Actions

Work Header

Nido.

Summary:

Respawn y Jay están cuidando al bebé de Damian y Jon como un favor, sin saber que todo fue un plan de Damian para que ambos finalmente se decidan a tener finalmente su propio cachorro.

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Work Text:

Respawn nunca fue alguien que llegara a considerar la idea de tener cachorros, sobre todo porque eso no ayudaría en nada a sus planes de venganza, y por ende, la idea de tener un cachorro era ridícula para él, sin mencionar que tampoco pensó que podría encontrar a alguien que no considerara un estorbo para sus planes o su supervivencia.

Simplemente la idea de una vida doméstica sonaba tan lejano e irreal que ni siquiera se permitió pensar demasiado en ello.

Pero ahora, las cosas habían cambiado tanto en tan poco tiempo, que el joven peli blanco apenas podía procesar que ahora no solo la idea de tener un cachorro no era tan mala, si no que ahora incluso estaba cuidando del cachorro de su medio hermano, Damian Wayne, a quién en el pasado juro matar, pero que actualmente mataría a cualquiera por protegerlo. Aunque tampoco era el único en la lista.

—Tío Jay... ¿Puedo comer postre ahora?

La voz del pequeño niño de 5 años fue tan dulce que hizo al mencionado sonreír de lo adorable que este era, pues a pesar de tener toda la esencia de Damian, era increíble como por primera vez, los ojos de un Al Ghul tenían una chispa dulce y llena de inocencia, la mirada pura de un Kent.

—Me gustaría decirte que sí, pero ya sabes que tu tío Rhys se enoja con nosotros si no nos comemos todas las verduras.

El puchero juguetón en los labios del peli rosa solo hicieron al forajido rodar los ojos con cansancio, ya estando acostumbrado a la táctica de manipulación de su esposo para comer postre sin terminarse las verduras.

—Sigan quejándose y van a recibir doble ración de verduras.

Tanto el omega como el niño de 5 años se miraron con sorpresa e indignación, como si comer un poco más de brócoli fuera una ofensa.

—Tío Rhys ser igual que papi Dami.

Ese comentario hizo reír a Jay suavemente, asintiendo hacia el pequeño niño, completamente de acuerdo.

—Lo sé, pequeño Tommy, se nota que son hermanos.

El alfa nuevamente rodó los ojos por doceava vez en los 20 minutos que tanto Jay como Thomas, habían empezado a comer, devorando todo menos las verduras de sus platos.

—Ya, terminen de comer que tengo que lavar los platos.

Tanto el peli rosa como el pequeño peli negro suspiraron con desgano, Jay ya resignado comenzó a comer las verduras, mientras que el pequeño niño tenía una expresión deprimida ante el primer bocado de brócoli que masticaba en su boca, eso hizo que el corazón de Jay se apretara ligeramente, con sus instintos omegas activándose para darle confort al infante.

—Tommy, ¿Te cuento algo?

—¿El brócoli es venenoso y no tengo que comerlo?

Cuestiono el niño con ilusión, haciendo al peli rosa reír ligeramente ante lo dicho por el pequeño, revolviéndole el cabello a este con una sonrisa divertida.

—Ojalá, pero no, ¿Sabes que descubrí en mis investigaciones recientes?

—Mmm ¿Algo de personas malas de la tele?

—Sí, aunque tus papás me matan si te doy la charla de adultos.

El pequeño niño asintió, ya que sus padres eran muy estrictos con las noticias, y sobre todo las que involucraban a los supers.

—Mmm ¿Entonces qué es?

—¿Sabes que el brócoli ayuda al control de los poderes Kriptonianos?

Tanto Thomas como Respawn voltearon a ver al peli rosa, ambos con una mirada interrogante y escéptica.

—Eso suena imposible.

Argumento el pequeño niño, quién parecía tendría que convencer al tener el ingenio de Damian, pero Jay confiaba en que también tendría la inocencia de Jon.

—Es posible, sí, leí expedientes de tu abuelo que decían eso, que el brócoli ayuda al control de los poderes Kriptonianos.

El pequeño niño parecía un poco analítico ahora, entre creer o no lo que el mayor le decía, ya que se tomaba la opinión de su abuelo Bruce muy seriamente.

—Pero mi papá Jon no le gusta el brócoli.

Argumento aun desconfiado, pero Jay podía ver que el pequeño niño estaba cediendo.

