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¡DECÍDETE! (NaruSasu)

Summary:

Después de la Cuarta Guerra Mundial Shinobi, el mundo poco a poco comenzó a entrar en paz, Sasuke por sus crímenes fue condenado a sellar su chacra, además de quedar en custodia de Naruto, quien ahora es ampliamente conocido como el salvador.

Por dos años tuvieron una vida tranquila, pero al llegar el cumpleaños número 19 del gran héroe, recibe varias propuestas de matrimonio, así como tratados para que elija a su futura pareja, algo que no le gusta para nada a Sasuke.

Si quieres saber qué pasará te invito a entrar a leer.
Fic 100% NaruSasu
One~shot

Los personajes pertenecen a Masashi Kishimoto y la compañía Shonen Jump, más la trama, así como algunos personajes son originales míos, y no acepto adaptaciones ni plagio.

Work Text:

Notas del inicio

Neko: Otro de los fics que tenía pendiente por subir, espero les guste <3 

Aclaraciones del capítulo:

-Lo que está entre comillas son los pensamientos.

No les interrumpo más y les dejo leer.

 

 

Después de terminada la guerra, se luchó por arreglar todos los problemas que esta dejó, uno de ellos era lidiar con cierto azabache vengador que amenazó con matar a los Kages y conquistar el mundo.

La primer opción era la más obvia, la pena de muerte, sin embargo tanto Tsunade como Gaara por petición del héroe que salvó al mundo abogaron por Sasuke.

Prácticamente los feudales más importantes de cada país, exigieron que por lo menos fuera encarcelado para el resto de su vida, con su chacra sellado como mínimo por todos los crímenes cometidos, pero una amenaza de Naruto bastó para que reconsideraran.

Al final, la sentencia consistió en poner a Sasuke bajo la vigilancia de Naruto y el ANBU por al menos dos años, en donde al azabache no se le permitía usar su chacra que fue sellado.

Y como su casa fue destruida durante el ataque de Pain, Sasuke se fue a vivir al pequeño departamento de Naruto.

Fueron dos años los que vivieron juntos, al inicio la gente no aceptaba a Sasuke por todo lo que hizo, decían que él era mala influencia para el héroe del mundo, que Naruto ya había pasado por mucho como para todavía tener que hacerla de celador de él.

Aunque el blondo se las arregló para brindarle a Sasuke todo el apoyo, de cubrir cualquier gasto que necesitara y en general de estar allí para él.

Cuando llegó el cumpleaños número 19 de Naruto, el Hokage quiso organizar una fiesta, pues era una fecha importante para la villa y el mundo.

Se conmemoraba el ataque del Kyubi, el final de la cuarta mundial guerra ninja y sobre todo, el nacimiento del salvador de todos, Naruto Uzumaki.

Aquel día por la mañana Sasuke se despertó temprano, hizo el desayuno, un ramen extra grande que prácticamente sirvió en una bandeja enorme y la llevó a la cama.

—Felicidades —dijo con tono ecuánime al rubio que despertaba.

—Gracias, no tenías que hacerlo —le sonrió acomodándose y empezando a comer.

—Afuera hay mucho alboroto por tu fiesta.

—Lo imagino —sonrió ampliamente.

—Parece que estás demasiado entusiasmado.

—Sí, pero no es tanto por eso.

—¿Por qué es? —Preguntó suponiendo que esa enorme sonrisa era precisamente por cumplir 19 años.

—No es nada en especial —miró sus fideos y siguió comiendo.

Esta vez el azabache se había equivocado, estaba feliz no por la enorme fiesta que le harían, sino por el hecho de tener sus fideos, y tampoco se debía al alimento en sí, era por la persona que los realizó.

Por años, nunca celebró su cumpleaños, era un día de luto donde el Cuarto Hokage murió al igual que muchos ninjas más, tampoco tenía a nadie con quien celebrarlo y se la pasaba solo, pero desde que Sasuke fue puesto bajo su custodia, tenía alguien con quien celebrar.

