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-¿Puedo hablar contigo un momento?- Lucy estaba nerviosa pero aún así totalmente decidida. Algo de lo que su acompañante se dio cuenta con rapidez debido a su aroma.
-¡Tch! Has lo que quieras.- El jamás lo admitiría pero tenía curiosidad de el porque le estaba hablando. Después de lo que le hizo a ella y su mejor amiga.
-Veras yo realmente quiero conocerte. Se que los demás no quieren que me acerque. Pero ahora eres parte de este gremio y por lo tanto eres familia y la familia está para ti en las buenas y en las malas. Así que, ¿que dices amigos?- Lucy tenía una sonrisa sumamente brillante en ese momento. Pero el vio más allá de eso, vio la sinceridad y las verdaderas intenciones de ser su amiga.
-¿Estas totalmente segura? Puede que tu equipo en especial se moleste contigo. No es que me importe pero parece que a ti si te importa. Además, ¿porque? Digo se que amas hacer amigos según lo que eh visto. Pero yo destruí tu gremio, te golpeé y te secuestre técnicamente. Así que se sincera y explícamelo.- El sinceramente tenía curiosidad sobre ello. Nadie, aparte de Makarov, había sido tan amable con él y eso lo confundía.
-Realmente no lo sé, pero hay algo dentro de mi que me grita que eres familia. No se lo que signifique para ti o para los dragones. Después de todo no es como con Natsu. Quiero decir es mi mejor amigo y todo pero no siento el jalón que siento contigo. ¿Me entiendes?- En ese momento el se dio cuenta de lo que ella hablaba. Eso como si algo los llamara pero ambos sabían que no era en una manera amorosa.
El recordaba que alguna vez Metalicana le había hablado sobre ello pero en ese momento no logró atar los puntos. Aún así decidió ver a donde llegaría todo aquello. Después de todo algo dentro de él le decía que ese "jalón", como Lucy le decía, era algo más grande e importante que el vínculo con su pareja de vida.
-Esta bien has lo que desees pero no me molestes mientras que como.- El realmente no entendía por que no podía tratarla como a los demás algo se lo impedía por alguna extraña razón. Algo que muy dentro de él le gritaba que la protegiera de todo y de todos.
Después de ese día Lucy siguió acercándose y cada vez su relación se volvía más estrecha de lo que ambos alguna vez pensaron. Se sentían como hermanos, como si eso siempre hubiera estado destinado a ser. Un mes después Gajeel soñó con Metalicana después de tantos años. Más que un sueño era una memoria que el creía pérdida. Esto le explicó el por qué de su conexión con Lucy. Eran hermanos, por magia y alma, en alguna de sus vidas anteriores así había sido y su dragón interno aún la reconocía como tal.
Al aceptar este hecho y estar orgulloso de esto. Se dedicó a explicarle este vínculo conocido como Kin entre los dragon slayers. Lucy se encontraba extremadamente feliz por este hecho y aceptó el vínculo sin duda alguna. Lo que resultó en un leve dolor que ninguno de los dos esperaba. La camisa de Lucy tenía la espalda abierta por lo que fue fácil para Gajeel ver la espada que se había dibujado sobre su espalda. Por lo que rápidamente alzó su camisa para observar su costado donde habían aparecido las constelaciones del zodiaco.
Pronto se dieron cuenta de las ventajas que este nuevo vínculo les había otorgado. Ya sólo les faltaba dos cosas por verificar, distancia y dolor, lo primero lo probaron cuando Erza invitó a una misión solo para amabas. Lo segundo fue algo sin planear y una coincidencia.
Erza se sentía desplazada por su equipo. Natsu y Gray estaban peleándose como siempre, Wendy estaba entrenando su magia. Mientras que Lucy pasaba la mayoría de su tiempo con Gajeel. Esto lograba que el instinto sobre protector y los celos de Erza se activaran. Por lo que decidió invitar a Lucy a una misión para ponerse al día. Dicha misión debía durar un mes pero gracias a la coordinación de ambas la terminaron en una semana. Por lo que el resto del mes se lo dedicaron para ellas mismas.