—Pero igual lo come.

—Sí, porque papi Dami lo obliga.

—Ajá, y es porque tú papá Jon es un dramático, pero necesita el brócoli para poder controlar sus poderes, por eso tu papi Damian lo obliga a comerlos, para que un día no colapse por no consumir su dosis de brócoli del día y así mantener su vuelo estable.

Respawn escucho todo en silencio, pensando para si mismo que esa era la estupidez más grande del mundo, pero también debía admitir que el rostro entre confesión pero a la vez sorpresa del niño ante ese descubrimiento le saco una suave sonrisa.

—Entonces... Crees que si me como todos mis brócolis, ¿Mis poderes ya podrán presentarse?

La inocente pregunta del niño hizo a Jay sonreír, dándole unas pequeñas palmaditas en la espalda a modo de consuelo, pues sabía que el tema de los poderes era algo que últimamente tenían al pequeño estresado, al igual que a los padres de este.

—Puede que sí, puede que no, pero no lo sabrás si no lo intentas, ¿No lo crees?

Thomas lo medito unos segundos, antes de nuevamente tomar su tenedor y comenzar a comer sus verduras, pareciendo reflexionar sobre las palabras del omega.

Respawn por su parte solo sonrió con diversión, mirando a su esposo con un orgullo que simplemente no podía ocultar aunque lo intentará.

—Mmm, conseguiste que comiera.

—Solo di un pequeño empujoncito, es todo, pero si vas a darme las gracias por hacer que se coma sus verduras, no me opongo a esa gratitud.

El peli blanco bufo entretenido, disfrutando como siempre de ese juego que suele tener con su pareja.

—Oh no, en realidad iba a decir que yo también leí ese bastante creíble y real expediente que dices, y decía que ayuda a fortalecer cualquier tipo de superpoder, no solo los Kriptonianos.

Jay no pudo evitar mirarlo de manera ofendida, mientras Thomas prestaba atención a la conversación.

—¿De verdad?

La voz del niño fue a mirar ahora al alfa, quién solo asintió con la cabeza, usando las habilidades de actuación que en su momento llego a tomar en la escuela solo porque su padre adoptivo, Jason Todd insistió.

—Sí, ¿Por qué crees que mis poderes son tan activos? Siempre como brócoli, por eso nunca me enfermo ni me lastimó.

Esa información hizo que la inocencia y creencia del niño finalmente dejara de ser una ilusión, creyendo completamente en las palabras de ambos adultos.

—Entonces... ¿De verdad funciona?

—Sí, el brócoli es bueno para potenciar y desarrollar superpoderes, por eso también siempre obligó a Jay a comerlo.

La mirada y la sonrisa que Respawn tenía en su rostro, solo dejaban ver a Jay como este se estaba aprovechando de sus propias palabras para hacerle comer a él también sus verduras, sabiendo que si quería mantener la mentira tendría que comer igualmente.

—Ja, ja, ja, muy gracioso y educativo, Rhys.

—Cuando quieras, Cupcake.

Jay solo rodo los ojos, limitándose a comer su brócoli para evitar la sonrisa que se quería formar en sus labios, porque aunque Jay lo negará, le encantaba como Respawn jugaba de esa manera con él, poniéndolo contra la espada y la pared ya fuera de manera metafórica o real.

Thomas solo observo todo en silencio, sintiéndose cómodo, ya que vivía con ese tipo de interacciones en casa.

Después de que tanto Jay como Thomas terminaran sus verdaderas, fueron corridos de la cocina por Respawn, quién prometió prepararles el postre mientras Jay cuidaba a Thomas en la sala.

—Tío Jay, ¿Si te cuento algo prometes publicarlo en tu cosa de noticias?

Cuestionó el niño guardando con cuidado unos juguetes que había traído en su mochila personal, pero al ya ser cerca de la hora acordaba de sus padres para recogerlo comenzó a guardar sus cosas, el omega por su parte estaba sentado con una sonrisa en el sillón mirando al niño.

—Depende, ¿Tiene que ver con la comida de la cafetería y su mediocridad en postres?

—No, es de mi salón, tiene que ver con mi maestra.

—Bueno, entonces cuéntame.