Cuando terminó sus fideos, el azabache tomó el traste y lo llevó a la cocina.

—Deberías apresurarte, seguro todo el pueblo quiere darte regalos.

—Nos iremos después, lo mejor será quedarnos aquí hasta que sea la hora de la fiesta.

—Yo no iré —comentó mientras lavaba los trastes.

—Pero yo quiero que vengas.

—Tú sí, pero los demás no, prefiero no molestar.

—Ellos poco a poco te aceptarán, verás que sí teme.

Sasuke le ignoró, siempre hacía lo mismo cuando Naruto se ponía de necio.

La pelea no llegó a más debido a que llamaron a la puerta, era Hinata que traía una caja decorada.

—Feliz cumpleaños Naruto-kun —le entregó la caja algo nerviosa.

—Muchas gracias Hinata —era un pastel frío, que seguramente por el decorado la chica habría sido la que lo realizara.

—Espero te guste, quise venir temprano para ser la primera en felicitarte.

—Lo siento, me adelanté —comentó Sasuke con un tono más frío al que normalmente usaba.

—¿Quieres quedarte a comerlo?

—Me encantaría, pero debo ayudar en mi clan con unos pendientes, pero podríamos vernos en la noche para el festejo.

—Suena bien —la chica se fue y Sasuke tomó el pastel que le hizo casi quitándoselo de las manos.

—Voy a guardarlo en el refri o se echará a perder.

—Bien, podríamos comerlo antes de que me vaya.

—Pensándolo bien, ya que estos años fuiste un buen anfitrión, lo mínimo que podría hacer es ir a tu cumpleaños.

—Me encanta que vengas —abrazó efusivo al azabache que aprovechó para “soltar sin querer” el pastel.

—Lo siento dobe, seguro estaba muy bueno —comentó en tono desinteresado yendo a traer una escoba en lo que Naruto veía decepcionado a la tarta que ahora decoraba el piso de su sala—. No te pongas así, si me compras los ingredientes, puedo hacerte uno mejor —comentó con algo de culpa al verlo.

—No es el pastel en sí, es sólo que nunca recibí uno, y en verdad quería comer este que fue hecho para mí —comentó recogiendo el platón.

En el año pasado, la villa seguía aún en caos y mantenimiento, por lo que no era pertinente algún tipo de celebración, y antes nadie se había molestado en regalarle algo.

Sasuke ahora le carcomía la conciencia, hizo eso apropósito de pensar que el dobe probaría algo hecho por Hinata, y en un impulso lo tiró.

—Lo lamento.

—Está bien, fue un accidente —le dijo recogiendo un pedazo dispuesto a comerlo.

—Que no hagas eso dobe, yo te haré un pastel, sólo ve a traer lo que ocupo.

El blondo obedeció al verlo tan alterado no quiso molestarle más, así que salió por la ventana para ir más rápido.

—Soy un idiota —dijo Sasuke pegándose en la frente.

Él no era tonto, era sabedor de lo que sentía por Naruto, lo comprendió en su segunda pelea en el Valle del fin, y en dos años viviendo juntos lo reafirmó, pues únicamente con ese dobe tonto, volvió a sentirse como cuando su familia estaba a su lado, aunque normalmente podía ocultar bien sus emociones, en esta ocasión, se dejó llevar por los celos, haciendo sentir mal al rubio.

Terminó de limpiar cuando nuevamente llamaron a la puerta, sabía que no era el dueño del pequeño departamento, él habría entrado por la ventana con rapidez, era Kakashi que venía acompañado del Concejo de ancianos a quien tanto detestaba.

—¿Cómo estás? —Kakashi saludó sonriendo, o al menos así parecía, iba con el traje formal del Hokage, así que no era una visita social.

—Naruto no tarda en regresar.

—Bien, porque le traía varias cosas.

