Actions

Work Header

Batman parece estar lleno de bat-burgers

Summary:

Con nueve meses de embarazo, Batman sale a patrullar las calles de Gotham encontrándose con Poison Ivy y Harley Quinn en su turno.

¿Por que Batman esta de de repente tan "gordo"? Ninguna de ellas lo sabe.

Batman solo espera deshacerse de ellas pronto y llegar a casa.

Notes:

Holaa. Amo mucho mucho mucho a Batman. Es mi superhéroe favorito <33

Nuevamente, esto lo estoy posteando bastante tarde (se supone que es del día 14 de agosto).

En fin, espero que les guste <333

Si ven cualquier error, avísenme.

Kudos y comentarios son altamente apreciados. Aunque tardo en contestar, siempre los leo <3

Estoy intentando retomar el uso correcto de los guiones pq me había acostumbrado a las comillas. Si ven un error relacionado a eso, una disculpa.

Work Text:

 

Bruce se preparaba para salir a patrullar Gotham cuando fue interceptado por Alfred, quién lo miraba con desaprobación apenas disimulada 

 

—Joven maestro, ¿Realmente piensa salir ahora? Sé lo importante que es la seguridad de Gotham para usted, pero me parece que la seguridad del futuro heredero Wayne lo es aún más 

 

—Estaremos bien, Alfred. Es solo un rondín de rutina, no planeo ponerme en riesgo — respondió arreglándose el traje con trabajo 

 

A sus nueve meses, su vientre era imposible de ocultar. Logró mantenerlo oculto los primeros cuatro meses, pero al quinto se hinchó desmesuradamente y no pudo siquiera meterse en su traje usual. Tanto Alfred como Clark lograron convencerlo de mantenerse en los confines de la mansión durante otros tres meses, pero la llegada del octavo hizo a Wayne sentirse tan desesperado que pidió ayuda a Lucius Fox para crear un nuevo traje con espacio suficiente para su enorme barriga. Ese hecho le trajo varios sermones interminables, pero el reporte favorable de su salud y sus propias palabras acerca de cómo se sentía lograron tranquilizar a su pareja y mayordomo, por lo que no tuvieron más remedio que aceptar sus rondines nocturnos. 

 

Afortunadamente, esos dos meses no hubieron más que crímenes menores que lograba frustrar con su sola presencia. Las confrontaciones físicas fueron mínimas: nada más que un par de jalones y uno que otro golpe, pero nada remotamente igual a sus habituales peleas. Todo había marchado relativamente bien, pero el día del parto estaba cada vez más cerca junto a los nervios por dejarlo seguir patrullando. Bruce estaba consciente del peligro, pero ya no podía seguir encerrado sin volverse loco 

 

—Por favor, regresa antes de que salga el sol. Debes descansar adecuadamente — pidió Clark entrando a la habitación 

 

Alfred asintió ligeramente de acuerdo con Kent. 

 

Viendo los ojos de cachorro de su pareja y la preocupación apenas disimulada en las facciones del hombre que lo crió, decidió ceder y hacerles caso. Al final, todo eso era por su propio bienestar 

 

—Regresaré antes de las 3 — respondió haciéndolos sonreír en diferentes medidas 

 

—Está bien. Muchas gracias, B — agradeció el metahumano acercándose para abrazarlo —De todos modos estaré pendiente por si me necesitas. Dí mi nombre y me tendrás ahí en segundos 

 

—Lo sé — murmuró aceptando el abrazo.

 

Revisó los últimos detalles y partió del lugar, anotando mentalmente la hora de regreso. 

 

La ciudad parecía entender la delicadeza de su estado, pues se acercaba la medianoche y todo iba sin novedad. Había frustrado un par de robos; ayudado a un pequeño que se había perdido a regresar con sus padres; detuvo a unos pandilleros y salvó a una joven que regresaba de su trabajo de ser secuestrada. Todo iba relativamente bien cuando su instinto se puso alerta.

