Actions

Work Header

"Mihya"

Summary:

Solo es un pequeño one-shot de esta pareja. Nada fuerte y con Kaiser híbrido de león. Lean etiquetas.

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Work Text:

La sociedad es muy injusta con los híbridos a pesar que en los últimos años ha bajado la discriminación hacia este grupo en un porcentaje mínimo pero al mismo tiempo considerable. Hay decenas de leyes que promueven el respeto y los derechos de ellos, cientos de marchas y movimientos que promueven que sean vistos como ciudadanos más solo que con ciertas características diferentes, aun así, sigue habiendo mucha gente de todo tipo de clases sociales y países que siguen siendo muy duros y apáticos con ellos.

En el ámbito del deporte, los concursantes híbridos se les tiene prohibido concursar en torneos internacionales ya que se tiene comprobado que suelen tener rasgos mucho más desarrollados que el humano promedio. Una mejor visión, agudidez, reflejos, flexibilidad, fuerza y resistencia que el resto de personas, por lo que sería un desventaja dejarlos participar oficialmente, y como aún no existe una categoría especial para ellos en los mundiales—así como es el fútbol femenil—, no tienen muchas opciones.

Se les tiene permitido participar en concurso estatales o hasta nacionales depende del país, pero jamás llegarán a los mundiales.

Michael Kaiser, nacido de una pareja separada conformada por un humano borracho desempleado y una mujer híbrido que los abandonó para seguir con sus sueños, logró salir de la miserable vida a los quince años haciendo un trato permisible y favorable con Ray Dark.

Lo único que debe hacer, es ocultar sus rasgos. Algo que contados híbridos pueden hacer aunque la mayoría suele conseguirlo hasta una edad más adulta.

Kaiser lo consiguió a tan solo la edad de dieciséis años, siendo probablemente el primer híbrido en conseguirlo a una edad tan joven en el mundo.

Con dicha parte de su genética oculta, es capaz de seguir en el mundo del deporte; en el mundo del fútbol.

No obstante, no estaba preparado para lo que el futuro le haría enfrentar.

Blue Lock solo debía ser el medio el cual le daría una mayor visibilidad como popularidad en un menor tiempo, y por supuesto, conseguiría una mejor oferta a cualquier otro club, porque en el Bastard no seria capaz de destacar como se debe y quiere.

Pero éste lugar haría que conozca a alguien que despierte sus emociones más intensas. Que lo saque de sus casillas, que lo sorprenda y haga que el fútbol sea mucho más divertido jugar con está persona...

Pero ese maldito solo lo estaría usando para derrotar a Rin.

Y eso, lo destroza más de lo que le gustaría admitir.

Antes del último partido al cual se enfrentaría contra el PXG, los entrenamientos en equipo son feroces y agotadores. Sobre todo porque tienes que lidiar con otros y cualquier mínimo fallo es expuesto frente a la gente.

La primera ocasión en la que se dio cuenta que Isagi definitivamente es una persona diferente fuera de la cancha, fue aquella vez.

Durante cierto momento de hostilidad y mala comunicación que por primera vez Ness no se encontraba ahí, es inevitable que por tantas emociones sus rasgos híbridos salieran a la luz. Sus colmillos, sus uñas se alargaron y sus orejas ya se asomaban entre su cabello rubio, hasta que, antes de que los demás se dieran cuenta, Isagi golpea a Yukimiya con el balón de tal forma que la atención gira hacia él y lo llevan a enfermería, Yoichi se disculpa patéticamente y se acerca rápidamente en pasos silenciosos para no llamar la atención a Kaiser cubriéndolo con una toalla limpia, tirándosela encima de su cabeza para cubrir sus orejas.

Pensó que estaría perdido, quizá sobornarian a los jugadores y a pagarían las transmisiones. Pero Isagi lo debió estar observando atentamente desde lejos para darse cuenta de inmediato.

—¿Qué haces?—Pregunta desconcertado y casi gruñiendo, Isagi ya lo vio. Piensa que irá de chismoso pero... ¿Acaso lo está incubriendo?¿Por qué hizo una distracción?