—Regalos de sus admiradoras me imagino —se cruzó de brazos haciéndose a un lado.

—No, esos los traerá mañana el equipo de Konohamaru, aún siguen llegando —comentó con una gotita de sudor, pues personas de todo el mundo querían mostrar su aprecio por el salvador.

Hubo un silencio muy incómodo entre los viejos, Kakashi y Sasuke que esperaban en la sala, para su fortuna, Naruto no tardó mucho en llegar, como lo predijo el azabache entró por la ventana.

—Lo siento, no encontraba el royal.

—Felicidades Naruto —saludó Kakashi—. Como hoy cumples los 19 años, pensé que ya era hora de otorgarte algo que te corresponde.

El anciano sacó de una caja varios pergaminos que Naruto tomó.

—Son de la casa que perteneció a tu padre, por el ataque de Pain se destruyó, pero la mandamos a rehacer, está lista para cuando la quieras usar, también hay una cuenta de dinero, y tal como lo pidió Jiraiya, los bienes que poseía pasaron a ser tuyos, puedes ver tu actual estado de cuenta.

—Gracias —el blondo veía algo impresionado todo—. ¿Por qué nunca me dijeron de esto?

—Eras menor de edad para administrar tus bienes —contestó el anciano.

—Pero no se preocupaban de mi edad cuando me mandaban a misiones peligrosas o a salvar la villa —comentó con mala intención.

—Como sea, da las gracias mocoso.

—También hay otro asunto que no es tan bueno —interrumpió Kakashi el inicio de una futura pelea y la anciana le entregó a Naruto varios pergaminos.

Algunos rollos estaban viejos, de un papel muy delgado, otros eran recientes.

—¿Qué es esto? —Preguntó al ver que llevaban sellos de diferentes clanes.

—Debido a tu fama, varias familias están insistiendo mucho en que te unas a su clan mediante un compromiso, algunos han traído tratados viejos, como una tregua entre Suna y Konoha, también el clan Hyuga tiene un acuerdo, y los rollos más recientes buscan una unión, pero no tienen nada previo.

—No estoy interesado —se encogió de hombros despreocupado.

—No vamos a forzarte a nada, pero quería que supieras la situación —comentó Kakashi.

—Deberías reconsiderarlo, tarde o temprano te casarás, y lo mejor es que sea benéfico para la aldea.

—Además, algunos de los clanes podrían exigir que se cumplan los acuerdos para mantener la paz que ahora tenemos.

—Fuera —dijo el blondo a la anciana que lo miró mal.

Kakashi no quiso más problemas, le reiteró a Naruto que se verían en la noche para la fiesta que le harían y se fue con los ancianos.

Sasuke finalmente se acercó con curiosidad a ver la caja que llevaba los pergaminos de compromiso, los más recientes eran de señores feudales que ofrecían muchas riquezas con tal de que tomara como esposa a alguna de sus hijas.

Mientras que los pergaminos antiguos ofrecían alianzas entre villas y eran muy ambiguos, no especificaban exactamente que fuera Naruto quien debía casarse, pero sí mencionaba al hijo del cuarto Hokage.

—¿Y qué harás? —Preguntó viendo un rollo que era del clan Hyuga y era aún más vago, pues mencionaba que alguien del clan Uzumaki debía contraer nupcias con un miembro de su clan.

—No lo sé, en varias ocasiones lo he pensado y me gustaría formar una familia, pero no quiero que sea por una imposición de la villa.

—¿Has pensado en alguien en específico?

—No, pero si no tengo opción, creo que escogería a la única persona que me ha dicho que me quiere.

—¿Quién es? —Preguntó de inmediato.

—Hinata, además, es buena, linda y amable.

—Eres tan imbécil que sólo cuando te dicen las cosas directamente las entiendes —reclamó enojado levantándose y tirando la caja que se rompió.

Había un fondo falso, debajo de este, había un tratado que databa de la fundación de la villa especificando que un miembro del clan Uchiha debería casarse con el hijo de un Hokage.