 

Siguiendo el camino que llevaba a un callejón con apenas una luminaria que iluminaba la mitad del lugar, Batman sorprendió a dos figuras femeninas al fondo del lugar 

 

—Pero mira qué tenemos aquí — la inconfundible voz de Poison Ivy retumbó en el lugar junto a la estruendosa carcajada de Harley Quinn

 

El murciélago se sintió repentinamente cansado. Sabía que se avecinaba una noche bastante larga gracias a ese par, quienes definitivamente no lo dejarían ir sin haberle causado al menos una migraña.

 

Por suerte para él, ellas no parecían estar haciendo nada sospechoso, aunque al tratarse de ellas no debería tener tanta confianza en su supuesta pasividad. Dudó en acercarse, pero finalmente dió un par de pasos manteniéndose semi oculto en la reconfortante oscuridad 

 

—Es muy tarde para que caminen solas por la calle — habló 

 

—Awww, ¡Batsy se preocupa por nosotras! Como si no supiera que nosotras somos el peligro — respondió Quinn con un tono travieso aunque inofensivo 

 

—Puedes irte, depredador nocturno. No estamos haciendo nada — se defendió la otra mujer con calma

 

Sabiendo que tenían razón y, por ende, no había motivo para molestarlas, estaba dispuesto a marcharse cuando un dolor sordo lo invadió. Aparentando tranquilidad, se encorvó ligeramente deseando poder estar en su cama rodeado de los brazos de Clark, respirando su distintivo aroma mientras esperaba que aquella contracción pasara. Como si fuera una burla, una segunda contracción lo asaltó segundos después de que la primera se calmara haciéndolo maldecir mentalmente a la biología kriptonita y su supuesto “milagro de la vida”. ¿Por qué tenía que sufrir los dolores él y no Kal-El, quién se supone tenía las modificaciones biológicas necesarias para crear vida? Claro, la semilla había sido puesta en su cuerpo, pero aún así no era justo que él tuviera que soportar todo el dolor. 

 

Imposible de evitarlo, Batman gruñó debido a las fuertes y negativas sensaciones que embargaban su cuerpo. Malinterpretando ese sonido como una amenaza, ambas mujeres se tensaron listas para atacar 

 

—Ya te dijimos que no estamos haciendo nada — acusó la rubia —Pero si quieres podemos empezar a causar problemas 

 

Secundando su propuesta, la pelirroja empezó a brotar enredaderas y flores por el lugar. Temiendo ser atacado por una toxina que dañara a su bebé, Batman rápidamente negó 

 

—Detente — ordenó con dificultad por la incomodidad de las contracciones 

 

Dió un paso adelante alejándose de las enredaderas, pero exponiéndose completamente a la luz. Se dió cuenta de su gran error cuando un jadeo sorprendido escapó de ambas al ver su cuerpo

 

—Vaya, vaya. Parece que Batsy ha comido muchas BatBurgers — burló Harley señalando su notoriamente abultado vientre —No te preocupes, cariño. Te enviaré una dieta buenísima para que regreses a ser esa sexy sombra que eras

 

Su risa escandalosa llenó el callejón. Batman se limitó a gruñir molesto, ligeramente herido en el orgullo por el comentario de la antigua psiquiatra. Sabía que eran las hormonas del embarazo las que lo controlaban; usualmente tomaba todos sus insultos como juego, pero ahora no podía evitar tomarlo personal.

 

Además, era la primera vez que alguien lo mencionaba. Vamos, él sabía que obviamente había aumentado de peso, sin embargo, ningún otro delincuente en todo ese tiempo había hecho siquiera mención de su estado. Por supuesto, no debió esperar prudencia de ellas. Estaba empezando a desesperarse, pues la humillación y el dolor estaban tomando posesión de todo su cuerpo. 