Durante ese mes Erza le contó el porqué de la misión a Lucy. A cambio Lucy le contó lo que estaba sucediendo en su vida. Admitiendo en el proceso que desearía que Erza también fuera una dragon slayer para poder demostrar así su vínculo de hermandad con tatuajes otorgados por sus magias. Por lo que Erza decidió llevarla al día siguiente a una tienda de tatuajes mágicos. Ambas se habían decidido por una rosa en la espalda baja. Mientras que la de Lucy era roja en representación del cabello escarlata de su hermana. La de Erza era rosada al este ser el color favorito de Lucy. Dichos tatuajes les advertirían a la otra cuando una de ellas esté en peligro o herida de gravedad.
Cuando volvieron al gremio Lucy y Erza fueron bombardeadas con preguntas por Gajeel. Puesto que este había sentido el mismo dolor que Lucy había sentido al tatuarse. Lo que desembocó a que Gajeel se enterara de los tatuajes. Algo que lo apaciguó y molestó a sobremanera al no saber que había pasado antes. Lo que termino en un Gajeel sobre protector con Lucy e inesperadamente con Erza también.
Unas semanas después de la llegada de ambas magas. Sucedió algo que Lucy jamás pensó que pasaría. O al menos que le iría a pasar a ella. Todo comenzó mientras miraba a la persona que la había enamorado hace tantos años atrás.
-No deberías mirarlo tanto si no te vas a confesar al mujeriego que tengo por amigo rubia.- La sonrisa de autosatisfacción que Laxus le dio solo logro que Lucy se sonrojara peor que un tomate maduro.
-N-no se de que estás hablando Laxus.- Supo que esto no había funcionado cuando el susodicho se sentó frente a ella aún con la sonrisa intacta.
-No me puedes mentir rubia llevas año mirándolo pero aún así ni siquiera le has hablado. Al menos no sobre lo que tú y yo sabemos.- La sonrisa se había esfumado y ahora sólo quedaba seriedad.
-Ambos sabemos que no lo puedo hacer. Además de que estaría rompiendo mi propio corazón. Sólo de mirar las mujeres con las que se acuesta me desanimo cada vez más. No creo lograr tener una oportunidad con el o al menos aún no. Así que por favor no me insistas con este tema chispita.- La mira llena de tristeza le hizo saber a Laxus que ella estaba siendo más que sincera con el. Se estaba desahogando como al parecer no podía hacer con sus compañeros de equipo.
-No te preocupes rubia puedes ir a tu ritmo sólo te aconsejo que lo hagas. Puede que te lleves la sorpresa más grande de tu vida al hacerlo. Me siento como un hermano mayor.- Lo último lo había dicho como un murmullo mientras miraba hacia donde se encontraba Mira atendiendo en la barra.
-Gracias, eso me convertiría en tu hermana pequeña Oni-san.- La sonrisa llena de travesura de Lucy fue lo que Laxus vio cuando volteó la cara hacia ella al oírla.
Su sorpresa fue rápidamente extinguida al sentir el malestar en su costado derecho. Donde al desabotonarse la camisa encontró las constelaciones zodiacales tatuadas. Al voltear a mirar a Lucy sólo vio una mirada llena de incredulidad y emoción. Todo apuntaba a que ella sabía lo que estaba sucediendo. Por lo que no dudó en preguntarle.
Ella le explicó todo lo que Gajeel le había explicado. Además de las cosas que habían descubierto juntos al probar el vínculo que había entre ellos. Esto solo logro que Laxus se parara de su silla para luego darle vueltas a Lucy cuando la alzó para abrazarla. Sin siquiera dudarlo un momento la llevo hasta la oficina del viejo donde se la volvió a presentar pero esta vez como su nieta.
Lo que provocó que el maestro se desmayara al pensar que estaban en una relación amorosa. Cosa que ambos tuvieron que negar para posteriormente explicar todo lo que había sucedido. Con señas y manzanas, luego de explicar todo el maestro la aceptó con lágrimas en los ojos como su nieta. En todo menos en la sangre. Pero eso jamás había importado antes en el gremio. Aún así los nuevos vínculos que Lucy ahora portaba en su cuerpo demostraban que Fairy Tail si era una enorme familia.