Ambos lo leyeron, y al terminar, el azabache se cruzó de brazos.

—¿Cómo arreglarás esto?

—No entiendo.

—Por lo que recuerdo, Hashirama se casó con alguien del Clan Uzumaki, Tobirama no se casó, de los hijos de Hiruzen ninguno llegó a casarse con nadie de mi clan y Tsunade ni Kakashi tienen hijos, así que tú eres el único que puede cumplir con el acuerdo.

Naruto se puso rojo y tomó el papel para continuar leyendo, este decía era para traer descendencia más fuerte a la Hoja.

—Esto no aplica a nosotros, no podemos tener hijos.

—Usas el jutsu sexy por nueve meses y ya está, que de algo sirvan esas enormes reservas de chacra que tienes.

—Ni loco —Naruto tomó un color azul por el miedo.

—Vas a hacer esto Usuratonkashi o te juro que me vuelvo a ir de la villa.

—Que no quiero, ya dije que no me casaría con nadie obligado.

—También dijiste que si tuvieras que hacerlo, sería con Hinata, así que tampoco es que te importe mucho con quien es, así que cumplirás el acuerdo con mi clan, que es lo mínimo que puedes hacer después de todo lo que nos han hecho.

—¡Tus antepasados ocasionaron la Cuarta Guerra Ninja! —Recriminó señalándolo con el dedo.

—Sí, y si no quieres que yo ocasione la Quinta, vas a cumplir y punto, además de que hoy lo anunciarás formalmente.

—Teme, somos hombres, no nos dejarán.

—Lo harán con esto —dijo mostrando el acuerdo—. Y si alguien se opone, le lanzas el Rasengan y ya.

Naruto se rascó la cabeza con frustración.

—¿Es en serio lo que me estás diciendo o sólo lo haces por joder?