Respawn después de sacar a Jay y Thomas de la cocina, se había quedado recargado en el mesón un momento, observando con cariño a su pareja y a su sobrino hablar de los chismes escolares del infante, dejándolo pensando por unos momentos antes de finalmente ponerse a lavar los platos, y finalmente preparar los postres de ambos.

Después de 5 minutos, Respawn ya tenia dos platos hondos con helado napolitano en las manos, uno con los sabores combinados y el otro más estrictamente separado, ya que Jay tenía un modo particular de comer el helado por secciones de color y sabor.

—Entonces mi teoría es que la maestra esta guardando todo el dinero de la cooperación de la escuela para comprarse unos zapatos pirata de Chanel, pero papi Damian dijo que se veía mal con su ropa pirata.

—Bueno, no me extraña, tu papi Damian le regalo a Rhys un perfume Chanel solo para molestarlo.

Argumento el omega con diversión, jugando un poco con los accesorios del juguete de Robin que el niño le había entregado para que se lo cuidara mientras terminaba de guardar lo demás.

—El cual por cierto, siempre me robas.

Señaló el Alfa con falso reproche, haciendo al omega sonreír con fingida inocencia, estirando sus manos hacía el plato de helado.

—Porque siempre dices que los olores de perfume te molestan en ti, pero irónicamente no en mi.

—Obviamente, el perfume pone en riesgo mi posición en batalla, y tu ya eres lo suficientemente llamativo con tu cabello, agregar perfume no afecta en nada que no lo haga ya.

Argumento con simpleza, entregándole el plato de helado, Jay solo lo acepto mientras rodaba los ojos y le sonreía al niño, buscando obtener el apoyo de este.

—Tu tío Rhys es tan dulce, ¿no crees?

—Es divertido.

Respondió con simpleza el niño, pidiendo en silencio el juguete de Robin, el cual el peli rosa entrego.

—Eso lo dices porque no convives con el todo el tiempo.

—Podría decir lo mismo de ti, cupcake.

Respondió el peli blanco con diversión, ganándose un insulto infantil de su pareja, quién le había sacado la lengua.

—Pues... Me recuerda a papi Damian, y me gusta pasar tiempo con papi Damian, creo que mi primito sería feliz con el tío Rhys cuidándolo.

Ambos adultos al escuchar eso dejaron sus bromas de lado, mirándose en silencio, un poco confundidos, con Jay fingiendo rápidamente una sonrisa dulce, de esas que solía usar para conseguir información para The Truth, mirando con curiosidad y atención al infante.

—¿Tus papás hablan mucho de eso?

—Sí, papá Jon y papi Damian siempre hablan de cuando me van a dar un primito, a veces incluso hacen apuestas sobre si la cigüeña lo va a traer para navidad o Halloween.

Ambos adultos se voltearon a ver nuevamente con una expresión de sorpresa, solo para segundos después llevar su mirada al pequeño niño que ahora estaba jalando ligeramente el pantalón de Respawn para que le de el helado.

—Tío Rhys, el helado se derrite, ¿Puedo comer, por favor?

El mencionado apenas reacciono le entrego el helado al niño, quien tomo este con una sonrisa y comió en la mesa de centro con cuidado.

—Crees que...

—¿Mi hermano y Jon planearon que cuidáramos a Thomas para que pensáramos en tener un hijo?

—Sí, tienes razón, definitivamente eso hicieron...

El bufido que siguió de eso hizo a Respawn alzar una ceja intrigado, dejando al alfa interno del peli blanco un tanto inseguro.

—¿Te molesta la idea?

El tono de voz de Respawn sonó tan apagado y herido que Jay rápidamente llevo la mirada a su pareja, dejando rápidamente el helado en la mesa de noche a un lado del sillón.

—Espera... ¿Tú quieres?— El peliblanco no respondió nada con palabras, pero su mirada y el silencio hablaron por él, sobre todo la forma en que miraba a su pareja de reojo con los brazos cruzados, dejando algo sorprendido y emocionado al omega —Creí que... Habías dicho que no querías cachorros.

—Sí, bueno, también dije que no me enamoraría de un cupcake andante y mírame

Soltó con un tono de voz que dejaba ver un poco su evidente disgusto ante la idea de que su pareja no lo viera como un futuro padre, aunque eso estaba completamente alejado de lo que Jay verdaderamente pensaba.