Debe admitir que fue increíble como actuó tan rápido, y aunque las cámaras quizá los estén enfocando, no habrán captado a tiempo el porque y tampoco los estarán escuchando bien. Pero lo que le inquieta bastante es, ¿Por qué lo está ayudando?

—Ayudándote a ocultarlo.—el menor lo mira serio, preocupado, es una expresión que no pensó que alguien tendría por él. El japonés lo toma del cuello de su camisa para que se agache unos centímetros, y así pueda acercarse a su oído y murmurarle:—No querrás que alguien vea tus orejas, ¿verdad?

No sabe porque eso ha sacudido su corazón y sus mejillas se tiñen de un leve rubor, se siente como si lo hubiera besado cuando solo le dijo algo en un tono muy bajo. La preocupación y lo atento de Isagi lo ha dejado asombrado, perplejo y... confundido.

Por supuesto que las cámaras y los fans interpretarán otra cosa debido a ese acercamiento tan coqueto y adorable, ya que Isagi no es tan alto como el rubio y menos íntimo. Que ambos estén así de cerca y resalte su diferencia de estatura es algo que vuelve loco a muchos fans.

—Yoichi...

Esa fue la primera vez que se estremeció por el contacto de alguien, no sintió asco ni lo empujó lejos de él. Sintió algo raro removerse en su estómago y una sensación caliente recorrer todo su pecho hasta que su corazón se alborota de tan solo ser el centro de atención del japonés, de ser protegido por él y que esté se haya preocupado hasta el punto de tener dicha consideración.

Lo protegió de que todos los espectadores de Blue Lock supieran su secreto, y que varios jugadores se enfocarán en que Yukimiya éste bien por el balonazo que Isagi tuvo que hacer. Actuó así por Michael y eso le llena de una emoción que no sabe como explicar en palabras.


[...]

 

Una vez solos y en otro momento, lo confrontó. No pudo quedarse con la duda.

—¿Cuándo lo supiste?

El menor finge demencia, pero la mirada fulminante de Kaiser hace que suspire rendido. Se rasca su mejilla y decide sincerarse con el rubio.

—Luego del partido contra Uber, te vi entrenar a altas horas de la noche. Esa jugada fue tan genial que...—se tapa su boca, conteniendo la emoción. Pero el brillo en sus grandes ojos nipones lo delatan y ese pequeño rubor en sus mejillas también.—t-tus orejas y tu cola salieron.

Kaiser se sorprende y se siente un poco avergonzado. No tenía idea de lo descuidado que fue. Sólo le habían dicho el horario de las cámaras, cuando se encienden y cuando se apagan.
Todo éste tiempo ha sido muy cuidadoso, aparte del hombre que lo "adoptó", nadie más ha logrado descubrirlo. Hasta Ness que se la ha pasado los últimos tres años pegado a él no lo ha descubierto, aunque quizá tenga sus sospechas y no dice nada para no incomodarlo ni preocuparlo.

—Eso realmente fue peligroso. ¿Por qué espías a la gente y todavía a esas horas?

—Perdón, no fue mi intención.

El rubio suspira, no sabe que saldrá de todo ésto. Isagi es su mayor rival, y aun así, es capaz de guardar su secreto.

—¿Puedo confiar en ti?—Cuestiona el alemán, como esperando a decepcionarse o recibir alguna respuesta insegura del japonés.

En realidad no sólo es Isagi, ninguno de los otros chicos japonés le inspira confianza. Son tan reservados y serios, además que su educación es diferente a la de Europa.

Sin embargo, solo recibe una mirada atenta y llena de honestidad.

—Puedes hacerlo, Kaiser.

[...]

Al final del partido contra el PXG, Kaiser observa a Isagi con cierta desesperación, tratando de buscar e ilusionarse que esté lo viera a él. Pero al contrario de lo que imaginó, éste no lo mira a él, su atención está dirigida a otro hombre: a otro jugador y rival.

Y eso, realmente le llena de celos y una profunda tristeza. ¿Por qué imaginó que Yoichi se fijaría en él?¿Qué es lo que anhela de su parte?¿realmente se ilusionó con tener sus ojos sobre su persona?

¿Por qué le duele su pecho? Siente que se está sofocando... siente un nudo en la garganta y su sangre hervir.

—¡Kaiser!