—Muy en serio —se levantó guardando entre sus ropas el papel y fue a la cocina—. Y ahora voy a hacerte tu estúpido pastel de cumpleaños.

~~~~~~~~

El resto del día Sasuke se negó a hablar del tema, también hizo que Naruto se comiera el pastel que preparó pese a que bien podría servir de tope para puerta o como una novedosa arma ninja, hasta que debieron ir a la apertura del festival en honor al rubio.

Había demasiada gente en las calles, muchos puestos de ramen e Ichiraku estaba abarrotado, también había un área especial para los presentes que eran demasiados y el equipo de Konohamaru apenas podía darse abasto para organizar todo.

Tanto los feudales más importantes como los Kages y lideres de villas habían ido a presentar sus respetos, así como los patriarcas de clanes importantes.

Varios estaban muy interesados en que Naruto se uniera a su clan, presentaban a sus hijos y prometían riquezas, en especial el líder de los Hyuga que llevó una botella cara de sake como presente.

—Deberíamos beberla juntos en lo que platicamos.

—Es que no me gusta el licor.

—Sería en honor de mi querido sobrino Neji que murió protegiéndote —ante lo dicho, Naruto ya no pudo negarse más—. Además me gustaría hablar contigo para fijar un compromiso con Hinata o Hanabi, la que escojas está bien.

Sasuke ya no aguantó más, jaló al blondo quitándolo del brazo del Hyuga.

—Naruto ya tiene a la persona con quien contraerá nupcias.

Al oír eso, casi todos voltearon para saber la noticia.

—¿En serio? —Preguntó Kakashi nervioso de que hiciera ese anuncio con tanta gente, y que varios de ellos pedían una alianza con Naruto.

—Así es, diles dobe.

—Es complicado —se puso rojo y comenzó a tartamudear.

—Se casará conmigo —dijo enseñando el tratado que tenía.

El más anciano del Concejo vio con furia eso, hubiera preferido que fuera con algún clan prestigioso o una villa con dinero o poder militar.

—Tu clan es actualmente de sólo una persona —dijo con algo de burla.

—Si no lo cumplen, revelaré todo sobre lo que pasó mi hermano —amenazó al anciano—. Además, aunque traten de hacerme algo —se acercó para que el viejo lo supiera—. Sabes bien que Naruto no permitirá que nada me pase.

El viejo tomó el papel para ver si había una forma de escapar, pero sólo encontró una pequeña.

—Aquí dice que deben tener hijos, y les recuerdo que son hombres.

—Como si no existieran jutsus.

—Si Naruto y Sasuke quieren casarse, cuentan con mi apoyo —dijo Kakashi en defensa de sus alumnos, él mejor que nadie se había dado cuenta de lo que sentían el uno por el otro—. “Hasta que Naruto por fin se dio cuenta que lo suyo va más allá de compañerismo” —pensó suspirando.

—Y si el único problema es ese —ayudó Tsunade—. Que digan quien tendrá al bebé y ya.

—Lo hará Sasuke.

—Lo hará Naruto.

Respondieron al mismo tiempo y se voltearon a ver mutuamente.

—Ni siquiera están de acuerdo —dijo el anciano.

—Tienen tiempo de hablarlo con calma y decidirlo —comentó Kakashi—. Démosle unos días para que lo conversen, pero por ahora, es la fiesta en honor de Naruto, así que dejaremos este tema para luego.

Aunque la noticia dio de que hablar, hubo chicas con el corazón roto que se fueron del lugar, y en general era el tema que se conversaba, la fiesta fue agradable, y cerca de las cinco de la mañana, Sasuke y Naruto regresaron al departamento.

El blondo era cargado por el azabache, esto debido a que como varias personas distintas le invitaron a tomar, y era la primera vez que probaba licor, terminó pasado de copas.

—Ni creas que cuando nos casemos dejaré que andes de alcohólico —dijo tirándolo en la cama.

—¿De verdad quieres hacerlo? —Preguntó dándole la espalda—. Hablo de casarnos.

—Sí… ¿Te resulta tan terrible? —Preguntó sentándose en la orilla.

—Lo es —contestó sin titubeo lastimando a Sasuke—. Porque sólo es por una imposición de tu clan.

—Bobo —se relajó al escuchar eso y se acostó a su lado abrazándolo—. No es así, te quiero realmente, y si piensas que Hinata es la única persona que te ama, estás mal, yo también, pero te lo he demostrado de una forma diferente, así que espero que esto sí lo entiendas.

Pero el blondo se había quedado dormido para enojo de Sasuke, tanto que le costó decir aquello, y el idiota se quedaba dormido.

—Dobe —lo levantó y arrojó al piso para que durmiera allí y él se quedó en la cama.

~~~~~~~~

Cerca de las diez de la mañana, Naruto devolvía hasta el ramen de hace tres días que había comido, tenía una cruda enorme y su cabeza dolía horrores.

—Ni creas que yo limpiaré eso —decía cruzado de brazos—. Y apresúrate que tenemos cosas que hacer.

—Yo quería pasar el resto del día en cama.

—Olvídalo, tenemos que ir a ver esa casa nueva para mudarnos, también tienes muchos regalos por abrir que te dejó el equipo de Konohamaru allá, así que será un día movido.

—Está bien —contestó Naruto con mala cara, era en esos momentos donde se preguntaba como le hacían Jiraiya y Tsunade para tomar cantidades industriales de alcohol y no tener repercusiones.

Sasuke hizo el desayuno, hot cakes extradulces, como castigo por lo de anoche.

Cuando el blondo terminó de vaciar el estómago, fue a sentarse, ni se atrevió a sugerir que cambiara el menú, así que no le quedó de otra que comerse eso que era prácticamente más miel que hot cake.

—Espero te guste… —susurró con malicia.

—Claro… y teme, sobre lo de anoche —de inmediato captó la atención del azabache—. Lo escuché, lo que dijiste acerca de que me quieres, yo también, pero no sé exactamente qué tipo de cariño sea —dijo sincero.