El omega al notar la molestia en su alfa volteo a ver brevemente a Thomas, quién había colocado las caricaturas en la televisión mientras comía su helado tranquilamente en silencio, lo que le dio tiempo suficiente para besar la mejilla de su pareja, buscando llamar la atención de este, además de buscar endulzar un poco la situación.

—Rhys, hablemos de este cuando vengan por Richard, ¿De acuerdo?

El peli blanco gruño dejando saber su descontento, pero igualmente asintiendo, sabiendo que era un tema importante del cual hablar y que no podían hacerlo delante de Thomas, aunque eso no evitó que su instinto de alfa se sintiera ligeramente herido, por lo que pensó a maquinar un plan para hacerle saber a su omega que su cachorro estaría seguro con ambos.

Jay pudo apreciar el descontento de su pareja, pues el enlace en su cuello se lo hacía saber, por lo que en un acto para calmar las dudas de este, decidió acercarse un poco más al peli blanco, dejando salir un poco de sus feromonas para calmarlo, cosa que no tardo en funcionar, ya que la respiración de Respawn se había relajado, e incluso cuidando de que Thomas no los viera, comenzó a dejar pequeños besos sobre el cuello de su omega, haciendo a este reír con cariño, sintiéndose seguro al lado de su alfa, y ante esa nueva posibilidad de poder crear una familia con él, al punto en que olvido por completo el helado en la mesa, el cuál Thomas al final al ver a la pareja acaramelada aprovecho para robar ese helado extra. Ambos adultos fingieron no darse cuenta.

Pasados los minutos, apenas había terminado la caricatura del pequeño Kent Wayne cuando los padres de este regresaron de ver a Bruce, ya con la nueva información de los exámenes que le harían a su hijo antes de su cumpleaños.

—¡¡¡Papis!!!

El niño grito con alegría al ver a sus padres entrar al departamento como si nada.

—¿Les diste nuestra llave?

—Es Damian, ¿Realmente crees que necesita una llave?

Respondió el peliblanco levantándose de su lugar para ir a recibir a hermano y al alfa de este, con quién aun mantenía una relación neutra, Jay al final resignado al comportamiento de Damian, simplemente se desvío para tomar las cosas del niño antes de ir a la puerta.

—Richard Thomas Wayne Kent, ¿Comiste helado?

Apenas Damian vio a su hijo con el rostro ligeramente manchado, ignoro la presencia de todos para mirar a su cachorro, el cual negó con la cabeza sonriente, fingiendo con una destreza y habilidad digna de un Wayne con ascendencia Al Ghul, pero olvidando cubrir sus huellas como todo un Kent.

—No papi Dami, tú dijiste que no podía y no lo hice.

Damian observó a su hijo aun sin creerse las palabras del menor, sobre todo porque las manchas del crimen aun seguían en el rostro de este, a lo que Jon aprovecho la oportunidad para intervenir y mediar la situación, cargando a su pequeño en el proceso.

—Aww, está bien si comiste Richie, no pasa nada.

—Claro que pasa, si come tanto azúcar a su edad le hará daño, además apenas y toca sus verduras.

Intento justificar su disgusto el omega de piel canela, solo para que su cachorro negará con la cabeza.

—Papi Dami, comí todas mis verduras.

Tanto Jon como Damian miraron a su hijo con sorpresa, incrédulos por las palabras de este.

—¿De verdad?

Cuestiono el alfa Kriptoniano, a lo que el niño asintió con una sonrisa orgullosa que se parecía bastante a la de Damian cuando tenía razón en algo.

—Sip, el tío Jay y el tío Rhys me contaron que el brócoli es bueno para que se puedan presentar mis poderes, y aunque realmente solo sea una probabilidad mínima comeré mucho brócoli para obtenerlos y así ustedes ya no estén tristes.

Ambos padres miraron a su cachorro con una ligera preocupación, pero igualmente con una sonrisa, la manifestación de los poderes de su hijo aun era un tema que los tenía preocupados, mas que nada por como estos podrían presentarse y tal vez ocasionarle un shock o problema al pequeño.

—Sí, ellos tienen razón campeón.

Aseguró el Kent igualmente abrazando la mentira por el bien de su pequeño.

—Sí... Aunque debes de entender que-

—Lo sé papi Damian, se que puede que mis poderes no se presenten a pesar de eso, pero debo intentarlo, vale la pena el riesgo, como dijo el tío Jay.