La voz temblorosa y alarmada de Ness se escucha de fondo mientras su vista se nubla, sus oídos se sordean y comienza a sentirse pesado, asfixiado, la garganta seca y sus manos tiemblan un poco.

Logra ver que Isagi corre a él igual de preocupado en el último segundo antes de caer inconsciente.

Al final, si lo noto.

[...]

Antes de abrir los párpados, siente el aroma a alcohol, algodón y metal alrededor. No tarda en entender que debe estar en la enfermería de Blue Lock. Luego, a pesar de unos ruidos de unas voces muy alejadas, también la voz de alguien cediendo el paso a un tercero y tomando asiento cerca de él.

Pasan unos segundos incómodos, y justo antes de decidir abrir los ojos para saber quien es la persona que está ahí en silencio, está estira su brazo y siente las yemas de sus dedos acariciar su frente, quizá tomando la temperatura. Apenas frunce el ceño un poco, la persona se asusta pero como el rubio finge no despertar, cree que sigue durmiendo y funfurruñando entre sueños, así que continúa con lo suyo. El desconocido delinea sus delgadas, finas y bonitas cejas hasta rozar sus pestañas gruesas.

Un tanto incómodo, se queda quieto hasta que la mano del extraño comienza a tocar una de sus orejas de manera que lo hace sentir raro.

Esto ya es el colmo.

El alemán no aguanta más y decidido a abrir los ojos de golpe, dar un manotazo y acusar a la persona por tocarlo sin su permiso, apenas se detiene cuando escucha la familiar y cercana voz del contrario.

—Son tan suaves y lindas.

Ese es Yoichi... debido a que no está usando los auriculares traductores, apenas puede entender un poco ya que ha estudiado el idioma japonés estas última semanas. Pero definitivamente reconoce esa voz incluso sin los auriculares traductores.

Suena bastante agradable oír su voz original, natural. Es refrescante. Aún así, se le hace extraño que Yoichi acaricie sus orejas y suelte comentarios que le cuesta creer que el japonés sea capaz de decir.

Decide fingir estar dormido un rato más, solo por curiosidad.

—Si no fueras Kaiser, me darían ganas de besarte.

Aquello no lo ha entendido del todo, excepto por la parte que dice su nombre en una rara pronunciación, pero si entendió la parte "besar", lo cual provoca que sus mejillas se enciendan en un bonito rosa bastante notorio y su corazón lata con fuerza, su cuello termina empapado de sudor. ¿Qué está balbuceando este chico japonés?

Mihya...

¿Ese es su nombre?¿Acaba de decir Michael y no Kaiser? Suena diferente cuando un japonés lo pronuncia, pero suena tierno cuando es Isagi Yoichi quien lo dice. Hasta parece que lo dice con cariño y una cercanía impropia. Casi suena que el asiático lo pronuncia con adoración y algo de respeto.

—¿Tienes fiebre?—se dice así mismo, preocupado y atento a la reacción del rubio que, según Isagi, debe seguir profundamente dormido. El azabache se contesta así mismo y el rubio no sabe si reír o enternecerse.—Porque tus mejillas se calentaron...

Kaiser no soporta más ser observado y acariciado por Isagi así que se ve en la necesidad de abrir los ojos. Incluso se le olvida que momentos atrás se sintió mal por la atención que Yoichi le daba a otro jugador.

El japonés se conmociona y exclama con sorpresa sobre su despertar, pero la mirada desconcertada, extrañada y ¿enojada? Del alemán hace que recuerde que no tiene los audífonos, así que la comunicación entre ambos sería difícil.

Antes de que las cosas estallen o haya reclamos, Yoichi saca de sus bolsillos un par de auriculares extras y se los entrega al alemán, quien los toma sin prisa.

—¿Por qué estás aquí?—Ataca cruzado de brazos. Ya que sabe que Isagi sabe su secreto, no se preocupa tanto porque su larga cola de león y sus dos resaltantes orejas salgan a la luz.

Mira al japonés con cierta desconfianza pero curiosidad, arruga su nariz en un gesto intrigante e Isagi no puede dejar de pensar en lo adorable que se ve Kaiser haciendo estos gestos y encima con esas orejas y cola de león. Se siente fascinando por estas reacciones.