—Puedo darte tu tiempo para que lo decidas, si me ves como tu mejor amigo, tu hermano o algo más, pero de todas formas te exigiré que cumplas el tratado con mi clan.

—Bien… pero yo no tendré al bebé.

—Sí lo harás —dijo echándole más miel a lo que quedaba de comida—. Y ni se te ocurra dejar nada.

El blondo suspiró antes de acabarse todo, para luego ir a conocer la que sería la nueva casa en la que vivirían.

Al pasar por la villa, toda la gente murmuraba, los más ancianos reprobaban la acción, mientras que los jóvenes veían con envidia a Sasuke, y como eran sabedores de la historia complicada que tenían, hacían comentarios despectivos de que el azabache no se merecía estar con el gran héroe de la villa.

—Ignóralos —susurró el blondo al escuchar los murmullos.

—Esperaba este tipo de reacción, aunque sería más fácil si tuviera tu apoyo —comentó ofreciendo su mano.

Naruto con la cara roja le dio la mano y así se pasearon por Konoha, deteniéndose cuando se toparon con Shikamaru y Temari.

—Todos están comentando su compromiso —dijo la chica—. Debo reconocerlo, la verdad no me sorprendió tanto, a Gaara le dio tanto coraje, de haber sabido que te gustaban los hombres, hubiera sido más insistente contigo.

Shikamaru intervino al ver que Sasuke estaba más enojado.

—¿Y ya se pusieron de acuerdo sobre quién de ustedes va a embazarse?

—Lo hará él —se señalaron mutuamente.

—De hecho, la opción más lógica sería Naruto.

—Nadie pidió tu opinión Shikamaru.

—Quiero escucharla —comentó Sasuke sonriendo de forma altanera.

—Tienes un chacra casi ilimitado, regeneración, así que podrías transformarte en una chica por meses, aguantar el parto y recuperarte pronto.

La cara de Naruto era de enojo, mientras que Sasuke lucía más arrogante que nunca.

—Aunque por lo que sé —agregó Temari—, normalmente los niños heredan la fuerza del padre y la inteligencia de la madre.

—Entonces yo tendré al bebé —dijo sin titubeos el de ojos negros para luego seguir caminando.

—¿Lo dices en serio? —Preguntó confundido.

—Claro, no me arriesgaré que sea un dobe como tú, así que ganaste, cuando llegue el momento, yo me encargaré de tenerlo, y tú vas a tener que hacerte cargo de la casa y demás gastos.

—“Es como hemos estado viviendo hasta ahora” —pensó con un tic.

—Y aunque ahora tengas algo de dinero, debes trabajar mucho para ser un buen proveedor, ya que yo me quedaré cuidando a nuestros hijos —comentaba Sasuke mientras caminaba.