 

Sin poder evitarlo, gruñó por el dolor. Otra contracción igual de fuerte lo atacó en segundos haciéndolo doblarse por la mitad sosteniendo su estómago. Ambas mujeres se miraron entre ellas sin entender qué pasaba 

 

—¿Le hiciste algo? — preguntó desconcertada Harley recibiendo una negativa de Ivy —¿Alguien está interfiriendo?¡No es justo! Es nuestro momento ¡Respeten eso! — gritó a todos lados 

 

Ignorando las, Batman cayó de rodillas sin poder soportar más el dolor. 

 

Él, que había soportado todo tipo de dolor luchando incluso con huesos rotos, estaba siendo vencido por un par de contracciones. Sentía su cuerpo querer partirse en dos para dar a luz a su hijo ahí mismo. 

 

Gruñendo, se puso de pie queriendo seguir su confrontación 

 

—Batsy, ¿Te encuentras bien?¡Todavía no hemos hecho nada! 

 

Nuevamente, la voz de Harley solo lo hizo ponerse de mal humor. Quizás fue notorio su descontento, porque Ivy creció unas inofensivas enredaderas que lo mantuvieron quieto sin llegar a lastimarlo. Con el ceño fruncido, se acercó 

 

—¿Qué te pasa, plaga del asfalto? 

 

El desagrado en su voz era bastante débil, por lo que un chispazo de preocupación fue notable en su oración. En respuesta, Batman gruñó por enésima vez demasiado adolorido como para pensar. 

 

Sucumbiendo al miedo de parir en ese sucio callejón, Batman utilizó su último recurso 

 

—Superman — llamó con voz fuerte y clara. 

 

En menos de un segundo, el lugar vibró por la fuerza con la que el metahumano aterrizó. Sin esperar respuestas, inmediatamente rompió las enredaderas cargándolo mientras utilizaba su visión de rayos x para analizar la anatomía del murciélago 

 

—Todo está en orden. El bebé está bien, pero parece ya venir en camino. No debiste salir así, B — regañó suavemente sin soltarlo 

 

—No podía dejar a Gotham sin protección. Lo hice durante todo este tiempo — para sorpresa de las villanas, el murciélago se limitó a cruzar los brazos y evitar la mirada de Superman murmurando una excusa. Todo esto mientras estaba en sus brazos todavía 

 

—Lo sé, pero aunque tampoco estábamos de acuerdo antes, quedamos que ya no saldrías estos días. El parto es en esta semana y no sabemos exactamente qué día. ¿Qué hubieras hecho si se adelantaba y estabas solo en medio de una pelea mientras yo estaba ocupado como para venir por ti? — angustiado, el de Metrópolis empezó a dejar ver sus miedos 

 

Superando el shock inicial, finalmente una voz femenina interrumpió 

 

—Vaya, vaya, vaya. ¡No eran BatBurgers, es un Batsy bebé! No entiendo mucho cómo es posible ¡Ni siquiera sabía que era posible!¿Tú lo sabías, cariño? — Ivy negó igualmente sorprendida —¡Pero qué sorpresa! Hey, ¿Por qué no nos invitaste al baby shower? Hubiéramos llevado un gran regalo. Como sea, ¿Es tuyo, Superman?¿De quién puede ser si no? Vaya, Batsy, sí que tienes una vida activa fuera de las calles — guiñó un ojo con picardía 

 

Después de escuchar su reacción, los superhéroes parecieron recordar que seguían en un lugar público. Nerviosos, se miraron entre ellos 

 

—Entendieron mal. Tengo un parásito eh de otro mundo y…es todo lo que deben de saber. Vámonos — cortó Batman bajándose de los brazos de Superman alejándose entre tambaleos por la calle 

 

Sin saber qué hacer, Superman se despidió con un asentimiento y un “señoritas” antes de partir corriendo hasta la sombra andando. Una vez a su lado, intercambió un par de palabras inaudibles para las villanas. Luego, lo acomodó entre sus brazos y salieron volando de ahí. 

 

Solas en el callejón, se miraron entre ellas 

 

—Entonces ¿Batman está embarazado? — cuestionó incrédula Poison Ivy —Es mucho para procesar 

 

—¡Y no fuimos invitadas al baby shower! — reclamó Quinn sumamente indignada