—Vine a verte. Hablé con Ego, se entero de que eres híbrido ya que tuvimos que llevarte a la enfermería.—Explica brevemente y con la seriedad debida.

—¿Y qué dijo?

—Nada preocupante. La enfermera que atendió firmó un contrato de confidencialidad, así que no te preocupes. Si revela el secreto, tiene una multa demasiado elevada... además es tu fan, no está en sus planes ver como la carrera de su jugador favorito decae.

Kaiser asiente y comprende la situación. No hay nada de que preocuparse al parecer, pero sigue habiendo un algo que le inquieta. Aquello que Yoichi hacía mientras dormía o fingía hacerlo.

Tras un largo silencio acompañado de sus respiraciones calmadas, el híbrido es el primero en romperlo.

—¿Por qué estuviste tocando mis orejas?

Isagi se ruboriza brevemente, desvía la mirada, se rasca la mejilla de manera tonta y nerviosa. La reacción de alguien que es descubierto y no tiene como negarlo, su hablar se vuelve ligeramente torpe.

—¿Te diste cuenta?

Kaiser asiente, en silencio y pensativo. Aprecia que Isagi no lo niegue. Pero quiere saber porque lo hizo.

—No lo resistí. No lo volveré hacer, fue una falta de respeto grave, lo hice mientras estabas inconsiente, de verdad, lo siento mucho.

Hace una reverencia sonando arrepentido, avergonzado. Como si hubiera cometido un robo. Kaiser nunca lo había visto así de lamentable, así de apenado. Es divertido y un poco lindo verlo así...

—Si quieres mi perdón tendrás que esforzarte.

—¿No crees que exageras un poco?

Yoichi alza la mirada para toparse con los ojos claros del rubio, donde solo lo miran a él de manera atenta, con una extraña fijación.

—Sabes que yo tomo las cosas en serio.

—No es como si te hubiera mordido la oreja.—Suelta Isagi en un tono bromista, sin darse cuenta del trasfondo de esas palabras o lo que pueden llegar a significar para el alemán, quien lo mira embalselado.

Kaiser no pronuncia palabra alguna y el silencio entre ambos se vuelve incómodo, así que el japonés decide tomar la palabra.

—Mejor cambiemos de tema. Cuéntame, ¿cómo haces para ocultar tus rasgos híbridos?¿cuánto tiempo puedes durar asi?¿cómo haces para que salgan?¿eres tan fuerte como un león de verdad?

Pregunta una tras otra es lanzada, Yoichi se siente especialmente interesado por saber más de él y emocionado. Ya no lo ve como un rival, sino como una persona de quien puede aprender mucho y también, de quien desea ser cercano.

Isagi no luce aterrorizado, ni siente asco por el mayor. Todo lo contrario, siente aún más admiración y una expresa curiosidad por el joven adulto híbrido de león quien está bastante asombrado por estas atenciones.

—Si quieres que te responda, es un beso por cada pregunta respondida.

Isagi lo mira confundido e incrédulo, y después, se da cuenta que ha sido una indirecta de algo que sucedió hace rato.

—¿Escuchaste lo que murmuraba hace poco?

El mayor asiente encogido de hombros, sin dejar de clavar su mirada en el menor. A pesar de que en ese momento no llevaba los audífonos traductores, pudo entender un poco. Isagi mencionó algo sobre besarlo, así que no es su culpa que piense que el japonés quiso hacerlo. Y en vez de ofenderse o indignarse, decide sonreír con arrogancia y coquetear un poco.

—Si Yoichi quiere besarme, debió pedírmelo primero en vez de hacer cosas indebidas mientras dormía.

Por supuesto, se refiere al momento en que acarició deliberadamente sus orejas peludas mientras dormía, murmurando cosas que se pueden mal interpretar.

Un fuerte sonrojo tiñe el rostro de Isagi, no puede negar lo que ha dicho.

Más que un regaño, sonó a una observación crítica con un tono sugerente que roza lo sensual y atrevido. Aun así, Yoichi está tan apenado que solo puede ocultarse bajo las palmas de sus manos y decir:

—No sigas...

—¿Por qué cubres tu rostro?¿Acaso estás avergonzado?—Suelta con malicia, molestando y divirtiéndose.