Ambos padres asintieron, Jon dejando un pequeño beso en la frente de su pequeño, el cual no quería bajarse de sus brazos.

—Bueno, lo dices como si te fueras a someter a una operación complicada en lugar de comer brócoli.

—Mira quién lo dice, al que tengo que sobornar con dulces para que igualmente se coma las verduras.

—Damian...

—Nada de Damian, Kent, cuando te comas tus verduras sin sobornos de por medio tomaré en cuenta tu opinión, ahora ve a dejar las cosas de Richard en el auto, tengo que hablar con mi hermano.

Jonathan solo pudo suspirar resignado, haciéndose una idea de lo que su esposo hablaría con el peliblanco, por lo que solo acepto la mochila que Jay le paso y sonrió apenado.

—Gracias otra vez por cuidar a nuestro cachorro.

Jay rápidamente negó con la cabeza, pues adoraba tener al pequeño niño en el departamento.

—Fue un placer, el pequeño Richard es todo un amor.

Respondió el omega de manera sincera, a lo que el Kriptoniano solo sonrió de regreso, feliz de que la tensión entre ambos con los años finalmente se había terminado.

—Bueno, igualmente muchas gracias, despídete de tus tíos Richard.

—Bye tío Jay, bye tío Rhys. ¿Estarán en mi cumpleaños, verdad?

—Faltan dos meses para tu cumpleaños, Thomas.

Le recordó Damian a su hijo, quién solo asintió como si el dato fuera obvió y de mucha importancia.

—Y por eso les aviso con anticipación, para que puedan ir.

—No nos lo perderíamos por nada, Tommy, ahí estaremos.

Afirmó Jay con cariño, dándole una sonrisa al niño, la cual le fue contagiado a este.

—Bien... Byeee.

Y con un movimiento energético de mano a modo de despedida, el pequeño niño de fue de la vista de ambos adultos, siendo cargado por el Kent para ir a dejar la bolsa y mochila del niño al auto.

—Bueno... Y qué querías decirnos Dam-

—Sí, le dimos helado, no, nos arrepentimos y no, tampoco estamos esperando un cachorro, Damian.

Se adelanto a decir el alfa sin rodeos, de manera directa tal y como siempre, dejando a Jay con la boca semi abierta, pues aun con los años de relación llegaba a olvidar lo directos que llegaban a ser ambos hermanos entre ellos.

—Dejaré pasar lo del helado solo porque ahora Richard parece más motivado a comer sus verduras.

—¿Qué tal si tu gratitud mejor se va reflejada en no usar a tu cachorro para hacernos querer uno propio?

El silencio reino en el pasillo, ambos hermanos mirándose en silencio, con un incómodo peli rosa observando toda la interacción, sobre todo cuando un sutil atisbo de sonrisa se presento en los labios del omega de piel canela.

—Funciono, ¿verdad?

—Cállate y lárgate.

—O sea qué sí, bien, me retiro, debo supervisar que mi esposo no coma dulces a escondidas junto a mi hijo. Hasta luego Nakamura, y adiós hermano.

—Adiós, Damian.

Y con esa despedida seca para muchos, pero normal para esos dos, fue que Damian finalmente salió del departamento, dándole a la pareja nuevamente su privacidad, la cual Jay aprovecho para dejar escapar un suspiro agotado, pues aunque fuera una conversación excesivamente breve, lo había estresado lo suficiente.

—Bien... Entonces vamos a hablar sobre-

Respawn no pronunció palabra alguna, simplemente dio media vuelta y se encerró en la habitación principal sin decir una palabra, dejando al peli rosa notablemente confundido.

—Bien... Supongo que no.

Murmuró el omega para si mismo, soltando otro suspiro, imaginando que tal vez era Respawn buscando espacio después de la "platica" respecto a los cachorros, pensó que lo mejor que podía hacer en ese momento era darle su espacio, por lo que se fue a su computadora para trabajar en su próxima publicación en The Truth, aunque realmente no pudo avanzar demasiado, ya que pasados 15 minutos, Respawn finalmente salió de la habitación, agitado, pero sobre todo con paso decidido hacía su esposo.

—Ven.

Le exigió con esa mirada filosa que parecía ya ser herencia de su lado Al Ghul, Jay solo se levanto de su asiento en silencio, dejando escapar un jadeo de sorpresa, ya que el alfa lo había prácticamente arrastrando al cuarto.

