo, Su madre tiene un poco de razón, su madre tiene toda la maldita razón y es por eso que las palabras calan tanto a veces, el si escucha música retro, pero siempre hay una razón.
Sí, Jeongin debe aceptar que realmente es un anciano en el cuerpo de un joven, que su modo de vestir es retro, sí, Pero eso no quita que ve pinterest para crear un outfit adecuado, tampoco que aún confunde la música de la década de los sesenta con la de los setenta porque nunca ve la fecha de publicación que indica Spotify. Jeongin solo tiene 21, vive en el siglo 21, pero quizá sus gustos simplemente no encajan con las demás personas de su edad.
Eso no indica que Jeongin no viva en su realidad, tampoco que minorice el arte del presente, tampoco desea vivir en el pasado, pues sabe seriamente que él México de aquella época era un poco más mierda que el de ahora. Aunque bueno... Los cambios han sido de poco en poco y con muchísima lentitud, Pero es algo de lo que no quería hablar, no cuando estaba tan feliz el día de hoy.
Estaba en medio de su concierto de ducha, cantando con el Shampoo de lilas en las manos, cuando su hermano menor tocó la puerta con desespero, primero fue un poquito amable, luego dos, al ver que Jeongin no interrumpía su canto se vio obligado. Tocar tan fuerte que casi tumba la puerta.
- ¡Innie, Hyun ya está ahí!- gritó con esa voz gangoza que le caracterizaba a su edad, Pero Jeongin solo giró los ojos y paro el agua.
- Ya voy.- gritó de vuelta.
- Y dice mamá que te apures, no eres Camilo Sesto, ni ninguno de esos viejitos que te gustan.- Innie ignoro el comentario y continuo con su ducha.
Jeongin tenía unos gustos peculiares como había comentado antes, sí, el escuchaba música mas antigua que su mamá, ese era su pecado. Aunque realmente no era del todo su culpa, pues si Jeongin conoció estás canciones fue por el gran tiempo que pasó con su abuelita.
La abuelita conchita era una mujer llena de energía, tenía setenta años, las manos arrugadas y vestía siempre con un babero de bolitas dónde guardaba dulces en los bolsos, realmente ella era la mujer lo crío desde que era un bebé y sus padres tuvieron que trabajar para mantenerlo. Es su gran amiga, de hecho, Jeongin la adora, con su cabello corto, tan canoso y sus ojos siempre llenos de brillo, Jeongin ama a su abuela como no ha amado a nadie en la vida, su abuela la que ponía la vieja consola y ama tanto la música.
Gracias a ella saco esa obsesión de vivir de la música y no, no habla de vivir como un músico, pues Jeongin estaba bien siendo un tonto que estudió letras, un tonto que está comenzando a hacer su tesis de música y literatura, algo realmente significativo para él, seguro pondrá todos sus agradecimientos a su abue conchita y a su gato Félix, como el del comercial.
Fue por la abuela que aprendió que la música es un escape de la realidad, el calco de los sentimientos, escribir a pulso las emociones y luego expresarla con sonidos melodiosos y metáforas. Jeongin amaba la poesía, sí, por eso estudió letras, Pero también amaba lo que solo la música podía expresar, el trabajo de hacer música es un arte maravilloso, es todas las artes en una sola, maravilloso.
Podré cantar una dulce canción
A la luz de la Luna
Y acariciar y besar a mi amor
Como no lo hice nunca
- Joder, Jeongin, llevas escuchando esa canción mínimo tres veces.- Dijo Hyunjin cuando lo vió pasar la puerta de su habitación.
- Mentiroso, hoy fueron solo dos veces y escuché fake love de BTS de intermedio- comenzó a secarse el pelo con pereza, Hyunjin lo miraba con aburrimiento desde su cama.
- ¿Y si será tu gran noche?- pregunta casi con burla y Jeongin lo miró a través del espejo donde se miraba.
- Todo por eso veremos la película antes de irnos.- le amenazó con él cepillo y Hyunjin hizo un puchero, no quería ver una película con Jeongin.
- Jeongin, esa película es viejisima.- verían la película "digan lo que digan"
- Y muy buena, ahí Raphael se ve guapísimo con su traje.- más de una vez la había visto, más de una vez terminó enamorado de lo guapo que se veía ese hombre.