—Kaiser, basta.

El nombrado ríe enternecido por la forma de actuar del japonés, incluso siente una sacudida en su corazón y su pecho calentarse. Al darse cuenta de ésto, deja de reírse de manera seca y abrupta, cuestionando porque se siente así por su rival. Se siente confundido, y también en gran parte avergonzado. ¿Cómo puede el gran Michael Kaiser sentirse avergonzado por tener sentimientos que no es capaz de explicarse?

Suelta un suspiro y sacude su cabeza, alejando cualquier pensamiento extraño. Cuando deja de burlarse del menor, decide aclarar con seriedad:

—Hay algo que quiero saber.

—¿Qué?

—¿Por qué te preocupas por qué se enteren los demás de lo que soy?

Yoichi deja de cubrirse con sus manos aun con un color sutil en sus mejillas y reflexiona esa pregunta. Mirando a Michael de una manera que nunca antes alguien lo haya hecho. En un tono comprensible y suave, responde:

—Desde muy joven he presenciado lo feo que mucha gente trata a los de tu especie. Incluso aquellos que no discriminan... ignoran y se quedan callados ante los malos tratos.—suspira con tristeza y la frente arrugada, apretando sus puños por unos instantes. Malos recuerdos vienen a su mente que Kaiser es incapaz de descifrar.—
Mis padres me criaron con amor, respeto y valores. Eres mi rival en la cancha, eres un compañero de equipo dentro de está. Pero tanto dentro como fuera del campo, eres alguien que merece ser protegido y querido. Sé lo importante que debe ser para ti ocultar tus rasgos para el mundo, y no quiero que tu secreto corra peligro... no quiero que tú salgas expuesto y corras peligro.—Confiesa cruzando su mirada con la del híbrido y sonriendo ligeramente en señal se apoyo.

El contrario se queda atónito ante las palabras del japonés. Michael nunca pensó que de todas las personas que conoció y pudo conocer en un futuro próximo, sea el mismo Isagi Yoichi quien le diga palabras tan profundas que toquen su alma.

¿Merecer? Kaiser nunca pensó que podría merecer el amor de alguien, incluso escucharlo salir de la boca del japonés le genera una tristeza que se reemplaza por furia, quizá porque le duele e irrita que hayan tocado algo dentro de él. Y el hecho de que también muestre preocupación admitiendo que no quiere que corra peligro, lo deja aturdido.

No está acostumbrado a que alguien lo trate así y diga esas palabras tan directas. Parecen una ilusión que su mente crea para aliviarlo de alguna manera... es extraño. Se siente atraído por que le hayan dicho eso, pero que sea el mismo Isagi de quien todo este tiempo subestimo en un principio y lo ha hecho rabiar en más de una ocasión, le genera un enorme conflicto.

¿Es especial?

¿Puede ser especial para Yoichi?

La única persona que vio potencial en él aún sabiendo sus rasgos y no lo juzgo de manera cruel, fue quien lo adoptó: el señor Ray Dark. Pero está persona al fin y al cabo solo busca sacar ganancias de él y no hay siquiera un sentimiento filial.

Pero el japonés no lo ve solo como un jugador de talla mundial, sino como una persona con quien puede compartir momentos y ser cercanos. No quiso creer que Yoichi podría ser una persona tan hermosa de pensamiento y que dejaría su fuerte rivalidad a un lado para protegerlo, se siente como una caricia en su oreja.

—¿No te incómoda o parece injusto que sea un híbrido?

—No. A mi me gusta tal como eres.—Admite suavizando su expresión, y son esas palabras lo que dejan sin aliento a Kaiser y piense seriamente lo anormal que es que su corazón se derrita.

Si a Isagi Yoichi le gusta su rasgos híbridos, si lo acepta tal cual es, entonces, quizá no sea malo ser así.

Isagi se da cuenta varios segundos después de que sus palabras pueden ser mal interpretadas, especialmente para alguien extranjero que no entiende los diferentes términos de "gustar" en Japón. Y a pesar de sentirse un poco preocupado, no se arrepiente de lo que ha dicho.

—Yoichi, eres tan único.

