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El hilo rojo del destino

Summary:

Yan Wushi, un hombre de poder y en veces orgulloso confiesa a Shen Qiao lo que habita esa tarde en su corazón. Él, que creyó haber salvado a Shen Qiao, se da cuenta de que fue al revés: la bondad de Shen Qiao lo salvo. Ahora, sus corazones laten al unísono, listos para un nuevo camino juntos, lleno de honestidad y amor.

Notes:

Romance fluff, tierno y bonito entre el YanShen >///<

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:


El sol de la tarde se filtraba a través de las ventanas, pintando el suelo de la posada con cuadros dorados brillantes, como si en ellos estuvieran dibujos plasmados. Shen Qiao, sentado con las piernas cruzadas en una suave manta, cerraba los ojos, su respiración tan leve como una pluma y en sintonía con el silencioso espacio. El aroma a sándalo y tinta china llenaba la habitación, una mezcla reconfortante que había llegado a asociar con su compañero de viaje.

 

Yan Wushi estaba sentado en el rincón opuesto, puliendo la empuñadura de su espada. Sus movimientos eran fluidos y deliberados, un reflejo de la tranquilidad que, aunque rara, se había vuelto más frecuente en su presencia. Durante meses, sus caminos se habían entrelazado, y lo que comenzó como un juego de manipulación para Yan Wushi se había transformado en algo más profundo y complejo.

 

El silencio fue roto por la voz profunda y suave de Yan Wushi. “A-Qiao, has estado demasiado quieto hoy. ¿Meditas sobre la fragilidad de la existencia o simplemente te aburres en mi compañía?”

 

Shen Qiao abrió los ojos lentamente, una sonrisa tenue se formó en sus labios. “Solo me deleito en el silencio, Yan-zongzhu. Es un lujo que no siempre podemos darnos. ¿Y tú? ¿Qué pensamiento ocupa esa mente tan astuta?”

 

Yan Wushi dejó de pulir la espada y la colocó con cuidado a su lado. Se levantó y se acercó a Shen Qiao, sentándose frente a él. "Pienso en lo fácil que es perderse a uno mismo en la búsqueda del poder. Durante mucho tiempo, mi vida fue una sucesión de batallas y conquistas. Ahora…” Se detuvo, sus ojos, tan profundos como la noche, se encontraron con los de Shen Qiao. “Ahora siento que mi vida empieza a tomar sentido en tu compañía.”

 

Shen Qiao lo miró con calidez y comprensión. “El poder no tiene que ser una sucesión de batallas, Yan-zongzhu. También puede ser un camino para encontrar la paz y la compañía.”

 

Yan Wushi le tomó la mano, sus dedos se entrelazaron con los de Shen Qiao, una chispa que encendió el aire entre ellos.

 

"He vivido una vida de engaños y traiciones", susurró Yan Wushi, su voz ronca y cargada de una emoción que rara vez mostraba. "Creía que la fuerza era el único camino para sobrevivir. Pero contigo... contigo he descubierto una fuerza diferente, una que no viene del poder, sino del corazón".

 

Shen Qiao sintió un escalofrío que le recorrió la espalda. Las palabras de Yan Wushi eran inesperadas, pero resonaban en su propio corazón.

 

"Cuando te salvé de la caída, creí que solo eras un peón en mi juego", continuó Yan Wushi, su mirada fija en la de Shen Qiao. "Pero fuiste tú quien me salvó a mí. Me mostraste un mundo que había olvidado, un mundo donde la bondad y la compasión no son debilidades, sino la mayor de las fortalezas."

 

"No te dejes llevar por el arrepentimiento, Yan-zongzhu", respondió Shen Qiao con suavidad. "Lo que importa no es el pasado, sino el camino que elegimos para el futuro. He visto el cambio en tu corazón, y eso es lo que me da esperanza."

 

Yan Wushi se inclinó, su aliento acariciando el rostro de Shen Qiao. "Entonces, permíteme caminar ese camino a tu lado. Prometo que no habrá más manipulaciones, solo honestidad y un amor que he descubierto en mi alma."

 

Shen Qiao cerró los ojos, permitiendo que la cercanía de Yan Wushi lo envolviera. Por primera vez, en mucho tiempo, su corazón estaba en paz. No había manipulaciones, no había juegos, solo una simple y profunda conexión entre dos almas que se habían encontrado en los lugares más inesperados.

 

Yan Wushi lo abrazó, su mano apoyándose en la espalda de Shen Qiao. El tiempo pareció detenerse, y la habitación, que antes estaba llena de silencio, ahora se sentía completa, llena del eco de sus corazones latiendo al unísono. Su vida, que alguna vez fue un camino solitario, se había transformado en un viaje compartido. Y ambos sabían que esa era la única verdad que importaba.

 

FIN

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Notes:

Gracias por pasar a leer :D