—Ellos en verdad se lo están tomando muy en serio —dijo Temari mientras miraba alejarse al par.

~~~~~~~~

Tal como dijo Kakashi, la casa estaba lista para ser ocupada, tenía muebles lindos, y encontraron una carta en el recibidor.

“Espero que esto compense aunque sea un poco los años que tardaron en darte lo que es tuyo”.

—Podrías enviar a tus clones para que traigan lo indispensable y hoy mismo podríamos vivir aquí —Sasuke recorría la casa y entró en la recámara principal—. Me gusta, este lugar será mi habitación.

—Pero esta es mi casa, yo debería elegir primero.

—No —y le cerró la puerta en la cara.

Naruto se enojó y abrió entrando.

—Cuando me dijiste que deseabas que nos casáramos, pensé que era una locura e imposible, pero realmente nosotros ya vivimos como casados, te mantengo, te cumplo tus caprichos, te quedas con lo que quieres de mis cosas y yo sólo debo aceptarlo.

—Qué bueno que lo entiendas dobe y ni te quejes, que tú eras quien quería que regresara a la aldea y me acosaste hasta el cansancio, al menos cuando estemos casados también podremos tener sexo, pero hasta que no pongas un anillo en mi dedo, ni creas que podrás meterme mano.

—Pensé que como rival eras insoportable, pero como novia eres peor —tenía el puño apretado y una enorme vena en la frente que resaltaba.

—¿Entonces me ves ya como tu novia? —Dijo burlón—. Bien, al menos puedo decir que ya no como hermano.

—Jódete —Naruto estaba totalmente avergonzado y se marchó de la habitación, pero el otro lo siguió.

—Si te soy honesto, por el tiempo que pasaste con el pervertido de tu maestro, temía que te hubiera enseñado sus malas mañas, pero por tu reacción tan apenada cuando hablé de hacerlo, veo que no tenía de qué preocuparme.

—¿Y qué me dices de ti con Orochimaru? Cuando hablaba de ti, lo hacía como si le pertenecieras.

—¿Celoso? —Volvió a molestar—. Porque recuerdo que casi te transformaste en Kyubi cuando dijo que yo le pertenecía —al ver la cara de pocos amigos de Naruto no continuó jodiendo—. No se me pegó ninguna maña, todo el tiempo se me iba en entrenar, y puedes estar tranquilo, eres el único con quien me he besado, así que no tienes que tener celos.

—¡Que no estoy celoso!

—Claro, lo que digas.

~~~~~~~~

Tres meses transcurrieron rápido desde que anunciaran públicamente “su relación” en Konoha, lentamente aceptaban su relación y poco a poco los malos cometarios eran menos, incluso al Concejo de ancianos no les quedó de otra más que aceptar el compromiso de ellos dos ahora que tenían en claro que iban en serio, y también porque Kakashi les respaldó en todo.

Por su parte, Sasuke y Naruto ahora estaban viviendo en la nueva casa, y las cosas continuaban iguales, únicamente que ya no compartían recámara, pasaban casi todo su tiempo juntos, solían pasear por el pueblo, el rubio iba a clases para prepararse en ser Hokage, y Sasuke se encargaba de ayudarle a repasar las cosas que le costaban trabajo.

El enojo del azabache era precisamente que todo continuaba igual, había tenido paciencia con el dobe, pero sí no hacía algo, su relación sería la misma siempre, así que suspiró como tomando valor de los que iba a realizar y llamó a la puerta de Naruto para avisar que iba a entrar.

—¿Qué pasa? —Preguntó el ojiazul.

Sin tener respuesta, el azabache se subió a la cama y luego encima de él.

—Ya que tú no te animas —dijo en su oído muy bajito—. Quise darte una probada de lo que tendrás cuando por fin aclares lo que sientes, pero de una vez te lo advierto dobe —mordió el lóbulo de la oreja—. Al terminar quiero una respuesta concreta.

Con un poco de timidez, comenzó a quitarse la ropa, para ambos iba a ser la primera vez, pero para sorpresa del azabache, Naruto se portó bastante participativo a lo que esperaba, pues incluso le ayudó a quitarse la ropa y cuando llegó el momento, le ayudó a prepararse para que el dolor fuera mínimo.

Al terminar Sasuke esperó un poco, luego se levantó con lentitud y empezó a buscar su ropa.

—¿Qué haces?

—Me voy.

—¿Estuve mal?

—No, pero te lo dije, quería una respuesta al acabar, y como no tienes nada que decir, me marcho.

—Pensé que al menos podrías dormir conmigo hoy.

—No lo estás entendiendo, no tiene caso, y como no eres capaz de darme una respuesta, me voy, hablaré con Kakashi para que me ponga a disposición del ANBU.

Aquellas palabras aterraron a Naruto que sin importar su desnudez, se levantó con prisa, a detenerlo.

—No quiero que te vuelvas a ir, no quiero que te vayas.