—¿Gracias? Supongo...—Se rasca la mejilla, riéndose nervioso. Es tan raro recibir un halago del rubio.
Y antes de decir cualquier cosa más, Kaiser vuelve hablar.

—Entonces, ¿ahora soy Michael?

—¿Ah?

—¿Cómo me llamaste hace rato cuándo creías que estaba dormido?

—Olvida eso.

Isagi maldice hablar en voz alta frente a alguien que pensó que seguía profundamente dormido. Si sus compañeros se enteran que le dijo Mihya al alemán, será blanco de burlas.

—¿Puedo llevarte conmigo a Alemania?

Isagi abre tanto los ojos observándolo aturdido, con extrañes y sus labios tiemblan ligeramente. Incrédulo, exclama:

—¿QUÉ?

Se siente como una sugerencia a algo más pero no está seguro. Aún así, no evita dejar de mirar la forma en como las orejas peludas del híbrido se mueven  alertas y como la larga cola de león se envuelve alrededor de su pierna como si fuese un gato. Se siente extraño pero no le disgusta.

Desde ese entonces, Michael Kaiser comenzó a ser un empalagoso león detrás de Isagi Yoichi en el tiempo que le resta, algo que sus compañeros de equipo y de los otros notaron casi de inmediato y no saben ni que pensar.

A Yoichi no le molesta mientras lo dejen acariciar las orejas de Michael, es bastante adictivo.







Fin de la Historia》

 

Notes:

Palabras: 3,601
Escritor: JaquiiAleWorld
Fecha de publicación: sábado 13 de septiembre del 2025
Fandom: Blue Lock
Nota del escritor:
Ya es nuestro mes patrio, ajuaaaa.

He querido escribir un fic de kaiser híbrido desde hace mucho tiempo pero o no tenía inspiración, estaba ocupado o se me olvidaba. Este fic lo planee desde abril, lo escribí en junio pero nunca lo edite ni revisé para publicarlo hasta septiembre xd o sea esta parte estuvo mucho tiempo en borradores. Igual es algo que quise escribir sin nada fuerte, solo por mi gusto y dar más contenido kiis.

Mini curiosidades:

1. Número
Esta es mi historia número 111° oficialmente terminada y la número 16 kiis que hago, así que luego no digan que no contribuyó al shipp.

De hecho en casi 3 años he escrito 16 historias de la shipp eh, nada mal.

2. Inspiración.
Fueron los fan arts, aunque en un principio tenía la idea de hacer a kaiser leopardo, pero me desvíe a león.

Si llegase a escribir un fic largo de kaiser híbrido independientemente de que animal sea, este sería como su capítulo piloto jajaja.

Otra cosa es que también pensé en hacer un mundo de híbridos completo, o sea que todos fueran y no solo algunos. Aquí Isagi sería el típico conejo. Pero quería algo diferente así que solo hice que fuesen algunos.

Debido a que la escribi en junio que fue por esa época donde terminaba el partido de PXG contra el Bastard y pues aja, quería reflejar que a Kaiser le dolió que Isagi tuviese otro rival.

Igual esta historia no la hice con la intención de contenido fuerte, solo quise escribir algo un poco diferente para variar, ya que esto lo escribí cuando todavía escribía y actualizaba ambrosía.

3. Orejas
Según investigue, cuando una leona le muerde la oreja al león es porque quiere copular.
Por eso cuando Isagi bromea diciendo lo de la mordida de la oreja, Kaiser se lo toma personal y guarda silencio.

En fin, hasta aquí ha llegado esta mini historia. Ahora:

Abro esta sección para dar ideas. Ideas kiis que les gustaría leer, no importa si es estilo one-shot o historia larga, pueden dejar sus ideas, tramas o aus kiis que les gustaría leer a ver si de casualidad me inspiró y escribo algo.

Si quieren que realmente escriba una de sus ideas o les preste atención, desarrollenla en comentarios. Ojo, no digo que escriban todaaaa la trama, sólo menciones elementos claves que les gustaría leer y aja. A ver si me da tiempo porque igual ando ocupado por acá pero quiero seguir aportando a la shipp.

Ojo: no haré historias tan largas tampoco, después de ambrosía ya no quiero hacer nada tan extenso.

Nos vemos!