- Noo, Innie.- se quejó Hyunjin nuevamente y se dejó caer de forma dramática en la cama - las películas a blanco y negro me aburren, con decirte que ni siquiera me he visto casa blanca y seguro Jac querrá matarme si se entera.- bromeó sabiendo que tenía toda una lista de películas que sus amigos le recomendaron y la más insistente era Jac- No soy demasiado bohemio como tú o los trillizos.
- Para tu suerte es a color- se puso la playera y comenzó a subirse los pantalones con rapidez- es una joya, vas a amarla, lo prometo.
-Bien, como cinéfilo la veré.- Hyunjin no sabía un mierda sobre cine, Pero le encantaba decir "joder, es cine" para todo.
- Genial.- se aventó a la cama al lado de su amigo y Hyunjin lo abrazo con cariño- Ahora, colócala el vhs.
- ¿No está online?- es que realmente vivir junto con Jeongin era toda una experiencia, como un viaje en el tiempo, como si fuera de otra época, algo así.
- No lo sé, ahí es más fácil.- alzó los hombros y le señaló la pila de películas y vhs que tenía coleccionados.
- Bien, para tener la experiencia completa.- Hyunjin suspiro y se levantó a colocar la peli, en fin tenían demasiadas horas antes de que Beom viniera
Qué pasará? ¿Qué misterio habrá?
Puede ser mi gran noche
Y al despertar, ya mi vida sabrá
Algo que no conoce
Caminaré abrazado a mi amor
Por las calles sin rumbo
Descubriré que el amor es mejor
Cuando todo está oscuro
Hoy era un gran día. Y sí, si era un gran día por el simple hecho de saber que cuando la película se terminará, Beom vendría por ellos para llevarlos al lugar donde tanto había querido ir.
Sí, Jeongin había insistido (demasiado) en asistir a ese bar que había cerca de la universidad. Era un bar bastante sencillo, al parecer en sus buenos tiempos fue muy bueno, quizá tuvo mejor iluminación y una excelente ubicación antes de que el periférico se pusiera en función. Por ahora era solo un bar que se mantenía de pura fé, Pero que tocaban canciones que Jeongin amaba.
Lo descubrió por accidente, se había quedado dormido en la biblioteca y fue cerca de las nueve de la noche que la bibliotecaria lo despertó para que se marchara. Salió temeroso, pues México y noche en la misma oración, jamás podrán tener un "seguro", por lo menos no en un futuro cercano. Camino por la oscuridad y fue un alivio escuchar que muy cerca de ahí, quizá dos calles más abajo de la universidad, había un bar. Había un espectacular con bombillas viejas y un foco muy luminoso en la entrada, y por gracioso que parezca, eso no fue lo que le llamo la atención. Lo que le llamo la atención fue el hecho que dentro del local sonaba una canción que a su abuela le encantaba, era "nuestro juramento" de julio Jaramillo, una canción maravillosa; paso de largo, camino la media calle que le quedaba para ir a su parada y mientras esperaba el camión, pudo escuchar que la música que tocaban en el local era música retro, baladas tranquilas, románticas, simplemente excepcionales.
Les propuso a sus amigos ir, ellos conocían algunas canciones, porque al parecer todos tenían influencias de sus abuelos o sus padres, sí, conocían una que otra canción, Pero no como Jeongin, no como él que le apasionaba el romanticismo de las canciones que se tocaban antes, el ritmo, realmente le encantaba. Nadie le hizo caso la primera vez, decidieron salir al antro que estaba cerca de la casa de Gina, la pasaron genial, luego al siguiente fin fueron a la casa de Rick para su fiesta de cumpleaños y el finde siguiente se enfermo del estómago, así se fue postergado hasta que pasaron cuatro meses y Jeongin volvió a hacer la invitación, está vez todos aceptaron. Está vez Hyunjin asistiría, estaban por cerrar semestre y debían aprovechar que estaban en lo último de sus carreras, bueno, algunos, claro.