—Rhys... ¿Qué-?— Su voz se quedo a media frase al ver la habitación, especialmente la cama, dónde ahora estaba un nido, un nido que el alfa había hecho para él con la intención de hacerle saber al omega que quería tener una familia a su lado.

—Lo hice para nosotros...

Jay observó con sorpresa pero a la vez ternura el nido que estaba sobre la cama, usando prendas de ambos, peluches de sus aventuras en ferias a las que Jay había arrastraba a Respawn, o que tenían en sus idas a los acuarios que al alfa le gustaba visitar, pero sobre todo, observó esa colcha negra que Respawn adoraba por ser un regalo que Jason y Roy, los padres adoptivos del alfa le habían dado como símbolo de ser una familia, colcha la cual Jay siempre robaba en los inicios de su relación (y a veces aun en la actualidad) para molestarlo, solo para ahora convertirse en la base de su nido, como símbolo de que el alfa estaba listo para ampliar la palabra familia.

—Rhys...

—Yo se que... Tiempo atrás, te dije que la idea de tener cachorros era peligrosa, que no tenía sentido para mí, pero también pensé eso cuando estaba empezando a sentir... Cosas por ti.— Confesó de manera sincera, apartando la mirada de su omega y el nido, mirando el suelo con los brazos cruzados, mordiéndose el interior de las mejillas en un gesto nervioso que a pesar de los años aun no se iba. —Verte sonreír empezó a gustarme tanto que considere golpearme a mi mismo porque... Salir contigo no debería haberme gustarme, no era una reacción lógica a la supervivencia, literalmente eres... Tan jodidamente llamativo todo el tiempo, al punto en que pareces un blanco andante... Y aun así, no me importaría estar en la linea de tiro solo para verte sonreír...

Jay ante esa confesión solo pudo sonrojarse, y sujetar uno de sus mechones de su cabello para intentar pensar en otra cosa.

—A lo que quiero llegar— Prosiguió —Es que cambie muchas cosas, Jay... Vivo en un solo lugar, no me muevo constantemente para asegurar mi supervivencia, estoy... Aquí, contigo, en la dinámica más peligrosa y doméstica que nunca creí tener, y si ya superamos eso, creo que... La idea de tener un cachorro con tu sonrisa, vale completamente el riesgo.

El silencio reino unos segundos, la ansiedad del alfa viéndose reflejada en el aroma de sus feromonas, Jay solo mantenía un sonrojó en su rostro, mientras la sonrisa que se formaba en sus labios delataba completamente su respuesta.

—Yo quisiera... — Respawn miro a Jay, quién tenía ahora una sonrisa llena de ilusión mientras se acercaba a su pareja tocando la mejilla de este con cuidado y devoción —Me encantaría que nuestro cachorro tenga tus ojos...

El peli blanco bufo divertido ante eso, sintiéndose satisfecho con esa respuesta, llevando sus manos a los muslos del omega para cargarlo, deleitándose con la sonrisa que salió de su pareja por su acción.

—Bien, pero quiero que también tenga tu sonrisa.

Con esa idea en la cabeza Jay se libero del abrazo y rodeo el cuello de su esposo con una sonrisa, dejando un gentil beso sobre estos, el cuál no tardo en profundizarse, creando risas y suaves caricias llenos de amor, al punto en que los besos fueron al cuello del omega, sacándole suspiros a este.

—Ryu.

—Hmm ¿Qué?

—Ryu Nakamura Todd, creó que sería un buen nombre.

Jay sonrió ante eso, mirando a su pareja con cariño.

—¿Ya habías pensado en un nombre, verdad?

—Tal vez.

Jay simplemente negó con la cabeza entre risas, volviendo a besar a su esposo con cariño, teniendo la seguridad de que podrían tener una buena y feliz familia.

Notes:

Ya seee, me atrase, pero es que es muy difícil escribir con las manos frías 😔.

En fin, espero que les gustará este pequeño one shot que pensé un día cuando vi un post en Facebook sobre que no habían suficientes historias de alfas haciendo el nido para sus omegas, y pensé en que Respawn definitivamente es el tipo de alfa que crearía uno para Jay para hacerle saber que quiere un cachorro, jsbsksj.

Que tengan lindo día, tarde o noche. BYEEEEE. ❤️✨️