—Entonces dime qué es lo que sientes exactamente por mí.

—No lo sé —reconoció sincero—. Sé que nuestro cariño va más allá de hermanos.

—Me alegra, porque te aseguro que los hermanos no hacen lo que nosotros —dijo tocando donde escurría una sustancia por sus piernas.

—Pero hay algo que estoy seguro, no podría volver a vivir sin ti.

—…

—A veces imagino como será el futuro, si seré un Hokage o si no podré dar el ancho, pero en cada escenario, tú estás conmigo, y no sé si eso es a lo que llaman amor, por eso no puedo darte una respuesta, sólo sé que quiero estar contigo.

—Bien —sonrió levemente—. Puedo aceptar eso, sólo porque sé lo lento que eres, pero sí te lo digo Usuratonkashi, en algún punto quiero una respuesta concreta.

~~~~~~~~

Naruto llegaba algo cansado de la oficina a casa, había sido un día duro, como Hokage, a veces había días pesados llenos de papelería y ese fue uno de ellos.

—Bienvenido a casa —saludó un niñito de cinco años, tenía cabellos negros así como ojos azules.

—Llegaste tarde —el tono serio y de reclamo de su marido puso nervioso a Naruto.

—Lo siento, sé que odias que llegue tarde, pero habrá cumbre de Kages en unos meses y había que acordar algunas cosas —comenzó a excusarse.

—Bien, pero que no se repita —le dio al bebé que apenas tendría un año, este era rubio con ojos negros y alzaba las manitas hacía su padre—. Sabes que los niños te extrañan y no dejan de darme lata si no te ven.

—Yo también los extraño —besó la cabecita del menor y luego lo dejó sentado en el sillón para abrazar a Sasuke—. ¿Y sólo nuestros hijos me extrañan o tú también?

—Puede que un poco —admitió casi en susurros—. Ve a cambiarte, preparé ramen.

—Gracias —besó sus labios para luego subir a su recámara.

Había encontrado la respuesta de lo que sentía por Sasuke hacía varios años, poco antes de casarse o no se hubiera atrevido a pedirle matrimonio a su teme, ahora era plenamente consciente de que amaba a ese egocéntrico malhumorado, a quien cada noche después de hacerle el amor, se encargaba de recordarle lo mucho que le amaba.

 

 

                                                                                                                                                                               Fin.

 

 

Notas del final: 

Neko: Y pues nomás procedo a dejarles las curiosidades del fic, espero les gusten.

Curiosidades: 

-La idea del fic se me vino por este meme que vi en la Página de Facebook de Shiki´s fic, tiene contenido muy bueno tanto aquí como allá en Facebook por si quieren darse una vuelta.

Y si se lo preguntan, el meme que inspiró la historia iba de que un estudio afirmaba que los bebés heredaban la inteligencia de la madre, a lo que Sasuke le decía a Naruto que por el bien de su bendición, él lo tendría. 

-Sobre la historia, no quería que fuera nada complicado, así que lo hice de forma sencilla.

-Como no me gusta que hayan perdido sus bracitos, en mis fics que se ubican en el ninjaverso, los mantienen, así que en este igual.

-Estuve tentada a que el título del fic fuera "SasuNaru vs NaruSasu" por lo del bebé, pero lo descarté porque eso no era el tema central del fic y tampoco quería peleas en los comentarios acerca de cual pareja es mejor, por lo mismo me decidí por dejarlo como NS cerrado.

Neko: Y pues eso es todo, espero se hayan entretenido un rato.

Por cierto, si tienen Facebook y les gusta el humor que manejo, tengo página por allá, subo historias cortas que aquí todavía no público, chistes, conversaciones de WhatsApp y lo que se me va ocurriendo, ojalá pasen a darse una vuelta por allá.

Estoy como: Saralegui Neko

Bueno eso es todo por ahora, todos los comentarios serán bienvenidos y agradecidos.

Muchas gracias por leer

Owari!!!