Eran un grupo de doce personas, dos de literatura (uno más enfocado en la lingüística, la verdad), dos de artes plásticas, uno de arte digital, tres de teatro uno de biología, dos de danza y Hyunjin que estudiaba artes (específicamente pintura). Un grupo loquisímo de amigos, Pero que por alguna razón, congeniaban de buena forma. Se conocieron por amigos en común, Jeongin conoció el primer día de clases a Beomgyu (el chico que va más por la lingüística) y el conocía a Soobin, el chico de biología. Hyunjin era amigo de Zara (la chica de teatro) y Zara es novia de Karla (artes platicas), por obras del destino, Hyun conoció a David, compañero de Karla y así se volvieron un grupo de siete personas, todo por el hecho de que Hyunjin y Jeongin eran inseparables a las horas del almuerzo. Soobin eran muy tímido, Pero no lo fue cuando conoció a Ximena (danza) y en una fiesta se les incorporaron los trillizos Ann, Luis y Jacqueline (los de artes dramáticas) el último y recién agregado fue porque Jeongin necesitaba un ilustrador para un trabajo, se acercó a él, le hablo, lo vió tan solo y lo adoptó como si de un pollito se tratará, por suerte todos se volvieron amigos casi inseparables, el problemas es que no siempre podían mirarse todos.
"- No entiendo porque pusieron tan alejado el edificio de literatura, si también es parte de las artes" se quejó Hyunjin un días .
- es culpa de la lingüística - le había contestado y se había ganado un golpe por parte de Beomgyu.
- ¿Y que hay de mi? Literalmente voy al otro lado de aquí.- se quejó Soobin sacándole una risa a todos
- Eres de biología, eso te hace ser el rarito " era un buen recuerdo.
Y sin hablar, nuestros pasos se irán
A buscar otra puerta
Que se abrirá como mi corazón
Cuando ella se acerca
¿Qué pasará? ¿Qué misterio habrá?
Puede ser mi gran noche
Y al despertar, ya mi vida sabrá
Algo que no conoce
✨✨✨✨✨✨✨✨
Será, será esta noche ideal
Que ya nunca se olvida
Podré reír y soñar y bailar
Disfrutando la vida
Olvidaré la tristeza y el mal
Y las penas del mundo
Y escucharé los violines cantar
En la noche, sin rumbo
El claxon sonó tres veces, eran cerca de las nueve de la noche y seguro todos sus amigos ya estaban arriba del auto, apretados como sardinas. No era la primera vez que pasaba, no era la primera vez que ellos sabían amontonados a la pobre camioneta de Beom, Pero al ser el único con carro, era el único que podía llevarlos de un lado a otro.
- Hola, hola- hablo Soobin recargado en un auto desconocido, quizá era de alguien del edificio o simplemente alguien que se estacionó ahí y ahora era recarga de su amigo.
- ¿Qué? ¿ Y Beom?- preguntó Jeongin después de saludarlo con un abrazo (como si no se hubieran visto horas antes), Soobin sonrió tiernamente.
- Fue a recoger a los del lado norte, nos veremos en la entrada del lugar. - alzó los hombros y metió las manos a las bolsas delanteras de su pantalón.
- ¿Nos iremos a pie?- pregunto Hyunjin con ojitos de cachorro, seguro se harían como cuarenta minutos a pie.
- No es así, miren- saco las manos de sus bolsillos y mostró las llaves en su dedo y le dió vueltas para que sus amigos lo notarán y esos comenzaron a celebrar aquella victoria llamada " ya no ir amontonados a todas partes como unos imbéciles"
- Joder, ya eres un muchacho grande - Hyunjin se limpio las lágrimas imaginarias mientras Jeongin se moría de risa.
- Bueno, Pero, es hora de irnos y estrenar este hermoso auto.- Jeongin abrazo el auto por fuera y luego se subió en la parte trasera, solo pasarían por Ximena para poder ir todos.
Jeongin se moría de nervios por conocer aquel lugar por el cual tanto insistió en ir, hoy todo aseguraba que sería la mejor noche del mundo, hoy Jeongin tenía la certeza de que todo saldría excelente, había manifestado un buen entretenimiento, estar con sus amigos y pasársela genial, el asunto estaba en que Jeongin no contó con el hecho de que aquella noche, en medio de todo lo maravilloso del lugar, a Jeongin le habían robado el corazón.
Y ya no se lo darían de vuelta nunca más.
¿Qué pasará? ¿Qué misterio habrá?
Puede ser mi gran noche
Y al despertar, ya mi vida sabrá
Algo que no conoce
¿Qué pasará? ¿Qué misterio habrá?
Puede ser mi gran noche
¿Qué pasará? ¿Qué misterio habrá?
Puede ser mi gran noche
